El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Viabilidad genética del germoplasma de vid servirá para conservación, distribución y uso sostenible de material genético.
Un banco nacional de germoplasma de vid donde se conservan 110 cultivares, fue desarrollado por el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI), a través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) en la Estación Experimental Agraria Chincha, en la región Ica.
El proyecto denominado “Conformación
del Banco Nacional de Germoplasma de Vid (Vitis sp), para la Producción
Sostenible del Cultivo en la costa del Perú” incluyó la
exploración, recolección y estudio de material genético en siete valles
vitivinícolas: Ica, Lima, Arequipa, Moquegua, Tacna, Cajamarca y Áncash.
El
investigador Leandro Aybar Peve quien lideró el estudio, destacó que
con el Banco Nacional de Germoplasma de Vid, el productor vitivinícola
nacional ya puede contar con material genético de calidad para mejorar y
elevar su producción.
Además,
le permitirá a nuestro país poder desarrollar programas de conservación
de la vid y sus diferentes variedades, distribuir material genético de
calidad y promover su uso sostenible.
Un tercio de los habitantes de una urbe con 9.000 años de antigüedad sufrió infecciones, muchos de ellos agresiones con piedras en la cabeza, y toda la comunidad tuvo problemas dentales.
Después de cientos de miles de años deambulando por el planeta, hace unos diez milenios los humanos dejaron de hacerlo. En la gran revolución que fue el Neolítico,
unos pocos adelantados se asentaron y vivieron de lo que cosechaban y
pastoreaban. Ahora, el estudio de los muertos de una de aquellas
primeras ciudades muestra que sus habitantes cogieron nuevas
enfermedades, sufrieron niveles de violencia nunca vistos y pasaron
hambre. Sin embargo, hoy la mayoría de las personas vive en ciudades y
la práctica totalidad se alimenta con productos criados o cultivados.
En la llanura de Konya, en el sur de la región central de la actual Turquía, se descubrió en los años sesenta la ciudad de Çatalhöyük.
Las primeras casas, hechas de ladrillos de adobe, tienen 9.100 años de
antigüedad. No es la primera urbe de la prehistoria, hay aglomeraciones
urbanas varios siglos más antiguas (Ain Ghazal, Beidha o Shkarat Msaied,
todas en Oriente Próximo), pero sí es la mejor conservada. En la ciudad
llegaron a vivir hasta 8.000 personas. "Çatalhöyük fue una de las primeras comunidades protourbanas del
mundo y sus residentes tuvieron los problemas que implica reunir a mucha
gente en un área reducida durante mucho tiempo", dice el profesor de
Antropología de la Universidad Estatal de Ohio (EE UU) y coautor del
estudio Clark Larsen. La revista PNAS publica ahora los resultados de 25 años de investigación
de una decena de científicos capitaneados por Larsen, la mayoría
bioarqueólogos, que buscan en los restos humanos (sobre todo huesos y
dientes) saber cómo vivían aquellos primeros urbanitas. Y han tenido
bastante con qué investigar: Hasta 470 individuos completos y restos de
otros 272. Enterrados en su inmensa mayoría bajo el suelo de las casas.
Tanta población en una ciudad donde ni siquiera había calles y se
entraba al hogar por el tejado, debía generar estrés social y este
degenerar en actos violentos. Una submuestra de casi 100 cráneos desvela
una violencia no encontrada antes en el registro fósil. 25 de las
cabezas tienen marcas de al menos una fractura (los hay con más de una).
Salvo una lesión provocada por algún objeto punzante, el resto tienen
una forma ovalada y con aplastamiento del hueso craneal. Esto encajaría
con golpes provocados por una piedra. En muchos casos, en especial en
los de las mujeres, la pedrada fue por la espalda.
Sin embargo, la mayoría de las fracturas están selladas,
cicatrizadas, por lo que no murieron de los golpes. "Esto podría indicar
que no había intención de matar, sino quizá más de castigar o controlar
determinadas conductas. Lo vemos relacionado con disputas
intracomunitarias y, posiblemente, como una forma de control social
mediante la coerción física", razona Knüsel. Es decir, no hay pruebas de
violencia ejercida por gentes de fuera, solo de la practicada por el
propio grupo del agredido.
El otro gran coste de vivir en la ciudad fue el de la salud. Entre
los recolectores y cazadores, el contacto con otros grupos humanos era
raro. Aquí se apiñaban miles de personas. Aunque encalaban con
periodicidad suelos y paredes, y la cal es un gran desinfectante, se han
encontrado restos de desechos orgánicos dentro de las casas. No había
algo parecido a una letrina y los corrales de los animales estaban pared
con pared con las casas.
Aunque son pocas las enfermedades que afectan directamente a los
huesos, muchas infecciones bacterianas pueden dejar su marca en ellos (reacción perióstica). Hasta el 33% de los restos humanos tienen alguna de estas marcas. Un estudio publicado recientemente encontró huevos de parásitos intestinales en coprolitos (heces fosilizadas) en Çatalhöyük.
"En general, se piensa que a medida que las poblaciones de cazadores
recolectores se establecieron para convertirse en agricultores hace unos
10.000 años, tuvieron las ventajas de un suministro estable de
alimentos, un aumento de la fertilidad de las mujeres debido a esto y
una mejor defensa contra los animales salvajes", comenta el
paleopatólogo de la Universidad de Cambridge Piers Mitchell, autor del
trabajo de los coprolitos. "Sin embargo, entre las desventajas estarían
una propagación más fácil de las enfermedades infecciosas a medida que
crecía el tamaño de la población, las debidas a los desechos humanos y
la posibilidad de mayor violencia interpersonal entre diferentes grupos a
medida que las personas intentaran robar objetos de valor a otros
grupos" añade Mitchell, no relacionado con la actual investigación.
