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1 de octubre de 2018

Insectos, ¿la comida del futuro?


Los comen más de 2.000 millones de personas en el 80% de los países del mundo. Pero no, no se trata de los menús de ninguna conocida cadena de hamburgueserías. Si añadimos que su consumo ha formado parte de nuestra dieta durante miles de años, queda claro que hablamos de otro tipo de alimento. Y a pesar de su larga historia, en las sociedades occidentales hemos prescindido de una fuente de nutrientes que podría ser la solución del futuro de la alimentación; siempre que seamos capaces de dejar de lado nuestra aversión a comer bichos.

Antes de mediados de este siglo, la Tierra contará con más de 9.000 millones de bocas humanas que alimentar. Y no es sencillo que la producción de alimentos pueda crecer al mismo ritmo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 26% de la superficie seca del planeta se dedica a pastos para el ganado, y un 33% de las tierras cultivables producen cosechas para la ganadería. Esta actividad es responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y prescindir de más bosques para abrir espacios a la agricultura aumentaría el problema del cambio climático.

Con nuestro sistema actual, los números no cuadran. Pero hoy son muchos quienes piensan que es posible salir de esta difícil encrucijada sin renunciar al alimento de origen animal; se trata simplemente de variar el menú de especies que comemos. En occidente ya estamos acostumbrados al consumo de artrópodos, pero sólo acuáticos, como cangrejos o langostas. En cambio, hasta 3.000 grupos étnicos de Latinoamérica, África, Asia y Oceanía incluyen los insectos como parte de su dieta.

La Universidad holandesa de Wageningen mantiene una lista que recoge 2.111 especies comestibles de insectos y arácnidos, sobre todo escarabajos, orugas, hormigas, abejas, avispas, saltamontes, langostas y grillos, pero también moscas, arañas y cucarachas. En la exaltación de las virtudes nutritivas de estos animalitos ha desempeñado un papel crucial la FAO, que lleva años promoviendo la entomofagia como solución a la inseguridad alimentaria.

El artículo completo en: Materia

16 de agosto de 2018

¿Cómo se sabe de qué flores han sacado la miel las abejas?


Fernando de Miguel, presidente de la Asociación Malagueña de Apicultores (España), cuenta que: “Las abejas, al posarse en la flor para recoger el néctar, se impregnan también de polen, y ambos quedan mezclados después en la futura miel. Luego, en el laboratorio se cuentan la proporción de granos de polen de cada flor en la muestra”. Y así se sabe si es miel de espliego, de romero, de azahar...

Fuente: QUO

14 de abril de 2016

¿En qué se parecen un calamar y una araña?

Las proteínas de los dientes succionadores del cefalópodo son similares a las de la resistente telaraña. Los científicos tratan de aprovecharlas para fabricar nuevos materiales.


Imágenes con microscopio electrónico de barrido de un calamar y una araña - Foto James Weaver y Nadine Dupérré

El calamar tiene más cosas en común con la araña de lo que podríamos pensar, según los resultados presentador por el equipo de la investigadora Akshita Kumar, en la edición número 60 de la reunión anual de la Sociedad de Biofísica. Los dientes afilados como cuchillas que rodean las ventosas de algunos tentáculos de calamar, aseguran, están formados por proteínas muy similares – y en alguna forma incluso superiores – a las que se encuentran en las resistentes sedas que producen las arañas. Estas proteínas, que se llaman succionadoras (‘suckerins’), le dan a los dientes su fuerza y elasticidad, y en un futuro podrían utilizarse como base para biomateriales con muchísimas aplicaciones potenciales en biomedicina. 

Con la esperanza de poder utilizar la fuerza de las proteínas succionadoras, el equipo de Kumar está descifrando sus estructuras moleculares. En su último trabajo, el grupo ha descubierto que las proteínas succionadoras se componen de lo que se conoce como redes de beta-sábanas de polímeros, lo que hace que los dientes tengan tanta fuerza. Los investigadores también han descubierto que estas redes son termoplásticas, lo que significa que se derriten cuando se calientan y se endurecen cuando se enfrían. Esto hace que el material sea moldeable y reutilizable, como los polímeros sintéticos termoplásticos que se utilizan para hacer tuberías de PVC. 

“Las proteínas succionadoras son una combinación única de propiedades mecánicas y biofísicas que parecen hacerlas mejores que otros polímeros sintéticos o naturales”, afirma Kumar. “Y este material nos da un nuevo paradigma, ya que un biomaterial fuerte puede estar completamente hecho de proteínas, sin la necesidad de añadir una segunda fase rígida, por ejemplo un mineral como en el hueso, para fortalecerla”. 

