Latest Posts:

Mostrando las entradas con la etiqueta nutricion. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta nutricion. Mostrar todas las entradas

7 de octubre de 2018

El hambre aumenta por tercer año y alcanza a 821 millones de personas

Se rompe la tendencia a la baja del número de subalimentados. En 2017, hubo 15 millones más que el año anterior, lo que supone un retroceso a niveles de hace una década.


350.000 personas están en riesgo de inseguridad alimentaria en Chad. El desplazamiento masivo de personas ha dejado más de ocho millones de personas al borde de la hambruna.

En la batalla que libra la humanidad contra el hambre, los seres humanos vamos perdiendo. En 2017, 821 millones de personas se iban a la cama cada día sin haber ingerido las calorías mínimas para su actividad diaria, son 15 millones más que el año anterior, lo que supone un retroceso a niveles de 2010. Los datos recogidos en el informe La seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo de la ONU, publicado este martes, confirman que no se trata de un repunte aislado; aunque los expertos se resisten a hablar de un cambio de tendencia, ya se encadenan tres años de subida.
Los conflictos, los eventos climáticos extremos y las crisis económicas son los principales responsables de esta regresión, según el estudio elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) junto con otras cuatro agencias de la ONU. Las graves sequías vinculadas al fuerte fenómeno El Niño de 2015 y 2016 son especialmente culpables. Sin agua, no crecen los cultivos ni el pasto para los animales. Eso significa que, en los países altamente dependientes de la agricultura, millones de personas se quedan sin alimentos suficientes que llevarse a la boca y sin fuente de ingresos con los que adquirir comida en el mercado. La falta de precipitaciones, de hecho, causa más del 80% de los daños y pérdidas totales en la producción agrícola y ganadera.

"Si no hacemos más, los tres años de subida serán cuatro. Reducir el hambre no es una cuestión de fe, sino que depende de nuestras acciones", advierte Kostas Stamoulis, director adjunto de la FAO. Si el año pasado este organismo pedía el cese de la violencia para una mejora de la situación alimentaria mundial, esta edición se enfoca en la necesidad de mejorar la resiliencia de las personas ante los eventos climáticos extremos, es decir, fortalecer su capacidad de adaptarse, resistir y reponerse ante una adversidad.

"Piensa en un terremoto. En función de cómo de fuerte sea una casa, aguantará o colapsará. No podemos cambiar la intensidad del seísmo, pero sí la resistencia de la vivienda". Explica Stamoulis que lo mismo hay que hacer con las personas: prepararlas para lo peor. "Tenemos los conocimientos y las herramientas para ello, pero debemos ponerlos en marcha". Y hay que hacerlo "a mayor escala y de forma acelerada", añade Marco Sánchez-Cantillo, director de economía y desarrollo agrícola de la FAO. "Por ejemplo, los sistemas de alerta temprana que permiten anticipar soluciones en caso de una eventualidad se han mostrado eficientes. Hay países en los que se han implantado, pero no es generalizado", lamenta.


La mayoría de los países que afrontan crisis alimentarias relacionadas con el clima —20 de 34— son contextos de paz. Pero cuando los choques climáticos se producen en zonas en conflicto, se desencadena la tormenta humanitaria perfecta. Esto sucedió en los 14 países restantes, entre ellos, los ribereños del lago Chad (Níger, Nigeria, Camerún y Chad), donde 10,7 millones de personas necesitan ayuda para sobrevivir cada día debido a la espiral de violencia del terrorismo de Boko Haram y las sequías. "El ejemplo más claro es que el año pasado se declaró la hambruna en Sudán del Sur. Y Yemen, Somalia y el norte de Nigeria estuvieron a punto. En los cuatro hay una situación de conflicto grave y condiciones climáticas extremas y desfavorables", anota Blanca Carazo, responsable de programas y emergencias del comité español de Unicef.

Lea el artículo completo en El País (España)
  

1 de octubre de 2018

Insectos, ¿la comida del futuro?


Los comen más de 2.000 millones de personas en el 80% de los países del mundo. Pero no, no se trata de los menús de ninguna conocida cadena de hamburgueserías. Si añadimos que su consumo ha formado parte de nuestra dieta durante miles de años, queda claro que hablamos de otro tipo de alimento. Y a pesar de su larga historia, en las sociedades occidentales hemos prescindido de una fuente de nutrientes que podría ser la solución del futuro de la alimentación; siempre que seamos capaces de dejar de lado nuestra aversión a comer bichos.

Antes de mediados de este siglo, la Tierra contará con más de 9.000 millones de bocas humanas que alimentar. Y no es sencillo que la producción de alimentos pueda crecer al mismo ritmo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 26% de la superficie seca del planeta se dedica a pastos para el ganado, y un 33% de las tierras cultivables producen cosechas para la ganadería. Esta actividad es responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y prescindir de más bosques para abrir espacios a la agricultura aumentaría el problema del cambio climático.

Con nuestro sistema actual, los números no cuadran. Pero hoy son muchos quienes piensan que es posible salir de esta difícil encrucijada sin renunciar al alimento de origen animal; se trata simplemente de variar el menú de especies que comemos. En occidente ya estamos acostumbrados al consumo de artrópodos, pero sólo acuáticos, como cangrejos o langostas. En cambio, hasta 3.000 grupos étnicos de Latinoamérica, África, Asia y Oceanía incluyen los insectos como parte de su dieta.

La Universidad holandesa de Wageningen mantiene una lista que recoge 2.111 especies comestibles de insectos y arácnidos, sobre todo escarabajos, orugas, hormigas, abejas, avispas, saltamontes, langostas y grillos, pero también moscas, arañas y cucarachas. En la exaltación de las virtudes nutritivas de estos animalitos ha desempeñado un papel crucial la FAO, que lleva años promoviendo la entomofagia como solución a la inseguridad alimentaria.

