El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Un tratamiento experimental desarrollado por dos neurólogos españoles aumenta la supervivencia de pacientes con glioblastoma.
Los neurólogos Candelaria Gómez-Manzano y Juan Fueyo, en el Centro de Cáncer MD Anderson (EE UU).Wyatt McSpadden
Hace más de un siglo, algunos enfermos de cáncer
experimentaron mejorías sorprendentes tras contraer la gripe. Los
médicos nunca pudieron determinar si el virus estaba matando al cáncer o
si la infección había espabilado a su sistema inmune, que normalmente
no identifica a las células malignas del cáncer. Aunque no podían
saberlo, estaban ante casos accidentales de inmunoterapia, el tratamiento que actualmente se usa contra un creciente número de tumores.
Un estudio publicado esta semana persigue ese mismo efecto
terapéutico usando un virus del resfriado modificado para hacer enfermar
selectivamente a las células tumorales. El trabajo se basa en un
adenovirus con dos pequeños cambios en su ADN que fue desarrollado en
2003 por Candelaria Gómez-Manzano y Juan Fueyo,
un matrimonio de neurólogos españoles que trabaja en el Centro de
Cáncer MD Anderson de EEUU desde 1994. El primer cambio hace que el
virus se una selectivamente a las integrinas, proteínas que abundan en
la superficie de las células tumorales. La segunda modificación solo le
permite replicarse y causar una infección si el gen del retinoblastoma
está desactivado, un marcador típico de los tumores ausente en células
sanas.
Los investigadores han usado este virus, llamado DNX-2401, para combatir el glioblastoma, el tumor cerebral más común y también el más letal.
Esta clase de cáncer no responde a la inmunoterapia. Los tratamientos
convencionales consisten en extirpar el tumor y aplicar radioterapia y
quimio, aunque en casi todos los casos hay recaídas y la mediana de
supervivencia es de 14 meses.
Los resultados de un estudio con 25 pacientes con
glioblastoma acaban de mostrar que el 20% de ellos vivieron más de tres
años tras recibir una sola inyección con el adenovirus en el cerebro.
Todos habían pasado previamente por el tratamiento convencional, pero
los tumores habían vuelto a aparecer. La supervivencia media de este
tipo de casos es de unos seis meses. En el ensayo clínico, el virus
redujo el tamaño de los tumores en el 70% de los pacientes y los tres
enfermos que mejor respondieron llegaron a vivir más de cuatro años.
“Es la primera vez que un virus oncolítico [que combate el
cáncer] muestra unos beneficios así contra el glioblastoma”, resalta
Gómez-Manzano. “Desde que comenzamos a estudiar terapias contra estos
tumores, el beneficio que han mostrado los pocos fármacos nuevos que han
llegado al mercado se han medido en semanas más de vida”, resalta la
neuróloga.
En los pacientes que mejor respondieron al tratamiento el
virus funcionó como una inmunoterapia. Primero el virus penetra en las
células tumorales y comienza a destruirlas. Después, el sistema inmune
de los pacientes detecta la presencia del virus y lo elimina eliminarlo.
“Este proceso provoca que las células tumorales queden desenmascaradas y
que el sistema inmune las aniquile incluso después de que el virus
oncolítico haya sido eliminado del organismo”, explica Juan Fueyo. Los
resultados de este estudio, en el que han participado científicos en EE
UU, España y Países Bajos, se acaban de publicar en Journal of Clinical Oncology.
