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16 de octubre de 2018

Cables submarinos, las "arterias" de internet

El cable BRUSA conecta Brasil con EE. UU., y su tecnología de fibra permite cuadruplicar la velocidad de transmisión de datos.


João vive en Río de Janeiro y chatea habitualmente con Kelly, que vive en Virginia Beach. Algún día a ambos les gustaría verse en persona. Kelly ha propuesto una visita al Monte Trashmore, pero João prefiere compartir un día increíble en la playa de Copacabana. Aunque, por el momento, internet es la única vía que les une.

Dentro de muy poco, la relación entre João y Kelly será más estrecha todavía. Cada vez que se envíen un mensaje, la información tardará 99 milisegundos en llegar. Y la tecnología que hará esto posible se llama BRUSA, el cable submarino que une EE. UU. y Brasil de Telxius, la compañía de infraestructuras de Telefónica.

João vive en Río de Janeiro y chatea habitualmente con Kelly, que vive en Virginia Beach. Algún día a ambos les gustaría verse en persona. Kelly ha propuesto una visita al Monte Trashmore, pero João prefiere compartir un día increíble en la playa de Copacabana. Aunque, por el momento, internet es la única vía que les une.

Dentro de muy poco, la relación entre João y Kelly será más estrecha todavía. Cada vez que se envíen un mensaje, la información tardará 99 milisegundos en llegar. Y la tecnología que hará esto posible se llama BRUSA, el cable submarino que une EE. UU. y Brasil de Telxius, la compañía de infraestructuras de Telefónica.

El 99% de los datos que enviamos y descargamos diariamente en todo el mundo ya viajan a través de cables situados en la profundidad del mar. Tanto es así, que la longitud de todos los cables submarinos que existen sería suficiente para cubrir 3 veces la distancia de la Tierra a la Luna, unos 1.100.000 kilómetros, tal como describe Telefónica en Telefónica Onlife. Increíble, ¿verdad?

BRUSA tiene una importancia fundamental en la conectividad de las Américas. Este cable, por sí mismo, mide más de 11.400 km de largo. Y, ¿por qué Virginia Beach y Río de Janeiro? La localización de estos puntos de unión no es casual. Rafael Sgrott Martins, Country Manager Brazil de Telxius Cable, lo explica: “Río de Janeiro es una salida natural, una ciudad costera con la que podemos interconectar el cable submarino a los puntos de mayor concentración”. Por su parte, “Virginia está a 300 kilómetros de Ashburn y al lado de Washington DC, y en esas dos ciudades existe una enorme concentración de ‘data center’”.

El artículo completo en: Muy Interesante

9 de octubre de 2018

Facebook quiere introducir cámaras y micrófonos en los hogares de sus usuarios

Uno de los "tenientes" más fieles y de mayor confianza de Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, quiere que la red social tenga un micrófono y una cámara en los hogares de sus usuarios.

Y lo quiere lograr con sus Portal,unos dispositivos especiales para video llamadas que llegan en un momento delicado para la empresa: luego de dos escándalos de fuga de datos, el más reciente aún con muchas preguntas sin respuesta, 


Actualmente hay dos modelos del dispositivo: el el Portal+, valorado en US$ 349, y el llamado simplemente Portal, más pequeño, y valorado en US$199.

Ambos se apoyan en Facebook Messenger para hacer y recibir llamadas y también puede recurrir a la colaboración de la asistente digital de Amazon, Alexa.

Y los dos modelos están diseñados para ser usados a una distancia de entre 1,5 a 3 metros, mucho mayor que la de las video llamadas hechas con tabletas y teléfonos inteligentes.

Para ello, los Portal cuentan con una cámara de 140 grados y 12 megapixeles que ofrecen una buena profundidad de campo y está equipada con un zoom que puede seguir -y acercarse- automáticamente a los usuarios.

En EE.UU. saldrán a la venta en noviembre, a tiempo para aprovechar las ventas del Día de Acción de Gracias y Navidad.

Actualmente el título oficial de Bosworth es vicepresidente de realidad aumentada y realidad virtual, pero probablemente sea mejor conocido por otro escándalo: como el autor del llamado "memo de la horrible verdad", el cual se filtró en marzo.

En el escrito indicaba que la red social creía "tan profundamente" en conectar a las personas que cualquier cosa que lo hiciera posible era buena, incluso si personas morían como consecuencia de ello.

Posteriormente Bosworth dijo que su intención era ser provocativo, pero que no creía en lo que había escrito.

El artículo completo, y una entrevista reveladora, en BBC Mundo

22 de septiembre de 2018

Li-Fi, la nueva frontera de las comunicaciones

La aplicación de la VLC que hoy está en boca de todos es el Li-Fi, término acuñado en 2011 por el ingeniero británico Harald Haas para facilitar la comprensión de lo que es una versión del Wi-Fi que funciona por luz. El concepto no puede ser más sencillo: luz encendida es uno, luz apagada es cero, lo que permite codificar y enviar cualquier archivo digital por señales luminosas. El desarrollo de los diodos emisores de luz, o LED, ha permitido disponer de los transmisores adecuados. Según decía Haas en 2011, la infraestructura ya existe; bastaría con añadir un microchip a los LED para convertirlos en transmisores Li-Fi. En cuanto a la recepción de la señal, basta con fotodiodos como los presentes en las cámaras digitales y los smartphones.

Más velocidad, menos saturación

Las ventajas del Li-Fi son varias. Primero, la velocidad; el rápido parpadeo de los LED, imperceptible para la vista, permite velocidades de transmisión teóricas en el orden de gigabits por segundo (Gbps), entre 100 y 1.000 veces más rápido que las actuales Wi-Fi, que operan en el rango de megabits por segundo. Algunas aplicaciones prácticas en el mundo real han alcanzado 1 Gbps, pero aún hay mucho margen de mejora: en el laboratorio ya se ha logrado llegar a los 224 Gbps en comunicación bidireccional.


Lea el artículo completo en:

Open Mind

17 de septiembre de 2018

Por qué es buena idea usar papel de aluminio para mejorar la señal de tu wifi


El truco no es nuevo, pero es bueno saber que la ciencia demuestra que sí funciona.
Gracias a las luchas cotidianas para tener una buena señal wifi en casa, se ha hecho popular el mito de que el papel aluminio funciona como método para direccionar la señal inalámbrica.

Pues bien, según investigadores de la Universidad de Darthmouth, rodear las antenas del router con papel aluminio o una lata sirve para mejorar la señal, reducir la interferencia y crear barreras para aumentar la seguridad de tu conexión.

"Esto mejora la eficiencia de la infraestructura inalámbrica en edificios, al mitigar el impacto de los aislamientos, particiones y diseños interiores del edificio", dicen los ingenieros de Darthmouth.

