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25 de octubre de 2007

Especial - Matemática:
Geometría con regla y compás (I)


¿Se pueden construir todos los polígonos regulares con regla y compás? Vamos a ver la construcción de los mismos partiendo de unos ejes coordenados y dos puntos A y B:

Polígono regular de 3 lados: Triángulo equilátero

Es el polígono regular con menor número de lados que podemos tener. Su construcción es muy sencilla:

Trazamos una circunferencia con centro en A y radio AB y otra con centro en B y mismo radio. Esas dos circunferencias se cortan en dos puntos.Tomamos uno de ellos, digamos P. Trazando los segmentos AP y PB obtenemos el triángulo equilátero APB.

Triángulo Equilátero

Polígono regular de 4 lados: Cuadrado

La construcción del cuadrado también es sencilla:

Trazamos una circunferencia con centro en A y radio AB. Esa circunferencia corta al eje Y en dos puntos. Tomamos uno de ellos, digamos P. Trazamos la recta paralela al eje X que pasa por P y la recta paralela al eje Y que pasa por B. El punto de corte de las mismas, digamos Q, es el vértice que nos faltaba. Trazando los segmentos AP, PQ y QB obtenemos nuestro cuadrado.

Cuadrado

Polígono regular de 5 lados: Pentágono regular

La construcción del pentágono es algo más complicada que las anteriores, pero sigue siendo ciertamente asequible:

Trazamos la paralela al eje Y que pasa por B, digamos r. Se traza la mediatriz del segmento AB obteniendo el punto O como corte con el eje X. Trazamos la circunferencia de centro B y radio AB, digamos C1. Obtenemos el punto M como corte de C1 con la recta r. Con centro en O trazamos la circunferencia de radio OM, C2, obteniendo el punto S de corte con el eje X. Trazamos ahora la circunferencia de centro A y radio AS, C3. Obtenemos el punto P al cortar con C1 y el punto Q como corte con la mediatriz del segmento AB. Para obtener el vértice que nos falta, R, simplemente construimos el punto simétrico a P respecto de la mediatriz del segmento AB. Uniendo los vértices obtenemos el pentágono regular buscado.

Pentágono regular

Polígono regular de 6 lados: Hexágono regular

La construcción del hexágono regular es bastante sencilla. La vemos:

Con radio AB trazamos circunferencias con centro A y B. Tomamos uno de los puntos de corte, digamos O. Ese es el centro del hexágono. Trazamos ahora la circunferencia de centro O y radio OA. Obtenemos los puntos P y Q como cortes con las circunferencias anteriores y R como corte con el eje Y. Trazando la paralela al eje Y que pasa por B obtenemos el último vértice, S, como corte de esta recta y la circunferencia trazada justo antes. Uniendo los vértices obtenemos el hexágono regular buscado.

Hexágono regular

Polígono regular de 7 lados: Heptágono regular

El heptágono regular no es construible con regla y compás. Vamos a ver por qué:

Viendo las construcciones anteriores de otra forma, mediante la relación de los puntos del plano con los números complejos, para construir un polígono regular de n lados debe ser construible el número complejo z=cos(\frac{2\pi}{n})+i \cdot sen(\frac{2\pi}{n}). En el caso del heptágono debería ser construible el punto z=cos(\frac{2\pi}{7})+i \cdot sen(\frac{2\pi}{7}). Tenemos que el polinomio x^7-1 tiene a z como raíz. La descomposición en polinomios irreducibles en \mathbb{Q} queda así: (x-1)(x^6+x^5+x^4+x^3+x^2+x+1). Como z no es raíz de (x-1) debe serlo del otro factor. Pero el grado del mismo es 6, y ya vimos que para que un punto fuera construible el grado de su polinomio mínimo irreducible en \mathbb{Q} debía ser una potencia de 2. Por tanto no podemos construir el número complejo z y en consecuencia tampoco el heptágono regular.

Ya hemos encontrado el primero que no puede construirse con regla y compás. Si continuáramos nos daríamos cuenta de que el polígono regular de 8 lados sí es construible pero el de 9 lados no lo es. Y ahora la pregunta es bastante evidente: ¿sabemos qué polígonos regulares son construibles con reglas y compás? Por suerte . Y nuestro idolatrado Gauss es uno de los principales culpables, probablemente el que más. Vamos con el resultado:

Teorema: (Construcción de polígonos regulares con regla y compás)

Un polígono regular de n lados es construible con regla y compás en el sentido expuesto si y sólo si la descomposición en factores primos de n es de la forma

n=2^r \cdot p_1 \cdot \ldots \cdot p_k

siendo r \ge 0 y los p_i primos de Fermat distintos entre sí (recordemos que un primo de Fermat es un número primo que sea de la forma 2^{2^n}+1).

Es decir, que un polígono regular es construible si el número de lados del mismo es una potencia de 2, un primo de Fermat o producto de una cierta potencia de 2 (pudiendo ser 2^0=1) y varios primos de Fermat distintos. Y lo mejor del teorema es que es un si y sólo si, es decir, tenemos totalmente determinados los polígonos regulares que podemos construir con regla y compás. Así el triángulo (3=2^{2^0}+1), el cuadrado (4=2^2), el pentágono (5=2^{2^1}+1) y el hexágono (6=2 \cdot (2^{2^0}+1) son construibles con regla y compás pero el heptágono regular (7 \ne 2^{2^n}+1,\forall n) no lo es. Continuando, el octógono regular (8=2^3) sí es construible pero el eneágono regular (9=3^2 \ne 2^{2^n}+1,\forall n) no lo es.

Una de las implicaciones de este teorema fue probada por Gauss y la otra fue demostrada por Pierre Wantzel.

Una de las construcciones de polígonos regulares con regla y compás más conocidas es la del heptadecágono (polígono regular de 17 lados). La primera demostración de que esta construcción es posible se debe también a Gauss que la encontró cuando contaba con 19 años de edad, aunque parece ser que la primera construcción física de este polígono se debe a Johannes Erchinger. Parece ser que el hecho de encontrar la solución a este problema (que aparece en la sección VII de Disquisitiones Arithmeticae) hizo que Gauss se decantara por las Matemáticas en vez de por la Filosofía. Puede ser que sea ésta la razón por la que mandó que se grabara un heptadecágono en su tumba, aunque al final el albañil encargado del asunto, al ver la dificultad de la construcción y que apenas se distinguiría de un círculo, terminó grabando una estrella de 17 picos (Fuente: Dios creó los números, de Stephen Hawking). Al final del artículo tenéis un enlace a una página donde, entre otros, podéis ver cómo construir un heptadecágono con regla y compás.

De hecho 17 es el tercer primo de Fermat. Los cinco primeros (y los únicos que se conocen) son 3,5,17,257 y 65537, del cual ya hablamos hace unos días. La primera construcción que se conoce de este monstruo de polígono se debe a Johann Hermes y data de 1894, después de 10 años de trabajo. Si la construcción es correcta valió la pena tanto esfuerzo.

Y para terminar algo de información para los retos que nos lanzó Domingo en este comentario del primer post de la serie:

Fuentes de los 3 artículos



Fuente:

Gaussianos

24 de octubre de 2007

La ciencia aún tiene enemigos.
El negacionismo del cambio climático cae en todo el mundo.

Monte Hood en Oregon (USA)1985 - 2002.


El premio Nobel de Física Svante Arrhenius publicó en 1896 un estudio sobre La influencia del ácido carbónico en el aire sobre la temperatura en la Tierra. Arrhenius concluyó que el dióxido de carbono (CO2) que se acumula en la atmósfera está relacionado con la temperatura de la Tierra.