El artículo completo en:

Vox Populi

5 de septiembre de 2015

¿¡Qué pasaría si se extinguieran todas las cucarachas?

Como ya hemos mencionado es muy común haber escuchado personas que desean fervientemente que las cucarachas se extingan de todo el planeta (hasta yo me incluyo). Esta reacción normalmente viene como consecuencia de un desagradable e inesperado encuentro con alguno de estos indeseables insectos o al comprobar que algún alimento está siendo consumido por ellos, hecho suficiente como para perder el deseo ante alimento.

Lo cierto es que sería muy deseable que en nuestro hogar jamás entraran las cucarachas que, además de su mal aspecto, son transmisoras de enfermedades, pero realmente la duda de este tema es… ¿qué ocurriría si las cucarachas desaparecieran de la Tierra?

Las cucarachas las encontrarás en muchos lugares

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Las cucarachas están entre los insectos más numerosos que existen, tanto en especies como en número. Aunque no se sabe a ciencia cierta la cantidad, se estima un número entre 5000 y 10.000 cucarachas y sus representantes se encuentran por todos lados, desde las ciudades y otros sitios donde el hombre las atrae por la alta producción de desperdicios, hasta los bosques tropicales, zonas desérticas, pantanos e incluso zonas costeras.

De todas esas especies, apenas unas pocas son las que interactúan directamente con nosotros con cierta frecuencia, en unos países predominan más unas que otras, estando entre las más extendidas por ejemplo, la llamada Periplaneta americana o cucaracha doméstica.

¿Qué pasaría si dejasen de existir?

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Las cucarachas, como el resto de los seres vivos y en particular los insectos, son una fuente de alimentos para criaturas como las aves, los mamíferos insectívoros, los anfibios y otros insectos, etc., incluso, en ciertas culturas, también son alimento para los seres humanos.

Aunque ningún animal basa su alimentación exclusivamente en ellas, por lo que de desaparecer estas no se extinguirían, sí se verían reducidas sus posibilidades de sobrevivir y disminuirían sus poblaciones de manera importante, por lo que otros insectos o plagas podrían multiplicarse al alterarse el equilibrio ecológico de los ecosistemas.

Un ejemplo concreto sería la reducción de las poblaciones de ratones y ratas, ya que una parte importante de su dieta se compone de cucarachas.

Si estos pequeños roedores perdieran esta fuente de alimento y se redujeran sus poblaciones silvestres, provocaría daños enormes en animales como las águilas y otras aves de presa, los felinos, los coyotes, los lobos, y muchos reptiles.

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Por otro lado, está su contribución inestimable en el ciclo del nitrógeno, algo vital para el funcionamiento del planeta. ¿De qué manera lo llegan a hacen? Pues la mayoría de las cucarachas se alimentan de materia orgánica en descomposición.

Este material retiene en su estructura grandes cantidades de nitrógeno, y al ser consumido constantemente por millones y millones de cucarachas, esta materia pasa por el tracto digestivo del insecto convirtiéndose en heces que al caer en la tierra, liberan más fácilmente los productos nitrogenados que luego son aprovechados por las plantas, garantizando así la salud de los bosques, las praderas y demás ecosistemas y con ello indirectamente a todos los habitantes de los mismos.

Probablemente luego de leer esto y por más de que te vuelvas a encontrar en otra situación envuelta con cucarachas, de igual manera será mejor volver a pensar si de verdad queremos que se extingan

Fuente:

Ben Viral

7 de agosto de 2015

Estigmergia y Wikipedia

El término «estigmergia» fue acuñado en 1959 por Pierre-Paul Grassé (1895-1985), un zoólogo francés experto en termitas. Grassé se refería con estigmergia al fenómeno de comunicación indirecta entre termitas, mediante la modificación del ambiente, como es por ejemplo un rastro de feromonas. Otros individuos de la especie pueden detectar este rastro, de forma que colaboran por un bien común: la supervivencia de la colonia. Ver a una hormiga o una termita deambulando sola es un espectáculo lamentable, parece una criatura torpe y despistada. Sin embargo, debemos observarlas en su conjunto, como un sistema de auto-organización descentralizado con el que se obtienen objetivos comunes. En un termitero miles de termitas cooperan en la construcción de una estructura que supera con creces su capacidad de comprensión. Se trata, en esencia, de una construcción destinada a la ventilación de la cámara donde se encuentra la reina, los huevos y un hongo que cultivan para su alimentación, para que la temperatura interior se mantenga constante. Y lo consiguen.