Un estudio sugiere que la capacidad del cerebro para reconocer a otros a través de sus rasgos no es innata
El hallazgo podría ayudar a desarrollar terapias para trastornos neurológicos como el autismo
La
frontera entre lo aprendido y lo innato ha atraído desde siempre a
científicos de diferentes disciplinas. Una tarea básica en la vida de un
ser humano como es identificar y distinguir a los demás, por ejemplo,
era hasta ahora considerada como una habilidad instintiva, tanto en el Homo sapiens como en otros primates. Sin embargo, una nueva investigación cuyos resultados aparecen este lunes en la revista Nature Neuroscience
pone en tela de juicio esta teoría y sugiere que la capacidad del
cerebro para reconocer a los demás a través de sus rasgos se adquiere
con la práctica. Un equipo de neurobiólogos de la Escuela
de Medicina de la Universidad de Harvard, liderado por la profesora
Margaret Livingstone, afirma en el artículo que las regiones del cerebro
responsables del reconocimiento facial se forman y se desarrollan a través de la experiencia. Livingstone
y su equipo llevaron a cabo un experimento en el que monitorizaron la
actividad cerebral de dos grupos de macacos, una especie que se utiliza
habitualmente en este tipo de estudios por su estrecha relación
evolutiva con los humanos. De acuerdo con los investigadores, el papel
formativo que las primeras experiencias tienen en el desarrollo
sensorial y cognitivo es el punto crucial para adquirir esta habilidad
social. Los autores confían en que sus resultados
contribuyan además a arrojar nueva luz sobre algunos trastornos del
desarrollo neurológico, como el autismo o la prosopagnosia, un síndrome que impide reconocer ninguna cara, incluida la propia. "Algunos
de los déficits de habilidades sociales que se desarrollan en personas
con trastornos del espectro autista pueden ser un efecto secundario
derivado de la falta de experiencia a mirar a la cara", explica
Livingston, "algo que los niños con estos síndromes tienden a evitar".
De confirmarse, los resultados apuntan a que terapias que fomentan la exposición temprana a rostros humanos podrían jugar un papel clave para paliar problemas de habilidades sociales. Los
autores explican que, pasados los 200 días de vida, aparecen grupos de
neuronas asociados con el reconocimiento facial, agrupados en un área del cerebro llamada surco temporal.
Esta aparición temprana, combinada con el hecho de que los niños
muestran durante los primeros meses de vida tendencia a fijarse en los
rostros antes que en otras partes del cuerpo, han sido los principales
argumentos para afirmar que esta capacidad puede ser innata. Sin embargo, los especialistas de Harvard rebaten esta teoría de reconocimiento de rostros.
Señalan que tanto los seres humanos como otros primates desarrollan
áreas en el cerebro que responden a estímulos que sólo existen desde
hace poco tiempo -en términos evolutivos- como pueden ser edificios y/o
textos. Esto implicaría, a su juicio, que su conocimiento no puede
depender de la herencia genética.
El experimento
Para
comprender mejor las bases del reconocimiento facial, los científicos
dividieron a los macacos en dos grupos. En el primero, utilizado como
grupo de control, los animales fueron criados por sus madres e
interactuaron libremente con otros especímenes, además de con sus
cuidadores humanos. El segundo fue criado durante un año exclusivamente
por seres humanos que llevaron máscaras a lo largo de todo el
experimento. Cuando ambos grupos alcanzaron los 200 días
de vida, los investigadores comenzaron a realizar resonancias magnéticas
para obtener imágenes cerebrales e identificar la presencia de los
grupos de neuronas responsables del reconocimiento facial, así como de
otras regiones claves en la identificación tanto de objetos y como de
otras partes del cuerpo. La única diferencia significativa entre ambos
grupos fue la detectada en las células encargadas del reconocimiento facial, que no se habían desarrollado en el grupo criado por sólo por humanos. Posteriormente,
los investigadores mostraron fotografías de humanos y primates a ambos
grupos. El grupo de control prestaba atención principalmente a las caras
mientras que los macacos criados sin exposición facial se fijaban más
en las manos. De acuerdo con los científicos, estos resultados sugieren
que la privación sensorial tiene un efecto selectivo muy importante en
la forma en la que el cerebro crea sus conexiones. "El cerebro tiende a
ser muy bueno en reconocer cosas que el individuo ve a menudo", declaró
Livingstone, "y muy pobre en reconocer cosas que nunca o rara vez ve". Fuente: El Mundo Ciencia
Michael Phelps no solo llamó este domingo (07 de agosto de 2016) la atención del público por ganar su 19º medalla de oro
olímpica o por participar en su quinta edición de unos Juegos
Olímpicos, sino que también lo hizo por unos extraños moratones
circulares que lucía en sus hombros y espalda.