El artículo completo en: Materia

18 de septiembre de 2018

La harina de coca tiene más calcio que la leche y más proteína que la quinua

El mate de coca y el chacchado de las hojas de coca son de uso habitual en poblaciones de Perú, Ecuador, Colombia y Argentina. 


La coca es una planta alcaloide como el té y el café. Son varios los alcaloides que contienen las hojas de coca y uno de ellos es la cocaína. Sin embargo, la cantidad de cocaína en las hojas de coca no supera el 1%. Se trata de una cantidad tan pequeña que no tiene nada que ver con los efectos devastadores que produce la droga procesada, pues este alcaloide mezclado con la saliva se transforma en ecgonina, substancia que contribuye a quemar las grasas acumuladas en el hígado generando energía.

La hojas de coca pueden ser utilizadas de diversas maneras. Se pueden masticar, tomar en filtrantes, licuar las hojas frescas y también consumirlo en forma de harina de las hojas de coca en diversas preparaciones como pasteles o galletas.

Valor nutricional


Gracias a la investigación realizada por la universidad de Harvard en 1975, titulada “Valor nutricional de la hoja de coca”, se ha probado que la masticación diaria de 60 gramos de hoja de coca, colman las necesidades de calcio. Asimismo, su contenido en vitaminas y determinados oligoelementos hacen que al mismo tiempo el mate de coca constituya un complemento ideal de dieta diaria.

Estos mismos estudios sostienen que en 100 gramos de coca se puede tener casi dos gramos de potasio que son necesarios para el equilibrio del corazón y se le atribuyen además propiedades adelgazantes.

Según los especialistas, la harina de coca es alimento y medicina.  Aclaran, además, que su consumo es seguro pues no genera dependencia ni toxicidad.
No solo es rica en calcio sino también en proteína vegetal. Mientras que 100 gr. de quinua te aportan 14 gr de proteína, la coca te aporta 19.9 gr.

100 gramos de harina de coca aportan:

  • Nitrógeno: 20.06 Mg.
  • Grasa: 3.68 Mg.
  • Carbohidratos: 47.50 Mg.
  • Beta caroteno: 9.40 Mg.
  • Alfa caroteno: 2.76 Mg.
  • Vitamina C: 6.47 Mg.
  • Vitamina E: 40.17 Mg.
  • Tiamina (vit B1): 0.73 Mg.
  • Riboflavina (Vit B2): 0.88 Mg.
  • Niacina: 8.37 Mg.
  • Fósforo: 412.67 Mg.
  • Calcio: 2097.00 Mg.
  • Potasio: 1739.33 Mg.
  • Magnesio: 299.30 Mg.
  • Sodio: 39.41 Mg.
  • Aluminio: 17.39 Mg.
  • Bario: 6.18 Mg.
  • Hierro: 1 36.64 Mg.
  • Estroncio: 12.02 Mg.
  • Boro: 6.75 Mg.
  • Cobre: 1.22 Mg.
  • Zinc: 2.21 Mg.
  • Manganeso: 9.15 Mg.
  • Cromo: 0.12 Mg

Beneficios de la harina de coca

Según el nutricionista, Manuel Raggio, estos son algunas de las propiedades de la harina de coca:
  • Previene la osteoporosis: La harina de coca cuenta con más de 2000 mg de calcio (por cada 100g), cantidad superior a la leche o el queso.
  • Combate la anemia: Cuenta con gran cantidad de hierro y vitamina B, esta última se absorbe muy bien por el organismo y se utiliza como suplemento
  • Disminuye niveles de colesterol y triglicéridos: Regula la glucosa y la presión sanguínea
  • Combate la depresión: Despeja la mente, ayuda a la concentración, da vigor físico y mental y produce cierto bienestar. Propiedades que vendrían muy bien en una depresión y en estados de apatía o déficit de concentración.

¿Cómo consumir la harina de coca?

 

A pesar de sus múltiples beneficios, Manuel Raggio, nutricionista en Olympo Piura, recomienda consumir 1 cucharadita colmada al día, mezclada con jugos (para poder tolerar el sabor algo amargo)

Asimismo, la harina de hoja de coca también puede usarse para preparar kekes, bocaditos y pasteles, solo debe mezclarse con maca, piña y naranja para generar un sabor alternativo y muy delicioso.

Tomado de: El Tiempo (Perú)

5 de septiembre de 2018

Por qué hay hambre en Argentina si se produce comida para 440 millones de personas (10 veces su población)

El tercer productor mundial de miel, soja, ajo y limones; el cuarto de pera, maíz y carne; el quinto de manzanas; el séptimo de trigo y aceites; el octavo de maní. 

Sí, Argentina produce muchos alimentos. 

Y, sin embargo, entre uno y tres millones de argentinos sufren hambre

Puede verse como una paradoja o como una injusticia o como una apreciación técnicamente fallida que pasa en muchos otros países, como China, el mayor productor mundial de alimentos, o Brasil, el más grande exportador de comida de América Latina. 

Pero en ninguna otra nación la brecha parece ser tan grande como en Argentina, donde hoy una nueva crisis económica -hubo diez graves en 70 años- probablemente se traduzca, según el presidente, Mauricio Macri, en un nuevo aumento de la pobreza

En un dato oficial que muchos argentinos saben de memoria, Argentina produce alimentos para abastecer a casi 440 millones de personas

Y su población, según varios estudios, apenas pasa los 44 millones. 

Es difícil saber cuántos de los 13 millones de pobres (30%) que se registran en Argentina sufren hambre; las dos variables no van necesariamente de la mano

Pero de nuevo: no hay país en este continente que se jacte de ser, o haber sido, "el granero del mundo", como Argentina. 

