El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Una red de vigilancia global detecta máximos históricos de emisiones de este compuesto de efecto invernadero.
Desde India y especialmente desde China se están emitiendo grandes cantidades de un gas de efecto invernadero (GEI) miles de veces más potente que el CO2.
Aunque las autoridades de ambos países se habían comprometido a reducir
estas emisiones al mínimo, una red de estaciones repartidas por todo el
planeta viene detectando año tras año máximos históricos de
fluoroformo, también conocido como trifluoruro de carbono, Freón 23,
Arcton 1 o HFC-23. El HFC-23 se usa (o usaba) en la fabricación de semiconductores, como
refrigerante o agente extintor de incendios. Pero la mayoría procede,
como subproducto, de la producción de otro gas, el HCFC-22, hasta no
hace mucho el principal ingrediente de los aires acondicionados e
instalaciones de refrigeración. Como otros hidroclorofluorocarburos, el
HCFC-22 es un destructor neto de la capa de ozono, así que fue regulado
por el Protocolo de Montreal
y sus sucesivas enmiendas. En Europa apenas se produce y en otros
países avanzados se hace bajo estrictas condiciones que eviten la
emisión de su peligroso derivado. Pero las naciones en vías de
desarrollo aún tienen margen para su producción, que debería de cesar
por completo en 2040. En la actualidad, China e India elaboran más del
75% del HCFC-22 y, por tanto, de HFC-23. Ambas naciones se habían comprometido con la ONU a reducir la
liberación del segundo gas hasta mínimos históricos, pero la realidad es
que, desde 2015, la emisión y concentración de fluoroformo no deja de
aumentar. Un estudio recién publicado en Nature Communications
muestra que las emisiones de HFC-23 marcaron su máximo a finales de
2018, con 15.900 toneladas, y apenas el 10% procederían de EEUU y Rusia,
los otros dos países que aún fabrican HCFC-22 en cantidades
relativamente significativas. "China es el mayor productor de HCFC-22 del mundo, por lo que no es
sorprendente que, en ausencia de una política firme y mecanismos de
aplicación robustos, veamos emisiones masivas de este potente destructor
del clima como ya anticipamos y advertimos", denuncia Avipsa Mahapatra,
responsable de la campaña para el clima de la organización Environmental Investigation Agency. Ya en 2013 (PDF),
activistas de la EIA comprobaron cómo muchas empresas chinas seguían
emitiendo HFC-23. Mahapatra concluye: "Con la firma de la enmienda
Kigali [al Protocolo de Montreal] en 2016, los países acordaron que,
para el 1 de enero de 2020, todas las empresas que manufacturan HCFC-22
capturarían e incinerarían el HFC-23 para evitar su liberación a la
atmósfera. Pero las discrepancias reveladas por este estudio suponen que
con esto probablemente no sea suficiente". Lea el artículo completo en: El País (España)
La construcción de represas bloqueó los hábitos migratorios del animal y su reproducción.
El año 2020 abre sus puertas con la confirmación alarmante de una
nueva especie extinguida: el pez remo gigante chino de hasta siete
metros de largo. El animal, Psephurus gladius, vivía en el río
Yangtsé, el tercer más largo del mundo con más de 6.300 kilómetros y la
cuna de más de 400 especies distintas. Desde 2009, el llamado "rey
de los peces de agua dulce" no da signos de vida, pero los científicos
esperaron a tener pruebas más claras antes de darlo por perdido. Un estudio publicado recientemente en la revista Science of the Total Environmentexplica
que la especie sufrió un claro descenso desde 1970 como resultado de
una sobrepesca y la fragmentación de su hábitat. Además, en 1981, los
seres humanos construyeron la presa Gezhouba, que bloqueó los hábitos
migratorios de un animal que necesita nadar río arriba para reproducirse
y bajar de nuevo para alimentarse. Y las fechas coinciden. Entre 1981 y
2003, se observó tan solo 201 veces a la especie —el 95,2% de los avistamientos fueron anteriores a 1995— que desde 1996 está declarada en peligro de extinción, según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En 2003 se construyó otro embalse, el de las Tres Gargantas, fue
construido y empeoró la situación hasta acabar con los últimos
ejemplares del pez remo que, en vano, buscaban nuevos lugares de
incubación. Fue el año en el cual se confirmó el último avistamiento. El
estudio de los investigadores del laboratorio de Conservación de la
Biodiversidad en Agua Dulce del Ministerio de Agricultura y Asuntos
Rurales de la República Popular China confirma que la especie ha
desaparecido por completo y probablemente entre 2005 y 2010. Durante un
análisis exhaustivo por toda la región, los expertos han identificado
322 especies de peces distintas y ninguna de ellas, "ni siquiera un solo
espécimen", era un pez remo. Lea el artículo completo en: El País (España)
I Ching binario, o más bien binario I Ching,
ya que, como en el caso del código Morse, del que nos ocupábamos en el post anterior, la binariedad es consustancial a este milenario código
chino, y por tanto el adjetivo es un epíteto inseparable (o más bien un
inseparable epíteto).