En los huesos —y los dientes— también ha quedado grabado lo que
comían los primeros ciudadanos. Analizando la presencia de distintos
isótopos, en particular de nitrógeno, los investigadores pudieron
determinar la mayor o menor cantidad y variedad de carnes y vegetales
ingeridos. La base de su dieta eran ya los cereales, en especial
diversos tipos de trigo, y las legumbres. Ambos alimentos procedían de
variedades ya domesticadas por los humanos. Esta dieta provocó que todos
los individuos analizados sufrieran de hipoplasia dental, es decir,
pérdida del esmalte. Aunque en esto también pudo influir que la media
del periodo de lactancia materna superaba los 3,5 años. Además, el 10%
de los dientes recuperados tienen caries.
Aquellos mismos isótopos muestran que cabras y ovejas aportaban la
parte esencial de las proteínas animales. Solo en los últimos tiempos de
Çatalhöyük aparecen las vacas. También permiten comprobar que los
pastores tenían que ir cada vez más lejos en busca de nuevos pastos.
Esto se ve confirmado con ligeros cambios en los huesos de las
extremidades inferiores de varios de los restos humanos. Para los
autores del estudio, esto indicaría que cada vez tenían que recorrer
distancias más largas. Finalmente, la ciudad fue abandonada en torno al
5950 antes de esta era. No está claro el motivo, pero un enfriamiento
global unido al agotamiento de las tierras más cercanas podría explicar
el abandono de la ciudad primigenia.
“El pigmento del maíz morado es el más potente antioxidante”, señala la experta cajamarquina que este año fue premiada en Summum.
Alicia
es la última de doce hermanos. Su padre falleció a los 90 años, en
2008, y su madre en abril cumplirá un siglo de vida. “Veo en varios de
los productores a mi padre”, se emociona la ingeniera que lleva en la
sangre su dedicación por el maíz morado.
-¿Su padre influenció para que usted sea agrónoma?
No
exactamente, pero sí se sentía orgulloso de tener a su hija ingeniera. Y
yo quise ser ingeniera. Cuando terminé el colegio en Trujillo, volví a
Cajamarca, donde pregunté por la ingeniería más importante que había y
me dijeron que era Civil. Pensé en esa opción, pero me decidí por
Agronomía.
-¿Por qué?
Me pareció una carrera competitiva, interesante. Luego pensé en la seguridad alimentaria. Creo que tomé la decisión acertada.
-¿Cómo se da su acercamiento al maíz morado?
Terminando
los estudios en la universidad tuve la oportunidad de conocer al doctor
Luis Narro León, quien en ese momento era el líder nacional del
Programa de Maíz del INIA y me dio la oportunidad de hacer la tesis.
Hice una investigación sobre el maíz amiláceo en general, que son todos
los maíces suaves, los que se utilizan para el consumo de las personas y
que en su composición tienen el 80% de almidón.
-¿Pero por qué se dedicó finalmente al maíz morado?
Antes
de especializarme trabajé con los maíces amiláceos en general:
choclero, canchero y maíz negro. A partir del año 2011 tuve la
oportunidad de conocer Japón y luego trabajar con un equipo de expertos
japoneses en Cajamarca. Iniciamos un proyecto donde se le dio más
importancia al maíz morado, no por su producción sino por su color
(contenido de antocianinas). Vimos la característica del color en la
panca (lo que envuelve la mazorca del maíz). En 2013 se hizo una
investigación para determinar la cantidad de antocianina que tiene esa
variedad. Y la cantidad de antocianina de la panca era superior a la de
la tusa (coronta). Eso nos daba opción de poder comercializar ambas
partes. Luego concursé a unos fondos del Banco Mundial y del Banco
Interamericano de Desarrollo. Propuse un estudio de seis variedades de
maíz morado en siete pisos altitudinales. Gané el proyecto y pude
desarrollar la investigación que me permitió determinar la que tiene más
pigmento natural entre las seis variedades (una de Ayacucho, otra de la
U. Agraria, el Canteño y tres variedades de Cajamarca), y es la INIA
601, que es una variedad mejorada.
-¿Por qué es importante la antocianina?
Porque
es un potente antioxidante, es un producto que previene varios tipos de
cáncer, como el de colon. También está indicado para la presión alta y
el colesterol malo. Además, el maíz morado o maíz negro es peruano, no
hay en otros países.
En los campos agrícolas de Europa ya se pueden encontrar
tractores que no necesitan conductor para moverse, máquinas que se
comunican entre ellas y sistemas inteligentes para
deshacerse de las malas hierbas.
También se han empezado a volar los
primeros drones para sacar mapas aéreos detallados y poder tratar los
cultivos con técnicas de precisión y más sostenibles. Y en el trasfondo
aparece cada vez más nítido el horizonte del machine learning, con su potencial de mejora de los rendimientos gracias a predicciones afinadas. Los datos existentes reflejan que aún se trata de un comienzo: pero poco a poco, también el campo se digitaliza. Las innovaciones que el sector acoge buscan aliviar las condiciones de trabajo de los agricultores, así como obtener mejores rendimientos de los cultivos
y reducir el impacto de operaciones especialmente costosas como la
detección de plagas y enfermedades. Pero también hay
objetivos relativos a la sostenibilidad: la reducción de
herbicidas dañinos para los terrenos y sus frutos y una gestión
inteligente del agua necesaria para el riego, un recurso puede ser escaso.
