El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
La multinacional produce cerca de 200 mil botellas plásticas por minuto y su portavoz Beatriz Pérez, expresó que no pretenden cambiar el material porque se afectarían sus niveles de venta.
Coca-Cola defiende sus botellas de plástico. A través de su vicepresidenta senior, Beatriz Pérez, la multinacional ha expresado en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, que no abandonarán este material ya que un cambio de esta naturaleza sería perjudicial para las ventas.
Estos motivos fueron explicados por la representante de la empresa durante una entrevista con la BBC. La trabajadora también señaló que sus clientes prefieren esta presentación “porque se vuelven a sellar y son livianos”.
“Las compañías no estarán en el negocio si no nos amoldamos a los consumidores”, mencionó Pérez, quien, según el portal web de Coca-Cola, ha trabajado en temas relacionados con la sostenibilidad y el medio ambiente.
La firma se ha propuesto reciclar una cantidad equivalente a
la que produce para el año 2030. Sobre este objetivo, Pérez se ha
mostrado optimista. “Tenemos que alcanzar este objetivo y lo haremos, no
hay duda”, manifestó.
Cabe resaltar que Coca-Cola se ha convertido en una de las mayores productoras de desechos plásticos en el mundo. La BBC indica que Coca-Cola produce casi tres millones de toneladas de envases de plástico al año, cantidad equivalente a 200 mil botellas de plástico por minuto.
Por su parte, la ONG dedicada a temas ambientales Greenpeace indica
que “unos 12,7 millones de toneladas de plástico acaban en el océano
cada año”. Además, indican que “hay cinco billones de fragmentos de
plástico en nuestros océanos, suficiente para rodear la Tierra más de
400 veces”.
Con sede en Atlanta, Georgia, la empresa multinacional
Coca-Cola ha conseguido 4285 millones de dólares durante el primer
semestre del año pasado, un 16% más que el 2018. Este incremento en las
ganancias se debe a que su producto estrella, la bebida gaseosa, aumentó
en consumo. Así lo dio a conocer la agencia de noticias Efe.
Según
la propia compañía, poseen 250 socias embotelladoras en todo el mundo y
20 marcas de bebidas. Además, ofertan 1900 millones de bebidas diarias
en 200 países.
Además de los sorbetes de plástico, también entra en vigencia la prohibición de producción y entrega de bolsas pequeñas.
Desde hoy viernes 20 de diciembre queda prohibida la fabricación y comercialización de sorbetes de plástico -conocidas como “cañitas”-
y bolsas pequeñas de menos de 30 centímetros por lado y las bolsas
finas -menos de 50 micras- del mismo material. Esto en cumplimiento de
la reglamentación publicada en agosto de la Ley de Plásticos (Ley N°308884).
Giuliana Becerra, directora general de Calidad Ambiental del Ministerio del Ambiente (Minam), explicó que esta prohibición forma parte de la segunda fase de implementación Ley de Plásticos.
Actualmente se ofrecen en el mercado sorbetes hechos de materiales más amigables con el ambiente, como cañitas de bambú biodegradables, cañitas de papel y cañitas de acero inoxidable que son duraderas y fáciles de lavar.
Estas alternativas innovadoras buscan reemplazar las cañitas de plástico que tardan varios años en degradarse.
Impuesto al consumo de bolsas
A
inicios de este año se prohibió la entrega de bolsas y envoltorios
plásticos en la publicidad impresa, como diarios y revistas u otros
formatos de prensa escrita. Mientras que a partir del 1 de agosto se
estableció el impuesto al consumo de bolsas plásticas que se entrega en
supermercados y establecimientos.
Este año el impuesto es de S/0.10, pero aumentará a S/0.20 el próximo año, y así progresivamente hasta llegar a S/0.50 en el 2023.
“La
tercera parte de la medida será prohibir la fabricación, distribución y
uso de aquellas bolsas que no sean biodegradables y que incluyen
aditivos que aceleran la fragmentación”, señaló Becerra.
Explicó
que estos aditivos hacen que las bolsas se fragmenten en pedacitos que
luego van a terminar en los cuerpos de agua, que los peces comen y,
finalmente, las personas terminan consumiendo.
420 toneladas de plástico
La representante del Ministerio del Ambiente
destacó que durante el primer año de vigencia de la norma se redujo la
producción de 1.000 millones de bolsas plásticas en el país, equivalente
a 420 toneladas de plástico que se dejaron de producir al mes.
El producto orgánico puede descomponerse en un máximo de 60 días a diferencia del tecnopor que demora 500 años. Asimismo, tiene varios beneficios.
Un grupo de jóvenes peruanos ha creado platos biodegradables a base de hojas del plátano para así reducir la contaminación ambiental ocasionada por el uso excesivo del plástico.
Estos
platos que también fueron elaborados con celulosas de papel y cartón,
son desechables (de un solo uso), resistentes a diversas temperaturas,
líquidos y a cualquier tipo de alimentos.
El líder del proyecto denominado ‘Bio Plant’, Josué Soto, aseguró que este innovador producto puede llegar a degradarse de forma natural hasta en un máximo de 60 días, a diferencia de los recipientes como el tecnopor, los cuales se descompone en un tiempo mayor a 500 años, ocasionando graves problemas para la flora y fauna de los océanos.
Además, comentó que trabajan directamente con pequeños productores de nuestra Amazonía, a quienes les brindan un precio justo y capacitación técnica para aprovechar las mermas del cultivo de plátano.
