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12 de junio de 2018

Las 3 redes sociales favoritas de los adolescentes de Estados Unidos (y ninguna es Facebook)

La salida de Facebook de los adolescentes estadounidenses es cada vez mayor.

La red social creada en ese país está definitivamente dejando de ser del gusto de los más jóvenes, quienes se están mudando a otras plataformas.

El Centro de Investigaciones Pew encontró que solo el 51% de los estadounidenses de entre 13 y 17 años utiliza Facebook, un descenso del 20% comparado con 2015.

La gran ganadora ha sido la plataforma de videos YouTube, que es usada por el 85% de adolescentes de entre esas edades en EE.UU.

Le sigue Instagram con el 72% y Snapchat con el 69%, de acuerdo con la encuesta del Pew.

Twitter, que alguna vez compitió con las grandes, se ha quedado rezagado y ahora solo es utilizada por el 32% de ese grupo de jóvenes.

En cuanto a las 'apps', solo el 10% de los adolescentes que participaron en el estudio dijeron que usan Facebook más que cualquier otra aplicación de redes sociales.

A pesar de que Facebook ha perdido terreno, hay que recordar que la compañía dirigida por Mark Zuckerberg maneja Instagram, por lo que la firma de California aún domina el negocio entre los más jóvenes.

Pero está claro que Google, que gestiona YouTube y Twitter, está ganando un importante terreno.

El artículo completo en:

BBC Mundo

21 de mayo de 2018

José Antonio Marina: «La adolescencia es una etapa privilegiada: el cerebro se rediseña por completo»

A la edad de trece años se produce una segunda oportunidad de aprendizaje que hay que aprovechar, asegura el filósofo.

La adolescencia puede ser una etapa turbulenta, de crisis inevitable, de irresponsabilidad y conductas de riesgo. O no. Para el filósofo y pedagogo José Antonio Marina, esta mala prensa de los jóvenes está agravando el fenómeno en lugar de resolverlo. De hecho estos modelos sociales, advierte Marina, se convierten en profecías autocumplidas por el mero hecho de decirlas. «Si repetimos muchas veces que los adolescentes son ineducables y difíciles de tratar, conseguiremos que lo sean», augura. Su última obra «El talento de los adolescentes», editada por Ariel, viene a unirse a un movimiento incipiente en países anglosajones liderado por psicólogos especializados en esta franja de edad que aboga por cambiar paradigma:«Porque no se adecua a la realidad y porque toma como representación la adolescencia de un 15 por ciento que si son muy conflictivos», advierte. Solo hay que mirar, propone, las encuestas españolas, que nos dicen que más del 80% de individuos en esta franja de edad no tienen ningún tipo de crisis. Es más, describe, «lo pasan bien, se llevan bien con su familia y únicamente tienen la pelea por ampliar los límites normal que se presenta a lo largo de la historia pero que entra dentro de la dinámica clásica de la búsqueda de la independencia inherente a la adolescencia. Diría de hecho que entra dentro de sus obligaciones evolutivas».

—¿En que se basa esta nueva corriente para desmontar los mitos que hay entorno al adolescente?
—Esta nueva corriente aboga por tomar la adolescencia como una nueva segunda oportunidad. Para ello se basa en los últimos descubrimientos de la neurociencia, que hablan de que hacia los 13 años se realiza un nuevo y completo rediseño del cerebro. Es una segunda oportunidad de aprendizaje que tenemos que aprovechar para explicar a los adolescentes que tienen que sacarse el carnet de conducir de su nuevo producto, que es el momento de decidir sobre su personalidad. 

—¿Cómo se toman esta nueva teoría los jóvenes?
—Cuando se lo explicas bien les produce una gran euforia educativa: les damos la razón de que tienen que tomar las riendas de su vida pero tienen que aprender a conducir. Les interesa mucho cuando les hablas de su cerebro. 

—Sin embargo, usted advierte en su libro de que muchos adolescentes piensan a esa edad que ya no pueden cambiar. —Sí, a esa edad ya han forjado la creencia de que «como soy así ya no puedo cambiar», pero precisamente es el momento en el que pueden cambiar y tienen que hacerlo. Y que pueden aprender a pensar mejor, aprender a sentir mejor, aprender a tomar mejor las decisiones y ser más autónomos y por lo tanto a desarrollar su personalidad. Es el momento de la personalidad. 

—¿Cómo pueden ayudar unos padres que también piensan que esta época es difícil?
—Los padres tienen tres grandes recursos: el cariño, la exigencia (tienen que poner limites) y la comunicación, todo ello adaptado a esta edad. No digo que esto último no sea complicado: Necesitan la conexión emocional pero al mismo tiempo la rechazan. Pero una conversación no es somerterle a un interrogatorio. La conexión emocional se hace en primer lugar intentando entender al adolescente y tomando en serio sus intereses y preocupaciones, aunque a los adultos les parezcan absurdas. Son las de ellos. También tenemos que trasladar las nuestras. 

—¿Dónde cometen los padres el mayor error?
—El problema está en que estamos infantilizando la adolescencia. Así lo afirman la mayor parte de los expertos de este momento. Como tenemos miedo a su irresponsabilidad no les damos responsabilidades y a los niños hay que dárselas. La adolescencia no es una etapa biológica, esa es la pubertad. La adolescencia es una creación cultural estrictamente educativa que sirve para permitir que los niños no entren en el mercado de trabajo y tengan un periodo de aprendizaje más amplio. Pero es un periodo que debe ser más riguroso ya que debe servir de adquisición de responsabilidades, de autonomía... que es lo que pide esa edad. No podemos olvidarlo con el pretexto de que son niños peligrosos. Pueden y deben tomar muchas decisiones. 

El artículo completo en:

ABC (España)

8 de noviembre de 2017

Algo está robando el sueño a los adolescentes, y el remedio es muy sencillo

¡Correcto! Los teléfonos celulares con conexión a la red son la causa de que los jóvenes descansen menos tiempo...


Algo está robando el sueño a los adolescentes...

En el análisis de dos grandes encuestas publicado recientemente, los demás coautores y yo misma descubrimos que, entre 2012 y 2015, el número de adolescentes que declaraba que dormía menos de siete horas diarias había aumentado nada menos que un 22%. Los especialistas en sueño coinciden en que los adolescentes necesitan como mínimo nueve horas de sueño nocturno. Sin embargo, en 2015, el 43% de los jóvenes respondieron que la mayoría de las noches dormían menos de siete horas, lo que significa que casi la mitad de los adolescentes estadounidenses sufren una importante falta de sueño.

¿Qué podía haber elevado la falta de sueño en este grupo de edad a esos niveles sin precedentes? Algunos factores se pueden descartar con facilidad. Por ejemplo, vimos que el tiempo que los adolescentes pasaban trabajando, haciendo deberes y participando en actividades extraescolares había permanecido estable a lo largo de esos años.

Sin embargo, entre 2012 y 2015 se había producido un cambio importante en sus vidas: más chicos y chicas tenían móvil propio con conexión a Internet.

El artículo completo en:

2 de mayo de 2015

Chica de 14 años inventa un sistema de purificación de agua que funciona con energía solar

Deepika Kurup, de catorce años de edad, es una brillante científica y una gran conferencista, y su preocupación por el problema del agua es tan genuino que potencialmente moverá masas a tomar acción para cambiar el rumbo de la ecología.


