El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Las selvas amazónica y centroafricana han superado su capacidad de retener dióxido de carbono.
La capacidad de los bosques tropicales de retirar de la
atmósfera el dióxido de carbono (CO2) generado por los humanos se está
acabando. Un estudio con cientos de miles de árboles de las selvas
amazónicas y centroafricanas muestra que la cantidad del gas que
retienen sus troncos, ramas y hojas en forma de carbono orgánico es cada
vez menor. No se trata de que haya menos ejemplares por la
deforestación, que también, sino que los que quedan crecen más deprisa y
más grandes gracias a que hay más CO2, pero también están más expuestos
al aumento de la temperatura y la sequía, muriendo antes.
Junto
a los océanos, los bosques del planeta son actores claves en el ciclo
del carbono. Por su extensión, su frondosidad y mayor tasa de
crecimiento, las selvas tropicales son las que más dióxido de carbono
retiran. Sus árboles lo incorporan mediante la fotosíntesis, absorbiendo
el carbono como biomasa. Y allí se queda mientras viva el árbol. Los
científicos contaban en sus planes con este efecto fertilizante para
combatir el cambio climático provocado por el exceso del mismo gas. De
hecho diversos estudios ya habían demostrado que las plantas han acelerado su fotosíntesis. Sin embargo, parece que ya no pueden más.
“Todos
los modelos climáticos sugerían que las plantas continuarían tomando
más CO2 durante varias décadas”, dice la investigadora de la Universidad
de York y coautora del estudio Aida Cuní. “La tasa de fotosíntesis es
más rápida pero tiene un límite fisiológico y este límite es el que
estamos superando. En la selva amazónica se alcanzó hace 15 años y en la
africana ya lo alcanzamos en 2012, añade.
Una red de vigilancia global detecta máximos históricos de emisiones de este compuesto de efecto invernadero.
Desde India y especialmente desde China se están emitiendo grandes cantidades de un gas de efecto invernadero (GEI) miles de veces más potente que el CO2.
Aunque las autoridades de ambos países se habían comprometido a reducir
estas emisiones al mínimo, una red de estaciones repartidas por todo el
planeta viene detectando año tras año máximos históricos de
fluoroformo, también conocido como trifluoruro de carbono, Freón 23,
Arcton 1 o HFC-23. El HFC-23 se usa (o usaba) en la fabricación de semiconductores, como
refrigerante o agente extintor de incendios. Pero la mayoría procede,
como subproducto, de la producción de otro gas, el HCFC-22, hasta no
hace mucho el principal ingrediente de los aires acondicionados e
instalaciones de refrigeración. Como otros hidroclorofluorocarburos, el
HCFC-22 es un destructor neto de la capa de ozono, así que fue regulado
por el Protocolo de Montreal
y sus sucesivas enmiendas. En Europa apenas se produce y en otros
países avanzados se hace bajo estrictas condiciones que eviten la
emisión de su peligroso derivado. Pero las naciones en vías de
desarrollo aún tienen margen para su producción, que debería de cesar
por completo en 2040. En la actualidad, China e India elaboran más del
75% del HCFC-22 y, por tanto, de HFC-23. Ambas naciones se habían comprometido con la ONU a reducir la
liberación del segundo gas hasta mínimos históricos, pero la realidad es
que, desde 2015, la emisión y concentración de fluoroformo no deja de
aumentar. Un estudio recién publicado en Nature Communications
muestra que las emisiones de HFC-23 marcaron su máximo a finales de
2018, con 15.900 toneladas, y apenas el 10% procederían de EEUU y Rusia,
los otros dos países que aún fabrican HCFC-22 en cantidades
relativamente significativas. "China es el mayor productor de HCFC-22 del mundo, por lo que no es
sorprendente que, en ausencia de una política firme y mecanismos de
aplicación robustos, veamos emisiones masivas de este potente destructor
del clima como ya anticipamos y advertimos", denuncia Avipsa Mahapatra,
responsable de la campaña para el clima de la organización Environmental Investigation Agency. Ya en 2013 (PDF),
activistas de la EIA comprobaron cómo muchas empresas chinas seguían
emitiendo HFC-23. Mahapatra concluye: "Con la firma de la enmienda
Kigali [al Protocolo de Montreal] en 2016, los países acordaron que,
para el 1 de enero de 2020, todas las empresas que manufacturan HCFC-22
capturarían e incinerarían el HFC-23 para evitar su liberación a la
atmósfera. Pero las discrepancias reveladas por este estudio suponen que
con esto probablemente no sea suficiente". Lea el artículo completo en: El País (España)
Con el fin de reducir las fuentes contaminantes, fomentar la
educación ambiental y recuperar las zonas afectadas del lago más
importante del país, el Ministerio del Ambiente (Minam) junto con
representantes de diversos sectores, aprobaron el Plan de Acción para la
prevención y recuperación de la Cuenca del Lago Titicaca 2020-2024.
Como se recuerda, las principales fuentes de afectación de la calidad
ambiental y la diversidad biológica del lago Titicaca son el
vertimiento de aguas residuales sin tratamiento de tipo doméstico y
municipal, la inadecuada disposición de los residuos sólidos, la
presencia de pasivos ambientales mineros, y la actividad minera informal
e ilegal.
Según la viceministra de Gestión Ambiental del Ministerio del
Ambiente, Lies Linares, este documento tiene líneas estratégicas
vinculadas al reúso de agua, rellenos sanitarios, a la gestión integral
de residuos sólidos, tratamiento de aguas residuales y la educación
ambiental.
“La aprobación de este plan de trabajo nos da un alcance de 5
años de estrategia con metas muy claras para cada año, y a finales del
2020 podremos mostrar los resultados de la implementación del plan. Esto
demostrará que los esfuerzos tienen resultados”, señaló la funcionaria.