"Secuencia del rey Wu” o “secuencia recibida” que figura en el 'Libro de las Mutaciones'. Efectivamente, los 64 hexagramas del I Ching son todas las
posibles combinaciones (variaciones con repetición) de dos signos en
grupos de seis: un segmento continuo y otro partido, que, si los
sustituimos respectivamente por unos y ceros, obtenemos los números del 0
al 63 en notación binaria. Y, de hecho, una de las ordenaciones de los
hexagramas, la realizada por Shao Yong en el siglo XI, sigue la
secuencia de los números naturales. Pero la ordenación de Saho Yong, que se adelantó seis siglos a la
numeración binaria propuesta por Leibniz (que no hay que descartar que
se inspirara en el I Ching), no es la canónica, también denominada “secuencia del rey Wu” o “secuencia recibida”, que es la que figura en el Libro de las Mutaciones tradicionalmente utilizado con fines oraculares, la misma que se reproduce en el encabezamiento de este artículo. En términos informáticos, los hexagramas son bytes de seis bits; los
ordenadores actuales, como es bien sabido, han adoptado por distintas
razones (¿cuáles?) los bytes de ocho bits, que permiten la formación de
256 octetos distintos, cuatro veces más que los 64 “sextetos” del I Ching.
Cada hexagrama puede dividirse en dos trigramas, y así suele hacerse a
efectos adivinatorios. Hay 8 trigramas posibles (000, 001, 010, 011,
100, 101, 110, 111), que dan lugar a 8 x 8 = 64 parejas distintas, que
es otra manera de obtener los 64 hexagramas. Así como el criterio de la ordenación de Shao Yong es evidente, la
"secuencia del rey Wu" no lo es tanto. Invito a mis sagaces lectoras/es a
encontrar las claves y motivos de dicha ordenación canónica. Tomado de: El juego de la ciencia
El incremento de triclorofluorometano (CFC-11) se produce en las áreas industriales de la zona este de China.
Un equipo internacional pudo determinar el origen de las emisiones de un peligroso gas que había sido prohibido desde hace años por considerarse un potente destructor de la capa de ozono.
El año pasado, un observatorio de Hawái detectó el repunte de los
niveles de triclorofluorometano o CFCs, pero los científicos ignoraban
su procedencia. Ahora, una investigación publicada en la revista Nature afirma tener la respuesta a esta interrogante.
Al menos entre el 40 % y el 60 % del incremento de las emisiones en los últimos años de CFC-11 provendrían de la zona este de la China continental, según concluye la investigación. Todo parece indicar que el sector de la construcción del país asiático usa clandestinamente este producto, lo que podría ralentizar la recuperación de la atmósfera terrestre.
¿Qué es el CFC-11 y por qué es peligroso?
Se trata de tipo de CFCs, que es una serie de sustancias químicas desarrolladas inicialmente como refrigerantes en la década de 1930.
Se utilizaron también para formar agujeros en productos de espuma
blanda, como almohadas, alfombras acolchadas, cojines y asientos,
rellenos en autos e incluso en la construcción de edificios. La
utilización de productos de espumas aislantes aumentó en el último
cuarto de siglo debido al interés con respecto a la conservación de
energía.
A
los científicos les llevó décadas descubrir que cuando los CFCs se
descomponen en la atmósfera, liberan átomos de cloro que rápidamente
destruyen la capa de ozono que nos protege de la luz ultravioleta.
Recién a mediados de la década de 1980 se descubrió el gran agujero en
este manto protector.
En 1996,
los países más desarrollados dejaron de producir CFC-11 en aplicación
del Protocolo de Montreal. Tras una moratoria para los países en vías de
desarrollo, su producción se prohibió en todo el planeta en 2010.
La foto que difundió el jueves 23 de mayo de 2019 el alpinista nepalí Nirmal Purja evidencia que las
colas en el techo del mundo es un asunto que merece una profunda reflexión
que atañe tanto a los aspirantes a coronar el Everest como al Gobierno
de Nepal o a las agencias, que viven una época dorada. El Chomolungma (Madre del Universo, en tibetano) registró, hasta ayer, una desaparición y ocho muertes, siete de las cuales se han producido en sólo tres días, coincidiendo con los atascos masivos a la cumbre.
Varias víctimas hollaron el techo del mundo pero
desfallecieron inmediatamente o unos metros más abajo. Sus cuerpos, al
límite, dijeron basta. La tragedia no se ha debido en este caso a
aludes, resbalones o a caídas en grietas. Con toda la prudencia del
mundo y a falta de verificar las primeras informaciones que llegan desde
Nepal, estos últimos decesos responderían a patologías derivadas de la altura.
Edemas, deshidratación, extenuación. Se sospecha que en algunas de
ellas los largos tiempos de espera a más de 8.000 metros habrían
influido en el fatal desenlace.