¿Qué es, entonces, lo que pasa? ¿Para dónde va toda esa comida? ¿Por qué no llega al sector más vulnerable?

El hambre en Argentina, coincidieron varios expertos en conversación con BBC Mundo, no se debe a escasez de alimentos, sino a falta de ingresos, distribución desigual de la riqueza o ausencia de generosidad.

"El problema de Argentina no es que falten alimentos", dice Iván Ordoñez, economista especializado en el campo. "No somos India ni Haití ni Venezuela; nosotros no importamos alimentos, todo lo que comemos es industria local". 

"Lo que debería pasar, y no ha pasado, es que el mercado interno compita con el mercado externo, que se exporte más, se genere más riqueza y eso genere más empleo", asegura. 

El artículo completo en: BBC Mundo

31 de agosto de 2018

Escolares de Puno producen "chizitos" de cañihua para combatir la anemia

Estudiantes apuestan por un producto más atractivo para los niños de su comunidad. Esperan apoyo de autoridades.


Casi la mitad de la población infantil de Puno padece de anemia. Por eso, y ante la falta de acción de diversas autoridades, los escolares del Centro Rural de Formación en Alternancia (CRFA) Lupakas - Juli han puesto en marcha una propuesta que busca combatir este grave problema de salud.

Los alumnos de secundaria de dicha institución pública, ubicada en la comunidad de Cruz Pata, producen los “Chizitos de cañihua con hígado”, el clásico aperitivo creado a base de maíz inflado, pero con cañihua (de composición similar a la quinua), hígado y azúcar. El objetivo: reducir la tasa de anemia y desnutrición en los niños entre 2 y 12 años.

“La mayoría de niños no quiere consumir la cañihua o la quinua, pero como sabemos que sí les gustan los chizitos, hemos creado este producto”, comenta Joel Huarachi, uno de los estudiantes que promueven este proyecto nutritivo.

La elaboración de este producto puede demorar entre una y ocho horas. Su duración, en tanto, puede extenderse hasta los 6 meses sin preservantes. Según los jóvenes, este alimento podrá venderse en kioskos escolares y tiendas por departamento. “Al terminar nuestros estudios secundarios vamos a promover una microempresa a nivel regional, nacional y hasta internacional”.

Con este proyecto educativo, los estudiantes ocuparon el primer lugar en la etapa provincial del Concurso Nacional “Crea y emprende 2018”, ahora continuarán las fases regional y nacional. Esperan que autoridades y ministerios apoyen su iniciativa.



Tomado de: La República (Perú)

27 de agosto de 2018

¿Podríamos sobrevivir comiendo únicamente papas?

Si habéis visto como yo, la famosa película “The Martian” (En España simplemente Marte) recordaréis que el protagonista, un astronauta llamado Mark Watney (interpretado por Matt Damon) logra sobrevivir solo y abandonado en el planeta rojo, con el único sustento de unas patatas que él mismo cultivó.

Cierto, hablamos de una obra de ficción, pero lo cierto es que no resulta descabellado del todo emplear el suelo marciano para cultivar alimentos. De hecho, al menos un simulacro de suelo marciano con el que ha trabajado la NASA demostró ser lo suficientemente bueno como para cultivar lechugas.

Pero vamos al asunto clave. ¿Podría una persona sobrevivir únicamente a base de patatas? Sabemos bien los desastres que la ausencia de este tubérculo puede suponer en economías agrarias poco diversificadas. La historia de la gran hambruna irlandesa a mediados del sigo XIX y sus dos millones de muertos está ahí para quien quiera consultarla, pero lo cierto es que los irlandeses comían (al menos aquellos que podían) algo más que patatas, luego no es el ejemplo perfecto si lo que buscamos es respuestas.

Pese a la demonización popular que sufre este alimento, un icono de los “supuestamente perniciosos” hidratos de carbono, en 2016, Andrew Taylor sobrevivió comiendo únicamente patatas, y por lo que puedo leer sus analíticas trimestrales resultaron del todo normales.

Técnicamente, la patata blanca tradicional contiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita para construir proteínas, reparar las células y combatir las enfermedades. Y comer cinco patatas al día bastarían para mantenerse. Sin embargo, si uno intenta sobrevivir de forma sostenida alimentándose únicamente de patata blanca, en última instancia acabarían por aparecer déficits de algunas vitaminas y minerales.

Pero si hacemos un juego de palabras y añadimos a la dieta otro tipo de tubérculo al que se conoce como patata dulce (pese a que la Ipomoea batatas no es taxonómicamente una patata, sino su pariente la batata) entonces se incrementa la probabilidad de que un consumidor de “patatas” obtenga su dosis diaria recomendable de vitamina E y especialmente de vitamina A (la sustancia por la que tu madre te obligaba a comer zanahorias de crío para ver mejor).

Puede que la dieta a base de patata blanca y patata dulce fuera aburrida, pero siguiéndola al menos te asegurarías de esquivar esa horrible enfermedad que afectaba a los marinos por falta de vitamina C: el escorbuto.

En fin, a la espera de que los expertos en nutrición de Naukas me corrijan, la respuesta al titular de este post (con la triquiñuela de la batata incluida) debería entonces ser un “”.

Fuente:

Mailkenais Blog

21 de agosto de 2018

Las papas de colores, desconocidas armas de Perú contra desnutrición y cáncer

El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) de Perú estudia las características y virtudes de cada una de las variedades para clasificarlas y desarrollar otras nuevas que puedan producirse a gran escala.

Desconocidas fuera de los Andes, las papas de colores como el rojo, morado, negro, naranja o amarillo no solo son idóneas para enfrentar el cambio climático sino que pueden prevenir la desnutrición y el cáncer, según las investigaciones de Perú, cuna mundial de este tubérculo, con más de 3,000 variedades.

