El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Son animales muy similares... ¡pero pertenecen a diferentes familias! Los leones marinos pertencen a la familia Otariinae y las focas a la familia Phocidae, y esta es la primera gran diferencia. Otra diferencia: las focas no tienen orejas, solo unos pequeños agujeros, los lobos marinos tienen orejas, pero muy pequeñas.
Pasemos a la mirada, fijense bien. Cuando el león marino te mira te juzga, en cambio la foca te hace ojitos. Las focas tienen las aletas delanteras cortas y sin articulaciones, ello les permite ser grandes nadadores. Los leones marinos tiene las aletas delanteras más largas, ello les facilita desplazarse en tierra, pero no nadan tan bien como las focas. Además, las focas pasan más tiempo dentro del agua, en comparación con los leones marinos. Las crías de focas, al nacer, tienen el pelaje blanco, que se va oscureciendo con el paso del tiempo. Los leones marinos tienen pelaje marrón esd que nacen hasta que son adultos. Y las focas tienen el hocio más corto que los lobos marinos. Conocer Ciencia: ciencia sencilla, ciencia divertida. ciencia fascinante...
La recién descubierta ballena vivió hace aproximadamente 43 millones de años.
Con cuatro patas,
membranas entre los dedos y pezuñas: así era la ballena que se
reconstruyó a partir de un fósil encontrado en Perú.
Los paleontólogos creen que el cuerpo de este mamífero marino, de cuatro metros de longitud, estaba adaptado para nadar y también para caminar sobre la tierra.
Con
cuatro extremidades capaces de soportar su peso y una potente cola, se
podría comparar a esta ballena semiacuática con una nutria o un castor.
El
fósil se excavó en 2011 en unos sedimentos marinos a 1 kilómetro tierra
adentro de la costa del Pacífico de Perú, en un yacimiento llamado Playa Media Luna (en Lambayeque, Perú)
El
análisis de los huesos lo llevó a cabo un equipo internacional formado
por paleontólogos de Perú, Francia, Italia, los Países Bajos y Bélgica
liderado por el investigador Olivier Lambert, del Real Instituto Belga
de Ciencias Naturales.
Se trata del primero de 15 contenedores en forma de pez que serán instalados en diversas playas de la capital. El proyecto es llevado a cabo por el científico peruano Marino Morikawa.
Durante este verano, varias playas de Lima contarán con basureros
biodegradables diseñados en forma de pez construidos totalmente con
bambú.
El primero de estos 15 contenedores ecológicos fue colocado en La
Punta. La idea partió del científico peruanao Marino Morikawa cansado de
ver como las playas se llenan cada verano de toneladas de desperdicios
olvidados por los propios bañistas.
Cinco metros de largo. Dos metros de alto y dos y medio de ancho. Un
peso aproximado de 45 kilos. Material: el bambú que es comprado a los
agricultores de la selva central.
Forrada con malla raschel utilizada generalmente en los galpones y
que produce un 90% de sombra. Los primeros contenedores ecológicos del
Perú tendrán la forma de diversas especies marinas del litoral. Morikawa
acudió a la experiencia de los amigos de Janko Ecobicis, empresa que
innova el uso del bambú pues es un material ideal para construir en
espacios naturales protegidos. Este es el primero de 15 contenedores en forma de pez que serán
instalados en las playas de Lima. Próximamente en parques y aeropuertos.
El reto es llevarlo a todo el país.
“Tenemos que hacer algo pero de una forma no de un castigo sino
imaginándonos de que esto sea amable no solamente para las personas sino
dándole una concientización de que el mundo marino es también muy
importante”, dijo Morikawa.
El velerista peruano se impuso entre 55 participantes, en el Lauderdale Olympic Class Regatta de Laser.
El velerista peruano Stefano Peschiera
ganó el Campeonato Nacional Lauderdale Olympic Class Regatta de Laser
de Los Estados Unidos, que se disputó en Ford Lauderdale. Este es el
campeonato más importante del calendario americano, en el que participan
los olímpicos de dicho país y algunos otros países invitados.
Fueron
un total de 55 veleristas, principalmente de Estados Unidos y Canadá,
además de Guatemala, El Salvador, Trinidad y Tobago, Perú, entre otros. Stefano Peschiera
logró la medalla de oro luego de cuatro días de competencia y nueve
regatas corridas. Se impuso en cuatro regatas y sumó un total de 21
puntos.