La aprobación del plan se dio durante la novena sesión ordinaria de
la Comisión Multisectorial para la Prevención y Recuperación Ambiental
de la Cuenca del Lago Titicaca, que contó con la participación de los
representantes acreditados de las instituciones nacionales, regionales y
locales integrantes de la referida Comisión Multisectorial, además de
actores sociales invitados.
Según el documento, se contempla contribuir a la prevención y
recuperación ambiental integral del lago Titicaca y sus afluentes, para
lo cual se plantean tres resultados alcanzados a través de nueve
productos y estos a su vez concretados mediante treinta y tres
actividades, cada uno con el detalle de sus indicadores, responsables y
cronograma de implementación.
Entre los resultados esperados del plan de acción se
encuentra la disminución de fuentes contaminantes, el fortalecimiento de
capacidades y la mejora en la gestión ambiental de las actividades
económicas para la prevención y recuperación ambiental del lago
Titicaca. Asimismo, entre las principales actividades que contempla el
referido plan de acción, destaca el garantizar la implementación
efectiva de los proyectos sobre tratamiento de aguas residuales y
gestión integral de residuos sólidos, además de promover iniciativas
para la conservación de los recursos hídricos e hidrobiológicos y la
recuperación ambiental de las zonas críticas del lago Titicaca.
La aprobación de este plan se desarrolló en el auditorio de la
Municipalidad Provincial de Puno, con representantes del Minam, las
máximas autoridades del Gobierno Regional de Puno, y de la Municipalidad
Provincial de Puno.
Alrededor de Cleveland (Ohio) fue creciendo durante
el siglo XX uno de los mayores centros industriales de EEUU. Y en
paralelo a ese desarrollo de la industria, el río Cuyahoga,
que pasa por la ciudad, también escaló rápidamente a los primeros
puestos de contaminación. Hasta tal punto estaba el Cuyahoga lleno de
sustancias inflamables y de residuos flotantes, que cada cierto tiempo su superficie ardía. Más de una docena de incendios se registraron en el río hasta que, en el año 1969, aquella masa de fuego flotante llamó la atención de la revista Time. El semanario publicó unas espectaculares fotos de “El río que arde, más que fluye”. Aquello conmovió a la sociedad estadounidense e impulsó grandes cambios. Hasta entonces, hasta 1969, las industrias locales podían verter a los ríos sin ningún control. Y tras el incendio del Cuyahoga también prendió en EEUU un movimiento en defensa del medio ambiente. Un Richard Nixon recién llegado a la presidencia supo ver la preocupación social por las cuestiones ambientales y después de la celebración del primer Día de la Tierra (22 de abril de 1970), Nixon reaccionó creando la agencia federal de Protección del Medio Ambiente (EPA, Environmental Protection Agency).
El incendio del Cuyahoga, que desemboca en el lago Erie, también
impulsó un acuerdo entre EEUU y Canadá para proteger los Grandes Lagos,
en la frontera entre ambos países. Y un año más tarde llegó la ley
federal para controlar la polución del agua (Clean Water Act). Todavía hoy resuenan en canciones pop (de R.E.M. o Randy Newman) los ecos de aquel río en llamas en 1969,
pero no fue el incendio más grave sufrido por el río Cuyahoga. El de
1952 ya había sido mucho mayor y había provocado muchas más pérdidas. De
hecho, las famosas fotos de la revista Time eran de 1952, pues
en 1969 los fotógrafos llegaron al río cuando el fuego ya estaba
extinguido, y los medios locales ni siquiera prestaron mucha atención al
desastre que impulsó el control ambiental en EEUU. Con información de: Open Mind
El Perú se ubica en el puesto 22 a nivel mundial, como el país con mayor grado de contaminación ambiental, de acuerdo al reporte del 2018 de World Air Quality. Y Lima es la otava ciudad más contaminada en América Latina.
Lima no
solo se lleva la medalla de bronce –por catalogarse de alguna manera– al
ubicarse en el tercer lugar como la ciudad con mayor congestión
vehicular; sino que –además– se ubica como la octava ciudad más
contaminada de Latinoamérica, de acuerdo al reporte del 2018 de World Air Quality.
Según
este mismo reporte, el Perú se ubica en el puesto 22 a nivel mundial,
como el país con mayor grado de contaminación ambiental. (Ver cuadro)
(Fuente: World Air Quality)
¿Qué
generó este resultado? Según el reporte el exceso de autos, el
deficiente sistema de transporte público, la mala organización de las
rutas y la sobreoferta de taxis provocan que al menos 15,000 personas
padezcan de enfermedades respiratorias y cardiovasculares producto de la
contaminación.
A
lo que se le suma la basura. Perú –según el Minam- produce 23 mil
toneladas de basura al día. A esto se le añade que existen 1,400
botaderos de basura, donde esta es recolectada, más no reciclada ni
debidamente procesada.
Ante ello la aseguradora Pacífico planteó cuatro tips para cuidar el planeta. ¿Cuáles son?
1. Optar por transporte alternativo:
El caótico caos vehicular que vive nuestra capital se debe al exceso
de autos particulares. Si bien existen deficiencias en el transporte
público, este es la mejor opción para dejar de emitir CO2 (gases
contaminantes).
Si
tenemos la posibilidad de transportarnos a pie o en bicicleta, nuestra
emisión de gases será nula. Además, con estos transportes alternos
podemos realizar ejercicio, ahorrar dinero de gasolina o taxis además de
que aportamos a que el tráfico disminuya.
2. Antes de reciclar, ¡reducir y reusar!
: El peruano promedio produce aproximadamente 1 kilo de basura al día.
