El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
El sarampión causa graves daños al sistema inmune del niño.
La gente que no vacuna a sus hijos ha disfrutado hasta
ahora de un trato preferencial por la autoridad sanitaria de España, y la razón es la
siguiente: os epidemiólogos calculan que basta que el 80% de los
padres sigan el calendario vacunal para que el 100% de la población esté
protegida. El virus intenta propagarse de niño a niño, pero si ocho de
cada diez niños son inmunes a él, la propagación no suele funcionar, o
no muy bien. Esto significa que los hijos de los antivacunas están
protegidos gracias a que los demás niños sí están vacunados. A menos que
las fake news antivacunas dupliquen su tasa de proliferación
viral, los gestores de la salud pública podrán controlar la situación
salvo en brotes extremos. Ese es el equilibrio actual entre la razón y
la insensatez.
Pero el estudio que hemos conocido esta semana introduce un nuevo argumento en la discusión. Lee en Materia
cómo los niños que contraen el sarampión por no haber sido vacunados
sufren graves daños en su sistema inmune que les exponen a otras
infecciones por virus y bacterias. Aquí ya no solo hablamos de las
estadísticas de salud pública, sino de un daño directo que cada padre y
cada madre antivacunas infligen a su hijo. No se lo infligen
necesariamente, puesto que el mero hecho de que la mayoría de la
población esté vacunada dificulta que su niño contraiga el virus. Pero
le dejan expuesto a ese trastorno de una forma innecesaria, dañina y
ciega. Ahora cabe preguntarse si un padre tiene derecho a causar ese
perjuicio a su hijo. Viene a la mente de inmediato la oposición de los
Testigos de Jehová a que sus hijos reciban trasfusiones. ¿Qué
ordenamiento legal puede tolerar eso? ¿Y cuál a los antivacunas?
La opción de que la vacunación sea obligatoria nos enfrenta
a todos a graves dilemas. La mera idea de un Estado clínico, una
autoridad médica que obligue a la gente a recibir una inyección o a
tragarse una pastilla, evoca en nuestra mente las obras más oscuras de
la ciencia ficción, empezando por el mundo feliz del gran Aldous Huxley y
acabando por la última distopía que estrene Netflix hoy mismo. Que un
padre se niegue por razones religiosas a autorizar una trasfusión que
salvaría la vida a su hijo parece cruzar la línea roja de la decencia
ética. La religión antivacunas puede estar cruzando ahora esa misma
línea.
El palacete del premio Nobel, troceado en apartamentos de lujo a la venta en una web inmobiliaria, es el símbolo del desinterés de España por el genio de la ciencia.
Placa fotográfica tomada por Cajal en la Puerta del Sol de Madrid
Cajal, nacido en 1852 en la aldea navarra de Petilla de Aragón, llegó
a la capital en 1892, tras ganar la cátedra de Histología de la
Universidad Central, germen de la actual Complutense. En Madrid se lanzó
a explorar “la fina anatomía del cerebro humano, con razón considerado
como la obra maestra de la vida”. Para ello necesitaba “piezas nerviosas
fresquísimas, casi palpitantes”, pero la ley no permitía diseccionar
los cadáveres hasta 24 horas después de la muerte. “Mas por aquellos
tiempos arredrábanme poco los obstáculos. Decidido a superarlos busqué
material para mis trabajos en la Inclusa y Casa de Maternidad, dominios
donde, por razones obvias, la tiranía de la ley y las preocupaciones de
las familias actúan muy laxamente”, reconoció en sus memorias, Recuerdos de mi vida, publicadas en 1917. Las monjas de la caridad, según relató, se convirtieron en sus
ayudantes en las autopsias: “Puedo afirmar que durante una labor de dos
años dispuse libremente de cientos de fetos y de niños de diversas
edades, que disecaba dos o tres horas después de la muerte y hasta en
caliente”. Ante los ojos de Cajal, “el cerebro humano comenzaba a
balbucear algunos de sus secretos”. Descubrió y describió los tipos
neuronales de cada región cerebral, su “urdimbre específica y
absolutamente inconfundible”. Durante siglos, el cerebro había sido
considerado una masa uniforme. Hasta que llegó Cajal. El investigador se había criado entre labradores analfabetos
en los campos de Aragón, había estudiado Medicina en Zaragoza y había
dado clase en las universidades de Valencia y Barcelona, pero, a sus 40
años, Cajal se enamoró de su nuevo hogar. “Madrid es ciudad
peligrosísima para el provinciano laborioso y ávido de ensanchar los
horizontes de su inteligencia”, escribió en sus memorias.
“La facilidad y agrado del trato social, la abundancia del talento, el
atractivo de las sociedades, cenáculos y tertulias, donde ofician de
continuo los grandes prestigios de la política, de la literatura y del
arte; los variados espectáculos teatrales y otras mil distracciones
seducen y cautivan al forastero, que se encuentra de repente como
desimantado y aturdido”. El artículo completo en: El País (España)
La conquista de América durante el siglo XV fue un
proceso tan brutal que transformó el medio ambiente y provocó que el
clima de la Tierra se enfriara, según una nueva investigación publicada
en Quaternary Science Reviews.