El
segundo lugar fue ocupado por el olímpico americano Charlie Buckingham,
quien sumó 27 puntos, seguido por el canadiense Robert Davis que sumó
51. Las condiciones de navegación se presentaron variadas; vientos
ligeros a medios fueron la constante durante el campeonato.
El
magnífico resultado es producto de un trabajo esmerado y un calendario
exigente que concluyó el año pasado en un entrenamiento de alto
rendimiento en Cádiz y Portugal, en donde el peruano pudo realizar la
pre temporada al lado de alguno de los mejores exponentes olímpicos del
circuito mundial.
Este campeonato le servirá a Stefano Peschiera
como preparación para la segunda fecha de la World Cup Series, que se
disputará en Miami, Estados Unidos, del 27 de enero hasta el 3 de
febrero. Serán tres fechas. Los 25 veleristas con el mejor promedio de
las tres fechas clasifican a la gran final que se disputará en Marsella
(Francia) el próximo junio.
El lugar de origen de
los primeros vertebrados ha sido siempre un tema debatido en
paleontología. Las hipótesis apuntaban hasta ahora a las zonas de
arrecifes, de agua dulce o incluso del océano abierto, basadas en el
análisis de escasos y pequeños fragmentos fósiles. Un nuevo estudio
señala que la cuna de los primeros vertebrados fueron en realidad las
aguas costeras intermareales y poco profundas.
Recreación de un Bothriolepis, un placodermo acorazado que vivió principalmente en la costa.
Los primeros vertebrados en la Tierra fueron peces,
y los científicos creen que aparecieron por primera vez hace unos 480
millones de años. Pero los registros fósiles son irregulares y solo se
han podido identificar pequeños fragmentos. Unos 60 millones de años más
tarde, hace 420 millones de años, el registro fósil muestra algo completamente diferente: una gran variedad de especies de peces en masa. ¿Pero dónde estaban realmente los peces? ¿Dónde se originaron? Un
equipo de científicos, liderados por Lauren Sallan de la Universidad de
Pennsylvania en EE UU, ha tratado de responder a estas cuestiones en un
estudio publicado en la revista Science. Hasta ahora la comunidad científica presumía que los primeros peces se desarrollaron en arrecifes de coral,
dada la gran biodiversidad de peces que existe en la actualidad en esos
ecosistemas, pero la búsqueda durante décadas en estos lugares no ha
dado resultados. El grupo de científicos analizó los fósiles de vertebrados desde el Paleozoico medio (entre hace 480 y 360 millones de años), así como los marcadores ambientales que indican sus antiguos hábitats. Con esta información los investigadores crearon una base de datos con 2.728 registros tempranos para peces con mandíbulas y sin mandíbulas. “Es un nuevo conjunto de datos realmente grande”, dice Sallan. Los resultados indican que todos los grupos principales de vertebrados tempranos, incluidos los peces con y sin mandíbula, se originaron y diversificaron en entornos intermareales y submareales cerca de la costa, a lo largo de un período de 100 millones de años. El artículo completo en : Agencia SINC
Socio se encargaría del desarrollo y operación del futuro puerto de Chancay, que recibiría carga de graneles, contenedores, entre otros.
A
partir de marzo del próximo año, la operadora Terminales Portuarios
Chancay prevé contar con un socio estratégico que se encargará del
desarrollo y operación de las actividades del futuro puerto de Chancay
(Lima provincias).
A
través de fuentes cercanas al proyecto, se conoció que la empresa está
en coordinación con un potencial socio para el tema de financiamiento
del puerto, cuya inversión en todas sus etapas se estima en US$ 1,500
millones. “Buscamos un operador internacional. En los próximos dos a
tres meses, es decir, para el primer trimestre del próximo año, se
tendría algo formal”, indicaron.
Se
conoció que las obras de construcción por parte de los contratistas en
el terminal de Chancay se encuentran con retraso, aunque se ha
descartado una paralización total de obras. En la construcción del
futuro puerto se viene construyendo un área de ingreso al terminal, a
través de un túnel que conecte el complejo y pase por debajo de la
ciudad de Chancay.