Sobre los milenarios andenes donde los incas lograron domesticar las múltiples versiones de la papa, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) de Perú estudia las características y virtudes de cada una de las variedades para clasificarlas y desarrollar otras nuevas que puedan producirse a gran escala.

Lo hacen en su estación de Zurite, situada en la región andina de Cusco, a unos 3,400 metros de altitud, en la ladera de una montaña convertida en terrazas agrícolas por las civilizaciones del Antiguo Perú, donde las miles de variedades de papas nativas crecen en todo su esplendor.
"Es un lugar privilegiado para nosotros, que tiene más de 3,000 años de desarrollo. Ha sido construido por las civilizaciones preincas. Nos han dejado un legado bien grande, con una valla bien alta, pero creo que podemos superarlo", advirtió el investigador del INIA Ladislao Palomino.
En ese escenario donde se dan la mano la historia y la ciencia, el INIA, adscrito al Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) de Perú, ha obtenido 26 variedades nuevas para ser comercializadas, donde han logrado conservar las bondades de las papas nativas con una mayor resistencia al clima y un tamaño y forma atractivos para el mercado.
"No lo consideramos como el desarrollo de un simple alimento que llene el estómago, sino que también nos proteja de cualquier enfermedad degenerativa, como los cánceres, por los antioxidantes que tiene", dijo Palomino. 
Ya sean moradas y ovaladas, rojas y redondas o negras protuberantes, las papas nativas que se cultivan en los Andes peruanos tienen "un aporte alto en calorías y proteínas", según Palomino, quien ve en estos tubérculos la solución al problema de desnutrición y anemia que persiste en Perú. 
Esas papas son además las que mejor resistirán el cambio climático por su contenido de fenol, que les da esos colores característicos. 
"Ese es el contenido más importante. Evita que la papa deje de producir con los cambios bruscos de temperatura o de ambiente", agregó Palomino. 
Asimismo, destacó que las papas nativas también pueden ser utilizadas por la industria cosmética para elaborar productos contra el envejecimiento y en el sector textil para elaborar pigmentos. 
El INIA explora así todas las posibilidades comerciales de la papa para ofrecer a los agricultores nuevas alternativas a su milenario producto, que en su mayoría queda para el consumo propio al no encontrar salida en los mercados. 
"No les compran por falta de conocimiento. Al ver la papa de color negro, mucho creen que está enferma, pero están muy equivocados", comentó Palomino, quien reconoció que "hay muchas variedades comerciales de papa nativa, pero hay que hacer promoción y educar al consumidor". 
Por su parte, el jefe del INIA, Miguel Ángel Barandiarán, recordó que uno de los primeros éxitos comerciales de las papas nativas han sido las papas fritas de colores, y también algunas exportaciones de estos tubérculos semicocidos. 
Actualmente en la estación experimental del INIA hay cultivadas 1,251 variedades de papas nativas de las regiones peruanas de Áncash, Cusco, Puno y Apurímac para ser estudiadas e incluidas en el Registro Nacional de la Papa Nativa. 
Ese registro tiene solamente aún 729 papas, muestra de todo el trabajo que le queda por recorrer a Perú para descubrir las virtudes de las miles de papas endémicas que faltan por analizar.

Fuente:

Gestión (Perú)

8 de agosto de 2018

¿Qué alimentos nos provocan gases y flatulencias?

Los gases son realmente molestos y dolorosos, por ello, las personas propensas a generarlos suelen tomar medidas como la reducción en la ingesta de ciertos alimentos. Según la Clínica Mayo, algunas verduras como las cebollas, las zanahorias, el brócoli, el apio, la coliflor, el repollo y las coles de bruselas, además de las legumbres, suelen producir gases. 

Las frutas con mucha azúcar, como las manzanas, los albaricoques y los plátanos, así como los zumos de uva o manzana, también favorecen las flatulencias. Lo mismo sucede con edulcorantes como el sorbitol y el manitol, presentes en muchos caramelos y chicles sin azúcar.

La comisa grasa y la comida frita, junto a las bebidas con gas, completan la lista. Un motivo más para decirle no a la comida chatarra, ¿no cees?

Fuente:

Muy Interesante

30 de julio de 2018

¿Es peligroso comer algo que se ha caído al suelo?

Depende de lo escrupuloso que seas, del hambre que tengas, de la capacidad de adherencia del alimento caído y de la higiene del suelo. Suele decirse que no hay peligro en zamparse algo que se haya caído, siempre que lo hagas antes de que pasen 10 segundos, el tiempo que supuestamente necesitan los microbios para colonizar el apetecible bocado.

Pero habría que matizar varios detalles. Cuando un alimento cae al suelo, se suele producir una transferencia de materia en ambas direcciones. Así que, salvo que el lugar del accidente esté completamente desinfectado, algún que otro ser microscópico se quedará enganchado en la superficie del alimento, aunque apenas hayan pasado unos segundos. No obstante, es de muy mala suerte que el inquilino sea patógeno y en una cantidad suficiente para desatar una infección.

Otra cosa sucede si hay humedad por medio y se han derramado líquidos o fluidos -leche, sopa, aceite, mantequilla-, mucho más permeables a la entrada de bacterias, al ofrecer mayor superficie de contacto.

Fuente:

Muy Interesante

¿Beber agua ayuda a adelgazar?

Un equipo de científicos ha presentado un ensayo clínico durante el Encuentro Nacional de la Sociedad Americana de Química (ACS por sus siglas en inglés) que demuestra que beber dos tazas de agua antes de comer ayuda a perder peso y combatir la obesidad.

