Latest Posts:

Mostrando las entradas con la etiqueta sistema respiratorio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sistema respiratorio. Mostrar todas las entradas

6 de febrero de 2018

¿Qué es mejor para el dolor de garganta? Esto dice la ciencia

¿Limón, miel o alcohol? Hoy te hablamos sobre estos populares remedios para el dolor de garganta y cuál obtiene mejores resultados.
¿Qué es lo mejor para calmar el dolor de garganta? Apelamos a la base científica de los remedios caseros más comunes: la miel, el limón, el alcohol y las especias.

Miel y limón



Generalmente, una bebida caliente hecha en casa con zumo de limón y miel suele ser la opción más popular, seguida por zumo de limón recién exprimido y calentado. Esta inclinación hacia la miel y el limón proviene del conocimiento transmitido generación tras generación (por recomendación de familiares) y de los propios medios de comunicación (publicando estudios basados en los componentes de la miel y el limón).

El limón es habitual en las bebidas debido a sus altos niveles de vitamina C. De hecho,
el interés por el uso de la vitamina C para tratar el resfriado común se remonta a la década de 1940, pero los resultados de los diversos ensayos clínicos realizados desde entonces varían. Mientras que los primeros estudios concluían que tomar vitamina C reducía la duración del resfriado, el consenso actual es que para la población general, es ineficaz.


Aunque existen ciertos grupos de personas que pueden beneficiarse de la vitamina C cuando se avecina un resfriado (como aquellos que realizan ejercicio físico intenso o aquellos con niveles de vitamina C por debajo de los niveles recomendados), lo cierto es que no hay evidencia de que el limón alivie el dolor de garganta.

La miel, los virus y el dolor


La miel es bien conocida por sus propiedades antimicrobianas. Un estudio publicado en la revista
Anesthesiology and Pain Medicine encontró que la miel Manuka es efectiva para reducir la rapidez con la que se reproduce el virus de la gripe, la causa de la gripe.

Cuando se trata de dolor, la miel se ha estudiado principalmente en el contexto de la amigdalectomía, y las investigaciones han demostrado que la miel sí que es efectiva.

Otros estudios han analizado la efectividad de la miel para reducir la tos, asociada con el resfriado común y la gripe. Aquí, varios ensayos clínicos han mostrado
una pequeña mejoría en la tos nocturna y la calidad del sueño en niños mayores de 1 año.

Bebidas alcohólicas


Muchos piensan que las bebidas alcohólicas, calientes o frías, alivian el dolor de garganta. Si bien hay evidencia de que el alcohol puede matar a los virus responsables del resfriado común y la gripe, se trata de geles alcohólicos para manos y desinfectantes o pastillas que contengan alcohol, no de las bebidas alcohólicas en sí.
 
El alcohol tiene efectos anestésicos, pero no hay evidencia científica de los beneficios que atribuimos a varias infusiones alcohólicas para calmar el dolor de garganta. Es pura especulación.

¿Y las especias?



La primera especia que se nos viene a la mente es el jengibre. Suele exponerse como un método eficaz para calmar el dolor de garganta. Pero, ¿qué dice la ciencia? En efecto, se ha demostrado que el jengibre reduce el dolor.

En un estudio publicado en la revista
Genomics Inform, los investigadores usaron modelos informáticos para descubrir si el jengibre podría prevenir la infección de influenza (gripe), particularmente la cepa H1N1 que causa la gripe porcina. El equipo descubrió que el ingrediente activo del jengibre evita que el virus infecte las células humanas.

La segunda especia en nuestra lista es la canela. Según las investigaciones, un componente encontrado en el aceite esencial de la canela inhibió el crecimiento del virus de la gripe, pero
no hay estudios específicos que analicen la canela y el dolor de garganta.

Referencia: Post Tonsillectomy Pain: Can Honey Reduce the Analgesic Requirements? Anesth Pain Med. 2013 / Identification of Suitable Natural Inhibitor against Influenza A (H1N1) Neuraminidase Protein by Molecular Docking Genomics Inform. 2016 /


18 de noviembre de 2014

Compartir casa con un fumador es “como vivir en Pekín”

Los no fumadores en hogares con humo sufren una exposición a las partículas en suspensión que triplica los límites recomendados por la OMS



El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presumía en una entrevista en la revista El Fumador en 1996, cuando era ministro de Administraciones Públicas, que fumaba puros incluso en las reuniones con el ministro de Sanidad de entonces. Casi 20 años después, una declaración así es inconcebible, en parte por estudios como el que publica hoy la revista especializada Tobacco Control sobre los fumadores pasivos.

Compartir casa con un fumador es tan malo para la salud “como vivir en ciudades fuertemente contaminadas, como Pekín”, según los autores del trabajo, de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido). Los investigadores han comparado las concentraciones de finísimas partículas en suspensión en casas de fumadores y en hogares libres de tabaco. Estas partículas, conocidas como PM2,5, están formadas por metales pesados u otros compuestos derivados de los cigarrillos o de la quema de combustibles fósiles, ya sea carbón en la industria o carburante en los coches. Sus efectos incluyen el agravamiento del asma, daños pulmonares e incluso muertes prematuras en personas con problemas de corazón.

Los científicos, dirigidos por el médico John Cherrie, han detectado niveles de estas partículas en las casas de fumadores que en promedio multiplican por 10 las presentes en viviendas en las que nadie fuma. En las primeras, las concentraciones rondan los 31 microgramos por metro cúbico de media, con máximos habituales de 229, rozando los 250 que se observan en Pekín. Los no fumadores en hogares con humo sufren una exposición a las PM2,5 que triplica los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud, advierten los autores. El estudio se ha llevado a cabo en 110 casas en Escocia.

EEl artículo completo en:

El País

9 de diciembre de 2013

¿Realmente las mujeres hablan más que los hombres?

Boca en mano

Las mujeres utilizan una media de 20.000 palabras al día, en comparación con las meras 7.000 que los hombres pronuncian.
Al menos esa es la afirmación de una serie de libros de autoayuda y de ciencia popular. Citada por expertos aparentemente autorizados y ampliamente divulgada, es una declaración que refuerza el estereotipo de que sexo débil se pasa sus días chismoseando, mientras que los estoicos hombres están haciendo lo que sea necesario, sin rechistar.
Pero, ¿qué tan cierta es esta impresión?

La locuacidad puede medirse de varias maneras. Se puede llevar a la gente a un laboratorio, darle un tema de discusión y grabar las conversaciones. O se puede intentar que graben sus conversaciones cotidianas en el hogar. Se puede contar el número total de palabras habladas, el tiempo que la persona pasa hablando, el número de veces que un individuo participa en una conversación o el promedio de palabras pronunciadas en cada turno.