¿Cómo funciona?

Las antenas de los routers que se usan en los hogares generalmente son omnidireccionales, es decir, su señal se dispersa por todos lados.

Al ponerle una barrera de papel aluminio, la señal se vuelve direccional, es decir, apunta en un solo sentido.

Así, en un apartamento al router se le puede poner una lámina de papel aluminio que solo apunte a la sala.

Las demás habitaciones perderán señal, pero ésta se concentrará en el lugar que la necesitas.

Impedir que la señal llegue a algunos lugares puede tener sus beneficios. Por ejemplo, puede ser útil que evites que llegue a un espejo, para que que la señal no se reflecte y no afecte tu conexión.

Seguridad

Direccionar la señal reduce la interferencia pero también mejora la seguridad de tu wifi.
La cobertura de aluminio puede servir para que la señal no le llegue a personas que posiblemente querrían robar tu wifi o que estén intentando acceder para cometer algún tipo de fraude o ataque.

Los investigadores de Darthmouth llevaron este truco casero a un nivel más sofisticado, y crearon un sistema que imprime modelos 3D que apuntan la señal hacia donde uno quiera. Luego de que la figura se imprime en plástico, se forra en papel aluminio y listo.

Suena bastante sencillo, pero ya que muchos no tenemos acceso a una impresora 3D, con un poco de paciencia y creatividad podremos crear los paneles de aluminio para direccionar nuestra señal wifi sin gastar mucho dinero.

Fuente: BBC Ciencia

21 de agosto de 2018

La adicción a los videojuegos es oficialmente un trastorno mental, según la OMS

La lista de trastornos ha sido actualizada y ahora los videojuegos son parte de ella.


Lo que se había anticipado hace algunos meses se convirtió en una ¿terrible? realidad: La Organización Mundial de la Salud ha actualizado su lista de enfermedades y ha incluido la adicción a los videojuegos como un trastorno de salud mental.

Este trastorno recibe el nombre de "Gaming disorder" y está definido por la OMS como un patrón de comportamiento representado por "la falta de control sobre el juego, el aumento de prioridad dada a los videojuegos por sobre otras actividades […] y a la continuación de esta forma de comportamiento pese a sus consecuencias negativas".

Según el organismo, la decisión de incluirlo como trastorno "se basa en la revisión de la evidencia disponible y refleja el consenso de expertos de diferentes disciplinas".
La inclusión del trastorno de los videojuegos se da luego del seguimiento a los programas de tratamiento de personas con condiciones de salud idénticas a las definidas, en diferentes partes del mundo. Y como resultado, se le dará más atención por parte de profesionales de la salud a los riesgos de desarrollar este trastorno, a la prevención del mismo y a las formas de tratamiento.
La recomendación oficial de la OMS es que la gente que juega videojuegos debería "estar alerta a la cantidad de tiempo que destinan a la actividad" y especialmente si esto afecta al resto de sus actividades diarias, amén de si hay "cambios al funcionamiento físico, sicológico y social" a raíz de pasar mucho tiempo con el control en esos maravillosos mundos virtuales.

Hablando con Associated Press, un investigador llamado Mark Griffiths que ha estudiado el fenómeno por más de tres décadas, la adicción a los videojuegos es similar a la de un adicto a las apuestas, con una pequeña diferencia: "los apostadores compulsivos usan dinero para medir cuanto han ganado, mientras que los adictos a los videojuegos utilizan los puntajes".
Fuente:

6 de julio de 2018

Las mil y una aplicaciones del internet de las cosas

Volcanes monitorizados por sensores para medir gases tóxicos, mascotas controladas por localizadores para evitar que se extravíen o granjas de pollos inteligentes para lograr mayor calidad en la carne son aplicaciones posibles gracias a las tecnologías conectadas del “internet de las cosas” (IoT en sus siglas en inglés).


El ingeniero Mikel Larrañaga, con un aparato para monitorizar granjas inteligentes de pollos para lograr mayor calidad en la carne. Estos dispositivos con sensores miden gases tóxicos en volcanes, y también se utilizan en mascotas controladas por localizadores para evitar que se extravíen y en granjas de pollos inteligentes, gracias a las tecnologías conectadas del "internet de las cosas" (IoT en sus siglas en inglés). EFE/Luis Tejido

Los sensores lo escuchan todo. “Vigilan” a los pollos, las mascotas o las tripas de los volcanes para conocer al detalle lo que les ocurre o sucede a su alrededor: cómo se mueven o si no lo hacen, la temperatura que acumulan, cuánto pesan, lo que comen…

Captan un cúmulo de datos e información, del que se “chivan” a través de internet para su posterior traducción y uso mediante un software.

Una revolución tecnológica

“La revolución del internet de las cosas está permitiendo que muchas cuestiones que antes no se sabían se puedan saber y ahí se abre una auténtica mina para los expertos en cada segmento”, ha evidenciado la cofundadora y CEO de la empresa tecnológica Libelium, Alicia Asin.

En el marco del congreso internacional IoT Week sobre últimas tendencias en el internet de las cosas que esta semana se ha celebrado en Bilbao, Asin y los representantes de Euskaltel y el centro tecnológico vasco IK4-Tekniker, Óscar Fafian y Mikel Larrañaga, respectivamente, han conversado con Efe sobre proyectos abordados por sus organizaciones en este ámbito.

El entorno del volcán Masaya de Nicaragua se encuentra monitorizado desde hace dos años con los sensores de Libelium.

Con este proyecto, todavía en desarrollo, los investigadores tratan de medir el impacto de los gases tóxicos que emite un volcán en la salud de la población expuesta a respirarlos, además de lograr información útil para diseñar los planes de contingencia adecuados en caso de erupción.
“Nos dedicamos a hacer que vía internet los objetos nos puedan informar de todo tipo de cosas”.
De esta forma resume la responsable de Libelium a qué se dedica su empresa, muy centrada en proyectos en el ámbito de las “smart cities” o ciudades inteligentes, aquellas que avisan de si necesitan ser regadas más a menudo o si el aire tiene una contaminación mayor a la habitual.

Recientemente, esta empresa ha desarrollado un proyecto en la ciudad francesa de Montpelier de “smart parking”, consistente en enterrar sensores en el suelo de un aparcamiento para detectar cuándo una plaza queda libre.

Esta información llega después al usuario conductor a través de su “smartphone”, guiándole hasta el estacionamiento y evitándole la “pesadilla” en la que en ocasiones se convierte encontrar una plaza para aparcar el coche.

El artículo completo en:

EFE Futuro

12 de junio de 2018

Las 3 redes sociales favoritas de los adolescentes de Estados Unidos (y ninguna es Facebook)

La salida de Facebook de los adolescentes estadounidenses es cada vez mayor.

La red social creada en ese país está definitivamente dejando de ser del gusto de los más jóvenes, quienes se están mudando a otras plataformas.

El Centro de Investigaciones Pew encontró que solo el 51% de los estadounidenses de entre 13 y 17 años utiliza Facebook, un descenso del 20% comparado con 2015.

La gran ganadora ha sido la plataforma de videos YouTube, que es usada por el 85% de adolescentes de entre esas edades en EE.UU.

Le sigue Instagram con el 72% y Snapchat con el 69%, de acuerdo con la encuesta del Pew.

Twitter, que alguna vez compitió con las grandes, se ha quedado rezagado y ahora solo es utilizada por el 32% de ese grupo de jóvenes.

En cuanto a las 'apps', solo el 10% de los adolescentes que participaron en el estudio dijeron que usan Facebook más que cualquier otra aplicación de redes sociales.

A pesar de que Facebook ha perdido terreno, hay que recordar que la compañía dirigida por Mark Zuckerberg maneja Instagram, por lo que la firma de California aún domina el negocio entre los más jóvenes.

Pero está claro que Google, que gestiona YouTube y Twitter, está ganando un importante terreno.

El artículo completo en:

BBC Mundo

9 de junio de 2018

Facebook entregó tus datos y los de tus amigos a casi todos los fabricantes de smartphones


2018 está siendo un año mágico para la privacidad online en general y para Facebook en particular. En los últimos meses hemos caído en la cuenta -de forma generalizada, quizás por primera vez- de que la red de Zuckerberg lo sabe todo sobre nosotros, más de lo que podíamos haber esperado hasta ahora. Gracias al caso de Cambridge Analytica, con la GDPR de fondo, ahora sabemos todas las formas en las que Facebook nos espía.
 
Claro que siempre hay espacio para nuevas sorpresas.

La última la conocemos gracias a una investigación publicada por The New York Times: Facebook ha estado facilitando datos de sus usuarios a los fabricantes de smartphones. Y no a unos pocos: más de sesenta fabricantes cerraron acuerdos con la red social más usada del mundo durante los últimos diez años, antes incluso de que Facebook fuese una aplicación descargable en sus tiendas. En la lista se encuentran Apple, Samsung, Microsoft, BlackBerry y Amazon entre muchos otros.

Son 60 fabricantes implicados. Lea más en:

Xataka Ciencia

6 de febrero de 2018

Facebook se lanza contra YouTube con esta nueva estrategia

Mark Zuckerberg abrirá su plataforma para convertir a Facebook Watch en el amo absoluto del contenido en video. Tiembla YouTube. 


Facebook es una compañía con muchas áreas pendientes por mejorar; sobre todo en lo relacionado a noticias falsas. Pero aún así se muestra determinada a convertirse en la plataforma referencial cuando se trate de consumir video. Al menos así lo insinúa su más reciente movimiento.

Un extenso artículo de CNBC revela que Mark Zuckerberg y compañía tendrían el objetivo de expandir las funciones de la red, para convertir su nueva sección Facebook Watch, en un servicio similar a la televisión, siendo así un rival natural para YouTube de Google.

El punto clave para dar el salto sería el abrir la plataforma a más creadores individuales, para que produzcan y difundan sus contenidos a través de la red social. Es lo que afirman un grupo de tres agencias de medios, familiarizadas con las negociaciones internas, pero en el anonimato por la naturaleza de la información.

Al parecer, Facebook quiere permitir que más personas creen sus propios programas en Watch. Pero en lugar de comprar derechos para estos programas, Facebook quiere crear un sistema donde los creadores puedan subir sus producciones de forma gratuita y luego obtener una parte de los ingresos por los anuncios insertados en ellos.

En otras palabras, Facebook Watch sería el nuevo YouTube. Al menos en lo que respecta a su modelo de negocios.

Al incrementar la cantidad de contenido de video de larga duración, Facebook podría vender espacios publicitarios para mejorar sus finanzas, y así todos ganarían.

El elemento crítico aquí sería el modelo de distribución de ganancias. Donde, si logran montar una dinámica más atractiva que la ofrecida por YouTube, luego de sus más recientes restricciones, podrían tener éxito a lo grande.

Como sería de esperarse, Facebook se ha negado a confirmar o negar el reportaje de CNBC.
Pero si todo resulta cierto la competencia será realmente violenta entre ambas plataformas.

Fuente:

FayerWayer

5 de febrero de 2018

Big Data: Todo lo que necesitas saber sobre la conquista del dato

El mar de datos es inmenso y caótico, pero navegarlo es cuestión de astucia al timón. Ya hay una cantidad casi infinita de información, el problema ahora es que se desborda. Industrias y gobiernos ponen el foco en cómo gestionarla.


En futuro en el que cada empleado sea su propio jefe, en el que la política de empleo una al parado con la empresa que necesita de sus cualidades y en el que las variables a la hora de acometer una obra faraónica se resuelvan con sencillez. El big data es una chistera de la que pueden sacarse infinitos conejos. Pero, como todo truco de magia, es frágil y arduo de ejecutar. La conversación sobre este paradigma tecnológico, del que numerosos analistas esperan un valor global de 200 millones de euros para 2020, ha cambiado radicalmente. Greg DeMichillie, director de producto de Google Cloud y ex de Amazon y Adobe, ha vivido esta transformación muy de cerca: “Ha habido un gran cambio en los últimos cinco o diez años. El problema al que se enfrentaban las compañías era que no podían permitirse económicamente almacenar todos sus datos. Se veían forzadas a elegir qué conservar y qué eliminar. Hoy eso se ha acabado; cualquier empresa puede permitirse almacenar el histórico completo de sus operaciones en la nube. Ahora el reto es encontrar, por así decirlo, las agujas de valor en estos pajares de información”.
La pregunta fundamental es cómo puede usarse esta tecnología
más allá de las grandes empresas.
Esas agujas pueden tener tanta importancia como fijar el rumbo político de la nación más poderosa del mundo. Rayid Ghani, director del Centro para la Ciencia de los Datos y las Políticas Públicas de la Universidad de Chicago, tuvo exactamente ese trabajo como jefe científico de la campaña para la reelección de Obama como presidente de Estados Unidos. Su océano de datos, los casi 66 millones de electores que votaron en los comicios. Pero no todos valían lo mismo.La utilidad electoral
“Las incógnitas que necesitas despejar para ganar unas elecciones son muy simples. Para cada votante debes descubrir dos cosas: ¿Te apoya o no? ¿Votará o no?”. Estas dos reglas despliegan la hidra de millones de cabezas que es enfrentarse a un censo electoral tan inmenso como el de Estados Unidos. Ghani explica cómo evaluar estas dos variables con una puntuación de 0 a 100 y las decisiones que hay que tomar, votante a votante, según la puntuación que saque. A los extremos, por ejemplo, no merece la pena dedicarles recursos económicos. “¿Para qué vas a gastar dinero en el que va a votar seguro y te apoya o en el que no te apoya y no va a votar seguro? El gasto tiene que hacerse en los que se encuentran en valores intermedios”. Sin embargo, los que sacan valores casi perfectos, cercanos al doble cien, son esenciales. “Les puedes pedir que participen como voluntarios, que contribuyan a financiar la campaña o que simplemente difundan el entusiasmo por tu candidato entre sus amigos”.

El arte de la evaluación de los datos, como apunta Ghani, llega en el amplio número de votantes incógnita. Para despejar esta duda, este experto indica que se acude al registro histórico. “Es especialmente complejo porque las elecciones suceden cada cuatro años, así que te puedes equivocar. Pero básicamente lo que hacemos es apoyarnos en cómo se evaluó a tales votantes de tal zona y en si esa evaluación se demostró correcta o incorrecta el día de las elecciones”.

Ghani subraya cuán importante es ser lo más fino posible en esta evaluación porque los recursos de una campaña son limitados. “Según el grado de éxito que calcules a priori has de elegir si te merece la pena un contacto por red social, una llamada telefónica o personarte en el hogar de ese votante para intentar convencerle de que te vote”. Estas predicciones se pueden reajustar sobre la marcha porque en algunos Estados se permite la votación anticipada, lo que posibilita que el modelo alimente sus poderes de oráculo teniendo en cuenta el comportamiento de estos votantes madrugadores.

La obsesión actual de Ghani y de otros académicos no se dirige, sin embargo, a sus usos electorales. Apunta a cómo los gobiernos de todo el planeta pueden desplegar esta tecnología para ser más eficientes. A lograr que las soluciones tecnológicas ya posibles se integren con administraciones poco acostumbradas o directamente desconocedoras de ellas. Salud. Transporte. Educación. Agricultura. Pobreza. Empleo. Todas las áreas de interés que competen a un Gobierno se pueden beneficiar de la aplicación inteligente del big data. Y en todas ellas la filosofía subyacente se resume en una sencilla frase: “Saber adónde debe ir el dinero y por qué”.

El artículo completo en: El País (Retina)

2 de enero de 2018

Qué es la cuarta revolución industrial (y por qué debería preocuparnos)

5 claves para entender la REVOLUCIÓN 4.0

  • 1. Alemania fue el primer país en establecerla en la agenda de gobierno como "estrategia de alta tecnología"
  • 2. Se basa en sistemas ciberfísicos, que combinan infraestructura física con software, sensores, nanotecnología, tecnología digital de comunicaciones
  • 3. La internet de las cosas jugará un rol fundamental
  • 4. Permitirá agregar US$$14,2 billones a la economía mundial en los próximos 15 años
  • 5. Cambiará el mundo del empleo por completo y afectará a industrias en todo el planeta

A finales del siglo XVII fue la máquina de vapor. Esta vez, serán los robots integrados en sistemas ciberfísicos los responsables de una transformación radical.

Los economistas le han puesto nombre: la cuarta revolución industrial.

Marcada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas, anticipan que cambiará el mundo tal como lo conocemos.

¿Suena muy radical? Es que, de cumplirse los vaticinios, lo será. Y está ocurriendo, dicen, a gran escala y a toda velocidad.

"Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes", vaticina Klaus Schwab, autor del libro "La cuarta revolución industrial", publicado este año. 

Los "nuevos poderes" del cambio vendrán de la mano de la ingeniería genética y las neurotecnologías, dos áreas que parecen crípticas y lejanas para el ciudadano de a pie.

Pero las repercusiones impactarán en cómo somos y nos relacionamos hasta en los rincones más lejanos del planeta: la revolución afectará "el mercado del empleo, el futuro del trabajo, la desigualdad en el ingreso" y sus coletazos impactarán la seguridad geopolítica y los marcos éticos.

Fuente:

BBC Mundo

18 de diciembre de 2017

Uno de los fundadores de Facebook advierte del daño que las redes sociales pueden hacer a la mente de los niños

Sean Parker, uno de los fundadores de Facebook (y su primer presidente), está preocupado por cómo afectan las redes sociales a las personas. Lo peor de todo, comenta, es que los creadores de Facebook sabían muy bien lo que hacían y que estaban creando algo que sería extremadamente adictivo.

En un evento de Axios, el también creador de Napster mencionó:
“Solo Dios sabe lo que le está haciendo a la mente de nuestros hijos.”
Para Parker, la red social explota las vulnerabilidades psicológicas humanas, se aprovecha de ellas. Esto gracias a la sensación de validación que los atrapa y los hace publicar una y otra vez constantemente, buscando mensajes de aprobación, atención y los famosos “me gusta”. Es un ciclo que no acaba, y los creadores de la plataforma sabían que, a largo plazo, esto iba a suceder.
“Esta es la clase de cosas que se le ocurriría a un hacker como yo, porque estás explotando las vulnerabilidades de la psiquis humana. Los creadores de redes sociales como yo, Mark [Zuckerberg] o Kevin Systrom [Instagram] entendimos muy bien que esto iba a suceder, y aún así lo hicimos”.
Según el creador de Napster, cuando trabajaban en Facebook lo que querían era encontrar una forma en la que la red social consumiera toda la atención y tiempo posible de los usuarios. Por esta razón asegura haberse convertido en un “objetor de las redes sociales”, y mantiene muy poca presencia en ellas.

Aunque el hecho de que estos comentarios provengan de una persona que no solo ayudó a crear la red social más grande del mundo sino que hizo una fortuna gracias a ello, no deja de ser cierto que Facebook, al igual que otras redes sociales, pueden ser algo increíblemente adictivo gracias a lo sencillo de usar que es y, sobre todo, gracias al impacto psicológico que tiene algo tan mínimo como recibir un “me gusta”.

Fuente:

Gizmodo

9 de noviembre de 2017

WhatsApp permite por fin borrar los mensajes enviados de los que te arrepientes

Los usuarios de la ‘app’ de mensajería disponen de siete minutos desde el envío para eliminar los mensajes erróneos o no deseados.

Lo había anunciado hace un año pero por fin va a ser una realidad. La aplicación de mensajería WhatsApp ha introducido una nueva función salvavidas que permitirá eliminar de forma permanente los mensajes enviados siempre que se haga en los siete minutos posteriores desde el envío.

Para tener acceso a esta función es necesario actualizar la app con la última versión, que se está implementando progresivamente entre los usuarios de Android, iOS y Windows Phone. También deberán tener actualizada la app los destinarios del mensaje.

La función permite a sus usuarios eliminar mensajes enviados a través de chats individuales o de grupos, de modo que estos no podrán leer más su contenido.

Las instrucciones para aplicar esta nueva función se detallan en la sección preguntas frecuentes de la página web de WhatsApp (FAQ) La nueva función de la app está especialmente indicada para aquellos casos en los que se envía un mensaje a un chat equivocado o si este contiene un error.
Estos son los pasos:

1. Abre WhatsApp y ve al chat que contiene el mensaje que deseas eliminar.

2. Mantén presionado sobre el mensaje para seleccionarlo > toca en Eliminar dentro del menú. Puedes seleccionar varios mensajes y eliminarlos al mismo tiempo.

3. Pulsa Eliminar > Eliminar para todos.

Los usuarios solo podrán eliminar mensajes en un plazo de tiempo de hasta siete minutos desde el envío. Los textos eliminados desaparecerán pero queda un rastro para el destinatario al que le aparece el aviso "Este mensaje fue eliminado".

Y un último aviso importante para los impacientes: WhatsApp no notifica al remitente que su mensaje ha sido efectivamente eliminado. Deberá confiar en su pericia, esperar que haya procedido bien y cruzar los dedos.

Fuente:

El País (España)


8 de noviembre de 2017

Algo está robando el sueño a los adolescentes, y el remedio es muy sencillo

¡Correcto! Los teléfonos celulares con conexión a la red son la causa de que los jóvenes descansen menos tiempo...


Algo está robando el sueño a los adolescentes...

En el análisis de dos grandes encuestas publicado recientemente, los demás coautores y yo misma descubrimos que, entre 2012 y 2015, el número de adolescentes que declaraba que dormía menos de siete horas diarias había aumentado nada menos que un 22%. Los especialistas en sueño coinciden en que los adolescentes necesitan como mínimo nueve horas de sueño nocturno. Sin embargo, en 2015, el 43% de los jóvenes respondieron que la mayoría de las noches dormían menos de siete horas, lo que significa que casi la mitad de los adolescentes estadounidenses sufren una importante falta de sueño.

¿Qué podía haber elevado la falta de sueño en este grupo de edad a esos niveles sin precedentes? Algunos factores se pueden descartar con facilidad. Por ejemplo, vimos que el tiempo que los adolescentes pasaban trabajando, haciendo deberes y participando en actividades extraescolares había permanecido estable a lo largo de esos años.

Sin embargo, entre 2012 y 2015 se había producido un cambio importante en sus vidas: más chicos y chicas tenían móvil propio con conexión a Internet.

El artículo completo en:

La oscura utilización de Facebook y Twitter como armas de manipulación política

Las maniobras en redes se convierten en una amenaza que los gobiernos quieren controlar.

Todo cambió para siempre el 2 de noviembre de 2010, sin que nadie lo notara. Facebook introdujo un simple mensaje que saltaba en el muro de sus usuarios, una ventanita que anunciaba las amistades que ya habían votado. Eran las elecciones legislativas estadounidenses y 60 millones de votantes vieron ese señuelo de Facebook. Cruzando datos de sus usuarios con el registro de votantes, la red calculó que fueron a votar 340.000 personas que se hubieran quedado en casa si no hubieran visto en su muro que sus amigos ya habían pasado por las urnas.

Dos años después, cuando se jugaba la reelección Barack Obama, los científicos de Facebook publicaron los resultados de este experimento político en la revista Nature. Era la forma de mostrar músculo ante los potenciales anunciantes, el único modelo de negocio de la compañía de Mark Zuckerberg, que le reporta más de 9.000 millones de dólares por trimestre. Es fácil suponer lo mucho que habrán crecido los bíceps de Facebook desde que sacó a la calle a cientos de miles de votantes en hace siete años, cuando ni siquiera había historias patrocinadas.

Hace pocas semanas, el cofundador de Twitter Ev Williams se disculpaba por el papel determinante que había desempeñado esa plataforma en la elección de Donald Trump, al ayudar a crear un "ecosistema de medios que se apoya y prospera en la atención". "Y eso es lo que nos hace más tontos", aseguró, "y Donald Trump es un síntoma de eso". "Citando los tuits de Trump, o citando lo último y más estúpido que cualquier candidato político o cualquier otra persona diga, es una manera efectiva de explotar los instintos más bajos de la gente. Y eso está enturbiando el mundo entero", denunció Williams.

Cuando le preguntaron a Zuckerberg si Facebook había sido determinante en la elección de Trump, rechazó la idea como una "locura" y algo "extremadamente improbable". Sin embargo, la propia red social que dirige se jacta de ser una herramienta política decisiva en sus "casos de éxito" publicitarios, atribuyéndose un papel esencial en victorias de legisladores estadounidenses o en la mayoría absoluta de los conservadores británicos de 2015.

 Lo cierto es que es el propio equipo de Trump quien reconoce que cabalgaron hacia la Casa Blanca a lomos de las redes sociales, aprovechando su masiva capacidad para alcanzar usuarios tremendamente específicos con mensajes casi personalizados. Como reveló una responsable del equipo digital de Trump en la BBC, Facebook, Twitter, YouTube y Google tenían trabajadores con despacho propio en el cuartel general republicano: "Nos estaban ayudando a utilizar la plataforma de la manera más eficaz posible. Cuando estás inyectando millones y millones de dólares a estas plataformas sociales [entre 70 y 85 millones en Facebook], recibes tratamiento preferencial, con representantes que se aseguran de satisfacer todas nuestras necesidades".

El atículo completo en:

El País (España)

22 de octubre de 2017

Argentina: Leer, pero en la red de redes

La encuesta realizada en todo el país por Adira señala que el ciento por ciento de los adolescentes lee. Prefieren el formato digital. Leen papel en libros de la escuela. Toman la primera página con la que se conectan.


Los adolescentes argentinos se informan, opinan y hacen su tarea a través de pantallas –en especial la del celular– y sólo dos de cada diez jóvenes compara la información que recogió de Internet. Al mismo tiempo, la escuela, uno de los principales encargados de impulsar la lectura en los chicos, fomenta casi exclusivamente el formato papel. Estos datos surgen de un estudio de la Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (Adira) que profundiza el modo de leer de los adolescentes y establece que el 65 por ciento de ellos realiza lecturas superpuestas, con varias ventanas a la vez. En diálogo con Páginai12, Roxana Morduchowicz, coordinadora de la investigación, aseguró que “es muy importante comprender los consumos de los adolescentes. Hoy en día, consultarle a un chico qué sitios visitó en Internet es tan importante como preguntarle cómo le fue en una prueba de Matemáticas”.

“Las últimas generaciones no se interesan por nada”, “los únicos amigos que tienen son la pantalla del celular y de la computadora”, “los jóvenes no leen el diario”. Los comentarios forman parte del lugar común del sentido más común. El punto de partida de la encuesta fue, precisamente, verificar si ocurre o no ese prejuicio creado sobre los adolescentes. Con una muestra nacional –1.800 jóvenes, entre los 15 y 18 años, respondieron el cuestionario–, la investigación realizada por Adira constató que todos los jóvenes leen, se informan y opinan cotidianamente. Pero sus usos distan de ser similares a los de los adultos: el ciento por ciento de los jóvenes encuestados indicó que prefiere el formato digital antes que el papel, dos tercios de ellos sólo lee libros impresos cuando se impone desde la escuela y más de la mitad (55 por ciento) no ojea los periódicos en papel. “En décadas anteriores buscábamos superar la brecha entre los adultos lectores y los jóvenes que no se acercaban a los diarios. Ahora la fractura mutó entre el papel y la pantalla. Quizás no se pueda cambiar, pero por lo menos no queremos ignorarla”, sostuvo Fernando Cuello, secretario de Adira.

Ahora bien, que los jóvenes no lean en papel no implica que no tengan intereses ni tampoco que no se informen. Según los datos relevados, el cien por ciento de los adolescentes encuestados ingresa cotidianamente a Internet, ya sea por medio de redes sociales, foros, blogs o sitios webs. Además, el 95 por ciento de los encuestados indicó leer el diario en Internet (un treinta por ciento visita los portales todos los días). Pero lo digital no sólo es el soporte: en un ochenta por ciento, la elección de los libros por parte de los jóvenes se da por recomendación de las propias páginas webs, redes y foros (los populares fanzines). Atrás quedaron las sugerencias de los amigos, los estantes en las librerías y la recomendación de un profesor. Internet es quién guía, hoy en día, las elecciones culturales.

Fuente:

Página 12 (Argentina)

5 de septiembre de 2017

Por qué los grupos de WhatsApp del ‘cole’ son una pésima idea

Si no ha podido asistir a una reunión, alguien le pasará un resumen. Ahí acaban los beneficios de estos ‘chats’ que incrementan nuestra dependencia del móvil y nos impiden desconectar del colegio.





Si tiene hijos en edad escolar, sabrá de lo que hablamos: ese activísimo grupo de WhatsApp creado por algún progenitor diligente al que se ha unido pensando que es la forma idónea de estar al día de lo que ocurre en la clase de sus pequeños. ¿Lo es? De entrada, y como tantos otros grupos de mensajería del móvil, nace con el lastre de carecer de un propósito concreto. “Surgen por la pertenencia a un entorno, y no por un objetivo en particular”, explica la psicóloga clínica Vanessa Abrines, parte del equipo de Psicoterapeutas.com. “Así, cada miembro, al no ser explícito el objetivo, lleva a cabo su participación en función de lo que cree que es válido para el grupo”. Esto explica que, además de información práctica relativa al cole (el resumen de una reunión, la información sobre una excursión) se cuelen mensajes del tipo “¿Alguien ha visto un jersey rojo?” que dan pie a insólitos debates a la una de la madrugada, acompañados del característico silbidito.


Sin embargo, la falta de dirección inicial es propia de todos los grupos, que poco a poco se van autorregulando. En su constitución, y como explica Luis López-Yarto Erizalde, profesor de Psicología Social y de Dinámica de Grupos en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) y autor de Dinámica de grupos 50 años después, los miembros de los nuevos grupos son como “una pandilla de niños que salen por primera vez de casa” y necesitan un padre o líder que les dirija. Al principio todo es ansiedad y tensión, además de preguntas como “¿qué hago aquí?”, “¿me aceptarán?”, o “¿qué es lo correcto en este grupo?”. Poco a poco el grupo se va conformando y van surgiendo roles y temáticas en función de lo que permite el grupo. Cualquier temática será posible en estos microchats instantáneos en los que, según Abrines, “se proporciona un medio fácil y accesible donde relacionarse con otros” (y que, como te despistes dos horas, te puedes encontrar con doscientos mensajes pendientes).

Una percepción errónea de los demás

El primer “pero” a estos grupos radica en que en el fondo nos estamos relacionando con desconocidos, que se van a llevar una imagen de nosotros basada únicamente en los mensajes que difundamos en el chat. “Cuando el mensaje es escrito, al no verse la expresión facial de quien lo escribe, las conclusiones de cada uno son mucho más arbitrarias. Es decir: alguien puede tener una intención conciliadora, pero desde fuera se puede interpretar como agresivo o invasivo al faltar la componente de la comunicación no verbal”, dice Abrines. Esto puede llevar a que unos padres etiqueten a otros como “el borde” o “el que no se entera” de forma errónea e injusta.

“Cuanto más nos manifestamos en un grupo, más opiniones sobre nosotros generamos en él, en ambas direcciones”, advierte Abrines. En el otro extremo, una escasa participación puede ser interpretada como indiferencia. “No posicionarse o no intervenir en realidad es posicionarse en la no intervención. Eso puede vivirse como una falta de interés por parte de los demás, aunque muchas veces sea solo timidez o prudencia”.

Impiden desconectar

El eterno soniquete del móvil, por otro lado, impide la desconexión, siquiera el fin de semana, respecto a las obligaciones adquiridas con los hijos, sus deberes e incluso su vida social, a menudo mucho más activa que la de sus padres. Porque si el hecho de desconectar del trabajo lo consideramos saludable, ¿por qué no habríamos de cortar con el colegio, y dedicar el tiempo libre a disfrutar de nuestros hijos en el ámbito de la familia? Vanessa Abrines avisa de que cada padre y madre deben “autorregularse y ser conscientes de su nivel de estrés y de lo que lo origina”. Y recomienda que, “si lo vivimos negativamente y como una obligación, lo mejor es que lo silenciemos”.

Incrementan nuestra dependencia del móvil

Independientemente de su mejor o peor funcionamiento, el grupo del cole termina siendo otro más en nuestro smartphone, como si el del trabajo, los primos del pueblo o la pandilla del gimnasio no fueran suficientes. Esto nos genera un enganche cada vez mayor a los dispositivos, algo poco recomendable, sobre todo por la noche: “El visionado del móvil o de cualquier otro dispositivo genera insomnio nocturno como consecuencia del impacto de la proyección de la luz y de la activación que produce en nuestro sistema nervioso”, explica Dan Siegel, profesor de psiquiatría de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

El corrillo de la puerta del cole

Desde el sindicato independiente de la enseñanza pública ANPE cuestionan seriamente el papel de estos grupos de padres. Julio Díaz Escolante, presidente de ANPE Galicia, reporta un sinfín de quejas a su organización multiplicadas por lo que denomina “el efecto WhatsApp”de los padres. “Hemos pasado del corrillo a la puerta del cole o de la cafetería de la esquina, a estos grupitos de padres, con todo lo que supone el mal uso del mismo”, lamenta. Aunque considera que pueden ser una buena herramienta, señala haber presenciado usos poco convenientes e incluso destructivos, como la “difusión de rumores, las críticas a otros padres o situaciones de verdadero acoso a profesores”.

Tomado de: Buena Vida (El País, España)

16 de agosto de 2017

Las humanidades son el futuro de la economía digital y la tecnología

A los estudiantes universitarios de Humanidades se les plantea siempre la misma pregunta. La escuchan tan a menudo –y en boca de tanta gente– que sus títulos deberían llevarla impresa. Esa pregunta, que plantean amigos, asesores y familiares, es: "¿Qué piensas hacer con tu licenciatura?". Sin embargo, bien podría ser esta otra: "¿Para qué sirven las letras?".


Según tres nuevos libros, la respuesta es: "Para bastantes cosas". Desde Silicon Valley hasta el Pentágono, la gente empieza a darse cuenta de que para abordar con eficacia los mayores desafíos de la sociedad y la tecnología necesitamos pensar de manera crítica en su contexto e implicaciones humanas, algo para lo que precisamente están bien preparados los titulados "de letras". Puede llamarlo, en alusión a la película dirigida por Jeff Kanew, la venganza de los empollones del cine, la historia y la filosofía.

En The Fuzzy and the Techie, el inversor de capital riesgo Scott Hartley apunta a la "falsa dicotomía" entre las humanidades y las ciencias. Algunos líderes industriales proclaman a los cuatro vientos que estudiar cualquier cosa que no pertenezca a uno de los campos CTIM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) supone un error si se quiere conseguir un puesto de trabajo dentro de la economía digital. Para muestra, una de las sentencias emitidas por el cofundador de Sun Microsystems, Vinod Khosla: "Tan solo una parte muy pequeña de lo que se enseña en el área de Humanidades hoy es relevante para el futuro".

Hartley cree que esta mentalidad "solo CTIM" se equivoca por completo. El principal problema es que anima a los alumnos a que sustituyan la visión vocacional de su educación por pensar solo en términos de los trabajos para los que se preparan. Pero las barreras de entrada para los puestos técnicos se están reduciendo también. Muchas tareas que antes requerían una formación especializada se pueden realizar ya con una serie de herramientas sencillas e internet. Por ejemplo, un programador novato puede lograr que un proyecto arranque a partir de paquetes de código de GitHub y ayuda de Stack Overflow.

Si queremos preparar al alumnado para resolver problemas humanos a gran escala, sostiene Hartley, hemos de animarles a ampliar, y no a limitar, su educación e interés. Hartley enumera una larga lista de líderes tecnológicos que tienen licenciaturas de letras. Para mencionar a tan solo unos pocos: Stewart Butterfield de Slack, Filosofía; Jack Ma de Alibaba, Filología inglesa; Susan Wojcicki de YouTube, Historia y Literatura; Brian Chesky de Airbnb, Bellas Artes. Por supuesto, explica Hartley, necesitamos expertos técnicos, pero también personas que entiendan los por qués y cómos del comportamiento humano.

Lo que importa ahora no son las capacidades que tenga una persona, sino cómo piense esa persona. ¿Puede plantear las preguntas correctas? ¿Sabe cuál es el problema que se intenta resolver? Hartley aboga por una verdadera educación de "artes liberales", una que incluya tanto ciencias "duras" como materias más "blandas". Una experiencia educativa bien equilibrada, afirma, abre a las personas nuevas oportunidades y les ayuda a desarrollar productos que respondan a necesidades humanas reales.

El contexto humano también es el enfoque de Cents and Sensibility, escrito por el profesor de humanidades de la Universidad Northwestern (EEUU) Gary Saul Morson y el profesor de economía Morton Schapiro, del mismo centro. Los autores sostienen que cuando un modelo económico se queda corto se debe a la falta de entendimiento humano. La economía tiende a ignorar tres cosas: el efecto de la cultura sobre la toma de decisiones, la utilidad de la historia para explicar las acciones de la gente y las consideraciones éticas. Las personas no existen en un vacío. Tratarlas así es tanto reduccionista como potencialmente perjudicial.

Buscar lo humano, buscar el detalle

La solución de Morson y Schapiro es la literatura. Sugieren que los economistas podrían mejorar su conocimiento sobre lo humano a partir de la lectura de las obras de grandes novelistas, quienes tienen una visión sobre las personas más profunda que muchos científicos sociales. Mientras los economistas tienden a tratar a las personas como abstracciones, los novelistas profundizan en los detalles. Para ilustrar este argumento, Morson y Schapiro preguntan: ¿cuándo ha logrado un modelo o caso de estudio científico describir a una persona de manera igual de viva que describió Tolstói a Anna Karénina?

Las novelas también nos pueden ayudar a desarrollar nuestra empatía. Las historias, después de todo, nos meten en las vidas de los personajes, obligándonos a ver el mundo como lo hacen otras personas. (Morson y Schapiro añaden que aunque muchos campos de estudio forman para empatizar, solo la literatura ofrece la oportunidad de practicarlo).

Sensemaking: The Power of Humanities in the Age of the Algorithm, escrito por el consultor de estrategia Christian Madsbjerg, recoge el planteamiento de Morson y Schapiro y lo lleva de vuelta a Hartley. Madsbjerg argumenta que a menos que las empresas se tomen la molestia de entender a los seres humanos que se esconden detrás de sus conjuntos de datos, se arriesgan a perder por completo el mercado en los que operan. Defiende que el conocimiento cultural profundo que necesitan los negocios no surge de investigaciones de mercado impulsadas por datos, sino del estudio empujado por humanos de textos, idiomas y personas.

Madsbjerg cita al vehículo Lincoln, la marca de gama alta de Ford y que hace tan solo unos años ocupaba una posición tan rezagada frente a BMW y Mercedes que la empresa casi detiene su producción. Los ejecutivos de Ford sabían que volverla competitiva de nuevo significaría vender más coches fuera de Estados Unidos, sobre todo en China, el próximo gran mercado de lujo. Así que empezaron a estudiar cómo experimentan, no solo conducen, los coches clientes de todo el mundo. Durante el transcurso de un año, representantes de Lincoln se dedicaron a hablar con clientes sobre su vida diaria y lo que significaba "lujo" para ellos. Gracias a ello, la compañía descubrió que en muchos países el transporte no representa la máxima prioridad de los conductores. Los coches son vistos más como espacios sociales y lugares donde recibir a los clientes. Aunque estaban bien diseñados, los Lincoln tenían que replantearse su función para responder al contexto y necesidades humanas de los clientes. Los esfuerzos de diseño posteriores dieron sus resultados: las ventas en China se triplicaron en 2016.

Donde convergen estos tres libros es en la idea de que escoger un campo de estudio es menos importante que encontrar formas de expandir nuestro pensamiento.  Es una idea de la que también se hacen eco otras publicaciones: A Practical Education, del profesor de negocios Randall Stross, y You Can Do Anything, del periodista George Anders. Los seres humanos pueden importarles a los alumnos CTIM del mismo modo que los alumnos de literatura (incluido quien escribe, que empezó la universidad para estudiar informática) pueden investigar de manera científica. Debemos evitar que el postureo interdisciplinar nos haga aferrarnos a lo que mejor conocemos. Para un martillo, todo son clavos. Porque, ¿en qué gran desventaja nos colocaríamos a nosotros mismos –y al mundo entero– si obligáramos a nuestras mentes a plantear todos los problemas de la misma manera?

Fuente:

Harvard Business Review

6 de agosto de 2017

En Facebook hay cuatro tipos de usuario de acuerdo a su manera de interactuar

El «Internationa Journal of Virtual Communities and Social Networking» concluye que se pueden encontrar cuatro tipos de personalidad en la red social: el sociable, el cotilla, el «pregonero» y el «selfies»


Un reciente estudio publicado por la «Internationa Journal of Virtual Communities and Social Networking» concluye que en Facebook se pueden encontrar cuatro tipos de usuario acorde a su personalidad: el sociable, el cotilla, el «pregonero» y el «selfies». 

Para este análisis, utilizaron 48 preguntas que repartieron entre los participantes y que incluían respuestas como «Facebook es una fuente de estrés» o «es una manera de lograr ayuda inmediata». 

Lo que alude a otro estudio sobre los usuarios de la red social de Mark Zuckerberg que sacó como resultado de la investigación que las personas utilizan Facebook para odiar. Estas conclusiones se deben a los datos arrojados tras un análisis en que las personas que utilizan Facebook sienten rechazo hacia una gran parte de las publicaciones de política que utilizan la red, así como al exceso de información que comparten.

Este informe tiene cierta relación con una de las cuatro personalidades mencionadas, la cotilla, por lo que el odio y el sentimiento frecuente de molestia hacia otros usuarios puede ser apagado, pero no lo hacen por mera intención de saber qué hacen dichas personas con su vida.

Sociable

El usuario sociable es el que construye relaciones y utiliza la plataforma para fortalecerlas. La red social es una extensión de lo que vive en su día a día. Tiende a realizar peticiones de amistades a personas que no ha visto desde hace tiempo, como las amistades del colegio y tiene la iniciativa de conocer gente nueva.

Suelen comentar con frecuencia las publicaciones de los amigos de su red, como síntoma de atención hacia ellos, que se percata de su presencia y no les olvida.

Cotilla (curioso o chismoso)

Las personas conectadas en la red soial consideradas como cotilla sienten la obligación de estar en Facebook. Lo contradictorio con esta tipología es que no tienden a compartir información personal o interactúan con las publicaciones de otros usuarios. Simplemente, pasan gran parte de su tiempo viendo las novedades de los demás y sienten que deben están conectados para mantener al día.

Pregonero

Son usuarios que no les importa el nivel de interacciones que causen sus publicaciones, pero comparten opiones para todo y tienen la necesidad de no quedarse callados. Sin embargo, no tienen como costumbre compartir temas de índole personal, pero sí harán uso de las publciaciones para invitar a los usuarios de su red a eventos o información que creen de manera determinante que es trascendental conocer.

Selfie

Los «selfies» utilizan Facebook para compartir imágenes en un primer plano sobre sí mismos o con amigos a los que etiquetar. Su personalidad como usuario de la red social se asemeja mucho al del sociable en términos de interacción, ya que publican fotos, vídeos o comentar. Sin embargo, les gusta atraer la atención centrada sobre sus personas porque necesitan de la aprobación de la red. Para ellos, no es suficiente con hacerse la foto, tienen la necesidad de que otros la vean.

Tomado de:

ABC (España)

12 de julio de 2017

¿Cómo volverse popular en la Red en cuestión de meses?

¿Sueña con ser popular? ¿Quiere tener muchos amigos en Facebook o cientos de 'Likes' en Instagram? En este material exclusivo de RT profesionales de la mercadotecnia en medios sociales revelan los secretos del éxito.

¿Existen trucos y secretos que nos permitan ser objeto de una mayor atención, aumentando nuestra influencia y popularidad en las redes sociales? RT ha conversado con profesionales de la mercadotecnia en medios sociales (Social Media Marketing, SMM, en inglés) para saber de primera mano qué y cómo hay que publicar en las redes sociales para ser el centro de todas las miradas.

Para empezar...

En primer lugar, los expertos en SMM llaman la atención sobre lo diferente que resulta seguir una estrategia exitosa en Facebook y, por ejemplo, en Instagram, ya que cada red social tiene sus peculiaridades.

En primer lugar hay que determinar en qué plataforma se quiere actuar. Para ello, Yelena Kupriyánova, la directora de medios sociales y proyectos especiales de la agencia de marketing digital Rocket 10, aconseja determinar nuestro público objetivo: "Para llegar a ser popular en cualquier red social hay que entender claramente entre qué personas queremos serlo y con qué fin se suscribirá la gente a nuestra cuenta y nos leerá. Y tenemos que darle a esta gente lo que quiere".

Por esa razón la experta subraya que "todo depende del potencial público objetivo y de nuestra comprensión del mismo". "Por ejemplo, un fotógrafo de comida se sentirá más cómodo en Instagram, mientras que un gurú de los negocios estará mejor en Facebook, aunque hay excepciones", explica Kupriyánova.

Antes de nada, antes incluso de hacer una primera publicación, debemos "entender para qué queremos lograr la popularidad del contenido y de la cuenta. ¿Para que nos paguen por la colocación de la publicidad? ¿Para que se dirijan a nosotros para obtener algunos servicios o consultas? ¿Para mimar nuestro amor propio? Lo que vamos a publicar dependerá de lo que queramos que dé frutos".

Lee el artículo completo en:

RT Actualidad