Desean expandir su negocio
Asimismo, este proyecto que cuenta con el cofinanciamiento del Programa Innóvate Perú, ‘Bio Plant’ logró diseñar y fabricar máquinas especializadas para la producción de estos platos biodegradables,
entre ellas una prensadora, una embarradora y una troqueladora, con las
que podrán llegar a elaborar mensualmente 50 mil platos.
A
la fecha, ‘Bio Plant’ ha logrado introducir el uso de su novedoso
producto en fiestas costumbristas y patronales de diversas regiones del
país, alcanzando ventas por más de 9 mil soles. Los creadores de este
innovador proyecto planean ingresar a restaurantes naturales y bodegas ecológicas.
“El precio de venta aproximado de nuestros platos es
de 100 a 120 soles el ciento, dependiendo del grosor de la hoja, pero
con el tiempo se podrá ser más accesible a todo el público consumidor”, indicó.
El problema pude ser mucho mayor, ya que ciertas barreras de acceso a la información impidieron verificar alrededor de 700 productos químicos detectados y la identidad de más de 5.000 compañías involucradas.
Los principales productores de cosméticos, alimentos, medicamentos y
plásticos de toda Europa están violando la ley al usar millones de
toneladas de productos químicos sin completar importantes controles de
seguridad. Así lo ha revelado un informe de la organización ambientalista alemana BUND, miembro de la Oficina Europea del Medio Ambiente. "Las
compañías químicas han estado haciendo caso omiso de la ley durante
años y saliéndose con la suya, vendiendo sustancias que podrían causar
cánceres hormonales, trastornos cerebrales y otros problemas de salud
graves", asegura Manuel Fernández, oficial de políticas químicas de
BUND. La Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) reconoció
en noviembre pasado que estaba al tanto de tales violaciones luego de
investigar 700 productos químicos ampliamente utilizados y descubrir que
dos tercios de ellos infringían la regulación clave de la agencia
—conocida como REACH—, que obliga a las empresas a realizar pruebas de
seguridad. Sin embargo, BUND, basándose en una investigación
gubernamental de 2014 que concluyó que 940 sustancias no cumplían con
las normas, afirma que al menos 41 de esos productos aún son usados. El documento identificó un total de 654 compañías que no cumplían con
el REACH y detectó varias de las sustancias potencialmente mortales.
Algunas de las empresas nombradas en el informe ya se enfrentan a
escándalos, como Bayer, que afronta miles de juicios en EE.UU. por el supuesto riesgo de cáncer que conlleva su herbicida Roundup. Entre otras implicadas se destacan L'Oréal, la multinacional de alimentos DSM, 3M, ExxonMobil, BASF, Du Pont y el gigante farmacéutico Merk. El ftalato de dibutilo
es una de las sustancias nombradas por el informe. Se trata de un
compuesto orgánico utilizado en pisos, juguetes, cuero, papel y cartón.
Es altamente tóxico para la vida acuática, puede dañar al feto y
disminuir la fertilidad. También aparece el acetato de metilo,
un químico que puede causar somnolencia, mareos e irritación ocular
grave. Se encuentra comúnmente en los adhesivos, productos de limpieza,
cuidado personal y cosméticos.
"La punta del iceberg"
BUND
subraya que el problema puede ser mucho mayor, ya que ciertas barreras
de acceso a la información impidieron verificar alrededor de 700 de los
940 productos químicos detectados y la identidad de más de 5.000 de las
7.000 compañías involucradas. "BUND reveló
la punta del iceberg; ahora está en manos de la ECHA contarnos el
resto. Tenemos derecho a saber si los productos químicos son seguros o
no. REACH es la mejor y más ambiciosa regulación química del mundo y nos
hizo sentir orgullosos de ser europeos cuando se creó por primera vez.
Pero eso cuenta poco si no se toma en serio ", asevera la gerente de
política de químicos de la Oficina Europea del Medio Ambiente, Cortesía de RT Actualidad
Consejo regional aprueba ordenanza que precisa que medida se aplicará de forma progresiva.
Por unanimidad, el pleno del Consejo Regional de Junín aprobó el
proyecto de ordenanza que prohíbe los envases de plástico de un solo
uso, al igual que los recipientes o envases descartables, en esta
región, se informó este 22 de mayo de 2019.
La
iniciativa fue presentada por la Gerencia de Recursos Naturales y
Gestión del Medio Ambiente, y establece que se restringirá, en forma
progresiva, la entrega y uso de bolsas plásticas,
envases de poliestireno expandido (tecnopor) para alimentos, vasos de
plástico, entre otros productos, con la finalidad de disminuir su
utilización.
Durante su exposición, el gerente
de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente del Gobierno Regional
de Junín, Rubén Luna Álvarez, indicó que en promedio se generan
anualmente más de 178,000 toneladas de residuos sólidos, mientras que per cápita se produce medio kilo al día.
Reglamentarán medida
El
funcionario manifestó que a partir de la fecha se dispondrá de 30 días
hábiles para emitir la reglamentación, considerando que la iniciativa se
encuentra respaldada en la Ley 28611.
Detalló que los envases de plástico
de un solo uso impactan en el ambiente y los ecosistemas; además de que
perjudican determinadas actividades económicas como la pesquera,
agropecuaria, acuícola, industrial y turística.
Será
la Dirección Regional de Producción, a través de la Subdirección de
Medio Ambiente, la encargada de la fiscalización, control y sanción; al
igual que las provinciales, a través de las áreas correspondientes.
Envases biodegradables
Luna
Álvarez agregó que los comercios deben usar envases biodegradables a
partir de la fecha y a través de la Dirección de Educación se iniciará
una campaña de sensibilización para fomentar el empleo de envases
biodegradables.