En su mayoría, estos desperdicios están conformados por utensilios de
plástico que demoran entre 150 y 1,000 años en biodegradarse.
Optar
por utensilios de metal y nuestra propia botella pueden reducir en gran
medida nuestro impacto negativo al ambiente. Asimismo, evitemos el uso
de papel ya que para la elaboración de 1 tonelada se talan 15 árboles.
3. ¡Separemos nuestros desperdicios!
: Generar basura es a veces inevitable, por eso debemos ser conscientes
y ayudar a facilitar el proceso de reciclaje. Separar nuestros residuos
por categorías papel y cartón, vidrio y plástico; es la mejor opción.
En
este sentido, siendo conscientes de la falta de implementación de la
cultura de reciclaje, el Minam lanzó este un aplicativo que nos permite
encontrar los lugares más cercanos para dejar nuestros desperdicios.
Esta iniciativa forma parte de la campaña ‘En casa yo reciclo’.
4. El cambio parte de todos
: Debemos aportar a las acciones que toman nuestras autoridades.
Adoptando un compromiso con el ambiente mediante la reducción de nuestra
basura y reciclándola podemos ayudar a que más personas se sumen, ya
sea dejando de usar cañitas, llevando una bolsa de tela al momento de
hacer las compras o incluso coordinar en nuestra residencia o barrio
contenedores de reciclaje.
Podemos
averiguar si nuestra empresa o Municipalidad cuenta con un programa de
reciclaje y si podemos contribuir con alguna asociación.
Viajar
a las cuatro de la mañana por el río Napo hace que el movimiento en la
embarcación se sienta como una amenaza. El motorista del ‘rápido’ que
nos llevará desde Santa Clotilde hasta la comunidad nativa de San
Fernando, en el distrito del Napo, región Loreto, pide a los pasajeros mantener la calma. “Los chalecos salvavidas están atrás”, advierte.
En la
proa, uno de los tripulantes tiene como tarea alumbrar el río con una
lámpara, el motorista sigue sin dudar el camino que marca la luz.
Comienza a amanecer y de pronto, Betty Rubio, nuestra guía en esta
travesía, señala una estructura precaria en el agua: “Ahí está una ‘peque-draga’
”. Han pasado tres horas desde que dejamos Santa Clotilde y frente a
nosotros aparecen dos embarcaciones tradicionales pequeñas hechas a base
de madera, conocidas como ‘peque peques’, sobre las cuales se ha
montado una plataforma y maquinaria para extraer ilegalmente oro del río
Napo.
La embarcación avanza con dirección a la ‘peque-draga’.
Desde el fondo de la lancha, un hombre se acerca con su equipaje en la
mano. Mientras se prepara para bajar, los tres ocupantes de la
‘peque-draga’ continúan con sus actividades sin perturbarse, uno de
ellos manipula incluso una manguera naranja hundida en el río. Nos
acercamos más, casi hasta chocar, y el pasajero salta y aterriza en la
plataforma.
Mientras
retomamos la ruta, nuestra acompañante nos cuenta que esas estructuras
rústicas, que surcan el Napo desde hace algunos años, pueden movilizarse
a lo largo del cauce para extraer oro ilegal. Las comunidades indígenas
asentadas en las orillas del río, las más afectadas por la
contaminación de su principal fuente de agua, han denunciado su
presencia ante las autoridades, pero el problema persiste.
Mongabay Latam navegó un sector del Napo por tres días y visitó algunas de las comunidades acorraladas por la minería ilegal.
El
silencio se instala nuevamente en la lancha. Algunos pasajeros se
acomodan para seguir durmiendo. La escena no llama su atención, están
acostumbrados a esa dinámica. “Muchos de los que trabajan en minería
ilegal se hospedan en Santa Clotilde”, comenta casi susurrando Betty
Rubio, presidenta de la Federación de Comunidades Nativas del Medio Napo
Curaray y Arabela (Feconamncua), quien está decidida a darle batalla a
la minería ilegal. “Hemos denunciado a los dragueros ante la
Fiscalía. Nos preocupa porque cada vez aumentan más. Nosotros vivimos
del río y del bosque, pero ahora, cuando salimos a pescar ya no
encontramos nada, solo pescados flacos sin gusto y sin sabor”, reclama
Betty.
Los
‘peque peque’, esas pequeñas canoas artesanales que navegan por las
cuencas amazónicas, han sido adaptadas por los mineros ilegales para
desarrollar una nueva y peligrosa modalidad que es capaz de cubrir
espacios mucho más amplios y que les brinda mayor movilidad para
escabullirse ante de la presencia de la Policía o de la Capitanía de
Puerto de Iquitos.
Sobre
esos dos pequeños botes, que lucen algo endebles, se construyen e
instalan las máquinas que utilizan los mineros para succionar los bancos
de arena y sedimentos del fondo del río en busca del preciado metal.
Hay lugar para una draga y en el reducido espacio que queda se las
arreglan para vivir. La ropa tendida, alimentos y combustible quedan
expuestos sobre la plataforma.
Si bien las primeras ‘peque-dragas’
aparecieron hace más de cinco años, esta modalidad ha crecido hoy en el
Napo y está expandiéndose en el río Curaray y en el Mazán.
“No
hay autorización de extracción de oro aluvial ni en el Napo ni en ningún
otro río porque está prohibido, es ilegal”, indica el director regional
de Energía y Minas de Loreto, Ruller Cárdenas, en una entrevista con
Mongabay Latam. Lea el artículo completo en: El Comercio (Perú)
Este jueves, con 560 votos a favor, 35 en contra y 28 abstenciones, el Parlamento Europeo ha aprobadoprohibir a partir del 2021 los plásticos de un solo uso.