Este gas hace de invernadero: al evitar que se escape parte del calor que emite la Tierra hace que el planeta sea habitable. Simplificando: a más CO2, más calor; menos CO2, menos, aunque no se sepa qué tiempo va a hacer en Sevilla el 23 de diciembre. Ésa era una verdad científica incontestada. Hasta que se mezcló con la política.

En los años, 70, pero sobre todo en los 80 y los 90, los científicos comenzaron a ver que las concentraciones de CO2 en la atmosfera subían de forma alarmante e inexorable. De nuevo, tenía toda la lógica. La quema de combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo) producto de la revolución industrial se dejaba notar. Cada litro de gasolina emita 2,4 kilos de dióxido de carbono. Si la concentración de CO2 en la atmósfera antes de 1850 era de 280 partes por millón, ya va por 379 (la mayor concentración en al menos 650.000 años).



Los científicos predijeron años más cálidos, y se produjeron: 2005 y 1998 fueron los años más calientes desde que hay registros y seis de los siete años más cálidos han ocurrido desde 2001. Predijeron deshielos y el Ártico ha alcanzado este año su mínimo histórico y en 2040 se puede quedar sin hielo en verano; mientras los glaciares de todo el mundo, y especialmente de Groenlandia, retroceden a una velocidad sin precedentes.

Si quedaba alguna duda de que los científicos están todo lo de acuerdo que pueden estar, en enero pasado, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, que agrupa a 4.000 expertos, dio por zanjada cualquier controversia sobre la responsabilidad de la mano del hombre en el calentamiento y en tres semanas presentará en Valencia su informe definitivo en el que insisten en que el hombre está, con más de un 90% de probabilidad, detrás del calentamiento.

A no ser que uno tenga poderosas razones, oponerse a la ciencia no suele ser rentable para la propia imagen. Pero en este caso hay muchos intereses.

Admitir que el planeta se calienta implica que hay que hacer algo para evitar las desastrosas consecuencias (no hoy, como dicen los detractores, sino en 50 o 100 años). Supone intentar reducir el consumo de combustibles fósiles: petróleo y carbón. Implica ahorrar energía y elegir las fuentes renovables o la energía nuclear. Por eso, políticos, economistas y empresas decidieron, 100 años después, que Arrhenius no tenía razón.

Las petroleras han estado especialmente activas en este frente. Greenpeace ha acusado a la estadounidense Exxon-Mobil de financiar decenas de grupos de presión e instituciones para hacer dudar del cambio climático. Su intención no ha sido negarlo, sino sembrar la duda. Han copiado la estrategia que años antes siguieron las tabacaleras para poner en duda que el tabaco causase cáncer.

El American Enterprise Institute, financiado por Exxon-Mobil con 1,12 millones de euros, ofreció el año pasado 7.000 euros por cabeza a algunos científicos del IPCC para rebajasen las conclusiones de este grupo, según el diario británico The Guardian. Un funcionario de la Casa Blanca, que anteriormente trabajó para el mayor lobby petrolífero del país, modificó durante años informes sobre el cambio climático para rebajar la responsabilidad humana en el problema, según The New York Times. Este funcionario fue fichado después por Exxon-Mobil.

La actividad era especialmente intensa en EE UU, cuyo presidente, George W. Bush, llegó dudando del calentamiento aunque ahora ha suavizado enormemente su discurso. Su Administración ha considerado que los osos polares están amenazados, en un reconocimiento implícito de que el retroceso del hielo no es aleatorio, sino constante.

Bush no está sólo, pero casi. El presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, denunció que el cambio climático es "un mito". El primer ministro australiano, John Howard, otro de los países que no ha ratificado Kioto, también cambió radicalmente en 2006 su mensaje anti cambio climático: "Acepto la teoría del cambio climático, pero no la parte más catastrofista".

Hasta el vicepresidente de Exxon-Mobil Kenneth Cohen declaró este año: "Ahora sabemos suficiente, o la sociedad sabe suficiente, que el riesgo del calentamiento global es serio y que se debe actuar". Entre 1998 y 2005, Exxon-Mobil gastó 16 millones en estudios para negar el calentamiento.

Parte de la derecha cree que la ecología, y especialmente la lucha contra el cambio climático, es un invento para suplir al socialismo. Consideran que los llamamientos a dejar el coche en casa o a cambiar hábitos de vida son una intromisión intolerable del Estado en la vida privada. Para sustentar esta teoría desacreditan a los científicos.

Lea el artículo completo en:

Diario El País (España)
“I Congreso Internacional de Toxicología y Química Ambiental”

Toxicidad diaria puede llevar al cáncer advierten especialistas.



(RPP) Comer el lado “bueno” de una fruta a medio malograr, alimentos bien lavados pero que recibieron plaguicidas en tiempo no prudencial, vísceras de animales que bebieron aguas contaminadas con metales, o pasteles y hot dogs con ciertos colorantes, nos pueden encaminar fácilmente al cáncer. Por eso urgen acciones de profesionales toxicólogos que en el Perú no exceden de 20 a pesar de los múltiples riesgos a los que estamos expuestos a diario.

Esta alerta la dio el QF Jesús Lizano Gutiérrez, especialista en Toxicología y Química Legal, maestro en Bromatología y presidente del Comité Organizador del “I Congreso Internacional de Toxicología y Química Ambiental”, que organiza la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Wiener, a realizarse del 24 al 27 de octubre próximo.

Lizano Gutiérrez precisó que existen 63,000 sustancias diversas sintetizadas por el hombre para uso cotidiano que corresponden a fármacos, aditivos de alimentos, plaguicidas, productos cosméticos, para uso textil y en la industria automotriz, con los cuales la ciudadanía está en permanente contacto sin un control especial o bajo leyes de reglamentación generalizada.

Por su parte, el presidente del Congreso y decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, Dr. Enrique León Soria, afirmó que la Toxicología es una nueva ciencia en el Perú y puede considerarse como la ciencia de la salud y de la calidad de vida. “Por ello realizamos periódicamente investigaciones al respecto. Ahora alistamos este primer congreso internacional y próximamente formaremos especialistas y peritos toxicólogos, a través de una Segunda Especialidad en Toxicología y Medio Ambiente”, precisó León.

Destacados profesionales de México, Brasil, Estados Unidos, Argentina y Perú, compartirán conocimientos y experiencias en este evento internacional, a través de seis mesas redondas, cuatro conferencias y cuatro cursos pre-congreso. Los temas centrales son: toxicología ambiental y experimental, toxicología industrial y ocupacional, toxicología clínica y medicamentosa; toxicología alimentaria y regulatoria y, toxicología forense y social.

El evento está dirigido a químicos farmacéuticos, médicos, obstetrices, químicos, biólogos y profesionales, interesados en buscar el intercambio científico y técnico sobre toxicología y química ambiental; estimular la relación interuniversitaria; revelar trabajos de investigación; promover proyectos, y capacitar a profesionales y estudiantes en diferentes campos de acción. Mayores informes al teléfono 706-5555 o en la Av. Arequipa 440.

Escuhe en el audio nº 04 la entrevista que le realiza César Hildebrandt al Dr. Enrique León Soria:



Fuentes:

RPP

Blog de César Hildebrandt


Página web del Congreso

23 de octubre de 2007

Personajes - Patricia Majluf:

"Hasta los años 50, en toda la costa se comía anchoveta"





La harina de pescado es un alimento casi milagroso. Para los peruanos puede serlo si consumimos su componente principal: la anchoveta. Patricia Majluf, conocida por su trabajo con los lobos de mar y por su postura conservacionista, es promotora de la anchoveta para consumo humano.