Este jueves, con 560 votos a favor, 35 en contra y 28 abstenciones, el Parlamento Europeo ha aprobadoprohibir a partir del 2021 los plásticos de un solo uso.
Platos, cubiertos, pajitas, bastoncillos de algodón y envases de
poliestireno para comida serán retirados del mercado para reducir su
impacto en el medio ambiente.
Según cálculos
de la Unión Europea, alrededor de 10 millones de toneladas de basura
acaban en los océanos. Un 80 % de esta es plástico, y, de ese
porcentaje, un 70 % corresponde a este tipo de productos. La nueva normativa establece un objetivo de recuperación del 90 % de botellas de plástico en el año 2029.
Una tarea ambiciosa, dado que en el mundo se compran un millón de
botellas cada minuto, de las cuales apenas el 50 % se destinan a
reciclaje, a pesar de ser un producto que puede ser reciclado hasta 20
veces sin que pierda sus propiedades. La grave amenaza de la contaminación plástica Un país de la extensión de Argentina podría ser cubierto en su
totalidad con la cantidad de residuos de plásticos existentes en el
mundo. Europa quiere ponerle freno a este tsunami de
contaminación, que finalmente acaba en nuestras mesas ya que su
degradación es lenta. Hablamos de nada menos que 5,2 billones de
partículas de plástico con un peso de 250.000 toneladas flotando en el
mar. Dado su tamaño, las micropartículas se confunden con plancton y son
ingeridas por animales marinos y peces. Lea el artículo completo en RT Actualidad
¿Cuántas bolsas le han sobrado después de hacer sus compras de Navidad?
¿Se ha dado cuenta de la cantidad de plástico que queda en el empaque
al abrir un solo juguete? ¿En cuántos envases de tecnopor llevará la
comida que servirá en su mesa?
Menaje
compostable hecho con hojas de bijao de Tingo María, de la marca Sasha
Natura. Los cubiertos reusables son elaborados con madera de abedul. Un
plato de plástico tarda en degradarse unos 500 años.
La semana previa a la Navidad,
usted y yo hemos comido, al menos un par de veces, algún bocado servido
en un plato de plástico. Al menos otro par de veces hemos pedido un
café o infusión que nos ha sido entregado en un vaso de tecnopor. Solo
para echarle azúcar hemos usado una cucharita que demora unos 400 años
en degradarse.
La semana previa a la Navidad usted
y yo hemos ido de compras. En casi todos los establecimientos se nos ha
ofrecido una bolsa plástica para guardar el producto adquirido, así no
sea necesaria o llevemos otras (incluso más grandes) en la mano. La
semana previa a la Navidad usted y yo hemos ido a reuniones de amigos y
familiares. Los residuos generados por aquellos encuentros –comida,
botellas, más vasos de plástico– fueron, seguramente, empaquetados en
una misma bolsa donde no se separó lo orgánico de lo inorgánico. En la
semana previa a la Navidad se ha aprobado una ley que, por primera vez
en la historia, regulará el consumo de plástico en el Perú. Pero eso aún
ocurrirá en el 2019.
Dos días antes
de Navidad usted y yo estamos envolviendo regalos. Los materiales que
usamos contienen aditivos y plásticos para darles brillo y color. Dos
días antes de Navidad usted y yo hemos comprado distintos ingredientes
para preparar la cena. Las botellas, latas y paquetes donde vienen no
volverán a usarse más.
La Navidad es tiempo para compartir y
para disfrutar de la familia y los amigos, y uno de los momentos más
especiales del año para los niños. A su vez, las fechas navideñas son
una de las principales épocas del año en cuanto al uso de plásticos y en
el consumo de alimentos. En este contexto, Unilever y el experto en
medio ambiente José Luis Gallego han elaborado el Decálogo para
disfrutar de una Navidad sostenible y libre de plástico, siendo
solidarios con el planeta.
España es el segundo país de Europa que más plásticos vierte al mar
Mediterráneo, sólo superado por Turquía, según un estudio elaborado por
WWF. Este material, tan relacionado a los envoltorios de los regalos y a
los utensilios de un solo uso, satura el contenedor amarillo los días
de Navidad y de Reyes cuando lo usamos sin moderación.
Además, las fiestas navideñas suelen celebrarse con
comidas, cenas y reuniones familiares de todo tipo donde la comida es la
protagonista. Planificar, reaprovechar y racionar son tres buenos
acciones para tener en cuenta a la hora de evitar derrochar alimentos.
Es por eso que Unilever cuenta, además, con una Guía práctica para reducir los desperdicios alimentariosque
permite a los consumidores reducir el impacto ambiental, optimizar los
recursos naturales y planificar las compras que se hacen estos días. Tal
y como asegura AECOC, el 42% del desperdicio de alimentos se produce en
los hogares de los consumidores.
Decálogo Unilever para una Navidad más sostenible
El árbol, mejor natural: Su consumo es
más ecológico que la compra de árboles de plástico, porque con ellos se
apoya una industria forestal sostenible y se fomenta la economía rural.
Además, los abetos actúan como consumidores de CO2 mientras
están en las fincas de cultivo. Eso sí, no olvides de depositarlos en
los puntos de recogida habilitados cuando terminen las fiestas.