Esta
"despoblación a gran escala" provocó que vastas extensiones de tierras
de cultivo quedaran desatendidas, lo que permitió que los árboles y
otras plantas silvestres recuperaran esos espacios. De acuerdo a los
investigadores, el área fue de aproximadamente 56 millones de hectáreas,
similar al área que ocupa Francia.
Estas
plantas nuevas plantas absorbieron suficiente dióxido de carbono de la
atmósfera como para enfriar realmente el planeta, con un descenso de la
temperatura promedio de 0,15° C a finales de la década de 1500 y
principios de 1600.
"La gran muerte de
los pueblos indígenas de las Américas resultó en un impacto global
impulsado por los humanos en el sistema de la Tierra en los dos siglos
anteriores a la Revolución Industrial", escribieron los autores Alexander Koch, Chris Brierley, Mark Maslin y Simon Lewis.
Pequeña edad de Hielo
La
caída de la temperatura durante este período se conoce como la "Pequeña
Edad de Hielo", una época en que el río Támesis en Londres se
congelaría regularmente, las tormentas de nieve fueron comunes en
Portugal y los problemas con la agricultura causaron hambrunas en varios
países europeos.
Aunque siempre se pensó
que este anómalo enfriamiento se debió a alguna erupción volcánica o a
una disminución temporal de la actividad solar. Ahora los investigadores
de UCL creen que la colonización europea de América contribuyó
indirectamente a este período más frío al causar el colapso social de
las civilizaciones que habitaban el continente.
El factor humano en el clima
El
estudio es importante porque sugiere que los humanos pudimos influir en
el clima mucho antes de la revolución industrial, donde el uso de
combustibles fósiles para la fabricación de bienes, la generación de
electricidad y el transporte ha permitido que se liberen decenas de
miles de millones de toneladas de dióxido de carbono en la atmósfera.
La
deforestación generalizada para la agricultura y el desarrollo urbano
también han estimulado la liberación de gases de efecto invernadero, lo
que ha ocasionado que el planeta se caliente alrededor de 1° C durante
el último siglo.
Los científicos han
advertido que el mundo tiene poco más de una década para reducir
drásticamente esta tendencia o el planeta experimentará fenómenos cada
vez más extremos como huracanes, sequías, olas de calor, inundaciones o,
como está ocurriendo actualmente, olas de frío causadas debido al Polar Vortex.
La
revegetación de América después de la llegada de los españoles ayudó a
disminuir el contenido global de carbono en el aire, disminuyendo en
alrededor de 7 a 10 partes de CO2 por cada millón de moléculas de aire
en la atmósfera. Esto se compara con las 3 ppm de dióxido de carbono que
la humanidad está agregando a la atmósfera cada año a través de la
quema de combustibles fósiles.
"Se habla
mucho sobre emisiones negativas que se acercan y utilizan la plantación
de árboles para eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera y mitigar
el cambio climático", dijo el coautor del estudio, Chris Brierley, a la
BBC.
"Y lo que vemos en este estudio es la escala de lo que se requiere,
porque la gran muerte resultó en un área del tamaño de Francia que se
reforestó y eso nos dio solo unas pocas partes por millón”.
Hubo una época en que los portugueses se convirtieron en el asombro del mundo. El pequeño país en el rincón de Europa se lanzó a finales del siglo XV a una extraordinariaaventura naval que llevó a sus barcos y expedicionarios a traspasar los límites del mundo
conocido en Occidente. En una empresa caracterizada por el arrojo, las
penalidades, la codicia, el fanatismo religioso y una exacerbada
violencia, sin olvidar la curiosidad, los portugueses ganaron la carrera
por llegar a la India y se hicieron los amos del océano Índico para controlar el comercio de especies, conquistando a cañonazos los viejos predios del legendario Simbad. El historiador británico Roger Crowley (Cambridge, 1951), autor los éxitos Imperios del mar, Constantinopla 1453 y Venecia, ciudad de fortuna (todos en Ático de los Libros), publica ahora en la misma editorial El mar sin fin,
un ensayo apasionante en el que plasma toda la emoción de ese episodio
histórico, desconocido para muchos. Es una historia de treinta años, a
partir de 1497 (la vuelta al cabo de Buena Esperanza), llena de momentos
asombrosos, de maravillas, de anécdotas sensacionales, de barbaridades
–en Goa mataron a tanta gente que los famosos cocodrilos locales no
daban abasto- y de grandes personajes (Cabral, Vasco de Gama, el
terrible Alfonso de Albuquerque, Duarte Pacheco Pereira, De Almeida).
