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11 de diciembre de 2018

Cuando la Tierra se volvió líquida: cómo fue el colosal impacto que acabó con los dinosaurios

Es difícil imaginar cómo miles de millones de toneladas de roca pueden de pronto salpicar como un líquido, pero es exactamente lo que ocurrió cuando un asteroide impactó la Tierra hace 66 millones de años.

Así lo aseguran científicos en Estados Unidos que lograron reconstruir en forma detallada cada paso del evento colosal que acabó con los dinosaurios.

Muestras obtenidas del cráter del impacto permitieron concluir que las rocas sufrieron un proceso de "fluidización".

En otras palabras, el material pulverizado comenzó a comportarse como una sustancia similar al agua.

Cráter de 200 kilómetros

Modelos informáticos permitieron determinar qué sucedería si un objeto de piedra de 12 km de ancho proveniente del espacio impactara la superficie de la Tierra.

Inicialmente se crearía en forma casi instantánea un espacio cóncavo de unos 30 km de profundidad y 100 km de ancho.

La inestabilidad del terreno causaría posteriormente el colapso hacia adentro de los márgenes del cráter. Y ese colapso generaría a su vez una reacción de rebote desde el fondo del cráter hasta alturas superiores al Himalaya.

Esos movimientos gigantescos en determinado momento se estabilizarían, y lo que permanecería sería un cráter de unos 200 km de ancho y 1 km de profundidad.
Ése cráter es precisamente el que se encuentra ahora enterrado bajo sedimentos en el Golfo de México, cerca del puerto de Chicxulub.

Como en la Luna

El modelo se llama "modelo de colapso dinámico de formación de un cráter" y el impacto que describe sólo es posible si las rocas, por un período breve, pierden su solidez y fluyen sin fricción.

El nuevo estudio presenta pruebas de ese proceso de fluidización, que se basan en material por la perforación de rocas en un anillo de colinas en el centro de la depresión de Chicxulub.

"Lo que encontramos al examinar el tubo de material de roca es que ésta se había fragmentado", dijo a la BBC Ulrich Riller, investigador de la Universidad de Hamburgo, en Alemania.

El artículo completo en: BBC Mundo


22 de febrero de 2018

El rastro más antiguo de la vida en la Tierra

Confirman que unos restos fosilizados de 3.500 millones de años hallados en Australia son de origen biológico.

Unos restos microscópicos descubiertos en unas rocas de 3.500 millones de años constituyen los fósiles más antiguos conocidos así como la prueba directa de vida en la Tierra más temprana hallada hasta fecha. Así lo ha confirmado un equipo de investigadores de las universidades de Wisconsin–Madison y California, en Los Ángeles (UCLA). En un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, estos científicos, coordinados por el paleobiólogo James William Schopf, de esta última institución estadounidense, y el profesor de Geociencias John W. Valley, de la primera, describen once especímenes microbianos pertenecientes a cinco taxones diferentes –en estos se agrupan organismos que presentan un cierto parentesco entre sí–.

Según estos expertos, es posible relacionar sus características morfológicas con las huellas químicas características de la vida. Aunque algunos ejemplares son, en esencia, similares a algunos microbios que aún pueden encontrase en la actualidad, otros son bacterias y arqueas –un tipo de microorganismos unicelulares– pertenecientes a especies ya extinguidas. En todo caso, vivieron en una época en la que el oxígeno aún no se encontraba de forma significativa en la atmósfera.

A partir de su análisis, los investigadores pudieron constatar que entre los microorganismos, cada uno de unos 10 micrómetros de ancho –un cabello humano tiene el mismo grosor que ocho de ellos–, se encontraban bacterias fototróficas, que aprovechan la radiación solar para generar energía, arqueas productoras de metano y gammaproteobacterias, que oxidan este gas, un compuesto que según algunos modelos teóricos tuvo una importante presencia en la atmósfera primitiva.

Este tipo de estudios sugiere que la vida podría ser un fenómeno muy común en el universo”, afirma Schopf. “Pero, sobre todo, la presencia de estos microbios en la Tierra hace 3.500 millones de años indica que se habría desarrollado en nuestro planeta mucho antes de esa fecha; si bien nadie sabe cuánto antes. Además, confirma que incluso la vida más primitiva puede evolucionar y dar origen, en este caso, a microorganismos más avanzados”. El propio profesor Valley que ha participado en este ensayo llevó a cabo un estudio en 2001 en el que probó que hace 4.300 millones de años ya existían océanos en nuestro planeta. “No tenemos pruebas de que en esa época hubiera vida en la Tierra, pero eso no quiere decir que no se diera”, concluye Valley.

Lea el artículo completo en:

Muy Interesante

16 de octubre de 2016

Se considera que la escalada es el deporte más completo, ¿por qué?

Resistencia, agilidad, fortaleza y concentración. 

Cuatro cualidades que se necesitan -y que se pueden obtener- al practicar una de las actividades físicas que está más de moda entre los jóvenes y que ofrece beneficios tanto al cuerpo como a la mente.


Según la Federación Internacional de Escalada Deportiva (IFSC, por sus siglas en inglés), que logró este año que el deporte sea incluido en el programa olímpico en la Olimpiadas de Tokio 2020, hay más de 35 millones de escaladores en el mundo y ya son 140 los países en los que hay centros dedicados a la escalada.

Pese a que el promedio de edad de la gente que lo practica es de 23 años, y que un 40% todavía no ha salido de la adolescencia, la escalada puede ser un deporte apto para la mayoría de las personas, sin importar la edad que tengan.

"La escalada es un deporte muy amplio y hay tantas maneras de practicarlo", le explicó a la BBC Rob Adie, director de competencia del Consejo Británico de Montañismo.

"Es positivo que se reconozca en el mundo ya que un deporte en el que trabajas todo el cuerpo, mejoras la tonificación de tus músculos y agudizas tu mente".

Practicar escalad en Huaraz aquí, en Hatun Machay, la escuela de escalada en roca más grande de todo el Perú. 