Las marcas del nadador estadounidense son producto de una terapia denominada cupping —masaje con ventosas— y que consiste en aplicar
ventosas sobre el cuerpo, a las que se les extrae el aire, y que se
manipulan con el fin de eliminar toxinas de la sangre. En teoría, esta
técnica mejora el flujo sanguíneo y ayuda a relajar los músculos.
Phelps, de 31 años, no es el único atleta que ha utilizado esta técnica en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Recientemente, el gimnasta estadounidense Alex Naddour publicó una foto en su cuenta de Instagram donde se veía una marca del cupping,
así como el gimnasta Chris Brooks o la exnadadora Natalie Coughlin.
"Este es el secreto que he utilizado este año y que me mantiene
saludable", dijo Naddour a USA Today. "Es el dinero mejor gastado".
Para realizar este masaje con ventosas se calientan unas
pequeñas esferas de cristal que se colocan en la piel. El efecto vacío
provoca que se succione la piel, mejorando así la circulación sanguínea y
linfática, y haciendo que se relajen los músculos. Los moratones
restantes duran, al menos, dos semanas.
Para empezar, imaginen que son terapeutas frente a esta situación:
El télefono del consultorio suena a las seis de la tarde un viernes; has tenido una larga y estresante semana y estás anticipando un fin de semana relajado. Quien llama es una de tus pacientes. Te dice que tiene una crisis suicida y está parada en ese momento en un puente con intenciones de tirarse. Había planeado dejarte un mensaje en el teléfono disculpándose por su acción. Tiene una emocionalidad apagada e indica que varios eventos que sucedieron en las últimas 48 horas han incrementado su riesgo, ya crónicamente alto. Ha sido frecuentemente hospitalizada en situaciones similares en el pasado, pero esto rara vez ha ayudado. Se siente desesperanzada y reacia a hablar.
¿Cómo responder frente a un caso así? “¿Permanecés en el teléfono y tratás de calmarla ofreciéndole apoyo u otras intervenciones? ¿Intentás resolver el problema que llevaron a la crisis? ¿Intentás averiguar dónde está para enviar servicios de emergencia en su ayuda? Y si es así, ¿te quedás con ella en el teléfono hasta que lleguen? ¿Vas a requerir una hospitalización? ¿Qué vas a hacer, y principalmente, qué principios vas a utilizar para decidir qué hacer?”
—Swales y Heard, Dialectical behaviour therapy, distinctive features. 2009.
A todo terapeuta, experimentado o no, le corre un escalofrío por la espalda ante situaciones de este estilo. Y es justamente para responder a este tipo de casos que surgió DBT.
En aguas turbulentas
DBT se propuso inicialmente como un abordaje dirigido exclusivamente a pacientes multiproblemáticos, con conductas suicidas, problemas interpersonales serios y autolesiones, lo que dentro del sistema de diagnóstico DSM se denomina “Trastorno Límite de la Personalidad” (TLP).
El TLP es un trastorno de la personalidad que se caracteriza por “un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, en la autoimagen y en la afectividad y una notable impulsividad que comienzan al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos” (DSM-IV, 1994).
