El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Algunos cambios hormonales, el estrés, la alimentación o la presencia de hongos o de humedad hacen que se activen las glándulas sudoríparas.
Los pies no tienen por qué oler mal
Los pies no tienen por qué oler mal si se mantienen
limpios y sanos. Pero todos sabemos que muchos pies huelen
mal ¡o muy mal! Y es que sucede que algunos cambios hormonales, el estrés, la
alimentación o los hongos o la humedad hacen que se activen
unas glándulas que hay en ellos (las glándulas ecrinas y
aprocrinas). Se trata de glándulas sudoríparas, es decir, poros por los
que el sudor sale al exterior. Estas glándulas están en la piel de todo
el cuerpo, no solo de los pies. El líquido que segregan, el sudor, no huele mal, es inodoro, y está formado por proteínas, ácidos grasos y esteroides.
Pero entran en escena las bacterias Pero además, nuestra piel está totalmente cubierta por bacterias. Y
esas bacterias se alimentan de este líquido, de esas proteínas, esos
ácidos grasos y esos esteroides. Al consumir este producto de nuestro
cuerpo, las bacterias inician una ruta metabólica, es decir una serie de
reacciones químicas
que a partir de los productos iniciales provocan la aparición de otros
compuestos. Y entre esos productos puede haber algunos compuestos
volátiles que son los que llegan a nuestra nariz, a nuestros receptores
olfativos que mandan una señal a nuestro cerebro, y eso es lo que nos
hace percibir un olor. Y en el caso de los pies, por lo general es un mal olor. Compuestos activos y no activos Un compuesto volátil es una molécula orgánica de bajo peso molecular y
de bajo punto de ebullición. Pero tienes que saber que no todos los
compuestos volátiles tienen olor, por eso decimos que algunos son
activos y otros no son activos. Los que son activos son los que
percibimos como un olor. Los compuestos volátiles activos más habituales
que se han identificado en los pies son: el ácido isovalérico que tiene
olor a queso, fecal, a fruta podrida, a rancio; y otros ácidos de
cadena corta como el ácido propanoico al que se describe con olor a
grasa, a rancio, a soja, a agrio y el ácido butírico que tiene olor a
mantequilla, a queso rancio y a ácido. Estos tres son los principales
compuestos que se han identificado en los pies.
Pero no son nuestras secreciones las que los contienen, sino que son
las bacterias presentes en los pies las que al alimentarse de nuestro
sudor segregan estos compuestos malolientes.
El que ocurra más habitualmente en los pies se debe al tipo de
bacterias que viven en ellos. Algunas de esas bacterias aisladas en los
pies son Brevibacterium linens y Bacillus subtilis que segregan
estos compuestos. Por ejemplo, en el codo no tenemos este tipo de
bacterias así que no se generan esos compuestos volátiles por lo que el
codo no huele mal. Aunque no ocurra en ciertas partes del cuerpo como
los codos, no sucede solo en los pies.
También puede aparecer mal olor en las axilas, en el cuero cabelludo,
etc… y el mecanismo porque el que aparece es el mismo que en los pies.
Percibimos el olor de distintas maneras Sobre el mal olor debo decirte también que no todas las personas lo percibimos de la misma manera.
No solo por el umbral de percepción que hace que algunas personas
seamos más sensibles a los olores, o a ciertos olores, que otras, sino
porque intervienen la experiencia previa y la memoria de cada individuo.
Por ejemplo, puede que alguien haya olido un queso de Cabrales y que no
le guste y le huela mal y eso queda como experiencia previa, entonces
cuando huela a pies lo va a asociar, lo va a identificar con aquello
anterior que no le gustó. Sin embargo, es posible que a otra persona a
la que le guste ese tipo de queso y tolere esos olores, el de los pies
no le parezca tan malo. Eso varía muchísimo entre los diferentes seres
humanos.
Son animales muy similares... ¡pero pertenecen a diferentes familias! Los leones marinos pertencen a la familia Otariinae y las focas a la familia Phocidae, y esta es la primera gran diferencia. Otra diferencia: las focas no tienen orejas, solo unos pequeños agujeros, los lobos marinos tienen orejas, pero muy pequeñas.
Pasemos a la mirada, fijense bien. Cuando el león marino te mira te juzga, en cambio la foca te hace ojitos. Las focas tienen las aletas delanteras cortas y sin articulaciones, ello les permite ser grandes nadadores. Los leones marinos tiene las aletas delanteras más largas, ello les facilita desplazarse en tierra, pero no nadan tan bien como las focas. Además, las focas pasan más tiempo dentro del agua, en comparación con los leones marinos. Las crías de focas, al nacer, tienen el pelaje blanco, que se va oscureciendo con el paso del tiempo. Los leones marinos tienen pelaje marrón esd que nacen hasta que son adultos. Y las focas tienen el hocio más corto que los lobos marinos. Conocer Ciencia: ciencia sencilla, ciencia divertida. ciencia fascinante...
Cuando tenía 7 años, Henry Molaison se dio un golpe en la cabeza y se fracturó el cráneo.
Tres
años después empezó a tener unas convulsiones que cada vez se volvieron
más intensas y frecuentes, a pesar de la medicación. Para cuando cumplió los 27 años ya no podía tener una vida normal. Es
por eso que, en 1953, Molaison aceptó formar parte de un procedimiento
experimental en el que le extirparon los dos hipocampos del cerebro. La operación funcionó y el hombre dejó de tener convulsiones. Incluso su coeficiente intelectual aumentó. Pero entonces los médicos se dieron cuenta de que, en el proceso, habían dañado su memoria. El joven no podía recordar si había desayunado o cómo llegar hasta el baño. Olvidaba
las caras y nombres del personal médico y, lo que era más perturbador,
debían decirle una y otra vez que su tío había muerto. El trágico desenlace de su cirugía dio inicio a cinco décadas de estudios que lo inmortalizaron como el paciente "HM", el más famoso de la historia de la neurociencia. Molaison
no llegaría a verlo, pero su caso derivó en un descubrimiento crucial
sobre el funcionamiento del cerebro y la memoria. No en vano le valió el premio Nobel de Medicina al neurocientífico noruego Edvard Moser.