Carga
El
puerto de Chancay está proyectado para que realice carga de graneles,
material rodante, contenedores, y posteriormente carga de minerales. “Su
fin principal no son minerales, sino mejorar la infraestructura
portuaria”, indicaron las fuentes.
Asimismo,
precisaron que el objetivo de construcción de este terminal es ofrecer
una alternativa de carga portuaria frente al puerto del Callao.
Al
respecto, comentaron que en la actualidad el puerto chalaco presenta un
movimiento de carga muy saturado, a lo que se suma el hecho de no
contar con patio de maniobras y presentar complicaciones en el manejo de
naves.
Cifras y datos
Extensión. El proyecto tiene 95 ha en total y duplicaría espacio que posee el puerto del Callao. Planes. Propuesta del consorcio es crear también un centro logístico para almacenes y áreas industriales cercanas al puerto.
Un informe demuestra que las grandes corporaciones son las que más contribuyen a la contaminación del mar. Las multinacionales Cola-Cola, Pepsi y Nestlé son las firmas que más contribuyen a la contaminación de los océanos con plásticos de
un sólo uso, según un estudio de la iniciativa “Break Free from
Plastic”, que ha limpiado las costas de 42 países en todo el mundo.
La peruana derrotó en la final a la campeona del mundo, la costarricense Leilani McGonagle.
La tablista peruana Analí Gómez vivió una nueva jornada de gloria al
ganar el Mundial de Suerf Femenino "Pichilemu Women’s Pro 2018",
realizado en Punta de Lobos (Chile).
Los fanáticos que
repletaron el balneario de la Región de O'Higgins vibraron con la sólida
actuación de Analí Gómez, quien se coronó campeona del Maui And Sons
Pichilemu Women’s Pro by Royal Guard, tras obtener un puntaje de 13.10
contra 12.40 de la costarricense Leilani McGonagle
"Estoy
muy contenta, las olas estaban espectaculares y el nivel de las chicas
también. Fue una final muy dura, pero tuve la suerte de hacer una buena
presentación", señaló emocionada la limeña, luego de levantar la copa y
recibir la ovación de los presentes y las otras competidoras.
La
final se quedó sin exponentes chilenas pues las cartas locales Jessica
Anderson yNatalia Escobar fueron derrotadas en las semifinales ante
McGonagle y Analí Gómez, respectivamente.
Las proyecciones sugieren que para el 2050 habrá 250 millones de toneladas de plástico en el mar.
*El pasado
31 de octubre, la Comisión de Economía del Congreso aprobó el dictamen
de la propuesta legislativa que promueve la reducción gradual del
consumo de bolsas de plástico. A través de un impuesto, la iniciativa
busca desincentivar su producción. Si bien aún falta que sea aprobada
por el Pleno, es un gran avance. El daño que le hacen las bolsas al
medioambiente es notable. Un claro ejemplo es nuestro litoral, en donde,
según la oceanógrafa Sara Purca, "no hay metro
cúbico que esté libre de microplásticos". Para conocer el impacto, a
continuación, publicamos la entrevista que El Comercio le hizo a la
especialista en abril de 2018.
Cada año millones de toneladas de basura ingresan al mar. En el Océano Pacífico crece una isla de basura gigante,
considerada de las mayores concentraciones de desperdicios plásticos
del mundo, que ya casi ha triplicado el tamaño de Francia. Las
consecuencias son alarmantes, la ONU prevé que para el 2050 habrá más
plásticos que peces en el mar.
El Perú no está
exento de esta problemática. Nuestro estilo de vida dependiente de los
productos sintéticos ha ocasionado que el ecosistema marino se vea cada
vez más afectado. Para comprender las consecuencias que esto acarrea
conversamos con Sara Purca, oceanógrafa peruana que desde hace más de 10
años vigila el mar de nuestro país.
Sara recibió el
“Premio Nacional Por las Mujeres en la Ciencia” organizado por L’Oréal,
Unesco, Concytec y la Academia Nacional de Ciencias, que busca reconocer la trayectoria de científicas peruanas y su valioso aporte al desarrollo del país.