Fuente Wikicommons
Fuente Wikicommons
Estas estructuras físicas complejas son equivalentes a cualquier estructura social en distintas especies, como abejas o estorninos. Y los científicos no están muy alejados de las termitas, entre las cuales parece que hay una ley no escrita: «si tu compañera ha dejado un grano de arena, deja tú otro en el mismo sitio». A medida que han ido pasando los siglos, el conocimiento sobre la naturaleza se ha ido mejorando gracias a esos granos de arena que una cantidad incontable de estudiosos han ido dejando por multitud de vías. La cooperación puede llevar a buenos o malos resultados, tal es el caso observado por el biólogo T. C. Schneirla en relación a un grupo de hormigas sumido en una actividad extravagante: giraban describiendo circunferencias sin parar.
«Aquella tarde había caído un buen aguacero y eso posiblemente había interrumpido la incursión y eliminado el rastro químico que mantenía conectado al grupo con la colonia principal de hormigas. Cuando dejó de llover, los primeros individuos del grupo probablemente habían salido a explorar el área sin apartarse de la periferia del grupo, donde se sentían más seguros. Al hacerlo, dejaron un rastro circular de feromonas que las demás hormigas no tardaron en seguir. Al cabo de un rato el rastro era tan intenso que ninguna de ellas era capaz de escapar. […] Al final del día, las hormigas habían dado vueltas durante más de quince horas». A unique case of circular milling ants, considered in relation to trail following and the general problem of orientation, «American Museum Novitates», Schneirla.

El artículo completo en:

Cadernos de Cultura Científica

26 de noviembre de 2014

La (gran) historia evolutiva de los insectos

Por difícil de creer que parezca, la historia de los insectos y la forma en que se multiplicaron en variedad y formas por nuestro planeta estaba por explicar. El trabajo de Bernhard Misof y su equipo, publicado este jueves en la revista Science, es una primera reconstrucción de este largo camino gracias al análisis de los datos genéticos.

WEl trabajo ha requerido los esfuerzos de más de un centenar de  investigadores especialistas en biología molecular, paleontología, taxonomía, embriología y procesamiento de datos. Juntos, y dentro del proyecto 1KITE (para analizar el transcriptoma de cientos de insectos) han analizado 1.487 genes codificadores de proteínas de todos los grandes órdenes de insectos que existen hoy en día y los han comparado con el registro fósil. El laborioso trabajo les ha permitido concluir que estos artrópodos aparecieron sobre la faz de la Tierra hace unos 479 millones de años, en los albores del período Ordovícico, una época en la que el oxígeno aún escaseaba en la atmósfera y los mares estaban plagados de trilobites.

 

Así era la Tierra cuando aparecieron los insectos. (Imagen: Ron Blakey, NAU Geology)

La capacidad para volar, aseguran los científicos, no apareció en estas criaturas hasta hace aproximadamente 406 millones de años y la mayoría de las especies que conocemos hoy en día se originaron hace unos 345 millones de años. Los trabajos sugieren que los insectos y las plantas moldearon los ecosistemas primitivos de la Tierra juntos y que estos desarrollaron el vuelo mucho antes que otras criaturas al tiempo que las plantas iban creciendo y abriéndose paso. Un poco más tarde, afirman los autores del trabajo, la aparición de plantas capaces de florecer generó una explosión de formas entre los insectos voladores, desde las abejas a las mariposas.

Otro interesante resultado del análisis genético es que la aparición de los primeros insectos parásitos parece remontarse al momento en que progresaron las aves y los primeros mamíferos y no vivieron en las plumas de los primeros dinosaurios, como pensaban algunos autores.  Otra de las conclusiones interesantes es que la variedad de cucarachas y termitas que conocemos hoy apareció después de la extinción masiva del Pérmico, la única en la que estuvieron implicados los insectos, que han seguido evolucionando y multiplicando sus colores, formas y variedades hasta hoy. 

"Cuando imaginas un gigantesco mapa de la evolución de la vida en la Tierra, los insectos ocupan de lejos la mayor parte de la foto", asegura Michelle Trautwein, coautora del trabajo e investigadora de la Academia de ciencias de California. "las nuevas técnicas nos han permitido comparar enormes cantidades de datos genéticos y, por primera vez en la historia, podemos rellenar los huecos en nuestro conocimiento. La ciencia está más cerca que nunca de revelarnos los misterios de la evolución".

Referencia:  Phylogenomics resolves the timing and pattern of insect evolution (Science)

Tomado de:

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28 de octubre de 2014

¿Pesan todas las hormigas juntas más que toda la humanidad?

"Si fuéramos a pesar todas las hormigas del mundo, pesarían tanto como todos los seres humanos", dijo el presentador Chris Packham en un reciente documental de la BBC. ¿Puede ser cierto?

