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13 de septiembre de 2011

Medir la erosión natural de los terrenos de la Tierra, ¿un reto imposible?

Conocer la tasa natural normal de erosión en un lugar es muy importante en casos como por ejemplo cuando se necesita comprobar si una zona está siendo erosionada de manera grave a causa de las actividades humanas desarrolladas en ella.

Desde mediados de la década de 1980, las mediciones de berilio-10, un raro isótopo radiactivo que aparece en el cuarzo bombardeado con rayos cósmicos hasta pocos metros bajo la superficie terrestre, han mejorado mucho la capacidad de los geólogos para estimar las tasas de erosión. Pero estas mediciones experimentales han sido realizadas a escala local o regional, y usando una amplia variedad de métodos, constantes de cálculo y correcciones. Las comparaciones entre zonas climáticas y entre tipos de rocas han resultado difíciles, no permitiendo obtener una perspectiva global.

Ahora, los geólogos Paul Bierman y Eric Portenga, de la Universidad de Vermont, Estados Unidos, han usado estos datos dispares correspondientes a 20 años, recopilados en 1599 mediciones de 87 sitios de todas partes del mundo, y los han reprocesado con un solo y actualizado método.

Su trabajo proporciona la primera imagen amplia y estandarizada de las tasas de erosión geológica prehumanas.

A partir de este trabajo, será posible medir con fiabilidad las tasas antropogénicas de erosión de terrenos. Estas mediciones no son meramente de interés científico; resultarán vitales para ayudar a sostener a los nueve mil millones de personas que se prevé que vivan en la Tierra a mediados de siglo, ya que la conservación de las cualidades que hacen a un terreno apto para la agricultura pasa también por evitar su erosión excesiva. Y lo mismo sucede con los terrenos que sustentan masas de agua aprovechables para el consumo humano.

Fuente:

Solo Ciencia

Yo soy bueno, tú tienes suerte (o el proceso psicológico del fracaso)


La semana pasada tuve un examen y no me salió mal. Pero al ir a ver las notas observé que un compañero mío, al que no le tengo mucha simpatía, sacó mejor nota que yo. Era una asignatura que me gustaba mucho y a la que le dediqué mucho tiempo y esfuerzo, por eso el haber sacado no muy buena nota, y lo que es más, el que otros hayan sacado mejor nota que yo, me produce sentimientos de envidia.

Esto me hizo pensar en el proceso psicológico de afrontar los fracasos o las situaciones que no salen todo lo bien que nos gustaría, algo con lo que todos tenemos que estar familiarizados porque en el transcurso de nuestra vida, nuestras carreras profesionales o nuestros hobbies inevitablemente nos va a pasar varias veces. Puede ser que no consigamos un ascenso, que no saquemos una buena nota, que seamos derrotados en un partido, que le den a otra persona el proyecto que tanto deseábamos,…

Según un estudio clásico realizado por Zuckerman en 1979, las personas se atribuyen los éxitos pero evitan culparse por los fracasos, situando el motivo del fracaso en un agente externo o en la mala suerte.

Pero, ¿por qué hacemos esto? Pues la explicación más coherente y fiable tiene que ver con la autoestima: Las personas con una autoestima alta suelen seguir el patrón descrito más arriba, el de nunca tener responsabilidad sobre los propios fracasos; mientras que la gente con una baja autoestima suele responsabilizarse de sus fallos -a veces demasiado-.


En la vida real, sin embargo, no tenemos una alta o baja autoestima de manera extrema –al menos la gente que está mentalmente sana-, sino que nos movemos dentro de un continuo oscilante. Y hay ventajas en cualquiera de las diferentes posiciones: una baja autoestima te lleva a intentar mejorar tus comportamientos y actitudes para evitar los fallos, lo cual promueve el aprendizaje y el perfeccionamiento, que hagas las cosas cada vez mejor, aunque si esto se convierte en un comportamiento obsesivo, nos puede llevar a entrar en una espiral de auto culpa, reforzamiento y repetición. La frase, “debo de estar haciendo algo mal” se repite continuamente en nuestras mentes, y si no vemos la salida puede llevar a una depresión. Por otro lado una autoestima alta, se asocia con una mayor estabilidad psicológica, un mayor cuidado de nuestra salud y a tener más capacidad de persuasión; pero tiene su lado oscuro, y es que el pensar que la culpa de nuestros fracasos es de los otros y que los éxitos de los otros son debidos a la suerte o a que han hecho trampas, nos hace crear un mundo ficticio en el que somos meravillosos, y esto no nos permite el aprendizaje y nos lleva a cometer una y otra vez los mismos fallos, lo que nos puede llevar a una situación extrema en la que con la excusa de que la culpa es siempre de los demás, vayamos cometiendo un error tras otro que nos vaya hundiendo poco a poco en un callejón sin salida, cuando con una pequeña rectificación en el origen todo hubiese quedado resuelto.