Modelos charlando

Mientras las mujeres charlan, los hombres hacen: mito.

Combinando los resultados de 73 estudios de niños, un grupo de investigadores estadounidenses hallaron que las niñas dijeron más palabras que los niños, pero la diferencia era insignificante (1). Además, esta pequeña diferencia era sólo aparente cuando hablaban con los padres, no con sus amigos.

Quizás lo más significativo que se observó fue que esto sólo ocurría hasta la edad de dos años y medio, lo que significa que podría simplemente reflejar las diferentes velocidades en las que los niños y niñas desarrollan las habilidades del lenguaje.

Así que no hay mucha diferencia entre los niños pero, ¿qué pasa con los adultos?

Cuando somos grandes

Cuando Campbell Leaper, el psicólogo de la Universidad de California que encontró la pequeña diferencia en los niños pequeños, Santa Cruz, llevó a cabo un metaanálisis sobre el tema, descubrió que eran los hombres los que más hablaban (2).

Hombres hablando

¡Sorpresa! Ellos hablan más.

Pero, nuevamente, la diferencia era pequeña.

Fue notable también que en los estudios hechos en laboratorios, en los que se les daba temas específicos para discutir a pares o grupos de personas, las diferencias encontradas eran más marcadas que en las pruebas realizadas en entornos más reales. Esto sugiere que quizás los hombres se sienten más cómodos en entornos inusuales como los de un laboratorio.

Los hallazgos de Leaper apoyaron una revisión de 56 estudios realizada por la investigadora lingüística Deborah James y la psicóloga social Janice Drakich publicada en un libro de 1993 sobre los estilos de conversación de ambos sexos (3).

Sólo dos de los estudios hallaron que las mujeres hablan más que los hombres, mientras que 34 de ellos mostraron que los hombres lo hacían más que las mujeres, al menos en algunas circunstancias, aunque inconsistencias en la forma en que los estudios habían sido realizados hicieron que fuera difícil comparar.

Afuera del laboratorio

Las conversaciones de la vida real han sido tradicionalmente las más difíciles de estudiar debido a la necesidad de que los participantes registren todas sus conversaciones.

Pareja en auto

En todas partes, los hombres parecen hablar un poco más.

Sin embargo, el psicólogo James Pennebaker, de la Universidad de Texas, Austin, desarrolló un dispositivo que graba 30 segundos de fragmentos de sonido cada 12,5 minutos. La gente no puede apagar el EAR (siglas en inglés para grabador electrónicamente activado), por lo que produce una muestra más fiable de lo que realmente está sucediendo.

En una investigación publicada en la revista Science en 2007, Pennebaker encontró que en las 17 horas de vigilia del día, las mujeres que participaron en el estudio en Estados Unidos y México pronunciaron un promedio de 16.215 palabras y los hombres, 15.669. Una vez más, una diferencia insignificante (4).
Por otro lado, es necesario recordar que no todas las conversaciones son del mismo tipo. Tal vez lo que importa es quién está escuchando.

Un análisis de un centenar de reuniones públicas realizado por Janet Holmes de la Universidad Victoria de Wellington, Nueva Zelanda, mostró que los hombres hicieron, en promedio, el 75% de las preguntas, aunque constituían sólo dos tercios de la audiencia.

Incluso cuando las audiencias estaban igualmente divididas en términos de género, los hombres formulaban casi dos tercios de las preguntas (5).

Más parecidos de lo que se piensa

Pareja hablando

La diferencia es casi insignificante, como en el caso de otros mitos.

A pesar de todas las pruebas de lo contrario, parece que estamos aferrados a la idea de que las mujeres hablan más.

De hecho, es uno de los muchos aspectos de la vida en la que asumimos que hay diferencias significativas entre los sexos, pero cuando se toma en cuenta la evidencia de la investigación, los hombres y las mujeres son mucho más similares de lo que a menudo se cree popularmente.
"A pesar de todas las pruebas de lo contrario, parece que estamos aferrados a la idea de que las mujeres hablan más"
Cuando los investigadores informaron a principios de este año que las niñas de cuatro años de edad tenían en un área particular del cerebro un 30% más de una proteína que se piensa que es importante para la adquisición del lenguaje, algunos sectores de los medios populares se apresuraron a interpretar esto como prueba de que las mujeres no pueden quedarse calladas.

De hecho, el estudio no nos dice nada acerca de las mujeres o los hombres (6). Los principales participantes fueron crías de rata, aunque diez niños y niñas también fueron examinados. Incluso los propios autores advierten en contra de hacer interpretaciones ligeras, señalando que aún no se ha estudiado si las diferencias humanas en las cantidades de esta proteína pueden explicar la diferencia en las habilidades lingüísticas.

De dónde viene el mito

Entonces, ¿de dónde viene la idea de que los hombres pronuncian 7.000 palabras al día frente a las 20.000 de las mujeres?

La afirmación apareció en la cubierta de la pasta del libro "El cerebro femenino", escrito en 2006 por Louann Brizendine, neuropsiquiatra de la Universidad de California en San Francisco, y ha sido ampliamente citada.

Cuando Mark Lieberman, profesor de lingüística en la Universidad de Pennsylvania, cuestionó el uso de esas cifras, que parecían estar vagamente basadas en unos números aparecidos en un libro de autoayuda, Brizendine estuvo de acuerdo con él y se comprometió a eliminarlas de futuras ediciones.

Lieberman trató de rastrear el origen de los datos estadísticos (7), pero tuvo poca suerte: sólo encontró una afirmación similar en un folleto de orientación matrimonial de 1993, que está lejos de ser el estándar de oro de la evidencia científica.




1. clic A meta-analytic review of gender variations in children's language use: talkativeness, affiliative speech, and assertive speech
2. clic A meta-analytic review of gender variations in adults' language use: talkativeness, affiliative speech, and assertive speech
3. clic Gender and conversational interaction
4. clic Are Women Really More Talkative Than Men?
5. clic Wellington working paper in linguistics
6. clic Foxp2 Mediates Sex Differences in Ultrasonic Vocalization by Rat Pups and Directs Order of Maternal Retrieval
7. clic Sex-linked lexical budgets

Fuente:

BBC Ciencia

25 de noviembre de 2013

¿Por qué las voces cambian a medida que envejecemos?

Niños en un coro

Por varios motivos.

Durante la infancia nuestra voz cambia gradualmente con el crecimiento de la laringe y la maduración de las cuerdas vocales.

Luego, en los niños ocurre un cambio dramático en la pubertad porque las hormonas cambiantes afectan el tamaño y la forma de la laringe y la voz se "quiebra".