El cáncer en última instancia son células. Son células que no se
comportan como el resto de las células, pero células. Por eso los
tratamientos no quirúrgicos, a saber, la quimioterapia y la
radioterapia, suelen tener efectos secundarios muy importantes, porque
afectan a las células que no son cancerosas. Si bien los tratamientos
intentan ser cada vez más específicos, esta especificidad acarrea
también sus problemas como, por ejemplo, cómo saber que un tratamiento
está llegando a donde tiene que llegar, porque con los generales no hay
problema, llegan a todas las células. Existe una nueva terapia muy específica, todavía
en fase experimental, llamada terapia de boro con captura neutrónica
(BNCT, por sus siglas en inglés). Un grupo de investigadores encabezado
por Kiran Gona, del CIC biomaGUNE (San Sebastián, España) ha
desarrollado una forma de seguir la distribución del complejo de boro
que se usa para preparar los fármacos que se emplean en BNCT. Esto
permitirá evaluar la efectividad de un tratamiento muy prometedor y
acortar el tiempo hasta su uso clínico. Los resultados se publican en Chemical Communications. Para entender el procedimiento permítasenos hacer un símil con un
grupo terrorista que, en este caso, es el cáncer. El grupo terrorista
vive infiltrado y mimetizado con el barrio y la ciudad en la que reside
pero hay cosas que hacen sus miembros que los diferencian de las
personas no terroristas. Una de ellas es que están deseando aumentar el
número de integrantes del grupo, por lo que varios de sus miembros,
llamados receptores, se dedican a reclutar activamente nuevos candidatos
para el grupo. Las fuerzas de defensa tienen capacidad militar para arrasar el
barrio en el que se sabe que se encuentra el grupo terrorista, pero ello
está descartado porque causaría la muerte de muchas personas inocentes.
Por lo tanto la Brigada Nacional Contra Terrorista, BNCT, decide
infiltrar a varios de sus miembros de élite, los boro-10, en el grupo
aprovechando que están reclutando. Una vez dentro se les proporcionarán
armas y los ahora boro-11, se encargan de eliminar a las células
cancerosas y sólo a ellas. Los fármacos que usan el complejo de boro COSAN
(cobaltabisdicarballuro) usan la sobre-expresión de los receptores de
membrana de las células cancerosas para introducir niveles terapéuticos
de boro-10 dentro de las células. Si bien el boro-10 es un isótopo
estable, cuando se aplica una haz de neutrones de baja energía a la
célula el boro-10 captura un neutrón y se desintegra, emitiendo una
partícula alfa de alta energía que destruye a la célula. Esta es la base
de la BNCT. La BNCT es, como decíamos más arriba muy
específica, por lo que es muy interesante. Además, los compuestos de
boro son inorgánicos, por lo que no son metabolizados por las enzimas
celulares. Sin embargo, el principal problema que tiene esta técnica es
la ausencia de un método efectivo que permita medir la acumulación del
boro in vivo (en
nuestro símil, un sistema que permita saber que los agentes están
infiltrados en el grupo y su localización). Este problema dificulta la
evaluación de los distintos fármacos disponibles. Lo que han hecho Gona et al. es
desarrollar una estrategia consistente en etiquetar un derivado de
COSAN bien con iodo-124 (que emite positrones), bien con iodo-125 (que
emite rayos gamma), por lo que la distribución del fármaco se puede
realizar usando tomografía por emisión de positrones (PET-CT) o un
contador gamma. Los investigadores usaron una reacción de
intercambio de iodo catalizada por paladio para marcar el derivado de
COSAN con uno de los isótopos. Después se realizaron estudios in vivo con ratones para cuantificar la ingesta celular. Los resultados muestran muy buena correlación entre ambos métodos. Armados con una herramienta que les permite medir, oncólogos y
físicos médicos están ahora más cerca de convertir los experimentos de
laboratorio en una práctica clínica que mejore la calidad de vida de los
pacientes. Referencia: Kiran B. Gona, Adnana Zaulet, Vanessa Gómez-Vallejo, Francesc Teixidor, Jordi Llop & Clara Viñas (2014) COSAN as a molecular imaging platform: synthesis and “in vivo” imaging Chem. Comm. DOI: 10.1039/C4CC05058D Tomado de: Cultura Científico
La conciencia del yo es una fase del desarrollo humano que implica
la separación con el entorno para adquirir la identidad, la
individualidad y la independencia. En tanto en cuanto esta separación
significa un aislamiento y oposición del/al entorno, su visión es
parcial y, como tal, es ficticia. El concepto de campo de self
organismo-entorno de la teoría de la terapia gestalt traslada la
naturaleza del “yo” de identidad a función, y se inserta en el paradigma
que se expresa a través de la física cuántica y de las ciencias de la
complejidad.