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La Bitácora del Beagle

Cómo se mide el campo magnético de las estrellas

En la Tierra podemos utilizar aparatos que directamente sienten el campo magnético terrestre y arrojar mediciones directas del mismo. Pero esto es un poco más complicado de hacer cuando la estrella se encuentra a decenas o miles de años luz. Sin embargo, es posible hacer una medición indirecta y es gracias al conocido como efecto Zeeman. Su descubrimiento fue publicado por Pieter Zeeman en febrero de 1897 en un artículo titulado “The Effect of Magnetisation on the Nature of Light Emitted by a Substance” (ver).

Cuando sobre un átomo incide un campo magnético estático, externo y débil los niveles de energía del átomo se dividen. Es decir, si antes de que aparezca el campo los electrones están en determinados niveles de energía, el campo magnético provoca el desdoblamiento de estos niveles, haciendo que ahora ya no tengan exactamente la misma energía sino que aparecen dos o más niveles nuevos de energía muy parecida, pero lo bastante relevante como para ser medible con facilidad.

Primera fotografía del efecto Zeeman, P. Zeeman, 1897

Zeeman realizó su estudio sobre vapor de sodio y midió el espectro de absorción de las dos líneas características del sodio, el llamado “doblete del sodio“. En el espectro de luz del Sol, las líneas de sodio son de absorción, por tanto se ven de color negro, como podemos ver en la siguiente imagen:

Líneas espectrales del sodio en el Sol, foto por Fulvio Mete.

La separación energética entre estos nuevos niveles es directamente proporcional a la magnitud del campo magnético externo. Por eso, sin más que medir el valor de esta separación, se puede obtener con bastante precisión el valor del campo magnético externo.

Así, haciendo un análisis espectral de la luz que nos llega de las estrellas, podemos medir también su campo magnético cómodamente desde el laboratorio.

Fuente:Enlace

Migui

Adán y Eva nunca se conocieron

¿Quiénes fueron los precursores de todas las personas que vivimos hoy día? Todos conocemos el cuento de Adán y Eva narrado en los primeros libros de la Torá, que muestra la inquietud y la necesidad que siempre ha tenido la humanidad por responder una de las grandes respuestas: ¿De dónde venimos?

En pleno siglo XXI, y aparte de las leyendas de los antiguos, ¿es posible dar una respuesta científica a esta incógnita? La increíble respuesta es que sí, y de hecho está escrita en cada uno de nosotros, en el ADN de cada una de las células de nuestro cuerpo. Siempre ha estado ahí, esperando a que llegara quien supiera leerlo e interpretarlo.

Hoy vamos a hablar de "Adán" y "Eva" genéticos, que son los nombres que se les dan al hombre y la mujer de la que todos (los vivos hoy día) descendemos... con un matiz: "Adán genético" es aquel del que todos descendemos por línea paterna (sin ninguna mujer en toda la cadena), y "Eva genética" lo mismo por línea materna (sin hombres en toda la cadena). ¿Por qué estas definiciones? Bueno, en realidad, por conveniencia de las herramientas que nos brinda el ADN.

Las mujeres tienen dos cromosomas X, mientras que los hombres tienen uno X y otro Y. Por lo tanto, el cromosoma Y nunca se puede heredar de la madre, sino del padre.

Por otro lado, una parte especial del ADN de tanto hombres como mujeres, el mitocondrial, tiene la extraña propiedad de heredarse siempre de la madre; de hecho esta parte del ADN es una rareza remanente del importantísimo momento de nuestra lejana historia en que absorbimos a bacterias dentro de nuestras células, para ser una sola cosa desde entonces.

Por lo tanto, los científicos pueden analizar el ADN de poblaciones actuales de las cuatro esquinas del mundo y, comparando sus cromosomas Y y su ADN mitocondrial, deducir las partes comunes a todos, que se corresponderán con el Adán y Eva genéticos, respectivamente:

Por supuesto, el problema no es sencillo y hay muchas incertidumbres en las fechas (principalmente por la necesidad de calibrar el "reloj molecular"), pero las estimaciones más actuales son que Eva vivió hace unos 200.000 años, mientras que Adán lo hizo hace unos 75.000 años. ¡Es decir, que nunca se conocieron porque más de 100.000 años los separan!.

Por supuesto, desde el punto de vista de "árbol genealógico", el título de "Adán y Eva" en el sentido bíblico se le podría dar a la mujer con que el "Adán genético" tuvo su descendencia, pero no hay que perder de vista que los genes de aquella mujer puede que no hayan llegado hasta hoy día, mientras que los de él sí. ¡Los "árboles genealógicos" de los genes son más complejos que a los que estamos más acostumbrados!

Para terminar, una pequeña reflexión sobre la poca diferencia que existe entre las "razas"/"etnias" humanas del mundo: de todos los hijos de Eva (genética), acabaron separándose en unas 7 ramas, aunque todos los no Africanos descendemos de solamente una de ellas, en un éxodo en que el Hombre se aventuró fuera de África... y acabó conquistando el Mundo:


Para leer más: 1 2 3

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Ciencia Explicada

12 de septiembre de 2011

¿Por qué no recuerdo mi accidente?

El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, sufrió un accidente de moto con un fuerte traumatismo en la cabeza. Cuando recuperó la conciencia, el político madrileño no recordaba nada de lo sucedido. ¿Qué ocurre en nuestro cerebro en estas circunstancias? ¿Qué son los recuerdos, dónde están y por qué se borran? Conocer la manera en que perdemos la memoria ha servido a los científicos para descubrir cómo se fijan los recuerdos.

El paciente abre los ojos y se encuentra en la cama de un hospital. No sabe qué ha sucedido ni cómo ha llegado hasta allí. En su cerebro, tras el traumatismo, se ha producido una fuerte conmoción y todo aparece desordenado. ¿Por qué no recuerda el accidente? ¿Qué ha pasado con su memoria y qué pasará con sus recuerdos a continuación?

El tiempo que ha pasado inconsciente es el primer factor que indica la gravedad y los daños que puede haber sufrido su cerebro. Si el accidente no es muy grave, la pérdida de memoria puede ser temporal y se pueden recuperar los recuerdos aunque sea de forma fragmentaria. Si es muy grave, puede que las pérdidas sean definitivas.

La amnesia post-traumática se manifiesta de muchas maneras en función de los daños sufridos. "La persona está muy confundida y le cuesta mantener la información en la cabeza de un día para otro", asegura la neuropsicóloga Nuria Paúl, que trabaja con este tipo de pacientes. "Puede durar una semana, dos semanas, un mes..." El hecho de no recordar el accidente puede estar motivado por varias causas, entre ellas que el cerebro, en el momento del impacto, no registró lo sucedido. "La gente que ha sufrido una lesión grave suele tener una sensación extraña", indica Paúl, "les gustaría recordar lo que pasó en el accidente pero no lo recuerdan, y muchos no lo llegan a recordar porque en ese momento el cerebro no ha registrado la información".

Olvidar lo reciente

La otra explicación a esta ausencia de memoria está en la manera en que se fijan los recuerdos. La amnesia post-traumática suele incluir el olvido de algunos episodios tanto anteriores como posteriores al accidente. El sujeto no solo no recuerda el impacto sino que ni siquiera recuerda haber cogido la moto, por ejemplo. Un fuerte traumatismo puede provocar que la información registrada en ese periodo de tiempo no se consolide en la memoria a largo plazo y que, por tanto, el paciente no sea capaz de recuperarla.