La mayoría de las voces luego permanecen relativamente estables durante varias décadas hasta que más adelante en nuestra vida la voz se debilita y se vuelve temblorosa porque los músculos comienzan a encogerse y las membranas se afinan.

Las voces de los hombres tienden a subir de tono, mientras que con las de mujeres ocurre lo opuesto.
 
A pesar de estos cambios, nuestra voz puede seguir siendo reconocible por familiares y amigos a lo largo de la vida.

Fuente:

BBC Ciencia

21 de septiembre de 2013

Como hacer Vick VapoRub en casa

vicks vaporub

Vicks Vaporub… el ungüento para el pechito…

Hoy vamos a proponer una receta muy sencilla y rápida para preparar un “Vicks Vaporub” casero que nos va a venir muy bien para aliviar esa tos y congestión nasal que de vez en cuando nos ataca.

El autor del post original (en inglés) habla maravillas de esta versión casera del mítico ungüento… bueno, vamos al grano:

Ingredientes:
- 2 cucharaditas de cera de abeja
- 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (supongo que también valdría de oliva normal)
- 25-35 gotas de aceite esencial de menta
- 15 gotas de aceite esencial de eucalipto
- 10-15 gotas de aceite esencial de romero

La preparación es tal como sigue:

- En primer lugar se mezcla la cera de abeja y el aceite de oliva en un recipiente de vidrio al baño maría, removiéndose bien hasta que la cera se derrita por completo.
- Se añaden los aceites esenciales y se bate la mezcla.
- Antes de que el potingue comience a endurecerse, pasarlo a un recipiente pequeño con tapa.
- Dejar reposar durante una hora o así. Si lo metéis en el frigo, la mezcla cogerá consistencia más rápidamente.

Como es habitual, he sido bastante breve. Si queréis echarle un vistazo al post original, más extenso y con imágenes, lo tenéis aquí.

Tomado de:

Sin Dinero

27 de agosto de 2013

Los mitos que la gente cree sobre los antibióticos

 CONSEJOS PARA TOMAR ANTIBIOTICOS

  • La mayoría de la tos y resfriados se mejoran solos, los antibióticos no aceleran la recuperación
  • Pregunte a su médico si realmente necesita un antibiótico
  • Toser con flema no es una razón para tomar antibiótico
  • El dolor de garganta con moqueo nasal y flemas son signos de una menor probabilidad de que el antibiótico responda
  • La temperatura alta, garganta irritada y sentirse realmente enfermo significan que probablemente necesite un antibiótico
  • Siempre tome toda la dosis que se le indique y durante el tiempo recomendado
  • Nunca guarde sobrantes. Lo que se receta para una infección puede no funcionar en otra
  • Si la enfermedad no mejora es probable que su médico le recete entonces tomar un antibiótico
  • En caso de una enfermedad grave un antibiótico puede salvar la vidas

Antibióticos

Mucha gente piensa que un antibiótico puede curar la tos, el resfriado o la gripe.

La mitad de la gente que consulta a su médico con una infección respiratoria que presenta síntomas como tos, resfriado o gripe, esperan que se les recete un antibiótico para curar el trastorno, revela un sondeo en el Reino Unido.

A pesar de que se piensa que los antibióticos son remedios "milagrosos" que pueden curarlo todo, estos fármacos no pueden combatir los virus que son la causa de la mayoría de las infecciones respiratorias.
Sin embargo, 25% de adultos encuestados piensa que un antibiótico puede curar una tos o un resfriado.

La investigación, llevada a cabo por la Agencia de Protección a la Salud (HPA) del Reino Unido, entrevistó a 1.800 adultos en Inglaterra.

Encontró también que una de cada 10 personas guarda el sobrante de sus tratamientos antibióticos y muchos se automedican con esos sobrantes la próxima vez que caen enfermos.

Tal como señala la HPA el mal uso de estos medicamentos está llevando a un incremento drástico en el número de infecciones que no pueden curarse.
La doctora Cliodna McNulty, jefa de atención primaria de la HPA, expresa que la automedicación, además de que puede tener riesgos para la salud, está incrementando la resistencia a los medicamentos.

"La mayoría de las personas pueden tratarse a sí mismas en su casa utilizando las medicinas que se venden sin receta que son para aliviar los síntomas" dice la experta.

Entre los entrevistados por la HPA 500 habían recibido una prescripción para antibiótico durante el año previo, de éstos 11% informó que había guardado el sobrante y 6% dijo que esperaba tomarlo si presentaba una futura infección.

Tal como expresa la doctora McNulty aunque estos números parezcan pequeños, se trasladan a números enormes cuando consideramos que, sólo en este país, 30% de la población toma antibióticos cada año.

En otros países la situación es incluso más grave.

En América Latina, por ejemplo, muchos países siguen permitiendo la venta de estos medicamentos sin receta médica.

Sólo en Chile, Costa Rica, Perú, Venezuela y México se restringe la venta de estos fármacos.

"Hay evidencia de que entre más antibióticos tomes más probabilidad tendrás de desarrollar resistencia" señala la doctora McNulty.

"Y también tendrás más probabilidades de sufrir diarrea vinculada al antibiótico".

"No es cura para todo"

La HPA afirma que los profesionales de salud deben resistir la demanda de sus pacientes de tratamientos antibióticos cuando se sabe que éstos no tienen efecto en la tos y los resfriados.

La Agencia encontró que 97% de los encuestados dijeron que cuando habían pedido a su médico un antibiótico, éste se los había recetado.

"A pesar de muchos años de campañas públicas informando a la gente que los antibióticos no funcionan contra la tos, el resfriado y la gripe, nuestro estudio muestra que siguen prevaleciendo estos mitos", expresa la experta.
"A pesar de muchos años de campañas públicas informando a la gente que los antibióticos no funcionan contra la tos, el resfriado y la gripe, nuestro estudio muestra que siguen prevaleciendo estos mitos"

Dra. Cliodna McNulty

"Entendemos que la gente se siente muy mal cuando sufre una tos, le duele la garganta o padece un resfriado o gripe, pero para la mayoría de las personas estos síntomas, aunque desagradables, son de corta duración".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la resistencia que están desarrollando muchos microorganismos a los antibióticos se está convirtiendo en uno de los problemas de salud pública más graves del mundo.

Tal como señala la doctora Clare Gerada, presidenta del Colegio Real de Médicos Generales del Reino Unido, señala que "los antibióticos son algo maravilloso cuando se utilizan apropiadamente, pero no son una cura para todas las enfermedades y no deben ser vistos como tal".

