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26 de septiembre de 2011

Taiwan: Video "deidáctico" sobre las nuevas funciones de Facebook



No hay mucho que decir: los genios taiwaneses que animan básicamente todo lo que pasa en el mundo hicieron su versión sobre lo ocurrido en la conferencia F8 y explican los cambios que vivirá Facebook en las próximas semanas.Enlace

Según ellos, Zuckerberg parece un niño y los usuarios tendrán que elegir entre Facebook o una pastilla, entregada por Morpheus, que nos lleva a la Matrix de Google+.

Fuente:

Fayer Wayer

Dibujan desde el espacio mapa de la salinidad oceánica

  • Los niveles de salinidad en el océano abierto varían en alrededor cinco partes de cada mil, una gama muy estrecha.
  • Tradicionalmente, los datos provienen de instrumentos descendidos de los barcos o flotas robóticas.

  • Acuario creará mapas mensuales del sistema oceánico a una resolución de 150 kms.

  • La salinidad de la superficie puede ayudar a los científicos a entender mejor la circulación y las corrientes oceánicas.

  • La salinidad es un indicador de la evaporación, las precipitaciones y el ciclo global del agua.



Mapa de la salinidad

La NASA dio a conocer el primer mapa global de la salinidad de los océanos conseguido por el satélite Acuario Nasa/SAC-D, puesto en órbita en junio de este año.

Conocer la salinidad del agua marina contribuirá a mejorar la comprensión de los científicos sobre algunos procesos climáticos claves.

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Las variaciones en salinidad ayudan a impulsar la circulación oceánica y su medición también puede dar luces sobre el movimiento de agua dulce por todo el planeta.

La misión es una empresa conjunta con la agencia espacial argentina (Conae).

El nuevo mapa incorpora sólo las dos primeras semanas de datos conseguidos desde que Acuario comenzó sus operaciones el 25 de agosto.

Los colores rojo y amarillo reflejan las áreas de mayor salinidad, mientras que las de menor están en azul y púrpura.

Las zonas de color negro representan baches en la información y no hay datos recabados sobre tierra firme.

Los mapas recogen características bien establecidas, a larga escala, como las diferencia en salinidad entre los océanos Atlántico, Pacífico e Índico.

También reconocibles son las zonas de menor salinidad asociadas con los cinturones de lluvia cercanos al ecuador y los valores más altos relacionados con la evaporación en los subtrópicos.

Por otro lado, se pueden ver rasgos más pequeños como el flujo de agua dulce del río Amazonas, que tiende a diluir las aguas superficiales inmediatas del Atlántico.

Medición satelital

La salinidad de los océanos es medida en partes por miles (gramos de sal por kilo de agua marina). La media observada es pequeña, generalmente entre 32 y 37 partes por miles en los mares abiertos.

El objetivo de la misión Acuario es recuperar salinidad con una resolución de 0,2 partes por mil. Ese es un cambio de concentración equivalente a un mililitro de sal en seis litros de agua.

Durante décadas los científicos han conseguido medir la salinidad de los océanos con instrumentos lanzados desde barcos o utilizando robots flotantes, pero la tecnología para recolectar la información desde satélites en órbita es una innovación reciente.

El Acuario lleva 3 receptores de radio de alta precisión que graban las emisiones naturales de microondas que emanan de la superficie del mar.

Estas emisiones varían con la conductividad eléctrica del agua, una propiedad directamente relacionada con la cantidad de sal disuelta que lleva.

La nave espacial Nasa-Conae no es la primera misión sobre salinidad oceánica en órbita.

Europa ya tiene una operación satelital llamadas Smos. Fue lanzada en 2009 y produjo los primeros mapas de salinidad construidos a partir de data espacial.

La intención ahora es intercalibrar y combinar las medidas de Acuario y Smos.

Conjuntamente, estos satélites están adquiriendo volúmenes de información sobre la salinidad que eclipsan la cantidad de datos recabados previamente en este campo de estudio.

Acuario

La NASA proporcionó el instrumento para medir la salinidad oceánica. Conae, suministró el principal "bus espacial" y varios instrumentos adicionales. El vehículo espacial da vueltas a la Tierra desplazándose de Polo a Polo.

Fuente:

BBC Ciencia

Si respiras el humo del tráfico puedes sufrir un ataque al corazón

Los altos niveles de contaminación generada por el tráfico podrían aumentar el riesgo de sufrir un ataque al corazón durante un máximo de seis horas después de la exposición, según revela una investigación publicada en la revista British Medical Journal.

Krishnan Bhaskaran, epidemiólogo de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical, y sus colaboradores revisaron 79.288 casos de ataques al corazón desde 2003 hasta 2006 y la exposición a los niveles de contaminación. Además, utilizaron el Archivo nacional británico de información de la calidad del aire para relacionarlo con los niveles de contaminantes específicos en la atmósfera. Estos incluyen las partículas contaminantes en suspensión (PM10), el monóxido de carbono (CO), el dióxido de nitrógeno (NO2), el dióxido de azufre (SO2) y el ozono (O3). Los contaminantes en suspensión y el dióxido de nitrógeno son conocidos marcadores de contaminación relacionada con el tráfico.

Dado el carácter transitorio del aumento del riesgo, los científicos especulan que el ataque al corazón habría ocurrido de todos modos y que se adelantó sólo unas pocas horas. Es lo que se conoce como desplazamiento a corto plazo del efecto de la contaminación. En cualquier caso, Bhaskaran recomienda evitar lo más posible la exposición a estos gases, que estudios anteriores han probado que aumentan la mortalidad y la morbilidad.

Fuente:

Muy Interesante

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Un dispositivo para vivir hasta los 150 años

Genómica personalizada
  • Hay 2.200 genes (de 20.000) que son predecibles y accionables, o sea, que los doctores tienen idea de qué pasará si uno no los tiene.
  • A las mujeres que tienen una mutación en los genes BRCA asociados con el cáncer de mama, por ejemplo, se les suele aconsejar que se saquen los senos y el ovario para evitar el riesgo de cáncer.
  • Pero quienes tienen la variación de gen asociada con el mal de Alzheimer no pueden hacer mucho más que preocuparse.
  • Secuenciar el genoma entero -encontrar el patrón de ADN de cada gen en cada célula- cuesta ahora casi lo mismo que determinar si alguien tiene un gen particular. Eso implica que si se va a secuenciar uno de los 2.200 genes de los que se sabe algo, probablemente vale la pena secuenciar el genoma entero.
  • Durante el brote de E. coli en Alemania este año, le tomó menos de dos días a los investigadores secuenciar el genoma entero de una sepa hasta entonces desconocida.


George Church

El cerebro de Church funciona como el de pocos.

Uno se pregunta qué tiene en su ADN el profesor de génetica de la Universidad de Harvard George Church.

Si es cierto que los genes cuentan la historia de la vida de las personas, entonces deben tener alguna alteración en su secuencia de A, C, G y T pues su cerebro funcionan como el de casi nadie más.

Hace unos 30 años, Church era uno del puñado de personas que fantaseaban con secuenciar el genoma humano: todas las letras del código que nos distingue tanto de las moscas, como de nuestros padres.

Su laboratorio fue el primero en inventar una máquina para descifrar el código, y Church ha seguido mejorándola desde entonces.

Una vez se secuenció el primer genoma, impulsó la idea de que no era suficiente tener una sola secuencia; que necesitábamos tener las de todo el mundo. Cuando le recordaron que había costado casi US$3.000 millones secuenciar el primero, construyó otra máquina.

Ahora, el costo se ha reducido a menos de US$5.000 por genoma, y Church asegura que pronto bajará 10 o 20 veces más, hasta que cueste más o menos lo mismo que hacerse un examen de sangre.

Genes: leer, escribir, editar

Genoma

Si nos secuenciaran a todos nuestros genomas, el mundo empezaría una nueva etapa, asegura Church.

Para Church, llegar a que sea rutinario secuenciar el genoma marcaría el inicio de una nueva era tan transformativa y llena de posibilidades como la edad de internet.

Y no son sólo las compañías de seguros las que quieren tener los genomas enteros de todos sus clientes en sus archivos.

Para Church, ese será apenas el principio del proyecto, más que la culminación de tres décadas de trabajo.

El científico apunta una meta más alta: como leer el código del ADN ya es casi sencillo, él quiere escribirlo y editarlo.

Vivir hasta los 150

Church contempla un día en el que un implante en el cuerpo será capaz de identificar las primeras mutaciones de un tumor potencial, o los genes de una bacteria invasora.

Será posible tomarse un antibiótico que ataque al invasor o una pastilla contra el cáncer cuyo blanco sean solamente esas pocas células renegadas.

Otro dispositivo revisaría el medio ambiente que rodea a las personas y les avisaría si están entrando a un lugar que pone en riesgo su salud.

Una amplia gama de desórdenes genéticos podrán ser identificados al nacer, incluso en el momento de la concepción, y diminutos virus preprogramados serán introducidos al cuerpo para que penetren las células indicadas y corrijan el problema. Modificar el cuerpo adulto ante las primeras señales de enfermedad sería igual de fácil, predice.

No hay razón, según Church, para que la gente no pueda llegar a vivir hasta los 120 años de edad, y luego hasta los 150.

"Solía prevalecer la actitud de: 'éste es su destino genético, acéptelo', pero ahora la actitud es: la genética realmente se trata de los cambios que se pueden hacer en el entorno para cambiar su destino".

Ciencia democrática

Con su 1,93m de altura y su desordenada barba rojiza, es difícil que George Church pase desapercibido. El científico de 57 años de edad es tan imponente como sencillo. Y tiene cierta torpeza y candidez que lo hace simpático.

Su instinto democrático se evidencia en su ciencia. Church asesora a 20 de las alrededor de 30 firmas de genómica avanzada estadounidenses, pero su alma claramente está en la academia, trabajando con ciencia básica que ayuda a todo el mundo.

Lo que Church quiere es que se publiquen muchos genomas en la red, para que los científicos puedan investigar.

Mientras presiona para que se hagan más inventarios de genómas completos, también insiste en que esos genomas deben estar en el dominio público, para que los investigadores puedan aprender sobre las condiciones médicas por comparación. Él mismo ya ha subido 11 a internet, incluyendo el suyo propio, y pretende hacer lo mismo con otros 100.000 más.

Una vez miles de personas de diversos orígenes publiquen sus genomas y su estado de salud, los investigadores podrán profundizar sus conocimientos sobre una amplia gama de enfermedades y desórdenes, desde esquizofrenia hasta cardiopatía, de diabetes a discapacidades de aprendizaje, en busca de patrones.

"Si el precio es más bajo, muchos retoños florecen", dice.

Church no quiere hacer ese tipo de descubrimientos. El ritmo de ese tipo de ciencia es demasiado lento para él, y no está dirigido por la tecnología.

"Evolución en esteroides"

Hay una habitación con el clima controlado en medio del amplio laboratorio de Church, donde una pequeña bandeja se mueve para adelante y para atrás, agitando muestras de ADN de E.coli.

En un proceso de cuatro horas de producción, los investigadores pueden apagar o prender un sólo par de bases de ese ADN, o regiones enteras de genes para ver qué pasa. La meta es encontrar la manera de mejorar la producción de químicos industriales o medicamentos, o poner a prueba la resistencia viral.

La MAGE es descrita como "un acelerador de la evolución".

"Uno podría concebirlo como una especie de evolución en asteroides: es hacer que vaya a velocidades altas", explica Church.

El aparato es una segunda generación de la máquina de ingeniería automatizada genómica multiplex, o MAGE. La primera, que está en la oficina de Church, fue una tesis de un doctorado. Y al lado de la nueva MAGE hay otro proyecto de tesis. Conocido como el Polonator, es un secuenciador de genoma de fuente abierta que puede leer y escribir mil millones de pares de bases a la vez.

Esas dos máquinas ponen al laboratorio de Church en la vanguardia de la biología sintética, un nuevo campo que busca hacer cosas que la Madre Naturaleza nunca pensó hacer, como combustibles altamente eficientes no contaminantes y virus que puedan llevar medicina contra el cáncer directamente a un tumor.

Con estas máquinas, Church está haciéndole a la biología sintética lo que ya le hizo a la genómica personalizada: tornándola más barata, veloz y al alcance de todos.

Cuestiones éticas

El Polonator puede leer y escribir mil millones de pares de bases a la vez.

"Está empezando a llevar a la biología sintética a una mayor escala", señala James J. Collins, un profesor de la Universidad de Boston y colega de Church en el Instituto Wyss para la ingeniería inspirada en la biología de Harvard.

Collins reconoce que hay gente que alberga ciertas preocupaciones éticas frente a la idea de que los científicos escriban códigos genéticos. Sin embargo, dice, la realidad de la biología sintética no es tan aterradora como la pintan. Nadie está creando criaturas apocalípticas ni humanoides. A duras penas son capaces de crear una célula nueva, asegura.

"Creo que nosotros, como comunidad, tenemos una necesidad, un papel y la responsabilidad de educar al público así como de tomar medidas de precaución para asegurarnos de que no estamos introduciendo algo problemático", dice Collins, quien crea sus células con interruptores automáticos de manera que se autodestruyan antes de reproducirse o mutar.

Par de bases

En genética un par de bases consiste en dos nucleótidos opuestos y complementarios en las cadenas de ADN y ARN que están conectadas por puentes de hidrógeno.

Wikipedia

George Annas, el director del departamento de leyes de la salud, bioética y derechos humanos de la Universidad de Boston, concuerda con que es demasiado pronto para preocuparse por la ética de la biología sintética.

"En este punto, no sabemos cómo se desarrollará o siquiera si lo hará".

Sobre los posibles temores ante nuevas formas de vida, Annas dice que no piensa "que estemos aún en el reino de la ciencia ficción".

De la retórica a la realidad

El optimismo de Church respecto a la posibilidad de leer y escribir el ADN es contagioso, pero no irresistible.

"Uno necesita tener la imaginación de George y su visión para poder siquiera progresar. Pero es u

na bobada pensar que va a progresar tanto como lo que él se imagina", apunta Annas.

"Si uno no intenta hacer lo imposible, nunca logra realizar lo que es casi imposible"

Chad Nussbaum

El sistema médico es

tadounidense ya está quebrado, señala. Añadir tratamientos más personalizados sólo puede encarecer el servicio. Y aunque la medicina pueda añadir años a la vida de alguien, la calidad de esos años probablemente no será buena, advierte Annas.

Chad Nussbaum está de acuerdo.

"Hay un chance estadístico de que a uno lo atropelle un camión, lo que hace difícil que uno viva hasta los 150 años, no importa cuán saludable esté", dice Nussbaum, codirector del programa de secuenciamiento y análisis del genoma del Instituto Broad de Harvard y MIT, un instituto de investigación genética en el que Church es un miembro asociado.

El envejecimiento extremo no es sólo genética, dice Nussbaum. Es ingeniería básica: las partes sencillamente se desgastan con el tiempo. "Es maravillosamente ingenuo pensar que todo lo que tenemos que hacer es aprender todo sobre genética y podremos vivir hasta los 150".Enlace

No obstante, Nussbaum dice admirar la visión de Church y su "genialidad".

"Es una gran cosa pensar en grande e intentar hacer cosas locas", dice Nussbaum. "Si uno no intenta hacer lo imposible, nunca logra realizar lo que es casi imposible".

Fuente:

BBC Ciencia

La NASA confirma la caída del satélite UARS sobre el océano Pacífico

Al entrar en la atmósfera pasó por Canadá y África

El satélite UARS, en una imagen de archivo. | NASA.

El satélite UARS, en una imagen de archivo. | NASA.

  • La NASA insiste en que el riesgo de que caiga sobre una persona es muy bajo
  • Subraya que nunca ha habido heridos por chatarra espacial

El Satélite de Investigación de la Alta Atmósfera (UARS) ha entrado en la atmósfera terrestre y ha caído en el océano Pacífico, según ha confirmado hoy la agencia espacial estadounidense Nasa vía Twitter, sin precisar la hora exacta ni la zona de impacto.

Anteriormente la agencia había hablado de una horquilla temporal de entre las 3.23 (las 05.23 hora española) y las 5.09 GMT (las 07.09 en España).

Según la Nasa, durante la entrada en la atmósfera el satélite pasó por Canadá, África y amplias partes de los océanos Pacífico, el Atlántico y el Índico.

Los expertos de la NASA creen que varias de las piezas del satélite de estudios atmosféricos superiores (UARS) se han desperdigando sobre Canadá. Según mensajes difundidos en Twitter sin confirmar, algunos restos del satélite habrían caído en el oeste del país, en la ciudad de Okotoks, al sur de Calgary.

La caída del Satélite de Investigación de la Alta Atmósfera (UARS, por su sigla en inglés), estaba prevista entre las 03.45 y las 04.45 hora GMT de este sábado y Canadá era el área más posible para el impacto, según indicó el organismo espacial.

La agencia espacial estadounidense (NASA) detalló en un comunicado emitido a las 02.50 GMT de este sábado que, durante esa hora en la que se preveía la caída, el satélite estaría "pasando sobre Canadá y África, así como sobre vastas áreas de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico".

Nunca ha habido heridos

La actividad solar fue el factor que adelantó el reingreso del satélite previsto en principio para finales de septiembre o principios de octubre. Los científicos calculan que el satélite se ha despedazado al entrar en la atmósfera y que, al menos, 26 grandes piezas del artefacto podrían haber sobrevivido a las altas temperaturas del reingreso y caer sobre la Tierra.

La probabilidad de que alguno de los restos del satélite de Investigación de la Alta Atmósfera (UARS), que pesa 5.675 kilogramos, haya alcanzado a una persona es muy remota según la agencia espacial estadounidense, que la cifra en una entre 3.200.

De hecho, la agencia asegura que desde el comienzo de la era espacial no ha habido ningún caso en el que haya resultado herida una persona por un objeto espacial durante la maniobra de reingreso.

En el caso de que los restos del satélite hubieran caído en un área poblada o cerca de una, las Fuerzas Armadas de EEUU advierten que los ciudadanos no deben tocar estas piezas, sino avisar del hallazgo a las autoridades.

Peligro de los objetos espaciales

Ante los rumores que han circulado por Internet de que las piezas podrían contener material radioactivo, la NASA se ha visto obligada a aclarar que la recomendación de no tocar los restos del ingenio se debe a que son afilados y pueden cortar.

Además de las razones de seguridad, los ciudadanos no deben tocar los restos porque estos son propiedad del Gobierno de EEUU, de manera que, insisten las autoridades, "no pueden venderse a coleccionistas ni a través de la página eBay".

El transbordador 'Discovery' transportó en 1991 este satélite de seis toneladas diseñado para medir los cambios atmosféricos y los efectos de la contaminación. El satélite emprendió su camino de regreso a la Tierra hace seis años.

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El Mundo Ciencia

24 de septiembre de 2011

CERN: 'No haremos ninguna interpretación que ponga en duda las leyes de la Física'

Especial: Neutrinos

El investigador Dario Autiero durante la presentación de los resultados en Ginebra. | CERN.

El investigador Dario Autiero durante la presentación de los resultados en Ginebra. | CERN.

La publicación de un trabajo realizado en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) de Ginebra que demuestra que unas partículas, llamadas neutrinos, pueden viajar más rápido que la velocidad de la luz ha agitado a la comunidad científica durante todo el día y ha ocupado titulares en todos los medios de comunicación del mundo. Tal ha sido el revuelo que los autores de la investigación se han visto obligados a presentar sus resultados a sus colegas en un seminario abierto en la sede del CERN.

En una abarrotada sala de actos, uno de los firmantes del estudio publicado en 'High Energy Phisycs' de la Universidad de Cornell, Dario Autiero, ha presentado el experimento Opera y los resultados que han obtenido. Las mediciones corresponden a tres años de trabajo (2009, 2010 y 2011) en los que se han enviado neutrinos en multitud de ocasiones, según explicó Autiero durante casi dos horas de presentación.

[foto de la noticia]


Tras analizar los datos obtenidos, el equipo internacional al que pertenece el investigador italiano de la Universidad Claude Bernard de Lyon pudo sacar una conclusión sorprendente, pero que por más que han intentado refutar repasando toda la metodología, no han conseguido encontrar dónde está el error. Una corriente de neutrinos puede reorrer los 730 kilómetros que separan el CERN del laboratorio subterráneo del Gran Sasso en un tiempo 60 nanosegundos menor que lo que tardaría la luz.

"Hemos estado seis meses analizando los datos observados y que eran inexplicables", dice Auteiro. "No pretendemos hacer ninguna interpretación teórica de los resultados", sentenció Autiero al final de la presentación. Como ya dijo un portavoz de la investigación, los resultados son una locura y ponemos nuestros resultados a disposiión de los colegas para que alguien nos saque de esta locura. La prudencia ha sido la tónica general de la exposición del trabajo.

Las dudas de los popes de la física

Los científicos más reputados del mundo son escépticos con los resultados e incluso han manifestado su desconfianza en que la metodología o la explicación teórica de los resultados sean las correctas. "Es prematuro comentar este experimento se necesitan más experimentos y clarificaciones", ha asegurado Stephen Hawking a 'Reuters'.

Los resultados se comenzaron a tomar en 2009 y se han seguido tomando en 2010 y 2011. Y durante todo ese tiempo los científicos han estado comprobando que las medidas estaban bien tomadas. La incertidumbre que se haya podido producir por diferentes causas (diseño de base, calibración, etcétera) es de tan sólo 7,4 nanosegundos, según han podido calcular los autores. Sigue siendo menor que los 60 nanosegundos que separaron a los neutrinos de la luz en el experimento. Un nanosegundo equivale a 0,0000000001 segundo, por lo que el experimento debe tener una precisión de medida fuera de toda duda.

A pesar de los envites de sus colegas, Autiero se defendió con solvencia ante las dudas y el escepticismo generalizado en la audiencia, que no pudo más que felicitar al autor por el trabajo y aplaudir con una sonada ovación el final del seminario.

"En 2005 el Fermilab dio a conocer unos resultados de este tipo, aunque la precisión en las medidas era baja, con lo que todo podría venir de fuentes de error experimental. El trabajo de OPERA ha sido precisamente disminuir esas imprecisiones, pero ello ha llevado a una complejidad instrumental, y sobre todo en el análisis que hace difícil -muy difícil- juzgar a la vista de la presentación si alguna de las muchas explicaciones alternativas es la correcta", escribió Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona, en el En vivo de ELMUNDO.es

"La presentación ha sido impecable y ha presentado todas las objeciones que ellos mismos han puesto, y como han solventado las fuentes conocidas de error. Esto es un poderoso argumento a favor... pero ahora los físicos se irán a casa, leerán con calma el artículo y los datos y... me imagino, encontrarán lo que comentaba Rújula, el error cometido", aseguraba Armentia.

Fuente:Enlace

El Mundo Ciencia

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