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9 de agosto de 2018

Al menos diez ríos se han secado en El Salvador por la falta de lluvia

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales del país centroamericano lleva adelante una campaña para plantar unos cinco millones de árboles en el país. 


Al menos una decena de ríos de la zona oriental de El Salvador se han secado debido a la falta de lluvia en el país centroamericano.

Se trata de ríos que "para esta época del año siempre tienen agua y en este año no presentan caudal", dijo Roberto Cerón, gerente de Hidrología del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), ente que ha recibido reportes de la red de observadores locales sobre esos afluentes, reseñó La Prensa Gráfica.

Según Cerón, los registros reflejan disminuciones de hasta 90 % en los caudales de los ríos del oriente, como el caso del río Torola, que tuvo una sequía similar en 2015 y 2016. El caudal de este afluente es de aproximadamente 40 metros cúbicos de agua por segundo, mientras que en julio apenas llegó a 4.

A finales de julio, el MARN informó que el déficit de lluvia en el país continuará en los meses de agosto, septiembre y octubre. Pese a que el noveno mes del año es típicamente el más lluvioso en la mayor parte del territorio salvadoreño, se prevé que en 2018 las lluvias sean 45 % menos del promedio.

Algunas de las razones que el MARN ha señalado como responsables del déficit de lluvias son la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle "de débil a moderado (menos lluvias)", y un fuerte enfriamiento, el más alto desde 1994, en el océano Atlántico Tropical Norte y el mar Caribe, lo que suele alterar la temporada de lluvias y el desarrollo de los ciclones tropicales.

Plantar 5 millones de árboles

El MARN lleva adelante una campaña para plantar unos cinco millones de árboles en El Salvador con el objetivo de hacer frente al cambio climático, causante del déficit de lluvia en el país.

La campaña es una iniciativa del Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (Conasav), que contempla la plantación de los árboles en las zonas más degradadas del país.

Tomado de: RT

20 de mayo de 2018

La genial idea de dos niños para ahorrar millones de litros de agua

Los ingenieros de Ford que oyeron hablar de esta idea se quedaron tan sorprendidos que ofrecieron instalar un dispositivo a tamaño real en uno de sus coches.

Es una idea que, un día, podría ayudar a ahorrar miles de millones de litros de agua. En vez de simplemente apartar las gotas de lluvia con los limpiaparabrisas de los coches, ¿por qué no recogerlas y reutilizarlas en el propio vehículo? Daniel y Lara Krohn son dos hermanos que estaban viajando en un automóvil con su familia el pasado verano cuando empezó a llover. Pero cuando su padre, Gerd, que iba conduciendo, intentó limpiar las manchas, el depósito del agua estaba vacío y el parabrisas no hizo más que ensuciarse los cristales.

La idea de los dos niños de capturar las gotas de lluvia para reutilizarla ganó el primer premio en una competición científica local y ha sido desarrollada ahora para un coche de pruebas de tamaño real. «Fue un auténtico chaparrón. Había agua por todas partes, menos en el depósito del limpiaparabrisas. Mi hermana y yo pensamos que esto era muy divertido y, de repente, la respuesta nos pareció obvia: reutilizar el agua de lluvia», cuenta Daniel, de 11 años, que vive en Jülich, Alemania.

«No podíamos creer que nadie hubiese pensado en ello antes», añade Lara, de 9 años. «Para probarlo, desmontamos nuestro camión de bomberos de juguete, le pusimos la bomba a un coche de juguete y lo probamos dentro de un acuario. Después añadimos un sistema de filtrado para asegurarnos de que el agua estuviese limpia. Funcionó muy bien».


Lea el artículo completo en:

ABC (España)

27 de febrero de 2018

4 claves para entender por qué Ciudad del Cabo puede ser la primera gran ciudad del mundo en quedarse sin agua

A partir del 1 de febrero, los habitantes de Ciudad del Cabo solo podrán utilizar 50 litros de agua al día.
Es una de las nuevas restricciones que entrará en vigor para tratar de evitar lo que se conoce como el 'Día cero': el momento en que por primera vez los grifos de una gran ciudad del mundo podrían quedarse sin agua ante la falta de reservas. 

Si los niveles en las presas no mejoran, las autoridades pronostican que a partir del 12 de abril la población tendrá que acudir a uno de los 200 puntos de distribución de agua que se abrirán en la ciudad para recoger un máximo de 25 litros diarios.

"Tienen que ahorrar agua como si su vida dependiera de ello, porque depende de ello (…). Nadie debería estar duchándose más de dos veces a la semana", dijo la jefa de gobierno provincial, Helen Zille, quien continúa convencida de poder evitar la emergencia.

Pero ¿cómo es posible que la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica y uno de los principales destinos turísticos del mundo haya llegado a esta crisis que su alcaldesa denominó como "punto sin retorno"?

1. La peor sequía del siglo

La ausencia de lluvias continuada en el tiempo es, sin lugar a dudas, uno de los motivos principales por los que Ciudad del Cabo ha llegado a este punto.

Después de varios años consecutivos con escasas precipitaciones en medio de una de las peores sequías del siglo en la región, los niveles de las presas de la ciudad cayeron en picado.

Si en 2014 se encontraban casi llenos, a inicios de este año estaban en el 28% de su capacidad.

La esperanza más cercana de que la situación pueda mejorar no llegaría hasta mayo, cuando comience la temporada de lluvias. 

Pero pueden volver a no ser suficientes y, en todo caso, la crisis no se solucionaría de manera inmediata.

"Llevará varios meses que las presas comiencen a rellenarse aunque sea un poco, y años antes de que se recuperen por completo", según publicó en el sitio Earther Christian Alexander, especialista en sostenibilidad y planificación urbana basado en Ciudad del Cabo
El fenómeno meteorológico "El Niño" es el principal responsable de la situación climática que afecta a la región, y que provoca que el extremo sur de África se convierta en una de las zonas más secas.

Sin embargo ¿por qué Ciudad del Cabo llegó a esta situación de emergencia si el fenómeno también afecta a otros países?

El artículo completo en:

BBC Ciencia

24 de marzo de 2017

Qué es "El Niño costero" y por qué puede ser el indicador de un fenómeno meteorológico a escala planetaria

No se había visto un desastre así desde 1998.

Las fuertes lluvias que se registran en Perú desde fines de enero han dejado al menos 75 muertos, más de 700.000 afectados y han causado importantes daños en viviendas y carreteras, principalmente en tres regiones del norte del país: Tumbes, Piura y Lambayeque.

Los efectos de las precipitaciones también se han dejado sentir en La Libertad, Cajamarca, Ica y Lima.