Todo sobre escala en roca en Huaraz AQUÍ. 

El artículo completo en la web de la BBC...

3 de agosto de 2014

Conozca la piedra que llegó a ser más valiosa que el oro


Puliendo jade.

La variedad de mayor calidad es la llamada "jade imperial".

Birmania es uno de los mayores productores de jade del mundo. El corresponsal de la BBC Alex Preston se fue donde hay más de estas piedras semipreciosas y terminó tomando té en una cueva de Aladino. 

Al principio, creo que es una cascada. Una ola de sonido líquido viene hacia mí sobre las aguas salobres del río Irrawaddy.
A medida que me acerco, tras cruzar un puente junto a un grupo de monjes vestidos con túnicas de color naranja, el ruido se hace más fuerte, más cristalino.

Estoy en Mandalay, al norte de Birmania, una ciudad bulliciosa de un millón de habitantes, y el sonido corresponde al traqueteo de los cientos de miles de piedras preciosas en el mercado de jade más grande del mundo.

Me acerco a la entrada del mercado y paso al lado de talleres donde los adolescentes, con cigarrillos colgando de sus labios, tallan trozos de jade sin pulir haciendo girar las ruedas de las máquinas con saña.

Hombre puliendo jade.

Docenas de artesanos pulen jade en Mandalay, haciendo girar la rueda de
la talladora.

El mercado es un gran laberinto desconcertante, en el que, fila tras fila, los comerciantes muestran sus iridiscentes piedras dispuestas en bandejas blancas.

Al menos la mitad de los comerciantes son chinos, y en las voces que resuenan por encima del ruido del clasificado de piedras se mezclan el mandarín y el birmano, mientras compiten por el negocio.

Mercado de jade

Jade, la gema real


  • El jade puede tener varios colores: verde, blanco, gris, negro, amarillo, naranja y violeta.
  • El ser humano lo descubrió hace 7.000 años. En la Prehistoria se utilizó para fabricar utensilios y armas, porque es un material muy duro.
  • A menudo se le llama gema real en China, ya que fue muy apreciada por los emperadores.
  • Para los mayas y los aztecas tenía más valor que el oro.
  • Jade es un término genérico para dos piedras diferentes: la nefrita y la jadeíta.

El artículo completo en:

BBC Tecnología

3 de julio de 2014

Así fue el choque brutal que formó la Luna

  • Un estudio respalda la teoría de que nuestro satélite se originó a partir de los escombros producidos tras un impacto entre la Tierra y otro planeta

  • Se analizaron los isótopos de oxígeno de rocas traídas por las misiones 'Apolo'


Hace unos 4.500 millones de años, la Tierra colisionó contra un objeto celeste, posiblemente otro planeta de menor tamaño, al que se le ha dado el nombre de Theia. A partir de los escombros que se produjeron durante ese choque brutal se formó la Luna. Esta hipótesis, conocida como la Teoría del Gran Impacto, es la más aceptada entre los científicos para explicar el origen de nuestro satélite. Sin embargo, hasta ahora no tenían pruebas para demostrarlo. 

Los astrofísicos creen que cada planeta del Sistema Solar tiene una composición isotópica distinta. La mayoría de los modelos científicos estiman que la Luna está compuesta en un 70-90% por material procedente de Theia (que creen que tendría un tamaño parecido a Marte) y en un 10-30% por escombros terrestres. 

Si nuestro satélite se formó a partir de material procedente de dos cuerpos planetarios, tendría que tener una composición diferenciada a la de la Tierra, pero hasta ahora los análisis realizados habían mostrado que era casi idéntica. Así que el principal obstáculo para validar la hipótesis del Gran Impacto es que no habían encontrado huellas de los escombros del planeta Theia con el que supuestamente se produjo el choque. 


Meteorito lunar hallado en 1999 en el desierto de Kalahari, en...
 
Meteorito lunar hallado en 1999 en el desierto de Kalahari, en Botsuana, y analizado en este estudio.
Ahora, un equipo de científicos alemanes ha hallado por primera vez diferencias en su composición, un resultado que, según explican esta semana en la revista Science, respalda esa teoría sobre la formación de nuestro satélite.

El equipo liderado por Daniel Herwartz realizó un análisis de los isótopos de oxígeno que contienen las rocas que recogieron de la superficie lunar los astronautas de las misiones Apolo entre 1969 y 1972. «Las diferencias son pequeñas y difíciles de detectar, pero existen», ha declarado Herwartz. 

Según explican en este estudio, que será presentado la próxima semana en la Conferencia de Geoquímica Goldschmidt de California, primero analizaron muestras lunares que habían llegado a la Tierra en forma de meteoritos. Sin embargo, estas muestras estaban contaminadas por el contacto con nuestro planeta, por lo que decidieron usar muestras recogidas directamente en la Luna. En concreto emplearon rocas traídas durante las misiones Apolo 11, 12 y 16.

Lea el artículo completo en:

El Mundo Ciencia

30 de diciembre de 2013

Los megaterremotos que ha sufrido el planeta Tierra




El terremoto de Chile de 1960 fue de 9,5 grados en la escala de Richter, la mayor magnitud jamás registrada. 

La Tierra puede haber sufrido un mayor número de grandes terremotos que los que se tienen en el registro histórico.

Una investigación sugiere que no hay documentación de la mitad de todos los terremotos de una magnitud mayor a los 8,5 grados en la escala de Richter que ocurrieron en el siglo XIX.
Por ello, los científicos están revisando y analizando documentos históricos en busca de los temblores perdidos.

Los hallazgos de este trabajo se presentaron en la conferencia de la Unión de Geofísica de Estados Unidos (AGU, por sus siglas en inglés), la mayor reunión anual de expertos en ciencias de la Tierra que se celebra esta semana San Francisco.

"En términos de estadística, hay demasiado pocos terremotos en el siglo XIX", dijo Susan Hough, del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés).

Los sismos de más de 8,5 grados causan inmensa devastación.

Los ejemplos recientes incluyen el temblor de 2004 en el Océano Índico que desató un tsunami mortífero, el poderoso terremoto de Chile en 2010 y el de Japón en 2011.

Pero, curiosamente, los desastres naturales de escala semejante no figuran en los registros anteriores al siglo XX.

Advertencias de la historia

Devastación por el terremoto en Japón

Los científicos dicen que enormes terremotos como el que golpeó a Japón en 2011 fueron registrados con menos frecuencia antes de 1900.

"Los sismómetros se desarrollaron alrededor del 1900. Tan pronto como los tuvimos, los terremotos comenzaron a parecer más grandes", explicó Hough.

Los investigadores utilizan documentos históricos para rastrear eventos sísmicos ocurridos previamente y evaluar su magnitud.

Hough cree que muchos enormes terremotos se han “perdido” en los siglos XVIII y XIX.

Una de las razones es que existe la suposición generalizada de que los sismos de más de 8,5 grados generan tsunamis significativos.

"Pero no siempre es el caso, y las magnitudes de algunos de estos terremotos han sido subestimadas", dijo Hough.

Uno de estos "sospechosos" es un temblor que sacudió la península de Kamchatka, en Rusia, en 1841. Se había estimado que su magnitud fue de 8,3 grados en la escala de Richter, pero Hough sostiene que debería ascender a 9,2 grados.

Otro de los sismos subestimados es uno que golpeó las islas Antillas Menores en 1843.

"Este fue catalogado con una magnitud de 8 grados. Pero fue percibido en una cuarta parte del globo", expresó Hough.

Terremoto en Haití

El terremoto de Haití en 2010 causó la muerte de más de 100.000 personas.

Los investigadores dicen que encontrar estos terremotos perdidos es vital para entender cuándo pueden volver a ocurrir catástrofes de esa escala.

En otro trabajo de investigación presentado en la reunión de la AGU, los científicos sostienen que han creado una base de datos de terremotos ocurridos entre los años 1000 y 1900.

Para hacerlo, y al igual que sus colegas de la USGS, el equipo de investigadores ha estado examinando documentos históricos para catalogar los sismos.

Según Roger Musson, del Servicio Geológico de Reino Unido, esta base de datos ofrece una "advertencia de la historia".

"Por ejemplo, con el desastre de Fukushima, la gente se sorprendió por el enorme tsunami", le dijo Musson a la BBC.

"Pero no debería sorprender el hecho de que allí sucediera un terremoto. Hubo un sismo muy similar en el siglo XIX", agregó Musson.
Fuente:
BBC Cierncia

1 de octubre de 2013

Conozca el 'Stonehenge' escocés

Estructuras de piedra del Neolítico descubiertas en las Islas Orcadas (Escocia). | Carlos Fresneda

Estructuras de piedra del Neolítico descubiertas en las Islas Orcadas (Escocia).

"Los arqueólogos no podemos reservar nuestros hallazgos como si fueran tesoros", advierte Nick Card, el intrépido arqueólogo del Ness of Brodgar, las excavaciones que han reabierto la historia del neolítico y que han convocado la atención del medio mundo ante lo que ya se conoce como el "Stonehenge" escocés.

A menos de un kilómetro del Anillo de Brodgar, en las islas Orcadas, las excavaciones están abiertas al público, que puede asomarse desde una plataforma al deslumbrante pasado que desentierran pacientemente decenas de voluntarios durante seis semanas todos los veranos (las inclemencias del tiempo lo impiden durante el resto del año).

Los apacibles habitantes de las Orcadas (20.000, según el último recuento) se refieren a ellas como "las piedras", con toda la naturalidad del mundo. Al fin y al cabo llevan ahí unos 5.000 años, clavadas entre el lago Stenness y el lago Harray, soportando milagrosamente los vientos de estas 70 islas desprendidas de la punta de Escocia.

Nadie pone en duda que las Orcadas, con más de 3.000 vestigios identificados hasta la fecha, fueron el epicentro norte del Neolítico británico. Lo que parece cada vez más claro es que ésta fue precisamente la cuna de las ideas y las innovaciones que luego se propagaron hacia el sur: desde los famosos círculos megalíticos hasta la cerámica acanalada, por no hablar del novedoso hábito de pintar con pigmentos rojos y amarillos las paredes.

Hasta ahora, las Orcadas rivalizaban con Stonehenge con sus cuatro monumentos considerados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: las Piedras de Stenness, el Anillo de Brodgar, la sepultura de Maeshowe y el pueblo neolítico de Skara Brae. En los últimos años ha emergido este otro "descubrimiento" que amenaza con ensombrecer a sus parientes cercanos y lejanos: los templos del Ness of Brodgar.

Las claves de la vida del neolítico

"Lo que estamos viendo no es más que el 10% de un inmenso complejo que ocupa lo que cinco campos de fútbol", advierte Nick Card, el director de la excavación, mientras muestra a los visitantes (aprovechando la pausa del "lunch") los restos de 14 edificaciones, protegidas por dos paredes gigantescas de 100 metros de largo y cuatro de alto. Con la ayuda de magnetómetros y radares, Nick Card y su equipo han llegado a la conclusión de que hay enterradas hasta un centenar de estructuras cuyo propósito último se desconoce, aunque todo parece indicar que se usaron para fines rituales, incluido el sacrificio de animales domésticos.

"Esto es diferente a Stonehenge", precisa Card. «No estamos ante un conjunto megalítico que salta a la vista, sino ante una intrincada estructura de edificios, de unos 5.000 años de antigüedad, sin parangón en Europa. Aquí están enterradas posiblemente las claves de la vida en el neolítico. Las Piedras de Stenness y el anillo de monolitos que podemos ver desde aquí era probablemente el "anticipo de lo que existía en el Ness de Brodgar, el tesoro que tenemos bajo nuestros pies".

"El lugar fue elegido sin duda a conciencia" , explica Card, que nos invita a subir a la plataforma en lo alto del promontorio, instalada temporalmente para mayor deleite de los turistas de paso. «Estamos en un incomparable anfiteatro natural, desde el que se dominan las dos grandes masas de agua de Mainland (la isla mayor de las Orcadas). Es también un lugar de paso obligado de norte a sur, con un extraordinario poder de convocatoria».

El arqueólogo y director de las excavaciones, Nick Card. | Carlos Fresneda

El arqueólogo y director de las excavaciones, Nick Card. | Carlos Fresneda

"¡Saludos desde el Ness de Brogard, la excavación del neolítico más espectacular del mundo!"… El historiador de la BBC, Neil Olivier, fascinado por el lugar, ha contribuido a alimentar la fiebre del Stonehenge escocés, distinguido por la revista Current Archaeology como "el lugar que revolucionará el modo en el que pensamos sobre el Neolítico".

Fuente:

El Mundo Ciencia

28 de septiembre de 2013

¿En cuánto tiempo se forman las estalagmitas y las estalactitas?

Las estalactitas se forman cuando agua que contiene bicarbonato de calcio de la piedra caliza disuelto gotea desde el techo de la cueva.

Estalactitas y estalagmitas

Cuando el agua entra en contacto con el aire, parte de ese bicarbonato de calcio se precipita hacia la piedra caliza y forma un diminuto anillo, que se va alargando hasta formar una estalactita.

Las estalagmitas crecen hacia arriba con las gotas que caen al piso. Se abren más por lo que son más anchas que las estalactitas, pero ganan masa casi al mismo ritmo.

Las estalactitas de piedra caliza se forman extremadamente despacio: usualmente no crecen más que 10cm cada mil años. Datación radiométrica ha mostrado que algunas tienen más de 190.000 años.

Las estalactitas también pueden formarse por procesos químicos diferentes cuando el agua gotea a través del concreto, y eso puede ser mucho más rápido.

Las estalactitas que aparecen debajo de puentes de concreto pueden crecer hasta un centímetro al año.

Tomado de:

BBC Ciencia

26 de septiembre de 2013

Esta es la isla que brotó por el terremoto en Pakistán


Nueva isla frente a Gwadar, Pakistán

Apenas media hora después del terremoto que sacudió Pakistán el martes pasado, los pobladores del pueblo costero de Gwadar se quedaron atónitos al ver emerger una nueva isla del mar, a sólo un kilómetro de la costa.

Bahram Baloch, un periodista local, recibió la noticia a través de un mensaje de texto.
"Decía que una colina había aparecido afuera de mi casa", contó Baloch.

"Salí y me quedé estupefacto. Podía ver ese cuerpo gris y redondeado a la distancia, como una ballena gigante nadando cerca de la superficie. Cientos de personas se habían reunido para verlo".

Nueva isla frente a Gwadar, Pakistán

Los pobladores de Gwadar se acercaron a ver la isla recién surgida del mar.

Baloch y algunos amigos llegaron a la isla en la mañana del miércoles para verla de cerca y tomar fotos.

"Es una isla de forma ovalada de alrededor de 90 metros de largo, y se eleva a unos 20 metros sobre el nivel del mar", dijo el periodista.

Tiene una superficie irregular formada en su mayoría por lodo, y en algunas partes hay arena. En una zona hay roca sólida, y hasta allí llegaron Baloch y sus amigos.

"Había peces muertos en la superficie. Y desde un costado podíamos oír el silbido de un escape de gas", detalló Baloch.

Aunque no podían percibir el olor del gas, acercaron un fósforo a una de las fisuras por donde se estaba filtrando y éste se encendió.

"Al final conseguimos apagarlo, pero fue bastante difícil. Ni siquiera el agua podía sofocarlo, a menos que le echáramos baldes enteros".

La colina del terremoto

La historia que circula por Gwadar es la de que una colina similar emergió del mar hace 60 o 70 años, y que fue llamada Zakzala Koh, o la colina del terremoto.

Nueva isla frente a Gwadar, Pakistán

Los locales aprovecharon la oportunidad de pisar la tierra recién creada.

Según algunos ancianos, el sismo del martes la había devuelto a la superficie.

Y algo de cierto hay en esto. Aunque el montículo que apareció en 1945 no emergió cerca de Gwadar, sino a más de 100 kilómetros hacia el este, sí ocurrió en la misma costa, que recibe el nombre de Makran.

Mapa de Pakistán

El terremoto del martes afectó a la provincia de Balochistán.

Alrededor de 700 kilómetros de este a oeste, la costa de Makran se caracteriza por su alta actividad sísmica, y alberga varias colinas conocidas como volcanes de barro, con cráteres en la cima desde los que se cuela gas metano.

Estos volcanes están tierra adentro, y allí han estado por mucho tiempo. Pero las formaciones similares que emergen en el mar normalmente son barridas por el agua al cabo de un tiempo.

Los geólogos dicen que este fenómeno es parte de un proceso continuo de desplazamiento continental, o del movimiento de masa terrestre a través de los océanos que provocó el choque del subcontinente indio con Eurasia y creó las fallas geológicas, algunas de las cuales atraviesan la costa de Makran.

Empujada por el gas

Rashid Tabrez, director general del Instituto Nacional de Oceanografía con base en Karachi, dice que la energía liberada por los movimientos sísmicos de estas fallas activa gases inflamables en el lecho marino.

"El fondo del mar cercano a la costa de Makran tiene enormes depósitos de hidratos de gas o gas helado con alto contenido de metano", explica Tabrez.

"Estos depósitos yacen comprimidos bajo un lecho de sedimentos de entre 300 y 800 metros de grosor".

Nueva isla frente a Gwadar, Pakistán

La superficie de la isla está formada por material fangoso y rocas.

"Cuando se mueven las placas a lo largo de las fallas, crean calor y el gas en expansión estalla a través de las fisuras de la corteza terrestre, propulsando a un trozo completo del lecho marino hacia la superficie".

La isla que surgió en Gwadar es la cuarta en esta región desde 1945, y la tercera en los últimos 15 años, dice el experto.

En 1999, y de nuevo en 2010, aparecieron islas a menos de 1km de la costa de Omara, justo debajo del delta del río Hingol.

Uno de los volcanes de lodo más conocidos de la zona, el Chandragup, se ubica muy cerca de este lugar y del río Hingol.

Es un sitio de peregrinaje para los hinduistas, que llegan cada año hasta aquí con sus ofrendas en el mes de abril antes de dirigirse al cercano templo de Hinglaj.

Nueva isla frente a Gwadar, Pakistán

Los visitantes de la nueva isla comprobaron que había erupciones de gas entre las rocas.

Tabrez dice que la actividad sísmica en el lecho marino ha generado conductos de gas hasta tierra adentro, y esta la causa de la formación del Chandragup y otros volcanes de lodo.

Pero mientras que estos volcanes llevan siglos en la costa de Makran, las islas que brotan en el mar apenas duran unos meses.

"Una de las razones es que tras un período de tiempo, se alivia la presión que empujó el fondo del mar hacia la superficie, y esto hace que la isla vuelva a sumergirse", explica Tabrez.

"Otra razón es que el material fangoso y granulado de los sedimentos marinos pronto comienza a erosionarse debido a la acción del mar. En siete u ocho meses, la isla habrá desaparecido, y sólo quedará su huella en el fondo del mar".

Fuente:

BBC Ciencia

12 de junio de 2013

Ecuador: las piedras enfermas de un templo inca



En la provincia ecuatoriana de Cañar se encuentra Ingapirca, el complejo arqueológico inca más importante de Ecuador.

Visitado por miles de turistas cada año, Ingapirca no es solo conocido por la belleza de su templo principal y por ser un reflejo de lo que fue el extremo norte del imperio incaico, sino también porque sus piedras están enfermas.

A esta enfermedad han contribuido factores naturales, como la cristalización del agua y la humedad en su interior debido a los cambios de temperatura abruptos en la sierra ecuatoriana y diversas acciones realizadas por el hombre.

En décadas pasadas las piedras fueron limpiadas con cepillos metálicos que las despojaron de la cobertura natural que las protegía y diversas intervenciones para apuntalar las paredes del templo principal también dejaron su huella.

Pero como nos informa en este video Matías Zibell, de BBC Mundo en Ecuador, este año podría finalmente llegar un diagnóstico que permita enfrentar el problema.

Fuente:

BBC Ciencia

12 de marzo de 2013

Miden con precisión el hielo que queda en la Antártica

Mapa del espesor del hielo en la Antártica

Los científicos han realizado su mejor medición de la cantidad de hielo en la Antártica.

Un análisis detallado de información recopilada durante los últimos 50 años de exploraciones muestra como el continente blanco contiene unos 26,5 millones de kilómetros cúbicos.
Es un volumen colosal. Para ponerlo en algún tipo de contexto, si este hielo se derritiera, sería suficiente para subir la altura del nivel del océano en 58 metros.

Las cifras son el resultado del proyecto internacional Bedmap2.

La iniciativa colectiva, que incluyó 60 científicos de 35 instituciones basadas en 14 países, provee nuevos y detallados datos a las estadísticas de la Antártica.

El volumen de hielo estimado por Bedmap2 es 4,5% mayor que el que se pensaba anteriormente.

Curiosamente, el incremento en el nivel del mar no es tan diferente a las pasadas estimaciones. Esto porque el hielo extra estaría ubicado bajo la actual línea de agua, por lo que si se derritiera no aumentaría significativamente el volumen.

Una manera de desplegar toda esta información es a través del mapa de espesor mostrado arriba. Esto ilustra claramente la enorme escala de la capa de hielo que cubre la Antártica.

El punto más grueso se encuentra en un lugar llamado cuenca subglacial Astrolabio. Allí, la columna de hielo es de 4.776 metros de espesor.

Última tecnología

Los satélites de los últimos años han mejorado enormemente nuestra comprensión de la elevación del hielo, pero la visualización de la parte más vulnerable de la roca de la Antártica ha sido una tarea titánica de cinco décadas.

"Una gran cantidad de diferentes tipos de datos se han utilizado para la reconstrucción de la subsuperficie de hielo", dijo Peter Fretwell, de la British Antarctic Survey (BAS), que forma parte del Consorcio Bedmap.
Estos incluyen información sonora de radio-eco, estudios sísmicos, datos batimétricos (estudio de las profundidades marinas), información satelital de elevación y perfiles de glaciares, entre otros.

El proyecto Bedmap se encuentra en su segunda etapa, y las cifras sobre el hielo de la Antártica, publicadas en The Cryosphere Journal, son una actualización de los datos que se conocían en 2001.

Se trata de información de referencia esencial para cualquier persona que intente responder cómo el cambio climático afectará al continente blanco en el futuro.

Mapa de la base rocosa de la Antártica

En comparación con Bedmap1, el volumen total de hielo calculado para Bedmap2 ha aumentado en 1,2 millones de kilómetros cúbicos, a 26,54 millones de kilómetros cúbicos.

Si se incluyen los las plataformas de hielo flotante que sobresalen en el océano, el total es de casi 27 millones de kilómetros cúbicos.

Sin embargo, a partir de los nuevos datos disponibles de Bedmap2, queda claro ahora que la elevación media de la base rocosa es sustancialmente más baja que lo que se creía previamente: la estimación bajó de 155 a 95 metros sobre el nivel del mar.

Ésto explica por qué la mayoría de ese volumen de hielo extra (gran parte en el este de la Antártica) se encuentran bajo el agua. La capa de hielo completa se ubica más abajo de lo que se pensaba.

Sin embargo, el hecho de que más hielo se sitúe por debajo del nivel del mar significa que, en escalas de tiempo milenarias, mayores cantidades de hielo son potencialmente vulnerables al derretimiento del océano.
"Si los modelos no tienen los parámetros básicos para dilucidar cómo es el hielo, no vamos a lograr obtener las respuestas correctas"

Helen Fricker, Instituto Scripps de Oceanografía

Hoy se sabe que la mayor parte del hielo que se pierde en la Antártica se está derritiendo como resultado de agua más tibia que se come los márgenes del continente.