Filosofía y ciencia "El espacio y tiempo son propiedades totalmente fundamentales de nuestra propia experiencia subjetiva", dice Edvard Moser. "Es
difícil mantener cierto entendimiento del mundo si no podemos colocar
las cosas en algún lugar del espacio y organizar los eventos en un
tiempo", agrega. "Por eso, cuando estas habilidades se pierden, de alguna manera nos perdemos a nosotros mismos". La propia Academia Sueca reconoció al anunciar su premio en 2014 que había logrado resolver "un problema que ha ocupado a filósofos y científicos durante siglos". El GPS del cerebro "El premio Nobel fue por descubrir las células que forman parte del
sistema que nos permite saber dónde estamos y encontrar el camino" para
ir de un lugar a otro, explica Moser. En otras palabras, se trata de células que funcionan como el "GPS interno" del cerebro.
Pero
el galardón no lo recibió en solitario, sino que lo compartió con el
estadounidense John O'Keefe y la noruega May-Britt Moser. El apellido Moser no es una extraña coincidencia. Edvard
y May-Britt no solo forman parte del selecto club de los laureados por
la Academia Sueca, sino que además son parte de uno todavía más
reducido: el de los cinco matrimonios Nobel. Un camino difícil A pesar de no haber crecido en una familia ni un lugar con tradición académica (un poblado de 500 habitantes en Noruega), a través de su ávido consumo de libros descubrió la ciencia y se apasionó por ella. Cumplió
con el servicio militar obligatorio, hizo algunos cursos de matemáticas
y estadística, se doctoró en neuropsicología y comenzó un periplo
internacional por distintos laboratorios. "Creo que venir de un lugar donde no había nada más me ayudó a tener una perspectiva diferente y original sobre los problemas". A lo largo de esos años, May-Britt se convertiría en su esposa, pero también en su compañera de investigación y cofundadora del Instituto Kavli para Sistemas de Neurociencia en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología en Trondheim, en el centro del país. Y si bien los Moser ahora están divorciados, sus carreras siguen profundamente interrelacionadas. Espacio y tiempo "El intrincado sistema de mapeo del espacio que derivó en el descubrimiento de la célula red en 2005 y el premio en 2014 fue apenas el principio", afirma Moser. En
estos años, por ejemplo, descubrieron que esas células "no solo se
encargan del espacio, sino también del tiempo, por lo que hay un cambio a
medida que el tiempo pasa". "Ahora sabemos también que el espacio y tiempo son elementos de los recuerdos que son almacenados en este sistema". Hasta han dado inicio a lo que llaman la "fase dos" de sus investigaciones: "Entender la enfermedad de Alzheimer y, ojalá, contribuir al desarrollo de algún tipo de tratamiento". "El
área del cerebro que contiene todas estas células especializadas y
registra el pasaje del tiempo suele ser la primera área que se daña en
el alzhéimer", dice el Nobel. Esta enfermedad, que aún no tiene cura, afecta a entre el 60 y 70% de personas con demencia, que son nada menos que 50 millones alrededor del mundo, según la Organización Mundial de la Salud. Tomado de BBC Mundo
Llevo toda la vida contestando mal. Ayer mismo, cuando mis hijos me preguntaron cuál era la célula más grande del mundo contesté: el huevo de avestruz. ¡Mal! Puede que en efecto este “pedazo” de huevo, de hasta 15 centímetros de largo y 1,4 kilos de peso sea la célula más pesada
del mundo, pero hay varias células biológicas más grandes en extensión.
(Recordemos que el término “grande” se refiere a tamaño, no a peso). ¿Ejemplos de células más grandes? Pues cualquier célula nerviosa de un animal grande. Un calamar gigante por ejemplo, podría contar con neuronas de hasta 12 metros de largo,
lo cual supera en 80 veces a la altura de un huevo de avestruz. Las
jirafas cuentan también con nervios que recorren la totalidad de su
cuello, el cual puede llegar a medir dos metros de largo.
Pero tampoco hace falta buscar animales tan exóticos, los humanos
también tenemos neuronas mucho más largas que un huevo de avestruz. Mi
admiradoXurxo Mariñoasí lo reconoció, al determinar que las neuronas que componen el nervio ciático son las más largas del cuerpo humano, ya que pueden superar el metro
al ir desde la punta de los dedos del pie hasta la base de la espina
dorsal. Hay que recordar que pese a que una neurona humana mide menos de
0,1 milímetros, en el sistema nervioso periférico cada fibra nerviosa en toda su longitud es una prolongación de una sola célula nerviosa, razón por la que puede considerarse parte de la misma. No obstante, habrá quien quiera argumentar que, en términos de
volumen, un huevo de avestruz sigue siendo comparativamente más grande
que las células nerviosas, que pueden ser muy largas pero son
extremadamente delgadas (del orden de 10 micrones o menos). ¡De nuevo mal! Incluso ignorando a las neuronas y sus extensiones nerviosas, hay otro tipo de células más grande que el huevo de avestruz: algas extremadamente grandes como la Caulerpa taxifolia. En efecto, este alga que puede llegar a crecer hasta los 3 metros de longitud o más, es en términos anatómicos un organismo unicelular
a pesar de sus cientos de ramificaciones (similares a hojas), que
“intuitivamente” le hacen parecer superficialmente una planta vascular.