"Pero a menudo lo opuesto es cierto, cuando se usan en exceso o inapropiadamente estos fármacos pueden en causar más daños que beneficios reduciendo la inmunidad del paciente a enfermedades o desarrollando una inmunidad a los fármacos".

"Y ambas cosas pueden tener consecuencias negativas para la salud", agrega la experta.

Estas consecuencias se están viendo ya.

El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades calcula que, sólo en Europa, cada año unas 25.000 personas mueren como consecuencia directa de una infección resistente a los medicamentos disponible.

Tomado de:

BBC Ciencia

25 de junio de 2013

¿Por qué se nos hace un nudo en la garganta?

El nudo se forma porque el cuerpo está en estado de alerta

Es una reacción involuntaria frente a la angustia y el estrés

Los músculos de la garganta y el esófago se tensan


Cuando algo nos preocupa hasta la angustia nuestro cuerpo lo expresa. Sentimos opresión en el pecho, la boca del estómago retorcida y un nudo nos aprieta la garganta, a veces de tal forma, que no nos salen las palabras.

Sucede así porque ante una situación de estrés, nuestro cuerpo se pone a la defensiva. Se desencadenan una serie de reacciones fisiológicas involuntarias, entre ellas el nudo en la garganta, que nos preparan para afrontar una posible agresión.

Nos convertimos en animales al borde de la huida ante un depredador, como antílopes acechados por leonas en la sabana. Pero en nuestro mundo desarrollado, las amenazas son el estrés por la situación laboral, el desamor, el miedo por no lograr el bienestar de los hijos o la hipoteca, por ejemplo.

El nudo se produce porque los músculos del esófago y la garganta se contraen. El efecto es de ligero estrangulamiento o de bola que impide tragar. Ocurre porque el acto de la ingesta de alimentos es una acción incompatible con la huida. Por este mismo motivo, también se nos seca la boca. Los vasos sanguíneos que riegan las glándulas salivares se contraen y así se restringe la producción de saliva.

Para optimizar el combustible del cuerpo, que es el oxígeno, la respiración se acelera y los bronquios se dilatan. Así llega más cantidad a los músculos. Las pupilas se dilatan y se eleva el párpado superior para que entre más luz y podamos ver con detalle, aumenta el ritmo cardíaco para elevar la sangre que fluye a los órganos y así tener disponible la energía necesaria en caso de tener que huir repentinamente.

Para evitar pérdidas de energía y concentrarlas en la escapada la sangre se desvía a los órganos internos, las manos y los pies se enfrían, la cara palidece, disminuyen los movimientos intestinales y se contraen los esfínteres para impedir la defecación o la micción. Cuando la situación que nos origina la ansiedad desaparece, nos relajamos, el nudo se deshace y todo vuelve a su estado habitual.

Fuente:

RTVE Ciencia

9 de enero de 2013

Miles de muertos por la ola de contaminación en Irán

Vista de Teherán cubierta por la polución.

Teherán es famosa por su contaminación, sobre todo durante los inviernos secos.

La densa niebla marrón que durante los últimos diez días ha cubierto nueve grandes ciudades de Irán, incluyendo la capital, ha causado la muerte de miles de personas, según las autoridades del país.

El viceministro de Salud de Irán dijo que alrededor de 4.460 personas murieron por la contaminación del aire en Teherán en los primeros nueve meses de 2012.
Durante el punto álgido de la crisis aumentó en una tercera parte el número de personas que tuvieron que ser ingresadas en el hospital y los pasillos de las clínicas estuvieron llenas de gente con problemas respiratorios, niños y mujeres esperando recibir oxígeno y tratamiento.

La oficina de la BBC en Teherán, ubicada en las montañas, en la zona norte de la ciudad, ofrece a menudo una vista despejada de la impresionante Teherán.

Pero estos días sólo se ve el perfil borroso de los edificios más altos y la torre de comunicaciones Milad destacando entre la nube de contaminación.

Peor que nunca

Es imposible caminar por la calle sin llevar puesta una mascarilla sobre la boca y la nariz, pero aún así los ojos te empiezan a llorar y te duele la garganta por la contaminación, que según los expertos está formada por partículas de grafito, dióxido de azufre y bencina.

Teherán ha sido tradicionalmente famosa por su contaminación, sobre todo durante los inviernos secos, como éste.

La cordillera de Alborz impide que el viento llegue a la ciudad para limpiar el ambiente. Y además Teherán está inundada por coches y rodeada por fábricas de cemento y estaciones eléctricas.

Pero la calidad del aire es ahora peor que nunca.

Teherán apenas disfruta de 100 días saludables al año. El Ministerio de Salud informó de un aumento en las enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como de un incremento de la variedad de tipos de cáncer relacionados con la contaminación.

Cada año 5,5 millones de vehículos expulsan al aire de la ciudad cinco millones de toneladas de dióxido de carbono y otros gases venenosos.

¿Culpa del petróleo?

Mujeres cubiertas por tapabocas en Teherán

Es imposible caminar sin sufrir los efectos de la polución en las grandes ciudades.

Algunos expertos creen que el petróleo refinado en el país es de baja calidad y por tanto ha contribuido a la situación.

El diario Donya-e-Eqtesad, crítico con el gobierno, pidió este domingo en un editorial que se mejore la calidad del combustible. 

Sin embargo, en la televisión oficial, varios funcionarios negaron que la nube amarillenta que cubre las ciudades tenga que ver con el carburante local.

Organismos públicos, escuelas, universidades y bancos volvieron a abrir el domingo después de que el gobierno ordenara cerrarlos durante cinco días para intentar reducir los niveles de contaminación.

Además, el ejecutivo a impuesto estrictas reglas para el tráfico en Teherán. Se trata de un plan por el cual, dependiendo del último número de la matrícula del automóvil, la mitad de la flota no puede circular en días específicos.

Pero se trata de tácticas a corto plazo que no tienen demasiado impacto a la larga.

Sin un plan efectivo del gobierno para lidiar con la contaminación, a los ciudadanos y las autoridades sólo les queda esperar que la lluvia y el viento limpien el esmog.

"No salga de casa"

"No te confíes sólo con esta receta, escucha a tu madre y no intentes salir de casa. Bebe toda la leche y agua que puedas "
Doctor Bahrami

En el nuevo hospital de Farmaniyeh, en el norte de Teherán, los niños tosen mientras esperan con sus madres a que les atiendan.

La mayoría reciben difenhidramina y jarabes.

"No te confíes sólo con esta receta, escucha a tu madre y no intentes salir de casa. Bebe toda la leche y agua que puedas", le dice el doctor Bahrami a un niño de 10 años que tose cada vez que respira.

"Puede mezclar agua caliente con miel y que la beba para parar la tos", le dice a la madre.

Teherán, donde viven cerca de 14 millones de personas, necesita un plan estratégico para acabar con la peligrosa contaminación.

Pero tan pronto como vuelve el viento y el esmog se diluye, el problema se olvida rápido... hasta la próxima ocasión en que la nube marrón vuelve a descender.


Fuente:

BBC Ciencia

27 de noviembre de 2012

¿Por qué no podemos respirar debajo del agua?

Seguramente, lector, se habrá preguntado alguna vez por qué los seres humanos no tenemos la habilidad para respirar bajo el agua, como lo hace Acuamán o el Hombre de la Atlántida, o… los peces. Una de nuestras fuentes de energía diaria es el oxígeno, el cual obtenemos del aire mediante la respiración. Pero en el agua también hay oxígeno, y los peces pueden obtenerlo justamente de allí, ¿así que por qué es que nosotros no? Hagamos un paseo evolutivo para ver cómo es que ha cambiado tanto la respiración.


Tiktaalik roseae

Una interesante pregunta que nos permite remontarnos a unos 400 a 380 millones de años, que es cuando los primeros seres anfibios se expanden fuera del agua. Hasta esos tiempos, sólo las plantas y los insectos habían colonizado la tierra, el resto de la vida animal tenía el océano como única morada desde hacía miles de millones de años. Así es que nosotros los humanos, que somos primates y mamíferos, evolucionamos a partir de aquellos peces que comenzaron a vivir en aguas bajas, y se ayudaban con las aletas delanteras para moverse por el bajo fondo así poder cazar las presas que surcaban la superficie del agua. De esas criaturas surgieron los tetrápodos, primeros reptiles cuadrúpedos de los que evolucionaron todos los animales terrestres, incluyendo a los reptiles, mamíferos y aves.

Volvamos al oxígeno, tan necesario para mantener nuestro cuerpo funcionando. Nosotros lo respiramos a través de la nariz o la boca, luego baja por la tráquea hacia los pulmones, donde se dispersa por los alvéolos, que se encargan de intercambiar gases con las células sanguíneas. Los desperdicios, como el dióxido de carbono, siguen el camino inverso, y son espirados hacia fuera por la boca o la nariz. Los peces hace más o menos lo mismo, pero sólo que no permiten la entrada de aire a su sistema, sino que lo que entra es agua. Esta pasa por sus órganos especializados, las branquias, y allí se extrae el oxígeno, y se descarta el dióxido de carbono.

Son dos sistemas incompatibles. Nuestro sistema respiratorio no está capacitado para poder extraer el oxígeno del agua, ni los peces con branquias pueden hacerlo del aire. Así que, pasamos de preguntarnos por qué no podemos respirar bajo el agua a querer saber ¿cómo sucedió que de unos peces evolucionamos todos los animales que respiran aire hoy en día?

Cuando nosotros los humanos no somos más que un embrión, no somos tan diferentes a un pez. Incluso tenemos unas hendiduras llamadas el arco branquial, situadas a ambos lados de nuestra faringe, es decir la garganta. En los peces, esas hendiduras se abren para formar las branquias por las que pueden respirar el agua, en nosotros los mamíferos esas hendiduras se cierran. Pero en raras ocasiones nacen niños en los que esas hendiduras branquiales no se han cerrado del todo, lo que puede provocarles quistes, y en casos más extremos niños en los que crezcan vestigios de cartílagos similares a las branquias de los peces.

Esos son vestigios de nuestro pasado evolutivo. Hoy en día existen unos peces que respiran como nosotros, y no hablamos de los delfines y ballenas, que no son peces, sino mamíferos, sino que nos referimos a los llamados peces pulmonados. Estos respiran aire, y no agua. Sus antepasados eran parientes de los que dieron origen a los tetrápodos, que comenzaron también a respirar aire, y nos alejaron de la posibilidad de respirar bajo el agua.

Si vieron alguna vez un pez que es sacado del agua, verán que mueve la boca, como queriendo respirar por ella. En cierto modo lo hacen, no están capacitados para aspirar aire como los animales terrestres, pero pueden tragar aire y el tejido del estómago llega a captar algo, muy poco, ya que esos vasos sanguíneos no están capacitados para el intercambio de gases. Los peces de hace 400 millones de años que reptaban por las aguas barrosas comenzaron a tener órganos un poco más eficientes en captar el oxigeno del aire, luego aparecieron los anfibios, que pueden obtenerlo a través de la piel o tragándolo, como hacen las ranas, y más tarde evolucionaron los reptiles, y a partir de ellos las aves y los mamíferos, grupo al que pertenecemos.

Fuente:

Sinapsit

30 de octubre de 2012

Más alla del miedo: ¿Qué es el terror?

El terror es una sensación de miedo muy intensa. El miedo se define como una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo real o imaginario; cuando el miedo ya ha superado los controles cerebrales y el sujeto no puede pensar de forma racional, aparece el terror.

Terror 

El terror puede generar sudoración fría, la parálisis del cuerpo y, en los casos más extremos, el fallecimiento por paro cardíaco. La clave para controlar el miedo y el terror es el autocontrol. Los psicólogos recomiendan tratar de respirar de forma lenta e intentar poner la mente en blanco.

Por otra parte, el terror es un género literario y cinematográfico, que reúne a aquellas obras que buscan ocasionar miedo en el receptor. Así nos encontramos, por ejemplo, con los cuentos de terror escritos por autores como Edgar Allan Poe o Stephen King, o con películas de terror como Friday the 13th. (Viernes 13 o Martes 13, según el país).

Se conoce como El Terror al periodo de la Revolución Francesa comprendido entre 1793 y 1794, donde los revolucionarios llevaron a cabo una fuerte represión contra los opositores. Maximilien Robespierre, uno de los líderes revolucionarios, aseguraba que el denominado Terror era sólo la justicia rápida, severa e inflexible. Cabe destacar que el propio Robespierre fue ejecutado sin proceso ni juicio.

Esta concepción política del terror derivó en el terrorismo de Estado, que tiene lugar cuando quienes ocupan el poder estatal utilizan métodos represivos e inconstitucionales para imponer una dictadura y disponer del control absoluto de la sociedad.

Fuente:

Las 10 películas de terror que más calorías te hacen quemar

resplandorVer una película de terror consume aproximadamente la misma cantidad de calorías que dar una caminata de 30 minutos, según se desprende de un estudio en el que ha participado la Universidad de Wetminster (Reino Unido) y del que se hace eco el diario The Telegraph

Concretamente, la película que más calorías consume es El Resplandor, un thriller psicológico que llega a quemar 184 calorías debido a que acelera el pulso y produce un aumento del latido cardíaco, del consumo de oxígeno del exterior y de la expulsión de dióxido de carbón. Todos estos cambios fisiológicos son consecuencia de la liberación de adrenalina (como consecuencia del miedo) que aumenta el estrés del organismo, reduce el apetito e incrementa la actividad del metabolismo basal, tal y como aclara el fisiólogo Richard Mackenzie, que participa en el estudio, basado en las experiencias de diez voluntarios.

A la cabeza de la lista de las diez películas que más consumo calórico nos producen figuran también Tiburón (161 calorías) y El Exorcista (158 calorías), en segunda y tercera posición respectivamente. Completan el ranking las cintas Alien (152 calorías), Saw (133), Pesadilla en Elm Street (118), Paranormal Activity (11), La Matanza de Texas (107), el Proyecto de la Bruja de Blair (105) y [Rec] (101).

Fuente:

18 de octubre de 2012

Fumar dentro del coche intoxica el aire por encima de los límites recomendados por la OMS

Un estudio ha relevado que fumar en los coches aumenta los niveles de partículas finas contaminantes, muy peligrosas para la salud, superando los límites recomendados por los distintos Ministerios de Sanidad del mundo.



Médicos de Gran Bretaña midieron las concentraciones de este tipo de partículas en coches conducidos por 17 personas, 14 de ellos fumadores, utilizando un monitor electrónico en el asiento trasero.

La investigación aparece en la revista médica británica Tobacco Control.

A los voluntarios se les pidió que tuvieran un comportamiento normal, siguiendo sus hábitos de fumadores o no fumadores, de esta manera se hizo un seguimiento de tres días de los niveles de humo en los coches. De los 104 viajes que se hicieron, con una duración de 27 minutos, 63 estuvieron libres de humo.

En los viajes en los que se fumaba, los niveles de partículas finas fueron de media unos 85 microgramos por metro cúbico, frente a los 25 microgramos por metro cúbico para la contaminación interior establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Incluso cuando el conductor abría la ventana o encendía la ventilación para eliminar el humo, los niveles de partículas todavía estaban por encima del punto de referencia en algún momento durante estos viajes.
El pico promedio durante los viajes de fumadores fue de 385 microgramos por metro cúbico, siendo el más alto de 880. En contraste, los niveles de partículas durante los viajes de no fumadores fueron sólo de 7,4 microgramos por metro cúbico.

El tamaño de estas partículas medidas es inferior a 2,5 micrómetros de diámetro. Estas partículas tan pequeñas se consideran muy peligrosas, ya que se pueden presentar en el pulmón, causando irritación.
Los niños expuestos a estos niveles de partículas finas son propensos a sufrir sus malos efectos en la salud
Dice Sean Semple, encargado del estudio, del Scottish Centre for Indoor Air en la Universidad de Aberdeen .

Hay un número creciente de países en legislar en contra de fumar en los coches, y tales medidas pueden ser apropiadas para evitar la exposición de los niños a estos altos niveles de humo.

En España está prohibido fumar conduciendo, no por la calidad del aire que respiramos, sino por considerarse una peligrosa distracción al conductor.


Fuentes:


5 de octubre de 2012

Si nos pintáramos todo el cuerpo con pintura dorada ¿nos pasaría lo mismo que a la chica de 'Goldfinger'?

 

Una de las imágenes míticas de la saga de James Bond (era Sean Connery, of course) pertenece a la tercera película, estrenada en 1964 bajo el título Goldfinger. Además de estrenar el autómovil Aston Martin DB5, que reaparecería en “Operación Trueno” (Thunderball) y en otras películas como “GoldenEye” y “Casino Royale”, una chica es asesinada de un modo muy original: cubriéndose cada centímetro de su piel con pintura dorada.

La intención es que así su pies sea incapaz de respirar y muera asfixiada. La actriz que interpretaba a la pobre chica dorada era Shirley Eaton, y publicó su autobiografía en el año 2000, a pesar de que corría la leyenda urbana de que había muerto asfixiada durante el rodaje de la escena. De hecho, los productores de la película creyeron conveniente que un médico asistiera al rodaje de la escena y que se dejaran 10 centímetros de piel sin pintar en el abdomen de la actriz, a fin de que la piel pudiera “respirar”.

Pero ¿cuánto hay de cierto en esto? ¿Realmente la piel necesita respirar y si tapamos todos sus poros nos asfixiaríamos?


A pesar de lo gráfico de la secuencia cinematográfico, sería imposible asfixiar de ese modo a una persona, ni con pintura dorada ni con pintura de cualquier otro color. Básicamente porque solo respiramos por la nariz y la boca, no por los poros de la piel. Si acaso, la mujer podría morir de calor, siempre que dejáramos la pintura el suficiente tiempo cubriendo su piel, porque los poros, bloqueados por la pintura, no podrían sudar, que es la forma que tiene nuestro cuerpo de regular su temperatura.

Otra suerte correría el ratón marsupial de Douglas (Smithopsis douglasi), porque es un animal de doce centímetros de longitud que respira por la piel. Él sí que podría haber protagonizado la escena de Goldfinger, aunque no fuese un personaje tan glamouroso (aunque el marsupial no fue descubierto hasta 1998, bastante después del rodaje).

Tal y como explica John Lloyd en El nuevo pequeño gran libro de la ignorancia:
Los ratones marsupiales de Douglas nacen inusualmente poco desarrollados: su período de gestación es de tan solo doce días, y la cría nacida apenas es más larga que un grano de arroz. Por lo tanto, no pueden utilizar los pulmones inmediatamente, así que intercambian el oxígeno y el dióxido de carbono a través de la piel: algo que antes se creía imposible en cualquier mamífero. Los investigadores se dieron cuenta de ello cuando se percataron de que las crías recién nacidas ni respiraban ni estaban muertas.
Pero bueno, Bond es Bond, y se lo perdonamos, como perdonamos que en las novelas de piratas aparezcan tantos mapas con una X señalando el tesoro, a pesar de que no hay mapas así documentados históricamente.

Fuente:

Xakata Ciencia

Fuerza protón-motriz: el poderoso aliento de la vida

En 1961 el destacado bioquímico británico Peter Mitchell publicó en Nature un artículo en el que dilucidaba uno de los últimos grandes misterios por resolver en el estudio de la respiración celular: el mecanismo gracias al cual la energía extraída a partir de los electrones arrancados a los combustibles orgánicos a lo largo de las cadenas respiratorias se gestiona en el interior de la mitocondria antes de ser almacenada en forma de ATP, cerrando un amplio capítulo de la investigación bioquímica iniciado siglos atrás.

Desde que Lavoisier estableciera la equivalencia de respiración y combustión hacia finales del siglo XVIII, el estudio de este asunto central de la fisiología había recorrido un largo camino plagado de escollos, afanosamente traspuestos gracias al empeño de destacadas figuras de la ciencia. Entre los hitos que lo jalonan, cabe señalar la identificación por Eduard Pflüger en 1870 de cada célula individual como el entorno en el que la respiración tiene lugar, aunque no fue hasta 1912 cuando B.F. Kingsbury precisó la mitocondria como el orgánulo concreto en el que se produce, afirmación que no obstante no fue ampliamente aceptada hasta que Eugene Kennedy y Albert Lehninger, en 1949, demostraron que efectivamente es en la mitocondria donde se encuentran las enzimas respiratorias. Para entonces ya era sabido que la respiración es el proceso, consistente básicamente en la oxidación de glucosa, del que procede la energía necesaria para sostener todas las funciones vitales, y la investigación se orientó a descifrar los mecanismos por los que esta energía es extraída y aprovechada en la realización de trabajo metabólico. Sobre el conocimiento de la hemoglobina y su capacidad para fijar oxígeno, se empezó a buscar un pigmento similar localizado en las células, en las que Charles MacMunn acabó por encontrar rastros de algo que llamó pigmento respiratorio que en realidad, como luego averiguó David Keilin, se trataba de una agregación de tres pigmentos diferentes que denominó citocromos, distinguiéndolos entre sí con las letras a, b y c, ninguno de los cuales fijaba directamente oxígeno como se esperaba. El propio Keilin ideó un primer modelo de cadena respiratoria en el que los átomos de hidrógeno, tras ser arrancados de la glucosa, eran escindidos, y cuyos electrones se hacían circular luego paso a paso por los eslabones de la susodicha cadena (los tres citocromos), extrayendo en cada uno una pequeña y manejable cantidad de energía, hasta que eran cedidos al oxígeno en el último paso para formar agua con la concurrencia del correspondiente protón.

El modelo de Keilin resultó clarividente, pero había que esclarecer un punto fundamental: ¿cómo se almacena esa energía para su posterior empleo en trabajo por todo el organismo?. La respuesta se había estado madurando en estudios paralelos sobre la fermentación, y fue brindada finalmente en 1929 por Karl Lohman con el descubrimiento del ATP, cuyo carácter de moneda energética universal fue paulatinamente estableciéndose en estudios posteriores, como por ejemplo los de Vladimir Engelhardt (quien demostró que la formación de ATP era el objetivo no sólo de los procesos de fermentación sino también de los de respiración), de Severo Ochoa (que cuantificó en hasta 38 las moléculas de ATP que pueden ser generadas a partir de una sola molécula de glucosa mediante la respiración), o los que concluyeron que también la energía cosechada de la luz por los organismos fotosintéticos se invertía en ATP.

El siguiente paso importante fue la caracterización de la ATPasa por parte de Efraim Racker. La ATPasa es un enorme complejo enzimático que canaliza la energía hacia la formación de ATP, y se encuentra embebido en la membrana interna de las mitocondrias junto a las cadenas respiratorias con las que, empero, no mantiene conexión física. Esto sugirió la existencia de algún intermediario desconocido que transfería la energía entre éstas y aquella, y cuya búsqueda se acometió de inmediato aunque resultó rotunda e insistentemente infructuosa. Es necesario advertir que además se habían puesto de manifiesto un par de aspectos curiosos del proceso respiratorio: Por un lado no se apreciaba una relación estequiométrica entre el número de electrones que circulaban por las cadenas y el de moléculas de ATP sintetizadas. Estas varían entre 28 y 38 por molécula de glucosa, empleándose para cada una entre 2 y 3 electrones. La ausencia de números redondos resultaba una característica realmente extraña en una disciplina, la química, en la que todo se expresa en números enteros. Por otro lado se había constatado la necesidad de una membrana, íntegra tanto física como funcionalmente, para que la circulación electrónica y la producción de ATP quedasen acopladas. En una membrana dañada el tránsito electrónico no cesa, pero queda desacoplado de la síntesis de ATP y éste no se produce, disipándose la energía extraída en forma de calor.

En este contexto irrumpió Mitchell, dedicado a la sazón al estudio del transporte activo de sustancias a través de membranas bacterianas. Había llegado a comprender que este transporte generaba un gradiente de concentración entre ambos lados de esas membranas, y la existencia de un gradiente supone el establecimiento de un potencial que eventualmente puede ser usado como fuerza motriz. A partir de estas ideas básicas Mitchell aventuró su teoría del acoplamiento quimiosmótico, una idea revolucionaria que conmocionó la bioquímica. Según su modelo, los átomos de hidrógeno extraídos de la glucosa en la matriz mitocondrial se descomponen en sus elementos, protones y electrones, entrando estos últimos en la cadena de transporte respiratorio. La energía que rinden en su “caída” hacia el aceptor final, el oxígeno, está acoplada a bombas que transportan los protones hacia el espacio intermembrana y que se localizan, como se averiguó posteriormente, en tres de los cuatro complejos que componen la cadena. Al ser la membrana impermeable a ellos, se crea un gradiente a su través que es de doble naturaleza: eléctrica (dada la carga positiva del protón) y química (gradiente de pH), constituyente de la llamada fuerza protón-motriz cuyo encauzamiento a través de la maquinaria ATPasa impulsa la síntesis de ATP.

Con este modelo quedaron explicadas la necesidad de una membrana íntegra, la relación no estequiométrica ni fija entre moléculas de glucosa procesada y de ATP obtenido y el fracaso en la identificación del fantasmal intermediario de enlace entre las cadenas respiratorias y el complejo ATPasa; el hecho es que sencillamente no existe tal; el espacio intermembrana es una represa en la que se almacenan protones contra gradiente de concentración aprovechando la energía que mueve los electrones hacia el oxígeno, y las ATPasas son las compuertas por las que se libera controladamente su fuerza contenida acoplándola a la producción de ATP, utilizado luego en cualquier lugar donde se precisa realizar trabajo. La aceptación general de esta brillante teoría no fue ni mucho menos inmediata. Muy al contrario, se recibió con sobrada incredulidad cuando no con abierta hostilidad en la comunidad científica, que tardó aún muchos años en asumirla como un descubrimiento; uno de los más importantes de la ciencia del pasado siglo para no pocos científicos hoy en día, y que acabó por granjearle a su genial autor el premio Nobel de 1978, además del reconocimiento final de sus colegas. Numerosos detalles del sistema quedaban por desvelar, así diversos aspectos del mecanismo de transporte electrónico de las bombas de protones o de la maquinaria ATPasa, muchos de los cuales se conocen ya al detalle. Esta última, por ejemplo, ha sido desentrañada pieza por pieza (se trata en definitiva de un portentoso nano-dispositivo mecánico-químico), y se ha medido con precisión la diferencia de potencial eléctrico a ambos lados de la membrana, que arroja un valor de 150 milivoltios a lo largo de un espacio de unos 5 nanómetros, que es el grosor de la membrana. Haciendo una simple conversión de escala, este potencial sería equivalente a 30 millones de voltios por metro; literalmente, disponemos de la energía del rayo en cada una de nuestras células.