Platos, cubiertos, pajitas, bastoncillos de algodón y envases de
poliestireno para comida serán retirados del mercado para reducir su
impacto en el medio ambiente.
Según cálculos
de la Unión Europea, alrededor de 10 millones de toneladas de basura
acaban en los océanos. Un 80 % de esta es plástico, y, de ese
porcentaje, un 70 % corresponde a este tipo de productos. La nueva normativa establece un objetivo de recuperación del 90 % de botellas de plástico en el año 2029.
Una tarea ambiciosa, dado que en el mundo se compran un millón de
botellas cada minuto, de las cuales apenas el 50 % se destinan a
reciclaje, a pesar de ser un producto que puede ser reciclado hasta 20
veces sin que pierda sus propiedades. La grave amenaza de la contaminación plástica Un país de la extensión de Argentina podría ser cubierto en su
totalidad con la cantidad de residuos de plásticos existentes en el
mundo. Europa quiere ponerle freno a este tsunami de
contaminación, que finalmente acaba en nuestras mesas ya que su
degradación es lenta. Hablamos de nada menos que 5,2 billones de
partículas de plástico con un peso de 250.000 toneladas flotando en el
mar. Dado su tamaño, las micropartículas se confunden con plancton y son
ingeridas por animales marinos y peces. Lea el artículo completo en RT Actualidad
Biólogos de la Universidad de San Marcos
trabajan en un experimento que consiste en recolectar las microalgas
para luego fortalecerlas con nitrógeno, fósforo y potasio para que
combatan a los contaminantes en los lagos y ríos.
Estas pequeñas algas podrían salvar los lagos de Perú de la contaminación. (Foto: AFP)
Unas
pequeñas algas verdes pueden ayudar a purificar las aguas de los lagos
de nuestro país, contaminados con residuos minerales.
Un
equipo de nueve biólogos desarrolla un experimento consistente en la
recolección de microalgas, que luego son fortalecidas con nutrientes y
oxígeno en un laboratorio de Lima, para después ser llevadas de vuelta a lagos y ríos contaminados por la minería para purificar sus aguas.
"Estas
microalgas recibieron por casi dos años nutrientes para fortalecerlas
con el objetivo que puedan absorber los contaminantes minerales",
explica Enoc Jara Peña, jefe de este equipo de investigación de la
Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos , la más antigua de América.
Los
nutrientes son nitrógeno, fósforo y potasio, y fortalecen a las
microalgas para que combatan a los contaminantes y tengan una
reproducción más rápida.
"Los
trabajos ahora están centrados en la reproducción masiva de las
fortificadas microalgas", dice Jara, quien desde hace una década
investiga el uso de hongos, plantas o enzimas para restaurar suelos y
aguas.
El
científico explica que estas microalgas pasaron su prueba de fuego al
vencer "en dura lucha" a microorganismos que contaminaban el lago Junín y
que los biólogos habían llevado al laboratorio limeño para la
investigación.
El lago más contaminado
El lago Junín o Chinchaycocha está situado a unos 200 kilómetros al noreste de Lima, a 4,000 metros de altitud, y es el segundo más grande de Perú después del Titicaca.
De 530 kilómetros cuadrados, es el lago más contaminado en el país por residuos de minerales.
Luego de ser reproducidas y fortalecidas las algas en Lima en recipientes con aguas contaminadas del Junín, se realizará una segunda etapa cerca del lago.
Los
científicos montarán un laboratorio para conseguir toneladas de
microalgas, que luego serán vertidas al lago. Después se realizará el
seguimiento y evaluaciones para ver los avances en el proceso de
descontaminación.
La única del lamentable top ten que no pertenece a Chile es Lima, la capital de Perú. En Norteamérica las ciudades más contaminadas son mexicanas.
De las 10 ciudades sudamericanas más contaminadas del mundo, 9 son chilenas.
Según un informe de Greenpeace y AirVisual que mide el índice de
calidad del aire con base en los niveles de partículas finas conocidas
como PM2,5, la contaminación en estas urbes puede llegar a ser no
saludable en algunos meses del año.
En comparación con las ciudades más contaminadas del mundo –7 de las
10 primeras son de India– la calidad del aire en Sudamérica es mucho
mejor. En Gurugram, India, el índice de calidad es de 135,8 casi tres
veces más que el nivel que la agencia de protección ambiental de EE.UU.
(EPA, por sus siglas en inglés) considera saludable. Por su parte, la calidad en Padre las Casas, una ciudad en el sur de Chile, es en promedio de 43,3, lo que se considera no saludable para grupos sensibles.
Sin embargo, según el reporte, de abril a agosto, la calidad del aire en esta ciudad en la región de la Araucanía llega a niveles no saludables. Para Coyhaique, más al sur en Chile, la calidad del aire en junio alcanza niveles muy poco saludables.
La única ciudad no chilena en el top 10 es Lima,
capital de Perú, que en promedio tiene un puntaje moderado de
contaminación 28, pero que en mayo y junio registró niveles no
saludables para grupos sensibles.
Cada año, la contaminación del aire
provoca miles de muertes. Para ayudar a cuidar nuestro planeta debemos
contribuir con pequeñas acciones. Conoce qué puedes hacer para mejorar
la calidad del aire.
La contaminación del aire nos amenaza a todos. Los niveles de contaminación
siguen siendo peligrosamente altos en muchas partes del mundo, y
nuestro país no es ajeno a ello. De hecho, el Perú es uno de los países
más contaminados de América Latina; anualmente se registran 5 mil muertes a causa de la contaminación de aire, según el último estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Entre las ciudades más contaminadas del país se encuentra Arequipa.