Crowley cuenta cosas como que los portugueses, que creían haber llegado a
los dominios del mítico Preste Juan y tomaban el hinduismo por una
forma rara de cristianismo, llevaron elefantes y rinocerontes de la
India a Lisboa, y enviaron un ejemplar de cada especie a Roma de regalo
para el Papa. ¿Por qué es tan desconocida la empresa portuguesa? “También lo era
para mí”, responde Crowley, un hombre simpático y tan apasionado como
sus libros. “Colón y 1492 han hecho sin duda sombra al imperio de los
portugueses”. ¿Se equivocaron dejando pasar la oportunidad de ser ellos
los que apoyaran a Colón? “En ese momento lo correcto, según todas las
evidencias que tenían, era no hacerle caso. Los cálculos de Colón
estaban obviamente mal. Hacía el mundo
un 25 % más pequeño de lo que en realidad era. Resultaba lógico que los
portugueses que poseían grandes astrónomos, matemáticos y geógrafos
–entre ellos judíos huidos de España-, con conocimientos mucho más
precisos, poco menos que se rieran de él. Era mejor ir al Este.
Evidentemente luego quedó claro que Colón había descubierto algo grande,
pero el propio Colón no sabía ciertamente qué. Creía haber llegado a
Japón. Nadie sabía que América existía. Todo el mundo quedó muy sorprendido al ver que regresaba y con gente como souvenir
que no parecían de la India. No fue hasta Magallanes que quedó claro
para los portugueses que se había descubierto un nuevo continente”. ¿Se comportaban de manera diferente los conquistadores portugueses de
los españoles? “Los españoles desembarcaban con intención de apoderarse
de tierras, eran un imperio colonial terrestre. Los portugueses no eran
muchos, su imperio era más marítimo y se basaba en el control de puntos
estratégicos, en los que construían fuertes, y en el poder naval y no
en la conquista de grandes extensiones de tierra, excepto en el caso del
Brasil”. Crowley señala que los portugueses crearon el primer imperio
marítimo prefigurando el de los holandeses y el de los británicos. ¿Cómo
pudo Portugal hacer eso? “Sí, parece difícil de entender, es extraordinario;
pero tenían 60 años de aprendizaje previo en la costa africana, durante
ese tiempo desarrollaron conocimientos de navegación, de ingeniería
naval, de cartografía y un proyecto nacional. Una diferencia con los
españoles es que ese proyecto fue dirigido directamente por los reyes y
controlado absolutamente por ellos, mientras que en el caso español hubo
muchos aventureros que actuaron por su cuenta, como free lancers”. Le ael artíoculo completo en: El Páís (España)
Era la primavera de 1918 y los campos de batalla a lo largo de la
frontera entre Francia y Bélgica estaban repletos de cadáveres. A estos
hombres no los habían derribado proyectiles o balas. Su atacante era un
azote invisible, un atacante que vivía en los ríos de lodo, sangre y
orina que goteaban de las trincheras, un atacante que flotaba en el
aire. Kaiserschlacht fue el nombre que se le dio a la última embestida de Alemania en la Gran Guerra. El general Erich Ludendorff era un comandante con los ojos hundidos, el bigote torcido de un villano del siglo
XIX y una inclinación antisemita. Había enviado a las tropas de
Alemania al frente occidental con la esperanza de que pudieran cambiar
el rumbo de la guerra antes de que los estadounidenses llegaran para
reforzar las fuerzas francesas y británicas. Era un plan sensato. Pero
entonces empezaron los contagios. Los efectos de la gripe
eran como hechizos lanzados por una bruja de cuento de hadas cruel e
imaginativa. Generalmente, las manos y la cara de las personas se
volvían de un tono lavanda pálido, el resultado de una condición
conocida como cianosis. Al cabo de unos días, la piel de algunas
víctimas se volvía negra, luego se les caía el pelo y los dientes. Otros
despedían un olor extraño, como a paja mohosa. Un médico describió
haber visto a hombres asfixiándose hasta la muerte, "tenían los pulmones
tan inundados de sangre, espuma y moco que cada respiración era como el
graznido de un pato". La novelista estadounidense Katherine Anne Porter
sobrevivió, pero no antes de que su cabello de ébano se volviera
irrevocablemente blanco. En las trincheras los contagios fueron catastróficos, no solo para
los soldados, también para los ejércitos. Hacia finales de primavera
900.000 soldados alemanes habían quedado fuera de combate, destrozando
los planes de Ludendorff (aunque después de la guerra el general culpó
de la derrota de Alemania a los judíos desleales). Sin embargo, el virus
no respetó ninguna línea de batalla, ideología o alianza: en cuestión
de semanas, hasta tres cuartas partes de las tropas francesas también
enfermaron y más de la mitad de las fuerzas británicas sucumbieron.