Entre las principales nuevas tecnologías que se emplean en el agro tenemos:
El futuro de la agricultura pasa por la utilización de tractores y
máquinas autónomas sin conductor, y robots como el prototipo de la foto.
Crédito: Small Robot Company.
Tractores y otras máquinas autoguiadas
La conducción humana de vehículos agrícolas presenta algunos
inconvenientes: entre ellos, cansancio por la monotonía y la
repetitividad de la tarea y errores acumulados en el seguimiento de las
trayectorias. Los sistemas de autoguiado
de estas máquinas ya son una opción integrada en la mayoría de ellas, y
muy utilizadas por los agricultores, que por lo general ven en este
aspecto una inversión segura y rentable.
De momento, la ley obliga a que los conductores sigan montados
en el vehículo pese a que no lo conduzcan. Pero ahora pueden dedicarse a
una supervisión mucho más detallada del trabajo en curso, destaca el
investigador. El siguiente paso en esta innovación, agrega, será hacer las máquinas completamente autónomas, para que un solo operador pueda monitorear a distancia tres o cuatro de ellas a la vez.
Protocolo de conexión electrónica
Yacasi todos los fabricantes de maquinaria agrícola integran en sus productos un protocolo único de comunicación electrónica, la norma internacional ISOBUS, que permite la compatibilidad entre máquinas diferentes a través de un cable ethernet.
Así la información que obtenga un tractor, por ejemplo datos
GPS, se puede transmitir directamente a un apero conectado con él (sin
que tenga que coincidir la marca de ambos), lo que permite una
aplicación más ajustada de abonados y herbicidas y mejorar ampliamente
el tratamiento de los cultivos.
Equipos de control inteligente
Cada día la normativa europea en el uso de materias activas
contra plagas y mala hierba es más restrictiva. Y la necesidad de
encontrar métodos de control de la mala hierba sin uso de productos químicos
es particularmente prioritaria para cultivos ecológicos. En los últimos
años se han ido implementando máquinas capaces de detectar, por ejemplo
con cámaras, esas plantas nocivas y quitarlas sin dañar el cultivo.
El número de equipos inteligentes de este tipo
adaptables a diferentes sistemas agrícolas aumentará en los próximos
años. Desde el punto de vista de la contaminación ambiental y la
seguridad alimentaria, son claras las ventajas frente a la aplicación
convencional de herbicidas.
Protocolos de comunicación únicos, Inteligencia Artificial o el
“machine learning” contribuyen a hacer más sostenible y eficaz la
gestión de los recursos agrícolas. Crédito: Garford.
Drones
El uso de aéreos no tripulados en el campo todavía está en una fase experimental. Pero también representa una de las innovaciones con mayor potencial para el futuro.
Uno de sus principales beneficios es el de poder proporcionar
información espacial útil para generar mapas de cultivo detallados y así
permitir mejores tratamientos de los terrenos. Si integran una cámara
térmica, también dan la posibilidad de conocer la temperatura media de
los cultivos para medir mejor el riego en cada zona de un campo.
Machine Learning
Estimar con exactitud la cosecha de un cultivo representa una
información muy relevante para agricultores y cooperativas o agentes
encargados de gestionar y vender el producto. Por ello, aprovechar la tecnología del aprendizaje automático
basada en el análisis de ingentes cantidades de datos a través de
algoritmos puede aportar ventajas prometedoras en este sentido.
Botánica y genetista del Instituto Salk, es una de las ganadoras del Premio Princesa de Asturias de Investigación por su revolucionario proyecto sobre el empleo de cultivos en la reducción de CO2
Joanne Chory cree que una de las herramientas más efectivas para frenar el cambio climático
está delante de nosotros. No hay que fabricar nada. Es algo que
naturalmente se lleva perfeccionando millones de años y solo hay que
dirigir el proceso un poco para que tenga un importante impacto en la
reducción de CO2 . Con una modificación genética, las plantas pueden
desarrollar raíces más duras y profundas que contengan parte del CO2 que
normalmente expulsan a la atmósfera al pudrirse. A gran escala, si se
aplica en los grandes cultivos de cereal en el mundo, podría reducir en
un 20% la emisión de dióxido de carbono que está provocando el cambio
climático. La idea de Chory (Boston, 63 años) le ha valido el Premio Princesa de Asturias de Investigación de este año.
Chory recibió a EL PAÍS en su despacho del Instituto Salk en La Jolla,
California. Los síntomas del párkinson que le diagnosticaron hace 15
años son ya muy visibles. Aun así, sigue acudiendo a diario a trabajar.
Si acaso, es un estímulo para correr más deprisa en la batalla por el
planeta.
PREGUNTA. Cuando empezó a estudiar la genética de
las plantas, hace 30 años, el calentamiento global solo lo estudiaban
los expertos en el clima, no preocupaba a otras disciplinas. RESPUESTA. Sí, el resto de la comunidad científica
estaba dormida. Los periódicos apenas hablaban de ello. El debate estaba
circunscrito a la climatología. Como en todo, en la ciencia hay un mainstream.
No sé de quién es la culpa, o si hay una culpa. Quizá la gente no tenía
suficiente información para darse cuenta de que el problema lo
estábamos causando nosotros.