Su idea surgió después de ver a unos niños en la India tomando agua sucia de un charco. A partir de eso, Kurup decidió, en sus palabras, “encontrar una solución a la crisis global de agua”. Su invento gano 25 mil dólares en el Discovery Education 3M Young Scientist Challenge; una competencia de ciencia para estudiantes de quinto a octavo grado (Kurup entró al concurso antes de ingresar a la secundaria).
Deepika Kurup pasó tres meses trabajando en su proyecto, revisando documentos de posgrado acerca de métodos de purificación de agua en lugar de ir de vacaciones de verano. Habló con su tutor de 3M todos los días y examinó independientemente el sistema de purificación en su jardín trasero, utilizando agua contaminada tomada de las instalaciones de tratamiento de aguas negras de Nashua, New Hampshire. Finalmente dio con un sistema que expone al sol el óxido de titanio y el óxido de zinc, creando una reacción química que genera grupos hidroxilos que a su vez matan bacterias dañinas.
En adición al resultado de sus experimentos, Kurup descubrió que en sólo cuestión de unas horas el agua que había sido filtrada por su compuesto –que cuesta alrededor de medio centavo de dólar el gramo— tenía considerablemente menos unidades de bacteria coliforme y de colonias de E.Coli.
A diferencia de los métodos populares de la actualidad para purificar el agua (usando lámparas de UV que requieren energía eléctrica o químicos que hacen que el agua sepa y huela mal), el método de Kurup puede funcionar fuera de la red, generando agua fresca y rica.
Actualmente, después de ganar el concurso, Kurup está interesada en hablar con otras compañías que podrían ayudar a patrocinar su método. “Mi próximo paso es solicitar una patente”, apuntó la niña. “Quiero empezar una organización sin fines de lucro para implementar mi innovación”. Esperemos que el mundo esté escuchando y el increíble ecométodo de Kurup comience a ser efectuado cuanto antes.
Tomado de:

1 de septiembre de 2014

Esto es lo que sabemos del cerebro y la mente del adolescente


cerebro 

Desde siempre hemos considerado que la adolescencia representa una etapa muy problemática de nuestra vida. Y es correcto, aunque solo en parte. La adolescencia representa aproximadamente un tercio de nuestro desarrollo antes de alcanzar el estado adulto. El hecho de que la especie humana dedique tanto tiempo a la adolescencia ha de tener una explicación en términos adaptativos. Los expertos de los años noventa del siglo XX especulaban con la posibilidad de que esta etapa tan larga representara una especie de preparación para llegar a ser adultos con la experiencia suficiente para lograr reproducirnos de manera responsable. En otras palabras, en esa larga etapa aprenderíamos a ser mejores padres, lo que conllevaría una ventaja selectiva para la especie. Al fin y al cabo, el éxito de las especies se mide por su capacidad para dejar descendientes en la siguiente generación.

La adolescencia es un período de cambios muy evidentes en nuestro organismo y en nuestro comportamiento. Durante la adolescencia se producen cambios hormonales significativos de consecuencias muy obvias, la estatura se dispara (sobre todo en los chicos) mediante el llamado estirón puberal y nos alejamos cada vez más de nuestros progenitores con el deseo de independizarnos lo antes posible. Es ley de vida. Los especialistas en el cerebro se han preocupado por saber que sucede en el cerebro de los adolescentes. Está muy claro que la mente de los chicos y chicas de estas edades está experimentando cambios muy importantes. Los pensamientos y el comportamiento de los adolescentes revelan esos cambios.

Hace unos días escribía sobre la ralentización del desarrollo del cerebro, como una adaptación fundamental del género Homo. Los expertos en neurociencias están demostrando que esta ralentización se prolonga hasta bien entrada la veintena. Nuestra larga adolescencia es una buena estrategia para completar el proceso, aunque es necesario entender algunos matices no menos importantes e inquietantes.

Durante la adolescencia el cerebro experimenta una reorganización muy importante de las conexiones neuronales. Perderemos aquellas que fueron necesarias en los primeros años de vida a cambio de conseguir otras muchas imprescindibles para vivir la vida como adultos. Este cambio nos produce cierta desorientación, porque nuestros valores, necesidades, inquietudes, gustos, etc. están cambiando en poco tiempo. Despertamos a una nueva realidad, mucho más compleja que la añorada inocencia infantil, pero a la vez sumamente interesante. Nos comemos el mundo, porque estamos llenos de vitalidad. En no pocas ocasiones, esa pasión resulta en un desenlace fatal. Además, esos cambios pueden degenerar en determinadas enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Es el precio que pagamos como especie, aunque suene muy duro. Pero lo más natural es salir triunfantes de la adolescencia, con un mente mucho mejor preparada.

Por otro lado, las prolongaciones nerviosas de todo el cuerpo, incluyendo por supuesto las cerebrales, se irán protegiendo progresivamente con la vaina de mielina que producen ciertas células del sistema nervioso. La consecuencia final será una velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos hasta cien veces más rápida. Un cambio nada desdeñable, que suele terminar hacia los 24 ó 25 años Como resultado, habremos conseguido un cerebro mucho más eficaz para enfrentarnos al medio. En definitiva, nuestra especie completa el desarrollo del cerebro ¡casi veinte años más tarde que en los chimpancés! Y lo más interesante es que nuestro cerebro tendrá todavía suficiente plasticidad para seguir aprendiendo durante muchos años, al menos hasta que algún proceso degenerativo termine con esa capacidad. Es por ello que nunca tendríamos que arrojar la toalla en lo que se refiere al aprendizaje. Durante muchos años tendremos posibilidades para crear, innovar, aprender, estudiar, analizar, criticar, opinar o juzgar. Nuestro cerebro nos lo permite, a menos que otros decidan por nosotros.

Tomado de:

Reflexiones de un primate

29 de junio de 2014

Adolescente peruano es uno de los ganadores del Google Science Fair 2014

Wagner Guzmán Méndez, de tan solo 13 años, es uno de los ganadores del premio Google Science Fair 2014 en el área de Medio Ambiente por su proyecto relacionado con el aprovechamiento del agua en la cuenca del Tilacancha-Chachapoyas (Amazonas) a nivel del mundo.


En América Latina se han seleccionando también ganadores en los países de Argentina, Colombia y México, quienes recibirán un premio de US$1,000 cada uno.

El trabajo de investigación de Guzmán aborda dos problemas de la zona: la ausencia parcial del agua potable y el desabastecimiento de este recurso para riego en época de escasez de lluvias, por lo que la propuesta es aprovechar el agua de lluvia a través de un sistema de captación, distribución y uso eficiente en las casas, con alternativas agrícolas rentables.

El anuncio del ganador fue hecho a través de la web oficial de la feria , donde se muestra un mapa interactivo en el que se puede conocer a los 90 finalistas regionales, a los ganadores de los premios locales y a los nominados a los premios “Science in Action” de la revista Scientific American y Computer Science.
 
Fuentes:
 
 

9 de octubre de 2013

¿Y si la adolescencia se prolonga hasta los 25 años?

Joven adolescente

Algunos expertos creen que la sociedad está "infantilizando" a los jóvenes.
Según las nuevas indicaciones que reciben los psicólogos en el Reino Unido, la adolescencia ahora dura hasta los 25 años de edad, para efectos de determinar la manera de administrar tratamientos a los jóvenes.
"La idea de que de repente a los 18 años eres un adulto simplemente no acaba de cuadrar", dice la psicóloga infantil Laverne Antrobus, que trabaja en la Clínica Tavistock de Londres.

"Mi experiencia con los jóvenes es que todavía necesitan una cantidad bastante considerable de apoyo y de ayuda más allá de esa edad", argumenta.

Antrobus cree que a menudo queremos que los jóvenes logren hitos muy rápidamente, pero que ahora "nos estamos volviendo mucho más conscientes y apreciamos el desarrollo más allá [de los 18 años] y creo que es una muy buena iniciativa".

Las nuevas directrices buscan evitar que los jóvenes no queden desamparados por el sistema de salud y educación cuando cumplen 18 años. El cambio llega con la evolución de nuestra comprensión de la madurez emocional, el desarrollo hormonal y particularmente la actividad cerebral.

Tres etapas

Las tres etapas de la adolescencia son:
  • adolescencia temprana - de 12 a 14 años,
  • adolescencia media - de 15 a 17 años,
  • adolescencia tardía - a partir de los 18 años.
La neurociencia ha demostrado que el desarrollo cognitivo de los jóvenes continúa más allá de los 18 años en esta etapa posterior y que su madurez emocional, imagen personal y el propio juicio se verán afectados hasta que la corteza prefrontal del cerebro se desarrolle completamente.

Entonces, ¿son los 25 los nuevos 18?

"Junto con el desarrollo del cerebro, la actividad hormonal también continúa hasta bien entrados los 20 años", asegura Antrobus.

Y añade: "Encuentro jóvenes de 16 a 18 años, en los cuales la actividad hormonal es tan grande que imaginar que se calmará al cumplir 18 es, realmente, un error", sentencia Antrobus.

Para Laverne Antrobus, algunos adolescentes pueden querer quedarse más tiempo con sus familias, ya que necesitan más apoyo durante estos años de formación, y que es importante que los padres se den cuenta de que no todos los jóvenes se desarrollan al mismo ritmo.

Pero, ¿existe algún peligro de que pudiéramos estar criando a jóvenes que se resisten a dejar la adolescencia?

Infantilización

Solíamos pensar que el cerebro estaba totalmente desarrollado en la adolescencia temprana y ahora nos damos cuenta de que el cerebro no detiene su desarrollo hasta mediados de los 20 años o incluso los 30. Hay mucha más información y pruebas de que en realidad el desarrollo del cerebro en varias formas continúa durante toda la vida.

A lo largo de la adolescencia, la forma en que se procesa la información está cambiando drásticamente, y lo que han mostrado nuevas técnicas de exploración nos ha permitido demostrar lo que son los cambios neurológicos.

Esto es particularmente importante en términos de razonamiento social, planificación, y comprensión de la solución de un problema. Así que el cerebro se reorganiza a sí mismo, lo que a su vez significa que las diferentes estrategias de pensamiento se utilizan según el cerebro se asemeja más a un cerebro adulto.

La corteza prefrontal es el área clave que experimenta los cambios más interesantes en la adolescencia, así que si haces estudios de resonancia magnética funcional con niños, adolescentes y adultos, se aprecian diferencias en la forma en que procesan la información. 
Frank Furedi, profesor de sociología de la Universidad de Kent en Inglaterra, dice que hemos infantilizado a los jóvenes y esto ha dado lugar a un número creciente de hombres y mujeres jóvenes que se acercan a los 30 años y aún viven en el hogar familiar.

"A menudo se ha reivindicado que es por razones económicas, pero en realidad ese no es el motivo", dice Furedi. "Hay una pérdida de la aspiración a la independencia y salir adelante por propia cuenta. Cuando yo estaba en la universidad, habría sido una 'muerte social' que se le viera a uno con sus padres, mientras que ahora es lo normal", cuenta.

"Este tipo de cambio cultural significa básicamente que la adolescencia se extiende hasta más allá de los 20 años y creo que la psicología, de forma inadvertida, refuerza ese tipo de pasividad, impotencia y falta de madurez y lo normaliza".

Furedi añade que esta cultura infantilizada ha intensificado la sensación de "dependencia pasiva", que puede dar lugar a dificultades en las relaciones entre adultos maduros.

"Hay un número creciente de adultos que ven películas infantiles en el cine", dice Furedi. "Si nos fijamos en los canales de televisión dirigidos a menores en Estados Unidos, el 25% de los espectadores son adultos en lugar de niños".

Dejar el nido

Furedi no cree que el mundo moderno sea mucho más difícil para los jóvenes.

"Creo que, no es que el mundo se haya vuelto más cruel, sino que retenemos a nuestros hijos desde una edad muy temprana. Cuando tienen 11 ó 12 años no los dejamos salir solos y cuando tienen 14 ó 15 años los aislamos de las experiencias de la vida real. Además, tratamos a los estudiantes universitarios como solíamos tratar a los escolares, por lo que creo que es ese tipo de efecto acumulativo de infantilización el responsable de esto".

Pero, ¿deben los padres alentar a los adolescentes a contruir su propio camino en el mundo?

La serie de televisión "Girls" (chicas) cuyo personaje principal, Hannah Horvath, lucha cada día con las contradicciones de la edad adulta, ha capturado el espíritu del momento.

Los padres de Hannah cortaron su financiación y de repente debe vivir por su cuenta y lidiar con sus "20 años", cometiendo sus propios errores.

Las protagonistas de la serie Girls

¿Deben los adolescentes buscarse la vida por su cuenta como ocurre en la serie Girls?
Uno de los tradicionales ritos de paso a la edad adulta siempre fue salir de casa, pero la experta en propiedad raíz Sarah Beeny dice que los adolescentes no tienen que salir de la casa de los padres con el fin de aprender a ser independientes y hay enormes ventajas de que varias generaciones convivan juntas.

"La solución para no tener inútiles de 25 (e incluso) 30 años viviendo en casa no está en echarlos, sino en que ellos laven su propia ropa, ayuden a pagar la renta, las facturas, asuman la responsabilidad de la limpieza de su habitación...", dice Beeny.

Pero, ¿existen los adultos?

Con la adolescencia tomando mucho más tiempo del que pensábamos, ¿cómo vamos a saber cuándo realmente llegamos a la edad adulta?

Para Antrobus ocurre cuando la independencia "se siente como algo que se quiere y se puede adquirir".

Pero para los adolescentes eternos, tal vez la definición de Beeny es la apropiada.

"Para mí", dice, "la edad adulta' se está dando cuenta de que no existen los adultos como tal y que todos los demás estamos improvisando", dice Beeny.
Fuente:
BBC Cencia

4 de septiembre de 2013

Colombia: Gobierno lanza primer concurso nacional de memes



#ÚneteALaPEA es la iniciativa que busca prevenir el embarazo en los adolescentes colombianos.

En el marco de la estrategia de Prevención del Embarazo en Adolescentes (PEA), el gobierno extiende la invitación para que participen adolescentes y jóvenes entre los 12 y 24 años en el diseño de memes originales y creativos.

Las inscripciones estarán abiertas hasta el 31 de agosto y quienes estén interesados pueden registrarse a través del sitio web de ICBF. La premiación del concurso se realizará el 25 de septiembre en el marco de la conmemoración de la Semana Andina de Prevención de Embarazo en la Adolescencia, el cual se realizará del 23 al 27 de ese mes.

Los participantes pueden inscribirse en tres categorías
  • Categoría 1: Cazadores de mitos
  • Categoría 2: Por mí, Yo decido
  • Categoría 3: ¿Qué dicen los adultos frente a la educación para la sexualidad y las relaciones sexuales de los y las adolescentes?
La idea es que los adolescentes pueden crear memes divertidos sobre estas categorías, donde su fin además de entretener busque concientizar al público sobre los riesgos y las consecuencias de un embarazo a temprana edad.

Cada una de las categorías cuenta con una serie de indicaciones y ejemplos que les servirán de guía para el diseño de los memes. Por ejemplo, en 'Cazadores de mitos' se plantean un conjunto de interrogantes bases, a los que se les puede dar respuestas a través de la creación de memes: ¿cuál es el consejo o el método anticonceptivo más chistoso que has recibido para no tener hijos?; ¿por qué sí o por qué no usar métodos anticonceptivos?; ¿cuáles son los mitos de la primera vez?

¿Te suena la idea?, dale rienda suelta a la creatividad y #ÚneteALaPEA.
Fuente:

26 de junio de 2013

¿El chocolate produce granos?

Los últimos estudios apuntan a la dieta occidental como causa del acné

El consumo diario y frecuente de bollos, azúcar y leche agrava el acné

No hay evidencias científicas que relacionen el chocolate con los granos


Cuando unas horas después de una merienda a base de chocolate o una sobremesa alrededor de una caja de bombones nos sale un grano, culpamos al sabroso dulce. ¿Qué hay de cierto en la extendida creencia popular que asegura que comer chocolate produce granos?

“El chocolate no produce acné. Por el momento, no hay ninguna evidencia científica que demuestre una relación directa entre la ingesta de chocolate y la aparición de granos”, afirma a RTVE.es la dermatóloga Rosa Taberner, del Hospital Son Llàtzer en Palma de Mallorca.

Desde principios del siglo XIX la ciencia ha buscado un vínculo entre los granos y la dieta y ha señalado como posibles culpable al chocolate. De ahí deriva la creencia popular.

Sin embargo, una reciente revisión de los estudios sobre este asunto desde los años 70 del siglo XX hasta ahora publicada por la revista de la Academia de Nutrición y Dietética americana ha concluido que no hay alimentos concretos que provoquen acné, pero sí lo agrava el alto consumo diario y frecuente de alimentos ricos en azúcar.

“Se ha observado una relación entre una dieta muy rica en azúcar, bollería, grasas y lácteos y el empeoramiento del acné”, señala Taberner. “Este tipo de dietas, denominadas de alta carga glicémica, aumentarían las concentraciones en sangre de insulina y otras moléculas que a su vez, promueven la secreción de andrógenos, que están en la base de los cambios que ocurren en el folículo sebáceo y producen acné”, explica.

Esta hipótesis cobra fuerza tras observar que las sociedades que no consumen este tipo de alimentos no padecen acné. Se han estudiado dos poblaciones -los habitantes de la isla Kitava al oeste de Papua Nueva Guinea y la etnia aché de Paraguay- que no tienen granos.

Su dieta consiste en fruta fresca, vegetales y carne. Gracias a esta manera de alimentarse su metabolismo está en forma. Con poca cantidad de insulina se mantienen correctos los niveles de glucosa en sangre. En contraste, la dieta occidental con exceso de azúcar produce resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas.

A pesar de ello aún hay incógnitas sin resolver. “Las personas obesas suelen tener resistencia a la insulina, es decir, diabetes tipo 2. Si esto provoca acné todas las personas con esta enfermedad deberían tener granos y no es así”, reflexionan desde la Academia americana de Dermatología.

El acné afecta al 85% de las personas entre 12 y 24 años. Aunque afecta sobre todo a adolescentes, se puede producir a cualquier edad -desde lactantes a adultos-, y en este último caso, sobre todo a mujeres, según la Academia Española de Dermatología y Venereología. Las causas del acné son variadas. A la espera de averiguar la importancia real de la dieta, los científicos aseguran que los factores más determinantes son los genes y las alteraciones hormonales.

Los granos y las lesiones en la cara aparecen cuando aumenta de función de las glándulas sebáceas (estimuladas por andrógenos) y se obstruye el conducto por donde se debe eliminar al exterior el sebo. Como consecuencia proliferan las bacterias Propionibacterium acnes, que se alimentan de ese exceso de sebo, y la zona se inflama.

Fuente:

RTVE Ciencia

BONUS:

Consejos para evitar la aparición de granos:
  • Llevar una dieta equilibrada
  • Evitar el uso de cremas hidratantes, en especial las que llevan una base grasa, ya que tapan el conducto sebáceo y contribuyen a agravar el acné.
  • Evitar usar maquillaje, por el mismo motivo
  • Si se utilizan fotoprotectores, que sean libres de aceites (oil-free)
  • Enjabonarse la cara una o dos veces al día con un gel específico
  • Evitar la manipulación de las lesiones, en especial las inflamatorias (los granos de pus y las lesiones rojas)
  • Si hay lesiones en la zona de la frente, evitar llevar flequillo largo (normalmente las personas con acné también suelen tener el pelo graso)

11 de febrero de 2013

¿En qué momento del día crecen más los niños?

Niños juegan al baloncesto

Los niveles de las hormonas del crecimiento son más altos en niños y adolescentes mientras duermen.

El crecimiento se controla mediante las hormonas somatotropina y factor de crecimiento tipo 1, similar a la insulina. Los niveles de estas hormonas son más altos en los niños y adolescentes mientras están durmiendo.

Pero esto no permite concluir directamente que los niños crecen más rápido durante la noche. De hecho, no se ha probado aún que exista correlación entre la cantidad de horas que duermen los niños y su altura.

Por otro lado, incluso un recién nacido sólo crece 25 cm en su primer año. Por día, apenas llega a los 0,68mm y es casi imposible medirlo con precisión suficiente para representar gráficamente las tasas de crecimiento en diferentes horas del día.

Fuente:

BBC Ciencia

28 de mayo de 2012

Un adolescente resuelve un problema planteado por Newton hace 300 años

Newton fue el más grande genio que ha existido y también el más afortunado dado que sólo se puede encontrar una vez un sistema que rija el mundo
Así se refería a Newton el matemático y físico Joseph-Louis de Lagrange y, la verdad, es que nadie puede negar que Sir Isaac Newton es uno de los pilares fundamentales de las Ciencias Físicas. El trabajo de Newton es enorme y dentro de éste aún se podían encontrar algunos problemas que han ocasionado algún que otro dolor de cabeza a la comunidad científica casi 300 años después de la muerte del científico por la dificultad de su solución. Un adolescente de Dresde (Alemania) acaba de ser galardonado con un premio de investigación por resolver, dentro de un trabajo para su escuela, un problema matemático planteado por Newton hace 350 años que, hasta ahora, traía de cabeza a los científicos al no haber podido ser resuelto.

Shouryya Ray, un chico de 16 años originario de India y afincado en Dresde, ha sido capaz de resolver correctamente un problema planteado por el gran Isaac Newton hace 300 años: calcular la trayectoria exacta de un proyectil afectado por la gravedad y por la resistencia del aire, algo que ha conseguido mientras realizaba un trabajo que le habían mandado en la escuela.
Cuando nos explicaron en el colegio que este problema no tenía solución pensé que intentarlo no hacía daño. […] Creo que fue solamente la ingenuidad escolar. No creía que fuese capaz de encontrar una solución al problema
¿Y hasta ahora no se había resuelto este problema de balística? Por muy sorprendente que parezca, hasta la fecha este problema de balística no se había podido resolver de manera completa puesto que se había dividido en dos problemas separados aplicando ciertas simplificaciones y suposiciones. Concretamente, el movimiento del proyectil en el aire se había resuelto en el siglo XVII y la colisión del proyectil se planteó en el siglo XIX, pero con la formulación propuesta por Shouryya Ray los científicos podrán abordar el problema completo con un nuevo enfoque.

Este estudiante se introdujo en el mundo del cálculo a la edad de 6 años gracias a su padre, ingeniero de formación que trabaja en Alemania como profesor en una escuela técnica desde que se trasladaron a este país hace 4 años. Como es lógico, la prensa alemana está dando una gran repercusión a este hecho y elogian la capacidad de Shouryya Ray que, según su padre, supera sus propias capacidades.

Desde luego nadie puede negar el talento de este chico.

Fuente:

25 de octubre de 2011

Vinculan consumo de bebidas gaseosas a conducta violenta

Los adolescentes que consumen a la semana más de cinco bebidas gaseosas estándar, no dietéticas, muestran más probabilidades de comportarse de forma agresiva y violenta, afirma una investigación en Estados Unidos.

El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Vermont, y la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, involucró a más de 1.870 adolescentes de entre 14 y 18 años de 22 colegios públicos en Boston.

Y aunque el estudio no analizó la causa de esta asociación, los científicos creen que el contenido de azúcar o cafeína de estas bebidas podría tener un impacto en la conducta de estos individuos.

La investigación aparece publicada en Injury Prevention, una de las revistas especializadas de BMJ, (Revista Médica Británica).

Estudios en el pasado, en particular uno llevado a cabo con adolescentes en Noruega, han mostrado que el consumo de bebidas gaseosas está vinculado con una pobre salud mental entre este grupo.

También se sabe que la dieta puede tener un impacto en la conducta del individuo.

Para investigar esta asociación el nuevo estudio analizó los datos del Sondeo de Jóvenes de Boston.

Éste incluía cuestionarios sobre los hábitos de consumo de los adolescentes. En particular, se les preguntó cuántas bebidas gaseosas no dietéticas habían bebido en los pasados siete días.

Contenido

Los datos mostraron que casi 30% de los jóvenes habían bebido cinco o más latas (de 335 ml.) a la semana, clasificado como alto consumo.

Los jóvenes también respondieron preguntas sobre su conducta, por ejemplo si habían estado involucrados en comportamiento violento hacia sus compañeros, hermanos, pareja, o habían llevado una pistola o cuchillo durante el año anterior.

Al comparar los datos los investigadores encontraron que los adolescentes del grupo de alto consumo mostraron probabilidades "significativamente mayores" de haber estado involucrados en algún comportamiento violento hacia sus compañeros, familiares y parejas.

E incluso tomando en cuenta factores como el consumo de alcohol, género, tabaquismo, cantidad de sueño en días de escuela, los resultados mostraron "una relación clara" entre la dosis de bebidas consumidas y el comportamiento, afirman los científicos.

Por ejemplo, el estudio mostró que 35% de los adolescentes que consumían una o ninguna bebida gaseosa a la semana habían perpetrado un acto violento hacia sus compañeros.

Pero esta cifra aumentó a 58% entre aquéllos que bebían 14 o más de estas bebidas a la semana.

Asimismo, la proporción de los que habían perpetrado un acto violento hacia su pareja fue de 15% entre los que tomaron una o ninguna bebida gaseosa. Pero la cifra aumentó a 27% entre los que bebieron 14 o más latas a la semana.

Y las cifras en las que se vio un acto violento hacia un hermano aumentó de 25,4% entre el grupo de bajo consumo a 43% entre los que bebieron 14 latas a la semana.

Tal como explica la doctora Sara Solnick, quien coordinó el estudio, una posible explicación de esta asociación podría estar en el contenido de azúcar o cafeína que contienen estas bebidas.

Pero no se sabe si la agresión es una causa o un efecto del consumo de bebidas gaseosas.

Es decir, se sabe que el consumo de bebidas azucaradas puede ser una respuesta a niveles anormalmente bajos de glucosa en la sangre.

Y este estado del organismo ha sido vinculado en el pasado a conductas irritables y violentas.

Los científicos subrayan, sin embargo, que es necesario llevar a cabo más estudios para confirmar estos datos y analizar más detalladamente qué tipo de bebidas gaseosas se consumen y cuál es la dieta que acompaña a estas bebidas.

"No sabemos si las "calorías vacías" de las bebidas gaseosas están reemplazando a otros nutrientes importantes en la dieta de los que participaron en nuestra muestra" afirman los autores.

Y concluyen que "podría haber una relación directa de causa y efecto, quizás debida al contenido de azúcar o cafeína de las bebidas gaseosas".

"O quizás podría haber otros factores, que no se tomaron en cuenta en nuestro análisis, que causan tanto el alto consumo de bebidas como la agresión", agregan.

Fuente:

BBC Salud

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20 de octubre de 2011

El coeficiente intelectual puede cambiar en la adolescencia

Estudiantes

La habilidad mental de los adolescentes puede mejorar o empeorar en una escala mucho mayor de lo que se pensaba hasta ahora, según un nuevo estudio de la Universidad de Londres.

Hasta ahora se asumía que la capacidad intelectual, medida en el coeficiente intelectual (CI), se mantenía más o menos estática durante toda la vida.

Pero varios exámenes realizados a adolescentes de 14 años en promedio, y repetidos cuando cumplieron 18 años, determinaron que el CI puede mejorar o deteriorarse.

La investigación, que fue publicada en la revista Nature, podría influir en la forma en que son evaluados los alumnos y en la edad en la que se espera que tomen decisiones acerca de su futuro.

Validez

En el estudio participaron 19 niños y 14 niñas. Todos se sometieron a una combinación de escáneres cerebrales y pruebas de inteligencia verbal y no verbal en 2004 y luego en 2008.

En el 39% de los adolescentes se observaron cambios en el coeficiente intelectual verbal, mientras que el 21% de los jóvenes registró una variación en su rendimiento intelectual a través de una prueba de razonamiento espacial.

Se considera que estos resultados tienen una mayor validez, porque por primera vez las variaciones en el coeficiente intelectual se relacionaron con cambios en dos áreas particulares del cerebro de los adolescentes.

El aumento en el coeficiente intelectual verbal ocurre al mismo tiempo que crece la densidad de una parte de la corteza motora izquierda, una región que se activa durante el habla.

Mientras que el desarrollo del coeficiente intelectual no verbal se relaciona con el incremento de la densidad del cerebelo anterior, un área asociada con los movimientos de la mano.

Esperanza

El trabajo fue dirigido por la profesora Cathy Price del Wellcome Trust Centre de la Universidad de Londres.

"Los resultados podrían ser alentadores para aquellos que consideran que su potencial intelectual puede mejorar... y una advertencia para aquellos alumnos exitosos, cuyo potencial podría disminuir", explicó la profesora.

"Tenemos una tendencia a evaluar a los niños y determinar el curso de su educación en un momento relativamente temprano de la vida".

"Pero aquí hemos demostrado que es probable que su inteligencia esté en vías de desarrollo", agregó Price.

"Debemos ser cuidadosos en no descartar a aquellos cuyo desempeño a una edad temprana sea pobre, porque en realidad su coeficiente intelectual pudiera mejorar de forma significativa en unos cuantos años más".

¿Por qué?

Profesora Price

La investigación de la profesora Price demuestra que el coeficiente intelectural puede mejorar de forma significativa.

La investigación no buscaba comprender las causas de los cambios.

Sin embargo, una posible explicación puede ser el hecho de que los adolescentes maduren a edades relativamente distintas. La calidad de la educación que reciben también podría influir.

Uno de los participantes, Sebastián Friston, ahora de 23 años, registró un marcado aumento en su coeficiente intelectual entre las dos pruebas: pasó de tener una calificación promedio a una de las categorías más altas.

Educado en colegios estatales, Friston aseguró que había luchado en sus primeros años e incluso llegó a necesitar clases extras de matemáticas, pero ahora está planeando realizar un doctorado de ingeniería en computación.

"Creo que el cambio se produjo en la escuela cuando empecé a estudiar temas que realmente me interesaban. A partir de ese momento me sentí más comprometido y todo me pareció más fácil y mucho más interesante".

La investigación, que fue financiada por el Wellcome Trust, es uno de los muchos proyectos del programa de la comprensión del cerebro.

Se espera que futuros trabajos se centren en cuán adaptable pudiera ser el cerebro después de la adolescencia y en las implicaciones que ello pudiera tener en la lucha contra las enfermedades mentales y neurológicas.

Fuente:

BBC Ciencia

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30 de mayo de 2011

El cerebro adolescente: con acelerador pero sin frenos

Se cree que los problemas típicos de los adolescentes -sus cambios súbitos de ánimo, su malhumor y la manera temeraria de enfrentar la vida- son culpa de las hormonas "fuera de control", o de la mala crianza.

Adolescente corriendo autos

El cableado del cerebro adolescente está inacabado.

Ahora, sin embargo, una nueva investigación encontró que la verdadera causa de estos trastornos de la adolescencia está en el cerebro.

Durante los años de la adolescencia ocurren cambios importantes dentro del cerebro.

Las nuevas técnicas de imágenes computarizadas han sorprendido a los científicos al demostrar que los cerebros tardan mucho más en madurar de lo que se pensaba.

Los cerebros adolescentes no se convierten súbitamente de cerebros infantiles a cerebros adultos.

El cerebro humano, el objeto más complejo que se conoce en el universo (uno que, por cierto, sólo requiere 25 vatios -el equivalente a una bombilla de baja energía- para funcionar), sólo llega a ser un órgano acabado cuando cumplimos 20 años de edad.

En el útero, el ser humano desarrolla unas 8.000 neuronas cada segundo.

Para cuando nacemos, contamos con todas las neuronas que necesitaremos en nuestra vida.

A partir de allí, igual que un arribista ambicioso, lo importante es establecer nuevas conexiones.

Cada una de los cientos de miles de millones de neuronas con las que nacemos producen, en promedio, 10.000 conexiones diferentes.

Esto ocurre tan rápido que para cuando el niño cumple seis años ya está establecida la estructura básica de su cerebro.

Desde el nacimiento hasta que llegamos a la pubertad, el cerebro continúa creciendo.

Y entonces ocurre algo verdaderamente extraordinario. A partir de los 12 años, en lugar de seguir haciendo nuevas conexiones, el cerebro comienza a perderlas.

"Podado sin piedad"

Durante los años de la adolescencia, cada año perdemos cerca de 1% de la materia gris de nuestro cerebro.

Aunque esto suene a malas noticias, o a un indicio de que nuestro cerebro ha comenzado su decadencia, no es así.

Durante la adolescencia el cerebro se está reformando. Es un proceso similar al de un escultor que comienza con un gran bloque de mármol. Para crear una estatua tiene que "pulir aquí y cortar allá", lentamente convirtiendo el bloque uniforme en algo bello.

Escáner cerebral

Los escáneres nos permiten ver lo que ocurre dentro del cerebro adolescente.

Lo que ocurre en la adolescencia es que el cerebro está siendo descargado. Todas sus conexiones innecesarias o inútiles son podadas sin piedad.

Es por eso que los años de la adolescencia son críticos para el futuro desarrollo del individuo. Las capacidades y hábitos que se adquieran en esta época probablemente persistirán.

Este proceso de podado eventualmente hará al cerebro adolescente más rápido y más poderoso.

Sin embargo, los escáneres han mostrado que la última región del cerebro que alcanza su total madurez es la corteza prefrontal.

Esta región cerebral es la responsable de funciones como la planeación, la anticipación, el control de las propias emociones y el entendimiento de los demás. En esencia, lo que hace a una persona ser adulto.

Sin frenos

Si no se cuenta con una corteza prefrontal totalmente funcional, el individuo tiende a ser impulsivo e insensible a los sentimientos de los demás y a tomar riesgos innecesarios.

Además de carecer de algunos de los mecanismos esenciales de "frenado" de conductas impulsivas que ofrece la corteza prefrontal, el cerebro adolescente también parece tener un "acelerador" cerebral siempre pisado a fondo.

Siempre que un adolescente se arriesga a algo, como a conducir un auto demasiado rápido, el cerebro es recompensado con una descarga hormonal, una euforia natural mucho más fuerte de la que podría sentir un adulto.

Una explicación de porqué los adolescentes tienen conexiones que los hacen temerarios es que arriesgarse les ayuda a explorar el mundo, a tratar una variedad de cosas nuevas.

Las imágenes computarizadas cerebrales modernas nos han permitido mirar dentro del cerebro de un adolescente y ahora los padres quizás entenderán muchas cosas.

Ahora que sabemos que gran parte de la mala conducta podría deberse a un producto del cableado inacabado dentro de la cabeza adolescente, quizás seremos un poco más comprensivos.

Fuente:

BBC Salud

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5 de abril de 2011

Las diferencias cerebrales de los jóvenes antisociales

El período de la adolescencia tiene la reputación de ser una época de travesuras y conductas atrevidas. Pero para algunos jóvenes es mucho más problemática.

Algunos adolescentes exhiben lo que los expertos llaman "trastornos conductuales", que pueden resultar en comportamientos violentos y delincuencia.

Ahora, una nueva investigación reveló que los adolescentes con estos comportamientos antisociales agresivos y severos tienen diferencias en su estructura cerebral.

Específicamente, muestran diferencias en la región del cerebro que controla las emociones, dicen los investigadores en la American Journal of Psychiatry (Revista Estadounidense de Psiquiatría).

Durante la adolescencia el cerebro continúa desarrollándose y determinados cambios que ocurren en este período, afirman los científicos de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, parecen estar vinculados con los problemas de conducta.

El hallazgo, dice la investigación, cuestiona la idea establecida de que los trastornos conductuales de la adolescencia son sólo una consecuencia de la imitación del mal comportamiento de los pares.

Conducta antisocial

Los trastornos conductuales se caracterizan por un comportamiento cada vez más agresivo y antisocial y pueden desarrollarse en la niñez o en la adolescencia.

En el Reino Unido se cree que estos afectan a cinco de cada 100 adolescentes, los cuales están en un mayor riesgo de desarrollar problemas mentales y físicos en la edad adulta.

Los neurocientíficos de la Universidad de Cambridge utilizaron imágenes de resonancia magnética para medir el tamaño de algunas regiones cerebrales en 65 adolescentes varones con trastornos conductuales.

Y también estudiaron a 27 jóvenes que no mostraban síntomas del trastorno.

Tal como le explicó a la BBC el doctor Ian Goodyer, profesor de psiquiatría de la niñez y la adolescencia, quien dirigió el estudio, los individuos que participaron en el estudio habían mostrado al menos 12 meses de conductas antisociales, que involucran la violación de las reglas de la sociedad.

"Roban, mienten, pueden ser violentos, destruir la propiedad ajena o ser destructivos con la gente o los animales. No son conductas que ocurren todo el tiempo, pero son episódicas y surgen durante un periodo prolongado", afirma el investigador.

Los resultados de los escáneres revelaron que la amígdala y la ínsula -las regiones del cerebro que contribuyen a la percepción de las emociones, la empatía y el reconocimiento de la angustia ajena- eran "extraordinariamente" más pequeñas en los adolescentes con trastornos conductuales.

Falta de empatía

Adolescentes (SPL)

Cinco de cada 100 adolescentes sufren trastornos de conducta.

"Por ejemplo -explica el profesor Goodyer-, una parte muy importante de la experiencia es humana es que si miramos el rostro de alguien podemos diferenciar distintas emociones en esa persona".

"Pero estos adolescentes parecen tener más dificultades para poder distinguir distintos tipos de emociones en los demás, también muestran dificultades para tomar decisiones y parecen estar más dispuestos a tomar riesgos", dice el neurocientífico a la BBC.

Según el investigador, ahora será necesario llevar a cabo más investigaciones para analizar si estos cambios en la estructura cerebral son la causa o la consecuencia de los trastornos conductuales.

"Es importante conocer más sobre las causas de estos trastornos porque criar a un adolescente con estas conductas, además de enorme impacto emocional, es muy costoso", dice el profesor Goodyer.

"Cuesta casi diez veces más que criar a un adolescente 'normal', al menos en países como el Reino Unido y Estados Unidos".

"Y, además, presentan un alto riesgo y una carga para la sociedad, porque tienen dos o tres veces más probabilidades de cometer un delito en su vida adulta", añade el experto.

Fuente:

BBC Salud

12 de enero de 2011

¿Por qué los adolescentes son temerarios?

