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18 de diciembre de 2018

Francis Crick, el detective de la vida

¿Qué tienen en común Francis Crick, codescubridor de la estructura del ADN y premio Nobel en 1962, y el antiguo cantante y periodista Rael, líder de una secta ufológica que defiende el amor libre entre sus miembros? El vínculo parece improbable, pero existe, y se llama panspermia dirigida: la hipótesis según la cual la vida en la Tierra es producto de los designios de una avanzada civilización alienígena.


Claro que ahí acaban los parecidos. El líder de los raelianos se basa en su presunto encuentro personal con seres de otro mundo. Crick, por su parte, se preguntaba cómo era posible que la naturaleza hubiera inventado al mismo tiempo dos elementos mutuamente interdependientes para la vida: el material genético –ácidos nucleicos, como ADN o ARN– y el mecanismo necesario para perpetuarlo –las proteínas llamadas enzimas–. La síntesis de ácidos nucleicos depende de las proteínas, pero la síntesis de proteínas depende de los ácidos nucleicos. Con este problema del huevo y la gallina, Crick y su colaborador Leslie Orgel razonaban que la vida debería haber surgido en un lugar donde existiera un “mineral o compuesto” capaz de reemplazar la función de las enzimas, y que desde allí habría sido diseminada a otros planetas como la Tierra por “la actividad deliberada de una sociedad extraterrestre”.

Lo cierto es que la panspermia dirigida no desmerece en absoluto el pensamiento de Crick. Más bien al contrario, revela con qué potencia funcionaban los engranajes de una mente teórica, incisiva e inquieta, ávida de respuestas racionales, aunque no fueran convencionales. Para comprender cómo llegó Crick a la panspermia debemos remontarnos unos años atrás. Hijo de un fabricante de zapatos de Weston Favell (Northampton, Reino Unido), Francis Harry Compton Crick (8 de junio de 1916 – 28 de julio de 2004) llegó al final de su infancia con sus principales señas de identidad ya definidas: su inclinación por la ciencia y su convencido ateísmo. En cuanto a la primera, escogió la física.
Curiosamente, la biología molecular habría perdido uno de sus padres fundadores de no haber sido por la guerra. Crick comenzó su investigación en el University College de Londres trabajando en lo que él mismo describió como  “el problema más aburrido imaginable”: medir la viscosidad del agua a alta presión y temperatura. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial fue reclutado por el ejército para el diseño de minas. Tras el fin del conflicto, descubrió que su aparato había sido destruido por una bomba (en su autobiografía él hablaba de una “mina de tierra”), lo que le permitió abandonar aquella tediosa investigación.

Crick debía entonces elegir un nuevo campo de investigación, y fue entonces cuando descubrió lo que llamó el test del chismorreo: “lo que realmente te interesa es aquello sobre lo que chismorreas”. En su caso, “la frontera entre lo vivo y lo no vivo, y el funcionamiento del cerebro”. En resumen, la biología. O como físico, la biofísica. Comenzó a trabajar en la estructura de las proteínas en el Laboratorio Cavendish de Cambridge, hasta que conoció a un estadounidense llamado James Watson, 12 años más joven que él pero ya con un doctorado que él aún no había conseguido.

Los dos investigadores descubrieron que ambos compartían una hipótesis. Por entonces se creía que la sede de la herencia eran las proteínas. Crick y Watson pensaban que los genes residían en aquella sustancia ignota de los cromosomas, el ácido desoxirribonucleico (ADN). Y aquel convencimiento, con la participación de Maurice Wilkins y Rosalind Franklin, alumbraría el 28 de febrero de 1953 uno de los mayores hallazgos de la ciencia del siglo XX, la doble hélice del ADN. El trabajo se publicó en Nature el 25 de abril de aquel año. Crick no obtendría su título de doctor hasta el año siguiente.

Lea el artículo completo en: Open Mind

29 de mayo de 2016

Quién es Frances Arnold, la primera mujer en ganar el "Nobel" de tecnología por "cambiar la vida de la gente"


Frances Arnold es la ganadora del Premio de Tecnología del Milenio de este año por su contribución a la evolución dirigida. 
 
La ingeniera estadounidense Frances Arnold acaba de ganar el Premio de Tecnología del Milenio por desarrollar la llamada evolución dirigida, un método que ha permitido crear nuevas enzimas de laboratorio para su uso en catalizadores industriales, detergentes domésticos e incluso combustibles a base de azúcar.

Arnold es la primera mujer en ganar este prestigioso premio, que entrega la Academia de Tecnología de Finlandia (TAF, por sus siglas en inglés) en años pares desde 2004 y que está dotado con un millón de euros (más de US$1,1 millones).

El espíritu del cotizado galardón es premiar proyectos que "hayan cambiado la vida de la gente para mejor".

Según la Academia, las deliberaciones comenzaron en noviembre de 2015, pero "sólo hubo una candidata que se destacara de manera excepcional".

Arnold, del Instituto de Tecnología de California (Caltech), habló con la BBC antes de viajar a Helsinki, la capital finlandesa, para recibir su premio.
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¿Qué es el Premio de Tecnología del Milenio?

  • Se conoce también como Premio Millennium y se otorga bienalmente desde hace 12 años
  • Se ha llegado a definir como el "Premio Nobel de la Tecnología"
  • Es un premio de origen finlandés que premia aquellos proyectos que contribuyan en una mejora de la calidad de vida
  • El primer premiado, en 2004, fue el creador de la World Wide Web (WWW), Tim Berners Lee
  • Entre otros galardonados figuran el inventor de las luces LED, Shuji Nakamura (2006), el creador del sistema operativo Linux, Linus Torvalds (2012) y el desarrollador de las células madre éticas, Shinya Yamanaka (2012)
  • El último premiado, en 2014, había sido el británico Stuart Parkin, cuya investigación fue clave para expandir la densidad de almacenamiento de datos.
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"Desde cero"

Arnold explica que el "concepto básico" de crear la evolución para desarrollar mejores enzimas emergió de su laboratorio hace 20 años.

"La evolución es para mí la mejor diseñadora de todos los tiempos. Y me di cuenta de que éste debe ser el algoritmo para futuros diseños, para crear un nuevo código biológico que fuera útil para los humanos", cuenta la investigadora.
"Empecé prácticamente desde cero. Esa investigación estaba siendo desarrollada por científicos bioquímicos y moleculares. Y yo era una ingeniera bioquímica".

"No sabía nada sobre ese campo. De no haber sido así, probablemente no lo habría hecho porque habría comprendido lo difícil que era".

Con su experiencia en ingeniería, Arnold quería hacer nuevas y útiles proteínas que ayudaran a resolver problemas.