El Everest, la Madre del Universo, es una víctima más de la
codicia humana. Cada primavera, en el lado nepalí se levanta un
gigantesco campamento base, una suerte de pueblo de altura con más de
1.500 habitantes, entre clientes de las agencias, guías, cocineros,
porteadores... Más arriba se van montado el resto de campos para
preparar el ataque a cima. La basura se va acumulando y las expediciones que periódicamente se organizan para bajar los desechos no logran neutralizar por completo la suciedad.
La tragedia en el Everest responde a un cóctel muy peligroso compuesto en dosis demasiado elevadas de ego, afán de lucro y también de la temeraria inexperiencia de no pocas personas. El uso a tutiplén de oxígeno artificial y la inestimable ayuda de una legión de complacientes sherpas ha
alumbrado la falsa creencia de que, con dinero, todo es posible. Un
convencimiento alimentado por algunas compañías de trekking que apenas
ponen límites a la insensatez, que priorizan la cuenta de resultados a corto plazo.
A más de 8.000 metros, los cambios súbitos del tiempo, los
aludes, los accidentes pueden dar al traste con todos los planes. Por
eso, hay que tener muy bien atado todo lo que se puede prever. Lo
primero, la preparación y la experiencia. El sentido común es un supuesto que no siempre se cumple y por eso se puede ver a personas que eligen el Everest como su primer ochomil.
El Gobierno de Nepal anuncia cada dos por tres medidas que
nunca llega a aplicar para limitar el número de ascensos y minimizar los
riesgos. También se barajó la posibilidad de que antes de ir a por el
Everest se acredite haber subido otra cima de 8.000 metros. Pero las
promesas no se materializan. Las autoridades nepalíes cobran unos 11.000 dólares por cada permiso que
emiten para subir el techo del mundo, a los que cabe sumar otros 9.500 a
repartir entre los integrantes de cada expedición por diferentes
conceptos. China ha aumentado sus tarifas por el lado tibetano a cifras
similares.
Y luego están las agencias que ofertan precios muy dispares.
De 25.000 a 80.000 euros. Nadie quiere renunciar a su propósito. Unos
atan en corto a su gallina de los huevos de oro y otros persiguen al
precio que sea su sueño. Los alpinistas de larga trayectoria lamentan
que algunas compañías acepten a todo tipo de clientes y no disuadan a
los que flaquean de seguir rumbo arriba. La otra lectura es que cada uno
es responsable de sus decisiones.
Una buena noticia llegó ayer. La alpinista francesa Élisabeth Revol,
que fue rescatada el invierno del 2018 tras llegar a la cima del Nanga
Parbat, sufrir severas congelaciones y perder a su compañero de cordada,
coronó el jueves el Everest y ayer el Lhotse.
El Everest sigue ofreciendo múltiples posibilidades
para los montañeros más comprometidos. Vías alejadas de la muchedumbre,
donde no hay ni un alma.
Un orgullo nacional. Valerie Aguilar Dellisanti es la aplicada estudiante que fue admitida en casas de estudios de Estados Unidos, China y Singapur.
Valerie Aguilar tiene 17 años, domina 8 idiomas y acaba de ingresar a 10 importantes universidades en Estados Unidos, Singapur y China. Y además, acaba de ser acreedora de becas equivalentes a $ 2 millones.
Del total de centros de estudios a los que ingresó, tres pertenecen a la Ivi Legue: Brown, Dartmouth College y Yale, en Estados Unidos. Las otras entidades en las que fue admitida son Duke, Wuhan, Amherst College, New York, Swarthmore College, NU de Shanghai y Singapur.
Sobre su preparación, la menor contó que hay un aspecto más
importante que se debe seguir, el cual no tiene relación con las
oportunidades. "Solo tenemos que pensar positivamente, creer en uno
mismo y tener deseos de superación", contó. Añadió que los
reconocimientos requieren de "esfuerzo continuo y disciplina".
Después de que postuló a las becas, Valerie recibió invitaciones por parte de las universidades para
que acuda a sus sedes, por lo que visitó Singapur y China. La también
líder del Mensa Teens Perú, grupo de adolescentes peruanos con
superdotación, aseguró que estos recorridos le sirvieron para decidir la
universidad donde seguirá sus estudios.
“Elegí la Universidad de Brown porque permite a cada alumno desarrollarse en su campo de estudio con ayuda de mentores. Se la conoce como una de las universidades más
felices del mundo”, explicó. Brown es reconocida por trabajar con un
plan de estudios enfocado en el descubrimiento intelectual y el trabajo
colaborativo.
El deseo de Aguilar es retornar
al Perú cuando culmine sus estudios en Estados Unidos para ayudar a los
jóvenes a superarse y cumplir sus metas. "Planeo invertir en la educación de mi país y así evitar la fuga de talentos”, afirmó.
Actualmente, la adolescente
está estudiando quechua, idioma que se sumará a los 8 que ya domina.
Además de la preparación académica que siguió, practicó música y
deporte. Fue pianista en la Filamórnica Infanto - Juvenil del Perú,
acudió a clases de natación y participó en modelos de debates de las
Naciones Unidas.
Richard Yu, jefe de la división de consumo de Huawei, dijo que el OS propio de la compañía estará listo en otoño para usarse en China y el próximo año en el resto del mundo.