P. ¿Qué efecto tiene el cambio climático en las plantas? R. Todas las plantas están estresadas.
Es fácil de ver desde hace 20 años. Yo lo noto en mi jardín: todo
florece cuando no toca. Tengo una magnolia china que está dando flor en
medio del invierno, no tiene ningún sentido. Y luego se muere en verano,
cuando debería estar verde y bonita. Suelo decir que mi magnolia vive
en la zona horaria de China y tiene jet lag.
P. Su proyecto en cuestión, ¿cómo favorece que las plantas participen en la lucha contra el cambio climático? R. El objetivo es ayudar a las plantas a
redistribuir parte del dióxido de carbono que absorben normalmente con
la fotosíntesis. Es decir, toman CO2 del aire y agua de la tierra, y por
medio de la fotosíntesis lo convierten en azúcares. Cuando la planta
muere, esos azúcares vuelven a la atmósfera transformados de nuevo en
dióxido de carbono. Nuestro proyecto trata de que la planta guarde ese
CO2 en una parte que sea resistente a la descomposición. Los niveles de
CO2 son más altos en invierno, cuando sucede la descomposición, y más
bajos cuando las plantas están creciendo. Eso nos indica que hay una
forma de facilitar que las plantas ayuden a reducir el dióxido de
carbono.
P. ¿Cómo son esas plantas modificadas? R. Tienen raíces más profundas y producen más suberina,
que es básicamente corcho. Ahí almacenan carbono. En sequías, eso evita
que se seque la planta. Y si hay mucha agua evita que se ahogue. Le
hacemos fabricar más corcho, en raíces más grandes y más profundas. La
planta absorbe la misma cantidad de CO2, y nuestro trabajo afecta solo a
la manera en que lo distribuye. En vez de ponerlo en las hojas, que se
descomponen y lo devuelven a la atmósfera, lo ponemos en ese tejido,
dentro del suelo y estable. Para reducir el nivel de dióxido de carbono
de la atmósfera puedes utilizar máquinas muy grandes y caras. O puedes
dejar que las plantas hagan lo que saben hacer y llevan perfeccionando
durante 500 millones de años. Solo queremos entrenarlas para que una
parte del CO2 lo entierren en lugar de soltarlo todo a la atmósfera.
Una comisión internacional de científicos urge a un cambio en la alimentación y la agricultura para evitar 11 millones de muertes prematuras y sortear la catástrofe ambiental.
Reducir el consumo mundial de carnes rojas y azúcar; duplicar la ingesta de frutas, verduras y legumbres; que el sector agrícola y ganadero deje de emitir dióxido de carbono
y reduzca drásticamente la contaminación de nitrógeno y fósforo;
limitar el empleo de agua y no aumentar más el uso de tierras; reducir un 50% el desperdicio alimenticio... Estas son algunas de las recetas que se necesitan para preservar la “salud planetaria”. Bajo ese término la revista científica The Lancet engloba la “salud de la civilización humana y el estado de los sistemas naturales de los que dependen”. El planeta tiene un problema: el insostenible modelo de consumo que
el ser humano empezó a desarrollar a partir de la II Guerra Mundial. “Se
necesita urgentemente una transformación radical del sistema
alimentario global”, advierte un panel internacional de 37 expertos de
16 países —agrupados en la comisión EAT-Lancet— que durante tres años ha
trabajado para elaborar un modelo de dieta saludable para el ser humano
y para el planeta, y cuyas conclusiones se conocen ahora. Nada menos que de la necesidad de una “nueva revolución agrícola”
habla Johan Rockström, uno de los coordinadores de la comisión y miembro
del Instituto Potsdam para la Investigación del Cambio Climático. “La
producción mundial de alimentos amenaza la estabilidad climática y la
resilencia de los ecosistemas”, alerta la comisión EAT-Lancet. Y si
ahora —con más de 7.000 millones de habitantes en el planeta— se
necesita “urgentemente” una transformación “radical” del sistema, más
acuciante será con el aumento proyectado de la población para las
próximas décadas. El informe pone en el punto de mira el año 2050, para
cuando se espera que en la Tierra habiten 10.000 millones de personas.
La buena noticia es que esos expertos aseguran que se podrá alimentar a
todos esos habitantes, pero se tendrán que aplicar cambios profundos en
la dieta y en el modelo de producción si se quiere cumplir con acuerdos
como el de París contra el cambio climático. Esas transformaciones en la
dieta podrían evitar 11 millones de muertes prematuras al año
relacionadas con la alimentación.
LA DIETA DIARIA SOSTENIBLE
Fuente: Comisión EAT-Lancet. EL PAÍS
Aunque exista una “brecha dietética” en función del país y del área
geográfica —en Indonesia y África occidental, por ejemplo, se consumen
cantidades muy reducidas de carne y lácteos, a diferencia de en
Norteamérica—, el informe de los expertos detecta que de media en el
mundo la ingesta de carne roja, vegetales almidonados —como la patata—
ricos en hidratos y huevos es demasiado alta. La comisión plantea una
dieta ideal —basada en 2.500 kilocalorías diarias— y sugiere que solo 30
de ellas procedan de carnes distintas de las aves, lo que equivaldría,
por ejemplo, a consumir una hamburguesa de ternera pequeña a la semana.
El objetivo global es doblar el consumo de frutas, hortalizas, legumbres
y frutos secos, y reducir a la mitad el de carne roja y el azúcar.
Actualmente, y fundamentalmente en Occidente, el consumo de carne roja y
de alimentos procesados y refinados es excesivo, lo que acarrea riesgos
para la salud, mayores que los causados por el sexo no seguro, el
alcohol, la droga y el tabaco juntos, detalla el informe. Lea el artículo comeplto en: El País (España)
Senasa informa que la FDA ordenó el retiro de duraznos, nectarines y ciruelas chilenas por la presencia de la bacteria Lysteria monocitogenes, que puede causar severos problemas de salud.
Senasa ha tomado conocimiento que la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration – FDA) de los Estados Unidos de América
ha ordenado el retiro de 1,727 cajas de duraznos, 1,207 cajas de
nectarines y 365 cajas de ciruelas, por la presencia de la bacteria Lysteria monocytogenes, que puede causar severos problemas de salud.
Detallan que dichos productos habrían sido distribuidas en pequeños comercios y en grandes cadenas de supermercados (como Aldi, Costco y Walmart) de 20 Estados ; alimentos que habían sido importados desde Chile.
“Reportes
periodísticos señalan que el retiro se llevó a cabo luego de que las
compañías chilenas encargadas de empaquetar los productos (Subsole y Río Duero),
“notaran el problema tras un chequeo de rutina”, dando aviso a la
empresa receptora en EE.UU. (Jac. Vandenberg), quien informó prontamente
a la Autoridad Norteamericana”, sostiene en su comunicado.
En
este caso, Senasa sostiene que las empresas indicadas han actuado de
manera transparente dando aviso a la mayor brevedad a las Autoridades
competentes del país de destino, a fin que se tomen las medidas
correctivas inmediatas en salvaguarda de la salud pública.
Asimismo,
es preciso señalar que luego de la búsqueda en nuestra base de datos,
en el Perú no se han registrado importaciones de frutas por parte de las
empresas chilenas mencionadas.
La
bacteria Lysteria monocytogenes se encuentra en la naturaleza, y puede
llegar a la fruta (así como a cualquier otro alimento de origen
agrícola) por medio del agua de riego o de procesamiento, del suelo de
cultivo, o por superficies contaminadas que entran en contacto con los
alimentos.
Senasa en vigilancia
En
tal sentido, podría advertirse alguna deficiencia en los sistemas de
control operativo en la producción y/o el procesamiento de los citados
alimentos en las citadas empresas, lo cual debiera ser corregido a la
mayor brevedad posible.
Cabe
precisar que el SENASA no ha sido comunicado formalmente de ninguna
Alerta Sanitaria emitida por parte de las Autoridades Nacionales de
Chile ni de los Estados Unidos en este sentido.
"Considerando
la gravedad a la salud humada que podría generarse por el consumo de
alimentos contaminados con esta bacteria, así como las vías por las
cuales puede ser contaminado cualquier alimento de origen agrícola (no
solo los mencionados en el presente problema); y mientras no se
determine con precisión la vía de contaminación de los alimentos, y no
se verifique la implementación de sistemas operativos y de control que
garanticen la inocuidad de alimentos agrícolas de origen Chile, el SENASA
incrementará la vigilancia e inspecciones sanitarias y fitosanitarias
de los alimentos importados desde Chile y de cualquier otro origen", sostienen.
Asimismo,
solicitan que los alimentos agropecuarios importados vengan amparados
con las certificaciones de inocuidad que corroboren la ausencia de
contaminantes químicos y microbiológicos para cada alimento según su
naturaleza, de acuerdo a lo establecido por el Ministerio de Salud a
través de la DIGESA, en las normativas específicas de alcance nacional.
El proceso de secado de los granos de café
en Etiopía. Más de la mitad de las especies está en riesgo de
desaparecer de su hábitat natural debido al cambio climático y la
deforestación.
Aaron
Davis, un botánico del Reino Unido, se ha dedicado treinta años a
caminar por bosques y granjas para registrar el destino de una planta:
el café.
Davis ha registrado cómo el calentamiento del planeta está haciendo más difícil el cultivo del café
en regiones donde tradicionalmente se produce la planta, entre ellas
Etiopía, el lugar de origen del grano más popular del mundo: arábica.
Davis ha mapeado los lugares para el cultivo del café en el futuro: en
esencia, tierra adentro, donde hace más frío. Ha ido en busca de
variedades extrañas en zonas silvestres.
Actualmente,
en la que tal vez sea su búsqueda más descorazonadora, Davis ha
encontrado que el café silvestre, las decenas de variedades que se daban
debajo de las copas de los árboles en al menos tres continentes, está
en riesgo de desaparecer para siempre. Entre las 124 especies de café
que hay en el mundo, Davis y su equipo de científicos han llegado a la
conclusión de que el 60 por ciento está en peligro de extinción en su
hábitat natural. El cambio climático y la deforestación son los
culpables.
Tiene
importancia porque esas variedades silvestres podrían ser cruciales
para la supervivencia del café en la era del calentamiento global. En
esas plantas podrían estar los genes que necesitan los científicos para
desarrollar nuevas variedades que puedan crecer en un planeta más
caliente y más seco.
Davis
aseguró que a final de cuentas esas plantas silvestres de café son
vitales para los millones de agricultores que viven del grano, sin
mencionar a las muchas más personas que dependen de la cafeína para
comenzar sus días (Davis se limita a “una taza de café muy bueno” al
día).
“Hay
una amplia gama de rasgos que tienen un buen potencial para enfrentar
problemas específicos en el futuro, ya sea tolerancia a la sequía o
resistencia a las enfermedades”, comentó Davis durante una llamada
telefónica que respondió desde el Real Jardín Botánico ubicado en el
suburbio londinense de Kew, donde es investigador sénior. “Si perdemos
esas plantas de café, disminuyen nuestras opciones”.
Davis y sus coautores publicaron sus hallazgos el 16 de enero en dos artículos, en Science Advances y Global Change Biology.
De
las 124 especies silvestres que se conocen, la mayoría no se cultiva ni
se consume. Dos excepciones son la arábica, la cual se ha cultivado
durante cientos de años en África oriental, y la robusta, la cual pasó
de su estado silvestre a ser uno de los productos básicos más
importantes en los últimos cien años. Los agricultores de café ya
enfrentan una presión cada vez mayor por parte de las sequías, las
enfermedades y los caprichos de los precios de los productos básicos.
Para atacar esos riesgos, se requiere acceso a la riqueza genética de
las variedades silvestres.
Según The Guardian, la planta estuvo bajo la luz del sol en la superficie de la luna, pero al llegar la denominada "noche lunar", esta se extinguió luego de llegar a una temperatura de -170C°.
Según explicó el encargado del diseño del experimento, el profesor Xie Gengxin, de la Universidad de Chongqing,
quien diseñó el experimento, dijo que se había anticipado su corta vida
útil. "La vida en el recipiente no sobreviviría a la noche lunar",
declaró.
De acuerdo al experto, la sonda Chang'e-4,
que llevaba la cápsula con la semilla de algodón, con la temperatura
alcanzada entró con estas temperaturas a un "modo de suspensión".
"No
teníamos tal experiencia antes. Y no pudimos simular el entorno lunar,
como la microgravedad y la radiación cósmica, en la Tierra ", dijo Xie. Cabe
indicar que el experimento no solo contaba con la semilla de algodón,
sino también semillas de papa, levadura, entre otros, sin embargo,
ninguna de ellas brotó ni mostró signos de un intento de crecimiento.
Como
se recuerda, hace dos días se hizo conocida la imagen que mostraba al
interior de la cápsula Chang'e 4 el brote de algodón que había crecido
con éxito al interior de un recipiente que mantendría la temperatura
entre 1 y 30 grados, permitiendo la entrada de luz natural y el
suministro de agua y nutrientes para las plantas., esto luego de su alunizaje el pasado 3 de enero.
Pese
a que no consiguió sobrevivir, que esta planta haya crecido la ha
convertido en una proeza para los Chinos quienes vieron como esta
germinó en su intento de realizar un análisis al territorio lunar.
La sonda 'Chang'e 4', que el pasado 3 de enero alunizó con éxito en la cara oculta del satélite, llevó consigo otras semillas, huevos de mosca de la fruta y algunas levaduras.
China ha conseguido que una semilla de algodón brote en la Luna por
primera vez, en lo que supone el éxito de uno de los experimentos de la
sonda Chang'e 4,la primera en alunizar en la cara oculta del satélite en la historia de la exploración espacial,
ha informado este martes la agencia estatal de noticias Xinhua. Según
un equipo de científicos de la Universidad de Chongqing (sureste de
China), este hallazgo supone el primer "miniexperimento" de biosfera
realizado con éxito en el satélite. La sonda Chang'e 4, que el pasado 3 de enero alunizó
con éxito en la cara oculta de la Luna por primera vez en la historia,
llevó consigo semillas de algodón, colza, patatas y arabidopsis, así
como huevos de mosca de la fruta y algunas levaduras, para poder crear
una "minibiosfera simple", según Xinhua. En este sentido, las imágenes
enviadas por la Chang'e 4 mostraron este martes un brote de algodón que había crecido con éxito, la única semilla que ha conseguido germinar hasta ahora. Dicho cultivo, sin embargo, no resulta sencillo: las temperaturas
sobre la superficie lunar pueden superar los 100 grados centígrados por
el día y bajar a los 100 negativos por la noche, además de recibir una
mayor radiación solar y de presentar una menor gravedad que en la
Tierra. Xie Gengxin, un científico encargado del experimento con plantas
en la Luna, ha señalado que su equipo había diseñado un recipiente que
mantendría la temperatura entre 1 y 30 grados, permitiendo la entrada de
luz natural y el suministro de agua y nutrientes para las plantas, ha
señalado al rotativo hongkonés South China Morning Post. Lea el artículo completo en: El País Ciencia
En muchos países, la conjunción de factores como el abandono
institucional, el uso de técnicas obsoletas, el aumento de población, la
apuesta por el monocultivo y el cambio climáticoestá facilitando que nuestros bosques y prados se vean devorados por los incendios forestales (cada vez más extensos y frecuentes) a un ritmo mayor que al que podemos recuperarlos.
Sin embargo, a la hora de debatir el mejor modo de actualizar técnicas, hay que partir de una realidad: pocas cosas hay más efectivas que poner a plantadores humanos a colocar a mano las plántulas a lo largo de kilómetros de paisaje quemado.
Pero la oferta, tanto de mano de obra como de plántulas, suele escasear.
Y, a falta de las plantas adecuadas, en los terrenos yermos proliferan
las malas hierbas, que suelen combatirse fumigando herbicidas.
Ante esta situación, DroneSeed
, una startup con sede en Seattle, ha decidido convertirse en un
referente de recuperación de bosques quemados gracias a la
automatización, o más concretamente, a través del uso de drones, inteligencia artificial e ingeniería biológica.