Juguetes sin plástico: Marionetas,
rompecabezas, trenes de madera, construcciones… Desde hace unos años, y
para atender a un tipo de consumidor cada vez más concienciado con la
ecología, están reapareciendo los juguetes tradicionales elaborados con
madera, tela o cartón. Son una gran alternativa a los juguetes de
plástico, que invaden el mercado por estas fechas y que normalmente
requieren el consumo de pilas y baterías, cuyo vertido incontrolado
causa un grave impacto en el medio ambiente.
Regalos solidarios: La solidaridad y la
fraternidad entre seres humanos son dos de los valores navideños que hay
que rescatar. Estas fiestas también podemos regalar productos
solidarios de las ONG que trabajan en el tercer mundo: prendas
naturales, adornos personales, moda étnica, objetos reciclados. Ayudar a
las organizaciones humanitarias que trabajan a favor del medio ambiente
y ayudan a las comunidades locales es una buena manera de recuperar ese
espíritu.
Con la cesta a todas partes: La bolsa de
plástico es uno de los productos que mejor ejemplifica la cultura de
usar y tirar. Si vas a hacer la compra para estas fiestas llévate una
cesta, capazo, bolsa de tela o de rafia. También puedes recurrir al
clásico carrito de la compra y, si acudes a un hipermercado en coche,
coloca unas cajas en el maletero: son la mejor opción para llevar la
compra ordenada y protegida.
Sé listo y hazte la lista: Un método tan
sencillo como acudir a la tienda con una lista previa es una opción
imprescindible para evitar el derroche, sobre todo en vísperas de
Navidad, cuando es más frecuente comprar por impulso. Además,
practicando un consumo razonable contribuimos de manera directa a
recortar la generación de residuos de envases y envoltorios de plástico
durante las fiestas.
Evita los cubiertos de usar y tirar: Cubiertos
y vasos de plástico, servilletas y manteles de papel con motivos
navideños. Sabemos que son una tentación, pero a su vez generan buena
parte del aumento de residuos asociados a la Navidad. La Unión Europea
prohibirá a partir de 2021 los utensilios de plástico de un solo uso;
avánzate a la normativa y no te quedes atrás. En las oficinas de
Unilever se han suprimido ya todos los vasos, botellas y cubiertos de
plástico, y te aseguramos que no cuesta nada acostumbrarse.
Grandes recetas a base de sobras: Son
muchas las sobras de alimentos que se generan durante los encuentros
navideños. Sácale partido a los alimentos que se quedan en la mesa y
prepara nuevas recetas a partir de los trucos que te ofrece Unilever a
través de su Guía práctica para reducir los desperdicios alimentarios en
los hogares. Contribuirás al medio ambiente y también a la economía
familiar.
No te angusties, puedes repetir: Es
mejor que sobre comida en la cazuela que en el plato. Ajusta tus recetas
al número de comensales y sirve raciones moderadas. Piensa, además, que
tiene que quedar un poco de espacio para los turrones, los barquillos y
el roscón de reyes por lo que es mejor no llenarse el plato demasiado
y, en todo caso, siempre está la opción de repetir.
Dale un segundo uso: Tras el intercambio
de regalos de Navidad el salón de casa suele quedar lleno de todo tipo
de bolsas vacías. Reutilízalas tantas veces como puedas y, cuando no
vayas a usarlas más, utiliza las de plástico como bolsas de basura para
los envases que van al contenedor amarillo. Es ahí donde va también el
poliestireno expandido (conocido como porexpan) que protegen los
electrodomésticos o las ventanillas de plástico de las cajas de
juguetes. Durante todo el año, pero especialmente en estas fechas, no te
olvides de aplastar las botellas de plástico y bricks: el contenedor
amarillo suele saturarse durante estas fiestas.
Si comes fuera: Si eres de los que
celebran la Navidad en un restaurante, elige con moderación y no tengas
reparo en pedir las sobras para llevar a casa. Con ello contribuirás a
reducir el desperdicio alimentario y, además, te ahorrarás tener que
preparar la cena cuando llegues a casa.
Una investigación analizó los recipientes que un atleta reutilizó durante una semana. Los alarmantes resultados y las recomendaciones para su correcto uso.
No solo eso. El estudio encontró que el 60% de los gérmenes hallados en los recipientes tenían el potencial de enfermar a una persona.
La doctora Marilyn Glenville dijo que los productos químicos allí
encontrados "pueden tener efectos en cada sistema del cuerpo" y
recomendó que, en lugar de reutilizar las botellas de plástico, se las
recicle antes.
El estudio despertó dudas. Se desconoce el tratamiento que tuvieron las
botellas. Si estuvieron en contacto con el suelo u otras superficies
contaminantes. Tampoco establece una comparación entre los recipientes
que se lavaron antes de reutilizar y los que no. Sin embargo, no es la
primera investigación que sigue esta línea.
Otro estudio de 2002, publicado en la revista Canadian Journal of Public Health, determinó
que dos tercios de las 76 botellas de agua que utilizaban estudiantes
de primaria superaban los límites de bacterias recomendados. Algunos de esos recipientes habían pasado hasta seis meses sin lavarse.
De acuerdo a la BBC, "los expertos coinciden en que el mayor riesgo
para la salud asociado a la reutilización de las botellas de plástico es
microbiológico". Es decir, se produce por el deterioro habitual que
provoca su uso diario: una pequeña rotura o grieta en el material
resultan lugares ideales para la concentración de bacterias.
En caso de reutilización, Glenville aconsejó comprar botellas de
plástico sin Bisfenol A o BPA -un producto químico recurrente en los
envases de policarbotano- y enjuagar el recipiente, pero no con agua
demasiado caliente ya que libera estos productos químicos 55 veces más
rápido de lo normal. Las botellas de plástico sin Bisfemol A las encuentras con el dibujo de un triángulo negro o con el siguiente logo:
La solución está en comprar menos envases de usar y tirar.
La Unión Europea dice que los españoles sólo reciclamos el 20 % de nuestros residuos urbanos. Por supuesto, los españoles estamos por encima de esta basura de datos. Tenemos universidades, centros de investigación y escuelas de negocios manos a la obra:
retorciendo los datos consiguen titulares mucho más atractivos para la
prensa... ¿qué 20%? ¡los españoles reciclamos el 74%! no, mejor
todavía... ¡el 80%! Mientras lees esto quizá tengas una botella de plástico a mano. No
pasa nada, ya sabes qué hacer con ella: eres muy ecológico y la vas a
reciclar. Pero hay una solución mucho más sostenible: enseñando a los
niños a beber agua del grifo le ahorramos al planeta el consumo de
materias primas y unas cuantas toneladas de residuos. Otra estadística: cada uno de nosotros tira unos 1.709 envases al año.
Salen a cuatro y pico al día. No sé qué pensará tu nutricionista de que
bebas cuatro cocacolas al día, pero para frenar los estragos de la
obesidad y la diabetes en los sistemas de salud pública Naciones Unidas ha sugerido un impuesto como el del tabaco para los refrescos. Reciclando nuestra conciencia se queda tranquila, tiro una botella y
compro otra nueva, pero… ¿al planeta cómo le sienta tanto envase de usar
y tirar? ¿es suficiente con depositar nuestras botellas de plástico al contenedor amarillo? Pues no. Amiguitos y amiguitas, os traigo una revelación: el reciclaje no ocurre en el contenedor amarillo.
Eso es sólo la prerecogida. Después viene un camión, lo lleva todo a
una planta de clasificación donde recuperarán lo que buenamente puedan…
Alguien tendrá que comprar el material obtenido para utilizarlo como
materia prima y hacer esa magia por la que nuestros residuos dejan de
ser basura y se convierten en recursos para fabricar nuevos productos
que podemos seguir consumiendo y tirando. Después de todo este proceso sólo somos capaces de reciclar en nuevos
envases el 2% de los envases de plástico que se ponen en el mercado. ¿Qué pasa con el resto?
Unas 32 botellas se perderán: las tiraremos en la calle, en el parque, en el campo, en las playas… de allí, recorriendo más o menos kilómetros, acabarán en el mar, donde poco a poco se irán degradando en pequeños fragmentos.
Y como el plástico tiene la manía de no quedarse quieto volverá a casa
por Navidad, en forma de pescado. Y no será hoy ni mañana, ni dentro de
un mes… pero te acabarás comiendo la botella de plástico de la que
bebías cuando te sentase delante del ordenador. De las 100, otras 40 botellas irán a vertedero. Ahora mismo
tenemos un camión depositando envases de plástico y latas de bebidas
que, en el mejor de los casos, se enterrarán para siempre con otros
materiales reciclables. Otras 26 se pierden en los procesos de clasificación, se
incineran, sufren accidentes, se mezclan con otros residuos que
dificultan su reciclaje… sólo 2 de las 100 botellas con las que empezamos el repaso volverán a ser botellas.
¿Qué harías para evitar esta catástrofe económica y ambiental de
plásticos que contaminan los océanos e intoxican nuestros alimentos?
Es muy fácil evitar las botellas de plástico y está al alcance de nuestra mano: para
eliminar el plástico de nuestra dieta y la del planeta sólo tenemos que
dejar de comprar botellas de plástico y beber agua del grifo. Cuatro ideas:
Somos privilegiados con acceso al agua potable y a los envases de plástico. En vez de estar hablando sobre cuántos kilómetros recorremos hasta el pozo más cercano
nuestro problema es qué hacer con un residuo fruto de una forma de
consumo que muy pocas personas en el planeta se pueden permitir.
El agua del grifo es segura, de calidad y barata. Si no lo crees
mira la factura y calcula cuántos litros puedes sacar del grifo con lo
que te costó la botella que tienes a tu lado.
Los envases reutilizables ayudan a reducir los residuos que
generamos. Si el botijo os parece poco práctico podemos pasarnos al
acero o al vidrio, más fáciles de reutilizar y de reciclar, no son
sospechosos de contaminar los alimentos que contienen y, sobre todo, no
se quedan flotando en el océano a la espera de que se los coman los
peces.
Presumamos de las cosas que hacemos bien, que a nadie le dé vergüenza pedir agua del grifo en vez de pagar botellas de plástico.
El planeta, los peces y nuestros hijos nos lo agradecerán. ¿Te ha gustado? Es parte de lo que podrás ver en el vídeo de mi participación en la cuarta edición del evento Ignite Madrid. Tomado de: iAgua
Boyan Slat es el joven de 24 años detrás del ambicioso plan de limpiar el basurero entre California y Hawai.
San Francisco.- Los ingenieros se lanzaron al mar el sábado 08 de setiembre de 2018 para desplegar un dispositivo de recolección de basura para acorralar la basura de plástico que flota entre California y Hawai en un intento de limpiar el mayor basurero del mundo en el corazón del Océano Pacífico.
La
pluma flotante de 2,000 pies (600 metros) de largo estaba siendo
remolcada desde San Francisco hasta el Great Pacific Garbage Patch, una
isla de basura del doble del tamaño de Texas.