La cuestión es muy simple de decir, aunque no tan sencilla de
comprender. El concepto de “yo” pertenece al paradigma newtoniano; y el
del “self organismo-entorno” [1] (Perls, Hefferline y Goodman, 1951) de la teoría de la terapia gestalt
es un concepto del paradigma de campo, y se une al camino que están
abriendo la física cuántica y las nuevas ciencias de la complejidad.
Por organismo nos referimos a una persona; por entorno a cualquier circunstancia exterior a la misma, normalmente otra persona. El self es la relación dialógica entre ambas personas, que se constituyen en los polos del campo que forma esa relación.
Por otra parte, el concepto de yo es una experiencia-conciencia personal (en términos de Wilber, 1980) y el de self organismo-entorno otra manera teórica de enfocar la experiencia-conciencia transpersonal, al menos en las fases iniciales de esa experiencia.
El concepto de campo, en el que está inmerso, sitúa al self
en una perspectiva afín a otras ciencias que poco o nada tienen que ver
con la psicología. Este lugar de posicionamiento de la teoría de la
terapia gestalt abre el camino para el diálogo con otros enfoques no
psicológicos de la realidad. Por ende, este enfoque teórico, desde esa
misma teoría de campo, hace más accesible la comprensión racional del
concepto de “transpersonal” a las personas ajenas a la psicología del
mismo nombre.
La paradoja del yo
Y si me permiten la paradoja, el hecho de que el yo sea una ilusión (Francisco J. Rubia), maya
según la filosofía budista, no significa que no sea ‘real’, que no
tenga su efecto en la realidad. La paradoja entre realidad y ficción o
ilusión es también un asunto a resolver. Pues, al fin y al cabo, lo que
así llamamos ‘ficción’ es también un componente de la realidad.
“...las nuevas teorías de la información [...], desde la filosofía (Whitehead), la psicología (Keeney) o la ciencia (Laszlo),
basan la descripción de la realidad no en el ‘punto newtoniano’, sino
en la malla de interrelaciones que existe entre todos los ‘puntos’ del
universo. Es decir, en estas concepciones no existen puntos aislados
sometidos a una fuerza y velocidad vectoriales, sino un complejo campo
de interrelaciones en las que cada ‘punto’ está conectado por una
información que comparte con todos los otros “puntos”, siendo, al mismo
tiempo, cada uno de esos otros ‘puntos’. En realidad, hablar de ‘punto’
en estas concepciones carece de sentido, pues en ellas no existe lo que
en términos newtonianos entendemos por ‘punto’” [2].
De una manera rápida y sencilla el ‘yo’ es ese ‘punto’ newtoniano; y el self
organismo-entorno es esa “malla de interrelaciones”. Dicho de otra
manera, que ampliaremos al final, el yo es el ‘colapso de la función de
onda’ del self organismo-entorno.
Otra cosa que
hay que decir también y rápido es que el hecho de que el yo tenga fecha
de caducidad no significa que vaya a desaparecer. Significa que será
sustituido por un concepto más amplio, el del self, que lo abarca, pero no que sea inútil y no tenga su función en la realidad.
El self no es el concepto de una entidad (o ‘instancia’,
según el psicoanálisis) individualizada, como el yo (personal y por lo
tanto subjetiva), sino el de una función objetiva de relación recursiva
que se da entre el organismo y el entorno. No ‘pertenece’ ni al
organismo ni al entorno, pues el concepto se refiere al hecho mismo de
la información que
transcurre entre ambos. Esa información es como las líneas de fuerza,
invisibles, que conectan los polos de un imán. Los polos de este ‘imán’
serían el organismo y el entorno.
Por lo tanto el selfno está en el individuo, no podemos decir ‘mi self’. En todo caso podríamos hablar del self que hay entre ‘...’ (persona, situación, objeto exterior...) y yo mismo.