Durante 12 semanas, en ensayos con 48 individuos adultos, comprobaron que las personas sometidas a una dieta que beben agua antes de las comidas, 3 veces al día, pierden 2,25 kilos más que quienes no lo hacen. "La gente debería beber más agua y menos bebidas azucaradas; es una forma sencilla de controlar el peso", afirma Brenda Davy, investigadora de la universidad Virginia Tech (EE UU) y coautora del estudio.

Según Davy, hasta ahora la cultura popular defendía la importancia del agua para soltar los kilos que nos sobran. Pero había poca información científica que lo corroborara.

Fuente:

Muy Interesante

8 de julio de 2018

Qué le ocurre realmente a tu cuerpo si dejas de comer (y cuánto tardas en morir de hambre)

Probablemente, la mayoría de los que nos leen no se pueden hacer una idea de lo que significa pasar hambre de verdad. Cuando nuestro organismo realmente siente que la inanición está activa, encienda las luces rojas y pone en marcha un plan de emergencias de hasta tres etapas críticas antes del fatal desenlace.

Desde el punto de vista médico, la inanición ocurre cuando un cuerpo no obtiene las suficientes calorías y nutrientes. Ya sea provocada por la pobreza, la hambruna, las huelgas de hambre voluntarias o algunas condiciones médicas, la fisiología del hambre sigue el mismo proceso sin importar la causa.

Lo cierto es que lo que te puedes imaginar como “morir de hambre” no es algo rápido, es más bien todo lo contrario. Morir sin ingerir un solo alimento toma su tiempo, y con ello un sufrimiento al que nuestro cuerpo trata de adaptarse paulatinamente.

Si bien nuestros cuerpos se apagan entre cinco o diez minutos después de estar sin oxígeno, o un par de días (una semana máximo) sin agua, dependiendo de las circunstancias, una persona puede durar hasta dos meses sin ningún alimento. Como decíamos, durante este tiempo el cuerpo pasa a través de tres fases metabólicas distintas para tratar desesperadamente de mantenerse con vida hasta que encuentres comida nuevamente.

La primera fase es aquella donde tu cuerpo elige la quema de glucosa. En tu estado normal (bien alimentado) tu cuerpo descompone moléculas de glucógeno para producir glucosa: el carbohidrato “amigable” que mantiene tus células bien alimentadas y funcionando. A una persona promedio generalmente le lleva unas seis horas después de alimentarse antes de que comiencen a sentir hambre.

El artículo completo en:

Gizmodo

28 de mayo de 2018

Cuánto ejercicio deberían hacer los niños al día (y lo que recomienda Finlandia)

El sedentarismo infantil es una realidad que se agrava con el paso de los años.

Esa inactividad que se produce por el tipo de vida a la que están expuestos los menores de 17 años se refleja en las alarmantes estadísticas sobre obesidad que se vienen registrando en el mundo.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, este es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI y calcula que hay más de 42 millones de niños con sobrepeso en el planeta.
"Las comodidades de la vida moderna como andar en automóvil, ver televisión, usar el computador y jugar con consolas no aportan en nada a la práctica de actividad física", explicó la doctora Angélica Ibáñez, traumatóloga infantil de la clínica de medicina deportiva MEDS en Chile.

Acá en Reino Unido, un reciente estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine relevó que hay un marcado declive en el tiempo que los niños y adolescentes dedican a hacer ejercicio y que esa caída se comienza a producir desde los 7 años.

La OMS recomienda que entre los 5 y los 17 años se debería dedicar "como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa".

Que si bien en su mayoría deberían ser ejercicio "aeróbico", también convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, "actividades que refuercen, en particular, los músculos y huesos".

"Los beneficios de la actividad física saltan a la vista al haber una unidad de cuerpo y mente", destacó la doctora Ibañez, agregando que hay que tratar de ignorar las excusas que se buscan para no dedicar tiempo a la actividad física.

Caso finlandés

Si bien los 60 minutos es un mínimo recomendando, en Finlandia consideran que incluso hay que ir mucho más allá.

Los niños finlandeses son reconocidos por estar entre los que están más en forma en Europa y una de las razones se debe a que el país nórdico fue uno de los pioneros en la formación en los años 40 de clínicas infantiles enfocadas principalmente en el desarrollo físico y balance nutricional.

El artículo completo en:

BBC Mundo

19 de abril de 2018

Perú es el tercer país de Latinoamérica con más casos de sobrepeso y obesidad

Este artículo apareció en Peru21 el día 11 de octubre del 2017

La Asociación Peruana para el Estudio de la Obesidad y Arteriosclerosis alertó que en el país ya se diagnostica niños y adolescentes con obesidad, hipertensión, colesterol alto y diabetes. 


La obesidad en niños y adolescentes en el mundo está aumentando en forma alarmante y lamentablemente el Perú no es ajeno a esa realidad. En el país, en los últimos 30 años, se triplicaron los casos de sobrepeso y obesidad como consecuencia del sedentarismo y la alimentación poco saludable, aseveró Rosa Pando, presidenta de la Asociación Peruana de Estudio de la Obesidad y Ateroesclerosis (APOA)

Al recordarse hoy el Día Mundial de la Obesidad, la experta señaló que, debido a la alta incidencia de casos, el Perú es actualmente el tercer país de Latinoamérica con más casos de sobrepeso y obesidad, después de México y Chile. Además, advirtió que, si no se toman medidas correctivas, en 10 años el 25% de los adultos peruanos tendrá serios problemas de obesidad.

Pando alertó que en el país ya se está diagnosticando niños y adolescentes con obesidad, hipertensión, colesterol alto y diabetes, principalmente por el consumo de alimentos ricos en calorías y en grasas saturadas.

Según la Encuesta Nacional de Hogares, del INEI, la prevalencia de la obesidad entre los niños peruanos de 5 y 9 años es de 14.8%, mientras que entre los menores de 5 años llega al 9.3% y entre los adolescentes, a 7.5%. 