La Caulerpa (y otras algas con características similares) es un tipo de célula que contiene numerosos núcleos,
razón por la que a menudo se la descarta cuando emprendemos la búsqueda
de la célula biológica más grande del planeta. Por cierto, pese a no
ser originaria de nuestros mares, este alga se ha hecho tristemente famosa
al invadir el Mediterráneo, y se la conoce popularmente como un alga
asesina. Es una pena que no podamos comérnosla, como se hace en
Indonesia con su pariente la grapa de mar (Caulerpa lentillifera), otro organismo unicelular multinucleado que según dicen tiene un sabor picante. Me enteré al leer el Quora. Tomado de: Mailkenais Blog
El descubrimiento abre nuevos caminos para el tratamiento de enfermedades como el alzhéimer y la diabetes, afirman sus autores.
El futuro de tratamiento de enfermedades vasculares ya está aquí. Un equipo de científicos han logrado cultivar vasos sanguíneos
humanos a partir de células madre en la placa de Petri y luego
implantarlos en ratones, donde estos "organoides vasculares" se
convirtieron en vasos sanguíneos perfectamente funcionales, incluyendo arterias y capilares. La nueva tecnología ha sido descrita en un estudio publicado
en la revista Nature el miércoles. El descubrimiento representa un
notable avance en la investigación de enfermedades vasculares como la
diabetes y abre un camino para prevenir cambios en la estructura de los vasos sanguíneos, una de las principales causas de muerte entre personas con esta dolencia. "Ser capaz de construir vasos sanguíneos humanos como organoides a partir de células madre es un cambio revolucionario", afirmó en un comunicado
el autor principal de la investigación, Josef Penninger, director del
Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Columbia Británica
(Canadá). Estos "organoides se parecen a los capilares humanos en gran medida, incluso a nivel molecular, y ahora podemos usarlos para estudiar enfermedades de los vasos sanguíneos directamente en el tejido humano", añadió. "Cada órgano en nuestro cuerpo está vinculado con el
sistema circulatorio. Esto podría potencialmente permitir a los
investigadores desentrañar las causas y los tratamientos para una serie
de enfermedades vasculares, como el alzhéimer, dolencias
cardiovasculares, problemas de curación de heridas, accidentes
cerebrovasculares, cáncer y, por supuesto, diabetes", señaló. Los científicos centran especialmente sus esfuerzos en la lucha contra esta última dolencia, que afecta a unos 420 millones de personas en todo el mundo. Muchos
síntomas de la diabetes son el resultado de cambios en los vasos
sanguíneos que resultan en un deterioro de la circulación de la sangre y
del suministro de oxígeno a los tejidos. Esto puede causar numerosos
problemas de salud, como insuficiencia renal, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, ceguera y enfermedad de las arterias periféricas, lo que puede incluso llevar a sufrir amputaciones. Fuente: RT Actualidad
Cuando el ser humano se puso de pie, comenzó a dolerle la espalda. Un problema que dura milenios. La quiropráctica asegura que puede eliminarlo manipulando la espina dorsal. No es una buena solución.
Cuando el ser humano se puso de pie,
comenzó a dolerle la espalda. Un problema que dura milenios. La
quiropráctica asegura que puede eliminarlo manipulando la espina dorsal.
No es una buena solución
PROBABLEMENTE DOS DÍAS después de que los antepasados de la actual especie humana anduvieran a dos patas, ya les dolía la espalda.
La columna vertebral es un complejo de vital importancia, no solo para
mantenernos erguidos. Si el cerebro es la CPU (la unidad central de
procesamiento) de nuestro sistema nervioso, la columna vertebral es la
autopista de la información por donde van los nervios que distribuyen
las órdenes y recogen las señales de todo el organismo por debajo de la
barbilla. Por eso cualquier problema que tengamos con la espalda, además
de molesto por no permitirnos funcionar con normalidad, suele ser
doloroso y puede afectar a diferentes partes del cuerpo si se produce el
pinzamiento de algún nervio. Y dado que el hombre lleva milenios
lidiando con ese dolor, desde que tenemos memoria ha habido gente que ha
tratado de darle solución, de forma más o menos válida.
Dentro del curanderismo o de las medicinas tradicionales siempre ha
habido una especialidad que se basaba en arreglar huesos. En Galicia
existían los compoñedores d’osos; en la cultura mapuche de Chile, los gütamchefes; en Francia, los rebouteux, incluso algunos con nombre propio. En el siglo XVIII, en Londres, una curandera llamada Sarah Mapp, conocida como Sally la Loca, era famosa por su maña para arreglar huesos. Con estos antecedentes populares, es lógico que alguien quisiera legitimar el oficio.
En 1895, en Estados Unidos, Daniel David Palmer, personaje con una
oscura biografía que incluía varias etapas en la cárcel por hacerse
pasar por médico sin serlo, tuvo un momento de inspiración. Según relató
él mismo, manipulando la columna curó a un vecino suyo llamado Harvey
Lillard, que se había quedado sordo 17 años atrás por un tirón muscular.
Luego, siguiendo esa misma técnica, curó un problema cardiaco de otro
paciente. Con estas premisas, abrió la primera escuela de quiropráctica
en Davenport (Iowa). Según él, toda la energía humana fluía por la
columna y la causa de las enfermedades (óseas o no) se debía a problemas
en ella. Él podía detectar unas lesiones desconocidas por la ciencia
hasta ese momento, llamadas subluxaciones, y arreglar desde un dolor de
espalda hasta un cáncer manipulando vértebras.