Así que tomó el ejemplo de cómo lo hace la naturaleza.

Mutaciones al azar

"Observé la naturaleza y me dije: 'Bueno, la naturaleza no llegó a diseñar enzimas... ¿Cómo sucedió esto?'".

"Haces mutaciones al azar y analizas un gran número de las cosas que tienen las propiedades en las que estás interesado y, después, repites del proceso", explica Arnold.

El artículo completo en:

BBC Ciencia




24 de enero de 2016

Un fósil millones de años dentro de nuestras células

Nuestro metabolismo ya existía hace 3.000 millones de años, antes que nuestros genes.


Recreación de la Tierra durante el eón Arcaico, en los albores de la vida, de 4.000 a 2.500 millones de años atrás. / The Archean World / Peter Sawyer


Los estudiosos del origen de la vida se enfrentan a una paradoja circular (como la del huevo y la gallina) que, probablemente, puede considerarse el más profundo misterio de la biología evolutiva. Toda la vida que conocemos tiene un fundamento doble: la auto-replicación, o capacidad de un organismo para sacar copias de sí mismo, y el metabolismo, la cocina de la célula que fabrica continuamente sus componentes básicos. Hoy están vinculados de forma inextricable, pero ¿cuál surgió primero en la noche de los tiempos? ¿Y de qué servía el uno sin el otro?

Una investigación bioquímica que imita las condiciones de los sedimentos del eón Arcaico (en los albores de la vida en la Tierra, hace de 4.000 a 2.500 años atrás) muestra que dos rutas metabólicas (cadenas de reacciones químicas, o la cocina de la célula) ya funcionaban entonces igual que ahora, dentro de cada una de nuestras células. Tanto en la era Arcaica como hoy mismo, esas rutas responden al entorno, encendiéndose o apagándose en respuesta a la acidez y a los niveles de hierro. Es un fuerte indicio de que el metabolismo es anterior a las enzimas (proteínas con actividad catalítica) que lo ejecutan hoy. Y también, proponen los autores, a los genes que contienen la información para fabricar esas enzimas.
Tanto en la era Arcaica como hoy mismo, las rutas metabólicas responden al entorno, encendiéndose o apagándose en respuesta a la acidez y a los niveles de hierro.
Una de las implicaciones más extraordinarias del trabajo de Markus Keller y Markus Ralser, del Centro de Biología de Sistemas de la Universidad de Cambridge, y sus colegas, que se presenta en Science Advances, es que llevamos dentro de cada una de nuestras células un testigo de la Tierra primitiva, como un trozo del pasado remoto: un sistema complejo y autoconsistente que, posiblemente, empezó a funcionar antes de la invención de la primera bacteria del planeta. Más aún: una invención que fundamentó la evolución de la primera bacteria. Un invento tan brillante que 3.000 millones de años de evolución no han podido superar. Da vértigo. Casi da hasta asco.

La máquina del tiempo de Keller y Ralser se basa, de manera paradójica, en la tecnología biológica más avanzada, la metabolómica. Si la genómica es el estudio simultáneo de todos los genes, y la proteómica el de todas las proteínas. La metabolómica lo es de todos los metabolitos, las moléculas simples (como la glucosa, la ribosa o el oxalato) que le sirven a toda célula para cocinar todo el resto de sus componentes, como los carbohidratos, las grasas, las proteínas y los genes.

Una de las reacciones del metabolismo primitivo; a la izquierda, a bajo pH se forma ribosa, un componente de los genes; a la derecha, a alto pH se forma eritrosa, precursor de las proteínas.

Una de las reacciones del metabolismo primitivo; a la izquierda, a bajo pH se forma ribosa, un componente de los genes; a la derecha, a alto pH se forma eritrosa, precursor de las proteínas. / MARKUS KELLER

Los científicos de Cambridge se han centrado en dos de las rutas esenciales de ese metabolismo central que ocupa el centro de la cocina celular de todas las especias vivas. Se trata de la glucolisis y el ciclo de las pentosas fosfato, dos cadenas de reacciones enzimáticas que han torturado a los estudiantes de biología durante el último siglo. Convierten los azúcares como la glucosa (la comida) en energía (la gasolina), y también aportan la materia prima para construir muchos otros componentes celulares.

La vida no podría haber surgido en el universo joven, poco después del Big Bang. Porque del Big Bang solo salieron los elementos más simples, el hidrógeno y el helio, y los sistemas biológicos necesitan átomos más pesados, como el carbono y el nitrógeno, y algunos mucho más pesados, como los metales que catalizan las reacciones esenciales. Entre estos últimos, el más importante durante el eón Arcaico en que evolucionó la vida primitiva era el hierro (concretamente el hierro ferroso, por oposición al hierro férrico, más conocido como óxido en el lenguaje común).
Los científicos de Cambridge se han centrado en la glucolisis y el ciclo de las pentosas fosfato, dos cadenas de reacciones enzimáticas que han torturado a los estudiantes de biología durante el último siglo.
Y es a este hierro (ferroso) al que responden los ciclos metabólicos de los investigadores de Cambridge. El hierro cumplía en aquella noche de los tiempos la función que hoy tienen las enzimas metabólicas, las nanomáquinas de gran complejidad que catalizan hoy esas mismas reacciones. Pero que, como atavismo del pasado remoto, siguen conservando en sus centros activos, o núcleos lógicos, el mismo metal, y en el mismo estado de oxidación (ferroso) que entonces.

Hoy hace falta un gen para fabricar un catalizador (una enzima). Entonces solo hacía falta comerse el hierro del océano circundante. Sí, puede que la vida fuera más fácil en el pasado. Pero también era menos interesante.

Más aún, nuestros procesos metabólicos centrales, los que operan en nuestras neuronas para alimentarlas de energía y materiales de construcción, siguen revelando cierta capacidad de auto-sostenimiento que no depende de las enzimas codificadas por los genes, sino del mero hierro (ferroso) que las antecedió en ese papel.

No hemos cambiado tanto en los últimos 3.000 millones de años. Al menos no tanto como en los últimos 10.
Fuente:

5 de septiembre de 2013

La desactivación de una enzima reduce el crecimiento del tumor y las células cancerosas



Tumor de colon cuyo crecimiento está inhibico con enoxacina
   La anulación de una sola enzima paraliza drásticamente la capacidad de las células cancerosas agresivas para difundir y hacer crecer los tumores, lo que ofrece un nuevo objetivo prometedor para el desarrollo de tratamientos contra el cáncer, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, en Estados Unidos.

   El documento, que se publica este lunes en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', arroja nueva luz sobre la importancia de los lípidos, un grupo de moléculas que incluyen ácidos grasos y colesterol, en el desarrollo del cáncer.