Jaime Pajuelo, investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, refirió –en el VIII Curso Internacional Obesidad, Enfermedad Cardiometabólica y Nutrición– que en los últimos 40 años la obesidad entre los escolares casi se ha cuadriplicado, pues pasó de 4% a 14.8%.
 

Más gasto por obesidad

Pando señaló, asimismo, que la atención de enfermedades no transmisibles causadas por la obesidad, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y hepáticas, depresión y muchos tipos de cáncer, le costarán al Perú unos 2,578 millones de dólares para el año 2025.

“El costo acumulativo de no tratar la obesidad del 2017 al 2025 se estima en 18,476 millones de dólares. Sin embargo, si se trata la obesidad y se reduce su prevalencia en solo 5% el país solo invertiría 1,474 millones de dólares y evitaría muchas de las consecuencias mencionadas”, puntualizó. 

Por ello, la especialista insistió en tratar la obesidad tempranamente, y dijo que para eso sería oportuno que las aseguradoras incluyan programas preventivos específicos para así evitar esta condición antes de que se desarrollen enfermedades asociadas.

“Los seguros cubren hipertensión y diabetes, pero la obesidad específicamente no y, por eso, cada persona debe encargarse de su autocuidado, pero se podría hacer más si desde el gobierno y desde las aseguradoras se previene esta condición en lugar de tratarla en su fase complicada”, remarcó. 

Más información en:


Perú, niveles de sobrepeso y obesidad: problema de salud pública

Este artículo apareció en el diario peruano La República el día 20 de junio de 2017

Preocupante. Incidencia en menores de 9 años se duplicó en solo 6 años. El 18,3% de mayores de 15 años son considerados obesos. El consumo de alimentos ultraprocesados y comida rápida creció en 107% y 256% en la última década.


Desde antes de publicarse el reglamento de la Ley de Alimentación Saludable (N°30021), autoridades y expertos han explicado que dicha norma es importante para combatir dos problemas urgentes: el sobrepeso y la obesidad, cuya prevalencia se ha incrementado de forma sostenida en los últimos años.
Las voces autorizadas en la materia coinciden en que ambas condiciones ya son consideradas un problema de salud pública, lo que demanda acciones desde el Estado.

Esa es una de las razones por las que se ha criticado el mencionado reglamento, pues los parámetros de azúcar, sal y grasas que se utilizan para definir la “comida chatarra” podrían no ayudar a revertir la preocupante tendencia.

Los resultados de la última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes), realizada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) en 2016, revelan que el 35,5% de los peruanos mayores de 15 años tienen sobrepeso. En el caso de la obesidad, el indicador llega hasta el 18,3%.

Ambos problemas también tienen una creciente incidencia entre los niños. Entre 2008 y 2014, el sobrepeso y la obesidad se incrementaron en 66% en niños y niñas de cinco a nueve años de edad, de acuerdo con los datos del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (Cenan) del Instituto Nacional de Salud.

Entre 2007 y 2014, en adolescentes de 10 a 19 años, el sobrepeso pasó de 12,9% a 18,5%. En el caso de la obesidad, la incidencia era de 4,9%, pero se elevó hasta 7,5%. El incremento general en este grupo poblacional fue de 46% en solo siete años.

“El sobrepeso y la obesidad ya son un problema de salud pública. En nuestro país ni siquiera hemos terminado de vencer los problemas de malnutrición por defecto, como la desnutrición, y ya estamos con los problemas de malnutrición por exceso”, asegura Saby Mauricio Alza, decana nacional del Colegio de Nutricionistas.

Para Miguel Palacios, decano del Colegio Médico, los plazos de implementación del reglamento son excesivos, pues las empresas tendrán entre 6 y 39 meses para adaptarse a los límites permitidos de los llamados nutrientes críticos y colocar advertencias en sus etiquetas.

“Para nosotros, como médicos, nos parece que es un acto perverso permitir que se sigan vendiendo sin advertencia estos productos con alto contenido de azúcar, sal y grasas, aun sabiendo que son sustancias dañinas”, declaró.

Similar opinión tiene Magaly Herrera, decana del Colegio de Nutricionistas de Lima y Callao. “La salud pública está en riesgo hoy. Tenemos una coexistencia de niños con sobrepeso y anemia porque no se están alimentando de forma adecuada. Estos niños están expuestos a cualquier enfermedad. El Ministerio (de Salud) no está viendo este problema”, declaró la especialista.

Doris Delgado Pérez, directora de la Escuela Profesional de Nutrición de la Universidad de San Marcos, añade que en el largo plazo se puede incrementar la incidencia de enfermedades asociadas.

“La obesidad y el sobrepeso pueden aumentar la prevalencia de diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Las cifras son muy altas, sin duda se trata de un problema de salud pública”, consideró.

Consumo de chatarra 

Los expertos consultados aseguran que la alimentación no saludable y la falta de actividad física son las causas principales del sobrepeso y la obesidad.

En relación con el primer punto, un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra que el consumo de bebidas y alimentos ultraprocesados en el Perú creció en 107% entre los años 2000 y 2013.

Según el mismo documento, en el 2000 se vendían 40.2 kg de estos productos por cada persona. Hacia el 2013, el indicador llegó hasta 83.2 kg.

Sobre el consumo de comida rápida, la OMS advierte que en el mismo plazo el Perú mostró el mayor incremento en la región (265%). En el 2000, una persona compraba este tipo de comidas 8.7 veces al año, cantidad que se elevó hasta 31.8 en el 2013.

Con este panorama, con valores poco estrictos para definir la comida chatarra, los especialistas son escépticos sobre los beneficios del reglamento. Si se mantienen las tendencias mostradas, coinciden, las consecuencias podrían afectar todo el sistema de salud nacional. 

