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12 de junio de 2018

Las 3 redes sociales favoritas de los adolescentes de Estados Unidos (y ninguna es Facebook)

La salida de Facebook de los adolescentes estadounidenses es cada vez mayor.

La red social creada en ese país está definitivamente dejando de ser del gusto de los más jóvenes, quienes se están mudando a otras plataformas.

El Centro de Investigaciones Pew encontró que solo el 51% de los estadounidenses de entre 13 y 17 años utiliza Facebook, un descenso del 20% comparado con 2015.

La gran ganadora ha sido la plataforma de videos YouTube, que es usada por el 85% de adolescentes de entre esas edades en EE.UU.

Le sigue Instagram con el 72% y Snapchat con el 69%, de acuerdo con la encuesta del Pew.

Twitter, que alguna vez compitió con las grandes, se ha quedado rezagado y ahora solo es utilizada por el 32% de ese grupo de jóvenes.

En cuanto a las 'apps', solo el 10% de los adolescentes que participaron en el estudio dijeron que usan Facebook más que cualquier otra aplicación de redes sociales.

A pesar de que Facebook ha perdido terreno, hay que recordar que la compañía dirigida por Mark Zuckerberg maneja Instagram, por lo que la firma de California aún domina el negocio entre los más jóvenes.

Pero está claro que Google, que gestiona YouTube y Twitter, está ganando un importante terreno.

El artículo completo en:

BBC Mundo

21 de mayo de 2018

José Antonio Marina: «La adolescencia es una etapa privilegiada: el cerebro se rediseña por completo»

A la edad de trece años se produce una segunda oportunidad de aprendizaje que hay que aprovechar, asegura el filósofo.

La adolescencia puede ser una etapa turbulenta, de crisis inevitable, de irresponsabilidad y conductas de riesgo. O no. Para el filósofo y pedagogo José Antonio Marina, esta mala prensa de los jóvenes está agravando el fenómeno en lugar de resolverlo. De hecho estos modelos sociales, advierte Marina, se convierten en profecías autocumplidas por el mero hecho de decirlas. «Si repetimos muchas veces que los adolescentes son ineducables y difíciles de tratar, conseguiremos que lo sean», augura. Su última obra «El talento de los adolescentes», editada por Ariel, viene a unirse a un movimiento incipiente en países anglosajones liderado por psicólogos especializados en esta franja de edad que aboga por cambiar paradigma:«Porque no se adecua a la realidad y porque toma como representación la adolescencia de un 15 por ciento que si son muy conflictivos», advierte. Solo hay que mirar, propone, las encuestas españolas, que nos dicen que más del 80% de individuos en esta franja de edad no tienen ningún tipo de crisis. Es más, describe, «lo pasan bien, se llevan bien con su familia y únicamente tienen la pelea por ampliar los límites normal que se presenta a lo largo de la historia pero que entra dentro de la dinámica clásica de la búsqueda de la independencia inherente a la adolescencia. Diría de hecho que entra dentro de sus obligaciones evolutivas».

—¿En que se basa esta nueva corriente para desmontar los mitos que hay entorno al adolescente?
—Esta nueva corriente aboga por tomar la adolescencia como una nueva segunda oportunidad. Para ello se basa en los últimos descubrimientos de la neurociencia, que hablan de que hacia los 13 años se realiza un nuevo y completo rediseño del cerebro. Es una segunda oportunidad de aprendizaje que tenemos que aprovechar para explicar a los adolescentes que tienen que sacarse el carnet de conducir de su nuevo producto, que es el momento de decidir sobre su personalidad. 

—¿Cómo se toman esta nueva teoría los jóvenes?
—Cuando se lo explicas bien les produce una gran euforia educativa: les damos la razón de que tienen que tomar las riendas de su vida pero tienen que aprender a conducir. Les interesa mucho cuando les hablas de su cerebro. 

—Sin embargo, usted advierte en su libro de que muchos adolescentes piensan a esa edad que ya no pueden cambiar. —Sí, a esa edad ya han forjado la creencia de que «como soy así ya no puedo cambiar», pero precisamente es el momento en el que pueden cambiar y tienen que hacerlo. Y que pueden aprender a pensar mejor, aprender a sentir mejor, aprender a tomar mejor las decisiones y ser más autónomos y por lo tanto a desarrollar su personalidad. Es el momento de la personalidad. 