Esto no es consecuencia de las temperaturas más altas del aire, sino de los cambios en la circulación del océano causados por las fuerzas atmosféricas. Un ejemplo evidente es el rápido adelgazamiento observado últimamente en el imponente glaciar Pine Island, en la Antártica Occidental.

El proyecto Bedmap2 se ha beneficiado enormemente de la gran cantidad de estudios de radares aerotransportados que han volado en la última década.

A diferencia de la roca, el hielo es transparente al radar. Así que disparando pulsos de radio a través de la lámina superpuesta y registrando los ecos de retorno, los científicos pueden trazar tanto la profundidad de la base rocosa como el espesor de la superficie de hielo.

Aviones instrumentados, guiados por GPS, van y vienen a través del hielo en las campañas que pueden durar semanas.

Lea el artículo completo en:

BBC Ciencia

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11 de marzo de 2013

Stonehenge fue usado como cementerio desde sus orígenes

[foto de la noticia]
  • Grandes misterios rodean a la construcción más enigmática de Amesbury
Stonehenge fue usado como cementerio desde sus orígenes, unos 3.000 años antes de Cristo, antes de que se levantaran los megalitos y se trazaran las cuatro circunferencias concéntricas que han llegado hasta nuestros días.

El equipo capitaneado por el arqueólogo Mike Parker Pearson ha arrojado nueva luz sobre los misterios que aún rodean a la construcción más enigmática de la Edad de Piedra en Amesbury (Gran Bretaña), considerada por algunas teorías como un templo religioso, como un calendario solar o como un observatorio astronómico.

El documental 'Los secretos de los esqueletos de Stonehenge', que mañana (hoy) emite el Canal 4 británico, intenta viajar a los orígenes del monumento de la mano de un grupo integrado por científicos de seis universidades británicas que ha reconstruido virtualmente el primer cementerio circular, antes del traslado de las 2.000 toneladas de piedra.

El equipo de Pearson ha analizado 50.000 restos cremados pertenecientes a 63 personas, tanto hombres como mujeres y niños (e incluso un recién nacido). Hasta la fecha se creía que la mayoría de los cuerpos enterrados eran masculinos, lo que alimentó la teoría de que fueran líderes religiosos o políticos.

Pearson ha ratificado en cualquier caso esa teoría y sostiene que probablemente fueron enterrados con sus familias. El hallazgo de cuencos, cabezas de maza y otros objetos rituales confirman su pertenencia a una 'elite' de 'sacerdotes'. Se estima que durante 200 años, Stonehengue fue ni más ni menos que un cementerio circular, marcado con pequeñas piedras de granito alrededor de un foso de más de 100 metros de diámetro.

Los restos cremadados aparecieron en 63 fosas individuales en los así llamados 'agujeros de Aubrey', en la parte exterior del monumento. El arqueólogo Mike Pitts estima incluso que podría haber "cientos de cuerpos enterrados en la zona que rodea el monumento, lo que confirmaría el innegable carácter funerario del monumento, más allá de todas las otras teorías con las que se ha especulado hasta la fecha".

Stonehenge está pasando por cierto por el mayor lavado de cara de su reciente historia, con la inversión de 33 millones de euros y la construcción de un nuevo centro para visitantes de bajo impacto que pretende precisamente disminuir la presión humana sobre el frágil monumento. El plan incluye el cierre al tráfico de la carretera A344 que permitía hasta ahora que los coches circularan a menos de medio kilómetro de los megalitos.
 
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27 de enero de 2013

Hay microbios que viven en las nubes de tormenta

tormenta-veranoUn estudio danés basado en muestras de una tormenta caída en mayo de 2009 revela que las nubes cargadas de lluvia, rayos y truenos también están repletas de bacterias y sustancias químicas, concretamente hasta 3000 compuestos diferentes encontrados de manera habitual en el suelo.

De los microbios descubiertos en las piedras de granizo analizadas por los científicos,  existen tres tipos que podrían considerarse “típicos” habitantes microscópicos de un nubarrón tormentoso: Proteobacteria, Sphingobacteriales y Methylobacterium. Y coinciden con tipos de bacterias que suelen vivir asociados a la superficie de las plantas, según publican los investigadores en la revista PLOS ONE.

Los autores sostienen que la abundancia de ciertos microbios en el granizo de las lluvias de tormenta revela qué microbios sobreviven mejor a los procesos que implica el ciclo de vida de una nube. Y que esto podría afectar a la distribución de los microorganismos a lo largo y ancho del planeta. Dicho de otro modo, las bacterias no solo nacen, se reproducen y se seleccionan a ras de suelo, sino también en la atmósfera. “Las nubes de tormenta son los hábitas más extremos de la Tierra donde hemos encontrado vida”, concluyen los autores del trabajo.


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22 de enero de 2013

Ingredientes para la vida (bacteriana) en rocas de un cráter marciano

El cráter McLaughlin en una perspectiva en tres dimensiones. | HRSC/MarsExpress/Freie Universität Berlin

El cráter McLaughlin en una perspectiva en tres dimensiones. | HRSC/MarsExpress/Freie Universität Berlin
El subsuelo de Marte aún conserva páginas de su historia que en la Tierra se han perdido debido a los movimientos de las placas tectónicas. Así describe un equipo de investigadores del Museo de Historia Natural de Londres (NHM) la importancia de unas rocas que se encontraban a varios kilómetros por debajo de la superficie del Planeta Rojo. Y es que su análisis constituye un nuevo indicio que respalda la teoría de que Marte pudo haber albergado en el pasado algún tipo de vida microbiana. Si alguna vez hubo vida bacteriana, sostienen, probablemente fue bajo tierra.

