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6 de septiembre de 2018

Perú anuló la concesión minera sobre la montaña de los siete colores (Cusco)

En julio pasado la ONG CooperAcción advirtió que la famosa montaña ubicada en Cusco era parte de una concesión minera.

El Ministerio de Energía y Minas anuló la concesión minera que la empresa canadiense Minquest Perú tenía sobre la famosa y turística montaña de los siete colores, en la región andina de Cusco, y cuyo nombre original es Vinicunca, informó hoy su ministro, Francisco Ísmodes.

Concesión minera

Luego que la ONG CooperAcción diera a conocer que la famosa montaña formaba parte de una concesión minera, el propio presidente de la República, Martín Vizcarra, aseguró que la Montaña de Siete Colores será preservada, e incluso el gobernador regional de Cusco, Edwin Licona, anunció que la empresa concesionaria confirmó su disposición de devolver los terrenos que habían sido asignados para la exploración minera en este sector.

En conferencia con la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú (APEP), Ísmodes explicó que se dejó sin efecto la concesión después de que la empresa renunciase a los derechos sobre Vinicunca, también conocida como la montaña arco iris, ante el revuelo generado tras conocerse que el cerro podía verse afectado.

La concesión minera denominada "Red beds 2" abarcaba una superficie de 400 hectáreas entre los municipios de Cusipata y Pitumarca, y en la mitad de esta se ubicaba el colorido cerro al que cientos de turistas acuden cada día para fotografiarse frente a él.

El área coincidía de manera parcial con la zona propuesta para la creación del lugar de conservación regional Ausangate, reclamado por el gobierno regional de Cusco y que incluye a Vinicunca, consolidada como una de las mayores atracciones turísticas de la región.

Áreas naturales protegidas

Preguntado por la existencia de casos similares de concesiones mineras sobre áreas naturales protegidas, Ísmodes aseguró que cuando una empresa solicita una concesión suele generar preocupación en la población si esta tiene un valor paisajístico, natural o de ecosistema.

El ministro aseveró que, antes de conceder una concesión minera, se tienen los suficientes informes y estudios de impacto ambiental para evitar que empresas adquieran derechos de explotación de recursos naturales sobre áreas sensibles.

Sin embargo, la ONG CooperAcción denunció en julio pasado que el caso de la montaña de los siete colores no es aislado e indicó que existen numerosas concesiones mineras otorgadas por el Estado peruano sobre áreas naturales protegidas y paisajes emblemáticos.

Entre las reservas naturales señaladas está la cordillera del Huayhuash, con glaciares de altura en los Andes centrales de Perú, y los bosques y páramos de Ayabaca y Huancabamba, en la norteña región de Piura. 

Tomado de: RPP Noticias (Perú)

¿Por qué algunos glaciares “sangran”?

La alta concentración de hierro enterrada bajo el inmenso glaciar Taylor, en la Antártida, produce un curioso y espectacular efecto de sangrado.


Los glaciares, esas inmensas masas o ríos de hielo que bajan por las laderas de las montañas de las zonas más frías del planeta, contienen básicamente agua. Sin embargo, algunos de ellos arrastran también un buen número de rocas y minerales que pueden alterar su aspecto, normalmente blanco azulado. Por ejemplo, en la Antártida hay un paraje regado por torrentes de color rojizo conocidos como cataratas de sangre.

Este fluido carmesí surge como de una herida abierta desde las entrañas del glaciar Taylor, nombrado así en honor del geógrafo y explorador australiano Thomas Griffith Taylor, miembro de la expedición de Scott al Polo Sur de 1911. Él fue el primero en admirar este singular paisaje en la región antártica de los Valles Secos de McMurdo, que conforman una de las zonas más áridas del mundo. Allí apenas hay precipitaciones y la ausencia de hielo en algunos puntos deja al descubierto un terreno desértico. La estructura del glaciar, que alcanza 54 kilómetros de largo y 400 metros de espesor, no está totalmente congelada.

La parte sólida cabalga sobre un lago cuyas aguas poseen una concentración de sal cuatro veces superior a la de los océanos, además de mucho hierro. Inicialmente los científicos que investigaron este fenómeno pensaban que el color rojo provenía de una población de algas, pero lo cierto es que se debe a la abundancia del metal: cuando el líquido sale al exterior, el ion ferroso se oxida al contacto con la atmósfera, y sus óxidos –poco solubles– se depositan en la superficie.

La zona de salmuera subyacente tiene entre 1,5 y 2 millones de años de antigüedad y aloja un rico ecosistema de bacterias autótrofas que metabolizan los iones de azufre y hierro. La microbióloga de la Universidad de Tennessee Jill Mikucki fue la responsable del hallazgo. Según los análisis de laboratorio, estos organismos microscópicos usan el sulfato como catalizador en la respiración, toman hierro en su forma férrica –insoluble– y lo transforman en ferroso –soluble en aguausando como fuente de energía la materia orgánica enterrada junto a ellos. 

Mikucki y su equipo han sido los primeros en observar el fenómeno en la naturaleza. Debido a su aislamiento, los microorganismos habrían evolucionado al margen del exterior, diferenciándose de las bacterias similares que habitan los océanos.



Fuente: Muy Interesante

¿Por qué estan colocados en ese orden los números de la diana de dardos?

Para penalizar la falta de puntería. Si nos fijamos, cerca del 20 (la máxima puntuación) hay dos números bajos: si fallas, el premio es escaso; y así, sucesivamente con los demás números. Esta idea se atribuye al fabricante de dianas Brian Gamlin, quien en 1896 decidió ordenarlos así, en vez de consecutivos. Lo que quizá no sabía es que hay 2.432.902.008.176.640.000 combinaciones, y resulta que esta es casi la mejor opción.

5 de septiembre de 2018

Por qué hay hambre en Argentina si se produce comida para 440 millones de personas (10 veces su población)

El tercer productor mundial de miel, soja, ajo y limones; el cuarto de pera, maíz y carne; el quinto de manzanas; el séptimo de trigo y aceites; el octavo de maní. 

Sí, Argentina produce muchos alimentos. 

Y, sin embargo, entre uno y tres millones de argentinos sufren hambre

Puede verse como una paradoja o como una injusticia o como una apreciación técnicamente fallida que pasa en muchos otros países, como China, el mayor productor mundial de alimentos, o Brasil, el más grande exportador de comida de América Latina. 

Pero en ninguna otra nación la brecha parece ser tan grande como en Argentina, donde hoy una nueva crisis económica -hubo diez graves en 70 años- probablemente se traduzca, según el presidente, Mauricio Macri, en un nuevo aumento de la pobreza

En un dato oficial que muchos argentinos saben de memoria, Argentina produce alimentos para abastecer a casi 440 millones de personas

Y su población, según varios estudios, apenas pasa los 44 millones. 

Es difícil saber cuántos de los 13 millones de pobres (30%) que se registran en Argentina sufren hambre; las dos variables no van necesariamente de la mano

Pero de nuevo: no hay país en este continente que se jacte de ser, o haber sido, "el granero del mundo", como Argentina. 

¿Qué es, entonces, lo que pasa? ¿Para dónde va toda esa comida? ¿Por qué no llega al sector más vulnerable?

El hambre en Argentina, coincidieron varios expertos en conversación con BBC Mundo, no se debe a escasez de alimentos, sino a falta de ingresos, distribución desigual de la riqueza o ausencia de generosidad.

"El problema de Argentina no es que falten alimentos", dice Iván Ordoñez, economista especializado en el campo. "No somos India ni Haití ni Venezuela; nosotros no importamos alimentos, todo lo que comemos es industria local". 

"Lo que debería pasar, y no ha pasado, es que el mercado interno compita con el mercado externo, que se exporte más, se genere más riqueza y eso genere más empleo", asegura. 

El artículo completo en: BBC Mundo

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