   Los investigadores han sabido durante mucho tiempo que las células cancerosas metabolizan los lípidos de manera diferente que las células normales. Los niveles de lípidos éter, que son más difíciles de romper, son particularmente elevados en los tumores de alto grado de malignidad.

   "Las células cancerosas producen y utilizan una gran cantidad de grasa y lípidos. Para que las células cancerosas se dividan y proliferen a un ritmo acelerado, necesitan lípidos que componen las membranas de la célula", explica el director del estudio, Daniel Nomura, profesor asistente en el Departamento de Ciencias de la Nutrición y Toxicología de la Universidad de California en Berkeley.

   "Los lípidos tienen una variedad de usos de la estructura celular, pero lo que estamos mostrando con nuestro estudio es que los lípidos también pueden enviar señales de crecimiento del cáncer", agrega este investigador, que junto a su equipo probó los efectos de la reducción de los lípidos de éter en células de cáncer de piel humana y los tumores de mama primarios.

   Los investigadores se dirigieron a una enzima, fosfato sintasa alkylglycerone, o AGPS, conocida por ser crítica para la formación de los lípidos de éter. Los expertos confirmaron que la primera expresión AGPS aumentó cuando las células normales se volvieron cancerosas y que la inactivación de AGPS reduce sustancialmente la agresividad de las células cancerosas. "Las células cancerosas son menos capaces de moverse e invadir", resumió Nomura.

   Los científicos también compararon el impacto de la desactivación de la enzima AGPS en ratones que habían sido inyectados con células de cáncer. "Entre los ratones que tenían la enzima AGPS inactivada, los tumores no existían -subrayó Nomura--. En los ratones que no tenían esta enzima desactivada los tumores se desarrollaron rápidamente".

   Los investigadores determinaron que la inhibición de la expresión de AGPS se agotaron los lípidos de éter de las células cancerosas y que AGPS alteró los niveles de otros tipos de lípidos importantes para la capacidad de las células cancerosas de sobrevivir y propagarse, incluyendo prostaglandinas y fosfolípidos acilo.

   "El efecto sobre otros lípidos fue inesperado y desconocido", dijo el autor principal del estudio, Daniel Benjamin, estudiante de doctorado en el Grupo de Investigación de Nomura. "Otros estudios han investigado las vías específicas de señalización de lípidos, pero lo que hace que AGPS destaque como un objetivo de tratamiento es que la enzima parece regular simultáneamente varios aspectos del metabolismo lipídico importante para el crecimiento del tumor y cáncer", concluye

Fuente:

Europa Press Salud

4 de septiembre de 2013

¿Cómo producen miel las abejas?

Las abejas obreras recogen el néctar procedente de las flores, lo almacenan en su tórax (buche melario) y lo transportan a la colmena donde otras abejas obreras lo extraen y lo descomponen a través de varias digestiones enzimáticas (masticación y regurgitación) en compuestos sencillos, mayoritariamente glucosa y fructosa (lo que explica su aporte calórico y su sabor dulce) y un porcentaje menor de aminoácidos y minerales.

Este producto de descomposición lo depositan sobre las celdas de los paneles de cera y lo deshidratan aireando sus alas en la cálida temperatura del panal. Una vez eliminado aproximadamente el 80% de agua dan el proceso de la miel por terminado y enceran todas las celdas para su correcta conservación.

VÍDEO-DOCUMENTAL: “Así se hace la miel”

Tomado de:

Saber es Práctico

24 de abril de 2013

Nuevo método convierte en alimento cualquier planta no comestible

Científicos del Virginia Tech consiguen transformar la celulosa en almidón, uno de los componentes más importantes de la dieta humana, lo que podría permitir alimentar a una población mundial que se espera alcance los nueve mil millones de personas en 2050.


El hallazgo, liderado por Y.H. Percival Zhang, profesor de la Facultad de ciencias agrícolas y de la Facultad de ingeniería del Virginia Tech. El almidón es uno de los componentes más importantes de la dieta humana y proporciona entre un 20 y un 40% de nuestra ingesta calórica diaria, y Zhang ha logrado generar con este método un tipo de almidón llamado amilosa, que actúa como una buena fuente de fibra dietética. Con este nuevo método, aproximadamente un 30% de la celulosa de material vegetal no alimenticio (como rastrojo del maíz) puede ser transformado en amilosa.

El método implica cascadas enzimáticas (reacciones químicas en las que los productos de una reacción se consumen en la siguiente reacción). Ha sido bautizado como biotransformación enzimática simultánea y fermentación microbiana (simultaneous enzymatic biotransformation and microbial fermentation).
Los resultados de la investigación han sido publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Según Zhang:
además de servir como fuente de alimento, el almidón se puede utilizar para la fabricación de películas biodegradables, comestibles y transparentes, destinadas al envasado de comida. Podría incluso usarse para trasportar hidrógeno y resolver los problemas relacionados con el almacenamiento y la distribución de este elemento.

La continua amenaza de la escasez

Ya hace 200 años, los cálculos determinaban que muy pronto no habría comida para todos. Entonces se descubrieron las propiedades de los inmensos depósitos de nitrógeno y fósforo que se habían acumulado durante siglos en las islas de las costas de Sudáfrica y Sudamérica, donde no hay lluvia que filtre los excrementos de los cormoranes, pingüinos y pájaros bobos. Este guano lo empleaban los agricultores como una suerte de fertilizante mágico, y entre 1840 y 1880, el nitrógeno de guano marcó una gran diferencia para la agricultura europea.

Pero pronto se agotaron los mejores depósitos y el miedo a que no hubiera suficiente comida para todo el mundo empezó volvió a brotar entre los expertos.

Entonces, Fritz Haber y Carl Bosch idearon un sistema para fabricar grandes cantidades de fertilizante de nitrógeno inorgánico a partir de vapor, metano y aire.

Otros dos factores permitieron salvar a la humanidad del desastre: el motor de combustión interna (para fabricar tractores y no depender tanto de los caballos, para cuya alimentación eran necesarias muchas tierras exclusivas) y una nueva variedad de trigo vigorosa y resistente (“Marquis”), cruzando una planta del Himalaya con una americana que podía sobrevivir más al norte, en Canadá.

Desde hace tiempo, pues, vivimos in extremis, pero también somos tal cantidad de personas que, entre nosotros, se generan muchas más ideas que nunca; montañas de innovación que, como el descubrimiento del Virginia Tech, permite que sigamos adelante.