El cerebro sufre cambios durante la adolescencia que suprimen los miedos aprendidos en la infancia, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Esto podría explicar por qué los adolescentes son a veces tan temerarios.

En experimentos con ratones, científicos estadounidenses de la Universidad de Cornell, la Universidad de Brown y la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York examinaron la actividad cerebral de roedores de diferentes edades y comprobaron que los ratones adolescentes mostraban menos actividad en las dos áreas del cerebro asociadas al procesamiento de las experiencias de miedo, la amígdala y el hipocampo. No se trataba, por lo tanto, de que los ratones adolescentes no aprendieran a tener miedo, sino de que sus cerebros no enviaban las mismas señales que los ratones adultos o niños, suprimiendo el miedo contextual y la actividad neuronal asociada.

La respuesta temeraria a estas edades podría ser útil desde el punto de vista evolutivo, según los autores, porque ocurre en un momento en que los adolescentes están explorando y poniendo a prueba los límites de su independencia, cosa que no podrían hacer si estuvieran paralizados de miedo.

Fuente:

Muy Interesante

1 de junio de 2010

Un exceso de materia gris impide concentrarse a los adolescentes

Lunes, 01 de junio de 2010

Un exceso de materia gris impide concentrarse a los adolescentes

El cerebro de los jóvenes continúa desarrollándose hasta bien entrados los veinte años, es decir que el proceso dura mucho más de lo que se pensaba hasta ahora, indica un estudio, que se publica en el “Journal of Neuscience”


Conforme va envejeciendo el individuo disminuye la materia gris del cerebro

Conforme va envejeciendo el individuo disminuye la materia gris del cerebro


Un exceso de materia gris en el cerebro -las células y conexiones que transportan los mensajes- impide a los adolescentes concentrarse como ocurre en los adultos, según un nuevo estudio. "Muchas veces les resulta difícil a los adolescentes prestar atención en clase sin que vaguen sus mentes", explica la doctora Iroise Dumontheil, del Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College de Londres, que ha participado en ese estudio.

"Los jóvenes no tienen, sin embargo, la culpa de no poder concentrarse y de la facilidad con que se distraen. Esto tiene que ver con la estructura de sus cerebros. Los adolescentes no tienen las mismas capacidades mentales que los adultos", señala Dumontheil.

Utilizando escáneres de resonancia magnética, los científicos de ese instituto observaron la actividad de varios adolescentes mientras tratan de resolver un problema haciendo caso omiso de cosas que podían distraerlos.

Los expertos detectaron un nivel inesperado de actividad en el cortex prefrontal, zona de la parte frontal del cerebro involucrada en la toma de decisiones y en tareas de diverso tipo, indicación de que el cerebro funcionaba en ellos menos eficazmente que en los adultos.

"Sabíamos que el cortex prefrontal de los niños funcionaba de modo tan caótico, pero no que ese funcionamiento caótico pudiera continuar hasta bien entrados los veinte y comienzos de los treinta", señala la doctora Sarah-Jayne Blakemore, que dirigió el estudio.

Según esa experta, ello significa que el cerebro sigue haciendo tareas innecesarias al tomar ese tipo de decisiones. Conforme va envejeciendo el individuo disminuye la materia gris del cerebro, lo que permite una mayor concentración en las tareas que uno tiene delante.

Fuente:

Rosario3.com

21 de agosto de 2009

Explican diez misterios sobre el ser humano


Viernes, 21 de agosto de 2009

Revelan diez misterios del ser humano

Pertenecemos a una especie notablemente extravagante. A pesar de todos nuestros esfuerzos, algunas de nuestras más extrañas flaquezas todavía resultan inexplicables. Pero a medida que la ciencia investiga más profundamente estas excentricidades ?como, por ejemplo, ruborizarse, soñar o ser supersticioso?, se vuelve más claro que conductas y atributos que parecen frívolos suelen responder al núcleo central de lo que nos define como seres humanos.

En New scientist dedican un especial al estudio de 10 incógnitas evolutivas del ser humano que hacen que los científicos sigan rascándose la cabeza. El artículo es algo extenso, pero es fascinante; aunque en Conocer C iencia creemos que se olvidaron del bostezo...



Ruborizarse. ¿Por qué los humanos desarrollan una respuesta como ésta, que nos pone en desventaja social, al obligarnos a revelar que hemos engañado o hemos mentido? Una posibilidad es que el rubor fuera, en un principio, una manera de demostrarles a los miembros dominantes del grupo que nos subordinábamos a su autoridad.

Tal vez, más tarde, cuando nuestras interacciones sociales se hicieron cada vez más complejas, este fenómeno empezó a asociarse con emociones más elevadas de autocensura, como la culpa, la vergüenza y la incomodidad. Esto parecería poner en desventaja a los individuos, pero el hecho de ruborizarse, en realidad, vuelve a una persona más atractiva o socialmente deseable.

Tras advertir que las mujeres se sonrojan más que los hombres, el neurocientífico V. S. Ramachandran, de la Universidad de California, en San Diego, Estados Unidos, sugiere que el sonrojo puede haberse desarrollado como una manera de que las mujeres demuestren su sinceridad a los hombres y puedan así conseguir su ayuda para la crianza de la prole.

"El sonrojo te dice que no puedo serte infiel. Si me preguntas si soy infiel, no puedo mentirte? el sonrojo me delata", razona Ramachandran.

La risa. "¿Tiene una gomita?" No, no es una broma, pero fue suficiente para hacer reír a una persona en un centro comercial. Es uno de los más de 2000 casos de risa natural registrados por el psicólogo Robert Provine, de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, durante los diez años que insumió su estudio.

El hallazgo más notable de esa investigación: la risa es producida con mayor frecuencia por comentarios banales que por chistes divertidos.

Provine cree que la risa empezó en nuestros ancestros prehumanos como una respuesta psicológica a las cosquillas. Los simios modernos aún conservan su risa ancestral (pant-pant) cuando se les hace cosquillas en medio de un juego, y esa risa evolucionó hasta convertirse en el ja ja de los humanos. Más tarde, argumenta Provine, cuando nuestros cerebros se hicieron más grandes, la risa adquirió una poderosa función social: crear lazos entre las personas.

De hecho, Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford, Inglaterra, ha descubierto que la risa aumenta el nivel de endorfinas, el opiáceo natural de nuestro cuerpo que, según se cree, contribuye a fortalecer las relaciones sociales.

El vello púbico. Mientras que la mayoría de los primates tienen alrededor de los genitales vello más fino que el del resto de su cuerpo, los humanos adultos lucen una mata de vello púbico impresionantemente grueso. Robin Weiss, de la Universidad de Londres, Inglaterra, señaló que el vello púbico se hizo más grueso que el del resto de nuestros cuerpos en algún momento de nuestra evolución.

No existe una explicación aceptable, pero se han sugerido muchas potenciales ventajas. Tal vez la más popular sea que como el vello más grueso se concentra en regiones en las que tenemos glándulas sudoríparas apócrinas (odoríferas) así como exócrinas (de enfriamiento), podría servir para difundir olores que indican la madurez sexual. También puede funcionar como signo visual de adultez.

Una espesa mata de vello no sólo protege los genitales durante el acto sexual y en otros momentos ?reduciendo el roce al caminar, por ejemplo?, sino que también contribuye a mantener nuestras zonas más sensibles cálidas, preservándolas de las corrientes de aire frío.

La adolescencia. Ninguna otra especie tiene adolescentes. ¿Por qué entonces los humanos se pasan alrededor de una década de sufrimiento ocultos bajo sus capuchas? David Bainbridge, de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, dice que hay dos pistas importantes. La primera es el momento en que surgió la adolescencia.