Hay hormigas de hasta 60 mg, pero la media es mucho menor.
Esta afirmación la hicieron por primera vez el profesor Edward O. Wilson, de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), y el biólogo alemán Bert Hoelldobler en su libro de 1994 "Viaje a las hormigas".

La estimación se basa en un cálculo anterior del entomólogo británico C.B. Williams, quien calculó que el número de insectos vivos en la tierra en un determinado momento es de un millón de billones.
"Si, para tomar una cifra conservadora, el uno por ciento de eso son hormigas, la población total sería de 10.000 billones", escribieron Wilson y Hoelldobler.


Cómo se pesa una hormiga

"Es muy fácil pesar una hormiga. En una pequeña pesa electrónica, se pone una hormiga", explica Ratnieks.

Pero advierte, lo mejor es refrigerar la pesa antes: "Esa es la manera de que no salgan corriendo".

"Una hormiga trabajadora puede pesar una media de entre uno y cinco miligramos, dependiendo de la especie. Combinadas, todas las hormigas juntas pesan juntas tanto como todos los seres humanos".
La idea de Wilson y Hoelldobler se basa en la idea de que un humano medio pesa un millón de veces más que una hormiga media.

¿Y cuánto aguanta este argumento un examen detenido?

Un humano medio pesa 62 kilos, así que eso supondría que las hormigas pesan unos 60 miligramos.
"Hay hormigas que pesan 60 miligramos, pero son de las muy grandes", dice Francis Ratnieks, profesor de apicultura de la Universidad de Sussex, Reino Unido.

"La hormiga común debe rondar un miligramo o dos".

Con unas 13.000 especies en el mundo, la diferencia de tamaño va de las que miden un milímetro a las de 30.

Así que es probable que el peso también varíe notablemente: aunque numerosos expertos parecen estar de acuerdo en que la media pesa 10 mg.

Eso sí, nadie sabe cuántas hormigas hay en el mundo. El documental de la BBC dice que no son diez millones de billones sino cien billones...

El artículo completo en:

BBC Ciencia

12 de septiembre de 2014

Chikungunya: el nuevo riesgo en América Latina

Desde 2004 la fiebre Chikungunya ha alcanzado proporciones epidémicas. La fiebre Chikungunya se ha detectado en unos 40 países de Asia, África, Europa y ahora las Américas.



Entretanto, se sabe que el ébola no puede “saltar” - tan fácilmente - a otros continentes, pero hay otros virus como el de la malaria, el dengue y, últimamente, el Chikungunya, que ya están presentes en América Latina. Este último empezó a diseminarse en los últimos años, primero en Brasil, luego en las islas del Caribe y ahora ha “saltado” a Argentina, Uruguay y Venezuela, desde donde se reportan ya más de 200 casos y las alarmas de su avance se prenden en toda la región.

La llamada fiebre Chikungunya es una enfermedad viral transmitida especialmente por el mosquito tigre. Chikungunya es un término de la lengua Kimakonde, de Tanzania, en donde se identificó el virus en 1952. Chikungunya quiere decir “doblarse”, doblarse del dolor en las articulaciones, que es una de las manifestaciones de la infección.

Jakob Kramer, director del departamento de Medicina Tropical del Instituto Bernhard Nocht, con sede en Hamburgo, explica: “Chikungunya es un virus de la familia toga que se transmite a través de la picadura de ciertos mosquitos. El virus, por lo general, sobrevive entre insectos y primates en África, pero cuando el hombre irrumpe en ese hábitat adquiere la infección y la transporta hacia otras regiones o continentes generando brotes”.

Una picadura basta para quedar inmunizado. A la familia de los virus toga pertenecen, por ejemplo, el de la rubeola, la fiebre amarilla y otros 80 virus más.

Los brotes de Chikungunya tienen lugar cuando la población afectada no está inmunizada. Una inmunización, según el virólogo alemán Jakob Kramer, se logra cuando la persona ha sido picada una vez. El organismo desarrolla entonces anticuerpos que impiden que la persona enferme de nuevo. O sea que una picada garantiza, en principio, que se sobreviva a nuevas picaduras. ¿Pero también basta una picada para morir? “Por lo general, una infección con el virus del Chikungunya no es letal, aunque la enfermedad puede llegar a ser muy, muy incómoda. Quienes mueren son personas en un estado débil o que ya sufren otros males”, agrega Kramer.

Además de fiebre y fuertes dolores en las articulaciones, produce dolores musculares, de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. Síntomas muy parecidos a los del dengue, con el que se puede confundir.