Vía | Tendencias21

Tomado de:

Xakata Ciencia

11 de abril de 2013

Los 10 nombres más ridículos o insólitos de compuestos químicos


  1. Ácido traumático: compues que se encuentra en plantas y contribuye a curar tejidos dañados.
  2. Cadaverina: sustancia maloliente que se produce durante la putrefacción. Podéis leer más sobre esta sustancia en ¿Cómo consigue oler tan mal la llamada flor cadáver? Sí, también puede encontrarse en la vagina de la mujer, por ejemplo, cuando ésta sufre vaginitis bacteriana. La putrescina es otra sustancia que se produce durante la putrefacción.
  3. Ácido angélico: se halla en la angélica, una planta. También existe un ácido diabólico.
  4. Ácido complicático: derivado del hongo Stereum complicatum.
  5. DEAD: dietil azodicarboxilato, un compuesto que es explosivo, carcinógeno e irritante… sí, todo muy irónico.
  6. Draculina: anticoagulante que se halla en la saliva de los murciélagos vampiros.
  7. FucK: L-fuculoquinasa, una enzima.
  8. Miraculina: el constituyente activo de la fruta milagrosa, Synsepalum dulcificum, que, al comerse, provoca que los alimentos agrios sepan dulces.
  9. SEX: sodio etil xantato, un agente de flotación empleado en minería.
  10. Vomitoxina: toxina fúngica que se halla en cereales, aunque su efecto principal es hacer que los animales abandonen el pienso. Fuente: Xakata Ciencia

20 de febrero de 2013

Una medicina elimina el alcohol de nuestro cuerpo al instante

Investigadores han conseguido reducir los nivel de alcohol en sangre en ratones ebrios inyectándoles unas nano cápsulas que contienen enzimas claves para el metabolismo del alcohol. Esta medicina que reduce el alcohol en sangre vuelve a demostrar que la tecnología al servicio de los medicamentos tiene grandes expectativas de futuro.

medicina que reduce el alcohol en sangre

Las enzimas son proteínas que catalizan una amplia variedad de los procesos biológicos del cuerpo. Muchas de las funciones biológicas más importantes requieren precisamente organizar grupos de diversas encimas para trabajar en conjunto, a menudo dentro de un subcomponente celular denominado orgánulos. Aunque los investigadores han tratado durante años desarrollar estas nano cápsulas, siempre resultó extremadamente difícil mantener estables a las proteínas y controlar con precisión su tamaño.

La nueva investigación que ha sido realizada por dos de las universidad más prestigiosas en la ingeniería molecular de los Estados Unidos se basa en la posibilidad de envasar múltiples enzimas provenientes del alcohol dentro de una cáscara a nano escala que imita casi a la perfección a un orgánulo. Las cápsulas en las que se envasan las enzimas del alcohol estabilizan las proteínas y actúan como protector frente a los degradantes del cuerpo.

Por poner un ejemplo típico podemos decir que esta investigación hace el mismo trabajo que nosotros cuando éramos jóvenes y escondíamos todos nuestros juguetes tirados por toda la habitación debajo de la cama en un par de segundos haciendo que todo pareciera limpio y ordenado. Con esta nueva investigación se consigue que el alcohol envasado no afecte a nuestro cuerpo, aunque habría que tener también en cuenta las cantidades ingeridas de las que de momento dada la temprana fase del medicamente no pueden ser calculables.

En este caso en particular al tomarse por vía oral, el medicamento actuaría como si tuviéramos millones de células de nuestro hígado, donde se metaboliza el alcohol en nuestro cuerpo, pero está vez en el estómago.

En los últimos meses estamos asistiendo a grandes avances que podrían abrir la puerta a una nueva clase de fármacos potenciados por la tecnología como el gel de IBM que ayudaría a salvar vidas o más enfocado al mundo de la robótica, el primer ojo biónico aprobado para su uso por los Estados Unidos.

Fuente:

Gizmologia 

5 de noviembre de 2012

La epigenética y el resurgir del lamarckismo (I)


La epigenética, en sentido general, hace referencia al estudio de todos aquellos factores no genéticos que intervienen en el desarrollo de un organismo, desde la fertilización del óvulo hasta la senescencia. Se trata de un campo de estudio emergente cuyas implicaciones podrían cuestionar la validez del dogma central de la biología molecular y la teoría sintética de la evolución, haciendo necesaria una revisión de las ideas lamarckistas. A lo largo de las próximas entradas nos proponemos realizar una aproximación a los diferentes mecanismos epigenéticos y su posible trascendencia para el paradigma neodarwinista.


El término epigenética fue acuñado por C. H. Waddington en 1942 para referirse al estudio de las interacciones entre los genes y el ambiente que se producen en los organismos. Sin embargo, en la actualidad ha ido adquiriendo diferentes significados dependiendo de la disciplina biológica en la que se emplee.

Así, mientras en biología del desarrollo el término epigenética hace referencia a la influencia del ambiente en el desarrollo embriológico, en genética comprende el estudio de los cambios heredables en la expresión génica y el fenotipo celular que no implican cambios en la secuencia de ADN (ver artículo). Para otros genetistas, la epigenética se refiere a las modificaciones químicas dinámicas que se producen en el ADN y la posterior asociación con proteínas reguladoras (Berdasco y Esteller, 2010). Como vemos, algunas definiciones aportan un enfoque evolutivo, mientras otras hacen referencia exclusivamente a procesos bioquimicos o fisiológicos. Esta multiplicidad de acepciones puede conducir a una interpretación errónea de los distintos procesos a los que hace referencia el término, especialmente en el ámbito de la divulgación científica.

De igual forma, existe cierta confusión entre los términos herencia epigenética y epigenética transgeneracional. La herencia epigenética se refiere a la transmisión de información entre dos generaciones de organismos, ya sean unicelulares o pluricelulares; o bien entre dos células pertenecientes a un organismo pluricelular. Como vemos, se trata de un concepto general que engloba procesos muy diferentes. Sin embargo el término epigenética transgeneracional se emplea para describir la transmisión intergeneracional de información epigenética en los organismos pluricelulares exclusivamente. Esta distinción es muy importante, puesto que la transmisión de información entre dos generaciones de células somáticas pertenecientes a un organismo no tiene implicaciones evolutivas, mientras que si las puede tener cuando se produce entre dos generaciones de organismos completos (Ver artículo).

Se ha propuesto que algunos mecanismos epigenéticos podrían cuestionar la validez del dogma central de la biología molecular y la teoría sintética de la evolución. Autores como Alex Badyaev, Moczek o Tobías Uller, sostienen que la epigenética puede ser fuente de novedades evolutivas y suponer un mecanismo diferente de adaptación frente a ambientes muy variables. Debido a esto asistimos a un cierto resurgir de las tesis lamarckistas, que se presentan ahora bajo un enfoque complementario al neodarwinismo. En palabras de Lynn Margulis:




"... una sugerencia principal para el nuevo siglo en biología es que el difamado eslogan del lamarckismo, la herencia de los caracteres adquiridos no debe ser todavía abandonado: tan sólo debe ser refinado cuidadosamente."

Sin embargo, una cosa es que el paradigma neodarwinista deba ser revisado para incorporar los nuevos conocimientos sobre epigenética y otra muy distinta es que deba incluir aspectos lamarckistas. Por ello se hace imprescindible definir claramente qué concepto de epigenética estamos manejando en cada caso y en qué consisten la sintesis moderna y el lamarkismo.

El dogma central de la biología molecular establece que existe una unidireccionalidad en la expresión de la información contenida en los genes de una célula: el ADN es transcrito a ARN mensajero y éste es traducido a proteína, que finalmente realiza la acción celular. La teoría sintética de la evolución incorpora este esquema fundamental a las ideas del darwinismo, para afirmar que el cambio evolutivo esta motivado por la variación genética de las poblaciones y la selección natural. La variación surge por azar mediante procesos como la mutación, los errores en la replicación del ADN, la recombinación de los cromosomas homólogos durante la meiosis y la transferencia horizontal de genes. Fruto de la interacción de los diversos fenotipos resultantes con el ambiente, se produce una reproducción diferencial de los distintos genotipos en una población que conduce a un cambio de las frecuencias alélicas en la siguiente generación. Como hemos dicho, este proceso conserva la unidireccionalidad establecida por el dogma central de la biología molecular en el flujo de información desde los ácidos nucleicos a las proteínas.


Charles Darwin en 1881

Por su parte, el larmarckismo sostiene que los organismos son capaces de trasladar a su descendencia las características adquiridas a lo largo de su vida. Esta herencia de los caracteres adquiridos invierte el sentido del flujo de información que establece el dogma central de la biología, otorgando a los organismos el papel fundamental en el cambio evolutivo:

"... el uso frecuente y sostenido de un órgano cualquiera lo fortifica poco a poco, dándole una potencia proporcional a la duración de este uso, mientras que el desuso constante de tal órgano lo debilita y hasta le hace desaparecer (...) y consecuentemente por la influencia del empleo predominante de tal órgano, o por la de su desuso, la Naturaleza lo conserva por la generación en los nuevos individuos." Lamarck, Filosofía Zoológica, pp. 175-176.

Lamarck afirmaba que el principal motor de la evolución no era otro que la propia voluntad de los organismos por realizar nuevas acciones (negando curiosamente dicha capacidad a las plantas, por carecer de sistema nervioso). Por tanto, el lamarckismo en su formulación clásica es una teoría de la evolución dirigida, siendo este el principal criterio de demarcación con el darwinismo, cuyo núcleo conceptual lo constituyen la variación al azar y la selección natural.

Lamarck

Metilación y lamarckismo

Uno de los procesos epigenéticos más importantes es la Metilación del ADN. Esta consiste en la transferencia de grupos metilo por parte de la enzima ADN metiltransferasa a algunas de las bases citosinas (C) presentes en el citado ácido nucléico. En concreto se pueden transferir grupos metilo a las citosinas que van seguidas de una guanina (G) unidas por un enlace fosfórico, en lo que constituyen los llamados sitios CpG. Entre un 80% y un 90% de los sitios CpG del ADN humano se encuentran metilados, característica que se asocia con el silenciamiento de genes asociados a dichas secuencias. Así mismo, existen algunas áreas del genoma denominadas islas CpG que no están metiladas y se relacionan con el 56% de los genes que se expresan en mamíferos. Por lo tanto, la metilación es un mecanismo fundamental de regulación de la transcripción génica.



Representación de una doble hebra de ADN metilada

Pero ¿De qué forma podría justificar una vuelta a las tesis lamarckistas?

Por un lado, algunos autores afirman que puesto que la pauta de metilación es una información que no afecta a la secuencia de bases del ADN, puede hablarse de la existencia de un código epigenético situado a un nivel superior al que establece el dogma de la biología molecular.

Además, las críticas al paradigma imperante se fundamentan en la existencia de evidencias experimentales que apuntan a que distintos factores ambientales podrían inducir cambios en los patrones de metilación de las regiones promotoras de algunos genes.

En este estudio se pone el ejemplo de ratas cuyo patrón de metilación se ve afectado por diferencias en los cuidados maternales en los primeros 6 días de vida.


Ratones clonados muestran diferencias en cuanto a la forma de la cola debido a cambio epigenéticos.

De igual forma, hay indicios de que la exposición en humanos a altos niveles de estrés durante la infancia podría alterar los procesos de metilación del ADN de ciertos tipos celulares presentes en el cerebro, silenciando la expresión de genes involucrados en una adecuada respuesta al estrés, lo que favorecería el desarrollo de enfermedades crónicas como la depresión, obesidad, diabetes, hipertensión o los problemas coronarios.





Otro ejemplo de herencia epigenética es el estudio Överkalix, realizado en Suecia, en el que se observó que los nietos de aquellos hombres que en su preadolescencia habían estado expuestos a la hambruna, tenían menos probabilidad de morir de una enfermedad cardiovascular mientras que las descendientes femeninas tenían una esperanza de vida más corta (Ver artículo).

Por otro lado, en bacterias la metilación del genoma del hospedador permite la detección y eliminación del ADN extraño proveniente de virus mediante el sistema de restricción. Así mismo otros trabajos sugieren que la resistencia de bacterias a antibióticos también podrían deberse a la herencia de cambios epigenéticos.(Johannes et al., 2008; Helantera & Uller, 2010; Tal et al., 2010).
Estos mecanismos implican una modulación de la expresión génica por parte de factores ambientales, lo que sin duda supone una inversión del sentido del flujo de información establecido por el dogma central de la biología molecular.

Sin embargo, la existencia de una pauta de metilación modulada por el ambiente no supone en sí misma una objeción al neodarwinismo. La clave consiste en determinar si los patrones de metilación adquiridos por un individuo a lo largo de su desarrollo se trasmiten a la descendencia.
De no ser así, la metilación podría considerarse simplemente como uno de los múltiples mecanismos de regulación de la expresión génica que están descritos, al igual que la modificación de histonas y proteínas asociadas al ADN, las delecciónes y amplificaciónes de algunas regiones del genoma, o las modificaciones postranscripcionales y postraduccionales.

Si no es heredable, la pauta de metilación sería otro de los procesos que hacen posible la plasticidad fenotípica. De hecho, existen cientos de ejemplos de modificaciones epigenéticas fenotípicas (Ver artículo). Pero aquí estaríamos hablando de epigenética en la acepción utilizada por la biología del desarrollo, esto es, entendida como un mecanismo bioquímico que afecta al desarrollo ontogénico pero que carece de implicaciones evolutivas.

En el caso de organismos pluricelulares con reproducción sexual, para que la pauta de metilación adquirida a lo largo del desarrollo de un individuo pueda ser trasmitida a su descendencia tiene necesariamente que afectar a las células germinales que darán lugar a los gametos que participarán en la fecundación. Sin embargo, durante el proceso de la gametogénesis, se borran por completo los patrones de metilación de las células germinales primordiales restaurando únicamente los correspondientes a la impronta materna y paterna, en virtud de un proceso llamado reprogramación. Únicamente parecen ser resistentes a la desmetilación algunas secuencias satélites centroméricas asociadas a histonas cuya función sería estructural. (Ver estudio).

Además de la desmetilación que se produce durante la reprogramación, tanto el genoma materno como el paterno son desmetilados nuevamente tras la fertilización, restableciendo una vez más la metilación de los genes de la impronta. No obstante, estudios recientes apuntan a que se trataría de una hidroxilación de los grupos metilo, mas que de una eliminación completa.

Este doble proceso de desmetilación y remetilación es necesario para asegurar la totipotencia de las células del embrión recién formado, borrando de esta forma cualquier caracter epigenético adquirido que afecte a la expresión génica.

Así pues, aunque el patrón de metilación del ADN pueda modificarse a lo largo del desarrollo en funcion de las condiciones ambientales y eventualmente afectar a las células germinales que participan en la fecundación, el doble proceso de desmetilación impide la transmisión hereditaria de esta información epigenética. Este hecho desacredita en el caso de mamíferos tanto el concepto lamarckista de evolución dirigida como la hipótesis de la herencia de los caracteres adquiridos, al menos en lo que se refiere a la metilación del ADN.



Esquema de un nucleosoma, unidad de empaquetamiento del ADN. Los cambios epigenéticos de las histonas que lo forman serán tratados en posteriores entradas.

Sin embargo, en organismos con reproducción asexual la metilación si podría hacer necesaria la inclusión de aspectos lamarckistas en la teoría neodarwinista, al igual que en el caso de algunas plantas y hongos, cuyas células somáticas son susceptibles de incorporarse a la línea germinal y por tanto de transmitir su pauta de metilación adquirida a la siguiente generación.

Concretamente en bacterias, la metilación, en este caso de adenina, regula procesos tan importantes como la replicación del DNA, la transcripción y expresión génica, la virulencia de las cepas, o el empaquetamiento de los virus bacteriófagos. Durante la replicación, la cadena complementaria recién sintetizada es remetilada nuevamente de dos a cuatro segundos después de su síntesis, tiempo durante el cual se reparan los posibles errores.

Así pues, no existe un mecanismo de desmetilación activa, por lo que cada nueva generación hereda el patrón de metilación de la generación anterior. Y puesto que este patrón puede modificarse en función de las condiciones ambientales, podría considerarse este proceso como un ejemplo de herencia de los caracteres adquiridos.

No obstante, como hemos dicho, el principal criterio de demarcación del lamarckismo es el concepto de evolución dirigida, por lo que para afirmar que la evolución bacteriana incluye aspectos lamarckistas sería necesario demostrar que efectivamente se produce una modificación de la pauta de metilación como respuesta específica frente a un agente ambiental determinado y no como resultado de un proceso de selección natural que actúa sobre un conjunto de diferentes pautas de metlilación generadas aleatoriamente. La pregunta clave es ¿Existe algún proceso bioquímico en virtud del cual un determinado factor ambiental induce a la enzima ADN metiltransferasa a metilar una secuencia genética específica con el fin de generar una adaptación a ese factor?

Si no es así, la metilación epigenética, incluso en el caso de bacterias, debería considerarse, o bien otro ejemplo de plasticidad fenotípica o simplemente otra fuente de variabilidad complementaria a la mutación, como puede ser la incorporación de plásmidos o fragmentos de ADN y en general cualquier proceso de transferencia horizontal de genes. Procesos conocidos desde hace tiempo y que de ningún modo comprometen el paradigma neodarwinista.

Tomado de:

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

 

Un vistazo en el supermercado basta para saber que la intolerancia a la lactosa está de moda y todo el mundo quiere tomarse el colacao sin sufrir hinchazón abdominal ni molestas “flojeras intestinales”. Estantes llenos de leche de soja, leche sin lactosa, derivados de la leche sin esta dichosa sustancia.

La lactosa es un disacárido, un azúcar contenido en la leche. Para su absorción es necesaria la acción de una enzima llamada lactasa, la cual se encuentra en el intestino. Dicha enzima se encuentra en gran cantidad cuando nacemos para facilitar el aprovechamiento de los nutrientes de la leche materna. Posteriormente, muchos sufrimos la disminución de actividad de esa enzima o su pérdida parcial, con lo que se dificulta la absorción de este disacárido, que es eliminado con las heces originando una serie de molestos síntomas abdominales como hinchazón, continua expulsión de gases, diarrea, dolor cólico.

Se conocen tres tipos de hipolactasia o deficiencia de lactasa: congénita, primaria o secundaria.

La intolerancia congénita es una patología muy rara (sólo se conocen 40 casos en el mundo) en la que se nace sin poseer esta enzima, con lo que desde la primera vez que se amamanta a ese bebé sufre diarreas continuas, cólicos e hinchazón abdominal, además de déficit de nutrición.

La malabsorción primaria en el adulto es una afectación en la tras pasar el periodo de amamantamiento va disminuyendo gradualmente la actividad de la lactasa a lo largo de la vida, hasta llegar a un punto en el que se manifiestan los molestos síntomas al no poderse absorber bien la lactosa. Hace tiempo se descubrió la existencia de un gen que regula la formación de lactasa, la cual puede mantenerse o no con el tiempo, según el gen heredado. Este gen de perdurabilidad  está más presente en la población europea, sobre todo Centroeuropa, mientras que apenas se observa en el sur de África, Japón y América del Sur, donde se observa una mayor prevalencia de intolerancia a la lactosa. Existe la hipótesis de que la capacidad de digerir la leche siendo adultos es una cualidad que ha surgido a partir de una mutación en aquellas poblaciones que incluyeron la leche en su dieta habitual, siendo una gran ventaja evolutiva.

En el caso de la malabsorción secundaria, ciertas patologías  como la celiaquía, la gastroenteritis y la enfermedad de Crohn provocan un déficit de lactasa de forma temporal, reapareciendo nuevamente esta enzima al tratarse esas enfermedades. Éste es el motivo por el que cuando se padece una gastroenteritis se aconseja esperar al menos tres días antes de tomar leche y derivados.

Muchas personas se autodiagnostican intolerancia a la lactosa; no es raro escuchar a más de uno comentar que en cuanto dejaron de tomarse el café con leche, la sustituyeron por leche de soja o leche sin lactosa dejaron de tener hinchazón abdominal y “urgencias defecatorias”. Existen diversas pruebas para confirmar esta enfermedad, como curva de tolerancia a la lactosa, la cual consiste en tomar en ayunas un preparado de agua con lactosa, extrayéndosele posteriormente sangre a los 30, 60, 90 y 120 minutos. Se sabe que en condiciones normales la lactasa descompone la lactosa para facilitar su absorción y llegada a la sangre, donde se transforma en glucosa; por tanto, lo normal es que conforme se saca sangre se compruebe un aumento de glucosa en la misma y si este aumento no se da o incluso disminuye la glucemia se confirma la malabsorción. Otra prueba es el test del aliento, en el que se administra al paciente una cierta cantidad de lactosa disuelta en agua y al no poder absorberla bien las bacterias intestinales la descomponen, produciendo una gran cantidad de hidrógeno a través del aliento que se detecta y mide (por encima de un cierto nivel y asegurándose que no hay otra causa de incremento de producción de gas se puede determinar la existencia de malabsorción de lactosa).

¿Y qué hacemos cuando se confirma la malabsorción de lactosa? La leche y sus derivados son una importante fuente de calcio y vitamina D, por lo que suprimirlos por completo de la dieta quizá no sea buena idea, sobre todo en el caso de los niños al ser la leche y sus derivados productos agradables y fáciles de tomar para ellos. En el mercado existen productos sin lactosa y por otra parte sabemos que los derivados de la leche fermentados pierden este azúcar durante el proceso de fermentación, con lo que un queso curado tiene escaso contenido del mismo, al revés que un queso fresco. En un artículo de encontré como curiosidad que la toma de alimentos probióticos favorece la absorción de lactosa  al poseer beta-galactosidasa y lactasa, lo cual podría ayudar a la digestión de los lácteos. Otra opción es tomar suplementos de lactasa antes de la ingesta de leche o sus derivados. Hay muchas más opciones más allá de suprimir los lácteos de la dieta.

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22 de agosto de 2012

¿Por qué los japoneses digieren mejor el sushi?

sushi-algaSegún demostró un estudio francés publicado en la revista Nature, los japoneses tienen en su sistema digestivo grandes cantidades de unas enzimas, las porfirasas, que digieren un tipo especial de hidratos de carbono llamados porfiranos, presentes en ciertas algas rojas. Estas algas, del género Porphyra, son lo que los japoneses llaman nori, y las utilizan desde hace varias generaciones tanto para cocinar sopas y ensaladas como para envolver el pescado y el arroz en la especialidad del sushi llamado maki.

Concretamente, los porfiranos están presentes en bacterias de la microbiota del estómago y el intestino de los nipones, de la especie Bacteroides plebeius. Posiblemente las bacterias incorporaron los genes necesarios para fabricar dichas enzimas a través del contacto con bacterias marinas, muy presentes en la dieta de los japoneses pero ausentes en la dieta de europeos y norteamericanos, tal y como concluía la investigación.

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21 de mayo de 2012

Detectan una enzima que deteriora el sistema inmune de los astronautas


El astronauta André Kuipers congela las muestras de sangre. | ESA

El astronauta André Kuipers congela las muestras de sangre. | ESA

  • El sistema inmune de los astronautas se debilita en el espacio
  • Descubren que la enzima 5-LOX se vuelve más activa en gravedad cero
  • El hallazgo ayudará a proteger la salud de los humanos en largas misiones
  • En el futuro, podría ayudar a retrasar el envejecimiento

El cuerpo humano no está diseñado para vivir en un ambiente de ingravidez, así que el organismo de los astronautas que viajan al espacio sufre algunos cambios fisiológicos durante el periodo de adaptación. Su sistema inmune, por ejemplo, responde peor en el espacio que en la Tierra. Aunque aún no se sabe con seguridad por qué ocurre, un experimento realizado en la Estación Espacial Internacional (ISS) ha aportado nuevas pistas para entender este proceso y desarrollar mecanismos para proteger su salud. Un aspecto crucial a la hora de considerar de forma seria el lanzamiento de misiones tripuladas de larga duración.

Un equipo de científicos italianos ha confirmado que la enzima 5-LOX (5-Lipooxigenasa), responsable, entre otras funciones, de regular la esperanza de vida de las células humanas, se altera en un ambiente de ingravidez. El análisis de varias muestras de sangre reveló que esta enzima se vuelve más activa en el espacio.

Mauro Maccarrone, investigador de la Universidad de Teramo y autor de este experimento, explica que 5-LOX podría ser la responsable del debilitamiento del sistema inmunológico.

¿Se podría lograr un mejor funcionamiento del sistema inmune de los astronautas modificando esta enzima?: "En teoría, sí, porque reduciendo la actividad de 5-Lipooxigenasa se debería reducir el estrés oxidativo. En concreto, en las membranas celulares (un fenómeno conocido como 'peroxidación lipídica'), señala Maccarrone a ELMUNDO.es a través de un correo electrónico.

Existen ya medicamentos capaces de lograrlo: "El modo más directo, usado desde hace tiempo en terapia clínica, es el uso de inhibidores específicos, es decir, moléculas capaces de bloquear la actividad de la enzima", explica.

Retrasar el envejecimiento

Según señala la Agencia Espacial Europea (ESA), el hallazgo podría permitir desarrollar terapias que ayudaran a retrasar el proceso de envejecimiento y por tanto, mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Maccarrone, no obstante, se muestra cauto y subraya que es necesario seguir investigando para demostrar este paralelismo: "Se sabe que la microgravedad provoca en el hombre una serie de efectos que se parecen a un 'envejecimiento acelerado'. Por lo tanto, el descubrimiento de que la microgravedad aumenta la actividad de la 5-Lipooxigenasa implica que, bloqueando esta enzima, se podría ralentizar el envejecimiento. No obstante, no hay que tomar esta afirmación al pie de la letra, ya que todavía hay que hacer muchos experimentos", añade.

Muestras de sangre

Para llevar a cabo este experimento, cuyos detalles se han publicado en FASEB Journal, se enviaron dos muestras de sangre de dos personas sanas a la Estación Espacial Internacional. Una de ellas estuvo expuesta al ambiente de ingravidez mientras que la segunda fue colocada en una máquina centrífuga que de forma artificial simula la gravedad terrestre. Los dos tubos fueron congelados y enviados de vuelta a la Tierra. Su análisis fue comparado con el de otras muestras de sangre que no habían viajado al espacio.

Las muestras de sangra de donantes sanos se mandaron a la Estación Espacial Internacional. | ESA
Las muestras de sangre de donantes sanos se mandaron a la Estación Espacial Internacional. | ESA

Maccarrone recuerda que, antes de organizar este estudio, varios experimentos llevados a cabo en la Tierra habían mostrado que la enzima 5-LOX era crítica para controlar la vida y la muerte programada de muchas células (un proceso llamado apoptosis), incluso la de los linfoncitos humanos. En el año 2000 se llevó a cabo un experimento con una enzima pura durante un vuelo parabólico de la Agencia Espacial Europea (ESA) con el objetivo de demostrar cómo la actividad lipooxigenásica aumenta en un ambiente de ingravidez.

Además de la 5-LOX, los investigadores estudian otros factores que pueden alterar el sistema inmunológico cuando no hay gravedad: "En un segundo experimento que hemos mandado al espacio, y que acaba de regresar a la Tierra (ROALD-2), queremos comprobar si un grupo de lípidos bioactivos, llamados 'endocannabinoides' pueden contribuir a la inmunodepresión que se ha observado en microgravedad. 

Además, puede haber otros factores (por ejemplo, algunas citocinas, como LIF, y hormonas como la leptina), que podrían jugar un papel relevante en el sistema inmunitario. Para profundizar más en ello hará falta hacer más experimentos".

Los efectos de la radiación

Proteger el sistema inmune de los astronautas es sólo uno de los aspectos que preocupan a los médicos de cara a una misión de larga duración, como lo será un viaje a Marte o a un asteroide. Los científicos trabajan para desarrollar sistemas que permitan proteger al cuerpo humano de la intensa radiación que recibiría durante un viaje de estas características, así como la pérdida ósea y muscular que sufren los astronautas durante sus estancias en el espacio. El profesor Maccarrone advierte que, además de todos estos problemas de salud, "podría haber otros que todavía desconocemos".

Pese a ello, se muestra optimista y considera que "si la investigación es financiada de forma adecuada, tanto en la Tierra como en el espacio", será posible encontrar soluciones para proteger la salud de los astronautas y organizar un viaje a Marte en 20 o 25 años.

Fuente:

El Mundo Ciencia

29 de febrero de 2012

¿Por qué cuando nos resfriamos los mocos se vuelven verdes?


En un estado de salud normal nuestra mucosidad suele ser trasparente, pero en el momento en el que nos refriamos solemos producir una mayor cantidad de mocos y según va avanzando nuestro catarro estos acaban siendo de color verde.

Ello es causado gracias a los mecanismos de defensa que posee nuestro propio organismo y utiliza ante el ataque de agentes externos… en este caso los virus y bacterias que nos provocan el resfriado.

Cuando comenzamos a encontrarnos mal acuden a controlar la invasión de virus malisios unas defensas llamadas leucocitos neutrofilos, los cuales fabrican una sustancia llamada mieloperoxidasa; una potente enzima con un alto contenido en hierro que ayuda a acabar con las bacterias.

Y es precisamente el hierro que contiene la mieloperoxidasa el que hace que, según va evolucionando el resfriado, los mocos vayan adquiriendo un tono amarillento hasta acabar tomando el desagradable color verde.

Fuente:

20 Minutos

19 de agosto de 2011

Un paso adelante hacia la producción de hidrógeno barato

Almacenar y transportar hidrógeno es considerado vital para el futuro de la energía limpia.

Una enzima, proveniente de un microbio, puede producir hidrógeno de forma más rápida y barata, mostró un grupo de científicos.

El hidrógeno es considerado vital para los futuros sistemas de energía, pero un problema importante ha sido lograr la extracción de hidrógeno del agua de una forma lo suficientemente rápida y barata como para que sea viable.

La nueva investigación, publicada en la revista Science, da un paso más hacia esa meta, evitando el uso de químicos raros y costosos.

El hidrógeno puede ser producido a partir de agua donde quiera que haya electricidad, incluso en casa. Y con una pila de combustible este proceso puede ser invertido y generar electricidad, con el agua como el subproducto benigno.

Si la electricidad viene de una fuente local de energía renovable, como una granja eólica o una serie de celdas solares, esto significa que es posible almacenar y transportar energía limpia hasta que sea necesaria.

"Uno de los puntos positivos cuando hablamos de hidrógeno es que es un vector de energía versátil y puede ser generado a partir de varias fuentes de energía como el viento, el sol o la biomasa."

Gavin Walker, profesor de la Universidad de Nottingham

Convertir la energía eléctrica en energía química en forma de hidrógeno, y luego liberarlo otra vez según la demanda, es la clave de todo futuro que considere el hidrógeno como solución.

Se necesitan pilas de combustible como catalizador para acelerar las reacciones químicas que transforman el hidrógeno en agua y electricidad. El platino es muy bueno para esto, pero es muy raro y caro.

Algunos microbios, sin embargo, saben desde hace miles de millones de años cómo producir enzimas que puedan hacer el trabajo, usando elementos baratos y abundantes como el níquel y el hierro.

Estas enzimas naturales son difíciles de obtener y no sobreviven fuera de los microbios. Pero ahora, los investigadores consiguieron producir una versión sintética de estas enzimas.

Esta enzima sintética tiene un rendimiento sorprendente. Es 10 veces más rápida que una enzima natural y consigue producir 100.000 moléculas de gas de hidrógeno por segundo.

Viabilidad en el mundo real

"Un catalizador basado en níquel es realmente muy rápido", refiere el coautor del estudio Morris Bullock, del Pacific Northwest National Laboratory, en Washington.

Pese a que es rápido, actualmente el proceso consume demasiada electricidad como para que sea viable en aplicaciones de la vida real.

Pero los autores señalan que "estos resultados destacan la gran promesa que los catalizadores moleculares representan para la producción de hidrógeno".

"Uno de los puntos positivos cuando hablamos de hidrógeno es que es un vector de energía versátil y puede ser generado a partir de varias fuentes de energía como el viento, el sol o la biomasa", indica Gavin Walker, profesor de la Universidad de Nottingham, quien no estuvo involucrado en el estudio.

¿Pero, se podrá realizar este proceso de forma eficiente? ¿Y cuánto costará? Por eso este es un descubrimiento importante, visto desde el punto de vista de las alternativas baratas para catalizadores"

"Si nos podemos dirigirnos al uso de níquel y hierro, será mucho más económico. Esto llevará a la producción de hidrógeno barato".

Fuente:

BBC Ciencia

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