Solo en la región Piura hay más de 15.000 damnificados, que han sufrido los desbordes de los ríos y el colapso de los sistemas de alcantarillas.


Mientras, en la costa de Ecuador, los aguaceros han causado la muerte de 14 personas y causado daños a miles de viviendas, principalmente en las provincias de Chimborazo, Guayas, Los Ríos y Manabí.

Esta situación, que no se veía en las zonas afectadas en cerca de dos décadas, se debe a un fenómeno que, por sus consecuencias es parecido al fenómeno de El Niño, pero en este caso se ubica solo frente a las costas de Perú y Ecuador.

Los científicos peruanos lo han bautizado como "ElNiño costero" y expertos de todo el mundo lo están observando por si se trata de una señal de que se acerca un Niño de escala planetaria.
  
Calentamiento focalizado

Durante un fenómeno de El Niño, aumenta la temperatura del agua en toda la franja ecuatorial del océano Pacífico, hasta la costa norte de Estados Unidos, y los efectos se sienten en todo el mundo: lluvias monzónicas débiles en India, inviernos más fríos en Europa, tifones en Asia y sequías en Indonesia y Australia, entre otras calamidades.

Pero cuando el calentamiento ocurre solo en la zona costera de Perú y Ecuador, las anomalías (lluvias torrenciales) se restringen a estos territorios. Los expertos peruanos llaman "El Niño costero" al fenómeno, según el Comité Multisectorial para el estudio del Fenómeno de El Niño en ese país (Enfen). 

El hecho de que el aumento de la temperatura del agua ocurra solo frente ambos países, se relaciona con las corrientes de viento que circulan por esta zona.

A fines de 2016, unos vientos del norte, provenientes de Centroamérica, favorecieron el desplazamiento de aguas cálidas hacia el sur, dice el Enfen.

En su recorrido hacia la costa ecuatoriana y peruana, esta masa hídrica no encontró ninguna barrera, explicó a BBC Mundo el meteorólogo Nelson Quispe, director de área de Pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú (Senamhi). 

Los vientos costeros que iban en dirección opuesta -de sur a norte- "se debilitaron" durante los primeros días de diciembre de 2016 y permitieron el ingreso de las aguas cálidas de Centroamérica.

"Normalmente el viento que va de sur a norte ayuda a llevar la corriente marina de Humboldt, que es fría. Pero como el viento se había debilitado, la corriente también fue más débil", agregó Quispe.

El calentamiento anómalo del mar en la costa costera empezó a mediados de enero y ha causado que el agua alcance temperaturas pico de 29 ºC en Perú, y de 28 ºC en Ecuador

El artículo completo en:

BBC 

8 de junio de 2016

El dron que 'siembra' nubes para provocar lluvia




Un avión no tripulado ha probado por primera vez con éxito la conocida como 'siembra' de nubes, con la que los científicos pretenden provocar lluvia en épocas de sequía. El vuelo experimental, de Desert Research Institute (DRI) se ha llevado a cabo en Nevada (Estados Unidos). 

Este dron, conocido como Savant, alcanzó una altitud de más de 120 metros y voló durante aproximadamente 18 minutos. "Es un gran logro", ha apuntado el científico principal del proyecto, Adam Watts, experto en aplicaciones ecológicas y de recursos naturales. 

Este proyecto, primero en su tipo, está ayudando al Estado de Nevada abordar los impactos continuos de sequía y a explorar soluciones innovadoras para luchar contra la ausencia de recursos, tales como aumentar el abastecimiento de agua regionales. 

El equipo de investigación lleva más de 30 años de investigación y experiencia en la modificación del clima con experiencia probada en operaciones de fabricación aeroespacial y de vuelo de aviones no tripulados, según apunta el DRI en su página web.

"Hemos alcanzado otro hito importante en nuestro esfuerzo por reducir los riesgos y los costes en la industria de la siembra de nubes y ayudar a mitigar los desastres naturales causados por la sequía, el granizo y la niebla extrema", ha señalado el CEO de la asociación de aviones no tripulados de América, Mike Richards. 

"Con una envergadura de 3 metros de ancho y unos 24 kilos de peso, Savant es el vehículo perfecto para llevar a cabo este tipo de operaciones, debido a su perfil de vuelo superior, el tiempo que permanece en el aire y su resistencia al viento y a otras condiciones climáticas adversas", ha apuntado Richards.

Fuente:

El Mundo Ciencia

2 de febrero de 2016

Hallan nuevas evidencias de 'lluvia' de helio en Saturno

Se trata de la primera evidencia experimental fiable válida tanto para Júpiter como Saturno.

Mediante uno de los láseres más potentes del mundo, el láser OMEGA -se trata de un láser ultra intenso- del Laboratorio de Lásers Energéticos de la Universidad de Rochester en Nueva York (EE.UU.), un equipo de físicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) en Livermore, California (EE.UU.) ha logrado la primera evidencia experimental de “lluvia” de helio en el planeta Saturno, un fenómeno en el que una mezcla de hidrógeno líquido y helio separa las gotitas de helio en la atmósfera del planeta como si se tratara de la mezcla del aceite y el agua.

Los científicos llevan teorizando acerca de la lluvia de helio en el planeta Saturno desde mediados de los 70, pero hasta ahora las evidencias experimentales habían fallado. “Es una sorpresa que esto ocurra en un régimen tan amplio de tales temperaturas y densidades. Algo estaba sucediendo con la conductividad”, explica Gilbert Collins, físico de materia extrema en el LLNL y líder del trabajo.



Para la temperatura con la que cuenta Saturno, el planeta es un 50% más brillante de lo que debería. Una forma de explicar este brillo extra sería mediante el comportamiento de su envoltura masiva de gases de hidrógeno y de helio. Debido a que las temperaturas y las presiones se elevan en el interior del planeta, estos gases se convierten en estado líquido y a niveles aún mucho más profundos, el hidrógeno ya líquido se convierte en un material eléctricamente conductor o metálico, mientras que el helio permanece mezclado.



Sin embargo, cuando las condiciones atmosféricas superan cierto umbral de presiones y temperaturas, el helio líquido cae de esta mezcla en forma de lluvia. Así, según esta teoría, las gotitas de helio líquido formarían una especie de lluvia que desataría la energía potencial gravitatoria haciendo al sexto planeta del Sistema Solar, ser más luminoso de lo que debería.



Para llegar a estos resultados, que evidenciaron que este suceso también podría encontrarse en Júpiter, los científicos necesitaron cerca de 5 años y 300 disparos de láser para esbozar esta transición de fase con temperaturas entre los 3.000 y los 20.000 º kelvin y presiones entre 30 y 300 gigapascales.



