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20 de marzo de 2012

¿Por qué los gatos no comen dulces?

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¿Alguna vez te has preguntado por qué los gatos no comen dulces? ¿Acaso no lo sabías? Los leones, los delfines, las hienas y otros animales carnívoros, como por ejemplo los gatos, han perdido su habilidad para degustar dulces.

Por otro lado a los omnívoros no les ha ocurrido lo mismo. ¿A qué se debe esto? Sencillamente se trata de una cuestión de necesidad de carbohidratos, de una cuestión evolutiva y de supervivencia.

Si quieres conocer más, te invito a que hoy en OjoCientífico veamos por qué los gatos no comen dulces según algunas investigaciones publicadas en Discoverynews sobre este tema.

A los gatos no les gusta tanto lo dulce, pero sí la carne

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Los leones, los tigres, las nutrias asiáticas y muchos otros animales como en este caso los gatos parecen ser indiferentes a los dulces casi por completo. Este tema ha llevado a un grupo de científicos a analizar varias de estas especies.

Lo que logró determinarse es que en los últimos años estas especies han ido sufriendo distintas mutaciones a nivel genético que las ha vuelto incapaces de saborear muchos alimentos dulces. Estas mutaciones han llevado a que la lengua de dichos animales tengan varios defectos. Probablemente estas mutaciones comenzaran en animales que subsistían con dietas basadas únicamente en la carne.

Se trata de un cambio verdaderamente asombroso y que ha dado lugar a que nuevas generaciones hayan perdido todo el interés por nuestras galletas y dulces.

En el caso de los omnívoros, la situación es distinta. La obtención de carbohidratos y la capacidad de degustar dulces es una cuestión de supervivencia, por lo que sus receptores gustativos continúan intactos. Jamás veremos a un mapache rechazar un caramelo.

El cambio en las papilas gustativas de los gatos

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Hace años que los científicos saben que los gatos presentaban cierta indiferencia hacia los dulces. Sin embargo hasta el año 2005 no se había estudiado seriamente. En ese año la Monell Chemical Senses Center de Philadelphia publicó estudios que señalaban que varios cambios a nivel genético estaban determinando las preferencias en la alimentación de gatos domésticos.

Con el tiempo se han analizado nuevos casos y sorprendentemente se notó que lo mismo había ocurrido con leones, tigres y jaguares (entre otros felinos) tanto en zoológicos de todo el mundo como en estado salvaje. También ocurría lo mismo con felinos domesticados y mascotas de todo el globo.

Para entonces miles de personas que tenían gatos como mascotas y otros felinos declararon que esto era una falsedad ya que sus mascotas comían dulces, como pasteles y galletas, señalando al biólogo Gary Beauchamp (encargado de la investigación) como un mentiroso.

En su defensa, Gary sostuvo que lo que el gasto buscaba en este tipo de alimentos eran grasas y otros nutrientes, pero no dulces.

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La naturaleza es realmente fascinante y este tipo de mutaciones genéticas, por más simples que parezcan, nos confirman cuán maravillosa es la evolución de las especies. La naturaleza de la vida es algo que nunca deja de asombrarnos. Y tú: ¿tienes algún gato de mascota? ¿Crees que Gary es un farsante?

Fuente:

Ojo Científico

¿Por qué el papel de aluminio tiene dos caras diferentes?



En efecto: una es brillante y la otra mate.

¿Y es mejor un lado que otro para envolver el bocadillo?

La mayoría de los sólidos se rompen al ser sometidos a presión, pero esto no ocurre con los metales. El aluminio, como el resto de los metales, es maleable. Así podremos aplastarlo al aplicarle la suficiente presión y extenderlo en láminas o en planchas. Y enrollarlo en láminas muy delgadas.

Pero ¿qué quiere decir maleable?

Los metales son maleables porque sus átomos se mantienen unidos mediante una serie movible de electrones compartidos, en lugar de estar unidos por fuerzar rígidas entre los electrones de un átomo y los del siguiente, como pasa en la mayoría de los sólidos.

Como un átomo en concreto no tiene una posición fija, puede cambiar de lugar manteniendo su enlace con uno u otro electrón, dependiendo de la presión a la que se vea sometido el metal.

En la fábrica de papel de aluminio se somete al aluminio a una gran presión hasta que se obtiene una lámina delgada, lo suficiente para devanarlo haciéndolo pasar entre pares de rodillos, para ir obteniendo progresivamente láminas más y más finas. Hasta conseguir alcanzar grosores de menos de dos centésimas de milimetro.

Para que la lámina no se rompa en el laminado en frío y para ahorrar espacio en el laminado final, se hacen pasar dos láminas a la vez entre los rodillos.