Richard Yu, jefe de la división de consumo de
Huawei, dijo que el sistema operativo propio de la compañía podría estar
listo para reemplazar los sistemas operativos de Google y Microsoft en
otoño para el caso de China.
Para el resto del mundo, agregó, se comenzaría a usar el próximo año.
Se dice que en la vida, como en los negocios, el “punto de no
retorno” es un momento en que ratificamos el camino, o nos dedicamos a
otra cosa.
Y es evidente que la resiliente respuesta de Huawei, dada a conocer por CNBC,
fue la opción menos pensada, incluso por el propio Donald Trump, uno de
los protagonistas de este nuevo capítulo de la ya “batalla” comercial
entre Estados Unidos y China.
Es que luego de colocar a Huawei en la lista negra, Google reaccionó
interrumpiendo el acceso de la manufactura china a su sistema operativo
Android.
Fuegos de artificio o no, una licencia posterior de 90 días por parte
de la administración Trump, significó que Google pusiera esa suspensión
en espera.
Puntualmente, Yu dijo que fuera de China, el OS -Operating System-,
de Huawei estaría listo para todo el mundo el primer o el segundo
trimestre del próximo año, aunque la compañía estará lista para comenzar
a implementarlo en China en otoño de este año.
Yu dijo que el nuevo sistema operativo alcanzaría a teléfonos inteligentes y portátiles.
En tanto, añadió que la tienda de aplicaciones de Huawei -quese
llamará App Gallery- estaría disponible dentro del workflow del nuevo
sistema operativo.
Este es el momento de comenzar a pensar que Apple, como el resto de
las manufacturas de comunicaciones que usan Android, contarán con un
nuevo competidor.
¿Podría Huawei ser uno de los grandes “guerreros chinos” de esta batalla comercial?
¿Podría el Huawei OS transformarse en una interfase de usuario que
mejore la experiencia del OSX de Apple, o llegar a ser más flexible y
atractivo que el propio Android?
Más vetos
La SD Association, el consorcio internacional de la industria de
fabricantes de tarjetas de memoria SD y microSD, ha retirado a Huawei de
la lista de compañías que pueden utilizar este estándar de unidades de
memoria, lo que podría quitar a la compañía china el derecho a
emplearlas en sus dispositivos.
Según han advertido por primera vez desde el portal japonés
Sumahoinfo, en el listado de miembros de la SD Association, que hasta
hace unos días incluía a Huawei, ya no figura la compañía china.
Además, Microsoft retiró a Huawei de uno de sus sitios web que ofrece
equipo de nube. En el sitio web del producto Azure Stack, el logotipo
de Huawei todavía está en la página principal, pero la compañía y sus
ofertas se han eliminado del catálogo.
El mayor fabricante de software del mundo aún no comenta si revocará
la licencia de Huawei para utilizar el sistema operativo Windows.
Los antivirales de espectro amplio, al contrario que las vacunas, pueden usarse contra múltiples patógenos.
Un grupo de científicos de la Universidad de Hong Kong ha desarrollado un químico "altamente potente para interrumpir el ciclo de vida de diversos virus", según escriben los investigadores en su estudio publicado en Nature Communications. El fármaco, denominado como AM580, ha demostrado su eficacia en unas pruebas en ratones que duraron dos años. El químico se mostró eficaz parando la replicación de varias cepas de la gripe, como la H1N1, la H5N1
(conocida como gripe aviaria o del pollo) y la H7N9, así como de virus
que causan el síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en
inglés) y el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio
(MERS). Asimismo, el AM580 también logró detener la replicación del virus Zika, transmitido por mosquitos, y el Enterovirus 71, que causa enfermedades en manos, pies y boca. "Esto es lo que llamamos un medicamento antiviral de espectro amplio, lo que significa que puede matar varios virus", dijo
a AFP el microbiólogo Yuen Kwok-yung, director de la investigación.
"Esto es muy importante en el control rápido de una epidemia", explicó. Los
antivirales de amplio espectro son vistos como un 'santo grial', porque
pueden usarse contra múltiples patógenos. En contraste, las vacunas
generalmente solo protegen contra una cepa, mientras que el virus puede haber mutado en el momento en que son producidas. El paso siguiente, afirmó Yuen, es probar el medicamento en una variedad más amplia de animales, incluidos cerdos y primates, antes de pasar a los ensayos clínicos en humanos. Este proceso podría llevar hasta ocho años. Un derivado del AM580 ya está siendo utilizado en Japón para tratar el cáncer,
lo que aumenta la esperanza de que muestre una baja toxicidad para los
humanos. El equipo de la Universidad de Hong Kong ha solicitado una
patente en EE.UU. para desarrollar su investigación. El estudio forma parte de un creciente número de trabajos de virólogos que buscan encontrar medicamentos que eviten atacar directamente
al virus, ya que esto puede conducir a generar resistencia. En lugar de
ello, buscan compuestos que interrumpan la forma en que los virus
utilizan los ácidos grasos cruciales, conocidos como lípidos, dentro de
las células del organismo para replicarse. Fuente: RT Actualidad
Varios músicos cuestionan la iniciativa de Huawei por artificial y carente de alma.