Las conclusiones, que para todos han sido “inesperadas y emocionantes”, aparecen en la revista Science y fueron presentadas en la reunión de la Unión Geofísica Americana en San Francisco, California.

Fuente:

30 de noviembre de 2014

Perú: Costa perderá el 40% de agua por el cambio climático

Expertos advierten que el Perú está perdiendo sus fuentes de agua y pronostican eventos extremos que podrían ocasionar racionamiento y conflictos sociales si no se implementan medidas.

La capacidad actual de los glaciares peruanos es de 43 mil millones de metros cúbicos. (USI)
 
La capacidad actual de los glaciares peruanos es de 43 mil millones de metros cúbicos. (USI)
 
¿Se imagina usted vivir en una Lima tugurizada, donde el servicio de agua potable esté disponible solo por horas debido a su escasez, donde la gente proteste por la falta del recurso y todos los días surjan conflictos sociales por este tema? 

Aunque este escenario es hipotético, no está muy alejado de la realidad. Mientras el clima está cambiando y la tierra se está calentando –por el cambio climático–, la población de Lima está creciendo y la demanda de agua también, pero aún no se está adoptando medidas concretas para reducir el impacto del fenómeno.
 
Gabriela Rosas Benancio, directora de Meteorología Aplicada del Senamhi, señaló que los pronósticos para los próximos 15 años ya están mostrando cambios importantes en los patrones climáticos del país. Se observan, por ejemplo, menos lluvias en el valle del Mantaro, lo que, aunado al retroceso de los glaciares, significará que habrá menos agua disponible para la ciudad de Lima.

“Se predicen conflictos sociales por el agua y esto puede ser crítico más adelante”, explicó al recordar que el 66% de la población peruana se asienta en la costa, pero esta solo alberga un 2.2% de los recursos hídricos de todo el país. 

La arquitecta Liliana Miranda, del Foro Ciudades para la Vida, alertó que estudios realizados por la institución durante ocho años, con universidades alemanas y holandesas, así como con diversas organizaciones científicas que monitorean el cambio climático, evidenciaron que, al año 2100, la costa central del país perderá hasta el 40% de sus fuentes de agua.

“Todos los modelos climáticos aplicados en la costa demuestran que habrá menos agua disponible. Se perderá agua de los glaciares, las precipitaciones, el caudal de los ríos y el acuífero. Se estima que los caudales de los ríos perderán el 10.3% de su acuífero y el nivel de lluvias bajará en 11%”, comentó.

La especialista mencionó que, adicionalmente, los vientos calientes que vienen de la selva, al no encontrar un glaciar de contención, seguirán su camino hacia la costa y generarán lluvias inusuales e intensas. Estas, combinadas con los días de sequía más largos, pondrán a la ciudad de Lima en una situación de vulnerabilidad altísima, lo que también puede afectar la reserva de energía.

“Es probable que ello ocasione un déficit de agua para la población limeña, pero también podría ser que nos sobre el agua en algunos momentos. El escenario será de eventos variables y extremos, pero también puede ser que no nos pase nada, ya que los escenarios climáticos pueden ir variando en el tiempo. Mucho dependerá también de si las autoridades toman o no medidas de adaptación a estos cambios”, detalló.

Ante el aumento de la vulnerabilidad frente a las condiciones extremas, Miranda pidió a la población hacer un mejor uso del agua y no desperdiciarla. “Tenemos que bajar el consumo. Hay distritos que están usando más de 460 litros de agua por persona al día, cuando no necesitamos más de 80 L”, enfatizó.

Por otra parte, Rosas advirtió que la repetición frecuente de estos eventos extremos en el país puede aumentar la posibilidad de huaicos, derrumbes e inundaciones.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Pero no todos los escenarios son negativos. Las autoridades ya están tomando medidas para adaptarse al cambio climático. Rosas señaló, por ejemplo, que el Senamhi está trabajando con Sedapal en una proyección de la disponibilidad de agua para los próximos 20 años, a fin de planificar y poner en marcha proyectos de captación del recurso que eviten la escasez o algún desabastecimiento.


Además, para monitorear la situación de las reservas de agua del país, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) también está implementando 78 estaciones hidrometeorológicas de alta tecnología que brindarán información permanente y automática sobre las lluvias y condiciones de los ríos del país. 

Nelson Santillán, responsable de Glaciares y Lagunas de la ANA, indicó que estas se unirán a las 800 estaciones que tiene el Senamhi para monitorear las principales variables meteorológicas.

Asimismo, dijo que la ANA ha puesto en funcionamiento el Observatorio Nacional de Sequías, que permitirá evaluar qué impactos tiene este fenómeno para la toma de decisiones. 


Por Mariella Sausa (msausa@peru21.com)


Fuente:

Peru21

1 de junio de 2014

Un indicador de tempestades ¡hecho con sanguijuelas!


En el ámbito de la Gran Exposición Universal de 1851, que se celebró en el fastuoso Crystal Palace de Londres, se presentaron toda clase de ingenios que pusieron la ciencia positiva en el mascarón de proa de la civilización humana. Sin embargo, no todos los inventos eran igualmente sofisticados. De hecho, algunos resultaban tan aparatosos e inútiles que más parecían propios de una feria magufa en los que acostumbran a haber muchos prefijos tipo “bio”.

Por ejemplo, el doctor George Merryweather (1794-1870) presentó un invento que había bautizado con el nombre de Indicador de tempestades. Su funcionamiento era de veras pintoresca.

En el indicador de tempestades, al menos una de las sanguijuelas introducidas en doce botellas de agua hacía sonar una campana cuando se aproximaba la tempestad. Presuntamente, claro. Tal y como lo explica Gregorio Doval en Fraudes, engaños y timos de la historia:
Merryweather estaba convencido de que las sanguijuelas subirían a la superficie, donde se encontraban las campanas, al acercarse la tormenta. Previamente, durante un año entero, Merryweather había estado probando su invento junto a Henry Belcher, por entonces presidente de la Sociedad Filosófica y del Instituto Whitby. El indicador de tempestades fue definido como: “Una de las ideas más magníficas que emanaron siempre de la mente del hombre”. El inventor sugirió al Gobierno británico la instalación de estos aparatos a lo largo de la costa, pero su oferta fue rechazada y el invento quedó olvidado.
Tan curioso, pero ésta vez muy efectivo, es la ¿Qué es un storm glass? Y la primera predicción meteorológica de la historia

Más información | The victorian web

Fuente:

Xakata Ciencia

11 de agosto de 2013

Bangladesh: El país que surgió de una tormenta

Bangladesh 1970

Bangladesh surgió de una tormenta. Bueno, en realidad de una tormenta que desencadenó una hambruna que provocó una guerra que acabó dividiendo un país pero, como dice el adagio de los bloggers, no dejes que la Historia te desbarate un buen titular.