El artículo completo en:

América Economía

2 de septiembre de 2014

¿Por qué hay tantas moscas en verano?



Las pocas moscas que sobreviven al frío invernal son más que suficientes para asegurar la supervivencia de la especie. Esto se debe a su sobresaliente capacidad reproductora. 

Basta hacer un sencillo cálculo: una mosca que genere 120 huevos en una puesta produciría en 7 generaciones, que es el número máximo que pueden nacer en un año, cerca de 5,6 billones de descendientes. Esto es posible si se tiene en cuenta que cada insecto sobrevive a una sola generación y que en cada puesta la mitad de los huevos son hembras.

Fuente:

Muy Interesante

3 de julio de 2014

Los misteriosos sonidos de la tela de araña



La telaraña es capaz de producir sonidos, vibraciones, que las arañas perciben e interpretan.

Por eso saben qué tipo de presa ha caído en su red, según descubieron científicos del Grupo de Seda de Oxford, de la prestigiosa universidad británica.

Vea en ese video cómo una araña Araneus diadematus caza a una mosca en este video de BBC Mundo.

6 datos sorprendentes de las moscas





Piensan antes de actuar, vuelan como aviones de combate y ven el mundo como en Matrix... Estos insectos pueden ser comunes, pero mucho menos vulgares de lo que crees.

 1. Las mocas piensan antes de actuar

Hasta ahora, la capacidad de recopilar información antes de tomar una decisión se consideraba propia de primates y seres humanos, una señal de inteligencia superior y, sin duda, una cualidad importante. Pero resulta que las moscas también se lo piensan ante un problema difícil. Así lo cree un equipo de la Universidad de Oxford que sometió a un grupo de moscas Drosophila a un experimento en el que los insectos debían decantarse por uno de dos olores tras un entrenamiento.
Cuando el aroma era fácilmente identificable, las moscas reaccionaban con rapidez, pero cuando era difícil distinguirlo se tomaban su tiempo para «pensar». Parecían acumular información antes de decantarse por una elección.
«La acción liberada de los impulsos automáticos se considera un rasgo de inteligencia», dice el profesor Gero Miesenböck, en cuyo laboratorio se realizó la investigación. «Lo que nuestros resultados muestran es que las moscas de la fruta tienen una capacidad mental sorprendente que antes no había sido reconocida». 

2. Vuelab como aviones de combate

Las pequeñas moscas de la fruta (Drosophila hydei), del tamaño de una semilla de sésamo, manejan técnicas de vuelo propias de aviones de combate, de forma que pueden modificar su trayectoria y realizar un giro imposible, incluso cabeza abajo, para evadir el ataque de un depredador en menos de una centésima de segundo. Esto es 50 veces más rápido que un parpadeo humano. Con un solo golpe de ala, pueden orientar su cuerpo para generar una fuerza que las lleve lejos de la amenaza. ¿Comprende ahora por qué es tan difícil matar una mosca al vuelo?

Según los investigadores de la Universidad de Washington, las moscas, con un cerebro del tamaño de un grano de sal, tienen un repertorio conductual casi tan complejo como el de un animal mucho más grande, un ratón.

El artículo completo en:

1 de junio de 2014

Un indicador de tempestades ¡hecho con sanguijuelas!


En el ámbito de la Gran Exposición Universal de 1851, que se celebró en el fastuoso Crystal Palace de Londres, se presentaron toda clase de ingenios que pusieron la ciencia positiva en el mascarón de proa de la civilización humana. Sin embargo, no todos los inventos eran igualmente sofisticados. De hecho, algunos resultaban tan aparatosos e inútiles que más parecían propios de una feria magufa en los que acostumbran a haber muchos prefijos tipo “bio”.

Por ejemplo, el doctor George Merryweather (1794-1870) presentó un invento que había bautizado con el nombre de Indicador de tempestades. Su funcionamiento era de veras pintoresca.

En el indicador de tempestades, al menos una de las sanguijuelas introducidas en doce botellas de agua hacía sonar una campana cuando se aproximaba la tempestad. Presuntamente, claro. Tal y como lo explica Gregorio Doval en Fraudes, engaños y timos de la historia:
Merryweather estaba convencido de que las sanguijuelas subirían a la superficie, donde se encontraban las campanas, al acercarse la tormenta. Previamente, durante un año entero, Merryweather había estado probando su invento junto a Henry Belcher, por entonces presidente de la Sociedad Filosófica y del Instituto Whitby. El indicador de tempestades fue definido como: “Una de las ideas más magníficas que emanaron siempre de la mente del hombre”. El inventor sugirió al Gobierno británico la instalación de estos aparatos a lo largo de la costa, pero su oferta fue rechazada y el invento quedó olvidado.
Tan curioso, pero ésta vez muy efectivo, es la ¿Qué es un storm glass? Y la primera predicción meteorológica de la historia

Más información | The victorian web

Fuente:

Xakata Ciencia

31 de mayo de 2014

Controlar las hormigas de manera ecológica

Esta entrada está hecha para ayudar a -controlar ecologicamente – y no para aniquilar ,las hormigas que como todo en la creacion,estan cumpliendo una funcion determinada.