El Niño del 97 y del 98 causó la más alta mortalidad en los lobos de mar que se haya registrado. El 80% de lobos del Perú desapareció en tres meses. Y la extracción masiva de anchoveta reduce la cantidad de alimento que necesitan para recuperarse", explica Patricia Majluf.

¿Cuántos lobos hay?
Los chuscos están por debajo de 50 mil -había más de 160 mil antes de El Niño-. Y los finos están en menos de 10 mil. Imarpe (Instituto del Mar Peruano) ha recomendado cuotas de captura más bajas -por debajo de seis millones de toneladas al año, que igual la mantiene como la segunda captura más grande del mundo de una sola especie-, con lo cual se ha logrado cierto crecimiento.

¿Cuáles son los hábitos de los lobos?
A los lobos machos se les atribuía vivir en un harén. Cuando uno estudia sus hábitos durante años, encuentra que ellos copulan las veces que quieran con quien quieran ha sta que encuentren el que buscan. Ahí se sientan en el territorio de uno, crían a sus cachorros y, después, se van con otro. En general, quienes habían estudiado los lobos habían sido personas muy machistas.

¿Usted ha nadado entre ellos?
Cuando uno bucea con lobitos, nos jalan el cinturón o las aletas, nos soplan burbujas. Es bonito, pero no para cualquiera. En época reproductiva, los mayores pueden atacar. No les gusta que se acerquen a sus crías.

Hablemos de la anchoveta. El ser humano es su principal consumidor.
Sí, pero para harina. El 40% de las pesquerías del mundo se va a harina para darle de comer a algún animal. Lo que pasa es que es la mejor proteína, y deberíamos comérnosla nosotros directamente. En otros países, lo que aquí no comemos, como sardinas, jureles, caballas y anchovetas, es buscadísimo.

¿Antes se comía?
Hasta los años 50 se comía en todas partes. En cualquier poblado costero, uno lo escucha: que yo comía anchoveta, que los cerros de Huacho estaban cubiertos de anchoveta secándose. Un amigo me contó que, en Supe, lo hacían barrer su salón y que encontraba cabezas de anchoveta, porque los chicos iban con anchoveta seca en el bolsillo. Eso masticaban todo el día; entonces, estaban nutridísimos.

¿Y por qué se dejó de comer?
Porque se fue para harina. La gente comenzó a identificar con ella el mal olor que sale de la producción de harina de pescado.

Usted impulsa el consumo humano de anchoveta. ¿Cómo lograrlo?
Cuando uno trabaja en conservación marina, sabe que la extracción masiva de anchoveta es el factor principal que limita la productividad de las especies que dependen de ella. Pregunta: ¿por qué pescamos tanto? Siempre dicen que por las divisas, exportaciones y demás. ¿Cómo pescar menos? Dando mayor valor al pez para pescar menos y ganar lo mismo. ¿Cómo? No moliéndolo para harina -se necesita entre seis y cuatro toneladas de pescado para una tonelada de harina- sino vendiéndoselo directamente a la gente; entonces, una tonelada pescada será una tonelada vendida. Pero la gente no lo come. ¿Por qué? Dicen que tiene hueso, que se malogra, 20 mil excusas.

¿Cómo desmontar tales creencias?
Pregunté dónde podía comer anchoveta fresca. Me contactaron con Juan Bacigalupo, el único que vende anchoveta fresca en Lima. Las probé. Eran riquísimas, mejores que la mejor sardina española. Me dejó unas latas. En paralelo, después de meses, había conseguido una cita con Ga stón -el único que podía lograr que la gente comiera algo así-. Fui con mis latas y le dije 'come'. Comió, me dijo qué rico, qué hacemos. El objetivo era lograr una comida atractiva con anchoveta, con buena presentación, de excelente calidad. Después, el presidente Alan García se interesó en el tema y él le dio un impulso aún mayor a la campaña.

¿Ha aumentado el consumo?
Sí. Ya está enlatada en casi todos los supermercados. Aún tenemos limitaciones para ofrecerla fresca, pero eso se va a ir resolviendo. En los restaurantes la piden. Y ya viene la segunda semana de la anchoveta. No podemos ignorarla. Siempre se ha dicho que la cultura se ha constituido sobre la agricultura. Hace cinco mil años, en el Perú apareció Caral -de la antigüedad de los sumerios y los egipcios-. En Caral todos comían pura anchoveta. Él único cultivo agrícola a escala era el algodón, que servía para hacer redes y pescar anchoveta.



Fuente:

Peru 21
50 ideas sencillas para salvar el planeta (III)


31. Más sobriedad

Apueste por la vida simple, consuma menos, piense más. El economista E. F. Schumacher terminó sus días como agricultor y escribió el libro-filosofía Lo pequeño es bello. Toda una filosofía de vida. Según el Informe Europeo sobre Adicción al Consumo, el 15% de la población es adicta al consumo y un 46% de la juventud compra en exceso. Pensemos un poco: los países desarrollados (un 20% de la población) emplean el 80% de los recursos naturales. Si todos los habitantes del planeta consumieran a ese ritmo, la Tierra quedaría agotada en poco tiempo. Antes de comprar una nueva prenda, un nuevo aparato, piense si realmente es necesario. Detrás de cada objeto, por simple que sea, hay un consumo de energía, una generación de residuos, un gasto de agua.

32. Piense en lo que tira

El escritor mexicano y premio Nobel Octavio Paz se mostraba muy crítico: "Después de haber caído en la idolatría de los sistemas ideológicos, el siglo XX ha terminado en la adoración de las cosas". Antes de comprar, reutilice. Un poco de imaginación y podemos ahorrarle muchos disgustos a la Tierra (y al bolsillo). Un cartón de huevos puede reciclarse como un juguete para los niños; una botella bonita de vidrio, de pequeño jarrón; los calcetines se pueden convertir en muñecos; con restos de telas se pueden hacer colchas o mantas para el sofá. Hay cientos de ideas. Y no queda cutre; todo lo contrario, le da un punto original a nuestra casa, una decoración comprometida con el planeta.

33. Límites a la 'fast-fashion'

Somos muy críticos con la fast-food; pues lo mismo debemos hacer con la fast-fashion (moda rápida), prendas de usar y tirar que apenas duran una temporada. Eso, desde el punto de vista ecológico, resulta una aberración. Déles una segunda oportunidad a las cosas. Acuda a comercios donde se vende ropa de segunda mano. Ayude a que todos estos objetos tengan una nueva vida frente al impulso despilfarrador de acortar cada vez más su vida con lemas como "está pasado de moda" o "redecora tu vida".

34. Más madera sostenible

La madera es un producto muy ecológico, pero cuando lleva el nombre exótico de alguna especie tropical puede haber salido de la deforestación de las últimas selvas vírgenes del planeta. Para estar seguros de que el producto que queremos comprar procede de una explotación sostenible, lo mejor es pedir madera certificada con el sello FSC (Forest Stewardship Council). Si exigimos este distintivo en todas las tiendas, ayudaremos a que se vaya generalizando. Ya son 60 las empresas españolas que venden FSC.

35. Comercio justo

Cuando compra algo, ¿piensa de dónde viene? Granito de arena a granito de arena, pequeña decisión a pequeña decisión, el consumidor puede influir mucho en lo que se produce y cómo se produce. Hemos de tomar conciencia de que nuestras acciones, por insignificantes que nos parezcan, tienen consecuencias ambientales, sociales y económicas. Una recomendación: acudir a las tiendas de comercio justo que han abierto diversas ONG. Hay cientos, con el aval de asociaciones como Intermón-Oxfam.

36. Papel reciclado

En la papelería, compre productos (carpetas, libretas, cuadernos, folios) elaborados con papel reciclado y sin blanquear con cloro.

37. Bancos con iniciativa

A la hora de ahorrar, acuda a aquellos bancos que sepa que invierten una parte de sus beneficios en promover iniciativas sociales y ambientales, como Triodos Bank.

38. La dignidad del trabajo

Ayude a mantener lo hecho con calidad y dignidad. Evite las producciones industriales masivas en fábricas de países donde no tenga claro que respetan a los trabajadores.

39. Juguetes y tiempo

No sature a los niños regalándoles juguetes que no van a apreciar. Valoran más otras cosas: que los mayores les dediquen más tiempo o les enseñen a fabricarse sus propios entretenimientos usando la imaginación.

40. Infórmese

Lea prensa, siga la actualidad, interésese por el mundo. Un consumidor informado es un consumidor responsable. Así sabrá qué empresas son más insostenibles.

41. Un habitante, una semilla

En el siglo XX, los 5.000 millones de hectáreas cubiertas de bosques se redujeron a menos de 4.000 millones, según el Banco Mundial. Plante un árbol. Y mejor de una especie autóctona. Aparte de la satisfacción de asistir a su crecimiento y mejorar el paisaje en un país con tanta tendencia a la desertificación como España, hay un dato fundamental para frenar el cambio climático: por término medio, un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida.

42. Cuidado con el fuego

Muy importante: evitar los incendios forestales. En la última década, la media de superficie forestal calcinada en España ha sido de 118.000 hectáreas por año. En el 73% de los fuegos influye -por intención, imprudencia o negligencia- la mano humana. Debemos ser muy cuidadosos en nuestras estancias en el campo: no encienda fuego en el campo, ni para quemar rastrojos ni pastos, ni para barbacoas o fogatas. En la época de alto riesgo, meses de verano, y especialmente si hay sequía, mejor no hacerlo ni en los sitios habilitados para ello; cualquier chispa puede acabar en un desastre. No arroje al suelo cerillas ni colillas, ni ningún objeto en combustión, ni papeles, plásticos, vidrios o cualquier otro residuo susceptible de entrar en combustión y originar un fuego.

43. Sin motores

Por las zonas rurales y los parajes naturales intente usar lo menos posible los vehículos de motor, que rompen la calma que tanto nos gusta, ahuyentan a los animales, trastornan la tranquilidad de los habitantes de los pueblos y, en los caminos forestales, erosionan gravemente el suelo. Circular con el todoterreno por todos los rincones es más hortera y depredador que aventurero; lo mismo sucede con los quad, desgraciadamente tan de moda. Infinitamente mejor es ir en bici, a caballo, en burro o andando.

44. Mejor rehabilitar

Si busca una casa en el campo, es mejor que elija la rehabilitación de una antigua edificación de pueblo que las nuevas construcciones de urbanizaciones. Es posible que sea más engorroso y quizá hasta más caro, pero la opción de la casa típica tiene más encanto, al final la haremos más nuestra, y evitaremos los desarrollos urbanísticos indefinidos que tanto están agrediendo nuestros paisajes. Esto mismo se puede aplicar a las costas. Es mejor optar por lo ya construido que invadir más zonas naturales.

45. Denuncie las tropelías

Denuncie al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) (062), muy activo y eficaz, los atentados que contemple contra el medio natural; desde alguna instalación que está contaminando un río o un arroyo hasta la quema de rastrojos o neumáticos, o vertederos incontrolados, o el uso de venenos, que siguen haciendo estragos en el campo español, y alambradas ilegales. Denuncie también todos aquellos proyectos urbanísticos ilegales que sólo buscan el enriquecimiento rápido de unos pocos a costa de maltratar el paisaje natural. No se instale en la comodidad mirando hacia otro lado.

46. Menos exploradores

Respete las normas de cada espacio natural en todo lo relativo a zonas de acampada y de escalada. Muévase por estos espacios sin salirse de las rutas habilitadas.

47. De pueblo en pueblo

El turismo rural es una magnífica manera de contribuir a las modestas economías de la gente que vive en el campo y de ayudar a fijar población en los pequeños pueblos.

48. El 'souvenir'

Una forma maravillosa de contactar con la naturaleza y encariñarse con ella es fotografiarla. Una afición entretenida y mucho menos impactante que meter ruido con un quad.

49. Cuestión de setas

A la hora de recoger setas, no hay que arrancarlas, sino cortarlas con una navaja por el tronco. Además, lleve una cesta en lugar de una bolsa de plástico para dejar que las esporas vayan desperdigándose.

50. El lenguaje natural

El mundo natural es un libro que hay que saber leer. Podemos dotarnos de guías que nos enseñen los nombres de aves, árboles, plantas, insectos, fenómenos geológicos...

Fuente:

Diario El País (España)

22 de octubre de 2007

50 ideas sencillas para salvar el planeta (II)



11. Conducir menos

La regla más importante para hacer más habitable nuestro entorno urbano: conducir menos. El transporte público en España consume seis veces menos energía, por cada viajero, que el privado, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Los coches consumen ahora un 20% menos que hace 20 años, pero aun así, el transporte es responsable en España de un tercio de las emisiones de CO2. Los datos cantan: está comprobado que uno de cada diez viajes que se realizan en coche en la ciudad es para moverse menos de 500 metros, una distancia que prácticamente todos podemos cubrir saludablemente caminando. Si fuéramos a pie en todos los desplazamientos de menos de dos kilómetros, podríamos ahorrar a España casi 1.000 millones de litros de combustible al año.

12. Eco-coches

Si nuestra única opción es el coche, busquemos uno que consuma lo menos posible. Pensemos en las opciones de modelos híbridos. O en echar al depósito biocarburante. En www.idae.es podemos encontrar una base de datos con el consumo de cada modelo. No olvidar que los vehículos más grandes gastan más que los pequeños. Y buena parte de su consumo dependerá también de la persona que esté al volante. Una conducción eficiente puede reducir el gasto de combustible y la emisión de CO2 un 15%. Primera regla: una velocidad moderada y constante.

13. Ciudad mediterránea

Si está buscando casa para alquilar o comprar, baraje seriamente la posibilidad de vivir en el núcleo de la ciudad, preferentemente en un edificio antiguo rehabilitado. No dejemos morir el modelo de ciudad mediterránea, compacto, tan humano, y lo cambiemos por el de urbe extendida, desperdigada, al estilo de las norteamericanas, una sucesión de urbanizaciones en las que resulta difícil establecer relaciones entre vecinos y que nos obligan a depender del vehículo privado.

14. Más zonas verdes

Reclamemos zonas verdes, pequeños pulmones para nuestra ciudad. Cumplen una importante función psicológica. Está probado que en barrios con zonas de esparcimiento verde, los niveles de conflictividad, estrés y depresión de sus vecinos disminuyen. Son una válvula de descongestión. Y exijamos que no se pierda la tradición del jardín árabe. En vez del uso de césped a diestro y siniestro ?costumbre heredada de los húmedos países anglosajones?, pidamos plantas autóctonas, que requieren menos riego y más imaginación.

15. Menos ruidosos

Un poco de silencio, por favor. Cuidar el medio ambiente no es sólo por la salud del planeta, sino también por la nuestra, por el equilibrio de todos los seres que habitamos la Tierra. Por eso debemos evitar que nuestro comportamiento en la ciudad sea muy ruidoso. Según la OCDE, el 20% de los habitantes de la UE sufren un nivel de ruido por encima del límite establecido por la OMS como aceptable: 65 decibelios. La contaminación acústica deteriora la calidad de vida de una ciudad y tiene además efectos directos sobre la salud; los más claros: nerviosismo, irritabilidad y estrés. Según el Observatorio de la Sostenibilidad en España, el 35% de las quejas por ruido proceden de locales de ocio.

16. Ocio sin consumo

Elija un ocio menos consumista. No deje que la obsesión por comprar le condicione y se convierta en el protagonista de su tiempo libre.

17. Más bicicletas

Muévase en bicicleta, si la orografía, clima y tráfico de su ciudad lo permiten. Y si ve que no es seguro desplazarse sobre dos ruedas, exija a su Ayuntamiento carriles bici.

18. Escapes

Avise a averías de los servicios municipales en cuanto detecte un escape de agua en la red de distribución.

19. El brillo de las estrellas

Pida a su Ayuntamiento que la iluminación de las calles sea eficiente y de bajo consumo, que no despilfarre luz hacia el cielo, que, además, contamina las estrellas.

20. Más participativos

El 80% de la población europea y el 60% de la mundial viven en ciudades. El ritmo de concentración urbana continúa a un ritmo cada vez más acelerado. No adopte una actitud pasiva. Movilícese. La ciudad la hacemos entre todos. Participe en movimientos y plataformas vecinales, y tenga en cuenta los compromisos ambientales de verdad cuando vote.

21. La bolsa o la vida

Cuando vayamos a la compra, no olvidemos llevar nuestra propia bolsa, cesta o carrito. Las bolsas de plástico suponen un coste ambiental demasiado elevado para utilizarse en un único trayecto del mercado a casa. Pueden tardar cientos de años en descomponerse; en sus poco más de 25 años de historia se han convertido en una plaga. La web www.reusablebags.com asegura que cada minuto se fabrica en el mundo cerca de un millón de bolsas de plástico. En España se estima que se reparten al año 10.500 millones de estas bolsas, lo que equivale a más de 230 por persona. Ahorre al planeta sus 230 usando la cabeza. También puede pedir a su establecimiento habitual que faciliten otro tipo de bolsas reutilizables.

22. Apueste por lo biológico

Apúntese a los alimentos ecológicos, también denominados biológicos o bio. Provienen de una agricultura y una ganadería extensivas que no usan productos químicos sintéticos para aumentar su rendimiento o para luchar contra las plagas. España es uno de los mayores productores de alimentos biológicos, pero la gran mayoría de lo obtenido se dedica a la exportación. ¿Es que no sabemos apreciarlo nosotros? Apoye el esfuerzo de estos agricultores y ganaderos que han decidido cambiar por el medio ambiente.

23. El vidrio se recicla bien

¿Vidrio, tetrabrik, plástico o lata de aluminio? ¿Cuál escoger cuando un mismo producto se puede encontrar en diferentes envases? "Lo mejor es el cristal", opina Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, que asegura que no sale a la compra sin su cesto o su bolsa de tela. ¿Y después del vidrio? Según dice, el plástico que no sea PVC y la lata resultan más fáciles de reciclar que el tetrabrik. "De todas formas, ante la duda, yo cojo el que ofrezca menos envase por más contenido".

24. Un respeto a los peces

En la pescadería, debemos leer la etiqueta identificativa de cada pescado. En ella ha de figurar el tipo de aparejo utilizado en su pesca. Cuanto más selectivo, más sostenible (mejor con anzuelos o palangres que con redes). Y recuerde: "Pezqueñines, no". La talla mínima de una sardina debe ser de 11 centímetros. Y la del boquerón, de 9 en el caladero mediterráneo y 12 en el cantábrico, noroeste y golfo de Cádiz. Podemos consultar las tallas mínimas en la web del Ministerio de Agricultura.

25. Menos carnívoros

Para producir un kilo de trigo se necesitan unos 1.000 litros de agua, y para un kilo de arroz, 1.400 litros, según el Consejo Mundial del Agua. En cambio, para un kilo de ternera se requieren 13.000 litros. ¡Vaya con la carne! Reduzcamos su consumo. No hace falta comer tanta; con dos o tres raciones semanales es suficiente. Con la comida, pensemos ante todo en la salud. También suele ser lo más ecológico. Hagamos caso a los expertos en nutrición y sigamos una dieta equilibrada con mucha fruta y verdura.

26. Cercanías

Compre productos locales, ya que para llegar hasta el mostrador del mercado habrán requerido menores desplazamientos y, por tanto, menos gasto energético.

27. Agua del grifo

Piense bien si merece la pena comprar agua embotellada cuando se puede beber la del grifo. Incrementa el gasto en energía y creará un futuro residuo.

28. Sin bandeja

Compre alimentos naturales a granel siempre que sea posible. Reducirá envoltorios y ganará calidad. Evite llevarse a casa esas bandejas blancas cada vez más habituales en el súper.

29. Alerta: transgénicos

Uno de los enemigos número uno de los ecologistas son los transgénicos. Recomiendan no consumirlos porque, dicen, todavía faltan pruebas que demuestren su inocuidad para la salud y el medio ambiente. Su presencia debe ir notificada en la etiqueta del producto.

30. El pequeño comercio

Evitemos ir en coche a un establecimiento lejano si podemos realizar la compra caminando sin salir del barrio. Apoye el pequeño comercio, savia del modelo mediterráneo de ciudad.

Fuente:

El País (España)

21 de octubre de 2007

50 ideas sencillas para salvar el planeta (I)



Wangari Maathai, Nobel de la Paz en 2004: "No son las cosas grandes las que marcarán la diferencia, sino más bien los pequeños pasos que demos cada uno cada día". Es nuestra apuesta en esta nueva andadura. Cambiemos el rumbo. Está a nuestro alcance. Cada uno de nosotros, cada lector, cada periodista tiene en su mano más poder del que se imagina. Con sus pequeñas decisiones diarias -qué compra, dónde, cómo va a trabajar, cómo es su casa, a quién vota, dónde ahorra, qué come...- puede lograr que el planeta se recomponga.

Seguramente haya escuchado (probablemente también lo haya pensado): "¿Para qué cambiar nuestros pequeños hábitos de consumo, si quienes realmente ostentan el poder siguen comportándose igual?". Nos minusvaloramos. Si nosotros exigimos otros productos, otras actitudes, Gobiernos y empresas deberán adoptar otros registros. Confianza y optimismo. Otro Nobel de la Paz, Martin Luther King: "Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo hoy aún plantaría un árbol". No se piden grandes esfuerzos, ni siquiera renunciar a la comodidad. La misma recomendación sirve para las compras que para nuestra vida: rechace el exceso de envoltorios, el empaquetado superfluo; lo único que hace es complicar nuestra bolsa de la basura. E. F. Schumacher, economista: "Debemos vivir con sencillez para que otros, sencillamente, puedan vivir".


1. Otras bombillas

Cambie las bombillas incandescentes por otras de bajo consumo. Son más caras, pero duran hasta diez veces más, y gastan entre cuatro y cinco veces menos. Éste era el primer consejo de la campaña de promoción de la película Una verdad incómoda, de Al Gore. El Gobierno australiano obligó a comienzos de año a acometer ese cambio en todo el país, toda una revolución de bombillas. En España, cada hogar es responsable de producir hasta cinco toneladas anuales de CO2, principal causante del efecto invernadero. Tenemos que disminuir el consumo de energía. Nuestro comportamiento es decisivo para frenar el cambio climático, que, según los expertos, provocará este siglo un aumento de las temperaturas medias de dos a cuatro grados, una subida de las aguas de los mares de 28 a 43 centímetros y la extinción del 20% de las especies.