Franz Schubert
es un perpetuo enigma. Murió joven, a los 31 años, pero más que
desgastarse en una vida intensa, como tantos otros músicos, se fue
consumiendo en cierta melancolía solitaria de cafés como desahogo a su
total entrega a la creación. “El Estado debería ocuparse de mí”, le
escribió a un amigo, para dar cuenta de su devoción al trabajo. Y si
corrieran estos tiempos, quizás lo hiciera la compañía tecnológica Huawei, que ha diseñado mediante algoritmo e inteligencia artificial el remate de su Sinfonía número ocho, conocida como la Inacabada.
Hacía la penúltima en su catálogo de obras orquestales. En la Viena
romántica de principios del XIX, Schubert llegó a crear nueve. Durante años ha habido todo tipo de teorías sobre si el autor llegó a
terminar esta obra concebida para la Sociedad Musical de Graz, pero
alguien, tal vez algún amigo, perdió la parte final. Sin embargo, para
cuando quedó claro que Schubert, simplemente, nunca llegó a completarla,
la Inacabada ya se había convertido en la obra para orquesta más misteriosa e interpretada de su autor. Así, bajo el cúmulo de polémicas que ha suscitado, su influjo
simbólico aparece de nuevo para ser presa ahora de la inteligencia
artificial. Huawei presenta este lunes —en una audición privada en el Cadogan Hall
de Londres, en interpretación de la English Session Orchestra bajo la
dirección de Julian Gallant— su versión de la pieza, que ya ha dado que
hablar antes de su estreno.
En una nota, la compañía asegura que la versión ha sido creada
mediante el uso de un modelo de inteligencia artificial que se beneficia
directamente de la tecnología de procesamiento neuronal que aplica en
sus móviles. A partir del timbre, el tono y el compás del primer y
segundo movimiento conservados, el modelo generó una melodía para los
inexistentes o extraviados tercero y cuarto previstos. Posteriormente,
Huawei trabajó con el compositor Lucas Cantor para fijar una partitura orquestal de la melodía en la línea que presumiblemente buscaba entonces Schubert. El compositor español José María Sánchez-Verdú
nos sitúa en contexto: “Desde los años sesenta se están haciendo este
tipo de trabajos. Ya en EE UU, con los primeros ordenadores, se ponen en
práctica. Sustituir la mente y la creatividad de un compositor mediante
procesos algorítmicos desarrollados por una máquina es enormemente
antiguo”, afirma. Tampoco valen maniobras de distracción: “Todo entra dentro del ámbito
publicitario, lanzar noticias tecnológicas y, además, a partir de
grandes nombres y obras de la cultura europea, como es ahora Schubert”.
Hay abundantes intentos previos al de la tecnológica china: “Existen
varias versiones desarrolladas por compositores en los últimos veinte
años sobre esta sinfonía. Yo personalmente no encuentro ningún estímulo e
interés por estas propuestas”, comenta Sánchez-Verdú.
Según The Guardian, la planta estuvo bajo la luz del sol en la superficie de la luna, pero al llegar la denominada "noche lunar", esta se extinguió luego de llegar a una temperatura de -170C°.
Según explicó el encargado del diseño del experimento, el profesor Xie Gengxin, de la Universidad de Chongqing,
quien diseñó el experimento, dijo que se había anticipado su corta vida
útil. "La vida en el recipiente no sobreviviría a la noche lunar",
declaró.
De acuerdo al experto, la sonda Chang'e-4,
que llevaba la cápsula con la semilla de algodón, con la temperatura
alcanzada entró con estas temperaturas a un "modo de suspensión".
"No
teníamos tal experiencia antes. Y no pudimos simular el entorno lunar,
como la microgravedad y la radiación cósmica, en la Tierra ", dijo Xie. Cabe
indicar que el experimento no solo contaba con la semilla de algodón,
sino también semillas de papa, levadura, entre otros, sin embargo,
ninguna de ellas brotó ni mostró signos de un intento de crecimiento.
Como
se recuerda, hace dos días se hizo conocida la imagen que mostraba al
interior de la cápsula Chang'e 4 el brote de algodón que había crecido
con éxito al interior de un recipiente que mantendría la temperatura
entre 1 y 30 grados, permitiendo la entrada de luz natural y el
suministro de agua y nutrientes para las plantas., esto luego de su alunizaje el pasado 3 de enero.
Pese
a que no consiguió sobrevivir, que esta planta haya crecido la ha
convertido en una proeza para los Chinos quienes vieron como esta
germinó en su intento de realizar un análisis al territorio lunar.
El investigador lamenta la supuesta creación en China de dos niñas modificadas genéticamente.
Lluís Montoliu llevaba meses escuchando “rumores” de que en China ya
existían niños editados genéticamente. Ayer, este biólogo barcelonés de
55 años sintió “escalofríos” al ver el vídeo en el que el científico He Jiankui anuncia “con un tono mesiánico” el nacimiento de dos hermanas gemelas
con un gen inactivado para hacerlas inmunes a la infección por el virus
del sida. Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología y
presidente fundador de la Sociedad Internacional para las Tecnologías
Transgénicas, utiliza la técnica CRISPR para crear ratones con
enfermedades raras similares a las humanas, como el albinismo. En su
opinión, todavía hay demasiados riesgos
desconocidos como para aplicar la herramienta a embriones humanos con
fines terapéuticos. En el caso de China, además, no se trata de una
aplicación para tratar una enfermedad hereditaria. Los embriones estaban
sanos. Es, según lamenta Montoliu, un presunto intento de mejora
genética de la especie humana. Pregunta. ¿Qué opina del anuncio de He Jiankui? Respuesta. Hay que mantener el escepticismo y asumir
que todavía no sabemos si esto que nos cuentan ha ocurrido realmente.
Ya nos hemos comido muchas noticias procedentes de China que luego hemos
tenido que corregir o retractar. Más que una comunicación científica,
parece un anuncio de algunas de las empresas de este investigador, que
tiene empresas y por lo tanto tiene intereses al respecto. Legítimos,
pero intereses al fin y al cabo. Este martes empieza un congreso mundial
de edición genética en Hong Kong. Qué mejor caja de resonancia. Ha
conseguido una enorme campaña de publicidad y ahora tendrá colas
tremendas de parejas que le solicitarán este proceso de edición
genética. P. ¿Es ético? R. Se ha abierto una caja de Pandora. Es de una
irresponsabilidad colosal. No es una edición para curar. Es una mejora
genética. El paso siguiente es una eugenesia total. Le dirán a los
padres: “¿Qué desea usted?”. Se ha abierto la veda, que es lo que no
queríamos que sucediera, pero que ha sucedido donde sabíamos que
ocurriría: en China. Hay que decir claramente que este experimento es
ilegal en nuestro país y además es ilegal en muchos otros países,
incluyendo EE UU y Reino Unido, donde sí es posible la edición genética
de embriones en investigación, pero no su implantación [en una madre]. P. ¿Cómo serán esas niñas? R. Lo más normal es que sean niñas mosaico, con
diferentes códigos genéticos en sus células. Es algo absolutamente
irresponsable. Al cabo de 20 o 30 años podrían desarrollar una
enfermedad autoinmune, en la que las defensas de su organismo ataquen a
sus propias células. Y los cambios en estas niñas se transmitirán a sus
hijos. El impacto bioético trasciende a las niñas. Los investigadores
chinos han creado una estirpe nueva de humanos, en sentido estricto. El
mensaje que están enviando es terrible. Habrá más gente que quiera que
le inactiven este gen a sus hijos. Los autores han cruzado dos líneas
rojas: un embrión humano editado genéticamente ha sido implantado y
gestado. Y, además, la aplicación es de mejora genética, no es
terapéutica. P. ¿Hay alguna manera de evitar estos experimentos en humanos? R. Este año hemos lanzado en París la Asociación para la Investigación Responsable e Innovación en Edición Genética (ARRIGE,
por sus siglas en inglés). Hemos incorporado a la Unesco. Una de
nuestras propuestas es impulsar la gobernanza internacional, pero somos
conscientes de que es muy difícil. Hay pocos tratados que tengan una
trascendencia mundial, al margen de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos. Quizá sea el momento de hacer un tratado internacional
para regular la edición genética. Lo que parece haber ocurrido en China
obligaría a disponer de una legislación internacional. P. ¿Qué podría salir mal en el caso de China? R. La inactivación de un gen mediante edición
genética, mediante CRISPR, es la aplicación más sencilla de todas. Pese a
eso, una de las hermanas gemelas parece tener las dos copias del gen
inactivadas, mientras que la otra hermana solo tiene una de las dos
copias inactivada, según admite el investigador. Me alucina que lo
reconozca sin problema. Esto demuestra su incapacidad para controlar el
sistema. Yo a este investigador le pediría que nos contara exactamente
qué ha hecho y cómo, para que pudiéramos valorar cuál es el impacto del
experimento. Tomado de: El País (España)
La vida es para los valientes porque nadie
como ellos sabe comprenderla y nadie como ellos sabe verla; ver la vida
en su total plenitud es entender sus injusticias, enfrentarse a todas
sus perspectivas, por crudas que sean, y tener la suficiente conciencia
social como para denunciarlas y mostrárselas al mundo entero.
Lu Guang, fotografiado antes de su desaparición
Lu Guang
es uno de esos valientes necesarios, un hombre lleno de coraje que sabe
capturar en impactantes imágenes la voz de aquellos que necesitan ser
escuchados. Guang es un reportero gráfico multipremiado y
reconocido que ha dedicado su vida en denunciar las lacras de su país,
China; estas situaciones alarmantes que sacuden la república van desde
las drogas, el VIH, la pobreza o las infancias robadas hasta los
problemas ambientales generados por la industria.