El premio lo
tuvo bien merecido, ya que su labor es de vital importancia para el
futuro de todos. Ella actualmente se desempeña en el Imarpe (Instituto
del Mar del Perú) investigando la contaminación por microplásticos en
los recursos hidrobiológicos. Es decir, cómo afectan los pequeños
polímeros que se desmenuzan de la basura plástica a la salud del
océano.
Sara
Purca es licenciada en Ingeniería Pesquera de la Universidad Nacional
Federico Villarreal y cuenta con un doctorado en Oceanografía en la
Universidad de Concepción en Chile.
¿Qué hace un oceanógrafo? Se
encarga de medir el estado del mar. No necesariamente si está
saludable. Trata de conocer su estructura, composición y también cómo
varía su temperatura y sus corrientes. Lo que comprende toda la parte
física, química y biológica.
¿Y usted a qué se dedica? Trabajé
en el análisis de la serie de tiempo de la temperatura superficial del
agua por casi 10 años y, como parte de mi tesis, propuse un indicador
para medir El Niño, La Niña y la variabilidad estacional del mar al que
llamé “índice de oscilación peruano”. Este índice permitió estudiar los
tres fenómenos de una mejor forma.
En 2014, cambié
al área de contaminación para dedicarme al tema de basura marina,
específicamente a la contaminación por microplásticos. Se trataba de un
nuevo proyecto de Imarpe que antes no existía como línea de
investigación.
¿Qué son los microplásticos? Son partículas plásticas menores a cinco milímetros. Podemos hablar incluso hasta de nanómetros,
mil o un millón de veces más pequeños que el grosor de un cabello.
Según su origen, se pueden clasificar en primarios y secundarios. Los
primarios derivan de productos sintéticos como pastas dentales o
bronceadores, pero principalmente de cosméticos. Los secundarios son
partículas que se fragmentan debido a la erosión o degradación de
materiales plásticos como el tecnopor o las famosas bolsas
biodegradables.
¿Por qué son peligrosas estas partículas? En
Estados Unidos ya han hecho pruebas que muestran, por ejemplo, cómo
personas que toman café todo los días en vasos de tecnopor desarrollan
algún tipo de cáncer. Esto debido a que al entrar en contacto con el
líquido caliente las partículas del vaso se desprenden y se van
acumulando en el organismo.
¿Y qué pasa en el ecosistema marino? Algo
similar. Los microorganismos del mar (zooplancton) ingieren estos
polímeros plásticos, pues no saben diferenciar entre partículas de
nutrientes y partículas sintéticas. Todo este material queda atrapado en
su tracto digestivo y hace que se sientan saciados, pero no los
alimenta. Finalmente, mueren por inanición.
A su vez, los peces consumen el zooplancton contaminado y de esta manera el plástico va subiendo por la cadena alimenticia.
Y nosotros comemos esos peces... Nosotros
no comemos las vísceras del pescado (donde se almacenan las
partículas), pero hay algunas partículas de polímeros que atraen toxinas
y metales, las cuales pueden llegar hasta el músculo del animal. Eso sí
nos puede afectar.
¿En los últimos años, cuánto ha avanzado la contaminación de microplástico en nuestro mar? Ha avanzado al punto de que hoy no podemos encontrar un metro
cúbico de mar limpio. Haciendo muestreo hemos encontrado que, por
ejemplo, en la playa de Ventanilla tenemos 463 partículas de plástico
duro por metro
cuadrado de arena. La contaminación es tanta que se ha descubierto
microfibras hasta en la Antártida, una zona remota a la que no tiene
acceso casi nadie.
Las
proyecciones sugieren que para el 2050 habrá 250 millones de toneladas
de plástico en el mar, afectando a la pesca y a la industria alimentaria
del mundo.
En la playa de Ventanilla hay 463 partículas de plástico duro por metro cuadrado de arena. (Foto referencial: Pixabay)
¿Es posible limpiar el mar?
No
es posible limpiar los polímeros del mar. Ahora hay que centrarnos en
no producir tanto plástico y empezar a reutilizarlo más. Si bien se
trata de un material fundamental en nuestro estilo de vida, podemos
reducir su uso. A veces usamos tres, cuatro o más bolsas de plástico al
día, eso podría cambiar.
Un estudio revela cómo la contaminación de los plásticos en el agua acaba repercutiendo en la sal de mesa.
El estudio indica que con el consumo de 10
gramos de sal al día, un adulto podría ingerir aproximadamente 2.000
microplásticos cada año.