Diferencias

Definición. Para definir el sobrepeso y la obesidad, la OMS utiliza el Índice de Masa Corporal (IMC), que mide la relación entre el peso y la talla de una persona.

Exceso de grasa. Cuando el IMC de un adulto es igual o superior a 25, se le considera con sobrepeso. Si llega a 30, entonces tendría obesidad.

5 de diciembre de 2017

¿Por qué los pasteles en Argentina son "armas" de propaganda anarquista?

La primera vez que visité una panadería en Buenos Aires pensé que mis oídos me engañaban. Alrededor mío los porteños pedían sus pasteles favoritos para comer con su café matinal. Pero no podía creer lo que decían: ¿acaso esa persona acaba de pedir seis bolas de fraile y media docena de cañoncitos?


Los buñuelos recubiertos de azúcar, conocidos como "bolas de fraile", y los conos de hojaldre rellenos de dulce de leche, llamados "cañoncitos", son solo dos ejemplos de los nombres raros que tienen las llamadas "facturas" (pasteles) en Argentina.

También hay "bombas" -algo similar a un profiterol- y "libritos" -una masa plegada de manera tal que parece un texto de lectura-.

Pero mientras que los pasteles son definitivamente dulces, el origen de sus nombres es más siniestro: a finales del 1800 un sindicato de pasteleros anarquistas usó sus creaciones para hacer propaganda.

El artículo completo en: BBC Mundo

27 de septiembre de 2017

Las algas, clave para la aparición de los animales

El calentamiento del planeta tras una superglaciación propició la energía necesaria para que surgiera la fauna

Muchas son las teorías que, a medida que avanza el conocimiento científico, intentan explicar la irrupción de las primeras formas de vida, cómo aparecieron las células o a partir de ellas, qué propició el surgimiento de los animales.

La revista Nature ha recogido esta semana una nueva propuesta, la de un grupo de científicos de la Universidad Nacional Australiana (ANU, por sus siglas en inglés), que ofrece una explicación sobre los factores que favorecieron la evolución de organismos más complejos, como los animales.

Los geobiólogos Jochen Brocks y Amber Jarrett han encontrado la clave en el centro de Australia, en unas rocas sedimentarias de hace 650 millones de años, que contienen moléculas fósiles que indican que hubo una gran explosión de vida tras 50 millones de años de glaciación en la Tierra.

"Aunque las muestras clave son las procedentes de Australia, hemos estudiado rocas que provienen de todo el mundo, como el Gran Cañón de Arizona (en EEUU), el Lago Vettern (en Suecia), regiones tropicales de Brasil y áreas desérticas de Omán", ha detallado a EL MUNDO Jochen Brocks.

El fin de las condiciones invernales que a escala global mantenían todo el planeta bajo el dominio de una hipotética superglaciación conocida en inglés comoSnowball Earth (que literalmente describe el estado de la Tierra como una gran bola de nieve), pudo, según estos investigadores, dar paso a condiciones más adecuadas para la proliferación de formas de vida mayores a las ya existentes.

El artículo completo en: El Mundo Ciencia

5 de septiembre de 2017

A los microbios del estómago también les afectan los cambios de sueño

Un estudio analiza el mecanismo que conecta la absorción de grasas, la microbiota intestinal y el ritmo circadiano y que puede explicar enfermedades como la obesidad. 





Las alteraciones en el sueño gatillan la obesidad...

Cada persona tiene en su estómago más de un kilo de microorganismos, la mayoría bacterias, de 1.200 especies distintas. Esos seres han hecho de nosotros sus hogares y nos han transformado. Se sabe que esos microbios desempeñan un papel clave en la extracción de energía de los alimentos que ingerimos y que las diferencias entre los ecosistemas bacterianos de cada uno de nosotros pueden explicar por qué con una dieta similar unas personas engordan más que otras. Experimentos con ratones estériles, artificialmente desposeídos de estos microorganismos, han mostrado que acumulan menos grasa corporal que los normales.


Un artículo reciente publicado en la revista Science añade información sobre el modo en el que estos okupas determinan nuestro metabolismo, porque, además de extraer energía de la comida, también ayudan a que absorbamos las grasas que después incorporamos al organismo. Además, vinculan estos procesos con el reloj circadiano, una especie de departamento de logística del cuerpo que los sincroniza con el ciclo de los días y las noches. Un reloj bien afinado permite que el cuerpo sepa cuándo tiene que prepararse para dormir, despertarse o comer, o que la piel sepa si es de día y ha de preparar recursos para reparar los daños que le producirá el sol. Así, se ahorra energía al no tener que estar siempre alerta para desarrollar estas tareas. Cuando este reloj interno, regulado por una red de genes y proteínas que se apagan y se encienden dependiendo de las señales que reciben del entorno, se ve distorsionado por un sueño irregular, hay más riesgos de problemas como la obesidad.

Los autores del trabajo estudiaron el papel de la proteína nfil3, que desempeña una función clave en la absorción de lípidos y la acumulación de grasa corporal, y su relación con la microbiota y los ciclos circadianos. Para conocer qué combinación de efectos es necesaria para que el cuerpo absorba más o menos lípidos de la comida, el equipo, liderado por Lora Hooper, de la Universidad de Texas, realizó varios experimentos con ratones con distintos niveles de expresión de la proteína nfil3 y con presencia o ausencia de microbiota. Lo que comprobaron es que la acumulación de grasas cuando se da a los animales una dieta rica en grasa requiere tanto la expresión de NFIL3 como la presencia de los microorganismos intestinales. Como se había observado en experimentos anteriores, cuando se suprimía la microbiota de los ratones seguían delgados pese a la dieta alta en grasas.