Destruyó unidades enteras, llenando hospitales improvisados con soldados
febriles. "Teníamos fiebre alta y estábamos tendidos al aire libre con
solo una sábana en el suelo", recordó Donald Hodge, un soldado británico
superviviente. La
gripe se propagó rápidamente y, según la Organización Mundial de la
Salud, "mató a más personas en menos tiempo que cualquier otra
enfermedad anterior o posterior". Fue 25 veces más letal que la mayoría de las pandemias de gripe, que ya son muchas veces más mortales que la gripe
estacional. Atravesó las trincheras como un reguero de pólvora, que
podría haberse extinguido si no hubiera sido por el alto el fuego en
noviembre de 1918 que envió a millones de soldados infectados a casa,
esparciendo el virus por los cuatro rincones del mundo con eficiencia
militar. El artículo completo en: El País (España)
Científicos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa de Barcelona y del Hospital Gregorio Marañón de Madrid han logrado eliminar el virus de la sangre.
Científicos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa de Barcelona y del Hospital Gregorio Marañón de Madrid han
logrado que seis pacientes infectados por el VIH hayan eliminado el
virus de su sangre y tejidos tras ser sometidos a trasplantes de células
madre.
La investigación, que publica este lunes la revista
'Annals of Internal Medicine', ha confirmado que los seis pacientes que
recibieron un trasplante de células madre tienen el virus indetectable en sangre y tejidos e incluso uno de ellos ni siquiera tiene anticuerpos, lo que indica que el VIH podría haber sido eliminado de su cuerpo.
Potencial desaparición del VIH
Los pacientes mantienen el tratamiento antirretroviral, pero los
investigadores creen que la procedencia de las células madre —de cordón
umbilical y médula ósea— así como el tiempo transcurrido para lograr el
reemplazo completo de las células receptoras por las del donante —18
meses en uno de los casos— podrían haber contribuido a una potencial
desaparición del VIH, lo que abre la puerta a diseñar nuevos tratamientos para curar el sida.
Cuando Cristóbal Colón tocó tierra
tras su travesía del Atlántico, en 1492, no imaginaba todavía que
cambiaría el curso de la historia para siempre.
Tampoco pensaría
que de allí a pocos años desencadenaría una lucha entre las dos mayores
potencias económicas y militares de la época, España y Portugal, por
hacerse con las riquezas de ese territorio aún desconocido para los
europeos. Dos años después, los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, y el de Portugal, Juan II, llegaron a un compromiso y firmaron en Tordesillas (entonces Reino de Castilla) un pacto para repartirse las tierras "descubiertas y por descubrir" fuera de Europa.
Más de 500 años después, el mapa latinoamericano sigue exhibiendo la
herencia cultural de esa lucha: desde los cañones del río Bravo hasta
las frías laderas de la Tierra del Fuego, los idiomas más hablados son
el español y el portugués. Pero, mientras el castellano se habla en 19 Estados distintos, el portugués sigue siendo la lengua oficial de uno solo, Brasil. ¿Por qué la América española se fracturó en tantos países mientras
que la América portuguesa quedó sustancialmente igual que en la época de
la colonización? Hay varias razones que explican este acontecimiento y los historiadores no siempre coinciden.
Una de las causas tiene que ver con la distancia geográfica entre las
ciudades de las antiguas colonias y la forma en que eran administradas
por sus respectivas metrópolis. Otra diferencia, según el historiador brasileño José Murilo de
Carvalho, está relacionada con la formación de las elites en los dos
imperios coloniales. Según los historiadores, tal vez la razón más importante para explicar el mantenimiento de la unidad de Brasil fue la huida de la familia real portuguesa. En
1808, después de que el ejército de Napoleón Bonaparte invadiera
Portugal, el príncipe regente João huyó a Río de Janeiro y trasladó
consigo toda la corte y el aparato gubernamental: archivos, bibliotecas
reales, la tesorería y hasta 15 mil personas. El artículo completo en: BBC Mundo
Aunque el título de este artículo pueda parecer una oferta de
trabajo, es un ofrecimiento de rendición hecho por la URSS a los
españoles de la División Azul, la unidad de voluntarios españoles que sirvió en la Wehrmacht entre 1941 y 1943 durante la Segunda Guerra Mundial.
Lee esta hoja y pásala a tu compañero. El Gobierno de la U.R.S.S.
Observa estrictamente todas las leyes internacionales en relación con
los prisioneros de guerra. De acuerdo con la decisión del Gobierno
Soviético Nº 1.798 del 1 de julio de 1.941, y la orden del Comisario de
Defensa de la URSS Stalin, nº 55 del 23 de febrero de 1.942, a todo el
que se entrega prisionero, el Ejército Rojo le garantiza la vida y el
regreso a la patria después de terminada la guerra. Todos los
prisioneros están alojados en campos especiales, visitados por
representantes de la Cruz Roja Internacional. Los campos para los
prisioneros de guerra españoles están situados en regiones de clima
templado. La jornada de trabajo para los prisioneros es de 8 horas.El trabajo es pagado. A los prisioneros de guerra españoles en la URSS se les dá 3 comidas
calientes al día, 400 gramos de pan, para los que trabajan 800 gramos,
300 gramos de verduras y patatas, embutidos, carne, pescado, azúcar, té y
tabaco. Los prisioneros tienen derecho a mantener correspondencia con sus
familiares a través de la Cruz Roja Internacional. Esta hoja sirve de
salvoconducto para presentar al Ejército Rojo. Fuente: Historias de la Historia
La veterana maestra Maria Antònia Canals, profesora emérita de la Universidad de Girona, propone una didáctica de las matemáticas basada en la manipulación y el juego.
“He olvidado nombres de personas y lugares, como las montañas que
escalaba de joven, pero me acuerdo de todo lo que hay dentro de esta
habitación”, comenta la veterana maestra Maria Antònia Canals desde su
Gabinete de Materiales y de Investigación de la Matemática en la Escuela
(GAMAR), situado en la biblioteca de la Universidad de Girona, donde es
profesora emérita. Las muletas que usa y su salud delicada no pueden
competir contra su carácter. Las estanterías del pequeño despacho están repletas del material
didáctico que ha desarrollado a lo largo de su vida: coloridos bloques
de madera, regletas numéricas, botes con caramelos de mentira, un
pequeño tendedero, tapones, bobinas de hilo, cintas de medir, piezas de
cartulina… Sus métodos se derivan de los movimientos de renovación
pedagógica del siglo XX y proponen una didáctica de las matemáticas
basada en la manipulación y el juego, sin olvidar las particularidades
de cada alumno. El gabinete se creó en 2001 con la dotación del premio Jaume Vicens
Vives a la docencia universitaria que la Generalitat de Cataluña otorgó a
Canals. Es el entorno perfecto para repasar la vida de esta profesora
emérita de la Universidad de Girona y conocer sus consejos para otros
maestros. P. ¿Cuándo decide dedicarse a la enseñanza infantil? R. A principios de los años 50 estudié Magisterio
por libre en la Escuela Normal de Tarragona, y Ciencias Exactas en la
Universidad de Barcelona. Lo suyo es que me hubiera puesto a dar clases a
los de bachillerato, pero nunca me han interesado. Los pequeños, sin
embargo, me parecen formidables y decidí trabajar con ellos. Para mí son
los que piensan más y mejor. También influyó que mi abuela y mi tía
eran maestras. Esa tía había ganado un concurso para formarse varios
meses en Italia con Maria Montessori, la precursora del método educativo
que lleva su nombre y que puso en marcha en un barrio desfavorecido de
Roma. Tengo una foto sentada sobre su falda durante su estancia en
Barcelona. P. ¿Puso en práctica este método cuando comenzó a trabajar? R. Sí. Lo seguí en mi primer trabajo como maestra en
la Escuela Thalita de Sarrià, donde estuve hasta 1962. Aquel año, ante
la llegada de miles de migrantes a Barcelona, decidí que algo había que
hacer con tantos niños sin escolarizar. En un humilde barracón del
barrio de Verdum abrí la Escuela Ton i Guida. Empecé con 40 niños un
poco gamberros pero poco a poco, yendo a su terreno, razonando con ellos
y jugando, logramos que dejaran de escupir o gritar en clase. En esta
escuela, que llegó a tener más de 400 alumnos, tuve una crisis con
Montessori porque algunos de sus materiales numéricos no funcionaban,
por ejemplo sumar con bolitas olvidando el valor del espacio que ocupan
en un alambre, como me hicieron ver los propios niños. P. ¿Entonces ya no es partidaria de esta metodología? R. El respeto profundo de Montessori por los niños
nadie lo ha superado. Su esencia es el respeto por cada niño o niña,
pero esto no es enseñar matemáticas exactamente. De hecho, ella estudió
Medicina, no sabía muchas matemáticas. No estoy de acuerdo en algunos
aspectos como el planteamiento de la numeración, por ejemplo. Además,
después de su muerte, sus seguidores convirtieron el método pedagógico
en una forma de ganar dinero. Sus escuelas son carísimas y elitistas. P. ¿Cómo hay que trabajar entonces con los niños? ¿Cuál es su consejo para los maestros? R. Lo primero, hay que ser francos con ellos, porque
lo notan. Quizá este es mi último mensaje pedagógico: si nosotros no
les decimos ninguna mentira, ellos responden, aunque lo hagan cada uno a
su manera. También es muy importante saber escuchar y tener confianza
en los alumnos, sin perder la autoridad. Ellos se dan cuenta de si el
maestro les escucha o no, y creo que la mayoría de los profesores no lo
hacen. Además hay que recordar que no es lo mismo enseñar que conseguir
que se aprenda de verdad.
Los "analfabetos visuales" son personas que no son capaces de diferenciar entre una imagen con contenido y ello puede provocar que no tengan una visión crítica de las imágenes que perciben.
