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5 de mayo de 2011

Se ofrece comandante de nave espacial con mucha experiencia

La NASA recicla a sus astronautas tras la retirada de los transbordadores.




La tripulación del Endeavour, con el comandante Mark Kelly en la primera fila, a la derecha.- EFE / GARY / ROTHSTEIN

Mark Kelly, comandante del transbordador Endeavour que debe ser lanzado dentro de unos días, y Chris Ferguson, comandante de la próxima misión del Atlantis, serán los últimos astronautas al mando de estas naves de la NASA. Tras 135 vuelos de los transbordadores se cierra el programa y desaparecen los puestos de comandante y de piloto, que van sentados delante en la cabina y que durante 30 años han ocupado hombres (y algunas mujeres) especialmente seleccionados entre pilotos de pruebas o de combate, muy experimentados, con miles de horas de vuelo acumuladas.

Unos abandonarán la agencia espacial -varios lo han hecho ya-, y los que se queden se tiene que reciclarse -también lo han hecho ya algunos- para seguir siendo astronautas, pero como miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional (ISS). La NASA ha llegado a tener 150 astronautas en plantilla, ahora tiene 61 y sólo el año pasado una veintena abandonó la agencia.

"No hay una norma que impida a los comandantes y pilotos de transbordador convertirse en tripulantes de la ISS, pero tienen que seguir una preparación adicional y algunos lo han hecho, y con satisfacción porque así pueden hacer paseos espaciales", explica Pedro Duque, astronauta en excedencia de la Agencia Europea del Espacio (ESA) que ha volado en una de esas naves estadounidenses y se ha preparado para ello. "Pero es cierto que ha habido un éxodo importante entre los astronautas de la NASA en los últimos años, y no solo porque desaparezcan los comandantes y pilotos, sino también porque para la ISS hay que estar dispuestos a pasar en el espacio seis meses y muchos de ellos no tenían intención de hacerlo", continúa el ingeniero español. "Cuando fueron seleccionados, antes de la estación, esa disponibilidad para pasar varios meses en el espacio no era un requisito, y ahora sí que los es".

Los astronautas son profesionales muy bien preparados que no deberían tener problema encontrar trabajo fuera de la NASA y algunos ya lo han hecho. Pamela Melroy, piloto en dos misiones de los transbordadores y comandante en otra, abandonó la NASA en 2009, cuando quedaban ya pocas misiones antes de acabar el programa de los transbordadores. "No quería quedarme por ahí dando vueltas a ver si me asignaban alguno [de los útimos vuelos]", ha comentado a The New York Times.

Otros se han ido a empresas del sector, como Space X, que está precisamente diseñando uno de los cohetes privados alternativos que podrían llevar cargas, y tal vez astronautas, a la ISS por encargo de la NASA dentro de unos cinco o seis años. Incluso la empresa Virgin Galactic que quiere explotar el sector del turismo espacial con su avión suborbital SpaceshipTwo, está buscando pilotos espaciales. Garret Reisman reconoce que hubiera seguido en la NASA si hubiera tenido alguna posibilidad de ser asignado a una nueva misión, pero sin oportunidades de vuelo prefirió abandonar, ha declarado al rotativo.

Los astronautas que se queden en la NASA y los que se vayan incorporando tienen que adecuarse a un perfil nuevo, que se ajuste a los trabajos de mantenimiento y explotación de la ISS, y volar hasta allí, durante unos años, en las naves Soyuz rusas. En estas cápsulas, por cierto, y a no hay un puesto específico de pilotaje, tan alejado está su manejo de los aviones y no hay que olvidar que EE UU abandona con los transbordadores el modelo de nave espacial reutilizable que aterriza como un aeroplano y volverá también al sistema de cápsulas que abandonó con el programa Apolo en los años setenta.

"En el programa de los transbordadores la cualificación y preparación de los astronautas seguían dos perfiles profesionales claramente diferenciados: por un lado los pilotos y comandantes y por otro los especialistas de misión, con responsabilidades y entrenamiento distintos", explica Duque. Los comandantes y pilotos, comenta, seguían una preparación específica centrándose en el manejo de la nave, el aterrizaje, el aterrizaje de emergencia, etcétera, mientas que los astronautas especialistas de misión se centran en los paseos espaciales, los experimentos y el manejo del brazo robótico. Un tercer grupo, los llamados especialistas de carga útil, no son astronautas profesionales sino que vuelan en algunas ocasiones para realizan funciones específicas de algún experimento concreto.

"Con al ISS están abiertas todas las posibilidades", dice Duque-. Pero el final de los transbordadores marca también el fin de una época para los astronautas de la NASA y debe empezar otra: de momento, una vez concluida la construcción de la USS, se dedicarán a utilizarla. Y dentro de unos años -si se decide por fin visitar Marte o volver a la Luna- volverá a cambiar el perfil profesional de los hombres y mujeres del espacio para adaptarse a las diferentes tareas de los vuelos interplanetarios.

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El País Sociedad

Un experimento de la NASA confirma dos principios de la Teoría de la Relatividad

Un experimento realizado por investigadores de la NASA y la Universidad de Stanford en California ha confirmado con gran precisión dos supuestos básicos de la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein.

Apodado 'Gravity Probe B', este experimento, uno de los más largos realizado por la agencia espacial de EEUU, ha utilizado cuatro giroscopios ultra-precisos a bordo de un satélite para medir dos efectos de esta teoría de la gravedad.

El primero de este efecto es la distorsión del espacio y del tiempo en torno a un objeto que ejerce una fuerza gravitacional de la Tierra. El segundo, el efecto es la cantidad de espacio y el tiempo que tal objeto afecta girando sobre sí mismo.

La nave estaba apuntando hacia una sola estrella, IM Pegasi, en una órbita polar alrededor de la Tierra. Si la gravedad no afectara el espacio y el tiempo, los cuatro giroscopios colocados en el satélite siempre apuntarían en la misma dirección.

Sin embargo, estos aparatos, arrastrados por la gravedad, han cambiado la dirección a la que señalaron en principio, lo que confirma la teoría de la relatividad de Einstein.

¿Qué es un giroscopio?

Un giroscopio es una rueda o una parte mecánica de un aparato circular que gira en torno a un eje que pasa por su centro y que, una vez iniciado el movimiento, tiende a resistir los cambios en su orientación.

"El experimento GP-B ha confirmado dos de los supuestos más importantes de la Teoría de Einstein sobre el universo, que tiene implicaciones en toda la investigación en astrofísica", según Francis Everitt, un físico de la Universidad de Stanford, quien ha dirigido la investigación.

"La tecnología que está detrás de esta misión tendrá efectos duraderos en la investigación sobre la Tierra y el espacio", añadió.

Los resultados de este experimento, cuyo proyecto comenzó hace 52 años, se publican en la revista 'Physical Review Letters'.

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El Mundo Ciencia

Descubren fósil de hormigas gigantes

El fósil encontrado es del tamaño de un colibrí.

Una hormiga gigante que medía hasta cinco centímetros cruzó el Ártico durante los períodos más cálidos de la Tierra, usando puentes de tierra entre los continentes, afirman científicos.

La hormiga, llamada Titanomyrma lubei, vivió hace unos 50 millones de años y es una de las especies de hormiga más grande jamás encontrada.

Los fósiles fueron desenterrados en los sedimentos de un antiguo lago en Wyoming, Estados Unidos.

Según el equipo conjunto de investigadores de Canadá y EE.UU., estas hormigas gigantes casi siempre vivían en climas cálidos.

La nueva especie parece muy similar a los fósiles que se han encontrado en Alemania y en la Isla de Wight, al sur de Inglaterra, que datan del mismo período.

"No tenemos ningún fósil de hormiga obrera de esta nueva especie, sólo tenemos una reina", explica Bruce Archibald de la Universidad Simon Fraser en Columbia Británica.

Poco se sabe acerca de cómo estas hormigas vivieron o lo que comían, pero en los fósiles se han encontrado alas.

Y un dato común, tanto en los fósiles encontrados en Europa y ahora en Wyoming, las hormigas se localizan cerca de plantas que se sabe prosperaban sólo en temperaturas de alrededor de 20º centígrados.

Calentamiento global prehistórico

Según la investigación, publicada en la revista de la Real Sociedad Proceedings B, el período Eoceno, ocurrido hace 56-34 milliones años, fue interrumpido por períodos en que la temperatura de la Tierra se elevó a más de lo que es hoy, probablemente a causa de la liberación a la atmósfera de gases de efecto invernadero como el metano.

Y los investigadores creen que las hormigas gigantes tuvieron que trasladarse de Europa a América del Norte - o viceversa - durante uno de estos períodos "hipertérmicos".

"Hubo un montón de transferencia de organismos vivos entre Europa y América del Norte en esa época, los mamíferos, los árboles, todo tipo de cosas", dijo el doctor Archibald.

"Y se han encontrado muchos insectos que son similares entre la Columbia Británica y Dinamarca, pero que podía haber vivido en un clima más frío y haber cruzado en cualquier momento".

Período Eoceno

Durante el Eoceno los continentes ocupaban distintas posiciones a las que tienen hoy.

"Este es el primer ejemplar que tenemos de un animal que hubiera necesitado el calor con el fin de hacer la travesía", agrega el investigador.

Los puentes de tierra a través del Ártico experimentaron un clima templado durante la mayor parte del Eoceno, aumentando durante períodod hipertérmicos.

Durante el curso de la investigación, el equipo trabajó en la ubicación de todas las especies de hormigas, extintas o contemporáneas, que crecen más de 3 centímetros.

Ellos encontraron que casi todas están asociadas con temperaturas tropicales, aunque el por qué sigue siendo un misterio.

El mayor equivalente a este fósil gigante son las hormigas guerreras del género Dorylus, que se encuentran en África central y oriental, que también puede crecer hasta 5 centímetros de largo.

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BBC Ciencia

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Nueva nave de Virgin para turismo espacial

La nave 'SpaceShipTwo' durante la maniobra de reentrada. | Virgin

La nave 'SpaceShipTwo' durante la maniobra de reentrada. | Virgin

La nave 'SpaceShipTwo' ha realizado con éxito su primer vuelo de prueba con simulación de reentrada en la atmósfera. La aeronave ha utilizado por primera vez su singular configuración que consiste en la capacidad de rotar la sección de cola de la nave unos 65 grados hacia arriba, con lo que se consigue un importante efecto de frenado al entrar a toda velocidad en la atmósfera terrestre.

Este vuelo de prueba que tuvo lugar el miércoles 4 de mayo sobre el desierto de Mojave marca otro hito en el proyecto de Virgin Galactic, que será la primera compañía en llevar turistas al espacio. La SpaceShipTwo ha llevado a cabo un total de tres vuelos de prueba en los últimos 12 días, todos ellos finalizados con éxito.

Durante el vuelo de prueba del miércoles, la nave nodriza transportó la 'SpaceShipTwo' hasta una altitud de 15.000 metros. A esa altura las naves se desacoplaron y la 'SpaceShipTwo' giró sus alas de cola hacia arriba 65 grados y descendió casi verticalmente a través del cielo, siendo frenada por el arrastre de la cola doblada, de una manera similar a como las plumas frenan una pelota de bádminton. Esta reconfiguración única será una parte fundamental en el descenso de la nave espacial.

Planeando como un avión

Al pasar los 10.000 metros, los pilotos volvieron a la configuración normal de la nave que aterrizó planeando como un avión. La demostración desde que fue lanzada de la nave nodriza hasta el aterrizaje duró unos 11 minutos, incluidos 75 segundos de descenso vertical en modo de "pluma".

Para George Whitesides, consejero delegado de Virgin Galactic, "este vuelo demuestra que el mecanismo de reentrada de la nave 'SpaceShipTwo' que es la innovación más importante en lo que al sistema de seguridad de vuelo se refiere, funciona a la perfección. Este hecho supone otro hito para nuestra compañía y nos acerca aún más hacia el inicio de los vuelos comerciales con turistas espaciales".

Pete Siebold, uno de los dos pilotos de la SpaceShipTwo, declaró: "el vuelo de esta mañana ha sido el sueño de cualquier piloto de pruebas. Es una gozada pilotar esta nave y el descenso en la configuración de reentrada añadió una maravillosa y singular dinámica a todo el vuelo".

Para superar el problema del calor en la reentrada

El singular reingreso de la SpaceShipTwo, ideado por el ingeniero de Scaled Composites Burt Rutan, ha sido considerado por expertos aeroespaciales como una forma de superar el problema del calor abrasador que otros tipos de naves espaciales enfrentan cuando se sumergen de nuevo en la atmósfera terrestre a gran velocidad durante la fase denominada de reentrada.

Virgin Galactic va a convertirse en la primera aerolínea espacial comercial del mundo con 370 clientes que han reservado ya su vuelo suborbital al espacio y un total de 50 millones de dólares en depósitos. El precio del viaje es de 200.000 dólares.

BRU & BRU Exclusive Travel Designer, la única agencia acreditada en España y Andorra para comercializar los vuelos de Virgin Galactic, es líder en ventas en Europa con un total de 12 reservas formalizadas en España. La directora de la agencia Ana Bru, será además la primera mujer española que volará al espacio con Virgin Galactic y ya ha realizado los primeros entrenamientos en el centro espacial NASTAR de Filadelfia.

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El Mundo Ciencia

El impacto (negativo) de los montañistas en la vegetación

Según el estudio, los escaladores ponen en peligro pequeñas plantas que habitan en los acantilados.

Los escaladores de montañas están teniendo un impacto negativo en las plantas que crecen en los acantilados, aseguran un grupo de ecologistas.

En áreas donde existe una intensa actividad de montañismo, se deben poner en práctica planes de conservación de modo que algunos acantilados estén protegidos de escaladores, afirma la investigación publicada en la Revista de Ecología Aplicada del Reino Unido.

Las sierras de Jura de Suabia y Jura Francón son pequeñas cadenas montañosas en el este de Alemania y dos de las más importantes zonas de escalada del país.

Pero también estas sierras son el último reducto europeo de la Draba azoides (conocida popularmente como draba o hierba panadiza), una rara y pequeña planta de flores amarillas o blancas que crece en los acantilados de piedra caliza, donde forma rosetas como amortiguador.

Para saber cómo la escalada en la zona estaba afectando a la planta, los investigadores Frank Vogler y Reisch Christoph de la Universidad de Ratisbona, Alemania, compararon el número y la distribución de la draba en ocho acantilados que se han sido muy visitados durante los últimos 50 años, y en otros ocho acantilados "vírgenes", de similar tamaño y aspecto.

Los investigadores también evaluaron el ADN de las plantas para saber si los escaladores habían afectado a su variación genética.

Cambios genéticos

Instrumentos de escalar

Los instrumentos de escalada podrían erosionar los acantilados.

Según la Sociedad Ecológica Británica, los investigadores encontraron que en los acantilados con activa presencia de escaladores, las plantas eran más pequeñas y menos numerosas en la pared del acantilado pero más frecuentes en el pedregal, que son los fragmentos de roca quebrada en la base.

"La escalada afecta negativamente a estas plantas de manera directa. La erosión por el uso de cuerdas de escalada, repisas, así como tomas de pies y manos, obviamente lleva a una disminución en la abundancia de la especie", afirma el doctor Reisch.

Las pruebas genéticas también mostraron las huellas de los escaladores.

En los acantilados que han sido escalados existen mayores diferencias genéticas entre las plantas que viven a diferentes alturas que en los acantilados vírgenes, lo que significa que los escaladores no solo desplazan las plantas, sino que también se están moviendo sus genes por la roca.

Estos cambios genéticos podrían, a largo plazo, afectar la aptitud de las plantas para sobrevivir en un entorno al que se han ido adaptando por miles de años, asegura el estudio.

Montañistas ambientalistas

Básicamente este estudio propone que, para proteger la vegetación autóctona de los acantilados, algunos deben quedar fuera del alcance de los montañistas.

En países como el Reino Unido ya se toman medidas para minimizar el impacto de los escaladores sobre áreas protegidas.

El Consejo Británico de Montañismo (BMC, por sus siglas en inglés) explicó a BBC Mundo que ellos se aseguran de que sus miembros no ocasionen un impacto perjudicial en las áreas de escalada.

"Hay restricciones, como por ejemplo en áreas donde la vegetación es sensible a la escalada o en ciertas zonas donde anidan aves migratorias, entonces el acceso puede quedar prohibido", aseguró a BBC Mundo Tina Gardner, vocera de la organización.

"Además, los escaladores suelen ser muy conscientes de los problemas y bien informados sobre lo que pueden hacer para minimizar su impacto. De hecho muchos escaladores son expertos en conservación y vida silvestre", agregó la organización británica.

Debido a su inaccesibilidad, los acantilados se encuentran entre los pocos ecosistemas relativamente poco afectados por los seres humanos durante los últimos siglos.

Albergan una multitud de especies de plantas raras y en peligro de extinción y hacen una contribución importante a la biodiversidad regional.

Fuente:

BBC Ciencia

4 de mayo de 2011

Existes, luego piensas



Homo sapiens (ma non troppo) piensa. Al menos para el obsesivo pensador René Descartes esa era la única certeza. Cogito ergo sum. Pienso, por lo tanto existo. Descartes dudaba de todo y necesitaba de alguna certeza primera inamovible sobre la que desarrollar el edificio de una interpretación ajustada de la realidad y sólo encontró esa constatación de saberse compulsiva y obsesivamente, inevitablemente, pensante.

No somos gran cosa como prototipo físico pero suplimos las deficiencias con nuestra facultad pensante. Sobrevivimos, existimos, porque pensamos. La mollera es lo que nos ha librado de la extinción... de momento. Puede que sea también lo que nos lleve a extinguirnos en el futuro.

Pensar es una actividad continua. No existe el no pensamiento como no existe la no respiración, la no circulación de sangre, el no filtrado renal de la sangre. El cerebro rebobina continuamente el material de sus sistemas de memoria para extraer conocimiento. Pasado, presente y futuro se funden en esa actividad rumiante. Uno de los temas fundamentales es el de la supervivencia física. El cerebro construye una teoría sobre probabilidad de supervivencia y funcionalidad del organismo que gestiona. Hace cábalas sobre su estado: cómo están huesos, articulaciones y músculos; qué posibilidad existe de que se produzca un infarto, surja un cáncer, Alzheimer. La duda metódica cartesiana se cierne sobre la salud y el bienestar. Nada nos garantiza estar y sentirnos bien. Sólo tenemos la certeza de que pensamos sobre salud y bienestar, pasados, presentes y futuros...

Pensarse como organismo es inevitable pero el individuo no ve más allá de la piel. No puede monitorizarse conscientemente el interior opaco con los sentidos. Sólo percibe alarmas, síntomas: dolor, hambre, sed, mareo, cansancio, desánimo. Han pitado los monitores. ¿Qué puede estar sucediendo..?

Los padecientes tienden a aplicar una conclusión aparentemente fiable: me siento mal luego no estoy bien. Es una premisa poco recomendable. Tampoco es aconsejable la contraria: me siento bien luego estoy bien.

Estar y sentirse son dos verbos muy distantes en su significado. Podemos estar razonablemente bien y sentirnos fatal y podemos sentirnos estupendos con unas arterias a punto del infarto.

Los profesionales ofrecen sus poderes sensores e interpretativos para dictaminar cómo estamos. Análisis, escáneres, resonancias, el iris o cualquier otro superpoder permiten emitir un diagnóstico.

El ronroneo pensante continuo sobre salud y bienestar incorpora los dictámenes y las propuestas culturales del entorno. El cerebro teje y desteje una idea de organismo socializada, poderosamente influida por cuanto se dice de él en consultas y fuera de ellas.

Curiosamente la idea socializada de organismo no incluye la existencia del órgano pensante, el constructor del organismo virtual, probabilístico. Los pensadores profesionales de organismo no contemplan al pensador interno. No ven más allá de huesos, articulaciones, músculos y contratiempos personales. Si consideran un sujeto pensante como responsable de los síntomas ese sujeto sólo puede ser el individuo, no el órgano, su cerebro.

Todo síntoma, toda percepción somática es un producto del órgano pensante, evaluativo, el cerebro. Debiéramos saber y creer que es así. Los tejidos no segregan percepción. No duelen ni rezuman cansancio. Se limitan a exteriorizar señales moleculares que deben ser interpretadas, valoradas en el órgano pensante continuo, en el integrador de señales actuales, de aquí y ahora con predicciones teóricas probabilísticas también referidas al mismo momento y lugar.

¿Qué proporción hay de suceso real y de imaginado? Nunca sabemos. Hay que indagar siempre sobre la base de que son inevitables ambos compartimentos: el de las señales somáticas del cuerpo real y las predicciones del también real órgano virtual, el cerebro.

Cuando pensamos sobre interioridades de organismo debemos saber que lo que pensamos proviene del órgano pensante y no dar por cierto lo que únicamente lo parece.

Es ergo cogita. Existes luego ¡Piensa! Piensa que hay algo que piensa el organismo en el que existes...

Fuente:

Arturo Goicochea
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