El sistema fue creado por The Ocean Cleanup, una organización fundada por Boyan Slat,
un innovador de origen holandés de 24 años que se apasionó por la
limpieza de los océanos cuando fue a bucear a los 16 años en el mar
Mediterráneo y vio más plástico bolsas de pescado.
"El plástico es realmente persistente y no desaparece por sí solo y el momento de actuar es ahora",
dijo Slat, agregando que los investigadores de su organización
descubrieron que el plástico se remonta a los años 60 y 70 flotando en
el parche.
La barrera flotante, en forma de U hecha de plástico y
con una pantalla de 3 pies de profundidad, pretende actuar como una
línea de costa, atrapando algunos de los 1,8 billones de piezas de
plástico que los científicos estiman están girando en ese giro pero
permitiendo que la vida marina nade con seguridad debajo de ella.
Equipado con luces de energía solar, cámaras, sensores y antenas satelitales,
el sistema de limpieza comunicará su posición en todo momento,
permitiendo que un buque de apoyo recoja el plástico recogido cada pocos
meses y lo transporte a tierra firme donde será reciclado, dijo Lama.
Se
espera que los contenedores llenos de redes de pesca, botellas de
plástico, cestos de ropa y otros desperdicios plásticos recogidos por el
sistema que se despliega el sábado vuelvan a la tierra dentro de un
año, dijo.
Slat dijo que él y su equipo prestarán mucha atención a si el sistema
funciona de manera eficiente y resiste las duras condiciones oceánicas,
incluidas las enormes olas. Dijo que estaba deseando que un barco
cargado de plástico volviera a puerto. "Todavía tenemos que probar la tecnología ... que nos permitirá ampliar una flota de sistemas", dijo. Ocean
Cleanup, que recaudó $35 millones en donaciones para financiar el
proyecto, incluido el director ejecutivo de Salesforce.com, Marc
Benioff, y el cofundador de PayPal, Peter Thiel, desplegará 60 barreras de flotación libre en el Océano Pacífico para 2020.
Las barreras flotantes están hechas para resistir las duras
condiciones climáticas y el desgaste constante. Permanecerán en el agua
durante dos décadas y en ese momento recogerán el 90 por ciento de la basura en el parche, agregó.
George Leonard, científico en jefe de Ocean Conservancy, un grupo de defensa del medio ambiente sin fines de lucro, dijo que es escéptico. Slat puede lograr ese objetivo porque incluso si la basura plástica se puede sacar del océano, cada año se derrama mucho más.
Leonard dijo que 9 millones de toneladas (8 millones
de toneladas métricas) de desechos de plástico ingresan al océano
anualmente y que una solución debe incluir un enfoque múltiple, que
incluye impedir que el plástico llegue al océano y más educación para
que las personas reduzcan el consumo de contenedores de plástico de un
solo uso.
"Si no impide que los plásticos fluyan hacia el océano, será una
tarea de Sísifo", dijo Leonard, citando el mito griego de una tarea que
nunca se completó. Agregó que el 15 de septiembre, alrededor de 1 millón de voluntarios de todo el mundo recogerán basura de playas y canales como parte de la Limpieza Costera Internacional anual de Ocean Conservancy. El año pasado, los voluntarios recogieron unas 10.000 toneladas de plásticos en todo el mundo durante más de dos horas, dijo.
Leonard
también expresó su preocupación de que los animales marinos y la vida
silvestre podrían enredarse con la red que colgará debajo de la
superficie. Dijo que espera que el grupo de Slat sea transparente con
sus datos y comparta información con el público sobre lo que sucede con
el primer despliegue.
El sistema actuará como un "bote grande que permanece inmóvil en el
agua" y tendrá una pantalla y no una red para que no haya nada con lo
que la vida marina se enrede. Como una medida de precaución adicional,
se desplegará un bote con biólogos marinos experimentados para
asegurarse de que el dispositivo no dañe la vida silvestre, dijo Slat.
"Soy
el primero en reconocer que esto nunca ha sucedido antes y que es
importante recoger plástico en la tierra y cerrar los grifos del
plástico que ingresa al océano, pero también creo que la humanidad puede
hacer más de una cosa a la vez para abordar este problema ", dijo Slat.
Jóvenes ganadores de feria escolar Eureka participarán en certamen científico.
Un pequeño gusano que habita en el tronco de las Achupallas, plantas de
la familia de las puyas que creceN en climas muy fríos, podría
contribuir a descontaminar el ambiente de tanto polietileno de baja
densidad o, mejor dicho, de las bolsas plásticas.
Una investigación sobre el
gusano de Achupalla en la biodegradación de este tipo de plásticos se
alzó hoy con el triunfo en la Feria Escolar Nacional de Ciencia y
Tecnología Eureka 2018 que organiza el Concytec.
Los
investigadores son William Aguilar Páucar del quinto año de secundaria y
Johan Suclli Machacca, del segundo año, del colegio Daniel Estrada
Pérez del Cusco, quienes asesorados por el profesor de Comunicaciones,
Dante Guzmán Farfán, lograron determinar la utilidad de ese
invertebrado en ese propósito.
Fue William
Aguilar, quien, llevado por una innata curiosidad de investigador, llegó
a dar con este gusano que habita la Achupalla que crece en la comunidad
de Llachi, del distrito de Ccatca, provincia cusqueña de Quispicanchis,
sobre los 4,000 metros sobre el nivel del mar. Las hojas de estas
plantas ayudan a la alimentación de los cuyes.
"Probamos
hasta con cinco gusanos, algunos de tierra y otros de plantas y
finalmente dimos con este que come el plástico de las bolsas que se
venden en los mercados", contó Aguilar a la Agencia Andina.
El experimento funcionó
con bolsas de plástico de color rojo, verde, amarillo y blanco, mas no
con los plásticos transparentes porque, al parecer, el animalito
distingue los colores.
Gracias a la
ayuda de una profesora de química de la Universidad San Antonio Abad del
Cusco, los dos jóvenes estudiantes practicaron a las heces del
gusano la prueba de espectrocopía infrarroja, lográndose determinar que
estas no contenían plástico, es decir que lo había degradado.
"Lo que nos resta saber es en qué otra sustancia lo ha convertido o si en su interior tiene bacterias que consumen el plástico", dijo Johan Suclli, el investigador más joven, quien reveló que este estudio lo iniciaron en el mes de julio último.
William
Aguilar no es nuevo en este terreno. El año pasado representó al Perú
en un certamen de ciencia en la ciudad de México. Su estudio en esa
oportunidad fue sobre el gusano Huaytampo que habita en el Cusco y que
puede producir una seda aún de mayor calidad que la china.
Ahora
a ambos estudiantes, futuros ingenieros, y a su profesor asesor los
espera la ciudad de Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes, donde
participarán en la Expo Ciencia internacional Milset 2019, donde
participarán delegaciones de América, Europa, África y Asia.
Un informe demuestra que las grandes corporaciones son las que más contribuyen a la contaminación del mar. Las multinacionales Cola-Cola, Pepsi y Nestlé son las firmas que más contribuyen a la contaminación de los océanos con plásticos de
un sólo uso, según un estudio de la iniciativa “Break Free from
Plastic”, que ha limpiado las costas de 42 países en todo el mundo.
Las proyecciones sugieren que para el 2050 habrá 250 millones de toneladas de plástico en el mar.
*El pasado
31 de octubre, la Comisión de Economía del Congreso aprobó el dictamen
de la propuesta legislativa que promueve la reducción gradual del
consumo de bolsas de plástico. A través de un impuesto, la iniciativa
busca desincentivar su producción. Si bien aún falta que sea aprobada
por el Pleno, es un gran avance. El daño que le hacen las bolsas al
medioambiente es notable. Un claro ejemplo es nuestro litoral, en donde,
según la oceanógrafa Sara Purca, "no hay metro
cúbico que esté libre de microplásticos". Para conocer el impacto, a
continuación, publicamos la entrevista que El Comercio le hizo a la
especialista en abril de 2018.
Cada año millones de toneladas de basura ingresan al mar. En el Océano Pacífico crece una isla de basura gigante,
considerada de las mayores concentraciones de desperdicios plásticos
del mundo, que ya casi ha triplicado el tamaño de Francia. Las
consecuencias son alarmantes, la ONU prevé que para el 2050 habrá más
plásticos que peces en el mar.
El Perú no está
exento de esta problemática. Nuestro estilo de vida dependiente de los
productos sintéticos ha ocasionado que el ecosistema marino se vea cada
vez más afectado. Para comprender las consecuencias que esto acarrea
conversamos con Sara Purca, oceanógrafa peruana que desde hace más de 10
años vigila el mar de nuestro país.
Sara recibió el
“Premio Nacional Por las Mujeres en la Ciencia” organizado por L’Oréal,
Unesco, Concytec y la Academia Nacional de Ciencias, que busca reconocer la trayectoria de científicas peruanas y su valioso aporte al desarrollo del país.
El premio lo
tuvo bien merecido, ya que su labor es de vital importancia para el
futuro de todos. Ella actualmente se desempeña en el Imarpe (Instituto
del Mar del Perú) investigando la contaminación por microplásticos en
los recursos hidrobiológicos. Es decir, cómo afectan los pequeños
polímeros que se desmenuzan de la basura plástica a la salud del
océano.
Sara
Purca es licenciada en Ingeniería Pesquera de la Universidad Nacional
Federico Villarreal y cuenta con un doctorado en Oceanografía en la
Universidad de Concepción en Chile.
¿Qué hace un oceanógrafo? Se
encarga de medir el estado del mar. No necesariamente si está
saludable. Trata de conocer su estructura, composición y también cómo
varía su temperatura y sus corrientes. Lo que comprende toda la parte
física, química y biológica.
¿Y usted a qué se dedica? Trabajé
en el análisis de la serie de tiempo de la temperatura superficial del
agua por casi 10 años y, como parte de mi tesis, propuse un indicador
para medir El Niño, La Niña y la variabilidad estacional del mar al que
llamé “índice de oscilación peruano”. Este índice permitió estudiar los
tres fenómenos de una mejor forma.
En 2014, cambié
al área de contaminación para dedicarme al tema de basura marina,
específicamente a la contaminación por microplásticos. Se trataba de un
nuevo proyecto de Imarpe que antes no existía como línea de
investigación.
¿Qué son los microplásticos? Son partículas plásticas menores a cinco milímetros. Podemos hablar incluso hasta de nanómetros,
mil o un millón de veces más pequeños que el grosor de un cabello.
Según su origen, se pueden clasificar en primarios y secundarios. Los
primarios derivan de productos sintéticos como pastas dentales o
bronceadores, pero principalmente de cosméticos. Los secundarios son
partículas que se fragmentan debido a la erosión o degradación de
materiales plásticos como el tecnopor o las famosas bolsas
biodegradables.
¿Por qué son peligrosas estas partículas? En
Estados Unidos ya han hecho pruebas que muestran, por ejemplo, cómo
personas que toman café todo los días en vasos de tecnopor desarrollan
algún tipo de cáncer. Esto debido a que al entrar en contacto con el
líquido caliente las partículas del vaso se desprenden y se van
acumulando en el organismo.