2. Demasiada basura

Las bolsas de basura de nuestras casas no paran de engordar. Otro síntoma más de la sociedad de consumo. En 1990, un español generaba una media de 323 kilos de residuos domésticos al año; en 2004, esta cantidad había aumentado a 524 kilos, según el Observatorio de la Sostenibilidad en España. Recuerde la triple regla de oro para gestionar bien los residuos: reducir, reutilizar y reciclar. La sociedad avanza en el reciclaje, pero no en las dos primeras opciones. Del cerca de kilo y medio de residuos que generamos cada uno al día en casa, casi medio kilo corresponde a envases y envoltorios. Estos materiales son muy voluminosos, y a menudo también superfluos e incluso complicados de reciclar. Debemos evitar comprar productos con exceso de embalaje. Si seguimos esta sencilla regla, nuestras bolsas de basura habrán solucionado buena parte de su sobrepeso.

3. El sol en casa

Las energías renovables se están implantando rápidamente. Los paisajes se han llenado de aerogeneradores (en algunas zonas hasta en exceso, con un impacto visual y auditivo sin calibrar). En poco tiempo se instalarán también en plataformas marinas. Y, según las nuevas normas de edificación, toda vivienda de nueva construcción debe incorporar unas superficies mínimas de colectores solares. Además, existen subvenciones para instalar placas fotovoltaicas; las compañías eléctricas están obligadas a comprar la energía que se genere con ellas a un precio con incentivo. A pesar de ser un país privilegiado en este sentido, a pesar del extraordinario potencial de sol con que contamos, España está muy por detrás en instalación de paneles en casas respecto a otros países, como Alemania y Austria, que soportan muchos más días nublados.

4. Un jersey y un toldo

Si tiene calefacción individualizada, instale un termostato para controlar el gasto. Antes de subir la temperatura o recurrir al aire acondicionado, probemos otras opciones que no requieran energía, como ponerse un jersey en invierno o generar corrientes cruzadas de aire en verano. Echemos mano también de toldos, persianas y ventiladores en época de calor. Y vigilemos a qué hora ventilamos las estancias. Si al final no son suficientes estas medidas, al menos habremos reducido las necesidades de calor o frío de la situación inicial. Recuerde, además, que las mejoras en el aislamiento de la vivienda permiten obtener ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción y aire acondicionado.

5. Desechos tecnológicos

Cuidado con la basura tecnológica; los aparatos electrónicos contienen sustancias peligrosas. Una batería de cadmio del móvil puede contaminar 600.000 litros de agua. No tire estos residuos a la basura. Llévelos a un punto limpio. Y piense dos veces antes de cambiar de aparato. Para fabricar un ordenador se han necesitado 240 kilos de combustibles fósiles, 22 kilos de productos químicos y 1.500 litros de agua. Fabricar un teléfono supone generar hasta 75 kilos de residuos contaminantes, aunque luego nos vendan como un gran adelanto su pequeñísimo tamaño.

6. Grifos en buen estado

Ojo con el agua. Revise todos los grifos de la casa. Que no goteen. Una forma de reducir el consumo es colocar difusores de caudal.

7. Vigile las facturas

Compruebe cada mes las facturas de agua y energía para llevar el control del consumo. Es más, propóngase bajarlo. Márquese un reto, un objetivo. Si lo logra, doble satisfacción.

8. Al mercadillo

Compremos muebles duraderos. Esto no quiere decir que tengan que ser nuevos, también podemos reciclar alguno o acudir a tiendas de segunda mano.

9. Gota a gota

Si tiene jardín, instale riego por goteo. Elabore su propio abono (compost) con los restos orgánicos. Y cuide mucho el uso de plaguicidas y fertilizantes químicos.

10. Cartas sin papel

Pidamos que las facturas y extractos mensuales lleguen a nuestro correo electrónico en lugar de al buzón de cartas de casa. Menos papel que tirar.

Fuente:

Diario El País

20 de octubre de 2007

Mitos sobre los alimentos (IV)

Kati Konersman -

Finalizamos con los mitos y creencias que muchos compartimos y lo que la ciencia ha podido demostrar.



36.— Cuando se tiene un ataque de hígado, nada mejor que un té con limón. Sí, pero es aún mejor cuando es un té de limón (trozos de limón cortados y hervidos en agua), porque mejora el funcionamiento vesicular.

37.— Tomar vitamina C de noche puede provocar insomnio. Falso. La vitamina C es antioxidante, favorece la cicatrización de heridas y es útil en el tratamiento de infecciones respiratorias. No presenta ningún efecto secundario de insomnio.

38.— Las sodas de lima-limón ayudan a combatir la fiebre. No es exacto. Los médicos acostumbran recetarlas para compensar la deshidratación en lugar de las colas que, por su alto contenido de cafeína, pueden producir ansiedad en el paciente.



39.— Una copa de vino diaria disminuye el riesgo de un infarto. Es posible, en tanto el vino tiene un pigmento (las antocianinas) que eleva el colesterol bueno, pero hay que tener presente que el máximo de vino recomendable son dos copas diarias (28 gramos de etanol) para los hombres, y una copa al día (14 gramos) para las mujeres. Pasado ese límite, el exceso de alcohol es dañino para el hígado.

40.— La cerveza produce hinchazón, pero no engorda. No. Está científicamente comprobado que la cerveza no hincha, pero sí engorda, porque se fermenta y tiene tenor alcohólico (5g cada 100 cc) además de carbohidratos por la malta.

41.— La gelatina no engorda. Depende. Si es sugar free, prácticamente no tiene calorías, pero si es común, con sabor, tiene 60 calorías por taza.



42.— El azúcar mascabada engorda menos que la blanca. No hay diferencias significativas. El azúcar mascabada (no refinada) tiene apenas un poco menos de calorías que la blanca (carbohidratos puros), pero aporta algo más de vitaminas y minerales.

43.— El consumo de sacarina produce cáncer. No. Todos los edulcorantes autorizados que se venden son seguros para el ser humano en las dosis recomendadas por la Oficina de Alimentos y Medicinas (FDA). Para que las ratitas de los experimentos pudieran desarrollar el cáncer de vejiga que se le atribuye, ingirieron el equivalente a un tazón diario de edulcorante artificial, cantidad exorbitante para el consumo humano.



44.— Después de comer sandía no se debe beber vino. No es cierto. Su mezcla no tiene efectos adversos.

45.— El líquido debe beberse entre comidas. Eso depende de las personas. Si se trata de un niño inapetente, es mejor no ocupar su volumen gástrico con bebidas o si se trata de una persona mayor (que cuenta con menor cantidad de jugos digestivos), no hay que darle sopa o caldo antes de la comida porque va a diluirle los jugos gástricos y dificultaría su digestión. En adultos sin patologías, beber y comer al mismo tiempo favorece la digestión y la acción de las fibras.

Si tiene preguntas, sugerencias o comentarios para la autora de esta columna, escriba a: szamoska@usc.edu.

Fuente:

La Opinión Digital

19 de octubre de 2007

Mitos sobre los alimentos (III)

En "Conocer Ciencia" continuamos con mitos y creencias, sobre los alimentos, que muchos compartimos y lo que la ciencia ha podido demostrar.



25.— Es bueno consumir yogur cuando se toma antibióticos. Sí. Los antibióticos destruyen la flora intestinal y los lactobacilos del yogur la reconstituyen. También son buenas las leches fermentadas o los probióticos.

26.— La pimienta es mejor que la sal. Si bien no aumenta la presión arterial, por su alta propiedad irritante no es recomendable en personas con problemas gástricos, hemorroidales o cuando se tienen divertículos en los intestinos.



27.— La sal engorda. La sal no engorda, porque, al igual que las vitaminas y los minerales, no aporta calorías. Pero sí favorece la retención de líquidos.

28.— La fruta engorda más si se come como postre. No. Como cualquier otro alimento, la fruta engorda sólo si se come en exceso. Por lo tanto, puede comerse en cualquier momento del día. Es más, hoy sabemos que la vitamina C que contiene la fruta permite, al ser consumida como postre, una mayor absorción del hierro si en la comida se comió carne.

29.— Las galletitas de agua tienen menos calorías que el pan blanco. No, las galletitas tienen grasa, por lo tanto, a igual cantidad, el valor calórico es mucho mayor. El pan blanco tiene de 70 a 120 calorías por rebanada y 10 galletitas saladas contiene la misma cantidad de calorías.

30.— El queso mozarella engorda más que el panela. Depende de qué mozarella y de qué tipo de queso panela. Lo importante está en poner atención a siempre comprar las variedades que están elaboradas con leche descremada, no entera.

31.— El té y el mate son digestivos. No está demostrado. Hay, sí, tés de hierbas que colaboran en la digestión, como son los de hierbabuena y manzanilla, así como los de jengibre.



32.— La margarina engorda menos que la manteca. No. La margarina y la manteca tienen prácticamente las mismas calorías. Cuando se trate de margarinas, las ligeras (light) tienen menos calorías.

33.— El pan tostado engorda menos que el pan fresco. No. Una rebanada de pan de 50 calorías va a seguir teniendo 50 calorías aunque se tueste. La diferencia es que va a pesar menos por la evaporación de agua. El tostado tiene además la ventaja de hacer más digestivo el almidón del pan.

34.— La compota de ciruelas pasas es laxante. Sí. Las ciruelas, ya sean en compota, frescas o secas, tienen una sustancia que contribuye a la contracción del músculo intestinal y, por lo tanto, alivian el estreñimiento.

35.— El té de tila es sedante. Sí, al igual que la hierba llamada pasiflora o valeriana produce un efecto relajante, aplaca y disminuye la angustia.

Si tiene preguntas, sugerencias o comentarios para la autora de esta columna, escriba a: szamoska@usc.edu.

Cortesía de:

Opinión Digital

17 de octubre de 2007

Mitos sobre los alimentos (II)

Kati Konersman -
26 de septiembre de 2007 -



16) Para broncearse hay que comer zanahorias. En parte sí, porque tiene betacaroteno (un pigmento que hay en las verduras de color amarillo, rojo o anaranjado y en los vegetales de hoja verde), que favorece una asoleada más intensa.

17) No hay que cocinar con vino. No es así. La cocción con vino tiene sus ventajas: permite utilizar una menor cantidad de sal porque resalta el sabor original de las comidas sin alterar su contenido calórico. Además, la graduación alcohólica desaparece con la cocción y muchas veces suaviza el alimento cocinado.



18) La lechuga previene el cáncer. Sí. Las diferentes clases de lechuga y verduras de hojas verdes contribuyen a disminuir el riesgo de cáncer y puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, el infarto y las cataratas por su contenido de vitaminas C, E y carotenos.

19) La espinaca da fuerza. Sí, pero no tanto como se cree. Su consumo se popularizó a partir de la década de 1950, porque una mala transcripción de un informe científico le adjudicó 10 veces más hierro del que en realidad contiene (23 mg por una taza) y Popeye hizo el resto.

Sin embargo, pocos saben que supera a la zanahoria en betacaroteno, y que 3/4 de taza de espinacas cocidas proveen el 100% de nuestros requerimientos de vitamina B6, el 50% de la vitamina C, el 25% de ácido fólico y un sorprendente 300% de vitamina K. También provee hierro y potasio, es 100% dietética, libre de grasa, y sólo contiene 23 calorías por taza.

20) Hay que tomar por lo menos dos litros de agua por día. Sí, es fundamental. Cuando aumenta la proporción de agua en el organismo mejora el funcionamiento de los riñones y se incrementa la capacidad de desintoxicación y de defensa.

21) La lenteja es la carne de los pobres. Sí, es tan nutritiva como la carne, pero sólo cuando se la combina con arroz, cebada o trigo. De esta forma, todas las legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles) son buenas fuentes de proteína y energía.

22) El potasio es bueno para la presión arterial alta. Así es, porque regula los niveles de líquido en el organismo y ayuda a eliminar el exceso de sodio, evitando que suba la presión arterial. El potasio está en las frutas secas, chabacanos, plátano y vegetales de hoja, preferentemente crudos, y en la papa cocinada con su cáscara.




23) La papa no tiene valor nutritivo. No es verdad. La papa es riquísima en potasio, almidón y vitamina C.

24) Un jugo de naranja al día evita los resfríos. No los evita, pero aumenta las defensas por las propiedades antiinfecciosas que posee la vitamina C.

Si tiene preguntas, sugerencias o comentarios para la autora de esta columna, escriba a: szamoska@usc.edu.

Fuente:

La Opinioón Digital

16 de octubre de 2007

Mitos sobre los alimentos (I)

Kati Konersman -

Todo hemos escuchado historias acerca del valor de los alimentos. Hemos oído que algunos nos dan la fuerza de Superman, que otros ayudan a que no se caiga el cabello, etc. Los mitos de los alimentos son persistentes porque cuentan con la fuerza de la tradición y se alimentan de la nostalgia por las voces, los olores y los sabores de la infancia.

Tampoco podemos decir que son del todo falsos, están elaborados con partes iguales de fantasía, creencias y cultura. Pero, aunque parezcan inofensivos, pueden ser peligrosos en materia de alimentación porque se vinculan directamente con la salud.

Le cabe a la ciencia ir revisando estas creencias para ubicarlas en su lugar, porque ya desde la antigua civilización china se equipara alimentación con remedios: "La salud y la enfermedad —decían— entran por la boca".

Hoy se sabe que sin sopa hubiésemos crecido igual de sanos, que no es importante en toda dieta el plato de fideos y que un vaso de jugo de toronja puede engordar más que comer una plátano si éste es enorme; pero también se sabe que toda dieta saludable dependerá de cada persona, de si se es hombre o mujer y del momento de la vida en que se encuentre.

Aquí revisaremos algunos mitos a la luz de los más recientes investigaciones de la ciencia.



1) El apio y las nueces son afrodisiacos. No está comprobado. Numerosas culturas de la antigüedad creyeron ver la causa del deseo sexual en las propiedades de ciertas plantas, frutas secas y raíces que tenían formas similares a los genitales masculinos. De todos modos, hoy se sabe que las frutas secas contienen vitamina E —denominada vitamina de la fecundidad— que a pesar de no ser afrodisiaca actúa como estimulante del sistema reproductor: su falta puede producir esterilidad y problemas para llevar adelante la gestación, tal como se comprobó en animales de laboratorio.

2) Un jugo de toronja en ayunas quema las grasas. No, pero ayuda a eliminarlas. Cualquier fruta cítrica que tenga fibras (kiwi, guayaba, limón, toronja o naranja) ayuda a que la vesícula funcione mejor, y elimine las grasas a través del intestino.

3) Las frituras producen acné. No está comprobado, aunque algunos dermatólogos asocian la aparición del acné con el consumo de frituras, chocolates y carnes con grasa.

4) El jamón crudo es más nutritivo que el cocido. En parte sí, porque es exclusivamente carne de cerdo tratada con sal. Al jamón cocido se le agregan aditivos, como harina que, al hervirlo, absorben más agua aumentando el peso del producto.




5) La manzana limpia los dientes.

La manzana no puede reemplazar la pasta dental, pero al contener poco azúcar no favorece la formación de los microorganismos que provocan las caries.

6) El aceite es más saludable que la manteca. Sí, porque al ser de origen vegetal los aceites no tienen colesterol. La grasa de la manteca, en cambio, es de origen animal y por tanto contiene colesterol.

7) Las aceitunas están prohibidas en las dietas para bajar de peso. No. Contrariamente a lo que se piensa, las aceitunas pueden usarse como equivalentes. Por ejemplo: en lugar de usar en la ensalada una cucharada de aceite (que equivale a calorías) pueden comerse 18 aceitunas. Incluso para quienes quieren limitar el consumo de sal, ya hay aceitunas bajas en sodio.



8) El helado es digestivo. Desde tiempos remotos se sabe que los cítricos, y en especial el limón, son colesistokinéticos (es decir, que ayudan a una mejor función vesicular). Así, un helado de limón después de las comidas ayuda a que la vesícula trabaje mejor.

Pero los otros helados no aportan ningún beneficio digestivo y, en algunos casos, hasta pueden perturbarlo.

9) Los productos light no engordan. No necesariamente. Light o diet significa que el producto está reducido en alguno de sus componentes: grasas, azúcares o sales, lo cual no siempre indica que aporten menos calorías. De cualquier forma, por más light que sea el producto, si se consume en abundancia, engorda.

10) Comer zanahorias mejora la visión. Sí. La zanahoria, junto con las verduras de hoja, la nectarina y el durazno son ricos en vitamina A. Hoy se sabe que la carencia de vitamina A produce menor visión en la noche (nictalopía).




11) El aguacate engorda las piernas. Ningún alimento puede actuar específicamente sobre alguna zona del cuerpo.

12) No es bueno cenar carne. Las carnes y/ o frituras producen una digestión lenta (de tres a cuatro horas), que perturba el descanso y provoca cansancio y embotamiento por las mañanas. Lo mejor es comer frugalmente por las noches. De allí el refrán: "Desayunar como reyes, almorzar como príncipes y cenar como mendigos".

13) Después de un atracón, un día de ayuno. No. Es mejor hacer por lo menos cuatro comidas, pero más livianas. El cuerpo recibirá así dosis equilibradas de carbohidratos, proteínas, grasas, minerales y vitaminas, y se encontrará en mejores condiciones metabólicas para quemar grasa. Esta es también la mejor forma de no sentir hambre y evitar las tentaciones.

14) La remolacha o betabel engorda porque tiene mucho azúcar. No. El mito se basa en equipararla con la "remolacha azucarera", que no es la comestible. Pero la remolacha sólo contiene 10 gramos de azúcar por cada tres onzas, igual que la calabaza y la zanahoria.

15) Una manzana por día aleja al médico. Sí, porque disminuye los niveles de colesterol sanguíneo y aporta potasio, vitaminas C y E. También, aumenta las defensas del organismo.

Si tiene preguntas, sugerencias o comentarios para la autora de esta columna, escriba a: szamoska@usc.edu.

Fuente:

La Opinión Digital
Gobierno insiste en explotar gas en Parque Nacional.



domingo, 14 de octubre de 2007

Humberto Campodónico.

El gobierno habla todos los días de reforma del Estado y del respeto a la carrera pública. Esto es clave ya que el crecimiento económico no es condición suficiente para abatir la pobreza y la desigualdad. Por eso, hay que construir un Estado eficiente, capaz de cumplir sus obligaciones, incluida la inversión pública, para no quedar rezagados.

Pero he aquí que a un funcionario público con 12 años de carrera, Luis Alfaro, le piden su opinión acerca del Proyecto de Ley para recortar 200,000 Hás del Parque Nacional Bahuaja Sonene (PNBS) ubicado en las Regiones Puno y Madre de Dios. Alfaro es el Intendente de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) y el recorte no se puede hacer sin su visto bueno.

Como Alfaro contesta que no, "porque el proyecto se contradice con el mandato constitucional de promover la conservación del Áreas Naturales Protegidas" (Inrena, 25/9/07), entonces su jefe, el ministro de Agricultura, Ismael Benavides, lo bota del cargo. Así como lo leen.

Hay varios temas claves aquí. Primero, las 200,000 Hás que se quiere recortar contienen 40 millones de barriles de petróleo y un billón de pies cúbicos de gas (trillones, en inglés) de reservas de gas natural, cantidad significativa aunque inferior a Camisea. Este descubrimiento fue hecho por Mobil, de 1996 a 1999, cuando estuvo en el Lote 78 (Candamo) e invirtió US$ 85.6 millones.

Mobil tuvo que abandonar el Lote 78 en 1999 debido a la fuerte campaña, internacional y nacional, para defender uno de los santuarios con mayor biodiversidad en el planeta. Después, esos terrenos fueron añadidos al PNBS, que fue creado en 1996 por el Decreto Supremo Nº 012-96-AG.

La pregunta es: ¿quién quiere ahora explotar Candamo? Los rumores afirman que es Hunt Oil, empresa mayoritaria en el consorcio Peru LNG que va a exportar a México el gas del Lote 56. Es conocido que el Lote 56 no tiene las reservas suficientes, por lo que se modificaron todas las leyes para permitir que el gas del Lote 88 también sirva para la exportación. También Perupetro, que desde el 2006 tiene colgada en su portal información sobre las "bondades gasíferas" de Candamo (*), aun cuando este forma parte de un ANP y no podía ser "marketeado". Aquí podemos apreciar las "sinergias" entre el sector privado y Perupetro.

Otro tema clave es que a las empresas mineras y petroleras no les interesa que exista una autoridad ambiental autónoma, que tenga las atribuciones y la capacidad de decidir sobre la política de la conservación de la biodiversidad. Es más fácil que todo ande disperso y disconexo en varios ministerios, como lo planteó la Ley 757 de 1991, Ley Marco para el crecimiento de la inversión privada.

Así, la Comisión Nacional del Ambiente, el CONAM, depende de la PCM. El Inrena (que tiene a su cargo las ANP) depende del Ministerio de Agricultura. Y cuando se tienen que aprobar los Estudios de Impacto Ambiental, la responsabilidad es sectorial. Cada ministerio lo aprueba, con lo cual estamos en nada. Pero hay cosas que se han avanzado: según la Ley 26834, Ley de Áreas Naturales Protegidas, en los Parques Nacionales no puede haber extracción de recursos naturales y Bahuaja Sonene es un Parque Nacional, motivo por el cual necesitan una nueva Ley.

Conclusión: en el Candamo puede haber gas, pues forma parte de la llamada Cuenca Sub Andina, que va desde Camisea hasta Bolivia. El gobierno no tiene una visión de largo plazo (no tiene CEPLAN, todo lo hace al tun tún, sacando conejos de la galera), pero sí tiene claro que quiere seguir con la explotación minera y petrolera. Continúa con la misma política que Fujimori y Toledo y, si es necesario, entre gallos y medianoche, pasa encima de leyes y funcionarios, parques nacionales y santuarios ecológicos.

Necesitamos un debate nacional sobre otra política energética (mientras tanto, que no se apruebe la Ley antiCandamo) y, tanto más importante, sobre una política ambiental y un Ministerio del Medio Ambiente a tono con el Siglo 21. Si no, mismos gamonales, los ministros seguirán echando a los funcionarios que les dé la gana para favorecer a los empresarios. Ese es el Estado que les conviene. Eso es lo que hay que cambiar.

* http://mirror.perupetro.com.pe/library-e.asp

Todo los artículos del autor pueden ser leídos en: www.cristaldemira.com

Fuente:

Diario La República (Perú)
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