Odio el termino matar y tampoco me gusta matar absolutamente nada que esté vivo, pero la realidad es que hay algunas alimañas que deben ser controladas sino nos resultaría muy dificil la existencia. 

Para controlar las hormigas lo mejor es colocar granos crudos de arroz común por los lugares por donde pasan y que estas se lo lleven al hormiguero, en la humedad que genera este el arroz, posee almidón, este genera un hongo, alimentado por la humedad y el oxigeno, al crecer y quedarse sin oxigeno el hongo explota y mata a todas las hormigas de ese hormiguero y en 8 metros cuadrados no vuelven por 12 meses a crecer otro hormiguero.

Como sabemos todos los venenos contra insectos son muy contaminantes y dañinos para el ambiente y a la larga para nuestra salud. Asi que a usar este metodo ecológico para controlar las hormigas.

ants1-diarioecologia 

Fuente:

Diario Ecología

30 de mayo de 2014

Las moscas piensan antes de actuar

Estos insectos se toman su tiempo a la hora de tomar una decisión importante 



Las moscas, a la hora de tomar una decisión importante, se toman su tiempo en recopilar y analizar la información. Al igual que los seres humanos, así es como tratan de dar con la opción correcta para no equivocarse. 

Este nuevo descubrimiento, publicado en la revista Science, demostraría que estos pequeños insectos (Drosophila) también poseen un cierto grado de inteligencia. Una facultad que ha sido hallada, además de en el ser humano, en algunos primates e incluso en algunas ratas y ratones, pero nunca antes en seres con cerebros tan pequeños como las moscas

«Esta es la evidencia más clara, hasta ahora, de un proceso cognitivo que se ejecuta en un cerebro muy simple», explica el profesor Gero Miesenböck , cuyo equipo realizó la investigación en la Universidad del Centro de Circuitos Neurales y de Comportamiento (CNCB) de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Estas investigaciones no sólo ayudarán a conocer mejor a estos insectos, sino que también pueden contribuir a comprender mejor los procesos de aprendizaje en los seres humanos.

El artículo completo en:

El Mundo Ciencia

27 de diciembre de 2013

25 de noviembre de 2013

¿Cómo saben las mariposas a dónde migrar?

Mariposa monarca

Las mariposas saben por instinto.

Son capaces de viajar miles de kilómetros para encontrar comida, calor o una pareja, sin ni siquiera haber hecho el recorrido antes ni haber podido aprender la ruta.

Las famosas Monarcas migran anualmente entre México y Canadá. Cada generación continúa el viaje iniciado por sus padres. Así que su habilidad para encontrar la ruta correcta hacia el norte en verano y hacia el sur en invierno debe ser heredada.

La mariposa conocida como La dama pintada, que pesa menos de un gramo, necesita de seis generaciones para completar el viaje de ida y vuelta de 14.400km desde África tropical al círculo polar ártico.

A modo de comparación, muchos pájaros y mamíferos realizan el mismo viaje varias veces en sus vidas. Así que puede ser que las especies migrantes aprendan el camino viajando en manadas o rebaños y aprendiéndose las características geográficas de las montañas.

Fuente:

El Mundo Ciencia

18 de noviembre de 2013

Las cucarachas teledirigidas desatan la polémica



Greg Gage y Tim Marzullo, ingenieros de la Universidad de Michigan, llevan años mandando cucarachas por correo. Ahora envían una docena por unos 18 euros y, por otros 74, un kit para operarlas y transformarlas en mitad insecto, mitad robot. Su objetivo es enseñar a los niños a controlar la mente de los insectos.

Gage y Marzullo fundaron la compañía Backyard Brains por su experiencia con jóvenes interesados en la neurociencia. Como estudiantes universitarios, querían enseñarles a los niños cómo «sonaba» la actividad cerebral, pero los equipos eran demasiado caros para las demostraciones. Para sus clases, inventaron un microcircuito para oír y ver la actividad neuronal en invertebrados, habitualmente grillos y cucarachas, sus preferidas por su vida cerebral más intensa. Dicen que no querían que los niños interesados en ciencia tuvieran que esperar a hacer un doctorado.