Durante la noche del 12 al 13 de noviembre de 1970 vientos de más de 180 km/h desencadenaron una ola de más de 12 metros de altura que azotó lo que en entonces se llamaba Pakistán Oriental. El ciclón Bhola que azotó el país durante los siguientes días mató entre medio millón y un millón de personas, amén de millones que quedaron sin hogar, convirtiéndose en la tormenta más mortífera de la historia, según lo documenta John Withington en su prolija “Historia mundial de los desastres”.

ciclon
ola
barco

Lo que hoy es Bangladesh era entonces la parte occidental de Pakistán, la secesión musulmana de la India al este y al oeste. El gobierno estaba en Pakistán Occidental, hoy Pakistán a secas, y los supervivientes de la catástrofe acusaron a las lejanas autoridades de inacción: cuarenta helicópteros del ejército habían permanecido parados en sus bases y quedaron sin repartir medio millón de toneladas de cereales almacenados, que hubieran ayudado a mitigar el hambre que se desató tras la tormenta.

“En 1971 el descontento se había convertido en una guerra civil”, relata Withington. Si mortífera resultó la Naturaleza mucho más fue la mano del hombre: el ataque ordenado por el presidente de Pakistán, Yahya Khan, para someter a los rebeldes causó la muerte de millón y medio de civiles. “Otros diez millones de personas abandonaron Pakistán oriental en dirección a la India y el ejército indio se unió a los rebeldes, consiguiendo derrotar al pakistaní en diciembre de 1971″. Como resultado, Pakistán Oriental -un país que no había siquiera alcanzado la mayoría de edad, pues se fundó 16 años antes- se convirtió en Bangladesh.

Pero no se acaban ahí las terribles consecuencias del ciclón. Para ayudar a los damnificados de la secuencia de desgracias el músico bengalí Ravi Shankar pidió ayuda a su amigo George Harrison, que organizó en Nueva York el Concierto por Bangladesh, al que asistieron 40.000 personas y que sirvió de inspiración para futuros azotes como Live Aid o We Are the World.

bangladeshchild

Ilustración de Diane Cook y Len Jenshel para One Earth.

Fuente:

Cooking Ideas

26 de abril de 2013

¿Es cierto que llueven sapos y culebras?

  • En todo el mundo hemos visto lluvias de animales varios
  • Unas teorías apuntan a mangas de agua que succionan a los animales
  • Otros expertos hablan de corrientes de aire caliente que los elevan
Ampliar fotoTromba marina estrecho de Gibraltar

Tromba marina estrecho de Gibraltar

Las previsiones apuntan que este mes de abril tendrá lluvias mil, al menos estas primeras semanas. Lloverá sobre mojado ya que hemos cerrado el mes de marzo como el más lluvioso desde hace 66 años.

Tanto llueve y tan furiosas son algunas de las tormentas que podríamos exclamar: “¡Están lloviendo sapos y culebras!”. La versión británica del dicho es: “¡Están lloviendo perros y gatos!” y la alemana: “Están lloviendo cachorros”.

La expresión está basada en hechos reales. Son muchos los casos recogidos en la literatura popular y los periódicos de fuertes tormentas que traen lluvias asombrosas de los animales más diversos.

Muy recordada en España es la lluvia de cientos de pequeñas ranas durante una tormenta en Rebolledo, una pedanía de Alicante, en 2007. Dos años antes cayeron ranas del cielo en Odzaci, una pequeña ciudad serbia, durante un aguacero acompañado de fuertes vientos.

En el pueblo británico Knighton también cayeron peces del cielo en 2004. A eso de las tres de la tarde amainaba la fuerte tormenta que había azotado el pueblo y los lugareños salieron a caminar. Entonces vieron en el suelo cientos de pequeños peces, algunos aún agonizantes. En Lajamanu, un pueblo en Australia, cayeron percas en 2010 y en el pueblo hondureño de Yoro caen peces las épocas de fuertes tormentas con cierta regularidad.

Los roedores también caen como granizo. Olaus Magnus, obispo de Suecia, menciona en su libro sobre la historia y costumbres de su pueblo, Historia Gentibus Septentrionalibus (1555), episodios en los que caían ranas, peces y ratas del cielo. En la ciudad noruega de Bergen en 1578 llovieron ratones amarillos.

Teorías del origen de las lluvias animales

La teoría más aceptada sobre el origen de estas lluvias animales es la que apunta a las mangas de agua, trombas marinas o rabos de nube. Estas son columnas de aire en rotación muy rápida que se extienden desde una nube de tipo cúmulo (las algodonosas) hasta la superficie acuosa, generalmente el mar o grandes lagos. A veces incluso se adentran unos metros en tierra.

En la zona de contacto con el agua, las mangas succionan todo aquello que la fuerza de sus vientos pueda levantar y lo lanzan hacia arriba. Allí, el viento en rotación puede alcanzar los 130 Km/h.

Las mangas duran entre 5 y 10 minutos, y su velocidad de traslación es de 5 a 20 Km/h. Se disipan cuando cesa una de las condiciones que mantienen activa, como cuando llegan a tierra o la lluvia cercana las intercepta.

Sin embargo, otras corrientes sostienen y arrastran durante unos minutos aquello que haya absorbido la manga, hasta que en un momento dado la fuerza de la gravedad es mayor que el viento y provoca la precipitación de las ranas o los peces hacia el suelo. Caen por tamaños, primero los más grandes y luego los más pequeños, en función de la pérdida de fuerza del viento.

Hay expertos que creen que no es imprescindible la formación de una manga de agua para desplazar peces o ranas unos cuantos kilómetros por el aire. Según su criterio, cualquier corriente de aire ascendente inusualmente intensa es suficiente.

Estas corrientes de aire caliente se elevan porque el aire caliente es más ligero que el frío. En ocasiones alcanzan velocidades que rondan los 90 kilómetros/hora, es decir, generan la fuerza suficiente para arrastrar hacia el cielo pequeños objetos y animales. A medida que suben se van enfriando, hasta que el vapor de agua que arrastra se condensa, forma nubes y entonces precipitan hacia el suelo los pequeños objetos y animales que haya arrastrado con el impulso de su ascenso.

Fuente:

RTVE Ciencia


8 de enero de 2013

¿Cómo predecir la próxima inundación?

Agua

La pregunta que se hace la mayoría de la gente cuando se avecinan tormentas e inundaciones es una que los científicos difícilmente pueden responder: ¿qué tan grave va a ser?

La realidad es que responder a preguntas como por qué cae la lluvia, dónde, cuándo y cómo penetra en el suelo o se desparrama en las calles, continúa siendo un reto para la ciencia.

Lograr predecir tormentas podría evitar grandes tragedias, la destrucción de hogares y la pérdida de miles de vidas.

Una de las iniciativas que han surgido con ese fin es un método de investigación que involucra a científicos desafiando las turbulencias y volando en el corazón de las tormentas - la única manera de medir lo que está sucediendo en su interior y transmitirlo en los modelos de previsión.

Vuelos de este tipo están planificados para este año en el suroeste de Inglaterra, en el Reino Unido, donde las violentas tormentas han causado múltiples catástrofes en los últimos años.

Dentro de las nubes

"Lograr predecir tormentas podría evitar grandes tragedias, la destrucción de hogares y la pérdida de miles de vidas"
Uno de los líderes de la investigación es el profesor Geraint Vaughan, de la Universidad de Manchester, quien afirma que por más buenos que sean los modelos de previsión "no podemos escapar al hecho de que la atmósfera es caótica".

Una posible solución es que los centros meteorológicos creen conjuntos de modelos con diferentes variables - grupos de simulaciones computarizadas para ver si coinciden los pronósticos.

De acuerdo con el profesor Vaughan: "A veces los conjuntos son muy similares (y distintos modelos de centros meteorológicos diferentes coinciden) - y en ese caso se puede hacer un pronóstico con mayor confianza y precisión.

"En otras ocasiones los conjuntos discrepan y la confianza es mucho menor”.

"Saber cómo construir e interpretar un conjunto es algo que se sigue investigando en profundidad, pero en principio se trata de un gran paso en la lucha contra la incertidumbre meteorológica."

Poder realizar un pronóstico preciso con varias semanas de anticipación usando este método es casi imposible – hay demasiados factores involucrados.

Previsiones de agua

Por el momento, la mejor opción es tratar de identificar los grandes cambios en curso – como la retirada del hielo marino en el Ártico o el ciclo de calentamiento del Océano Pacífico, resultando en fenómenos como El Niño y La Niña.

La comprensión de su impacto podría ayudar a predecir el clima de la temporada que viene.

Pero más allá de predecir las tormentas ¿podemos prever su impacto?

Uno de los proyectos previstos para finales de este año es el primero de una serie de "perspectivas hidrológicas" para el Reino Unido - pronósticos de las condiciones del agua con un mes de antelación.

Hombres en balsa por inundaciones

Los nuevos métodos buscan tomar en cuenta más variables para mejorar la predicción.

El proyecto se está preparando con datos de todas las estaciones de lluvia del país, junto con las lecturas de 1300 medidores fluviales del Reino Unido, e información sobre la humedad del suelo.

Según el profesor Alan Jenkins, del centro de ecología e hidrología (CEH por sus siglas en inglés), en Wallingford, Oxfordshire, al sureste de Inglaterra, se trata de un primer intento de darle a los interesados lo que han estado pidiendo - una guía de las condiciones del agua que se avecina"

"Obviamente seguimos con muchas incertidumbres, pero esperamos que nos ayude a estar más alertas ante posibles desastres”.

"Como con cualquier modelo, nos podemos preguntar si realmente es mejor que nada. No lo sabremos hasta que lo hayamos puesto en práctica".
Saturación del suelo

Un factor clave que está faltando en la previsión de inundaciones es el nivel de saturación del suelo.

Las estimaciones actuales son producidas mediante el análisis de una serie de variables como la lluvia, la temperatura y la evaporación.

Como solución, científicos en el Reino Unido buscan implementar una red de investigación con indicadores de humedad – entre 50 y 100 dispositivos en todo el país que transmitan datos a tiempo real sobre la cantidad de humedad en el suelo.

La red se asemeja a una de mayores proporciones en Estados Unidos, y en el caso del Reino Unido, tendrá un costo aproximado de £10 millones (alrededor de US$13 millones )
"No podemos escapar al hecho de que la atmósfera es caótica"
Professor Geraint Vaughan

La lógica detrás es que cualquier previsión sería mucho más precisa si los modelos informáticos incluyeran no solo las precipitaciones y el flujo del río, sino también el nivel de saturación del suelo.

Los dispositivos son rayos cósmicos para investigar la humedad - instrumentos pequeños que se colocan aproximadamente 2 metros por encima del suelo - que miden la intensidad de los neutrones.

La física básica describe cómo la actividad de neutrones se correlaciona con el agua y cada instrumento podría cubrir un área de aproximadamente un kilómetro cuadrado, con una profundidad de unos 50 cm.
El profesor Jenkins estima que si el proyecto se aprueba, la capacidad de alerta por inundaciones mejoraría en "varias horas".

"Poder prevenir inundaciones con 2-4 horas de anticipación puede hacer una gran diferencia - se pueden recolectar una gran cantidad de sacos de arena en ese tiempo".

Nada de esto va a poder evitar las críticas dirigidas a las autoridades cuando realizan previsiones equivocadas - pero es el inicio un largo y doloroso camino para tratar de hacerlo bien.

Es un tema de suma importancia.

Vidas, hogares, negocios, viajes - hay mucho en juego.


Fuente:

BBC Ciencia

8 de diciembre de 2012

Lluvia fosilizada revela la atmósfera del pasado


Lluvia Foto SPL

La presión atmosférica en el pasado pudo deducirse a partir de las marcas dejadas por la lluvia.

Huellas dejadas por gotas de lluvia preservadas en rocas de 2.700 millones de años de antiguedad están permitiendo descifrar la composición temprana de la atmósfera.

Midiendo los hundimientos o marcas dejadas en las rocas por la lluvia, los científicos lograron calcular la velocidad de las gotas en el momento de impacto.

Y esa velocidad ha permitido a su vez determinar la densidad del aire.

Esta nueva técnica de "paleobarometría", presentada en el actual encuentro de la Unión Geofísica de Estados Unidos, AGU por sus siglas en inglés, en San Francisco, contribuirá a la precisión de los modelos que buscan simular las condiciones en el pasado.

Hace 2.700 millones de años, la Tierra era muy differente del planeta que habitamos actualmente.

El planeta rotaba mucho más rápido, la Luna estaba más cercana y el Sol era mucho más débil. Y no había ni plantas ni animales porque el aire no era "respirable".

"Había probablemente bastante nitrógeno en la atmósfera, como ahora, pero no había oxígeno", explicó Sanjoy Som del Centro Ames de Investigación de la NASA.

"En lugar de oxígeno había probablemente gases de invernadero como dióxido de carbono y metano".

"Mi trabajo en paleobarometría no permite determinar exactamente de qué gases se trataba, pero ayudará a quienes trabajan con modelos de composición atmosférica al darles ciertos parámetros", dijo Som a la BBC.

La clave de las gotas

Las gotas de lluvia fosilizadas fueron descubiertas en Ventersdorp, en Sudafrica en la década del 80.

Marcas en roca volcánica

Las gotas cayeron sobre ceniza volcánica cuando las condiciones en la Tierra eran muy diferentes.

Consisten en huellas en la superficie de roca que inició su vida como ceniza volcánica. La lluvia que caía sobre la ceniza dejó pequeños hundimientos, que luego fueron cubiertos por nuevos depósitos de ceniza y litificados, es decir, convertidos en piedra. Hoy en día podemos ver las marcas sólo porque la capa superior de la roca se ha erosionado.

Som y sus colegas creen que estos hundimientos contienen claves sobre la presión atmosférica en el pasado.

El diámetro de las marcas depende de la velocidad máxima de las gotas cuando impactaron el suelo. Este número –velocidad terminal- depende de la densidad del aire y en la atmósfera actual es de 9m/s.

"Si el aire fue más denso en el pasado, la gotas cayeron más lentamente y los hundimientos en la ceniza habrían sido más pequeños. Por el contrario, si el aire era menos denso las gotas habrían caído más rápido y dejado marcas más grandes", explicó el Dr. Som, quien trabaja también con el Instituto de Ciencias Espaciales Blue Marble, en Seattle.

El factor que podría alterar ese razonamiento es que las gotas de lluvia hubieran sido mucho más grandes en el pasado. Pero afortunadamente el tamaño máximo que puede alcanzar una gota es controlado por fuerzas aerodinámicas independientes de la densidad del aire.

Las gotas más "gordas" hace 2.700 millones de años habrían sido iguales a las de ahora, con un tamaño de cerca de 7 mm.

Densidad atmosférica

Som y sus colegas condujeron experimentos en los que, usando una pipeta, dejaron gotear volúmenes controlados de agua en una bandeja de ceniza volcánica desde una altura aproximada de 25 metros.

El experimento permitió a los científicos relacionar el momentum de las gotas con el tamaño de las marcas que dejaban y realizar cálculos para diferentes tamaños de gotas en distintas densidades de aire.

Los científicos concluyeron que las marcas más grandes en la roca en Ventersdorp fueron dejadas por las gotas de mayor tamaño. La densidad del aire en tiempos del Eón Arcaico (división geológica que comienza hace 3.800 millones de años y finaliza hace 2.500 millones de años) no habría sido superior al doble de la actual, "pero sabemos que las gotas de máximo tamaño no eran frecuentes".

"Si las gotas menores formaron las marcas más grandes en Ventersdorp, entonces la densidad atmosférica era probablemente similar a la nuestra, sino menor", explicó Som.

El estudio sugiere que la atmósfera temprana debe haber tenido una alta concentración de gases de invernadero.

Si la presión atmosférica era la misma o menor que la actual, no hay otra forma de explicar por qué la Tierra no estaba cubierta de nieve a pesar de un Sol más débil.

Sin mayor densidad en la atmósfera para atrapar calor, las propiedades de los gases mismos deben haber provisto una cobertura para el planeta.

Fuente:

BBC Ciencia

30 de octubre de 2012

¿Cuánto pesa un huracán? 1 millón de ballenas azules (ballena arriba, ballena abajo)


La tormenta tropical Sandy está dejando un rastro de destrucción a su paso por el Caribe. Se trata de un huracán de categoría 2, es decir relativamente débil (en una escala de 1 a 5) y, sin embargo, tremendamente pesado. ¿Cuánto? Lo mismo que una manada de 40 millones de elefantes o como 1 millón largo de ballenas azules.

La comparación entre el peso del huracán y los voluminosos animales no es un cálculo frívolo sino una unidad real de medida utilizada por los meteorólogos para determinar la masa de las nubes: perros y gatos para las nubes pequeñas, y ballenas y elefantes para las más grandes, siendo el paquidermo la unidad de medida más habitual.

La utilización de la “escala elefante” trata de poner de manifiesto que las nubes son mucho más pesadas de lo que nos creemos desde el suelo, al verlas flotar livianamente en el cielo. Por ejemplo, la clásica nube blanca y algodonosa (cúmulo) pesa del orden de 100 elefantes, unas 600 toneladas, mientras una nube negra de tormenta (cúmulo-nimbo) puede alcanzar los 200.000 elefantes o 7.000 ballenas azules (Un apunte para contextualizar estas cifras: el elefante, el animal más pesado de la tierra, pesa lo mismo que la lengua de la ballena azul, el animal más pesado de la Tierra).

Y por fin llegamos a la tormenta tropical, ciclón o huracán, que puede alcanzar un peso total de 40 millones de elefantes, lo que viene siendo la población mundial de elefantes… multiplicada por 26. ¿Y esto cuánto es en ballenas? Pues en torno a 1,2 millones, que una vez más deberían ser ballenas virtuales, pues se calcula que la población mundial de esto cetáceos es de 11.200… que pesarían cien veces menos que el huracán Sandy.


¿Huracán? No: hipercán.

Pero queda una pregunta en el aire, flotando como nube, ¿cómo es posible que las nubes no caigan al suelo pesando tanto como pesan? La respuesta nos la da el sensacional ‘Nuevo pequeño gran libro de la ignorancia’:
“… El peso de la nube está distribuido en una grandísima cantidad de diminutas gotas de agua y de cristales de hielo a lo largo de una superficie muy extensa. Las gotas más grandes no superan los 0,2 milímetros de anchura. Las nubes se forman sobre corrientes ascendentes de agua caliente. El aire que sube es más fuerte que la presión descendente de las gotas de agua, y por eso flotan las nubes. Cuando el aire se enfría y cae, llueve”.
Por cierto, tampoco habría gatos y perros en el mundo para igualar el peso de un ciclón como el que azota Cuba en estos instantes: Sandy pesa unos 20.000 millones de perros y 20.000 millones de gatos.

Fuente:

8 de octubre de 2012

La física de los arcoíris múltiples con gotas de agua no esféricas



Esta imagen de un arcoíris doble y bífido no es real, ha sido obtenida mediante el mejor software de simulación de arcoíris del mundo, resultado de una colaboración internacional en la que participa el grupo de investigación de Francisco Serón en la Universidad de Zaragoza. Para ello se ha mejorado el modelo físico de Lorenz-Mie, que asume gotas esféricas, para considerar gotas con forma no esférica realista (porque las de mayor tamaño lo son). En concreto, en esta imagen se observa un arcoíris ”bífido” porque se ha utilizado una mezcla de gotas pequeñas (esféricas) y gotas grandes no esféricas. El resultado es realmente espectacular y si no te dicen que está hecho por ordenador, lo mismo hasta te crees que es una fotografía de verdad. 

El artículo técnico para los interesados en los detalles técnicos es Iman Sadeghi, Adolfo Muñóz, Philip Laven, Wojciech Jarosz, Francisco Serón, Diego Gutiérrez, Henrik Wann Jensen, “Physically-Based Simulation of Rainbows,” ACM Transactions on Graphics 31: 3, January 2012 [tuit de Rafael Bachiller (@RafaelBachiller); la verdad es que ya no leo revistas de investigación en gráficos por ordenador (cuando hace un lustro las leía todas).

¿Realmente existen los arcoíris bífidos? Por supuesto, la imagen de la izquierda es una fotografía real obtenida por Benjamin Kuehne y la parte derecha la simulación correspondiente utilizando el nuevo software; se han utilizado gotas de agua de dos tamaños, con radio 0,4 mm y 0,45 mm. El acuerdo entre teoría y realidad es espectacular. Haz click en la imagen para verla en tamaño más grande (si te apetece disfrutar de sus sutiles detalles).


En estas cuatro imágenes de arcoíris incluyendo los arcos supernumerarios, la banda oscura de Alejandro y diferentes efectos. En concreto, arriba-izquierda, el arcoíris ideal según la teoría de Lorenz-Mie (gotas esféricas), arriba-derecha, cómo cambia éste cuando se introduce la efecto de que el Sol no es puntual, abajo-izquierda, una arco doble mostrando cómo cambian los colores de orden en el secundario, y abajo-derecha, un arcoíris doble con múltiples arcos supernumerarios resultado de una distribución uniforme de muchas gotas pequeñas.


La clave de la nueva teoría del arcoíris es considerar gotas de agua que no son esféricas. Beard y Chuang construyeron un modelo teórico de las gotas en 1987, que ratificaron con medidas experimentales. Os voy a confesar que yo le propuse a uno de mis estudiantes de doctorado hacer casi exactamente lo mismo que han hecho Paco Serón y sus colegas, estudiar cómo cambia la teoría de Lorenz-Mie cuando se usa el modelo de Beard-Chuang para la forma de las gotas. Pero al final mi estudiante, sin beca de investigación, no pudo completar su trabajo. Quizás por ello me ha encantado este nuevo trabajo. Los interesados en este modelo de gotas disfrutarán con Kenneth V. Beard and Catherine Chuang, “A New Model for the Equilibrium Shape of Raindrops,” Journal of the Atmospheric Sciences 44: 1509-1524, 1987, y Kenneth V. Beard, Rodney J.Kubesh, Harry T. III Ochs, “Laboratory Measurements of Small Raindrop Distortion. Part I: Axis Ratios and Fall Behavior,” Journal of Atmospheric Sciences 48: 698-710, 1991.


No este blog el lugar adecuado para discutir la teoría de la formación de los arcoíris. Quienes no la recuerden o nunca la hayan estudiado pueden recurrir a la web. En cualquier caso, resumiendo mucho, un arcoíris se forma por la refracción y reflexión de la luz del Sol en el interior de gotas de agua, incluyendo efectos de óptica geométrica (u óptica de rayos) y ondulatoria. El arcoíris primario (ver figura arriba-izquierda) se forma gracias a la luz que se refleja en el interior de la superficie interior de la gota, que ha llegado allí tras una refracción y que llega a nuestros ojos tras otra. El arcoíris secundario (ver figura arriba-derecha) requiere dos reflexiones en el interior de la gota (más las dos refracciones). Los arcos supernumerarios que se ven debajo del arcoíris primario se deben a la combinación de dos fenómenos ondulatorios, por un lado la interferencia (ver figura abajo-izquierdo), que les da los detalles finos, y por otro la difracción (ver figura abajo-derecha), que emborrona estos detalles finos.


El responsable de los maravillosos colores del arcoíris es la dispersión de la luz, el hecho que la refracción dependa de la longitud de onda de la luz incidente. La intensidad y el color de la luz dependen del ángulo con el que penetra la luz en el gota de agua y de su radio, como muestran estas dos figuras obtenidas utilizando la teoría de Lorenz-Mie para gotas esféricas. Para el caso de gotas no esféricas, el nuevo artículo técnico ha desarrollado un método numérico capaz de obtener el equivalente a estas figuras para diferentes radios de la gota de agua modelada según la teoría de Beard-Chuang.


Fotografía de un arcoíris en la que se ha insertado un trozo simulado por ordenador (solo se ha ajustado el color de fondo del arcoíris insertado). Click para ampliar.

¿Cómo compara el nuevo algoritmo con fotos reales de arcoíris? En estas fotografías reales de arcoíris se han insertado un pequeño trozo del arcoíris simulado por el nuevo modelo (los colores simulados no han sido retocados, solo se ha retocado el color de fondo para lograr un mejor ajuste con la fotografía). Tienes que ser click en la imagen para ampliar esta imagen y disfrutar del increíble acuerdo entre teoría y experimento. Los valores de los parámetros del arcoíris utilizados en estas fotografías aparecen en la siguiente tabla.


Haz click en la imagen para verla mejor. Arriba, se comparan la teoría de Lorenz-Mie y la nueva teoría; abajo izquierda, se ilustra el efecto del radio de la gota; y abajo derecha, se ilustra el efecto de la posición del Sol para gotas de 0,5 mm de radio.

En resumen, ya habrás notado que soy un apasionado de la óptica física de los arcoíris (y de otros fenómenos ópticos atmosféricos). Realmente si te apasionan como a mí este tema, te recomiendo leer el artículo de Paco Serón y sus colegas, así como muchas de las otras fuentes que hay disponibles por la web. 

Conocer la teoría detrás de los arcoíris te permitirá disfrutar mucho más del espectáculo que puedes contemplar cuando ves regar con aspersores el césped en cualquier parque de tu ciudad, o cuando disfrutas de los primeros rayos de Sol al acabar de llover

Fuente:

3 de octubre de 2012

Los árboles que cuentan la historia de la lluvia en la Amazonía


Los Isótopos y la Amazonía
  • Los elementos como el oxígeno ocurren no sólo en una forma sino en varias formas similares que diferen por su masa. Esas formas diferentes del mismo elemento se llaman isótopos.
  • Los investigadores midieron las variaciones de los coeficientes entre dos isótopos, los de oxígeno 16 y oxígeno 18 atrapados en los anillos de madera.
  • En los años con más lluvias, más agua con oxígeno 18 cae durante su transporte hacia el oeste de la Amazonía, lo que resulta en valores menores de ese isótopo en la madera formada ese año.

Roel Brienen en la Amazonía boliviana

Los investigadores de la Univ. de Leeds obtuvieron muestras de ocho cedros en Bolivia. Fotos: Univ. de Leeds

Son como los libros antiguos preciados e invaluables guardados tras vitrinas en museos. Los "textos sagrados" que cuentan la historia de la Amazonía son los anillos en los troncos de cedros en territorio boliviano.

Esos anillos de crecimiento de árboles revelan los patrones de lluvias durante el último siglo en toda la cuenca amazónica, según investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra.

"En la misma forma en que las capas anuales de hielo polar han sido usadas para estudiar las temperaturas del pasado, logramos ahora utilizar los anillos de crecimiento en esta especie como un archivo natural de las precipitaciones en la Amazonía", explicaron los autores del estudio, Roel Brienen y Manuel Gloor.
"Sabíamos que algunas especies tropicales forman anillos anuales, pero lo que nos sorprendió es que solo ocho árboles de un único sitio transmitieran tanta información no sólo sobre la lluvia en ese lugar, sino en toda la cuenca"
Roel Briener y Manuel Gloor, Universidad de Leeds

Los científicos descifraron el pasado midiendo dos formas diferentes (isótopos) de oxígeno en la madera de los ocho especímenes de la especie Cedrela odorata.

En los bosques tropicales y subtropicales las variaciones estacionales en la temperatura y luz son menores, por lo que los anillos de crecimiento en los árboles son menos pronunciados que en las regiones templadas. Sin embargo, algunas especies como Cedrela forman anillos distintos causados por variación en la lluvia.
"Sabíamos que algunas especies tropicales forman anillos anuales, pero lo que nos sorprendió es que sólo ocho árboles de un único sitio transmitieran tanta información no sólo sobre la lluvia en ese lugar, sino en toda la cuenca", dijeron Brienen y Gloor.

Anillos de crecimiento en un cedro de la especie Cedrela odorata en Bolivia.

Anillos de crecimiento en un cedro de la especie Cedrela odorata en Bolivia.

Agua pesada

El cedro tropical es una especie con anillos muy claros y por lo tanto puede ser usado para determinar la historia cronológica del árbol, identificando cada anillo de crecimiento con un año en particular. Esta especie tiene además raíces poco profundas, que captan el agua de lluvia acumulada en la superficie del suelo, señalaron los autores del estudio. 

Los científicos le explicaron a BBC Mundo que los cedros se encuentran "en el extremo oeste de la cuenca y por tanto los coeficientes de isótopos en la lluvia en el sitio de los árboles reflejan lo que ocurrió en todo el trayecto del vapor de agua desde el Océano Atlántico hasta el sitio de los árboles. Es una distancia muy larga, de unos 2.500 kilómetros y cubre la mayoría de la cuenca amazónica".

El agua se evapora en la región norte tropical del Océano Atlántico y viaja desde allí sobre la cuenca amazónica hasta el sitio del estudio. Luego de ese trayecto sobre el bosque finalmente cae en forma de lluvia y es absorbida por los árboles, precisaron los investigadores.

"La parte crucial de esta historia es que el coeficiente entre los isótopos en el agua de lluvia está influenciado por lo que sucede con el agua desde que se evapora en el océano hasta que cae en forma de lluvia varios días después. Este coeficiente entre el oxígeno 18, el isótopo más pesado, y el oxígeno 16, el más liviano, varía gradualmente a medida que el vapor de agua avanza en su trayectoria".

"Cuanto mayor sea la cantidad de precipitación durante esa trayectoria, más agua con oxígeno 18 se pierde y esto está reflejado en el coeficiente de isótopos en nuestro sitio de estudio en el oeste de la cuenca. Por lo tanto, la lluvia en ese lugar integra todo lo que sucede durante el desplazamiento del vapor de agua a lo largo de la cuenca".

"El agua pesada se condensa más fácilmente. Por ello, en cada evento de precipitación, relativamente más agua pesada desaparece del vapor de agua, por lo que el vapor que luego sigue su viaje hacia el oeste contiene un poco menos de esa agua pesada. Si esto sucede una y otra vez, gradualmente más agua pesada desaparece".

Los valores isotópicos registrados en los anillos están estrechamente relacionados con las variaciones anuales en los niveles de los ríos en la Amazonía y por tanto de la cantidad de lluvia que fluyó hacia los océanos, señalaron los investigadores.

Cerca del 17% del vertido anual de ríos en los océanos de la Tierra viene de la Amazonía. Y el ciclo hidrológico está además vinculado al ciclo de carbono en el bosque tropical, que es uno de los mayores depósitos de carbono del planeta.

"El registro es tan sensible, que cuando vemos los anillos podemos decir exactamente de qué año se trata. Por ejemplo, el año de 1925-26, con un fenómeno de El Niño extremo, se destaca claramente", explicaron Brienen y Gloor.

¿Pistas para el futuro?

La investigación fue comenzada por Roel Brienen. El científico quería determinar qué edad pueden alcanzar los árboles en las regiones tropicales y reconstruir sus índices de crecimiento en el pasado con el fin de evaluar la sostenibilidad del manejo de bosques en Bolivia.

"El cedro es una especie muy valorada por su madera y sus anillos no sólo ayudan a reconstruir el clima del pasado, sino a comprender la ecología de estas especies y a evaluar la sostenibilidad de la tala de cedros en Bolivia", le dijeron a BBC Mundo los autores del estudio.

¿Qué pueden decirnos los anillos de los cedros sobre el futuro de la Amazonía y su posible respuesta al cambio climático?

"Estamos analizando actualmente una tendencia a largo plazo que nos intriga", dijeron los investigadores.

"Y podría revelar, por ejemplo, cómo está cambiando el ciclo hidrológico debido al calentamiento global. Existen indicios de que la hidrología se está intensificando, pero no estamos totalmente seguros. Si expandimos el estudio a otros sitios en la cuenca podremos indentificar la causa de estos cambios".
El estudio fue publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, Proceedings of the National Academy of Sciences, PNAS. 

Bosque en la Amazonía boliviana

Los ocho árboles se encuentran en el extremo oeste de la cuenca amazónica. El vapor de agua debe viajar unos 2.500 kms para llegar al sitio y finalmente caer en forma de lluvia.

Fuente: