Según un grupo de paleontólogos expertos en la evolución de los reptiles, las serpientes perdieron sus extremidades porque su crecimiento era menor al del resto del cuerpo. Para llegar a esta conclusión han estudiado los cambios evolutivos en la especie marina Eupodophis descouensi.
La investigación, publicada en un artículo del Journal of Vertebrate Paleontology, explica las causas de la perdida de extremidades de las serpientes basándose en el estudio de un ejemplar que vivió hace 95 millones de años en el mar, la Eupodophis descouensi.
Los expertos utilizaron para su investigación una novedosa técnica de rayos X conocida como 'laminografía computerizada por radiación sincrotón' que les permitía elaborar una imagen fiel de la especie y de sus extremidades basándose en los restos fósiles hallados en una roca y cuyo diámetro apenas alcanza los 30 micrometros.
Este procedimiento permitió la reconstrucción capa a capa del animal, lo que les permitió deducir que esta especie en concreto evolucionó sin patas porque el hueso de las mismas no crecía a la misma velocidad que el resto de miembros.
Este descubrimiento abre una nueva vía de investigación para hallar el camino evolutivo de las diferentes especies de reptiles.
Acaba de publicarse el nuevo saurópodo Petrobrasaurus puestohernandezi recuperado en la localidad de Puesto Hernández (Neuquén, Patagonia, Argentina). Se trata de una investigación en la que hemos participado miembros del grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza (José Ignacio Canudo) invitados al proyecto por Leonardo Filippi, antiguo director del Museo de Rincón de los Sauces y la Universidad de Comahue (Leonardo Salgado).
El nombre de Petrobrasaurus está dedicado a la empresa petrolera brasileña Petrobras. La razón de dedicarle un dinosaurio a una petrolera es curiosa, es un agradecimiento al compromiso de la empresa Petrobras en colaborar a preservar los fósiles de este dinosaurio. En Septiembre del 2004 durante las tareas previas para realizar un sondeo petrolífero en el área de Puesto Hernández se encontraron restos fósiles de un dinosaurio. Se estaban realizando un gran desmonte de terrero, ya que el sondeo coincidía con una colina que era necesario eliminar para situar la bomba extractora de petróleo. En este trabajo se estaba usando maquinaria pesada que destruye los huesos fósiles, de no existir un seguimiento paleontológico. Afortunadamente Petrobras tenía un convenio con el Museo Municipal Argentino Urquiza de Rincón de Sauces, de manera que un equipo liderado por Leonardo Filippi seguía los desmontes a pie de excavadora. Gracias a este seguimiento se localizaron las primeras vértebras del nuevo saurópodo Petrobrasaurus. La empresa movió la localización inicial del sondeo, para permitir la excavación del dinosaurio. Este trabajo se realizo a final de Septiembre y comienzos de Octubre del año 2006 por nuestro equipo argentino-español. Se extrajeron dientes, vértebras cervicales, dorsales, caudales, parte de la cadera y de los miembros delanteros y trasero. Sin duda lo más espectacular fueron los dos fémures completos y casi junto uno a otro. Se necesito grúas para poder transportar las huesos fósiles, ya que por ejemplo los fémures pesaban casi 300 Kg. El material se preparó en el Museo de Rincón de los Sauces por parte del técnico del Museo Salvador Palomo.
La investigación con la descripción de Petrobrasaurus se acaba de publicar en la revista Geologica Acta. Se trata de un saurópodo grande, ya que el fémur tiene 1,60 metros de longitud. Podría tener unos 20 metros de longitud. Pertenece a un grupo de saurópodos que se llaman los titanosaurios que dominaron los ecosistemas de Sudamérica durante el Cretácico Superior. De hecho Petrobrasaurus proviene de unas rocas del Santoniense (unos 85 millones de años). Petrobrasaurus también aporta información paleobiogeográfica, ya que es un pariente lejano de otros titanosaurios africanos, siendo una prueba más que África y Sudamérica estuvieron unidas hasta el comienzo del Cretácico Superior. La separación de los dos continentes produjo la diferenciación cada vez mayor de los saurópodos que vivían en ambos continentes. Petrobrasaurus tiene unos dientes finos afilados y de pequeño tamaño para un animal comedor de plantas de este tamaño. El trabajo se puede descargar gratis en pdf en la Web de Geologica Acta.
Fotografías a buena resolución de la excavación pueden descargarse en el album de fotos de Aragosaurus:
Esta investigación ha estado subvencionada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de España, Universidad de Zaragoza, Petrobras, Universidad de Comahue, CONICET y el Museo de Rincón de los Sauces
La reducción del cerebro no significa que los hombres modernos tengan menos capacidades intelectuales que sus ancestros, sino que han desarrollado formas de inteligencia más sofisticada
El cerebro humano Cortesía Asociación Racional Escéptica de Venezuela
El cerebro humano se ha empequeñecido desde hace 30.000 años, un fenómeno intrigante para los antropólogos, que en su mayoría ven en ello un efecto de la evolución hacia sociedades más complejas. En ese período, el volumen medio del cerebro del hombre moderno, el Homo sapiens, disminuyó alrededor de un 10%, de 1.500 a 1.359 centímetros cúbicos, el equivalente de una pelota de tenis.
El cerebro de las mujeres, más pequeño que el de los hombres, conoció proporcionalmente la misma disminución.
Estas mediciones fueron establecidas a partir de cráneos hallados en Europa, Oriente Medio y Asia, cuenta el antropólogo John Hawks, de la Universidad de Michigan (norte de Estados Unidos).
"Yo diría que ha sido una gran reducción en un breve período evolutivo", declaró en una reciente entrevista a la revista Discover.
Según los antropólogos, esta disminución no es tan sorprendente en la medida en que cuanto más músculo, más materia gris hace falta para controlar ese cuerpo.
El hombre de Neandertal, "primo" del hombre moderno desaparecido hace 30.000 años por razones aún oscuras, era más corpulento y tenía un cerebro mayor. El hombre de Cromagnon, que hizo las pinturas rupestres de la gruta de Lascaux (Francia) hace unos 17.000 años, era el Homo sapiens dotado del cerebro más grande. También era más fuerte que sus actuales descendientes.
Esos rasgos eran necesarios para sobrevivir en un entorno hostil, explica David Geary, profesor de psicología en la Universidad de Missouri y autor de varios trabajos sobre el desarrollo del cerebro humano a lo largo de la evolución.
Partiendo de esa constatación, este investigador estudió la evolución del tamaño del cráneo entre hace 1,9 millones de años y 10.000 años, a medida que nuestros ancestros fueron viviendo en un entorno social más complejo.
David Geary parte del principio de que cuanto mayor es la concentración humana, más intercambios hay entre los grupos, mayor es la división del trabajo y más ricas y variadas son las interacciones entre los individuos.
También ha constatado que el tamaño del cerebro disminuye cuando la densidad de población aumenta.
"Con la emergencia de sociedades más complejas, el cerebro humano se ha empequeñecido porque los individuos ya no necesitan ser tan inteligentes para sobrevivir; los demás los ayudan", explica David Geary.
Esta reducción del cerebro no significa que los hombres modernos tengan menos capacidades intelectuales que sus ancestros, sino que han desarrollado formas de inteligencia más sofisticadas, explica por su lado Brian Hare, profesor adjunto de antropología en la Universidad Duke, en Carolina del Norte.
Según él, existe un paralelismo similar entre los animales domesticados y los salvajes.
Así, el perro-lobo tiene un cerebro más pequeño que el del lobo, pero es más inteligente y sofisticado, porque comprende los gestos de comunicación de los hombres.
Lo que demuestra que "no hay correlación estrecha entre el tamaño del cerebro y el cociente intelectual", que se define sobre todo por la capacidad de inducir y crear, dice Brian Hare.
El científico cita el ejemplo de los chimpancés, agresivos y dominadores, dotados de un cerebro mayor que el de los bonobos, considerados más "civilizados", puesto que recurren a la simulación del acto sexual o el apareamiento para resolver los conflictos.
"Los humanos son a la vez chimpancés y bonobos", nuestros "primos" más cercanos, dice el investigador, que con ironía espera que "el lado bonobo gane en la evolución por el bien de todos".
El pasado 17 de enero el consejero delegado de Apple, Steve Jobs, quedó de baja médica para centrarse en su salud. En el año 2004, se le había diagnosticado cáncer de páncreas, una enfermedad que acaba con el 80% de quienes la padecen a lo largo del año siguiente a su diagnóstico. Jobs ha tenido mucha suerte de sobrevivir durante tanto tiempo. En nuestro país (España), personas célebres como Rocío Jurado no pudieron sobrevivir a este mal, a pesar de haberse tratado en los mejores hospitales del mundo.
Pero ¿por qué es tan mortífero este tipo de cáncer? La respuesta no está en el propio páncreas. De hecho sufrir una enfermedad en este órgano no supone en si mismo una sentencia de muerte. El problema viene de los daños colaterales que afectan a otros órganos como producto del cáncer pancreático.
El páncreas es un órgano de unos 18 centímetros de longitud que excreta enzimas y hormonas tales como la insulina. Situado en el interior del cuerpo, los doctores no pueden detectar la presencia de tumores mediante palpación. Además, tiene la peculiaridad de seguir funcionando con semi-normalidad incluso cuando existe un tumor creciendo en su interior. Por esta razón, los síntomas de este cáncer que incluyen: ictericia (piel amarilla a causa de la acumulación de toxinas), dolor abdominal y de espalda, náuseas y pérdida de peso, no suelen detectarse hasta que la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas. En consecuencia, el diagnóstico llega tarde muchas veces.
En ese punto, los tumores tienen un tamaño significativo y pueden encapsular a arterias y venas de importancia capital. Peor aún, el páncreas se encuentra ubicado en un lugar de encuentro de varios órganos cruciales, por lo que muy a menudo, cuando se advierte la presencia del tumor, este ya se ha extendido al hígado, la vesícula biliar o el intestino, lo cual hace inviable la intervención quirúrgica.
Cuando los doctores identifican a un tumor de páncreas que aún no se ha deslocalizado, pueden extirparlo con buena parte del órgano excepto la región encargada de producir insulina. Aunque desafortunadamente, en el 85% de los casos el cáncer retorna después de la cirugía.
La mayoría de los pacientes a los que se les diagnostica cáncer de páncreas, mueren principalmente de fallo hepático después de que el tumor se haya expandido al hígado.
La corteza prefrontal y el hipocampo “deciden” qué información retener y cuál olvidar
Después de una noche de profundo descanso, la gente recuerda mejor la información obtenida durante el día, pero sólo si sabe de antemano que dicha información le resultará útil en un futuro, revela un estudio realizado por neurocientíficos de la Universidad de Lübeck, en Alemania. Según los investigadores, durante la vigilia la corteza prefrontal del cerebro “etiquetaría” los recuerdos potencialmente relevantes y, durante la noche, serían estos recuerdos los únicos que el hipocampo consolidaría en nuestra memoria.
spués de una noche de profundo descanso, la gente recuerda mejor la información obtenida durante el día, pero sólo si sabe de antemano que dicha información le resultará útil en un futuro.
Esto es lo que ha revelado un estudio realizado por científicos de la Universidad de Lübeck, en Alemania, y cuyos resultados han aparecido publicados en The Journal of Neuroscience.
El descubrimiento sugiere que el cerebro evalúa nuestros recuerdos y retiene mientras dormimos preferentemente aquéllos que nos resultarán más relevantes.
La compañía dice que sus gerentes pierden hasta 20 horas semanales en el servicio. Pretenden reemplazarlo con redes sociales
La compañía francesa de servicios de tecnología de la información Atos Origin quiere que sus empleados dejen de escribir e-mails y se plantea como meta lograrlo en tres años, según dijo hoy en París el CEO de la firma, Thierry Breton.
“La masa de e-mails que enviamos y recibimos en el mundo laboral ya no es aceptable. Los gerentes necesitan entre cinco y 20 horas a la semana para leerlos o escribirlos”, según Breton.
En vez de ello, la firma quiere aprovechar, entre otras, las redes sociales existentes como Facebook y Twitter para usarlas como ‘Social Business Solutions’ de acuerdo con las necesidades de la empresa.
Breton explicó que el año pasado los 78 mil 500 empleados recibieron a diario en promedio 200 e-mails, de los cuales un 18 por ciento era correo basura. Los primeros resultados de una comunicación más directa mostraron que se puede reducir la cifra de mails en un 20 por ciento.
El correo electrónico tal y como lo conocemos comenzó a utilizarse en 1971.