Así, las superficies que están en contacto con los rodillos de acero pulido, salen lisas y brillantes. Pero las superficies interiores, de aluminio contra aluminio salen ligeramente rugosas y mates, ya que el aluminio es mucho más blando que el acero.

Aparte del aspecto, no hay ninguna diferencia entre una y otra cara, por lo que se puede usar cualquiera de ellas para envolver los alimentos.

A continuación un video explicativo del proceso:




Tomado de:

Saber Curioso

¿Por qué puede doler la cabeza cuando comemos un helado muy deprisa?


A mucha gente le ha ocurrido que, tras comer helado demasiado rápido y de forma continua, de repente siente un dolor punzante en la parte frontal del cráneo. Como si alguien hubiera punzado nuestro lóbulo frontal. La razón de ello es porque la sustancia fría ha entrado en contacto con los nervios superiores de la boca.

Uno de ellos, que está en la parte trasera de la garganta, y se llama ganglio esfenopalatino, estimula el nervio trigeminal, el mayo de los nervios sensoriales que comunican la cara con el cerebro. Aunque no hay demasiadas publicaciones al respecto, esta sensación se conoce como “cefalea helada” o “cefalea del helado”.

A no ser que comáis con más tranquilidad, estos dolores no se pueden evitar. Con todo, el dolor es inofensivo, porque no tiene nada que ver con el cerebro.

Los que sufren migrañas suelen ser propensos a los dolores de cabeza inducidos por el frío, y una cefalea helada de entre 10 y 20 segundos de duración puede desencadenar un ataque de migraña más prolongado.

Fuente:

Xakata Ciencia

¿Es verdad que el chocolate incrementa la inteligencia?

A nuestra mente se le da especialmente bien el inventar excusa que justifiquen nuestros deslices, incluidos nuestros actos más pecaminosos. Dado que comer chocolate es casi pornografía gastronómica (por el placer que produce y por las manchas en los labios de resultas de una ingesta voraz), dado que el chocolate parece ser el sustituto del sexo a nivel neuroquímico, nos hemos empecinado en averiguar si realmente comer chocolate es malo, neutro o, mejor, extraordinariamente positivo para nuestra salud y hasta nuestra inteligencia.

Pero ¿qué hay de cierto en ello?

Uno de los argumentos principales para defender el chocolate es que es rico en sustancias antioxidantes denominadas flavonoides. Los científicos creen que estas sustancias favorecen los beneficios del chocolate, pero es un argumento engañoso: el mecanismo exacto por el que los antioxidantes ejercen sus efectos mágicos no se ha entendido lo suficiente, pero se sabe que limpian los radicales libres (átomos cargados, iones o moléculas que dañana las células libres) en el cuerpo.

Un estudio realizado en 2009 por el centro de investigación de Nestlé en Suiza, suministró a 30 personas 40 gramos de chocolate negro al día durante dos semanas. La ingesta supuso una considerable reducción de las hormonas relacionadas con el estrés, lo cual explicaría quizá por qué un trozo de chocolate puede ayudar a recuperarnos tras un día agotador.

Tal y como explica Bjorn Carey en ¿Sabías que…?:

El efecto antioxidante del chocolate parece reducir la inflamación. Ello puede mejorar el flujo sanguíneo, disminuir los niveles de colesterol malo (LDL) y proteger contra las enfermedades coronarias. Un estudio de 2008 revelaba que la ingesta de 7 g de chocolate negro al día era suficiente para reducir considerablemente los niveles de proteína C reactiva, asociada a la inflamación.

Así pues, el chocolate parece que tiene efectos beneficiosos (siempre que sea negro y puro). E inluso mejora nuestra piel (es un mito que el chocolate pueda producir o agravar el acné). Un estudio llevado a cabo en Alemania sugiere que las mujeres que ingerían bebidas con flavonoides del chocolate experimentaban entre un 15 y un 25 por ciento menos de enrojecimiento cutáneo en respuesta a los rayos UVA. La hidratación y la textura de la piel también mejoraron, lo cual podría deberse a una mejora en el flujo sanguíneo hacia la piel.

Además, según los investigadores del Hospital Universitario de Colonia, en Alemania, el consumo de unas 30 calorías de chocolate cada día produce efectos positivos en la presión arterial. Además, una pastilla de chocolate ofrece el 10% de la cantidad recomendada de ingestión diaria de hierro.

Pero el argumento definitivo para comer chocolate es que podría mejorar nuestra inteligencia. Al menos si hacemos caso al experimento realizado en 2009 por científicos de la Universidad de Northcumbria. Descubrieron que una bebida de chocolate caliente que contuviera 500 g de flavonoides podía mejorar el rendimiento en un problema de matemáticas: contar de tres en tres hacia atrás a partir de un número aleatorio. El chocolate incrementa el flujo sanguíneo al córtex cerebral, la parte responsable de la gestión de problemas complejos.