“Lo más importante de este estudio es que ayudan a entender un mecanismo que explica la regulación de la absorción de lípidos y el papel de la microbiota en esa absorción”, explica Yolanda Sanz, investigadora del CSIC y coordinadora del proyecto europeo MyNewGut, una iniciativa financiada con 9 millones de euros por la Unión Europea para estudiar las bacterias intestinales. “Se habla mucho sobre la capacidad de la microbiota para extraer energía de la dieta, pero menos de la absorción de lípidos y en la magnitud de su efecto, y es lo que hace este trabajo”, añade.

El artículo completo en: El País (España)

16 de agosto de 2017

Soledad Barruti: "Hay que dejar de ir al súpermercado, es un sistema perverso"



"En el supermercado parece que la comida sale solo de una fábrica, que tiene ingredientes que te remiten a nada", reflexiona la argentina Soledad Barruti (autora del best seller Malcomidos); ella sostiene que la industria alimentaria constituye un gran engaño y que "está matando a todos".

En la pa´gina web de Aconcagua le realizan una magnífica, e imperdible entrevista; te aseguramos que luego de leerla te quedarán pocas ganas de ir a un supermercado.

La entrevista AQUÍ.

16 de julio de 2017

¿Cuántas calorías tiene un cuarto de pollo a la brasa? ¿Es mejor comer pecho o pierna?

Este domingo se celebrará el Día del pollo a la brasa. ¿Sabes cuántas calorías aporta? ¿Es mejor comer pierna o pechuga? Aquí resolvemos estas y otras dudas. 



Primero hablemos del pollo en general

Esta carne es muy fácil de digerir. Además, contiene la misma cantidad de proteínas que la carne de res (20%) y, sin contar el pellejo, contiene solo un 3% de grasa. 

Si consumimos el pollo con todo y pellejo, estaremos ingiriendo 15% de grasa, por ello no sorprende que muchos recomienden dejar de lado esta parte de la presa. Sin embargo, la nutricionista Sandra Wages explica que al ser un producto que no se come todos los días, tampoco es un pecado darnos el gusto de vez en cuando, ya que al día podemos consumir una determinada cantidad de grasas (aproximadamente un 30% de las calorías consumidas). Asimismo, la experta señala que, gracias a la técnica que se utiliza para su cocción, “gran parte de la grasa del pellejo se va a perder porque gotea hacia el fuego”. 

Pero, ¿cuántas calorías tien un cuarto de pollo a la brasa?

Citando la información que publica una conocida cadena de pollerías, Wages indica que un cuarto de pollo con ensalada (sin aliño) aporta unas 510 calorías. Sin embargo, si uno lo consume con papas fritas la cantidad será mucho mayor. La nutricionista recomienda acompañarlo entonces con ensaladas o un choclo. 

Un adulto varón, de entre 25 y 65 años, debe consumir unas 3 000 calorías al día. Una mujer, también de entre 25 y 65 años, debe consumir unas 2 200 calorías.

Muy bien, pero... ¡yo quiero bajar de peso!

Aunque le sorprenda a muchos, no son pocos los nutricionistas que incluyen al pollo a la brasa (sin pellejo) en los régimenes alimenticios que diseñan para los pacientes que desean adelgazar. “Hay gente que lo considera comida rápida. Sin embargo, si lo comparas con otras alternativas para engreír a tu paciente es una opción saludable y que puede hacerse light dependiendo de con qué la combines”, indica Wages

Entonces... ¿debo comer pecho o debo comer pierna?

Muchos optan por ingerir pechuga porque consideran que esta es más saludable. Esto es cierto, pero solo en parte. La pierna tiene un poco más de grasa (1,24% más sin pellejo y 9,25% más sin piel), pero contiene más hierro y por ello su carne es de color más oscuro. Esta parte del pollo aporta 1,02 miligramos de este mineral, mientras que la pechuga solo tiene 0,72 miligramos. 

La verdad es que la elección entre una y otra presa ha de estar motivada principalmente por el gusto del comensal.

Entonces: ¡a disfrutar! (evitando comer la piel y evitando también las papas fritas)...

Fuente:

El Comercio (Perú)


4 de septiembre de 2016

¿El ejercicio elimina la grasa abdominal?

No, salvo que se complemente con una dieta equilibrada. Según un nuevo estudio de la Universidad del País Vasco (UPV), la grasa abdominal de los adolescentes está relacionado con el porcentaje de grasa que ingieren en la dieta, independientemente de la cantidad de ejercicio físico que realicen.

Hasta ahora se pensaba que aun teniendo una dieta desequilibrada, si hacías mucho ejercicio físico lo compensabas de alguna manera” explica Idoia Labayen, investigadora principal del estudio publicado en la revista Clinical Nutrition a la agencia de noticias científicas SINC. Sin embargo, como apunta la propia científica, “en este estudio, hemos comprobado que eso no es así”.

Para llegar a esta conclusión los investigadores analizaron la grasa abdominal de 224 adolescentes mediante absorciometría dual de rayos X así como la actividad física y los hábitos dietéticos. Analizando los datos comprobaron que las dietas con mucha grasa, incluso cuando el aporte calórico total no era más alto, incrementaban el riesgo de obesidad.

Así pues, como apunta la propia Labayen, doctora en Biología y profesora titular de Nutrición y Bromatología en la Facultad de Farmacia de la UPV “a pesar de que normalmente la actividad física es un factor de prevención, en este caso en particular, no consigue contrarrestarlo. Estos resultados apuntan al aporte graso de la dieta como un factor clave de riesgo de adiposidad abdominal en los adolescentes e independiente de la actividad física”.

La acumulación de grasa en el abdomen es la más perjudicial para la salud ya que incrementa el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes mellitus, hipercolesterolemia, etcétera.

Tomado de:

Muy Interesante
google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0