El fundador y CEO de la compañía, Grant Canary, relata a TechCrunch
que, cuando se puso a estudiar las técnicas que se venían usando hasta
ahora, se dio cuenta de que todo era "increíblemente anticuado. Incluso en las compañías más sofisticadas del mundo, los plantadores son superhéroes
que usan bolsas y una pala para plantar árboles. Se les paga para mover
material sobre terreno montañoso y para ser una IA simple capaz de
determinar dónde plantar los árboles".
Y, aunque la recuperación de bosques quemados no parezca a priori un ejemplo de actividad rentable,
Canary ha descubierto que a los inversores les entusiasma todo lo que
tenga que ver con automatización, aprendizaje automático y
-especialmente- contratos públicos. Y ya cuenta con varios éxitos en
este campo.
La tecnología que incluyen (cámara multiespectral, radar láser, etc) permite que cada unidad sea totalmente autónoma a la hora de explorar un área quemada,
mapear cada centímetro de la misma (identificando objetos y especies de
plantas presentes), fumigarla e identificar las mejores áreas para
replantar los árboles (y proceder a hacerlo).
Los drones de DroneSeed operan en enjambres, manteniendo hasta cinco vehículos simultáneamente en el aire. Éstos vuelan siguiendo patrones calculados de antemano
para aumentar su eficiencia y sólo regresan a las estaciones terrestres
para recargar (excepto si la tripulación, que los supervisa
contantemente, juzga necesario tomar el control de los mismos).
La combinación de radar láser y cámara multiespectral
(que recopila imágenes más allá del espectro visible) permite crear
mapas en 3D de la vegetación y del terreno (facilitando la
identificación de la vegetación y la detección de casos de erosión del
terreno), pero también realizar un análisis profundo del suelo y la vida
vegetal.
Por último, en base a toda esta información, los drones de DroneSeed son capaces de fumigar y, a continuación plantar una mezcla secreta de semillas y nutrientes patentada por DroneSeed.
Y es que encontrar el lugar perfecto para que la semilla o plántula arraigue es toda una ciencia,
en la que intervienen múltiples factores (nivel de pendiente, cercanía a
corrientes de agua o a piedras, dirección del viento, etc) y en la, hasta que llegaron los drones con IA, sólo tenían éxito humanos con conocimientos y experiencia.
La agricultura intensiva usa menos tierra y genera menos emisiones por kilogramo que los sistemas tradicionales u orgánicos.
El cultivo de arroz es muy intensivo en agua y fertilizantes, ya sean químicos u orgánicos.
La agricultura, la producción de alimentos para los humanos, es la principal amenaza para la vida del planeta.
La producción agrícola y ganadera para alimentar a los 7.550 millones
de personas ocupa ya el 43% de la tierra disponible (sin contar
desiertos y regiones heladas). El porcentaje tendrá que aumentar para
poder atender a los otros 2.500 millones que se sumarán para 2050. Pero
si lo hace con sistemas de producción tradicionales o los llamados
ecológicos, que rinden menos, no habrá espacio libre para la
biodiversidad. Un amplio estudio sugiere que la agricultura intensiva
puede ser la respuesta a este dilema. Revisando centenares de trabajos previos y entrevistando a decenas de
expertos, una treintena de investigadores ha determinado los costes
ambientales de la producción de alimentos. Se han centrado en cuatro
grandes sectores: el cultivo de trigo en Europa, la producción de carne
de vacuno en América Latina, el arrozal asiático o el sector lácteo
europeo. Para determinar su impacto relativo solo revisaron trabajos que
compararan distintos sistemas de producción, desde los más intensivos y
tecnificados hasta los más tradicionales y extensivos, pasando por
distintas modalidades de producción orgánica. Los resultados los acaban
de publicar en Nature Sustainability. El trabajo cuestiona varias ideas muy extendidas, como que la llamada
agricultura sostenible sea tan sostenible como se vende o que la
intensiva sea tan dañina para el medio como se cree. Para determinarlo,
la investigación comparó cuatro costes ambientales de la producción de
alimentos: las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), uso de
agua, filtración de nutrientes (nitrógeno y fósforo) y ocupación de
tierra. Aunque los autores del estudio reconocen que no hay muchas
investigaciones que comparen rendimientos y externalidades entre
distintos sistemas de producción, encontraron que muchos de los de alto
rendimiento tienen un coste ecológico menor y, en especial, necesitan de
menos tierra por unidad de producto. De esta manera, el presumible
aumento de la producción de alimentos exigiría arrebatarle menos
superficie al entorno natural con estos métodos de producción. El artículo completo en: El País (España)
En un nuevo reporte publicado el martes 02 de octubre de 2018, los expertos advierten que la huella medioambiental que deja la producción del tabaco es comparable a la de países enteros.
Fumar
no sólo mata a aproximadamente 7 millones de personas al año, también
tiene un impacto devastador en el medio ambiente al contribuir a la
deforestación, la contaminación de tierra y agua, y la acidificación,
según la Organización Mundial de la Salud .
En
un nuevo reporte publicado el martes, los expertos advierten que la
huella medioambiental que deja la producción del tabaco es comparable a
la de países enteros. Producir los 6 billones de cigarrillos que se
hacen al año daña al planeta incluso más que la producción masiva de
cultivos para la alimentación, agregó.
Nicholas
Hopkinson, uno de los autores del reporte, dijo que los cigarrillos
deberían considerarse un “producto no ético” dado su impacto en el
ambiente.
Los
expertos calculan que una sola persona que fuma un paquete de 20
cigarrillos al día durante 50 años es responsable de una disminución de
1,4 millones de litros de agua. Daño al medio ambiente y al desarrollo económico Cerca de 84 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) son
emitidas a la atmósfera anualmente como resultado del cultivo de tabaco,
lo que representa un 0.2 por ciento de las emisiones globales de contaminación. Además,
el estudio afirma que el cultivo afecta el desarrollo económico, al
considerar que el tabaco tiene un bajo rendimiento y requiere más
inversión por parte de los agricultores respecto a otros cultivos. En
Zimbabue, por ejemplo, una hectárea de suelo rinde una tonelada de
tabaco, mientras que esa misma superficie puede producir 19 toneladas de
papas. La mayor parte de la producción de tabaco tiene lugar en
países en desarrollo. Entre los diez mayores productores hay países de
bajos ingresos que son importadores netos de alimentos, como Zimbabue y
Malawi.
Te dejamos este documental sobre el tabaco de "Atrás del Mostrador":
El grano producido por la agricultora Vicentina Phocco Palero, ganó el Premio Mundial al Mejor Café de Calidad, en la categoría pequeños productores, de la feria Global Specialty Coffee EXPO Seattle 2018, que se realizó en Estados Unidos.
El café que se produce en Puno
ha sido, por segundo año consecutivo, reconocido por la calidad de su
producto. Primero llegó el turno de Raúl Mamani Mamani, quien ganó el
premio Mundial del Mejor Café de Calidad en la feria internacional de Global Specialty Coffee EXPO Seattle 2017, desarrollado en Estados Unidos. Este año, fue la agricultora Vicentina Phocco Palero,
socia de la Cooperativa Túpac Amaru, ubicada en el distrito de Alto
Inambari, provincia de Sandia (Puno), quien se llevó el mismo premio.
Vicentina es ejemplo de lucha, de perseverancia y de gran amor por su
familia. Ella, junto a su esposo, Pablo Mamani, vivieron en carne
propia el olvido del Estado.
La inseguridad, propias de la selva de Sandia, era otro de los grandes
problemas que amenazaba su producción, ya que trabajaban en tierras
tomadas por la minería ilegal y el narcotráfico.
Sin
embargo, Phocco sostiene que el secreto para salir adelante es trabajar
en familia. “Cada uno tiene una función, mientras yo trabajo la tierra,
mi esposo siembra los mejores plantones que él mismo selecciones en su
pequeño huerto”, comenta la productora.
Los resultados se vieron cuando creó su marca “Quechua”, un café 100% natural.
“Quechua”: café que consolida a Puno como la tierra del mejor café del Perú y el mundo
La caficultora es beneficiaria del Proyecto de Mejoramiento de la Cadena Productiva de Café, financiado por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA)
y ejecutado por la Municipalidad distrital de Alto Inambari. Ambas
instituciones brindaron asistencia técnica en el cultivo del grano y
apoyaron en el equipamiento de módulos de postcosecha para mejorar la
calidad de su café.
Luego de trabajar en su marca, Vicentina
compitió con cafés de diferentes países del mundo, y “Quechua” se impuso
entre todos ellos. Recientemente ganó el Premio Mundial al Mejor Café de Calidad, en la categoría pequeños productores, de la feria Global Specialty Coffee EXPO Seattle 2018, realizada en Estados Unidos.
Agricultor cusqueño Manuel Choque gana premio Summum a mejor productor
por mantener vigente el cultivo de numerosas variedades antiguas de papa
nativa.
Para Manuel Choque todo
comenzó como un pasatiempo. En la parcela familiar se sembraba papa. En
cada feria agropecuaria que iba veía distintas variedades de este
tubérculo y sentía curiosidad por experimentar con ellas en la tierra de
su padre.
Empezó con 15 tipos de papa. Hoy, los Choque cultivan más de 20 veces ese número de variedades.
Esa
pasión le ha valido a este agricultor lograr el premio gastronómico
Summum como “Mejor productor del año”. Sin embargo, el camino para
llegar a este reconocimiento no ha sido fácil.
El agricultor contó a la Agencia de Noticias Andina que tuvo que bregar mucho para conseguir un nicho del mercado y volver rentable su afición.
Cultura viva
Choque
explicó que cada comunidad andina ha adaptado el tubérculo a las
condiciones particulares de su terreno. Por ello, afirma, existen tantos
tipos de papa.
El especialista refiere que
estos saberes provienen de la época prehispánica. No obstante,
manifiesta que prevalece en la actualidad un prejuicio hacia estas papas
llamadas nativas.
Narró que es difícil
comerciar los distintos tipos de papa cuando solo son conocidos en su
zona de producción. Incluso, cuenta que en algún momento tuvo que
sacrificar una cosecha de 30 toneladas y la dio como forraje para
animales, pues nadie le compraba.
Eso cambió
hace un par de años, cuando descubrió un filón para colocar su
producción: los hoteles y restaurantes para turistas de la ciudad de
Cusco.
Moderno y tradicional
Choque
refiere que estudió Agronomía en la universidad, para luego trabajar en
el Instituto Nacional de Innovación Agraria y en el Centro
Internacional de la Papa.
Allí aprendió
técnicas de mejoramiento genético. Una de sus metas es romper el mito de
la pobreza en nutrientes del tubérculo andino.
De
acuerdo con Choque, en los terrenos de su familia emplean tecnología
moderna, pero también se respetan las tradiciones ancestrales, como el
pago a la tierra. Asimismo, echan mano de técnicas tradicionales aún
vigentes.