Sin embargo, la parte negativa es que ese superávit de inteligencia tendría una consecuencia nefasta para tu salud: seguramente engordarías. Y es el equivalente a 500 gramos de flavonoides son cinco barras de chocolate enteras.

En cualquier caso, a comer chocolate… sobre todo porque en pocos años podría acabarse.

Fuente:

Xakata Ciencia

¿Por qué es contagioso el bostezo?

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Seguramente alguna vez has bostezado frente a otra persona, ésta te vio hacerlo y breves instantes después acabó bostezando. Por ende, al menos una vez en tu vida te has preguntado: ¿por qué es contagioso el bostezo?

Pues bien, ver a alguien bostezar, escuchar un bostezo o incluso leer sobre los bostezos, puede hacerte bostezar. Así que ten cuidado y prepárate porque hoy en OjoCientífico te brindamos algunas posibles respuestas a este antiguo y verdadero misterio.

¿Qué es un bostezo?

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El diccionario (RAE) lo define como una acción involuntaria, como el “hacer involuntariamente, abriendo mucho la boca, una inspiración lenta y profunda y luego espiración, también prolongada y generalmente ruidosa. Es indicio de tedio, debilidad, etc., y más ordinariamente de sueño.

Los bostezos ocurren a todas las edades por igual, y también en algunas especies de aves, reptiles y otros mamíferos ,como por ejemplo los perros. Al contrario de lo que comúnmente se cree sobre los bostezos, no están tan relacionados al sueño sino a la vigilia.

¿Por qué se contagian los bostezos?

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Si nos detenemos en lo referente a los aspectos físicos, según un reciente artículo publicado por BBCnews, bostezar produce un enfriamiento en el cerebro que ayuda a que funcione mejor.

Según la teoría que sostiene que el bostezo se produce como un mecanismo de enfriamiento y regulación del funcionamiento cerebral, se sabe que los bostezos se contagian desde tiempos ancestrales. Para entonces los bostezos ayudaban a los grupos de vigilantes de nuestros antepasados a mantenerse alerta y detectar el peligro después de varias horas de vigilancia.

Por otro lado en las noticias de Discoverynews, se señala que algunas investigaciones sobre el bostezo han arrojado resultados que determinan que el bostezo contagioso es un signo de empatía, una forma de vinculación social.

Destaca además que los niños comienzan a desarrollar este comportamiento de contagio a partir de los cuatro años de edad y que en niños con autismo existe la mitad de posibilidades de que el bostezo se contagie.

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Los investigadores señalan que el bostezo implica un cierto tipo de vínculo y de comunicación social, por lo que los médicos serán capaces de diagnosticar problemas de comunicación y desarrollo en niños con mayor facilidad que antes.

Aunque como señalábamos al comienzo varias especies bostezan, solo en los humanos, los chimpancés y en algunas razas de perros el bostezo es contagioso.

Conocer mejor las características de algo tan simple y tan naturalizado como un bostezo contagioso, puede traer importantes avances al mundo de la ciencia en campos como la medicina y la psicología.

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Te invitamos a echarle un vistazo a este vídeo sobre el contagio de los bostezos en animales en el que se puede apreciar claramente cómo se contagia el bostezo en chimpancés.





Puede que no hayas bostezado con los chimpancés pero intenta mirar a otra persona bostezar e impedir que inmediatamente te suceda lo mismo. Si lo logras, ¡por favor, háznoslo saber!

Fuente:

Ojo Científico

“Las películas ponen en situación. Los videojuegos te hacen vivirlo”

Philip Tan, director del laboratorio de juegos del MIT, analiza el videojuego desde el punto de vista académico.

Philip Tan analiza las posibilidades del videojuego en la educación, la ciencia o el cine / JULIÁN ROJAS

Philip Tan (Singapur, 1976) es director del laboratorio de videojuegos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) Su labor consiste en explorar el videojuego desde varios puntos de vista. Por un lado como fuente de riqueza para Asia, de hecho, aunque se formó en Estados Unidos, el centro que dirige está en su país. Por otro como forma de comunicación y vehículo narrativo. “Los videojuegos son buenos para incentivar ciertos procesos mentales. Son un medio de comunicación muy poderoso”. Tan marca la diferencia entre el consumo pasivo y activo de medios: “Las películas ponen en situación. Los videojuegos te hacen vivirlo, ponen el cerebro a funcionar para comprender sistemas complejos y meterse en el papel”.