En los últimos tres años han trabajado en el producto que ahora empiezan a vender: el Roboroach, presentado como el primer cyborg al alcance de cualquiera para «aprender microestimulación neuronal y electrónica». Dicen haber vendido unos 300.

Cables y antenas


El 'Roboroach'. | Backyard Brains

El paquete consiste en un microcircuito con tres electrodos capaz de controlar los movimientos de las cucarachas desde una aplicación de móvil. El mecanismo está diseñado como una mochila que se incorpora al insecto después de una operación que tiene que realizar el usuario para introducir cables en las antenas, la parte que transmite información cuando la cucaracha toca una pared o encuentra un agujero. La frecuencia de los estímulos es parecida a la empleada para tratar a enfermos de Parkinson. 

Durante unos minutos, la aplicación permite dirigir a la cucaracha hasta que el bicho se adapta y deja de responder. Después de unos 20 minutos de descanso, el insecto olvida cómo superar las órdenes externas y se vuelve a empezar. La cucaracha aprende a no obedecer en una semana. Una vez terminada la misión, se recomienda colocarla en la jaula y «dejarla que pase el resto de sus días (que pueden ser hasta dos años) haciendo más cucarachas para ti y comiendo lechuga».

Acusaciones de "crueldad"

La mayor asociación protectora de animales de Estados Unidos (PETA, en sus siglas en inglés) ya ha denunciado en Michigan a la empresa por violar las reglas contra la crueldad animal y animar a la práctica de la veterinaria sin licencia. «Las cucarachas son seres vivos capaces de sufrir, no objetos inanimados para que jueguen los niños», dice el abogado de PETA, Jeffrey Kerr.

Los ingenieros aseguran que las cucarachas no sufren, ya que explican cómo anestesiarlas introduciéndolas antes de la operación en agua helada, y animan a que las intervenciones se hagan siempre con supervisión de padres o profesores. En su web también aseguran que envían lo más deprisa posible las cucarachas para que no lo pasen mal. «Las cucarachas son más felices cuando no están dentro de un paquete durante mucho tiempo.

Así que mandamos cucarachas los lunes o martes por correo urgente», dicen en su presentación en Kickstarter, la web para conseguir inversores y donde recaudaron más de 9.000 euros en un mes este verano.

La empresa asegura que Roboroach no es un juguete cruel, sino una manera de educar a los jóvenes interesados en la neurociencia. Su nombre más preciso, dicen, sería «estudio sobre el efecto de la duración de frecuencia y pulsaciones para activar circuitos sensores en el sistema de locomoción de la cucaracha y su consiguiente adaptación». Pero, según los ingenieros, esa descripción habría asustado a los novatos: «Queremos llevar la neurociencia a gente que no está en la Universidad y de ahí que escogiéramos un nombre inteligible y provocador».

Fuente:

28 de octubre de 2013

Veneno del ciempiés más efectivo que la morfina en tratamiento del dolor

El ciempiés chino de cabeza roja (Scolopendra subspinipes mutilans) presenta en su veneno una molécula que podría ser definitiva en el desarrollo de productos analgésicos, según conclusiones de un equipo de científicos sino-autralianos, trabajando en la Universidad de Queensland.



Ciempiés

Los canales de sodio (NAV), unas proteínas humanas que juegan un papel importante en la emisión de señales eléctricas a las neuronas y células excitables, podrían ser mutadas con el veneno de estos escorpiones lo que eliminaría la transmisión directa de la sensación dolorosa. Sin embargo hasta ahora los siete canales de sodio que tiene el organismo, no habían respondido del mismo modo: ahora un estudio focalizado en el cana NAV 1.7, tendría la clave para hacer más amplio el ratio de acción de este específico.

El problema de los canales específicos

La dificultad mayor a que se enfrentaban los científicos era hallar moléculas selectivas para este canal específico, cuando hallaron que el veneno de ciempiés chino de esa variedad tiene 150 veces más posibilidades de afectar al “Nav1.7″ sobre los otros canales de sodio.

“Los ciempiés han desarrollado hace cientos de millones de años el mejor método para atrapar a sus presas y paralizarlas mediante el bloqueo de sus canales NAV y afortunadamente, éste es el que estábamos buscando”, dijeron fuentes del equipo investigados al canal ABC.

El veneno ha tenido un efecto similar al de la morfina e incluso más potente: en principio la ventaja está también pautada por la diferencia del veneno del ciempiés que  no causa adicción en tanto no bloquea los receptores como lo hace la morfina.

El tema es de principal interés ya que muchos de los pacientes crónicos en distintas patologías, se convierten casi en adictos a derivados de la morfina para no sufrir de dolores debido a la enfermedad que atraviesan.

Fuente:

 La Red 21

15 de septiembre de 2013

¿Es cierto que el escorpión se suicida cuando se siente acorralado?



La leyenda dice que cuando uno de estos animales se ve en peligro se pica con su propio aguijón.

Negamos la mayor. Más que contestar a la pregunta, lo que haremos es explicar la falsedad de la premisa que lleva implícita la pregunta. Es decir, que debe quedar claro que los escorpiones no se suicidan, ni cuando se ven acorralados por el fuego ni en ninguna otra circunstancia estresante, como podría ser la falta de oxígeno.

Todo procede de la antigua «leyenda urbana» (o rural) que dice que cuando un escorpión se ve en peligro, como por ejemplo si se le acorrala con fuego, con tal de evitar el sufrimiento se suicida picándose con su propio aguijón. Esto se basa en observaciones reales pero mal interpretadas.

Hay que saber que los escorpiones son animales poiquilotermos, es decir, de temperatura variable. Significa que no pueden regular su temperatura, de manera que dependen del entorno. Es por esto que si se encuentra rodeado de fuego, su cuerpo se calienta y se deshidrata rápidamente, lo que le provoca espasmos frenéticos y contracciones en la «cola». Viendo uno de estos movimientos puede parecer que se pique. En realidad, lo que ocurre es que la elevación de la temperatura provoca la desnaturalización e incluso la coagulación de las proteínas del interior, proceso que se convierte en irreversible por encima de los 60 o 65º C, produciendo convulsiones, que el cuerpo se arquee, y finalmente la muerte. También puede ser que, según cómo sea el fuego, se produzca una columna de aire caliente ascendente que le dificulte la respiración y le asfixie.

Dicho esto, debemos tener en cuenta que el aguijón no puede atravesar el duro caparazón (esqueleto externo) que protege al escorpión. Por si fuera poco, en el caso de una improbable picadura accidental entre los segmentos, cabe aclarar que el escorpión es inmune a su propio veneno.
 
Finalmente, para que un animal «decida» suicidarse, ha de tener una inteligencia y una capacidad de raciocinio que pocas especies poseen. En cambio, hablando en general, uno de los comportamientos más arraigados en el mundo animal es el instinto de supervivencia. De hecho, la propia calificación de «suicidio» es bastante antropocéntrica, de difícil aplicación en animales, y menos en invertebrados.
Albert Masó es biólogo, profesor y fotógrafo de naturaleza. Barcelona.

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5 de septiembre de 2013

El altruismo de los organismos eusociales es en realidad producto de una manipulación

Un modelo matemático destapa supuestos comportamientos de hormigas, avispas y abejas

Las hormigas, avispas y abejas manipulan a la primera camada para que ayude a la segunda, según un modelo matemático aplicado al comportamiento materno en estos organismos eusociales. Según este modelo, el supuesto comportamiento altruista de la primera camada en realidad está forzado a través de la manipulación. Las madres consiguen este resultado mediante la interrupción del desarrollo de la descendencia, por ejemplo, a través de una mala alimentación o una conducta agresiva.


La biomasa de las hormigas compone más de la mitad de todos los insectos. Foto: Gustavo Durán. SINC
La biomasa de las hormigas compone más de la mitad de todos los insectos. Foto: Gustavo Durán. SINC

La manipulación se considera a menudo como un comportamiento moralmente repudiable, sin embargo podría ser responsable de los orígenes evolutivos de la conducta altruista, según un estudio que publica la revista The American Naturalist.

En biología evolutiva, la manipulación se produce cuando un individuo, el manipulador, altera el comportamiento de otro individuo de manera que es beneficioso para él, pero que puede ser perjudicial para el individuo manipulado.
 
Esta manipulación no solo se produce en seres humanos y animales, sino también a nivel celular. Las células de un organismo multicelular, o los parásitos, pueden alterar el comportamiento de sus huéspedes. 
 
Es el caso de la lombriz parasitaria Myrmeconema neotropicum, a la que, cuando es ingerida por la hormiga tropical Cephalotes atratus, le crece un abdomen de color rojo brillante con aspecto de baya. Este abdomen luminoso constituye un fenotipo manipulado por el gusano.
 
Las aves se comen lo que creen que son bayas, es decir, a las hormigas infectadas por la lombriz, y luego propagan el parásito en sus heces, que son recogidos posteriormente por las hormigas para alimentar a sus larvas. El ciclo de la conducta manipulada comienza de nuevo.

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