Pues, ahora, Lu Guang está en paradero desconocido según ha denunciado su esposa Xu Xiaoli
que dice no haber tenido noticias de él desde entonces; al parecer,
según noticias recientes, Guang podría estar detenido por los servicios
secretos chinos por seguridad nacional pero, no existe rastro virtual de
él. El polémico trabajo de Guang la verdad es que hace pensar en
teorías conspiratorias de las que, lo único que se sabe a ciencia
cierta, es que la última vez que se supo de él fue desde Urumqi, capital
de la región de Xinjiang.
Trabajador en Wuhai, Mongolia, 10 de Abril de 2005. Foto de Lu Guang
El humo y el polvo que despide esta fábrica produce enfermedades irreversibles a los vecinos. Foto de Lu Guang
Las
últimas pesquisas realizadas sobre el caso, ponen de manifiesto que Lu
había sido retenidos por la seguridad nacional y los oficiales lo han
confirmado, pero, entonces ¿por qué no le han dejado comunicarse con su
mujer todavía? Xu escribía en Twitter, “Lleva más de 20 días
perdido, soy su familiar más cercano y no he recibido noticias de su
detención [...] he contactado repetidamente con la policía de Xinjiang,
pero han sido incapaces de ponerme con nadie [...] sólo espero que
vuelva sano y salvo. “
Xu Li, tiene 11 años y es procedente de Hutsou, padece cánder de huesos. Foto de Lu Guang
Los niños también viven en los distritos industriales donde se genera mucha polución. Foto de Lu Guang
El
16 de Julio de 2010, el oleoducto de Newport Oil Wharf en la bahía
Dalian explotó, llenando el mar de petroleo; se enviaron botes pesqueros
a limpiar la contaminación unas 8150 veces. Foto de Lu Guang
Guang, que ha ganado en tres ocasiones el prestigioso concurso World Press Photo, tiene entres sus hazañas gráficas la de mostrar en “Los pueblos del SIDA”, el caso de 678 personas que contrajeron el VIH tras vender su sangre y de las que 200 ya han muerto.
Sus
realistas e incómodas capturas y sus proféticas declaraciones hechas en
2017 en las que aseguraba que en China no sabías cuando te podías meter
en problemas porque no había normas establecidas, han encendido las
alarmas.
Mujer con su nieto gravemente enfermo reza para que su dolor no vuelva. Foto de Lu Guang
Huérfanos discapacitados adoptados por granjeros caritativos. Foto de Lu Guang
Niños con parálisis cerebral lamen leche en polvo para alimentarse. Foto de Lu Guang
El
templo de Laseng tiene más de 200 años de historia y está contaminado
por las fábricas que lo rodean por lo que, cada vez, acuden menos
peregrinos. Foto de Lu Guang
Mucha
gente se está sumando al dolor de la esposa de Lu Guang y denuncian,
por ejemplo, que Weibo, una red social china parecida a Facebook, ha
eliminado las etiquetas relacionandas a la desaparición del fotógrafo de
sus "trending topics".
Otros como Cédric Alviani, director de
Reporteros sin Fronteras del Este de Asia, pide que expliquen dónde está
Lu y que se asegure la libertad de movimiento y seguridad a los
periodistas, incluyendo a aquellos que están en la provincia de
Xinjiang; aún no ha obtenido respuesta.
China ya es oficialmente el salvaje oeste de la ingeniería genética.
Si en 2015, cuando un grupo de investigadores chinos anunciaron que
habían ‘tocado’ el ADN de un embrión en el laboratorio, los expertos se
llevaron las manos a la cabeza. Cuando a principios de 2018 trascendió
que llevaban años editando genéticamente a sus ciudadanos, la alarma fue brutal. La mayor parte de expertos coinciden en que no estamos preparados para hacerlo: aún no sabemos lo suficiente como para asegurar que estos experimentos van a llegar a buen puerto. Pero el gigante asiático no se da por aludido: Según informa AP,
un equipo de investigadores chinos dice que los dos primeros bebés
editados con CRIPSR acaban de nacer en Shenzhen, a pocos kilómetros de
Hong Kong.
Falta confirmación independiente, pero los indicios son claros
Quién hace las declaraciones es el mismo coordinador del proyecto, He Jiankui, según el cual dos mellizas editadas genéticamente nacieron este mes de noviembre. Por ahora ni AP ni ningún medio occidental ha podido confirmarlo de forma independiente, por lo que hemos de recordar el caso de la falsa clonación humana de Hwang Woo-suk y mantener un sano escepticismo. Sin embargo, sí que tenemos pruebas de que el equipo de la
Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur lleva meses reclutando
parejas para esto. A la luz de los documentosque se manejan, el equipo de He Jiankui lleva bastante tiempo haciendo experimentos con fetos de hasta seis meses con la idea de 'inactivar' el gen CCR5 con un enfoque técnicamente sencillo.
Brevísima introducción a CRISPR
Descubierto por el español Francis Mojica
en las marismas de Santa Pola, CRISPR es una especie de sistema
inmunológico que tienen las células y que en la última década hemos
aprendido a usar como un mecanismo para cortar, pegar y modificar material genético. Gracias a él, las células procariotas podían cambiar partes de su ARN
y de ADN de tal forma que incluir ‘trozos’ defensivos frente a los
virus que se “alimentan de ellas” (los fagos). Y gracias a él, usando
una secuencia de de ARN como guía, podemos inmunizar microorganismos
importantes de uso comercial (como el Penicillium roqueforti, responsable del queso roquefort), recuperar especies animales o hacer modificaciones genéticas en personas para erradicar las peores enfermedades hereditarias. Todo, y hasta donde sabemos, de forma barata, sencilla y muy precisa. Lo que dice haber hecho el equipo chino se trata de lo que se conoce
como ‘inactivación genética’ y es la aplicación más simple y eficiente
de todas las que conocemos hasta el momento. No obstante, no está exento
de polémica porque no se trata de una intervención "médica" (no tratan
de curar), estamos ante una intervención de "mejora". Una de las líneas rojas de la investigación genética actual. La mayoría de expertos (y las grandes instituciones científicas del
mundo) consideran que las "intervenciones de mejora" presentan muchos problemas éticos, médicos y sociales.
En el caso de intervenciones para curar enfermedades, la gravedad de la
enfermedad justifica los riesgos de la intervención. En este caso,
justificar esos riesgos es mucho más complejo. Por eso, muy poca gente
las considera en estos momentos y están prohibidas en la mayor parte del
mundo. El artículo completo en: Xataka Ciencia
En el imaginario popular, la discapacidad del aprendizaje a la que
llamamos dislexia se da cuando un niño altera el orden de las letras,
sílabas o palabras, a la hora de escribir. De ser esto cierto, uno
podría pensar que en las aulas de los colegios chinos, donde los niños
aprenden una lengua que no se representa gráficamente mediante un
alfabeto sino con ideogramas (un dibujo que representa una sílaba, y al mismo tiempo un concepto) no deberían ser disléxicos. ¿Pero es así?
Pues va a ser que no. En China también hay niños disléxicos,
que tienen que esforzarse para entender lo que hay escrito – o dibujado
– en sus libros de texto. Curiosamente, al contrario que en las
sociedades occidentales (en Estados Unidos se estima que hay un 15% de
niños disléxicos y en España la cifra puede alcanzar el 20%) en China la incidencia de la dislexia es mucho menor: en torno al 7%. ¿Por qué esta diferencia? ¿Podría ser que el tipo de dislexia occidental fuera diferente a la oriental? La respuesta no estaba del todo clara, pero en 2004 un equipo de investigadores de la Universidad de Hong Kong dirigido por Li Hai Tan, publicó un trabajo en Nature (Biological abnormality of impaired reading is constrained by culture) que arrojó un poco de luz al respecto.
Para realizar aquel trabajo, Li Hai Tan y sus colegas realizaron escáneres cerebrales de lectores en chino e inglés,
tanto normales como disléxicos, mientras realizaban pruebas de lectura.
Así descubrieron que los lectores chinos normales mostraban una mayor
actividad en la circunvolución frontal media izquierda del
cerebro, área que se cree está especializada en recordar los patrones
visuales (por ejemplo, los millares de ideogramas chinos), mientras que
los disléxicos chinos mostraban una menor actividad en esa zona. En
contraste, los lectores de inglés mostraban una actividad alta en un
área craneal diferente llamada región temporal-parietal izquierda, en comparación con los lectores disléxicos en inglés. En base a esto, podemos pensar que una persona puede ser disléxica en
un idioma pero no en otra ¿verdad? Pues es correcto. En un artículo
sobre el tema publicado en The Guardian a raíz del trabajo del equipo de Li Hau Tan, dos neurocientíficos británicos llamados Brian Butterworth y Joey Tang
comentaron el caso de un sujeto llamado Alan, que tenía padres ingleses
pero se había criado en Japón. Alan padecía una dislexia severa en
inglés, pero no tenía problemas para leer japonés. Para ambos neurocientíficos (Buttleworh y Tang) la dislexia es un problema que afecta al análisis fonológico,
es decir a la capacidad de convertir letras en sonidos, que el lector
luego ensambla en sílabas, palabras, oraciones, etc. Así pues, el
problema de Alan es que presumiblemente tenía serios problemas con el
análisis fonológico pese a que, en cambio, contaba con las habilidades
necesarias para decodificar el japonés (que comparte muchos ideogramas
con el chino). Por ello Butterworth y Tang sugerían que esta era la
clave a la hora de explicar por qué hay menos dislexia en China, ya que
el análisis fonológico requiere dar un paso adicional para el que los
lectores chinos tienen menos necesidad. Para finalizar, añadir que se sabe que la dislexia es un trastorno hereditario (véase el caso de esta mujer española con seis hijos disléxicos), por lo que hay un buen número de investigadores tratando de identificar a los genes responsables.
Pero si, como vemos, la dislexia está relacionada con la cultura,
entonces esta condición en China puede estar provocada por una anomalía
genética diferente a la que ocasiona la dislexia en lenguas
occidentales. Fuente: Mailkenais Blog