"La memoria a largo plazo no se almacena al instante", explica el neurofisiólogo Xurxo Mariño, "sino que debe pasar un cierto tiempo antes de quedar fijada. Durante ese tiempo en el purgatorio de los recuerdos se requiere que una estructura, el hipocampo, se encuentre funcionando correctamente. Si durante ese tiempo el encéfalo sufre algún tipo de trauma, esos recuerdos no se guardarán correctamente".

"Cuando alguien tiene un accidente de moto", explica el profesor de Neurociencias de la Universidad Pablo de Olavide José María Delgado, "lo que olvida normalmente es lo que ha pasado inmediatamente antes, no los nombres de sus familiares, ni su pasado". "Lo que parece que se pierde", concreta, "es la memoria muy reciente que, por decirlo de una manera muy simple, está por ahí dando vueltas en el cerebro y aún no está almacenada".

Aunque el hipocampo es una estructura fundamental en la fijación de recuerdos, el proceso se produce también en el resto de la corteza cerebral. “Sabemos que la formación de una memoria se hace en fases”, asegura Alberto Ferrús, profesor del Instituto Cajal, del CSIC. Durante la “fijación” de este recuerdo se produce un complejo proceso neuroquímico que concluye en el núcleo de la neurona y cambia el estado de expresión de ciertos genes y el número de sinapsis. Ha ocurrido “un cambio estructural en el circuito”, dice Ferrús. ¿Dónde están y qué son los recuerdos? La respuesta no la conocemos del todo, pero sí sabemos que la memoria no está en ningún lugar físico concreto, como si fuera un cajón, sino que se materializará en una especie de “constelación de sinapsis” que se encenderá cuando evoquemos el recuerdo.

Es en la fase previa a esta fijación cuando si se produce algún tipo de alteración traumática, el proceso no se lleva a cabo y las memorias se pierden. “Una intoxicación con alcohol, un trauma, una situación de estrés e incluso una anestesia”, precisa Ferrús, “dificulta el tráfico en las neuronas y esa memoria acaba no consolidándose”. Este proceso explica por qué algunos jugadores de fútbol americano, por ejemplo, siguen jugando un partido después de un fuerte golpe y al cabo de unas horas no recuerdan ni una sola jugada. O por qué no recordamos nada después de una gran borrachera. "El mecanismo", añade Delgado, "es muy parecido al que se produce cuando se aplica un electroshock y se pasa una corriente eléctrica por el cerebro: produce un pérdida de memoria de los hechos más recientes".

La llave para borrar recuerdos

En la investigación de este fenómeno los científicos han descubierto que las memorias que se evocan son especialmente vulnerables y que se pueden borrar o alterar con más facilidad. "La memoria más frágil es aquella que se está usando en un momento determinado", explica el profesor Delgado.

“Un proceso similar se ha demostrado en ratones y también en insectos”, asegura Ferrús, “cuando la memoria sube al estado consciente es frágil y puede ser borrada o alterada, de tal forma que te pueden cambiar el recuerdo que tú tienes cuando vuelves a acceder a él”. Éste es el proceso que explicaría los mecanismos de lavado de cerebro o la manipulación de recuerdos.

En el laboratorio de Ferrús han conseguido alterar el número de sinapsis de las pequeñas moscas del vinagre (Drosophila melanogaster) de manera que un olor que habitualmente les resulta repelente pase a resultarles atractivo. La constelación de sinapsis de la mosca ha variado y los científicos han cambiado sus percepciones.

El equipo de José María Delgado avanza por otros caminos. En su laboratorio llevan años trabajando con ratones y comprueban que cuando el hipocampo reactiva una memoria es más sencillo borrarla con una intervención química en algunas regiones de este núcleo, como el denominado giro dentado. "Cuando reactivo un recuerdo porque tiro de él", explica Delgado, "interviene el hipocampo y si lo afecto bioquímicamente en ese momento, esa memoria se pierde". Resumiendo, según el investigador, "una manera de borrar selectivamente determinadas memorias sería afectar la fisiología del hipocampo cuando esa memoria está en uso".

Para entenderlo mejor basta con explicar de forma muy simplificada uno de los experimentos que realizan con sus ratones. Imaginemos que tenemos un ratón que ha memorizado una tarea como presionar una palanca para obtener una pequeña porción de queso. Este tipo de ratones han sido modificados genéticamente de manera que los científicos pueden desactivar un grupo de neuronas en una región concreta del hipocampo (el giro dentado) durante un período de tiempo concreto, en este caso una hora. Si los científicos hacen que el ratón evoque esa memoria "almacenada" (apretar palanca) durante esa hora, es mucho más fácil que la olvide.