El descenso de las horas dedicadas a la asignatura de educación artística, que ha pasado en la Lomce de ser obligatoria a ser optativa en Primaria, puede producir "analfabetos visuales" e influir, desde un punto de vista negativo, en la creatividad de los alumnos. Así lo ha explicado en una entrevista a Alfonso da Silva, licenciado en
Bellas Artes y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja
(UNIR), y autor, junto a otros siete compañeros, de un manual sobre
'Didáctica de las artes plásticas y visuales'. Los 'analfabetos visuales' son personas que no son
capaces de diferenciar entre una imagen con contenido, que puede ser
positivo o negativo para su formación, y ello puede provocar que no tengan una visión crítica de las imágenes que perciben y les "bombardean", como las audiovisuales y las procedentes del cine, la televisión y las redes sociales. La educación artística es importante en el desarrollo de la creatividad,
ya que los alumnos generan imágenes y propuestas artísticas; y fomenta
la alfabetización visual porque ayuda a que los escolares conozcan qué
tipo de imágenes de todas las que reciben son las positivas o las
negativas. Da Silva se ha referido a "la costumbre que existe, en ocasiones, de consumir imágenes sin pararnos a pensar qué nos cuentan"
y hay que aprender a leer e interpretar esas imágenes que se reciben en
el día a día, pero a ello no ayuda que los alumnos no reciban el número
adecuado de horas de educación artística. La educación artística, junto a la creatividad, "aporta alfabetización visual,
que nuestros alumnos sean capaces de leer esas imágenes, que no siempre
crean que vienen dadas, además de que es inevitable que estén
recibiendo esa información constantemente". Lea el artículo completo en: El Diario de Navarra (España)
Un tratamiento experimental desarrollado por dos neurólogos españoles aumenta la supervivencia de pacientes con glioblastoma.
Los neurólogos Candelaria Gómez-Manzano y Juan Fueyo, en el Centro de Cáncer MD Anderson (EE UU).Wyatt McSpadden
Hace más de un siglo, algunos enfermos de cáncer
experimentaron mejorías sorprendentes tras contraer la gripe. Los
médicos nunca pudieron determinar si el virus estaba matando al cáncer o
si la infección había espabilado a su sistema inmune, que normalmente
no identifica a las células malignas del cáncer. Aunque no podían
saberlo, estaban ante casos accidentales de inmunoterapia, el tratamiento que actualmente se usa contra un creciente número de tumores.
Un estudio publicado esta semana persigue ese mismo efecto
terapéutico usando un virus del resfriado modificado para hacer enfermar
selectivamente a las células tumorales. El trabajo se basa en un
adenovirus con dos pequeños cambios en su ADN que fue desarrollado en
2003 por Candelaria Gómez-Manzano y Juan Fueyo,
un matrimonio de neurólogos españoles que trabaja en el Centro de
Cáncer MD Anderson de EEUU desde 1994. El primer cambio hace que el
virus se una selectivamente a las integrinas, proteínas que abundan en
la superficie de las células tumorales. La segunda modificación solo le
permite replicarse y causar una infección si el gen del retinoblastoma
está desactivado, un marcador típico de los tumores ausente en células
sanas.
Los investigadores han usado este virus, llamado DNX-2401, para combatir el glioblastoma, el tumor cerebral más común y también el más letal.
Esta clase de cáncer no responde a la inmunoterapia. Los tratamientos
convencionales consisten en extirpar el tumor y aplicar radioterapia y
quimio, aunque en casi todos los casos hay recaídas y la mediana de
supervivencia es de 14 meses.
Los resultados de un estudio con 25 pacientes con
glioblastoma acaban de mostrar que el 20% de ellos vivieron más de tres
años tras recibir una sola inyección con el adenovirus en el cerebro.
Todos habían pasado previamente por el tratamiento convencional, pero
los tumores habían vuelto a aparecer. La supervivencia media de este
tipo de casos es de unos seis meses. En el ensayo clínico, el virus
redujo el tamaño de los tumores en el 70% de los pacientes y los tres
enfermos que mejor respondieron llegaron a vivir más de cuatro años.
“Es la primera vez que un virus oncolítico [que combate el
cáncer] muestra unos beneficios así contra el glioblastoma”, resalta
Gómez-Manzano. “Desde que comenzamos a estudiar terapias contra estos
tumores, el beneficio que han mostrado los pocos fármacos nuevos que han
llegado al mercado se han medido en semanas más de vida”, resalta la
neuróloga.
En los pacientes que mejor respondieron al tratamiento el
virus funcionó como una inmunoterapia. Primero el virus penetra en las
células tumorales y comienza a destruirlas. Después, el sistema inmune
de los pacientes detecta la presencia del virus y lo elimina eliminarlo.
“Este proceso provoca que las células tumorales queden desenmascaradas y
que el sistema inmune las aniquile incluso después de que el virus
oncolítico haya sido eliminado del organismo”, explica Juan Fueyo. Los
resultados de este estudio, en el que han participado científicos en EE
UU, España y Países Bajos, se acaban de publicar en Journal of Clinical Oncology.
Cuanto mayores son los niños, más infelices. No jugar o pasar tiempo con la familia entre las principales razones.
Te has preguntado alguna vez si tus hijos son felices, si se
divierten contigo o si, por el contrario, están aburridos. Estas son
las suposiciones que se planteó la juguetera Imaginarium (de España) para
desarrollar su II Estudio sobre Felicidad en la Infancia.
Con una muestra superior a los 4.500 participantes, la investigación
concluyó que un 9,6% de los padres cree que sus pequeños son infelices, a
pesar de las comodidades y facilidades con las que cuentan. Para
el estudio, se definió felicidad como la calidad de las relaciones
sociales y familiares, el tiempo que los padres pasan con sus hijos, y
el que dedican a jugar o explorar el mundo gracias al juego real. “Tan
solo un 17,27% de los niños es plenamente consciente de lo feliz que
es”, según los resultados. “Es fundamental que los niños aprendan a
identificar y expresar sus emociones. Esto se puede conseguir a través
del juego, al igual que con una correcta sociabilización, consiguiendo
en los niños una mayor sensación de felicidad y bienestar”, explica en
un comunicado Sonia Pérez, responsable de contenidos pedagógicos y miembro del Comité de Expertos de Imaginarium. La infelicidad aumenta según los niños van cumpliendo años. Por ejemplo,
mientras que un 16,56% de los niños entre 5 y 8 años no lo son, este
porcentaje aumenta hasta el 22,66% en el caso de los adolescentes, según
se explica en los resultados. “Es normal, ya que según los niños van
creciendo los desafíos a los que se enfrentan también son mayores, sobre
todo cuando la parte de socializar con iguales se convierte en algo
fundamental en sus vidas”, explica en un comunicado Ana Saro, psicóloga clínica y miembro del Comité de Expertos de Imaginarium. Lea el artículo completo en: El País (España)
"Puedo calcular el movimiento de las
estrellas, pero no la locura de los hombres", dijo Sir Isaac Newton
tras perder su fortuna en la burbuja de la Compañía de los Mares del
Sur, una manía de especulación que arruinó a muchos inversores
británicos en 1720.
Fue esa especulación financiera la que originó
el término "burbuja" y, a pesar de los siglos que han pasado, sigue muy
presente y ha adquirido dimensiones mitológicas.
La Compañía de
los Mares del Sur (South Sea Company o SSC) había sido fundada en 1711
bajo la suposición de que la Guerra de Sucesión española, que estaba por
finalizar, terminaría con un tratado que permitiría intercambios
comerciales con las colonias españolas en el Nuevo Mundo.
A la reina británica Ana se le asignó el 22,5% de las acciones de SSC.
Las acciones de la firma, con un interés garantizado del 6%, se vendieron muy bien, gracias a la promesa de las inmensas riquezas que albergaba Sudamérica.
Todo el mundo había oído hablar de las minas de oro y plata de Perú y México, consideradas inagotables.
Circuló,
incluso, un informe que aseguraba que España estaba dispuesta a
conceder cuatro puertos en las costas de Chile y Perú, que incrementó la
confianza en el negocio.
No obstante, Felipe V de España nunca tuvo la intención de admitir a los ingleses en sus puertos americanos y el Tratado de Utrecht de 1713 fue menos favorable de lo esperado.
Las profesiones relacionadas con las redes sociales empiezan a calar en las preferencias laborales de los más jóvenes, según una encuesta de Adecco.
Los niños quieren seguir siendo de mayores
futbolistas y policías, y las niñas profesoras o doctoras, pero por
primera vez también muchos aspiran a ser youtubers o influencers, lo que prueba que el uso de las redes sociales está calando rápidamente entre la población más joven. Así lo atestigua la XIII Encuesta ¿Qué quieres ser de mayor?, elaborada por Adecco, realizada a casi 2.000 niños y niñas españoles de entre 4 y 16 años.
El TR4INER es uno de los youtubers más famosos en Perú, ¿nuestros niños querrán ser como él?
Como
en anteriores encuestas, los niños quieren ser mayoritariamente
futbolistas (un 18,2% del total), profesión que vuelva a recuperar el
liderazgo perdido el año pasado en favor de los policías, que se quedan
como segunda opción laboral en esta edición (15,3%). También repite en
tercer lugar la profesión de maestro (6,4%). Pero la principal novedad
de este año es la irrupción de los youtubers (5,1%) como cuarta
preferencia de futuro para los más jóvenes, escalando cinco puestos
respecto a la anterior edición. Le siguen las profesiones de bombero
(4,2%), informático (3,8%), ingeniero (3,8%), veterinario (3,4%), médico
(2,5%) y actor (2,1%).
Las preferencias de las niñas permanecen
más estables. Repiten las profesoras como la mejor opción, con una de
cada cinco niñas encuestadas. A continuación, quieren ser doctoras
(11,3%), veterinarias (6,6%), peluqueras (4,7%) y cantantes (3,9%).
Otras profesiones que atraen a las niñas españolas son las de actriz
(3,1%), enfermera (2,7%), policía (2,7%), fotógrafa (2,3%) y diseñadora
de moda (2%).