La gamificación es un tendencia que promueve usar mecánicas de juego con fines no lúdicos para potenciar la motivación, el esfuerzo y la concentración. Se ha convertido en el último grito para promover la productividad en las empresas. Esta mecánica, dicho sea de paso, en muchas ocasiones tampoco se consigue en los propios videojuegos. Aún así Tan tiene puestas bastantes esperanzas: “Los humanos tenemos la capacidad de convertir en especial lo ordinario”.

Un ejemplo de cómo la dinámica de los juegos se puede aplicar es FourSquare, un servicio que mezcla las redes sociales, el móvil y la localización. “A nadie la importaba hasta que comenzaron a dar medalla, simples, sencillas, como reconocimiento por descubrir y recomendar sitios especiales”.

Ante la amenaza de gamificar todo, Tan es cauto: “creo que puede promover algunos cambios, pero no profundos y muy prolongados. Me parece últil para reforzar ideas previas, pero no para cambiar conductas de manera profunda”. También ve algunas restricciones: “El fútbol, por ejemplo, o el tenis, o cualquier juego ya establecido, sobre todo si nos referimos al deporte ya tienen en su propia concepción los aspectos que se quieren promover”.

A nadie le importaba FourSquare hasta que empezaron a repartir medallitas"

Tras un instante de reflexión se lanza a enumerar títulos que en su opinión han hecho evolucionar la industria. No cita ni Sonic ni Mario, sino Sim City, un simulador que mezcla el urbanismo con las dotes políticas. Portal, una mezcla de rompecabezas y acción, lo destaca por su ingenio. De Dark Souls prefiere la necesidad de buscar complicidad con el personaje y saber tener paciencia. Llama la atención que solo destaca títulos basados con una lógica ‘oriental’, juegos basados en vivir una experiencia más que en llegar a una meta. Son más reflexivos, pero menos competitivos.

La industria del videojuegos se encuentra en una encrucijada. Electronic Arts, el estudio independiente más fuerte, declaró en marzo que ya ingresa más dinero de juegos en móviles y tabletas que en consolas. “No se trata de qué es mejor o peor, sino de pensar qué quiere el público. Creo que la clave está en la distribución. La gente no quiere ir a una tienda a comprar un disco o esperar a que le llegue a casa, sino la descarga al instante. Si quieren jugar solo cinco minutos, hagamos juegos de 5 minutos, hay que adaptarse a su estilo de vida”, dice Tan. En su opinión, Apple no es competencia porque “no hace juego, sino que ha creado una sistema mejor, como hizo con la música”.

La última creación de Nintendo es una consola portátil, 3DS, que permite ver imágenes en tres dimensiones sin gafas. A pesar del despligue tecnológico, cree que falla en algo. “No siempre va conmigo, solo cuando voy a convenciones. Se pensó con un uso social que solo se da en ocasiones muy concretas, hasta que no llegue a un público más amplio no mostrará todo su esplendor”, aclara. Quizá por eso, a los pocos meses de salir Nintendo recortó el precio un 40%. A pesar de esta rebaja, no termina de despegar.

De Sony, el otro gigante japonés destaca sus guiños a los contenidos generados por el usuario: “No se quedan en la parte pasiva, sino que dejan una puerta abierta a la creatividad. Sony entiende sus máquinas casi como un ordenador. Microsoft lo deja como algo reservado a los expertos”. En su opinión, esta apertura alarga la vida de los juegos y genera comunidad a su alrededor. “En este sentido Little Big Planet es una obra maestra”.

"Kinect no va a matar los mandos, pero sí se amplían las opciones".

Tan ha visto cómo desde su primera experiencia en una Atari 2600 hasta hoy han evolucionado los controles. ¿Morirá el mando con botones? “Creo que no. Kinect no lo va a matar, pero sí se amplian las opciones. En Rock Band por ejemplo no aprender a tocar la guitarra, pero sí crees que eres capaz de ello. Para meterte en el papel necesitas el trozo de plástico que lo simula, es la referencia”.

En los últimos 30 años algunas empresas se han quedado en el camino. El caso más sonado fue el de SEGA. “El error fue no abrirse lo suficiente a los desarrolladores. Su última consola, Dreamcast, fue muy especial, pero no fueron capaces de competir”.

Después de relatar las bondades de los videojuegos como parte del aprendizaje surge una duda: ¿Cómo se encaja cuando se hacen trampas? “Todos las hacemos y es parte del aprendizaje también. Digamos que mientras uno no se engañe a sí mismo y sepa que lo hace está bien. Solo lo veo mal si se usa como ventaja competitiva para jugar contra alguien pero si te atascas en un sitio ¿cómo no vas a buscar la solución si te gastas 60 euros?” concluye.

Fuente:

El País Ciencia


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