—¿Cómo pueden ayudar unos padres que también piensan que esta época es difícil?
—Los padres tienen tres grandes recursos: el cariño, la exigencia (tienen que poner limites) y la comunicación, todo ello adaptado a esta edad. No digo que esto último no sea complicado: Necesitan la conexión emocional pero al mismo tiempo la rechazan. Pero una conversación no es somerterle a un interrogatorio. La conexión emocional se hace en primer lugar intentando entender al adolescente y tomando en serio sus intereses y preocupaciones, aunque a los adultos les parezcan absurdas. Son las de ellos. También tenemos que trasladar las nuestras. 

—¿Dónde cometen los padres el mayor error?
—El problema está en que estamos infantilizando la adolescencia. Así lo afirman la mayor parte de los expertos de este momento. Como tenemos miedo a su irresponsabilidad no les damos responsabilidades y a los niños hay que dárselas. La adolescencia no es una etapa biológica, esa es la pubertad. La adolescencia es una creación cultural estrictamente educativa que sirve para permitir que los niños no entren en el mercado de trabajo y tengan un periodo de aprendizaje más amplio. Pero es un periodo que debe ser más riguroso ya que debe servir de adquisición de responsabilidades, de autonomía... que es lo que pide esa edad. No podemos olvidarlo con el pretexto de que son niños peligrosos. Pueden y deben tomar muchas decisiones. 

El artículo completo en:

ABC (España)

8 de noviembre de 2017

Algo está robando el sueño a los adolescentes, y el remedio es muy sencillo

¡Correcto! Los teléfonos celulares con conexión a la red son la causa de que los jóvenes descansen menos tiempo...


Algo está robando el sueño a los adolescentes...

En el análisis de dos grandes encuestas publicado recientemente, los demás coautores y yo misma descubrimos que, entre 2012 y 2015, el número de adolescentes que declaraba que dormía menos de siete horas diarias había aumentado nada menos que un 22%. Los especialistas en sueño coinciden en que los adolescentes necesitan como mínimo nueve horas de sueño nocturno. Sin embargo, en 2015, el 43% de los jóvenes respondieron que la mayoría de las noches dormían menos de siete horas, lo que significa que casi la mitad de los adolescentes estadounidenses sufren una importante falta de sueño.

¿Qué podía haber elevado la falta de sueño en este grupo de edad a esos niveles sin precedentes? Algunos factores se pueden descartar con facilidad. Por ejemplo, vimos que el tiempo que los adolescentes pasaban trabajando, haciendo deberes y participando en actividades extraescolares había permanecido estable a lo largo de esos años.

Sin embargo, entre 2012 y 2015 se había producido un cambio importante en sus vidas: más chicos y chicas tenían móvil propio con conexión a Internet.

El artículo completo en:

2 de mayo de 2015

Chica de 14 años inventa un sistema de purificación de agua que funciona con energía solar

Deepika Kurup, de catorce años de edad, es una brillante científica y una gran conferencista, y su preocupación por el problema del agua es tan genuino que potencialmente moverá masas a tomar acción para cambiar el rumbo de la ecología.


Su idea surgió después de ver a unos niños en la India tomando agua sucia de un charco. A partir de eso, Kurup decidió, en sus palabras, “encontrar una solución a la crisis global de agua”. Su invento gano 25 mil dólares en el Discovery Education 3M Young Scientist Challenge; una competencia de ciencia para estudiantes de quinto a octavo grado (Kurup entró al concurso antes de ingresar a la secundaria).
Deepika Kurup pasó tres meses trabajando en su proyecto, revisando documentos de posgrado acerca de métodos de purificación de agua en lugar de ir de vacaciones de verano. Habló con su tutor de 3M todos los días y examinó independientemente el sistema de purificación en su jardín trasero, utilizando agua contaminada tomada de las instalaciones de tratamiento de aguas negras de Nashua, New Hampshire. Finalmente dio con un sistema que expone al sol el óxido de titanio y el óxido de zinc, creando una reacción química que genera grupos hidroxilos que a su vez matan bacterias dañinas.
En adición al resultado de sus experimentos, Kurup descubrió que en sólo cuestión de unas horas el agua que había sido filtrada por su compuesto –que cuesta alrededor de medio centavo de dólar el gramo— tenía considerablemente menos unidades de bacteria coliforme y de colonias de E.Coli.
A diferencia de los métodos populares de la actualidad para purificar el agua (usando lámparas de UV que requieren energía eléctrica o químicos que hacen que el agua sepa y huela mal), el método de Kurup puede funcionar fuera de la red, generando agua fresca y rica.
Actualmente, después de ganar el concurso, Kurup está interesada en hablar con otras compañías que podrían ayudar a patrocinar su método. “Mi próximo paso es solicitar una patente”, apuntó la niña. “Quiero empezar una organización sin fines de lucro para implementar mi innovación”. Esperemos que el mundo esté escuchando y el increíble ecométodo de Kurup comience a ser efectuado cuanto antes.
Tomado de:

28 de marzo de 2015

Adolescente de 17 años inventa un dispositivo que purifica agua y genera energía al mismo tiempo


Siempre he creido que si dejaramos a los chicos desarrollar todo su potencial, probablemente muchos de los problemas de la humanidad serían resueltos, y es que estudios confirman que en los primeros años sin la influencia de los paradigmas preestablecidos tenemos mucha mas capacidad de innovar.
Tenemos muy buenos ejemplos como:
chica de 15 años inventa una linterna que se enciende con el calor de la mano, ahora una joven  busca una solución creativa y sostenible a partir de energía limpia.
Cerca de 780 millones de personas carecen de agua potable y millones mas de electricidad. . Pensando en los millones de personas para los que el agua y la energía es inaccesible, Cynthia creó elH2Pro, una unidad fotocatalítica de generación de electricidad y purificación de agua portátil.
En el proceso de la fotocatálisis, el agua se purifica y esteriliza produciendo hidrógeno gracias a la división del agua y éste puede ser utilizado para generar electricidad. Para el proceso sólo se requiere titanio como catalizador y luz solar, pero la producción de hidrógeno es baja, lo que se soluciona con la adición de agentes reductores, función que algunos contaminantes orgánicos realizan muy bien.
Al combinar los dos mecanismos se puede mejorar el rendimiento de la producción energética y reducir el costo de generar hidrógeno mientras que la purificación de agua se logra de manera eficiente. Métodos similares han sido propuestos pero requieren fuentes de alimentación externas por lo que no pueden utilizarse en lugares remotos.
EL invento de Cynthia busca aplicar el método de la fotocatálisis a una escala manejable de manera que sea posible purificar agua y generar electricidad de forma económica y sostenible que pueda implementarse en lugares aislados donde estos dos servicios básicos hoy son sólo un sueño.
Fuente: Veoverde

Fuente:

Diario Ecología

1 de septiembre de 2014

Esto es lo que sabemos del cerebro y la mente del adolescente


cerebro 

Desde siempre hemos considerado que la adolescencia representa una etapa muy problemática de nuestra vida. Y es correcto, aunque solo en parte. La adolescencia representa aproximadamente un tercio de nuestro desarrollo antes de alcanzar el estado adulto. El hecho de que la especie humana dedique tanto tiempo a la adolescencia ha de tener una explicación en términos adaptativos. Los expertos de los años noventa del siglo XX especulaban con la posibilidad de que esta etapa tan larga representara una especie de preparación para llegar a ser adultos con la experiencia suficiente para lograr reproducirnos de manera responsable. En otras palabras, en esa larga etapa aprenderíamos a ser mejores padres, lo que conllevaría una ventaja selectiva para la especie. Al fin y al cabo, el éxito de las especies se mide por su capacidad para dejar descendientes en la siguiente generación.

La adolescencia es un período de cambios muy evidentes en nuestro organismo y en nuestro comportamiento. Durante la adolescencia se producen cambios hormonales significativos de consecuencias muy obvias, la estatura se dispara (sobre todo en los chicos) mediante el llamado estirón puberal y nos alejamos cada vez más de nuestros progenitores con el deseo de independizarnos lo antes posible. Es ley de vida. Los especialistas en el cerebro se han preocupado por saber que sucede en el cerebro de los adolescentes. Está muy claro que la mente de los chicos y chicas de estas edades está experimentando cambios muy importantes. Los pensamientos y el comportamiento de los adolescentes revelan esos cambios.

Hace unos días escribía sobre la ralentización del desarrollo del cerebro, como una adaptación fundamental del género Homo. Los expertos en neurociencias están demostrando que esta ralentización se prolonga hasta bien entrada la veintena. Nuestra larga adolescencia es una buena estrategia para completar el proceso, aunque es necesario entender algunos matices no menos importantes e inquietantes.

Durante la adolescencia el cerebro experimenta una reorganización muy importante de las conexiones neuronales. Perderemos aquellas que fueron necesarias en los primeros años de vida a cambio de conseguir otras muchas imprescindibles para vivir la vida como adultos. Este cambio nos produce cierta desorientación, porque nuestros valores, necesidades, inquietudes, gustos, etc. están cambiando en poco tiempo. Despertamos a una nueva realidad, mucho más compleja que la añorada inocencia infantil, pero a la vez sumamente interesante. Nos comemos el mundo, porque estamos llenos de vitalidad. En no pocas ocasiones, esa pasión resulta en un desenlace fatal. Además, esos cambios pueden degenerar en determinadas enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Es el precio que pagamos como especie, aunque suene muy duro. Pero lo más natural es salir triunfantes de la adolescencia, con un mente mucho mejor preparada.