Una investigación realizada por el científico surcoreano Kim
Seung-Kyu y especialistas de Greenpeace East Asia ha concluido que el 90
% de la sal que se vende a nivel global contiene microplásticos, es
decir, fragmentos de plástico de menos de cinco milímetros de longitud.
Según informa en un comunicado,
el equipo analizó 39 muestras de diferentes marcas de sal, procedente
de 21 países en 6 continentes, descubriendo que solo 3 ejemplares no
contenían partículas microplásticas. Además, se encontró que la sal marina es la más contaminada con esa sustancia.
Ese tipo del producto es seguido por la sal de lago y la sal de roca.
También se halló que la mayor cantidad de microplásticos se encuentra en
la sal originaria de Asia.
"Estudios recientes han encontrado plásticos en mariscos, vida silvestre, agua del grifo y ahora en la sal. Queda claro que no se puede escapar de esta crisis de los plásticos,
especialmente a medida que continúa filtrándose en nuestras vías
fluviales y océanos", comentó Mikyoung Kim, de Greenpeace East Asia.
El
estudio advierte que con un consumo de 10 gramos de sal al día, un
adulto podría ingerir aproximadamente 2.000 microplásticos cada año tan
solo con este producto.
Investigadores de la Universidad de Cardiff temen que la acidificación de los océanos podría alcanzar niveles sin precedentes en futuro próximo. Oceanógrafos británicos advierten que la emisión continuada de dióxido de carbono puede derivar en un nuevo peligro para los océanos y organismos vivos, según se desprende de un estudio publicado en la revista Earth and Planetary Science Letters. En concreto, los investigadores de la Universidad de Cardiff estiman
que la acidificación de los océanos podría alcanzar niveles sin
precedentes en un futuro próximo. Según Sindia Sosdian, coautora del
estudio, las condiciones oceánicas en los próximos años cambiarán mucho y
"serán distintas de las que han conocido los ecosistemas marinos
durante 14 millones de años". Según el estudio, una tercera parte de CO2 liberada mediante la
combustión de carbón, petróleo y gas se disuelve en los océanos, lo que
amenaza la vida marina. El agua ácida ha comenzado poco a poco a
disolver conchas y caparazones de organismos marinos en determinados
lugares. Los científicos advierten que, de momento, el pH (medida
de acidez o alcalinidad de una disolución) del agua en el Océano mundial
es de UN 8.1, pudiendo disminuir a menos de 7.8 en 2100. El descenso de solo el 0,1 pH representa un 25% de aumento de acidez, según los investigadores. Además,
si no disminuyen las emisiones de CO2, al final de este siglo la
concentración de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzará 930 partes
por millón. Asimismo, actualmente la concentración de CO2 es de unas
400 partes por millón. Tomado de: RT
El desembarco de Normandía
(6 de junio en 1944), conocido como el Día D, marcó el inicio de la liberación de la Europa
occidental ocupada por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra
Mundial.
Hitler siempre tuvo claro que se produciría un desembarco aliado en la
costa atlántica francesa, concretamente en la zona del canal de La
Mancha. Igual que hicieron con el cadáver encontrado en Huelva,
que le costó Sicilia, la inteligencia aliada logró engañar a Hitler
para hacerle creer que el desembarco de Normandía era una maniobra de
distracción y que el verdadero se produciría en Calais (casi 400 Km. más
al Norte). Hitler encargó la defensa de la costa francesa a Erwin Rommel, Zorro del Desierto. Rommel mandó plantar minas, alambre de púas y obstáculos, a modo de la defensa devil’s garden
(el jardín del infierno) en El Alamein (Egipto), e hizo un estudio de
las mareas. Con la marea alta las defensas quedaban cubiertas y su
efectividad era nula. Así que, ideó unos obstáculos que pudiesen dañar
el casco de las lanchas de desembarco incluso sumergidos. Para los americanos hubiese sido mejor, como pensaba Rommel, atacar
con la marea alta para tener menos playa que cruzar bajo el fuego
enemigo, pero las trampas del Rommel podrían destrozar las lanchas y
quedar varadas en la playa impidiendo el desembarco del resto de las
tropas. Por tanto, la mejor situación era aquella en la que la marea
estuviese lo suficientemente baja que no cubriese la trampas para que
los equipos de demolición las localizasen y abrir un pasillo para el
desembarco, pero lo suficientemente alta para que las lanchas pudiesen
descargar las tropas y luego salir sin peligro de quedar varadas por la
marea baja.
El conocimiento exacto de las mareas era una cuestión demasiado importante como para dejarla al azar. Aquí es donde interviene nuestro protagonista el matemático británico Arthur Thomas Doodson.
Los aliados consultaron con expertos, entre los que se encontraba
Doodson, para conocer las mejores fechas para el desembarco. Doodson
había construido una máquina para la predicción de las mareas,
que siguió utilizándose hasta los años 60 con la llegada de los
ordenadores. Con la máquina de Doodson se calculó que las fechas ideales
para el desembarco eran del 5 al 7 de junio. Y se decidieron por el 6 de junio, día de mi cumpleaños. Al inicio del film Rescatando al Soldado Ryan, podemos ver una excelente recreación del desembarco en Normandia:
Se localiza una zona deprimida poco profunda, para secarla. Se construye un dique (“dam”) que protegerá el futuro pólder del mar. El agua de la zona elegida se bombea hacia el mar. Plantas tolerantes a la sal, como el carrizo (Ammophila arenaria), ayudan a absorber la sal del suelo. Se tarda 5 años en acondicionar el suelo del pólder. Cuando el pólder está preparado, se aplana y se nivela. Después se le asigna un uso agrícola, ganadero, forestal o urbanizable. El Dique Barrera de Holanda mide 90 m de ancho y tiene encima una autopista. Este video amplia la información:
La alta concentración de hierro enterrada bajo el inmenso glaciar Taylor, en la Antártida, produce un curioso y espectacular efecto de sangrado.
Los glaciares, esas inmensas masas o ríos de hielo que bajan por las
laderas de las montañas de las zonas más frías del planeta, contienen
básicamente agua. Sin embargo, algunos de ellos arrastran
también un buen número de rocas y minerales que pueden alterar su
aspecto, normalmente blanco azulado. Por ejemplo, en la Antártida hay un paraje regado por torrentes de color rojizo conocidos como cataratas de sangre. Este fluido carmesí surge como de una herida abierta desde las
entrañas del glaciar Taylor, nombrado así en honor del geógrafo y
explorador australiano Thomas Griffith Taylor, miembro de la expedición
de Scott al Polo Sur de 1911. Él fue el primero en admirar este singular
paisaje en la región antártica de los Valles Secos de McMurdo, que
conforman una de las zonas más áridas del mundo. Allí apenas hay precipitaciones y la ausencia de hielo en algunos puntos deja al descubierto un terreno desértico. La estructura del glaciar, que alcanza 54 kilómetros de largo y 400 metros de espesor, no está totalmente congelada. La parte sólida cabalga sobre un lago cuyas aguas poseen una
concentración de sal cuatro veces superior a la de los océanos, además
de mucho hierro. Inicialmente los científicos que investigaron este
fenómeno pensaban que el color rojo provenía de una población de algas,
pero lo cierto es que se debe a la abundancia del metal: cuando el líquido sale al exterior, el ion ferroso se oxida al contacto con la atmósfera, y sus óxidos –poco solubles– se depositan en la superficie. La zona de salmuera subyacente tiene entre 1,5 y 2 millones de años
de antigüedad y aloja un rico ecosistema de bacterias autótrofas que
metabolizan los iones de azufre y hierro. La microbióloga de la
Universidad de Tennessee Jill Mikucki fue la responsable del hallazgo.
Según los análisis de laboratorio, estos organismos microscópicos usan
el sulfato como catalizador en la respiración, toman hierro en su forma
férrica –insoluble– y lo transforman en ferroso –soluble en agua– usando como fuente de energía la materia orgánica enterrada junto a ellos. Mikucki y su equipo han sido los primeros en observar el fenómeno en
la naturaleza. Debido a su aislamiento, los microorganismos habrían
evolucionado al margen del exterior, diferenciándose de las bacterias similares que habitan los océanos.
La bióloga peruana Kerstin Forsberg, directora de la ONG Planeta Océano, recibió el Premio Whitley (26 de abril de 2018) conocido como el "Óscar Verde", por su trabajo para salvar a las mantarrayas gigantes de la costa norte del Perú. Este galardón es entregado cada año por la organización inglesa Whitley Fund for Nature (WFN) para reconocer los más destacados proyectos de conservación en todo el mundo. Desde 2009, cuando fundó la ONG, Forsberg ha trabajado por integrar a los pescadores en el ecoturismo con mantarrayas, un servicio que nunca se había ofrecido en Perú. “Estamos comprometiendo a los pescadores como embajadores en el ecoturismo de
mantarrayas, brindándoles apoyo técnico y financiero para que puedan
ser pioneros en el servicio”, asegura la reconocida bióloga. Más de 50
pescadores ya han recibido capacitación. En los últimos 75 años, la población mundial de mantarrayas gigantes
se ha reducido en un 30%. Sin embargo, cuando se miran cifras más
localizadas, la pérdida puede llegar hasta un alarmante 80%. Por eso, en
la actualidad, son consideradas una especie vulnerable. Gracias al trabajo de Planeta Océano, en Perú es ilegal capturar, retener, comercializar y consumir mantarrayas. En 2015, el Ministerio de la Producción ordenó liberar a las especies capturadas por accidentes.
De
acuerdo con datos replicados por WFN, una mantarraya muerta puede valer
más de 40 mil dólares. No obstante, uno solo de estos animales vivos
puede generar más de un millón de dólares durante su tiempo de vida. Kerstin Forsberg recibió el premio de manos de la princesa Ana de Inglaterra. Fuente: La República (Perú)
La primera es que,
si se lanzaran de frente, la inercia de la botella de oxígeno podría
golpearles en el cuello, la cabeza o la espalda. Si se arrojaran de
cabeza, como un nadador cualquiera, el primer impacto lo recibiría la
cara, y así, el regulador (la boquilla) de respiración y la máscara
podrían salirse. Eso obligaría a salir de nuevo a superficie para
recolocarse todo el equipo. Aun así, si la zona de inmersión es poco
profunda o desconocida, se aconseja tirarse de pie o sentados, para
estar más “orientados” si se topan con obstáculos.
La técnica para tirarse de pie es conocida como “paso de gigante”,
y como bien describe su propio nombre, lo que se ha de hacer es dar un
paso muy grande desde la plataforma hacia el mar para evitar que la
botella de oxígeno de la espalda choque contra el barco, a la vez que
con la mano nos agarramos las gafas y el regulador.
Nos adentramos en terreno desconocido con esto, reconocen los científicos, porque se trata de un cambio de tal magnitud que aunque podemos predecir que no será agradable, es difícil saber exactamente lo que va a pasar. Ese cambio es la alteración de las corrientes oceánicas
que mueven el agua y con ello distribuyen por todo nuestro planeta el
calor y la humedad que dan forma al clima. Si las corrientes cambian o
se detienen... Bueno, desde luego no será un cambio suave y tranquilo, de eso podemos estar seguros. Científicos de la Universidad de Southhampton llevan una temporada mirando con preocupación a la circulación de retorno meridional atlántica (AMOC), una de las principales implicadas en el movimiento de las aguas oceánicas a nivel global, y lo que han visto, publicado en la revista Nature, es más que preocupante. El artículo completo en: Xakata Ciencia
Su proceso es reconocido en México y en Estados Unidos como original, innovador y sustentable.
Jorge Lechuga Andrade, quien cuenta con
un doctorado y dos maestrías, ha logrado diseñar un sistema de
desalinización del agua de mar para que ésta sea apta para consumo.
Durante su doctorado, Lechuga Andrade
desarrolló innovaciones en el proceso de desalinización del agua por
ósmosis inversa centrífuga, por generación de vórtices de Dean. Fue por
esto que recibió el Premio Nacional del Instituto Mexicano de Ingenieros
Químicos en 2015.
Este sistema de potabilización del agua
de mar implica una menor inversión en costo de producción y un 80 por
ciento menos en energía eléctrica, con respecto a otros sistemas
similares. Además, contribuye a reducir impactos ambientales en flora y
fauna marina, ya que aprovecha el agua de rechazo para que ésta sea
reenviada al mar después de un filtrado de ósmosis.