Esto hace que como función de campo el self sea un fenómeno objetivo. Y, sin embargo, como función self de una determinada relación organismo-entorno, dada su naturaleza personal, es un fenómeno subjetivo.
El yo es a la conciencia como los enfoques newtoniano y geocéntrico a
la realidad física. Tienen su función, y aunque las teorías relativista y
cuántica y el sistema heliocéntrico los hayan sustituido, no los han
hecho desaparecer. Seguimos utilizándolos con provecho en nuestra
actividad cotidiana.
Así, el yo y la experiencia que
tenemos de él seguirá siendo útil y cumpliendo la función-ficción que ha
cumplido siempre. Únicamente el concepto deja de ser egocéntrico
(geocéntrico en el símil astronómico) y pasa a ser asimismo
‘exocéntrico’, una función de campo incluida en el self. En el
símil astronómico, el mundo ya no gira en torno a mi yo, es mi yo el que
gira alrededor del mundo. Pero en cualquier caso... el yo sigue
‘girando’...
El yo es una de las funciones del self
en la teoría de campo (las otras son el ello y la personalidad) de
Perls, Hefferline y Goodman (1951). Es decir, tampoco el concepto de yo
desaparece en la teoría de campo. El yo conserva la mayoría de los
atributos que le adjudican las psicologías newtonianas (identidad,
autorreferencia, toma de decisiones...), pero al verse como una energía
de campo deja su estatuto de entidad para convertirse en una función. Es
decir, el propio yo, con sus atributos, pasa también a ser una función,
una función del self organismo-entorno.
“El
concepto de campo en la teoría gestalt aparece como el todo que forma el
organismo con el entorno. No hay un “punto” llamado organismo y otro
“punto” llamado entorno, hay una realidad única indiferenciada” (El self, pág. 2).
“Así pues, para entender el self hay que adoptar una perspectiva no-dual en la que no distinguimos al yo del otro o del entorno. El self, implica situar el centro de la vida fuera de lo que somos como individuos. El self es algo que está en constante movimiento en el campo. [...] Eso es el self, el movimiento constante de las interacciones mutuas.” (El self, pág. 3).
“...el self es una propiedad del campo organismo-entorno.” (El self, pág. 4).
“...todo suceso ocurre en un campo más amplio que nos contiene y en el
cual los procesos que tienen lugar y de los cuales formamos parte son
el resultado de esa totalidad que pretendemos abarcar bajo el concepto
de campo.” (El self, pág. 4-5).
“Percibir al self,
tal como lo exponen Goodman y Perls, no es fácil desde nuestro
antropocentrismo e individualismo cultural (como no estamos inclinados a
“ver” el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, desde nuestro
geocentrismo). Hay que hacer un acto consciente (consciousness) de voluntad racional (modo activo) y estar abiertos (awareness,
modo pasivo) a la percepción trans-yoica de la realidad para llegar a
comprender-percibir la realidad unitaria del campo que nos trasciende
como individuos aislados.” (El self, pág. 6).
Sí que lo es. Las caricias son el equivalente a acicalarse y esa es la manera en la que los gatos, perros, y muchos otros animales mantienen su relación con los demás. Además de disfrutar, esto los ayuda a mantenerse limpios.
Pero, y este "pero" es importante, estas caricias tienen que ser consensuadas. Los animales se acercan los unos a los otros con cautela, pidiendo y ganando el permiso para acicalarse, y los humanos deberíamos hacer lo mismo.
Así como los humanos odiamos que un extraño nos toque sin permiso entonces podemos imaginar cómo se siente un gato o un perro cuando lo tocan inesperadamente.
Un estudio reciente midió los niveles de hormonas del estrés en gatos y descubrió que los más estresados eran gatos a los que no les gustaba ser acariciados y sin embargo lo toleraban.
Los resultados fueron malinterpretados en el sentido de que se pensó que no había que acariciar a los gatos, pero esa no fue una conclusión del estudio.
A muchos gatos les gusta que los acaricien, pero es una actividad íntima y deberíamos tratarla como tal.