La evidencia de crecimiento en los huesos y dientes de los hominidos fosilizados indica que la adolescencia emergió en un período entre los 800 y 300 mil años atrás. Esto, señala, antecede en "un período fascinantemente breve" al gran salto de tamaño del cerebro humano, cuando el cerebro de nuestros antepasados experimentó su última gran expansión hasta alcanzar su tamaño actual.

La segunda pista procede de la neurobiología y el estudio por imágenes del cerebro, que revelan que durante la adolescencia se produce una reorganización general del cerebro.

Para Bainbridge, la adolescencia no es tanto el período en que se concreta la madurez sexual sino aquel en el que se desarrolla una mente capaz de negociar el paisaje psicológico y social que diferencia tanto la vida humana de la del resto de los animales.

"Sin adolescencia nunca nos hubiéramos convertido en humanos plenos", afirma Bainbridge.

Los sueños. Para empezar, los sueños son esenciales para procesar las emociones. "Los sueños modulan las emociones, las mantienen dentro de cierto rango", dice Patrick McNamara, de la Universidad de Boston, Estados Unidos. Nuevas investigaciones han descubierto que dormir consolida los recuerdos emocionales, y que cuanto mayor sea la cantidad de movimientos oculares rápidos (REM, según sus siglas en inglés), mayor será el procesado de esa clase de recuerdos.

Una idea es que los sueños REM nos permiten revivir poderosos recuerdos emocionales, pero sin el torrente de hormonas desencadenado por el estrés que acompañó a la experiencia original.

El nivel REM del sueño también ayuda a otras clases de memoria y contribuye a la resolución de problemas. Las personas son más capaces de recordar listas de palabras relacionadas y las conexiones que existen entre ellas después de una noche de sueño que después del mismo período de vigilia durante el día.

El altruismo. Algunos actos de aparente altruismo suelen ser con frecuencia tan sólo reciprocidad: si tú me rascas la espalda, yo rascaré la tuya. Todo esto tiene sentido en el plano evolutivo, dado que invertir tiempo y energía ayudando a alguien sin ninguna reciprocidad nos pone en clara desventaja en el plano de la supervivencia.

El único problema es que en los últimos años se han acumulado pruebas de que las personas a veces actúan por genuino altruismo. En situaciones de juego experimental, muchas personas aceptan compartir dinero con un desconocido a pesar de que no serán retribuidas de ninguna manera.

Según Robert Trivers, de la Universidad Rutgers, Estados Unidos, el altruismo puro es un error. Argumenta que la selección natural favoreció a los humanos que eran altruistas porque en los grupos pequeños y estrechamente unidos en los que vivían nuestros antecesores, los altruistas podían esperar reciprocidad. Sin embargo, en nuestro mundo globalizado, donde muchas veces interactuamos con personas que no conocemos y que tal vez nunca volvamos a ver, nuestras tendencias altruistas no tienen sentido, porque difícilmente serán correspondidas por un gesto de reciprocidad.

El arte. Explicar el peculiar impulso humano de crear obras de arte en términos de supervivencia evolutiva es un verdadero desafío. Darwin sugirió que el arte se origina en la selección sexual, y Geofrey Miller, de la Universidad de Nuevo México en Albuquerque, Estados Unidos, ha acordado con esa idea. Cree que el arte es como la cola del pavo real? un costoso despliegue de privilegio evolutivo.

Los estudios de Miller revelan que tanto la inteligencia general como el rasgo de personalidad de permanecer abierto a nuevas experiencias son correlativos con la creatividad artística. También descubrió que cuando las mujeres se encuentran en el período mensual de mayor fertilidad, prefieren a los hombres creativos antes que a los hombres ricos.

"Podría haberse originado para cumplir con alguna otra función -agrega Miller-, y más tarde adquirió la función sexual."

Los psicólogos evolutivos creen que el impulso de expresar nuestras experiencias estéticas podría haber aparecido para inducirnos a aprender cosas sobre diferentes aspectos del mundo? aquellos para los que nuestro cerebro no estaba congénitamente equipado para aprehender.

En una vena similar, Brian Boyd, de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, cree que el arte es una forma de juego intelectual que nos permite explorar nuevos horizontes en un entorno seguro.

La superstición. A Barak Obama le gusta jugar al básquet en la mañana de un día de elecciones. Tiger Woods usa siempre una remera roja si compite en un día sábado. Casi todos tenemos nuestras propias supersticiones, aun cuando sabemos racionalmente que no pueden funcionar. Sin embargo, la superstición no es algo completamente descabellado.

Nuestros cerebros están diseñados para detectar la estructura y el orden en nuestro entorno, dice Bruce Hood, de la Universidad de Bristol, Inglaterra. También somos deterministas causales: suponemos que los acontecimientos son resultados de acontecimientos anteriores. Esta combinación de captar pautas y de inferir causas nos deja expuestos a las creencias supersticiosas.

"Pero existen muy buenas razones que justifican que hayamos desarrollado esa capacidad", agrega Hoods. Identificar y responder a algunas inciertas relaciones de causa y efecto puede ser una habilidad crucial para la supervivencia. Nuestros ancestros no habrían durado mucho si hubieran supuesto que una ondulación de la maleza era provocada por el viento, cuando existía siquiera una pequeña posibilidad de que se tratara de un león.

Y vale cometer errores y actuar en falso para esclarecer estas relaciones. Kevin Foster, de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, empleó modelos matemáticos para demostrar que siempre que el costo de una superstición es menor que el costo de pasar por alto una verdadera asociación de vida o muerte, la evolución favorecerá la existencia de las creencias supersticiosas.

Besarse. En el sentido amoroso, el beso en la boca- es una costumbre que no se practica en todas las culturas, por lo que el impulso a besarse no puede estar en nuestros genes. Una idea afirma que nuestra primera experiencia de confort, seguridad y amor procede de las sensaciones de la boca asociadas con la lactancia.

Otra idea es que el beso tiene sus orígenes en la búsqueda de alimento. Como nuestros antepasados se sentían atraídos en primer lugar por los frutos maduros, rojos, se apropiaron de esa atracción adjudicándosela a los objetivos sexuales, desarrollando una pronunciada coloración roja en los genitales y los labios. "En vez de reinventar la rueda, se usa el mismo patrón para otra clase de atracción", dice V. S. Ramachandran, de la Universidad de California en San Diego

En lo referido a la fisiología del beso nos encontramos en un terreno un poco más firme. Nuestros labios se cuentan entre las partes más sensibles del cuerpo, por estar repletos de neuronas sensoriales vinculadas con los centros de placer del cerebro. Se ha demostrado que besar reduce los niveles de una de las hormonas del estrés, el cortisol, y aumenta los niveles de la oxitocina, una hormona relacionada con los impulsos afectivos y sexuales.

Escarbarse la nariz. En 2001, Chittaranjan Andrade, del Instituto Nacional de Salud Mental y Neurociencia de Bangalore, India, ganó un premio Ig Nobel por su investigación sobre el hábito de escarbarse la nariz. La investigación reveló que casi todos los 200 adolescentes estudiados afirmaron que tenían ese hábito, que practicaban con una frecuencia promedio de cuatro veces por día. Sin embargo, sólo nueve estudiantes (el 4,5%) admitieron que se comían sus detritos nasales.

"El moco nasal no posee ningún contenido nutritivo de importancia", dice Andrade. Más aún, no encontró en esos nueve estudiantes ningún rasgo que los diferenciara del resto, y nadie les preguntó por qué lo hacían. Es posible que la ingesta de los detritos nasales contribuya a la producción de alguna respuesta inmunitaria? después de todo, los investigadores que estudian la hipótesis de la higiene han recopilado una enorme cantidad de pruebas que indican que la falta de exposición a los agentes infecciosos puede aumentar la susceptibilidad a las enfermedades alérgicas.

Fuentes:

La Nación (I)

La Nación (II)

Mailkenai's Blog