El método inventado por Palmer fue un éxito, pero no así su final.
Con las ganancias se compró el primer automóvil de su pueblo, con el que
fue atropellado por su hijo en 1913, en un extraño accidente. El hijo
heredó la escuela de quiropráctica y se encargó de hacerla universal.
Diseñó unas extrañas máquinas y contrató programas de radio para
difundir las bondades de su técnica. Así fue como la quiropráctica llegó
a Europa en 1925. El problema es que en casi 100 años de existencia no
ha podido contrastar ninguna de sus afirmaciones. De hecho, la historia
del primer paciente parece ser un invento de Palmer. ¿Una sordera a
consecuencia de un tirón muscular? Raro. ¿Y que se arregle manipulando
la columna? Solo hace falta coger un espejo y ver dónde están el
cerebro, el oído y la columna para comprobar que los nervios del oído no
van por esta última.
Sin embargo, ello no ha sido impedimento para que las ideas de Palmer
sigan teniendo predicamento. De hecho, en Estados Unidos se ha
desarrollado toda una carrera académica propia, paralela a una carrera
oficial. Hay escuelas de quiropráctica que reparten títulos en plan “yo
me lo guiso, yo me lo como”, así que de la misma forma que es frecuente
que un médico anglosajón ponga las siglas M. D. después de su nombre, o
alguien que tiene un doctorado en alguna disciplina ponga Ph. D., un
quiropráctico suele poner Bs. D. C., que parece que sea un título
oficial aunque no lo es. Si tienes un problema serio, estás perdiendo el
tiempo con algo que no es efectivo. En la quiropráctica, las
manipulaciones de cuello tan agresivas que en ocasiones se realizan
pueden ser peligrosas. Así que para los dolores de espalda, un buen
médico o un buen fisioterapeuta. Y el cuello, nada de girarlo
violentamente.
Se dice que alguien sufre pérdida de audición cuando no es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB. La pérdida de audición puede ser leve, moderada, grave o profunda. Afecta a uno o ambos oídos y entraña dificultades para oír una conversación o sonidos fuertes.
Las personas “duras de oído“son personas cuya pérdida de audición es entre leve y grave. Por lo general se comunican mediante la palabra y pueden utilizar como ayuda audífonos y otros dispositivos, así como los subtítulos. Para las personas con una pérdida de audición más acusada pueden ser útiles los implantes cocleares. Estos son los seis consejos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir la sordera:
Vacunar a los niños contra las enfermedades de la
infancia, en particular el sarampión, la meningitis, la rubéola y la
parotiditis; administrar la vacuna contra la rubéola a las adolescentes y
las mujeres en edad fecunda, antes de que queden embarazadas.
Reducir la exposición a ruidos fuertes (tanto en el
trabajo como en las actividades recreativas) mediante la
sensibilización de la población sobre los riesgos que acarrean.
Fomentar la utilización de dispositivos de protección personal como los tapones para oídos, los audífonos y auriculares que amortiguan el ruido ambiental.
Realizar pruebas de detección de la otitis media a los niños y llevar a cabo las intervenciones médicas o quirúrgicas si es necesario
Evitar el uso de algunos medicamentos que puedan
ser nocivos para la audición, a menos que sea prescrito y supervisado
por un médico. Un ejemplo es el uso de medicamentos ototóxicos en
embarazadas y lactantes.
La situación de las personas que padecen pérdida de audición mejora gracias a la detección temprana, a la utilización de audífonos, implantes cocleares y otros dispositivos de ayuda
La culpa de que pensemos que las
neuronas están solo en nuestro cerebro es de un español. El científico y
Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal que dibujó por primera
estas células en nuestra cabeza.
Sus descubrimientos sobre el sistema nervioso central prevalecen a día de hoy y por eso se le considera el padre de la neurociencia moderna. Pero
el sistema nervioso es el más complejo y sofisticado de nuestro
organismo y todavía está lleno de misterios para los científicos.
Sabemos que tiene tres funciones básicas: la sensitiva, la integradora y la motora.
La sensorial se
da cuenta de los cambios internos y externos gracias a los llamados
receptores, los órganos receptivos. Percibe, por ejemplo, los cambios de
luz, de presión, el calor, el frío etc.
La función integradora analiza toda la información de diferentes partes del sistema nervioso, la combina y así puede producir una respuesta adecuada. Por ejemplo, taparse si hace frío o destaparse si hace calor.
También tiene la capacidad motora que provoca respuestas en los músculos y en las glándulas para que actúen o no, según sea necesario.
Para llevar a cabo estas funciones, el sistema nervioso cuenta con grupos de neuronas especializadas en distintas partes del cuerpo que no se restringen solo a nuestro seso.
Más allá de la cabeza
Este sistema se divide principalmente en dos: el central y el periférico.
El primero lo componen el cerebro, con hasta 86 mil millones de neuronas y la médula espinal,
que conecta nuestro cerebro con el resto del cuerpo. Tanto uno como
otra son grandes núcleos de neuronas que transmiten información desde y
hacia el cerebro.
Pero hay otro gran cúmulo de neuronas en el sistema nervioso periférico, cuyo núcleo central es el ganglio que se encuentra dentro del sistema digestivo.
Si no tuviéramos neuronas en esta parte de nuestro cuerpo, algo tan
importante como procesar los alimentos que tomamos sería imposible.
Lo asegura el neurocientífico Calvin Chad Smith, del University College de Londres, en conversación con BBC Mundo.