La mayor coincidencia entre géneros está en su rechazo a ser
políticos: al 30,3% de las niñas y el 27,9% de los niños no desea ser de
mayor un representante público. Además, el 12,7% de los jóvenes cree
que los políticos españoles deberían luchar contra la corrupción como
medida más urgente a realizar, generar empleo (9,1%) es lo segundo más
votado, seguido de ofrecer mejores servicios e infraestructuras (6,8%) y
bajar los impuestos (6,4%).
La encuesta también destaca que a pesar de que los dos progenitores
trabajen, para más de la mitad de los niños encuestados las
responsabilidades domésticas y familiares siguen siendo un trabajo
exclusivo de las mujeres, mientras que un 44,3% afirma que éstas se
reparten por igual entre los dos progenitores, y un 3,1% dice que es
tarea de los hombres.
Los padres llevan gastados más de dos millones e involucraron a Al Gore en la investigación de la niña.
Convenció a los mejores genetistas del mundo y terminó en Afganistán, bajo las bombas, en una cueva, con la hija en brazos, buscando a un científico para salvar a su hija.
Nadia tiene 11 años y el 36% de sus células envejecidas como las de una mujer de 80 años; si llega al 46% será irreversible y morirá.
Ni nada ni nadie te prepara para que tu hija de 11 años esté atrapada en un cuerpo de 80. Nada para que una niña que debería ir hacia delante y dejarte atrás tome el camino biológico a la inversa. Y entonces tenga cataratas en vez de vista de halcón, y sordera en vez de buen oído, y la palma de las manos rugosas en vez de lisas, y algo que recuerda al alzhéimer en vez de a un bonito álbum de fotos.
Si contáramos sólo lo de Nadia, diríamos que tiene una rarísima enfermedad llamada tricotiodistrofia, que el mal ya ha envejecido el 36% de sus células y que, si no logran el dinero para que sea operada en breve antes de que llegue al 46%, morirá antes de un año.
Si contáramos sólo lo de sus padres, escribiríamos que llevan gastados exactamente 2.136.121 euros buscando un grial, que han envejecido casi tanto como la hija y que Fernando tiene un cáncer terminal que ha renunciado a tratarse. Porque -alega- no puede permitirse un día en la cama sin recaudar dinero para una hija a la que le falta tiempo.
Así que esto va de una clase de mecánica automotriz, tal y como lo leen: de cómo un motor pequeñito, gastado y viejo -con sólo echar a andar Nadia se pone a 150 pulsaciones por minuto- puede mover a un padre y a una madre. Y a una señora de un poblado marginal y lejano. Y a un vecino del pueblo. Y a un padrino. Y a un investigador clave en el Nobel de Medicina 2013. Y a científicos de élite que ni se conocían. Y a la Vicepresidencia de EEUU. Y ojalá que a un lector de periódico.
(...)
El doctor Del Campo, del Hospital Clínic de Barcelona, se lo dijo un día en el comienzo de todo. Con una frase que entró como un bisturí en una barra de mantequilla.
-Nadia no puede vivir mucho tiempo.
-Eso es lo que usted piensa, doctor.
-Te vas a desgastar, Fernando, te vas a gastar todo el dinero que tienes y el que no tienes, te vas a arruinar, vas a caer enfermo... y no vas a ganar. Porque esto es una batalla perdida.
-Ya. ¿Pero qué haría usted en mi caso?
-Exactamente lo mismo.
Esa es la pregunta. ¿Qué haría usted en un caso similar? ¿Hasta dónde estaría dispuesto a llegar? ¿Hasta cuándo aguantaría sin tirar la toalla? Porque en el caso de Fernando la respuesta es hiperbólica.
Por ejemplo, persiguió a uno de los mejores genetistas del mundo hasta que a la tercera aceptó investigar para su hija. Por ejemplo, reclutó a los más brillantes científicos y los juntó en las instalaciones del Centro de Investigación Aeroespacial de Houston para que trabajen para Nadia una hora a la semana. Por ejemplo, se llevó a la niña a Afganistán en mitad de la guerra -bajo las bombas y las balas- para convencer al especialista que le faltaba. Por ejemplo, logró hablar con el vicepresidente Al Gore para pedirle ayuda. Por ejemplo, hace tiempo que se está dejando morir -renunció a la quimioterapia- para dar vida.
Esta es una historia exagerada y hermosa. Porque esta es una historia de un amor desesperado.
-¿Luego bailamos como dos novios? -te pregunta la niña. Y te persigue.
-¿Agarrado o suelto, Nadia?
-Agarrado, agarraaaado.
Mi suegra sonríe y nos mira.(...)
Al pueblecito de Fígols i Alinyà (Lleida) se llega después de una suave danza de curvas. En esta casa donde todas las cosas tienen un cartel para que Nadia reconozca los objetos -la lámpara, la puerta, la televisión, el baño, qué se yo, hasta el techo-, lo que tiene el nombre más extraño es la enfermedad.
Casi cuesta pronunciar la palabra: tricotiodistrofia.
Casi cuesta más deletrearla despacio mientras tiramos unos tiros en la canasta del jardín: 36 casos en el mundo; una única paciente en grado letal en todo el planeta; tu hija.