Después de cuatro años de estudio
utilizando un pequeño laboratorio montado por él mismo, el doctor
Lechuga Andrade solicitó una patente por la mejora del material de la
bolsa de hielos, derivada del polietileno.
Tras 6 años, organismos oficiales de
México y de Estados Unidos han reconocido este proceso. Las patentes
otorgadas cuentan con veinte años de validez aproximadamente.
El sistema del investigador mexicano Jorge Lechuga Andrade es considerado original, innovador y sustentable.
El sector pesquero se moviliza por la salud de las aguas y traza un plan contra la contaminación marina.
Si usted fuera una tortuga, tendría un 60% de posibilidades de
enredarse en una anilla de plástico y perder una de sus patas. Ese es el
porcentaje de estos animales que llegan maltrechos a uno de los centros
de recuperación de fauna silvestre más activos de España. El dato lo
ofrece Raquel Orts, directora general de Sostenibilidad de la Costa y
del Mar del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio
Ambiente (MAPAMA), e ilustra el alarmante problema de salud que padece el medio acuático y sus habitantes. "La diversidad de efectos de las basuras marinas sobre organismos y
ecosistemas es equivalente a la diversidad de los residuos que
encontramos en el mar", amplía Orts. "Se han documentado impactos por
ingestión y enredo en invertebrados, peces de todas las tallas, aves,
tortugas, y hasta grandes cetáceos". Causas que en España amenazan a 77 especies de peces y en el mundo cerca de 8.000, según estima la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Los expertos llevan tiempo advirtiéndolo: el mar se ha convertido en un "enorme cubo de basura",
y sus habitantes merman al mismo ritmo que proliferan los desperdicios,
que en apenas 30 años, según la Fundación Ellen MacArthur, superarán en
número a las criaturas oceánicas. A esta película de terror ambiental
asisten en primera fila los pescadores, un colectivo para el que la
salud del medio es vital, como han manifestado en muchas ocasiones. Por
ello, con la economía circular como telón de fondo –el paso del
usar-tirar a la renovación de los desechos– y las estrategias marinas
que marca Bruselas en el horizonte, el sector mueve ficha por la salud
del mar. Y lo hace desde dentro. El artículo completo en: El País (España)
Esta área de basura es descrita a menudo como una masa o una isla, aunque en realidad es una zona con una gran concentración de plástico que aumenta a medida que uno se aproxima a su centro.
La gigantesca isla de basura en el Océano Pacífico está
creciendo a gran velocidad, según una nueva investigación publicada en
la revista Nature. De acuerdo al estudio, esta área de residuos que se expande por un 1,6 millones de Km2 —es decir, casi tres veces el tamaño de Francia— contiene cerca de 80.000 toneladas de plástico.
Esta cifra es 16 veces más alta de lo reportado anteriormente. Un lugar específico dentro de esta área tiene, además, la mayor concentración de plástico jamás registrada. "La
concentración de plástico está aumentando. Creo que la situación está
empeorando", señaló Laurent Lebreton, autor principal del estudio de The
Ocean Cleanup Foundation en Deltf, Holanda. "Esto pone de manifiesto la urgencia de tomar medidas para detener la llegada de plásticos al océano y para limpiar el desastre existente".
La basura se acumula en todos los océanos, pero la mancha más grande es la que está en el Pacífico, entre Hawái y California.
Esta
área de basura es descrita a menudo como una masa o una isla, aunque en
realidad es una zona con una gran concentración de plástico que aumenta
a medida que uno se aproxima a su centro.
Cantidad "impactante"
Los
investigadores utilizaron botes y aviones para mapear esta zona en el
norte del Océano Pacífico, donde las corrientes rotativas y los vientos
hacen que converjan los desechos marinos, incluyendo el plástico, las
algas y el plancton. El trabajo, que se realizó a lo largo de tres años, mostró que la contaminación por plástico está "aumentando exponencialmente y a un ritmo más veloz que el agua circundante", dijo el equipo internacional de investigadores.
Los microplásticos representan el 8% del total de la masa de plástico flotante.
De
los 1,8 billones de trocitos de plástico, algunos son más grandes que
los microplásticos, incluidos pedazos de redes de pescar, juguetes e
incluso un asiento de inodoro. Lea el artículo completo en: BBC Mundo