¿Y qué pasa en el ecosistema marino? Algo
similar. Los microorganismos del mar (zooplancton) ingieren estos
polímeros plásticos, pues no saben diferenciar entre partículas de
nutrientes y partículas sintéticas. Todo este material queda atrapado en
su tracto digestivo y hace que se sientan saciados, pero no los
alimenta. Finalmente, mueren por inanición.
A su vez, los peces consumen el zooplancton contaminado y de esta manera el plástico va subiendo por la cadena alimenticia.
Y nosotros comemos esos peces... Nosotros
no comemos las vísceras del pescado (donde se almacenan las
partículas), pero hay algunas partículas de polímeros que atraen toxinas
y metales, las cuales pueden llegar hasta el músculo del animal. Eso sí
nos puede afectar.
¿En los últimos años, cuánto ha avanzado la contaminación de microplástico en nuestro mar? Ha avanzado al punto de que hoy no podemos encontrar un metro
cúbico de mar limpio. Haciendo muestreo hemos encontrado que, por
ejemplo, en la playa de Ventanilla tenemos 463 partículas de plástico
duro por metro
cuadrado de arena. La contaminación es tanta que se ha descubierto
microfibras hasta en la Antártida, una zona remota a la que no tiene
acceso casi nadie.
Las
proyecciones sugieren que para el 2050 habrá 250 millones de toneladas
de plástico en el mar, afectando a la pesca y a la industria alimentaria
del mundo.
En la playa de Ventanilla hay 463 partículas de plástico duro por metro cuadrado de arena. (Foto referencial: Pixabay)
¿Es posible limpiar el mar?
No
es posible limpiar los polímeros del mar. Ahora hay que centrarnos en
no producir tanto plástico y empezar a reutilizarlo más. Si bien se
trata de un material fundamental en nuestro estilo de vida, podemos
reducir su uso. A veces usamos tres, cuatro o más bolsas de plástico al
día, eso podría cambiar.
Asimismo, la iniciativa legislativa señala que los establecimientos deberán cobrar por cada bolsa no reutilizable que entreguen a solicitud del cliente.
LaComisión de Economía aprobó por amplia mayoría el dictamen de la propuesta legislativa que promueve la reducción gradual del consumo de bolsas plásticas y crea el Impuesto Nacional a las Bolsas de Plástico, enfocado desincentivar su producción, promover la reutilización e impulsar el reciclaje.
Esta
iniciativa legislativa —que recae en siete proyectos de ley y que cuenta
con un texto sustitutorio que pretende regular las bolsas de plástico— se encuentra lista para ser debatida y aprobada por el Pleno del Congreso, explicó Carlos Bruce, presidente de este grupo de trabajo.
Asimismo,
indicó que esta propuesta ya tuvo 'luz verde' de la Comisión de Pueblos
Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso.
Como se
recuerda, esta Ley pretende conminar a comercios u otros
establecimientos similares a que, dentro de un plazo de 36 meses,
contado desde la puesta en vigencia (1 de agosto del 2019), reemplacen
progresivamente la entrega de bolsas no reutilizables por otras
reutilizables o cuya degradación no generen contaminación por
microplástico o sustancias peligrosas y que aseguren su valorización.
Asimismo, esta iniciativa señala que los establecimientos deberán cobrar como
mínimo, por cada bolsa no reutilizable que entreguen a solicitud del
cliente, una suma equivalente al precio del mercado, debiendo informarse
en forma explícita al consumidor.
Cabe mencionar que el dictamen aprobado hace precisiones sobre la diferencia entre bolsas de un solo uso (como
las bolsas de compras) de aquellas usadas para empacar alimentos o
desechar basura doméstica, siendo estas últimas no afectadas por la
prohibición dadas sus características antibacteriales, antihongos,
antisalmonela, entre otros.
Impuesto
Con esta propuesta legislativa, se plantea el establecimiento de un impuesto que tiene como objeto "desincentivar el uso de bolsas de plástico y contribuir a la conservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible".
El Impuesto al Consumo de las Bolsas de Plástico, que entra en vigencia el 1 de agosto del 2019, gravará la adquisición bajo cualquier título de bolsas de plástico,
cuya finalidad sea cargar o llevar bienes enajenados por los
establecimientos comerciales o de servicios de contribuyentes del IGV
que las distribuyan.
Además, en el
dictamen se indica que son sujetos al impuesto, en calidad de
contribuyentes, las personas naturales o jurídicas que opten por
adquirirlas, bajo las condiciones previamente mencionadas. Esta
obligación tributaria se originará en el momento de la adquisición de
las bolsas de plástico.
La cuantía del impuesto se dará de manera gradual y se aplica por la adquisición unitaria de bolsas de plástico,
de acuerdo con el siguiente cronograma: S/ 0,10 en el 2019, S/0,20 en
el 2020, S/0,30 en el 2021, S/0,40 en el 2022 y S/0,50 en el 2023 y años
subsiguientes.
Además, la
iniciativa establece que los establecimientos comerciales y de servicios
deberán consignar en los comprobantes de pago la cantidad de bolsas
entregadas y la cuantía total del Impuesto al Consumo de las Bolsas de Plástico percibido, el cual no forma parte de la base imponible del IGV.
Este impuesto será cobrado por la persona natural o jurídica sujeta del IGV que transfiera las bolsas de plástico en el momento de la emisión del comprobante de pago correspondiente.