Las implicaciones de replicar un proceso como éste en humanos serían extraordinarias. Una posibilidad, que algunos investigadores están probando ya en humanos, es la creación de algún fármaco que permita borrar recuerdos terribles en pacientes con estrés post-traumático. Evocar esas memorias durante la ingesta del fármaco podría facilitar, por ejemplo, que el paciente las sacara de su cerebro y de sus pesadillas.

El profesor Delgado se conforma de momento con comprender mejor cómo actúa el hipocampo en la reactivación de memoria y cómo hace que los recuerdos sean momentáneamente más frágiles. Sobre el cerebro en general y sobre los mecanismos que actúan en este caso, admite, aún nos queda mucho por saber. "Sabemos por dónde pasan los recuerdos, pero no conocemos los mecanismos exactos", asegura. "De alguna manera", explica, "sabemos ir en coche a Madrid pero no cómo funciona el motor".

El “borrado total”

En los casos anteriores hablábamos de lesiones más o menos leves y pasajeras, que permiten al paciente recuperar la normalidad al cabo de un tiempo, aunque nunca llegue a recordar qué pasó durante el accidente. Si el traumatismo es más grave, los daños pueden llegar a destruir los recuerdos para siempre.

“Si hay una fractura de cráneo”, indica Ferrús, “se produce una ola de actividad generalizada que cambia por completo las propiedades funcionales de gran cantidad de neuronas”. “Eso es como un borrador de sinapsis”, añade el científico. El punto dañado empieza a enviar señales por todo el sistema y puede propagar los daños al resto del cerebro y provocar amnesias retrógradas donde se olvida parte del pasado.

En los casos en los que no se pueden volver a formar recuerdos, nos explica el neurocientífico Bradley Voytek, los más estudiados son aquellos en los que se dañó el hipocampo, como el conocido caso del paciente H.M. En otras ocasiones el accidentado puede entrar en coma y se produce el denominado “daño axional difuso”. “En este caso el daño se produce en los “cables” que conectan las neuronas”, asegura Voytek. "Si los axones que permiten comunicar la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo se dañan", precisa, "los recuerdos no pueden consolidarse. En este caso no hay esperanzas de recuperar los recuerdos. "Sería como intentar recuperar una película de una cámara si olvidaste poner el carrete", explica Voytek. "Sin el medio que permite el registro del recuerdo no hay nada que recuperar”.
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Otras veces el daño se produce de forma silenciosa y llega de improviso después de una lesión. En diciembre del año 2008, el ex jugador de fútbol americano Scott Bolzan se resbaló en el cuarto de baño y sufrió un fuerte golpe en la cabeza. Un instante después no recordaba nada de su pasado. Después de las pruebas médicas, descubrieron que su lóbulo temporal derecho había estado sin riego y se había atrofiado. Neuronas y conexiones se habían destruido. Su vida anterior se había borrado para siempre.

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La Información

Bruno Díaz: "Si pudiéramos hablar con los delfines, seguro que no querrían escucharnos"



"Los delfines mulares mantienen relaciones sexuales sin fines reproductivos"

"La mayoría de los arroaces pueden sufrir trastornos psicológicos si estan encerrados en acuarios"


Personajes: Bruno Díaz (Ferrol, 1976) lleva más de 12 años dedicado al estudio de los arroaces, delfines mulares o tursiops truncatus, tal vez el cetáceo más conocido del mundo. Hace siete años fundó en la isla de Cerdeña el Bottlenose Dolphin Research Institute (BDRI), para observar los comportamientos de esta especie y formar investigadores, no solo en lo referente a este animal, sino también para mejorar sus habilidades en el uso de la maquinaria para la recogida de datos en el mar.

¿Cómo surge la idea de crear el BDRI?

La idea se basa en la formación. Intentamos combinar las tareas formativas con la investigación, recabando datos. Aprovechamos la oportunidad de que existe la demanda de este tipo de formación pero pocos lugares donde se realiza. Aquí viene mucha gente de Europa, África, etc., para completar su formación en áreas tan concretas como la nuestra.

¿Por qué se intaló en Cerdeña?

El centro lo creé en 2004 pero entre 1999 y 2002 trabajé en Cerdeña para continuar un proyecto que ya se estaba haciendo y fue una experiencia muy buena. Cuando surgió la idea de crear el instituto, Cerdeña fue el primer lugar que se me ocurrió, sobre todo porque ya teníamos datos tomados de investigaciones previas y así no partíamos de cero. Además, en Italia tenemos más días de sol, puedes salir a investigar con el barco todo el año. En Galicia, por ejemplo, sería mucho más difícil.

A parte de la formación e investigación, tienen otros programas, como 'Adopta un delfín'.

La verdad es que el instituto no tiene ningún tipo de ayuda pública para la investigación, por eso debemos buscar varias fuentes de ingresos privadas, aunque sean pequeñas ayudas. Tenemos cursos de formación, estancias, etc. Y también apadrinar un delfín. Muchos centros ya lo hacían antes y nosotros también decidimos hacerlo. Simbólicamente, te haces padrino de un delfín y les vamos contando a los padrinos como va su vida, si ha tenido algún problema, más o menos le vamos informando de su vida.

Para usted, los delfines de Cerdeña son casi como su familia…

En esta zona hay unos 35 delfines residentes, pero tenemos catalogados por esta zona a unos 70. Y yo llevo más de doce años investigando con ellos, a algunos los he visto crecer desde que eran crías. A veces bromeo y digo que he pasado más tiempo con ellos que con amigos en Ferrol.

¿Tiene el centro alguna relación con Galicia?

Hace un tiempo realizamos un estudio sobre un delfín solitario en la ría de Ferrol. Se intentó evitar lo que pasó con Gaspar, el famoso delfín que andaba por toda Galicia y que muchos bañistas querían nadar con él. En estos casos lo suelo comparar con un caballo, porque si alguien se encuentra un caballo salvaje en el monte no se les ocurre jugar con él.

Los delfines son animales muy sociales. ¿Se parecen sus sociedades a las nuestras?

El delfín mular o arroaz es el más social de todos los cetáceos. Constituyen sociedades de fisión-fusión y tienen jerarquías iguales a los chimpancés o elefantes. Forman pequeños grupos de tamaño variable dependiendo del entorno, en Galicia son un poco más grandes porque hay más pescado y necesitan más individuos para hacer estrategias de caza. Los delfines cambian la composición de sus grupos, y estamos intentando averiguar por qué lo hacen. Escogen a sus compañeros según sus necesidades y las habilidades de los otros delfines. No importa demasiado el sexo si las habilidades les convienen para sus objetivos.

Tengo entendido que aprenden de una forma rapidísima. ¿Han llegado a aprender cosas de los humanos?

La verdad es que sí, pero casi todo malo. Por ejemplo, se acercan a los pesqueros o a la costa hacia las piscifactorías para aprovecharse de los residuos de la industria. Puede ser muy problemático que se acerquen a los barcos porque piensan que todos les van a dar comida. Son comportamientos influenciados para mal, parecido a lo que ocurre con los monos de Gibraltar. Las estrategias de pesca, además, las madres se las transmiten a los hijos. La cría permanece muy cerca de la madre los primeros cuatro años y lo malo que aprendan también lo pueden transmitir. Por ejemplo, una vez colocamos un dispositivo para ahuyentarlos de las piscifactorías costeras. Era un aparato por ultrasonidos que a ellos les resulta desagradable. Pues entendieron que ahí hay comida, y en épocas de hambre es mejor acercarse hasta allí aunque les haga mal.

¿Le parece bien ponerle la coletilla sapiens al arroaz?

Creo que no. Es una especie diferente a los hombres, muy particular, y no acabamos de saber lo que quisiéramos de ella. Es el más estudiada entre los delfines y probablemente el mamífero marino más conocido del mundo. Y aun así, cuánto más sabemos de ellos parece que hay más por investigar. Son muy espabilados cuando se les investiga, e intentar sacar algo a cambio.

¿Es justo meter a los delfines en los acuarios?

Es una especie con desarrollo mental tan fuerte que la mayoría de ellos pueden sufrir problemas psicológicos al estar en centros tan pequeños como esos. El arroaz es tan adaptable que incluso se puede adaptar a lugares tan pequeños como un acuario. En ocasiones se hacen espectáculos con ellos, y eso es puro show bussiness, como Fliper, que también era un arroaz. Si es para que la gente los vea, podría tener una justificación. Pero no son animales tan difíciles de ver en su medio natural. Si se tiene interés se puede preguntar a marineros o a investigadores marinos que seguro pueden dar indicaciones.

¿Para qué usan el sonido los delfines? ¿Es cierto que hablan?

La vista es un sentido secundario en el mar. La comunicación es por el sonido, y hay varios tipos de lenguaje. Utilizan ultrasonidos para localizar presas y hacer un mapa de su entorno, la ecolocalización. Usan silbidos para mantener contacto entre ellos, casi como un nombre. Sonidos más complejos son los sonidos por impulsos, que parecen ladridos o aullidos, cuando hay agresividad en el grupo y sirven para mantener la jerarquía a través del uso de sonidos y evitan enfrentamientos físicos directos.

¿Tienen un lenguaje articulado, como nosotros?

Es complejo decirlo porque no hay estudio. Se ha intentado investigar si cuando modifican la estructura del sonido cambiaban el comportamiento. Es muy difícil saberlo. Además entran en juego otros aspectos como el ancho de banda, ultrasonidos de los que no sabemos casi nada, y que podrían transmitir más información de la que pensamos.

¿Llegaremos algún día a comunicarnos con los delfines?

Seguro que se podría llegar a hacer pero es muy probable que ellos no quieran escuchar lo que decimos.[Ríe] Estudiando su comportamiento, los entiendes, en cierto modo, el lenguaje animal es demasiado complejo. Nosotros acústicamente somos muy malos, ellos pueden percibir anchos de banda mucho más grandes.

Se dice que los delfines son capaces de hacer violaciones ¿es cierto?

En Bahamas se ha dicho esto, pero este tipo de afirmaciones son muy antropocéntricas, es decir, que a los humanos nos puede parecer una cosa y para los delfines significa otra. En ciertas áreas, como en Australia se agrupan varios machos para tener más ventajas sobre el grupo y así consiguen más posibilidades de reproducción. Depende de quién lo vea va a interpretar una cosa u otra. En Bahamas existe un tipo de cetáceo que es el delfín de manchas y llegan los arroaces un metro más grandes que ellos, y llegan son dominantes y pueden mantener relaciones sexuales con las hembras del grupo se puede interpretar como una violación pero no es así. Además, sabemos que los delfines practican el sexo sin finalidad reproductiva, solo por placer, y lo hacen madres con crías, machos y hembras, machos y machos, pero por ello no debemos decir que los delfines son homosexuales o practican el incesto. Esto es que su sistema cultural es diferente al nuestro.

Parece que los delfines nadan cerca de los barcos…

Si un delfín aprovecha la onda de una lancha puede duplicar su velocidad con solo un incremento del 13% de energía. Son una especie que aprovecha muy bien toda su energía.

Algunos delfines emiten una especie de firma al hablar. ¿Es una especie de nombre?

Yo digo que es un apellido, porque la cría lo copia a la madre y luego lo personaliza personalmente. Posiblemente puede contener información más allá de la propia firma.

¿Qué hay de cierto en que los delfines ayudan a los náufragos, o que, en general, ayudan a los seres humanos?

Son teorías, tal vez por instinto de interpretar que un mamífero que está hundiendo, o porque el delfín por instinto puede empujarlo a la superficie como hacen las hembras recién paridas con las crías. Pero algo hay de cierto en estas leyendas.

¿Cómo acabó enseñando fotografía en Japón?

A finales de 2002 se cerró el chiringuito en Italia por problemas económicos y me invitaron a Japón y me quedé un tiempo. Daba clases de fotografía y también de español.

¿Qué es lo que más echa de menos de Galicia?

La verdad es que voy mucho, intento escaparme siempre que puedo. Pero el océano, es el océano y siempre voy por las playas de Ferrol. Siempre tienes mucha morriña, echas Enlacede menos el paisaje y claro, también a tu familia y amigos de toda la vida.

Fuente:

Xornal

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