La ‘ciudad blanca’ ha incrementado considerablemente los niveles de
contaminación de aire en los últimos años, según el director ejecutivo
de Salud Ambiental, Zacarías Madariaga. Esto, debido a que el parque
automor aumentó en 100%.
El combustible es la fuente de mayor contaminación debido a la gran cantidad de vehículos que existe en Arequipa, 287 mil 151 carros hasta abril del 2018, según reporte de la Superintendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp).
Por
eso, es necesario adoptar ciertas medidas para ayudar a contribuir con
el cuidado de nuestro aire y medio ambiente. Toma en cuenta estas
sencillas recomendaciones:
1) Utiliza medios de transporte alternativo
Los vehículos tienen emisiones tres veces más por encima de los límites máximos permisibles
de monóxido de carbono (II) e hidróxido de carbono (CO2), según las
intervenciones y revisiones técnicas que hicieron el año pasado en la
ciudad de Arequipa. Por ello, procura utilizar el transporte público,
como el Metropolitano o los buses. Por otro lado, si vas a recorrer
distancias cercanas es recomendable utilizar bicicleta o caminar.
Estarás contribuyendo en gran medida a reducir las emisiones de
contaminantes a la atmósfera.
Procura utilizar el transporte público, como el Metropolitano o los buses. | Fuente: Shutter
2) No dejes tu auto encendido Si vas a esperar
a alguien o detener tu auto por más de un minuto se recomienda apagar
el motor para dejar de emitir gases. Estas pequeñas prácticas ayudan a
contribuir con el medio ambiente.
3) Evita el uso de leña o papel para cocinar
La exposición al humo de una cocina a leña representa un terrible riesgo. El uso de este tipo de cocina es la principal causa de fibrosis pulmonar, sostiene el responsable del Centro Oncológico de Concepción, Luis Beraún.
São Joaquim de Bicas.
Antonia Alves tiene 88 años, la piel endurecida por el sol y una corona
de plumas blancas y moradas rodeándole la cabeza. Dice que no ha tenido
una vida fácil, que nacer indígena en Brasil multiplica el sufrimiento,
pero que hasta hace unos días nunca había visto morir un río ante sus
ojos.
Eso
ocurrió cuando el lodo del dique minero que se rompió en Minas Gerais
llegó al río Paraopeba, tras arrasar la región de Brumadinho, dejando
hasta el momento 110 muertos y 238 desaparecidos.
El
agua, ahora de un café enfermo y un fuerte olor a pez muerto, trae hasta
Nao Xoha, una aldea abrigada por la mata atlántica a 22 kilómetros de
donde reventó la represa, el rastro de una tragedia a la que nadie ha
escapado en esta tierra forrada de minerales.
"Es
muy triste, porque el río era de lo que nosotros vivíamos, donde nos
bañábamos, sacábamos agua, lavábamos la ropa, pescábamos... Los indios
viven del pez, de la caza", lamenta Antonia con voz pausada.
"Está
oliendo mucho y sacamos (peces) de gran tamaño muertos porque aquí todos
pescábamos. Ahora nos quedamos sin ese alimento", explica igualmente
Jocélia Josi, una vecina de 46 años, que todavía aguarda que su hija y
su nieto de tres meses regresen de Belo Horizonte, adonde fueron
evacuados tras el desastre.
Es la
hora de almorzar en Nao Xoha -que significa "espíritu guerrero"- y
Antonia y su marido Gervasio, un sereno anciano de 93 años, aguardan a
que su hija acabe de preparar la comida a las puertas de su modesta
cabaña.
Pero
hoy no es un día normal. Nada lo es en el corazón de Minas Gerais desde
que el viernes pasado reventara el dique I, afectando a esta aldea donde
vivían 27 familias. Sin médico asignado, un doctor llega para chequear
el estado de las 15 personas que no fueron evacuadas, mientras
voluntarios traen agua y artículos básicos hasta esta comunidad sin
electricidad que ahora se ha quedado sin río.
Para
llegar hasta aquí, hay que caminar por una vía donde un tren pasa
cargando mercancía y adentrarse en el frondoso bosque tropical.
"Resistencia"
El
tsunami de casi 13 millones de metros cúbicos de lodo arrasó el viernes
25 de enero unos nueve kilómetros antes de alcanzar el río. Y su impacto
se extendió mucho más allá de la losa de barro bajo la cual los
bomberos siguen buscando cuerpos.
El
gobierno de Minas Gerais alertó de que el agua presenta riesgos para la
salud y organizaciones como WWF predijeron que las secuelas ambientales
se sentirán por años.
"Nos
han quitado parte de nuestra reserva, mataron una parte, pero somos un
pueblo de resistencia y no vamos a salir de aquí. Vamos a continuar,
aunque el río haya muerto. La naturaleza depende de nosotros, para que
la preservemos", afirma el cacique Háyó Pataxó Hã-hã-hãe, portando una
exuberante corona de palmas.
Acaba
de mantener otra reunión con la Funai (el organismo federal a cargo de
asuntos indígenas) y aún no puede adelantar las acciones que emprenderán
contra la minera Vale. Solo sabe que los Pataxó resistirán, como llevan
haciendo desde hace siglos.
Originaria
del sur de Bahía (nordeste), la comunidad llegó a estas tierras
demarcadas hace más de un año y no piensa abandonarlas.
"Es
una falta de respeto hacia nosotros", afirma Tahh'a, un fornido
vigilante de 55 años, frunciendo las pinturas negras de su cara.
"La
gran pérdida para nosotros son los peces, porque la caza no está
permitida aquí", añade, con una estaca puntiaguda en la mano y un
machete colgando del pantalón tras realizar una de sus batidas diarias
para preservar el bosque de agresiones.
Justicia
La
peor, sin embargo, sigue bajando desbocada por el cauce y, aunque
todavía no se conoce su alcance, los precedentes son pésimos. Nadie
olvida la destrucción del preciado río Doce, que a unas centenas de
kilómetros quedó arrasado por la tragedia de Mariana, la mayor
catástrofe ambiental de Brasil. Demasiado daño en solo tres años.
"Quiero
decirle no solo a Vale, sino a los gobernantes, que castiguen a los
culpables que hicieron esto con nuestra nación indígena, con los
agricultores y con los familiares que perdieron a su gente allí dentro",
pide el joven cacique Háyó, de 29 años.
"¿Cuánto más van a tener que matar para que la Justicia venga a tomar medidas?", lanza.
Hija
de la poderosa naturaleza brasileña, Antonia no había visto tanta
destrucción desde que un incendio mató a tres niños de la aldea en
Bahía. Sus ojos clareados aún se encogen al recordarlo.
Ahora las víctimas pueden sobrepasar las 340 y el daño ambiental es incalculable.
"Es una gran tristeza. ¿Cuándo va a limpiarse ese río? ¿Cuándo tendrá nuevamente a sus pececitos?".
DAÑOS. Minera vierte agua turbia y ácida desde sus operaciones. Campesinos de Puno advierten que murieron más de diez mil cabezas de ganado.
Pobladores de la cuenca de Llallimayo, provincia de Melgar, ratificaron su decisión de insistir en el cierre de la mina Arasi. Esta empresa explota oro en la zona alta del distrito de Ocuviri, provincia de Lampa, al norte de la ciudad de Puno.
La insistencia para que la minera
deje de explotar mineral se debe a que desde sus operaciones vierte
agua turbia y ácida. Por segundo, miles de litros de agua contaminada se
juntan con los ríos de la zona que cruzan varios poblados de Lampa,
Melgar, hasta llegar al lago Titicaca.
“Hemos hecho una evaluación y se estima que son más de diez mil
cabezas de ganado que en los últimos años murieron, sobre todo en
Melgar”, dijo Javier Choque, productor ganador del distrito de
Llallimayo.
Choque aseguró que si se mantiene la
contaminación, los daños serán irreparables. Explicó que en su
jurisdicción el 98% de la población se dedica a la crianza de ganado vacuno y ovino.
La leche que producen sus animales es materia prima para producir
quesos. “Si esto continúa, la contaminación afectará nuestra producción.
La calidad de la leche está en función al pasto y agua. Esa empresa
tiene que cerrarse, sí o sí”, reiteró.
El gobernador regional Walter Aduviri aseguró que si el pueblo pide el cierre de la mina,
él se encargará de hacer respetar esa posición. La autoridad dijo que
los gobernantes de Lima deberían de darse una vuelta a la zona para que
tengan una idea de qué trata el problema. Fuente: La República (Perú)
Diariamente, los usuarios pierden hasta 4 horas en el tráfico limeño. Aldo Bravo, experto en ingeniería de tránsito de la UPC, comenta algunas medidas al respecto.
Doce
años en el tráfico limeño. En promedio, un usuario pierde hasta 4 horas
diarias en el tráfico de Lima. Según Aldo Bravo, experto en ingeniería
de tránsito de la UPC, a lo largo de toda la vida de un usuario, las
personas pueden pasar en el tráfico 12 años.
Conversamos con el especialista sobre este tema y las medidas que se deberían tomar para disminuir el tráfico limeño.
“El tráfico en Lima
tiene como problema principal es el desequilibrio entre oferta y
demanda. La cantidad de viajes son mayores que los disponibles.”
Bravo
aseguró que la solución básica está en aumentar la oferta, aumentando
vías, sintonizando los semáforos. “Las soluciones asociadas solo a
infraestructura no son lo único, es una combinación de aumento de oferta
y reducción de demanda.”
Comentó también que la propuesta de los corredores,
el inconveniente son los costos que esto genera y el espacio. “El
problema aquí, más que el usuario puede pagar más, es que el corredor
comparte espacio con el bus particular y entra en competencia. Debería
ser segregado como el Metropolitano.”
Sobre el Metropolitano, Bravo indicó que tanto el Metropolitano así
como las líneas del Metro, como parte de un plan maestro son ideas
factibles y buenas. Sin embargo, solos no son la solución.
“En
el 2004 se plantearon etapas, que para el 2010 tendríamos dos líneas
terminadas. Estamos 2018 y no se ha terminado. Lo que inició como una
buena solución, los contratistas, políticos han hecho que la solución ya
no sea viable. La demanda siguen aumentando y el Metropolitano debió
transformarse también.”
Finalmente,
precisó que hay varios culpables en el tema de la congestión vehicular
de Lima; sin embargo, lo primero que se debe mejorar es el desequilibrio
de la oferta y demanda. Así como, el comportamiento del conductor. “Se
debe crear un sistema integrado. Mejorar la parte de la educación vial,
no únicamente en el tema de brevetes sino desde antes, en las escuelas.
Otra medidas, inmediata, es fiscalizar las reglas, paraderos y
estacionamientos.”
Todo empezó en el 2014, cuando Google empezó a medir la calidad del aire usando sus vehículos de Street View. Para el siguiente año ya tenían unos resultados preliminares y el buscador se alió con el Fondo De Defensa del Ambiente (EDF) y Aclima. Usando tecnologías e investigaciónes conjuntas, las tres instituciones crearon un mapa de aire para la ciudad de Oakland, California, que presentaron en junio de 2017. Un año después, ahora podemos conocer la calidad del aire en Lima. ¿Por qué es importante medirla y cómo lo hace Google? Aquí las respuestas.
La calidad del aire
La contaminación del aire —ese que nos
rodea y del cual respiramos— es un riesgo grande para nuestra salud. Su
aumento produce accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón,
neumopatías crónicas y agudas (como el asma). ¿Y cómo se establece? A través de la medición de particulas (PM):
sulfatos, nitratos, amoníaco, cloruro de sodio, hollín, polvos
minerales y agua. Aquellas que tienen un diámetro de 10 micrones o menos
(PM10) pueden penetrar los pulmones. Pero son otras las más dañinas: las PM2.5.
Al ser más pequeñas, atraviesan la barrera pulmonar y entran a nuestro
sistema sanguíneo. Una exposición crónica de estas permite el desarrollo
de enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Incluso cáncer de
pulmón.
Para lidiar con este problema, la OMS
propone cambios en la industria, en la energía, en el uso del
transporte, la planificación urbana y la gestión de desechos. Sus
directrices fueron publicadas en el 2005 pero hasta ahora no existe un
cambio significativo global. De acuerdo con la Organización Mundialde la Salud, en pleno 2016 el 91% de la población humana vivía sin respetar las directrices sobre calidad de Aire que establece la propia OMS.
En zonas urbanas y rurales, la contaminación del aire provoco 4.2
millones de defunciones prematuras al año. Porque claro, además de la
contaminación exterior, es la combustión dentro de los hogares lo que
también representa un gran riesgo sanitario. Después de todo, aún hay
casas que cocinan y calientes sus hogares con combustibles de biomasa y
carbón.
¿Por qué Lima?
A través de una actualización ocurrida en los primeros días de junio, Google puso a disposición de todos sus usuarios la herramienta. Ahora puedes conocer la calidad del aire en Lima con solo hacer la respectiva búsqueda en su web. Incluso usando el asistente de voz de Google.
Algunos usuarios probablemente ya recibieron la primera notificación
hace unos días en la que se les informaba que nuestra capital tiene un
aire “insalubre para grupos sensibles”. Estas alertas pueden ser
programadas a discreción del usuario.
Pero, ¿por qué Lima? La capital del Perú
viene siendo señalada como un de las que más problemas ambientales
tiene en el mundo. En el 2014 ocupó el primer lugar en la lista de
ciudades más contaminadas. ¿Mejoró un poco con los años? Podríamos decir
que sí, aquí el ránking de ciudades más contaminadas de América Latina, según la OMS (2016):
Santa Gertrudes (Brasil)
Lima (Perú)
Monterrey (México)
La Paz (Bolivia)
Toluca (México)
En su aviso, Google te
notifica cuál es el principal contaminante, la concentración de este en
el ambiente a tu alrededor y la hora de actualización. Lo importante,
por supuesto, es de dónde viene la información: BreezoMeter.
Esta empresa estadounidense se encarga de medir y estudiar la calidad
del aire en diversas partes del mundo. ¿Es confiable? Pues la compañía
ya ha recibido premios alrededor del mundo (en la Casa Blanca, el COP21 de París (2015), las Naciones Unidas y más), además de tener el respaldo de compañías como Dyson, Cisco y L’oréal.
El Observatorio de Izaña, en Tenerife, registra de nuevo la máxima concentración de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra.
Hace por lo menos 800.000 años que no se acumulaba tal cantidad de
dióxido de carbono en la atmósfera del planeta Tierra. Aunque la cifra
no diga gran cosa, las 413,9 partes por millón (ppm) registradas el 7 de
abril en la estación de Izaña, junto al Teide, son una medición récord,
otra más, para ese observatorio puntero. Récord de acumulación del
mayor responsable del efecto invernadero y por tanto, del calentamiento
del planeta. Esos 413,9 ppm también son la advertencia de lo que le
estamos haciendo al planeta, alterando de forma irreversible sus ciclos
naturales; saturando el aire con gases de efecto invernadero; provocando que ya estemos sufriendo un calentamiento global, con 400 meses seguidos por encima de la media histórica.
Esa medición histórica es una noticia triste, pero alguien tiene que
hacerla. “Me fastidia tener que anunciar otro récord, es desagradable
tener que dar malas noticias, pero las tengo que dar. La ciudadanía se
merece que la informemos de este crecimiento incesante”, lamenta Emilio
Cuevas-Agulló, director del Centro de Investigación Atmosférica de
Izaña. Cuevas (Santa Cruz de Tenerife, 1961) llegó en el año 1990 a esta
estación meteorológica, cuando se medía un máximo de 360 ppm, y
entonces ni se imaginaba lo que depararía el futuro: “Aunque conozcas la
física que hay detrás, no lo esperas. Y yo creo que no queremos
esperarlo porque esto a nosotros nos desagrada”. En aquella época la
curva de acumulación de CO2 en la atmósfera iba hacia arriba,
pero todavía fluctuaba.
“Ahora es clarísimo”, dice mientras señala con
el dedo la gráfica, “la curva se está acelerando”. “No solo aumenta sino
que aumenta cada vez a mayor ritmo, eso es lo que está ocurriendo. A
nosotros, a mí personalmente, me agobia un montón ver esta curva. Me
produce desazón, tristeza”, asegura.
Durante los últimos 800.000 años y hasta la Revolución Industrial, el CO2
fluctuó entre unos 180 y 280 ppm dependiendo de las épocas gélidas o
los períodos cálidos interglaciales. Sin embargo, hoy la tasa de aumento
de hoy en día es más de 100 veces más rápida que el aumento que se dio
cuando terminó la última glaciación.
Cuevas señala en su ordenador el récord global de dióxido de carbono en la atmósfera. La nota completa en:
Los niveles de basura marina en las profundidades del océano
Artico están en aumento y se han multiplicado hasta por 20 en algunas
zonas, con bolsas de plástico, fragmentos de vidrio y redes de pesca que
llegan a esa zona del planeta, pese a estar lejos de las zonas urbanas,
y suponen una grave amenaza para su frágil ecosistema.
Así se desprende de un estudio realizado por biólogos del Instituto
Alfred Wegener (AWI, por sus siglas en inglés), del Centro Helmholtz
para la Investigación Polar y Marina (Alemania), y publicado en la
revista científica Deep-Sea Research.
Desde 2002, investigadores del AWI han documentado la cantidad de
basura marina en dos estaciones de la zona de observación Hausgarten,
que comprende 21 estaciones al este del estrecho de Fram, una ruta marítima entre Groenlandia y el archipiélago Svalbard.
"Los niveles de basura en el mar profundo del Artico han aumentado
rápidamente en los últimos años", afirma Mina Tekman, primera autora y
bióloga del AWI.
Los científicos involucrados en el estudio observaron el fondo del océano Artico a una profundidad de 2.500 metros usando
el sistema de videocámara submarina remolcada OFOS (Sistema de
Observación del Suelo del Océano, en inglés), que se sitúa a 1,5 metros
por encima del lecho marino y toma una fotografía cada 30 segundos.
Para permitir la comparación con otros estudios, los investigadores
han extrapolado la densidad de la basura a un área más grande y encontraron un promedio de 3.845 piezas de basura por kilómetro cuadrado entre 2002 y 2014.
Además, ha habido un aumento en los últimos años porque el equipo
calculó 4.959 pedazos de basura por kilómetro cuadrado en un estudio
anterior en 2011, lo que se consideró un valor estadístico atípico, pero
los niveles han ascendido hasta 6.333 objetos por kilómetro cuadrado en
2014.
Los biólogos observaron sobre todo plásticos y restos de vidrio
La
situación es particularmente dramática en la estación norte de la zona
de observación, llamada N3, donde la cantidad de basura marina aumentó
más de 20 veces entre 2004 y 2014, al pasar de 346 a 8.082 piezas de
plástico u otros objetos por kilómetro cuadrado. Ese nivel de
contaminación es similar a una de las densidades de contaminación del lecho marino más altas jamás registradas, en el cañón del Cabo de Creus (Girona).
Entre la basura que fotografiaron, los biólogos observaron sobre todo plásticos y restos de vidrio.
Como regla general, el vidrio no va a la deriva, sino que se hunde
directamente en el fondo del océano, lo que indica que procede de la
superficie de ese mismo lugar y está en consonancia con el aumento del
tráfico de buques en la región debido al retroceso del hielo.
Sin embargo, los investigadores indican que es difícil extraer conclusiones firmes sobre el origen de la basura plástica, puesto que a menudo viajan a una considerable distancia antes de llegar al fondo marino. En la mayoría de los casos, los científicos no pueden determinar su origen basándose sólo en fotografías.
Aunque está claro que la corriente oceánica del Golfo transporta la basura plástica al Artico con masas de agua del Atlántico,
los autores tienen una nueva teoría sobre por qué esta contaminación
llega al estrecho de Fram, ya que hay una vinculación entre la densidad
de la basura y el deshielo en verano.
Si los principales factores de
contaminación en una ciudad son el tráfico, los sistemas de
refrigeración y calefacción, la producción industrial y residuos de
basura, uno podría imaginar que mientras más grande es la urbe, mayor es
la contaminación.
Según el reciente informe de la Organización
Mundial de la Salud sobre la polución del aire, las principales ciudades
de América Latina -como Ciudad de México, Buenos Aires, Bogotá,
Caracas, Lima o Sao Paulo- tienen índices de material particulado (PM)
muy por encima de los valores recomendados.
Pero ninguna de ellas es, según datos de la OMS, las más contaminada.
Ese
dudoso honor le corresponde a la ciudad de Coyhaique, en el sur de
Chile. Con sus 63.000 habitantes, es la que tiene los niveles más altos
de partículas finas de suspensión en el aire.
Calefacción de leña húmeda
La
OMS mide dos tipos de material particulado, el PM10 y PM2,5, cuya
diferencia está en el tamaño de la partícula contaminante, como sulfato,
nitratos y carbono negro, que penetra en los pulmones y el sistema
cardiovascular.
"Las más finas son más peligrosas porque pueden
entrar al sistema respiratorio y de allí pasar al sanguíneo", le dice a
BBC Mundo la doctora María Neira, directora del Departamento de Salud
Pública, Medioambiental y Determinantes Sociales de la OMS.
En 2014, Coyhaique registró 75µm de PM10 y 64µm de PM2,5.
Los valores que la OMS considera seguros para la salud son 20µm y 10µm respectivamente.
"En
el año 2014 la contaminación en Coyhaique tocó fondo", le dice a BBC
Mundo Marcelo Mena Carrasco, subsecretario de Medio Ambiente de Chile.
El
problema de esta ciudad de la Patagonia chilena, a la que desde
Santiago sólo se puede llegar en avión, no es el tráfico, ni la
producción industrial o la forma en que se eliminan los residuos de
basura. Es la calefacción a leña.
"Es una leña húmeda que
contamina mucho, que básicamente se quema en hoyos y hace que los días
sin lluvia sean de episodios críticos".
En realidad, las alarmas de contaminación empezaron a sonar en 2013, cuando Coyhaique encabezó la lista nacional de las más contaminadas.
"Empezamos a tomar medidas para reducir la contaminación tanto diaria como anual", asegura.
Mena
Carrasco explica que lo que ocurre en Coyhaique es lo que pasa cuando
se utilizan combustibles sólidos para la cocción o la calefacción.