Por otro lado, las prolongaciones nerviosas de todo el cuerpo, incluyendo por supuesto las cerebrales, se irán protegiendo progresivamente con la vaina de mielina que producen ciertas células del sistema nervioso. La consecuencia final será una velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos hasta cien veces más rápida. Un cambio nada desdeñable, que suele terminar hacia los 24 ó 25 años Como resultado, habremos conseguido un cerebro mucho más eficaz para enfrentarnos al medio. En definitiva, nuestra especie completa el desarrollo del cerebro ¡casi veinte años más tarde que en los chimpancés! Y lo más interesante es que nuestro cerebro tendrá todavía suficiente plasticidad para seguir aprendiendo durante muchos años, al menos hasta que algún proceso degenerativo termine con esa capacidad. Es por ello que nunca tendríamos que arrojar la toalla en lo que se refiere al aprendizaje. Durante muchos años tendremos posibilidades para crear, innovar, aprender, estudiar, analizar, criticar, opinar o juzgar. Nuestro cerebro nos lo permite, a menos que otros decidan por nosotros.

Tomado de:

Reflexiones de un primate

14 de agosto de 2014

Científica de 13 años propone método para combatir el ciberbullying

Posiblemente, la solución a este problema no requiera de tecnología tan sofisticada.


Cuando se tienen noticias de abusos cometidos con la ayuda de Internet, una de las reacciones más comunes es proponer la implementación de sistemas que monitoreen el contenido que circula por la red. Así, sería fácil identificar los contenidos relacionados con tales abusos y, con suerte, a sus autores.

Sin embargo, estos sistemas presentan un riesgo importante para la libertad de expresión, toda vez que el mismo monitoreo puede ser empleado para vigilar y perseguir incluso a disidentes políticos. Por eso, una solución alternativa se encuentra en prevenir los abusos desde una etapa más temprana, a fin de evitar que lleguen a la red.

Esta es la línea que siguió una alumna de la Scullen Middle School de Illinois, Trisha Prabhu, en el diseño de su proyecto llamado Rethink, destinado a reducir la incidencia del ciberbullying. Luego de hacer investigación sobre el tema, la científica de 13 años encontró que esto podría lograrse por medio de un sistema que hiciera reflexionar a los adolescentes antes de publicar un mensaje hiriente en redes sociales:
Mi hipótesis fue que si se proporcionaba a los adolescentes –de entre 12 y 18 años– un mecanismo de alerta que les sugiriera volver a pensar su decisión sobre su disposición para publicar mensajes hirientes en las redes sociales, el número de mensajes de este tipo que los adolescentes estuvieran dispuestos a publicar sería menor que en el caso de adolescentes que no contaron con dicho mecanismo de alerta.
Prabhu diseñó dos sistemas en paralelo –Baseline y Rethink– para realizar su investigación con 300 adolescentes de entre 12 y 18 años. En la simulación participaron 150 mujeres y 150 hombres, elegidos de manera aleatoria de modo que 150 utilizaran Baseline y 150 hicieran uso de Rethink. Cada participante hizo 5 pruebas, dando un total de 750 pruebas para cada sistema.

Baseline fue diseñado para presentar mensajes hirientes a los participantes y medir el porcentaje de intención de publicación de los mismos, sin incluir mecanismos de alerta. Rethink cumplió con la misma función, pero incorporando una alerta que invitaba a reflexionar a los participantes antes de publicar el mensaje.
Este mensaje puede ser hiriente para otras personas. ¿Te gustaría hacer una pausa, revisarlo y volver a pensar antes de publicarlo?
Los resultados son más que interesantes. De las 750 pruebas realizadas con Baseline, en 504 –el 67.2%– existió la intención de publicar el mensaje hiriente. Con Rethink, de los 750 intentos, inicialmente en 533 –71.07%–  se tuvo la disposición para publicar el mensaje antes de la alerta. Después de recibida la invitación a repensar las cosas, solamente en 35 intentos –4.67%– se mantuvo la disposición para publicar el mensaje hiriente.

Es importante notar que tanto Baseline como Rethink fueron diseñados para mantener el anonimato de los participantes en la investigación y no recolectaron datos personales. Probablemente, con el trabajo de Prabhu cobre fuerza un enfoque que privilegie el lado social de los usuarios de Internet para solucionar los abusos cometidos con la ayuda de esta tecnología. Ojalá que así sea.
Tomado de: