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30 de mayo de 2012

7.000 años de desigualdad sexual y social

Escultura de una vaca, del Neolítico, hallada en Rusia. | ELMUNDO.es
Escultura de una vaca, del Neolítico, hallada en Rusia. | ELMUNDO.es
La desigualdad social y también la que sitúa al hombre y a la mujer en un plano diferente se remonta a hace 7.000 años, casi en los inicios del Neolítico, el momento en el que la Humanidad se asentó en el territorio para dedicarse al cultivo de la tierra. Así lo confirman los esqueletos de más de 300 agricultores primitivos, que se han encontrado en Europa central.

Un equipo de investigadores británicos, de las universidades de Bristol, Cardiff y Oxford, han demostrado, gracias a estos restos, que los que fueron enterrados con sus azadas tenían mejores tierras que los que no las tenían, que eran, precisamente, las hembras.

El trabajo, que se publica en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS) esta semana, bajo la coordinación del profesor Alex Bentley, se centraron el estudio de las piezas dentales de 300 individuos diferentes, encontrados en siete yacimientos diferentes del centro del continente.

Para determinar su lugar de origen, los investigadores realizaron análisis de los isótopos de estroncio que tenían. Fue así como determinaron que los varones con azadas de piedra (que usaban para allanar y tallar la madera) tenían menos variables en esos isótopos que los que no las tenían. Para Bentley esta diferenciación sugiera que los primeros tenían acceso a tierras más cercanas y mejores que los segundos.

"Los hombres enterrados con las herramientas parecen haberse alimentado de productos de zonas de sedimentos, más productivas, que eran las elegidas por los primeros agricultores", afirma el profesor de Bristol.

Mujeres inmigrantes del Neolítico

Los niveles de isótopos de estroncio revelaron, además, que las mujeres del Neolítico no habían nacido en las zonas donde se encontraron, sino que habían llegado de fuera para encontrar pareja. En otras palabras, no eran las propietarias de la tierra, y eso significa que ya entonces existía un patriarcado, sistema centrado en el parentesco de los varones y en el que las mujeres no heredan propiedades y se tienen que mover para buscar quien alimente a sus criaturas.

Sería, pues, la primera semilla de una desigualdad entre ambos géneros y entre diferentes clases sociales que no existía antes y que aún rige en todo el planeta, con distintos grados.

"Nuestros resultados, junto con otros estudios arqueobotánicos, indican que los primeros granjeros alemanes ya arrendaban la tierra y que los orígenes de la diferenciación social quizás haya que buscarlos en el Neolítico temprano", apunta Bentley. Habría sido entonces cuando las tierras y el ganado comenzaron a pasar de una generación a otra en Europa.

Luego, con la Edad de Bronce, la de Hierro y la desigualdad industrial, aumentó la prosperidad, pero también florecieron las semillas de esa desigualdad que ya había quedado sembrada en el Neolítico.

El origen de la monogamia

Pero la necesidad de las hembras de buscar al varón que mejor las proveyera de alimentos es muy anterior a ese momento, y no había variado sustancialmente desde la época en la que aún estaban en los inicios de la evolución de la especie.

Otro estudio, también publicado en PNAS, y que se sirve de modelos con variables matemáticas, relaciona esta preferencia con la fidelidad a la hembra, algo que ya trató el arqueólogo Manuel Domínguez-Rodrigo en su libro 'El origen de la atracción sexual humana' (Akal).

En este caso el autor, Sergey Gavrilets, de la Universidad de Tennessee, asegura que fue esa elección de los mejores abastecedores como compañeros, la que acabó por sustituir la poligamia por la monogamia, hoy es el modelo más extendido.

Al establecerse relaciones estables y duraderos, también se redujo la competencia entre los machos para obtener favores de las hembras, como ocurre entre otros simios, y aumentó la implicación parental con las crías.

El estudio demuestra matemáticamente las hipótesis sobre la transición a la monogamia no son factibles biológicamente si no tiene en cuenta la capacidad de elección y la fidelidad de las hembras. Eran ellas las que elegían con quien querían relaciones.

Como los machos peor situados tenían menos posibilidades de obtener una hembra que los mejor situados dentro del grupo, el primero trató de 'comprar' los favores femeninos con alimentos, lo cual, según Sergey Gavrilets, le daba resultado. "Y como las hembras demostraban preferencia por esos 'aprovisionadores', al margen de su posición, la competencia entre ellos se fue apagando", afirma.

"Una vez comenzó el proceso, la especie se fue adaptando a grupos de varones abastecedores y hembras fieles", argumenta.

Cientos de miles de años después, ellas acabaron dejando a sus familias, en busca de mejores candidatos. 

Para entonces ya las habían excluído de la posesión de la tierra.

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El Mundo Ciencia

Más cerca de la píldora anticonceptiva masculina

Espermatozoides

El gen está involucrado en la producción de esperma sano y bloqueándolo se puede crear un anticonceptivo.

Científicos descubrieron un gen crucial en la producción del esperma sano. El avance, dicen los investigadores de la Universidad de Edimburgo, acerca a la posibilidad de desarrollar un nuevo método anticonceptivo masculino sin los molestos efectos secundarios de los fármacos actualmente disponibles.

Por ejemplo, expresa el estudio publicado en PLoS Genetics, se podría producir un fármaco anticonceptivo que interrumpa la función del gen de forma reversible. 

Los actuales anticonceptivos masculinos están basados en la interrupción de la producción de hormonas, como la testosterona, esto puede causar efectos secundarios como irritabilidad, cambios de estado de ánimo y acné.

Por eso los métodos más viables de anticoncepción masculina actualmente son los condones o una vasectomía, que es permanente.

Los científicos descubrieron que el nuevo gen, llamado Katnal1, juega un papel crucial en la fertilidad masculina al permitir que el esperma madure en los testículos.

Y si se logra regular sus funciones en los testículos se podría evitar que el esperma madure completamente, lo cual lo volvería inefectivo sin necesidad de modificar los niveles de las hormonas.

La investigación también ofrece información importante para la búsqueda de tratamientos para la infertilidad masculina cuando ésta es causada por una función incorrecta del gen Katnal1 que dificulta la producción de esperma.

Los científicos estaban investigando las causas de la infertilidad masculina en ratones cuando casualmente alteraron el código genético de los animales para ver si se volvían estériles.

Posteriormente trazaron las mutaciones que producían esa infertilidad y llegaron hasta el gen Katnal 1.

Descubrieron que el gen contenía el patrón de una proteína muy importante en las células que están involucradas en el desarrollo de esperma.

Sin esa proteína, el esperma no puede desarrollarse totalmente y el organismo lo desecha.

"Santo grial"

Ahora los investigadores esperan poder confirmar los resultados en humanos para evitar el desarrollo de esperma sin causar daños permanentes.

"Si podemos encontrar una forma de llegar a este gen en los testículos, podríamos potencialmente desarrollar un anticonceptivo no hormonal", afirma el doctor Lee Smith, quien dirigió el estudio.

"Lo más importante es que los efectos de este fármaco podrían revertirse porque el Katnal1 sólo afecta las células espermáticas que están en las etapas más avanzadas de desarrollo".

"Así que no pondría en peligro la producción de esperma en sus etapas iniciales ni la capacidad general de producir espermatozoides", agrega el científico.

"Aunque se están llevando a cabo otras investigaciones sobre anticonceptivos masculinos no hormonales, la identificación de un gen que controla la producción de esperma como lo hace el gen Katnal1, es un avance nuevo e importante en nuestro entendimiento de la biología testicular", expresa el profesor Smith.

Por su parte el doctor Allan Pacey, profesor de andrología de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, cree que "ciertamente existe una necesidad de desarrollar un anticonceptivo no hormonal para hombres".

Este objetivo, agrega, ha sido durante muchos años el "Santo grial" en la investigación de la reproducción masculina.

"La clave en el desarrollo de un anticonceptivo masculino no hormonal es que el objetivo molecular necesita ser muy específico tanto en el esperma como en otras células que están involucradas en la producción de espermatozoides en el testículo".

"Si no lo son, ese anticonceptivo podría tener efectos secundarios no deseados en otras células y tejidos en el organismo e incluso podría ser peligroso".

"El gen descrito en la investigación del grupo de Edimburgo parece ser un posible blanco, nuevo y estimulante, para un nuevo anticonceptivo masculino".

"Y también podría ofrecer información nueva de porqué algunos hombres son subfértiles y porqué su esperma no trabaja adecuadamente", expresa el experto.

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¿A qué huele el espacio? A carne frita



Os acordáis de aquel spot de televisión un tanto kitsch (e insoportable) que rezaba ¿a qué huelen las nubes? En esta misma línea (aunque intentaremos no ser tan kitsch), vamos a preguntarnos a qué huele el espacio, a qué huele el universo.


Al parecer, el espacio huele a una mezcla entre metal caliente, humo de diesel y barbacoa. El origen: las estrellas moribundas. El subproducto de esta combustión está formado por compuestos olorosos denominados hidrocarburos policíclicos aromáticos. Estas moléculas parecen estar diseminadas por todo el universo. Unos hidrocarburos, por cierto, que también sirvieron de base para las primeras formas de vida que poblaron la Tierra y que hoy pueden encontrarse en grandes cantidades en el carbón, el petróleo e incluso en los alimentos que ingerimos cada día.

A un astronauta le es imposible oler el espacio exterior, pero disponemos de fuentes indirectas del olor. Por ejemplo, cuando los astronautas regresan de un paseo espacial, los compuestos del exterior se adhieren a los trajes y, al parecer, huelen a chuleta quemada o frita.

Tal y como explicaba Bjorn Carey en ¿Sabías que…?:
El olor del espacio es tan memorable y característico que hace tres años la NASA contactó con Steven Pearce, de la compañía de elaboración de fragancias Omega Ingredients, para que lo recrease con el fin de aplicarlo a los entrenamientos en simuladores. “Recientemente hemos elaborado el olor a Luna”, comentó Pearce. “Los astronautas lo encuentran similar al de la pólvora recién utilizada.
Nuestro Sistema Solar tiene un olor especialmente acre porque es muy rico en carbono y bastante pobre en oxígeno. Las estrellas con abundante oxígeno, sin embargo, tienen aromas mucho más agradables y que pueden recordar al de una parrilla de carbón.

Fuera de nuestra galaxia, en las zonas oscuras del universo, los olores pueden ser más interesantes: las nubes moleculares llenas de pequeñas partículas de polvo podrían contener múltiples aromas, desde el olor a azúcar hasta el pregunante olor a huevo podrido del azufre.

Fuente:

El mayor espectáculo de Londres… el manicomio

Antiguamente, la locura se identificaba con males sobrenaturales, propios de posesiones demoníacas o como castigos divinos por los pecados cometidos. Posteriormente se comenzó a identificar como la pérdida de la razón cuyo único remedio era el confinamiento y los salvajes experimentos, más propios de la tortura, a los que los enfermos eran sometidos. En el siglo XIV, lo que había sido un convento de la Orden de la Estrella de Belén en Londres, se convirtió en el Bethlem Royal Hospital, también llamado Bedlam, y fue el primero en acoger pacientes con enfermedades mentales.

Lamentablemente el hospital no se hizo famoso por ser pionero en tratar enfermedades mentales sino por el brutal maltrato dispensado a los pacientes (los considerados violentos o peligrosos eran atados y encadenados). De hecho, el término Bedlam ha quedado como sinónimo de caos, confusión, alboroto… 


Y para rematar la faena, durante el siglo XVIII y parte del XIX, Bedlam se convirtió en una atracción turística. Por el módico precio de un penique – el primer martes de cada mes era gratis – se podía contemplar el espectáculo que brindaban los pobres dementes. Además, si el espectáculo de aquel día no había cumplido con las expectativas se podían llevar palos para azuzar a los dementes y elevar el nivel del show. Algunos también les daban alcohol para ver cómo actuaban borrachos. En 1814 se registraron más de 96.000 visitas.

Fuentes e imagen: BBC

Tomado de:

El reptil que serrucha a sus víctimas



Un reptil de Nueva Zelanda usa un mecanismo único para masticar a sus presas, según científicos en Inglaterra.

El animal, denominado tuátara, utilizara sus maxilares como si fueran un serrucho. El nombre del animal proviene del maorí y significa "espalda espinosa".

Tuátara, reptil que vive en el medio silvestre sólo en Nueva Zelanda

El tátuara vive en el medio silvestre sólo en Nueva Zelanda.
La estrategia de masticación podría explicar por qué la especie ha logrado adaptarse a grandes cambios en su hábitat y en el tipo de presas a lo largo de más de 200 millones de años.

Un modelo computarizado de la mandíbula del tuátara mostró claramente una técnica de alimentación completamente diferente a la utilizada por otros animales terrestres.

Las mandíbulas se cierran atrapando a la víctima entre dos filas de poderosos dientes. A continuación, la mandíbula inferior se desliza hacia adelante desgarrando y cortando a la presa como si el animal utilizara un serrucho. De esta forma el tuátara logra deglutir animales que parecerían demasiado grandes para su boca.

Otros reptiles, como lagartos o serpientes, utilizan en cambio "movimientos más simples de abrir y cerrar" sus mandíbulas, según Marc Jones, investigador de University College en Londres y autor principal del estudio.

Sobrevivientes

Los científicos filmaron tuátaras masticando en el zoológico de Chester, en Inglaterra, y se basaron en esas imágenes para crear un modelo computarizado de los movimientos.

Tuátara

Su técnica de masticación le permite deglutir una gran variedad de presas, incluso aves.

Debido a su técnica única, los tuátaras comen una amplia variedad de presas, desde arañas hasta lagartijas. 

Pero el estudio permite ahora resolver el enigma de extraños fenómenos reportados en los hábitats ocupados por estos reptiles.

"Algunas personas dicen haber visto aves decapitadas, como si les hubieran serruchado la cabeza", dijo Jones a la BBC.

"Los tuátaras suelen atacar polluelos o aves juveniles, pero a veces arremeten contra adultos. Cambian su dieta de acuerdo a la estación y comen más aves en el verano".

Si bien el tuátara tiene un aspecto similar a las lagartijas, pertenece a otro grupo de animales denominados esfenodontos (Sphenodontia) o rincocéfalos (Rhynchocephalia).

El reptil, que vive en forma silvestre sólo en Nueva Zelanda, es la última especie sobreviviente de ese grupo. Sus parientes desaparecieron hace más de 200 millones de años aunque llegaron a ser abundantes. Fósiles de los familiares extintos del tuátara fueron hallados en el Reino Unido.

No se sabe exactamente por qué se extinguieron esos parientes, pero la técnica de masticación única del tuátara puede haber sido un factor clave en su supervivencia.

El estudio fue publicado en la revista Anatomical Record

Fuente:

Mosquitos transgénicos contra el dengue en Panamá

Mosquito

Las autoridades sanitarias planean diseminar millones de mosquitos Aedes aegypti genéticamente modificados.

El dengue es uno de los mayores problemas de salud pública de Panamá. Y para combatirlo las autoridades sanitarias planean diseminar millones de mosquitos Aedes aegypti genéticamente modificados, que impedirían la reproducción de la especie vectora de la enfermedad.

Los insectos están programados para competir -y ganar- por las hembras y procrear larvas que morirán casi enseguida. 

La estrategia, que ya se experimentó en varios países, ha sido cuestionada por grupos ambientalistas y académicos, que temen daños al ecosistema panameño.

Pero el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de Salud (Icges) dependiente del Ministerio de Salud y responsable del proyecto, descarta que haya problemas.

A los mosquitos transgénicos se les crea una proteína letal que impide el desarrollo de las larvas del insecto, y en caso de que sobrevivan no podrían transmitirse a otros seres vivos.

"Lo que se piensa es que el riesgo, si existe, es extremadamente bajo", le dice a BBC Mundo Néstor Sosa, director del Instituto.

"Se han hecho experimentos alimentando a otros seres con estas larvas y no se ha visto ningún efecto. Y las posibilidades de que el hombre entre en contacto con éstas son muy remotas", agrega Sosa.

Machos vs hembras

Los mosquitos transgénicos que se pretenden diseminar en Panamá fueron diseñados por la empresa Oxitec, del Reino Unido, que también ha emprendido proyectos en otros países con alta incidencia de dengue.

El proyecto consiste en modificar un gen de los insectos macho, el cual se transmite a los huevecillos cuando se aparean con las hembras.

Cuando éstos se desarrollan en larvas mueren antes de completar la metamorfosis. El proceso se repite en cada ciclo de procreación, lo cual provoca que cada vez sean menos los insectos que nacen.

En el caso de Panamá el objetivo es reducir hasta en 80% las poblaciones de Aedes. Los sobrevivientes pueden ser controlados con métodos tradicionales.

El resultado sería una reducción importante en el contagio de dengue, especialmente del tipo hemorrágico que cada año causa la muerte a decenas de panameños.

Los investigadores del Icges esperan que la Comision Nacional de Bioseguridad autorice la importación de los huevecillos modificados genéticamente, e iniciar la experimentación en el laboratorio.

Luego los insectos serían diseminados en un área controlada, que en este caso sería una zona rodeada de bosques cerca de la capital de Panamá, y en caso de que hubiera éxito se podría aplicar en el resto del país.

Los primeros resultados, dice Sosa, empezarían a fluir en 2014.

Tetraciclina

Pero no todos comparten el optimismo del Instituto Gorgas.

Camilo Rodríguez Beltrán, investigador de la Universidad del Desarrollo de Chile, dice que es necesario completar todas las pruebas antes de aplicarla en campo.

"El problema es que la estrategia tiene un bache: hay una cantidad de mosquitos que van a sobrevivir", dice en conversación con BBC Mundo.

"Varios de los insectos genéticamente modificados van a permanecer en la naturaleza, y algunos serán hembras que transmiten el dengue", añade.

Habría, entonces, una nueva población de Aedes modificados sin presencia previa en los ecosistemas. 

Hasta ahora se desconoce el impacto que tendrían en el entorno.

Hay, además, un riesgo adicional. La modificación genética se anula cuando los mosquitos entran en contacto con tetraciclina, un medicamento que en aguas limpias -el hábitat natural del Aedes- no existe, pero que sí aparece en desechos urbanos.

Algunos estudios muestran que poblaciones pequeñas de Aedes sobreviven en estos espacios. ¿Puede anular la estrategia panameña contra el dengue?

No, responde Sosa. La cantidad de tetraciclina en aguas residuales es "mucho menos" de la que necesitan las larvas del insecto para completar su desarrollo.

Y aunque lograsen sobrevivir, su número sería tan pequeño que no afectarían en la incidencia de contagio del dengue.

Fuente:

BBC Ciencia


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