Según explican en un estudio publicado en 'Nature Geoscience', los resultados del análisis de la composición de estos restos minerales constituyen la prueba más sólida hallada hasta ahora de que Marte pudo haber tenido alguna forma de vida. No obstante, señalan que las pruebas geológicas muestran también que el entorno marciano parece haber sido sido inhóspito para la vida durante los últimos miles de millones de años.

Los meteoritos que han impactado contra la superficie de Marte han actuado como sondas naturales, pues gracias a ellos hemos podido obtener rocas que se encontraban a varios kilómetros de profundidad, hasta 5 kilómetros, según señalan los autores. Las sondas de exploración y las misiones de los vehículos robóticos, como 'Curiosity', enviados a Marte han aportado nuevas pistas sobre la composición del planeta. En concreto en este estudio se ha analizado la información recabada por la sonda de la NASA 'Mars Reconnaissance Orbiter' (MRO) en el cráter McLaughlin, que tiene un diámetro de unos 92 kilómetros y una profundidad de 2,2 kilómetros.

La sonda MRO fue lanzada en 2005 y está equipada con seis instrumentos que están ofreciendo datos en alta resolución sobre el Planeta Rojo.

Estudiar Marte para conocer la Tierra

El análisis de las muestras minerales ha revelado que contienen arcillas y minerales carbonados que se debieron formar en un antiguo lago marciano. Los científicos creen que probablemente este lago se alimentaba de agua subterránea.

Averiguar cómo fue el pasado de Marte, cómo se originó y evolucionó ofrece información muy valiosa sobre cómo se formó la Tierra y cómo se originó la vida. Los científicos especulan con que hasta el 50% de las formas de vida que hay en nuestro planeta son bacterias que se encuentran bajo la superficie, en rocas depositadas a varios kilómetros de profundidad. Las formas más antiguas de vida encontradas son microbios muy simples que podrían haberse originado bajo tierra. Y este equipo de investigadores propone que es posible que lo mismo ocurriera en Marte.

"No sabemos cómo se formó la vida en la Tierra, pero es concebible que fuera bajo tierra, y que estuviera protegida de las duras condiciones que habría en la superficie terrestre durante las primeras etapas. Sin embargo, debido a las placas tectónicas, apenas se conservan los primeros registros geológicos de nuestro planeta, por lo que es posible que nunca podremos conocer los procesos que condujeron al origen de la vida y a su temprana evolución", afirma Joseph Michalski, geólogo del Museo de Historia Natural de Londres y autor principal de este estudio, en un comunicado de prensa.

Por ello, el investigador considera que para los científicos, estudiar estas rocas marcianas que conservan pistas sobre su pasado geológico en mejor estado de conservación que las de la Tierra equivale a encontrar las páginas arrancadas del libro de la historia geológica de nuestro planeta.

Para John Parnell, coautor de este artículo y geoquímico en la Universidad de Aberdeen (Escocia), esta investigación demuestra cómo los estudios sobre Marte y sobre la Tierra están estrechamente relacionados: "Es lo que hemos observado en los microbios que viven bajo los continentes y en los océanos terrestres. Nos permiten especular sobre la posibilidad de que en Marte hubo hábitats que albergaron vida en el pasado, que a su vez nos muestran cómo las primeras formas de vida pudieron sobrevivir en la Tierra", explica.

Durante las futuras misiones de exploración para buscar indicios de vida, los investigadores tendrán que decidir si se centran en el estudio de las rocas que se encuentran en la superficie o buscan restos bajo tierra. "Personalmente no creo que debemos intentar taladrar bajo la superficie para buscar pruebas de vida en el pasado. En lugar de hacer esto, podemos estudiar las rocas que de forma natural han salido a la superficie por el impacto de un meteorito y buscar en los depósitos profundos en los que los fluidos se filtraron a la superficie", opina Joseph Michalski.

Para este investigador, con independencia de que los registros geológicos marcianos contengan agua o no, los análisis de estos tipos de rocas "nos enseñan muchísimo sobre los primeros procesos químicos que tuvieron lugar en el Sistema Solar".


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El Mundo Ciencia

8 de diciembre de 2012

Lluvia fosilizada revela la atmósfera del pasado


Lluvia Foto SPL

La presión atmosférica en el pasado pudo deducirse a partir de las marcas dejadas por la lluvia.

Huellas dejadas por gotas de lluvia preservadas en rocas de 2.700 millones de años de antiguedad están permitiendo descifrar la composición temprana de la atmósfera.

Midiendo los hundimientos o marcas dejadas en las rocas por la lluvia, los científicos lograron calcular la velocidad de las gotas en el momento de impacto.

Y esa velocidad ha permitido a su vez determinar la densidad del aire.

Esta nueva técnica de "paleobarometría", presentada en el actual encuentro de la Unión Geofísica de Estados Unidos, AGU por sus siglas en inglés, en San Francisco, contribuirá a la precisión de los modelos que buscan simular las condiciones en el pasado.

Hace 2.700 millones de años, la Tierra era muy differente del planeta que habitamos actualmente.

El planeta rotaba mucho más rápido, la Luna estaba más cercana y el Sol era mucho más débil. Y no había ni plantas ni animales porque el aire no era "respirable".

"Había probablemente bastante nitrógeno en la atmósfera, como ahora, pero no había oxígeno", explicó Sanjoy Som del Centro Ames de Investigación de la NASA.

"En lugar de oxígeno había probablemente gases de invernadero como dióxido de carbono y metano".

"Mi trabajo en paleobarometría no permite determinar exactamente de qué gases se trataba, pero ayudará a quienes trabajan con modelos de composición atmosférica al darles ciertos parámetros", dijo Som a la BBC.

La clave de las gotas

Las gotas de lluvia fosilizadas fueron descubiertas en Ventersdorp, en Sudafrica en la década del 80.

Marcas en roca volcánica

Las gotas cayeron sobre ceniza volcánica cuando las condiciones en la Tierra eran muy diferentes.

Consisten en huellas en la superficie de roca que inició su vida como ceniza volcánica. La lluvia que caía sobre la ceniza dejó pequeños hundimientos, que luego fueron cubiertos por nuevos depósitos de ceniza y litificados, es decir, convertidos en piedra. Hoy en día podemos ver las marcas sólo porque la capa superior de la roca se ha erosionado.

Som y sus colegas creen que estos hundimientos contienen claves sobre la presión atmosférica en el pasado.

El diámetro de las marcas depende de la velocidad máxima de las gotas cuando impactaron el suelo. Este número –velocidad terminal- depende de la densidad del aire y en la atmósfera actual es de 9m/s.

"Si el aire fue más denso en el pasado, la gotas cayeron más lentamente y los hundimientos en la ceniza habrían sido más pequeños. Por el contrario, si el aire era menos denso las gotas habrían caído más rápido y dejado marcas más grandes", explicó el Dr. Som, quien trabaja también con el Instituto de Ciencias Espaciales Blue Marble, en Seattle.

El factor que podría alterar ese razonamiento es que las gotas de lluvia hubieran sido mucho más grandes en el pasado. Pero afortunadamente el tamaño máximo que puede alcanzar una gota es controlado por fuerzas aerodinámicas independientes de la densidad del aire.

Las gotas más "gordas" hace 2.700 millones de años habrían sido iguales a las de ahora, con un tamaño de cerca de 7 mm.

Densidad atmosférica

Som y sus colegas condujeron experimentos en los que, usando una pipeta, dejaron gotear volúmenes controlados de agua en una bandeja de ceniza volcánica desde una altura aproximada de 25 metros.

El experimento permitió a los científicos relacionar el momentum de las gotas con el tamaño de las marcas que dejaban y realizar cálculos para diferentes tamaños de gotas en distintas densidades de aire.

Los científicos concluyeron que las marcas más grandes en la roca en Ventersdorp fueron dejadas por las gotas de mayor tamaño. La densidad del aire en tiempos del Eón Arcaico (división geológica que comienza hace 3.800 millones de años y finaliza hace 2.500 millones de años) no habría sido superior al doble de la actual, "pero sabemos que las gotas de máximo tamaño no eran frecuentes".

"Si las gotas menores formaron las marcas más grandes en Ventersdorp, entonces la densidad atmosférica era probablemente similar a la nuestra, sino menor", explicó Som.

El estudio sugiere que la atmósfera temprana debe haber tenido una alta concentración de gases de invernadero.

Si la presión atmosférica era la misma o menor que la actual, no hay otra forma de explicar por qué la Tierra no estaba cubierta de nieve a pesar de un Sol más débil.

Sin mayor densidad en la atmósfera para atrapar calor, las propiedades de los gases mismos deben haber provisto una cobertura para el planeta.

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BBC Ciencia

3 de diciembre de 2012

Semillas de planetas en torno a una estrella fallida

Impresión artística del disco de polvo en torno a la estrella fallida. | ESO
Impresión artística del disco de polvo en torno a la estrella fallida. | ESO

El hallazgo supone un reto para las teorías sobre cómo se forman los planetas rocosos, de similar tamaño a la Tierra, y sugiere que estos pueden ser más comunes en el Universo de lo que se creía hasta ahora.

El equipo de astrónomos del Observatorio Austral Europeo (ESO, por sus siglas en inglés) detectó a través del telescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), situado en la ciudad de Atacama, Chile, estas diminutas partículas (parecidas al hollín o a granos de arena) en las regiones exteriores del disco que rodea a una enana marrón (conocida como Rho-Oph 102), un objeto parecido a las estrellas, pero demasiado pequeño para brillar como una estrella.

Se cree que los planetas rocosos se forman por la colisión aleatoria y la unión de las partículas microscópicas, conocidas como polvo cósmico, que rodean a las estrellas. Sin embargo, los astrónomos no esperaban encontrar este material alrededor de las estrellas fallidas. Creían que era imposible que el polvo pudiera crecer porque los discos estaban muy dispersos y las partículas se moverían demasiado rápido como para pegarse tras chocar unas con otras. Además, las teorías predominantes afirman que, en torno a las enanas marrones, cualquier grano que quisiera formarse se movería con rapidez hacia la enana marrón desapareciendo totalmente.

"Nos sorprendió muchísimo encontrar granos de tamaño milimétrico en ese disco delgado y pequeño," dijo Luca Ricci, del Instituto Tecnológico de California (EEUU), quien lidera un equipo de astrónomos con sedes en Estados Unidos, Europa y Chile. "No estamos seguros de que puedan desarrollarse planetas rocosos completos, o de si ya ha ocurrido antes, pero estamos viendo los primeros pasos, de manera que tendremos que cambiar nuestras suposiciones sobre las condiciones que se requieren para el crecimiento de sólidos", afirmó.

La mayor resolución proporcionada por el telescopio ALMA, comparada con la de telescopios anteriores, también ha permitido al equipo localizar gas monóxido de carbono alrededor de la enana marrón —es la primera vez que se detecta gas frío molecular en este tipo de discos. Este descubrimiento, junto con el de los granos de tamaño milimétrico, sugiere que el disco alrededor de la estrella fallida es más parecido a los que se encuentran en torno a estrellas jóvenes de lo que se creía.
Este mismo telescopio permitirá en un futuro obtener imágenes detalladas del disco que rodea a Rho-Oph 102 y de otros objetos. Ricci explicó que "pronto seremos capaces, no solo de detectar la presencia de pequeñas partículas en los discos, sino de saber cómo se reparten a lo largo del disco circumestelar y cómo interactúan con el gas que también hemos detectado en el disco. Esto nos ayudará a comprender mejor cómo se forman los planetas".

Un equipo de astrónomos se ha topado con un sorprendente e inesperado hallazgo: granos de polvo cósmico rodeando estrellas fallidas, también conocidas como enanas marrones. Esto supone encontrar semillas de futuros planetas rocosos en un lugar insospechado hasta el momento.

Fuente:

El Mundo Ciencia