"Las neuronas de nuestro sistema digestivo
se encargan de contraer y relajar los músculos que mueven los alimentos
a través de los órganos y también controla la secreción que ayuda a
dividir la comida para que las células puedan obtener su alimento a
través de la sangre". Lea el artículo completo en: BBC Mundo
En el comienzo, se trataba de
"histeria". Desde los magos médicos del antiguo Egipto hasta los
filósofos barbudos de la Grecia clásica, los hombres han reflexionado
sobre esta condición durante miles de años.
Los síntomas de esta
eran bastante amplios e incluían desde ansiedad hasta las fantasías
eróticas. Una cosa estaba clara: sólo les ocurre a las mujeres.
Platón creía que la histeria era causada por el "útero en duelo", que estaba triste cuando no cargaba un hijo. Sus contemporáneos creían que se daba cuando este órgano quedaba atrapado en diferentes partes del cuerpo, una que creencia persistió hasta el siglo XIX, una época en la que este desorden famosamente se trataba haciendo llegar a las mujeres al orgasmo con un vibrador. Incluso ahora, la noción de que la biología de una mujer puede aturdir su cerebro es parte de la cultura popular. Si una mujer está de mal humor, se le pregunta si "está en sus días".
Si tiene deseo sexual se le dice que "podría estar ovulando". Resulta
que esto no está infundado. Algunas mujeres realmente se sienten más
ansiosas e irritables alrededor de su periodo, y es cierto que tenemos
más motivación sexual cuando estamos ovulando. (Aunque los síntomas no
pueden explicarse siempre así). Pero lo que no todos saben es que el ciclo menstrual también puede afectar el cerebro de una mujer de forma positiva. Las mujeres son mejores en ciertas habilidades, como la conciencia espacial, después de su período.
Tres
semanas antes son significativamente mejores comunicadoras y, aunque
parezca raro, son particularmente buenas detectando cuando alguien tiene
miedo. Además, durante parte de su ciclo sus cerebros son más grandes. ¿Qué ocurre? Los
"úteros vagabundos" no son la principalmente fuente de estos cambios.
Son los ovarios que liberan estrógeno y progesterona en distintas
cantidades durante el mes. Esas hormonas, que deciden cuándo liberar un óvulo, tienen efectos profundos en los cerebros y la conducta de las mujeres. El artículo completo en: BBC Mundo
El "ojo silencioso" de los atletas les permite
procesar más rápido la información para activar la respuesta motora del
cuerpo.
Si alguien sabe cómo lograr una victoria estando al borde del precipicio de la derrota esa persona es Serena Williams.
Lo
ha hecho una y otra vez en su carrera, salvando juegos que tenía
prácticamente perdidos, con bolas de partido en contra y rivales
preparadas para dar la estocada final. Ocurrió contra la
belga Kim Clijsters en 2003 en las semifinales del Abierto de Australia,
repitió en el mismo escenario en 2005, en Wimbledon en 2009 y en el
Abierto de China en 2014.
Fue en situaciones de presión extrema
cuando Williams marcó la diferencia y en lugar de aceptar el esperado
desenlace lo que hizo fue agudizar su concentración. Un estado en el que ocurre una variedad de procesos mentales
que definen que una atleta como la tenista estadounidense se destaque
sobre el resto, según logró identificar recientemente un grupo de
psicólogos y neurocientíficos. Siendo el más intrigante de todos el fenómeno que denominaron "ojo
silencioso", que se trata de una especie de aumento en la percepción
visual que permite a los deportistas eliminar cualquier distracción al
tiempo que preparan su siguiente movimiento.
Tiempo detenido
Lo
que más le llama la atención a los científicos es que este fenómeno
aparece principalmente en situación de estrés, evitando que el
deportista se "congele" en momentos de máxima presión.
Este
proceso mental no solo afecta a los deportistas y ese mismo nivel de
concentración es el que ayuda a los cirujanos durante las intervenciones
quirúrgicas y está atrayendo interés de otros sectores como el militar. El artículo completo en: BBC Mundo
Las huellas dactilares se han consolidado como el “código de barras” que identifica a cada uno de los individuos de la especie humana. Son
la prueba forense más preciada para los criminólogos y se están
convirtiendo en una herramienta cotidiana en la oficina e incluso en la
pantalla de tu smartphone. ¿Por qué son tan singulares e irreemplazables
las huellas dactilares? ¿Cuál es el secreto de esas peculiares marcas?
Sabemos que los patrones que dan lugar a las huellas dactilares son
únicos para cada individuo desde hace más de 2.000 años, aunque solo
llevamos 2 siglos estudiando el porqué. En este reportaje repasamos
algunas de las cosas que tus huellas dactilares dicen de ti desde
perspectivas científicas sorprendentes.
Un código de barras con más de 2000 años de historia
Las huellas dactilares son los patrones o dibujos de las yemas de los dedos, aunque también existen en las palmas (palmetogramas) y en las plantas de los pies (pelmatogramas).
Las huellas dactilares son únicas en cada individuo, pero además son
inmutables: permanecen inalterables desde que se forman en el feto y
hasta la muerte, pues a pesar de los daños que pueda sufrir la piel, se regeneran siempre siguiendo el patrón original. Aunque están determinadas por la información genética de cada individuo,
su desarrollo está influenciado por factores físicos (la ubicación
exacta del feto en el útero, la densidad del líquido amniótico …), por
lo que ni siquiera en gemelos idénticos o en un clon (con el mismo ADN) las huellas dactilares de dos individuos pueden ser iguales.
Sin embargo, sí que existe la excepcional situación de las personas que
nacen sin huellas dactilares, una condición que se conoce como adermatoglifia.
No. Los biomecánicos (y los fabricantes de calzado) distinguen tres tipos de “pisadores” en carrera:
Supinador.
Es el que apoya sobre todo la parte externa de la planta. Tienen la
bóveda de la planta pronunciada, y el tobillo algo salido. Hay un 10% de
corredores de este tipo.
Neutro. Corre del modo más
equilibrado. Su pisada comienza como la del supinador, pero se corrige
hacia adentro (pronador) por la zona del mediopié, y termina despegando
el antepié (zona de los dedos) por el centro. Hay un 40% de personas que
pisan así.
Pronador. Al revés que el supinador, apoya más sobre la zona interna del talón y la planta. Puedes descubri que clase de "pisador" eres observando las huelass de tus pies mojados en el suelo o en la arena.
Otra manera de averiguar tu tipo de pisada es observando como se desgastan tus zapatillas por la parte del talón. Veamos: Entendiendo la pronación
Definimos la pronación como el movimiento que hace el pie justo
después que éste aterrice en el suelo. Este momento, contacto inicial,
es parte de la fase de apoyo del ciclo de pisada. Sin la pronación, el impacto de cada zancada
sería transmitido a la parte superior de las piernas y afectaría la
mecánica normal de las extremidades inferiores. La pronación actúa de
amortiguador de impactos.
Las zapatillas de running son diseñadas específicamente para
diferentes tipos de pisada. La mejor forma de averiguar cómo es tu
pisada es consultar a un experto, quien realizará un análisis de pisada.
El desgaste de la suela da una idea de tu tipo de pisada que puede ser:
Neutra: El desgaste de la suela de tus zapatillas tiene forma de S, desde el exterior del talón (lateral) hasta el dedo gordo del pie.
Supinadora:
Se da cuando el pie no prona mucho. El exterior del lateral golpea el
suelo con un ángulo mayor, y se da una pequeña pronación resultando en
una gran transmisión del impacto a través del tren inferior. Los
supinadores usualmente desgastan las zapatillas en la zona exterior del
talón, y la parte superior puede estar desplazada, e incluso deformada,
hacia el lateral exterior.
-Sobrepronadora: Más conocida simplemente como
pronación, es cuando el pie rota en mayor medida, o cuando no debería
hacerlo, por ejemplo al final de la fase de apoyo. Las zapatillas de
running de un 'pronador' muestran un desgaste extra en todo el talón y
en la cara interior de la puntera, especialmente a la altura del dedo
gordo del pie.
¿Limón, miel o alcohol? Hoy te hablamos sobre estos populares remedios para el dolor de garganta y cuál obtiene mejores resultados.
¿Qué es lo mejor para calmar el dolor de garganta? Apelamos a la base científica de los remedios caseros más comunes: la miel, el limón, el alcohol y las especias.
Miel y limón
Generalmente, una bebida caliente
hecha en casa con zumo de limón y miel suele ser la opción más popular,
seguida por zumo de limón recién exprimido y calentado. Esta inclinación hacia la miel y el limón proviene del conocimiento transmitido generación tras generación
(por recomendación de familiares) y de los propios medios de
comunicación (publicando estudios basados en los componentes de la miel y
el limón).
El limón es habitual en las bebidas debido a sus altos niveles de vitamina C. De hecho, el interés por el uso de la vitamina C para tratar el resfriado común se remonta a la década de 1940,
pero los resultados de los diversos ensayos clínicos realizados desde
entonces varían. Mientras que los primeros estudios concluían que tomar vitamina C reducía la duración del resfriado, el consenso actual es que para la población general, es ineficaz.
Aunque existen ciertos
grupos de personas que pueden beneficiarse de la vitamina C cuando se
avecina un resfriado (como aquellos que realizan ejercicio físico
intenso o aquellos con niveles de vitamina C por debajo de los niveles
recomendados), lo cierto es que no hay evidencia de que el limón alivie el dolor de garganta.
La miel, los virus y el dolor
La miel es bien conocida por sus propiedades antimicrobianas. Un estudio publicado en la revista Anesthesiology and Pain Medicine encontró que la miel Manuka es efectiva para reducir la rapidez con la que se reproduce el virus de la gripe, la causa de la gripe.
Cuando
se trata de dolor, la miel se ha estudiado principalmente en el
contexto de la amigdalectomía, y las investigaciones han demostrado que
la miel sí que es efectiva.
Otros estudios han analizado la
efectividad de la miel para reducir la tos, asociada con el resfriado
común y la gripe. Aquí, varios ensayos clínicos han mostrado una pequeña mejoría en la tos nocturna y la calidad del sueño en niños mayores de 1 año.
Bebidas alcohólicas
Muchos piensan que las bebidas alcohólicas, calientes o frías, alivian el dolor de garganta.
Si bien hay evidencia de que el alcohol puede matar a los virus
responsables del resfriado común y la gripe, se trata de geles
alcohólicos para manos y desinfectantes o pastillas que contengan
alcohol, no de las bebidas alcohólicas en sí.
El alcohol tiene efectos anestésicos, pero no hay evidencia científica de los beneficios que atribuimos a varias infusiones alcohólicas para calmar el dolor de garganta. Es pura especulación.
¿Y las especias?
La primera especia que se nos viene a la mente es el jengibre. Suele exponerse como un método eficaz para calmar el dolor de garganta. Pero, ¿qué dice la ciencia? En efecto, se ha demostrado que el jengibre reduce el dolor.
En un estudio publicado en la revista Genomics Inform, los investigadores usaron modelos informáticos para descubrir si el jengibre podría prevenir la infección de influenza (gripe), particularmente la cepa H1N1 que causa la gripe porcina. El equipo descubrió que el ingrediente activo del jengibre evita que el virus infecte las células humanas.
La segunda especia en nuestra lista es la canela.
Según las investigaciones, un componente encontrado en el aceite
esencial de la canela inhibió el crecimiento del virus de la gripe, pero
no hay estudios específicos que analicen la canela y el dolor de garganta.
Referencia: Post Tonsillectomy Pain:
Can Honey Reduce the Analgesic Requirements? Anesth Pain Med. 2013 /
Identification of Suitable Natural Inhibitor against Influenza A (H1N1)
Neuraminidase Protein by Molecular Docking Genomics Inform. 2016 /
Un estudio sugiere que la capacidad del cerebro para reconocer a otros a través de sus rasgos no es innata
El hallazgo podría ayudar a desarrollar terapias para trastornos neurológicos como el autismo
La
frontera entre lo aprendido y lo innato ha atraído desde siempre a
científicos de diferentes disciplinas. Una tarea básica en la vida de un
ser humano como es identificar y distinguir a los demás, por ejemplo,
era hasta ahora considerada como una habilidad instintiva, tanto en el Homo sapiens como en otros primates. Sin embargo, una nueva investigación cuyos resultados aparecen este lunes en la revista Nature Neuroscience
pone en tela de juicio esta teoría y sugiere que la capacidad del
cerebro para reconocer a los demás a través de sus rasgos se adquiere
con la práctica. Un equipo de neurobiólogos de la Escuela
de Medicina de la Universidad de Harvard, liderado por la profesora
Margaret Livingstone, afirma en el artículo que las regiones del cerebro
responsables del reconocimiento facial se forman y se desarrollan a través de la experiencia. Livingstone
y su equipo llevaron a cabo un experimento en el que monitorizaron la
actividad cerebral de dos grupos de macacos, una especie que se utiliza
habitualmente en este tipo de estudios por su estrecha relación
evolutiva con los humanos. De acuerdo con los investigadores, el papel
formativo que las primeras experiencias tienen en el desarrollo
sensorial y cognitivo es el punto crucial para adquirir esta habilidad
social. Los autores confían en que sus resultados
contribuyan además a arrojar nueva luz sobre algunos trastornos del
desarrollo neurológico, como el autismo o la prosopagnosia, un síndrome que impide reconocer ninguna cara, incluida la propia. "Algunos
de los déficits de habilidades sociales que se desarrollan en personas
con trastornos del espectro autista pueden ser un efecto secundario
derivado de la falta de experiencia a mirar a la cara", explica
Livingston, "algo que los niños con estos síndromes tienden a evitar".
De confirmarse, los resultados apuntan a que terapias que fomentan la exposición temprana a rostros humanos podrían jugar un papel clave para paliar problemas de habilidades sociales. Los
autores explican que, pasados los 200 días de vida, aparecen grupos de
neuronas asociados con el reconocimiento facial, agrupados en un área del cerebro llamada surco temporal.
Esta aparición temprana, combinada con el hecho de que los niños
muestran durante los primeros meses de vida tendencia a fijarse en los
rostros antes que en otras partes del cuerpo, han sido los principales
argumentos para afirmar que esta capacidad puede ser innata. Sin embargo, los especialistas de Harvard rebaten esta teoría de reconocimiento de rostros.
Señalan que tanto los seres humanos como otros primates desarrollan
áreas en el cerebro que responden a estímulos que sólo existen desde
hace poco tiempo -en términos evolutivos- como pueden ser edificios y/o
textos. Esto implicaría, a su juicio, que su conocimiento no puede
depender de la herencia genética.
El experimento
Para
comprender mejor las bases del reconocimiento facial, los científicos
dividieron a los macacos en dos grupos. En el primero, utilizado como
grupo de control, los animales fueron criados por sus madres e
interactuaron libremente con otros especímenes, además de con sus
cuidadores humanos. El segundo fue criado durante un año exclusivamente
por seres humanos que llevaron máscaras a lo largo de todo el
experimento. Cuando ambos grupos alcanzaron los 200 días
de vida, los investigadores comenzaron a realizar resonancias magnéticas
para obtener imágenes cerebrales e identificar la presencia de los
grupos de neuronas responsables del reconocimiento facial, así como de
otras regiones claves en la identificación tanto de objetos y como de
otras partes del cuerpo. La única diferencia significativa entre ambos
grupos fue la detectada en las células encargadas del reconocimiento facial, que no se habían desarrollado en el grupo criado por sólo por humanos. Posteriormente,
los investigadores mostraron fotografías de humanos y primates a ambos
grupos. El grupo de control prestaba atención principalmente a las caras
mientras que los macacos criados sin exposición facial se fijaban más
en las manos. De acuerdo con los científicos, estos resultados sugieren
que la privación sensorial tiene un efecto selectivo muy importante en
la forma en la que el cerebro crea sus conexiones. "El cerebro tiende a
ser muy bueno en reconocer cosas que el individuo ve a menudo", declaró
Livingstone, "y muy pobre en reconocer cosas que nunca o rara vez ve". Fuente: El Mundo Ciencia
La oxitocina, la hormona responsable de que amemos, seamos fieles, compasivos, amables… y de que podamos parir y tener leche materna, entre muchas de sus funciones.
La oxitocina es una molécula orgánica pequeña, un oligopéptido que consta de sólo nueve aminoácidos. Se produce en el sistema nervioso central,
concretamente en el hipotálamo. Desde allí se transfiere a la
hipófisis, una glándula que está en nuestro cerebro, dónde se almacena y
desde donde se secreta cuando se necesita. La oxitocina se descubrió a
principios del siglo pasado y se sintetizó artificialmente por primera
vez en 1953.
Du Vigneaud recibió en 1955 el premio Nobel por la
síntesis de este compuesto. Funcionalmente lo primero que se sabe de
ella es que es una hormona. Viaja por el torrente sanguíneo y actúa en
tejidos alejados de su lugar de síntesis. Entre sus acciones periféricas
es responsable de los movimientos de contracción-relajación de fibras musculares
lisas como las que forman el cuerpo del útero o los conductos
galactóforos y, por tanto, produce las contracciones de parto y la
secreción de la leche materna. Por este motivo, la oxitocina sintética
se ha venido usando en los partos desde los años setenta del siglo
pasado. Se administra intraparto por vía intravenosa. Su uso para
acelerar las contracciones de parto permite “controlar” en cierto
sentido el proceso y se usa en muchos sitios de forma rutinaria, en lo
que se denomina protocolo de manejo activo del parto».
El doctor John Brewer, experto de la Universidad de St. Marys, analizó los movimientos de Bolt durante la final de 100 metros.
A diferencia del resto de los mortales, el 80% de la musculatura de Usain Bolt está compuesta de fibras rápidas.
Detuvo el cronómetro en 9,81 segundos y se adjudicó su tercera
medalla olímpica consecutiva en los 100 metros planos masculinos. Muchos dicen que Usain Bolt no corre, vuela. Otros, que simplemente no es de carne y hueso. Pero el programa Today de la Radio 4 de la BBC invitó a un destacado
doctor a ver la final de los 100 metros planos y analizar los
movimientos de Usain Bolt, para entender qué pasa con su cuerpo durante la carrera. Estas son las explicaciones de John Brewer, director de la Escuela de
Salud Deportiva y Ciencias Aplicadas de la Universidad de St. Marys
(EE.UU.). Para enfrentar una carrera como la final de los 100 metros planos,
los corredores deben llegar recuperados de la semifinal, realizada una
hora y media antes, y haber calentado para asegurarse de que sus
músculos estén flexibles, calientes y elásticos, con menos posibilidad
de lesión. La mayoría de estos músculos contienen lo que llamamos fibra muscular
de contractura rápida: músculos fuertes, poderosos y rápidos de
contraerse, pero también fáciles de fatigarse. Muchos tenemos cerca de mitad de músculos con fibras rápidas y la mitad con fibras lentas. Pero Usain Bolt tiene 80% de su musculatura compuesta de fibras rápidas. El artículo completo en: BBC
El nadador estrella de los Juegos Olímpicos y récordman con ocho medallas doradas en un mismo certamen posee un cuerpo que lo diferencia de sus competidores.
Nota: este artículo fue publicado originalmente en el 2008 en la web de la BBC.
Michael Phelps, convertido en la gran figura de los Juegos Olímpicos de
Pekín 2008 por ser el primer deportista en obtener ocho medallas doradas
en una misma cita, tiene algo que lo diferencia de los demás a la hora
de ser el mejor nadador de la historia: su cuerpo.
Periodistas deportivos, espectadores, colegas nadadores y el público en
general analizaron cómo hizo este joven de 23 años para alcanzar
semejante marca inédita. Concluyeron que el nadador de Baltimore posee
un cuerpo privilegiado para el nado.
Ello implica que sus características físicas aportan un gran rédito a su
extraordinario desempeño a la hora de ganar competencias con récord
mundiales incluídos.
El primer análisis se centró en su la extensión de sus brazos: cuando
Phelps los extiende alcanza una envergadura de 2,08 metros, cuando
debido a su altura y proporción debería tener 1,96 metros.
El segundo énfasis se pone en su largo torso. Por el largo de sus
piernas, Phelps debería medir 1,80 metros, pero al tener un gran y
desproporcionado torso, mide 1,93 metros.
Como explica en una columna escrita para la BBC por el ex nadador
olímpico británico Steve Parry, esto le permite superar uno de los
principales problemas que sufren los nadadores; al arrastrarse por el
agua, las piernas los desaceleran.
Calorías y grasas.
Pese a seguir una dieta de más de 10.000 calorías al día, se estima que
Phelps tiene alrededor de 4% de grasa corporal, y eso le permite
maximizar su esfuerzo y alcanzar mayor velocidad, por lo que los
expertos indican que esto hace que su metabolismo interno sea único.
Ya se sabe que todos los atletas producen ácido láctico cuando su
sistema aeróbico no puede mantenerse al ritmo de producción de energía
que es necesario para funcionar correctamente. Pese a su dieta alta en
calorías y grasas, Phelps tiene 4% de grasa corporal.
Un nadador necesita seguir nadando para liberarse de este ácido y así
ser capaz de alcanzar su máximo potencial; Phelps es particularmente
bueno en esto, como explica a BBC Mundo el doctor José Gerardo Villa, de la Facultad de Medicina Deportiva de la Universidad de León, en España.
"Phelps es un caso excepcional en su comportamiento metabólico al ácido
láctico. Tiene la mitad de cargas de ácido láctico de lo que es normal, y
eso le permite recuperar mejor para poder afrontar más pruebas
competitivas", dice Villa.
Eso, en Pekín, le permitió saltar de una prueba a otra -a veces con una
diferencia de sólo una hora entre las competiciones- y seguir logrando
medallas.
Y hay otros detalles de su cuerpo que lo hacen especial: Phelps tiene
doble articulación en sus tobillos que le permiten hacer un movimiento
típico de bailarina de ballet, poniendo sus pies de punta y haciéndolos
mover como verdaderas aletas con enorme agilidad.
Esa enorme flexibilidad corporal es clave, como admite Fernando Canales,
un ex nadador olímpico de origen puertorriqueño que es parte del grupo
de entrenadores de Phelps en la Universidad de Michigan en Estados
Unidos.
Nuevas investigaciones científicas y especulaciones periodísticas
aparecerán, hasta que un nuevo Michael Phelps -o él mismo- rompa
nuevamente el récord y alcance más glorias deportivas.