Pero incluso ahora, la quimiosmosis plantea cuestiones de gran calado y trascendencia más allá de los límites de la bioquímica. A lo largo de los últimos años se ha puesto de manifiesto su carácter universal; toda vida conocida utiliza la quimiosmosis de una forma o de otra, hecho que ha llevado a algunos científicos a preguntarse por qué un mecanismo que, desde un punto de vista digamos convencional puede considerarse rocambolesco y contraintuitivo, parece ser inherente a la vida misma. Las posibles respuestas, serán materia de nuestra próxima entrega.

Tomado de:

E-Ciencia

20 de septiembre de 2012

Qué tanto enferman las palomitas de maíz (pop corn)

Palomitas de maíz

Las palomitas de microondas contienen diacetil, un saborizante artificial de mantequilla.

Un hombre en Estados Unidos recibió una indemnización de US$7,2 millones por daños tras haber desarrollado una enfermedad crónica pulmonar que, dijo, fue causada por inhalar la mantequilla artificial de palomitas de maíz.

El tribunal federal en Colorado acordó que Wayne Watson, de 59 años, debía ser indemnizado por el fabricante y la cadena de supermercados por negligencia al no advertir en un etiquetado sobre el peligro de esta sustancia. 

No es el primer caso vinculado a este compuesto químico, llamado diacetil, que se usa en la industria alimentaria como saborizante químico.

E incluso a la enfermedad asociada a la inhalación de este compuesto se le conoce como "enfermedad pulmonar de las palomitas".

El trastorno, cuyo nombre es bronquiolitis obliterante, es una afección pulmonar obstructiva que dificulta el flujo del aire a los pulmones y es irreversible.

Pero, ¿qué cantidad de diacetil puede causar esta enfermedad irreversible? Y si es peligroso inhalarlo, ¿por qué no se ha hecho más para crear conciencia de sus riesgos?

clic Lea: Se enferma por comer palomitas de maíz

El primero

Wayne Watson es el primer consumidor de palomitas de microondas al que se le disgnostica esta enfermedad, según informó su abogado.

El hombre fue diagnosticado en 2007 en una clínica en Denver después de lo que dijo eran "años de inhalar el olor de la mantequilla artificial de las palomitas que comía todos los días".

Pulmones

La enfermedad bloquea el movimiento del aire en los pulmones.

Los otros casos asociados a la inhalación de diacetil, presentados en los pasados 15 años, han sido principalmente de trabajadores de las fábricas productoras de palomitas donde se usa el ingrediente.

Según los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, "los trabajadores de plantas de palomitas de maíz de microondas y fábricas de saborizantes artificiales han desarrollado enfermedad pulmonar obstructiva que puede ser severa".

"En muchos casos en los que se llevó a cabo una biopsia, se encontró un tipo de bronquiolitis llamada bronquiolitis constrictiva obliterante".

"En esta enfermedad, las vías aéreas más pequeñas en los pulmones, los bronquiolos, desarrollan cicatrices y se ven constreñidos, bloqueando el movimiento del aire", informan los CDC.

Sin embargo, aunque se conocen los riesgos de inhalar cantidades "industriales" de diacetil, hasta ahora nadie había desarrollado la enfermedad por inhalar pequeñas cantidades del compuesto.

"Improbable"

Tal como le explica a BBC Mundo el profesor Miguel Calvo Rebollar, experto en aditivos y colorantes alimentarios de la Universidad de Zaragoza, España, este caso es "sumamente improbable".

"Hasta ahora había sido totalmente desconocido que aspirar el aroma de las palomitas de maíz en la bolsa pueda causar esta enfermedad", dice el experto.

"La enfermedad está vinculada a la inhalación de cantidades enormes, como los trabajadores de las fábricas".

"Pero la cantidad que se utiliza en los alimentos son mínimas, son de pocas decenas de microgramos por kilo".

El diacetil, explica Calvo Rebollar, es un subproducto natural de la fermentación. Y se le añade a algunos alimentos para que le impartan un sabor artificial de mantequilla.
"Si vamos a alertar al consumidor de todos los riesgos que tenemos con un producto, una bolsa de palomitas debería llevar unas 200 etiquetas de advertencia.Y la primera sería sobre el riesgo que puede tener una persona de atragantarse con una palomita"
Prof. Miguel Calvo Rebollar

Además de las palomitas de maíz, se usa en margarinas y ciertas aceites de cocina, como los que se venden en aerosol.

Según el especialista español, todos estos productos llevan cantidades muy pequeñas de diacetil porque de lo contrario el olor de la sustancia sería contraproducente.

"Si se le usara en cantidades grandes las palomitas olerían mal, tendrían un dolor dulzón, poco agradable y repelente. El olor a mantequilla se da usando cantidades pequeñísimas", afirma.

Por otro lado, agrega, no se sabe cuál es la cantidad que se usa en estos productos porque la industria no tiene que informar sobre estos compuestos.

"Pero aún así, a menos que haya sido una cantidad accidental la que provocó la enfermedad de este individuo, me parece un caso sumamente improbable", expresa.

Aunque en el caso de Wayne Watson se acusó a los fabricantes y supermercados de negligencia por no advertir sobre los riesgos potenciales, el profesor Calvo Rebollar no cree que sea necesario que estos productos lleven estas advertencias.

"Si vamos a alertar al consumidor de todos los riesgos que tenemos con un producto, una bolsa de palomitas debería llevar unas 200 etiquetas de advertencia", dice.

"Y la primera sería sobre el riesgo que puede tener una persona de atragantarse con una palomita".

"Creo que los jurados estadounidenses a veces se dejan influir en exceso por ideas extrañas. Y yo no creo que consumir o inhalar este producto sea peligroso".

"En la Unión Europea, igual que en Estados Unidos, hay regulaciones muy estrictas sobre las cantidades seguras de aditivos y saborizantes que se pueden usar en los alimentos".

"Así que yo no me preocuparía por comer este producto", agrega el investigador.

Fuente:

BBC Salud

Contenido relacionado