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4 de diciembre de 2009

Una década de grandes momentos de la ciencia


Viernes, 04 de diciembre de 2009

Una década de grandes descubrimientos de la ciencia

¿Realmente han pasado 10 años desde que fueramos presa del pánico por el Y2K? Sí, es el final de una década, y como con cualquier otra publicación bueno, vamos a la sobrecarga con listas, además hacemos una pausa para reflexionar. ¿Qué debería ir primero en la lista? Los 10 mejores momentos de la ciencia en orden ascendente para Smithsonian.com:
Hurricane Katrina (credit: Jeff Schmaltz, MODIS Rapid Response Team, NASA/GSFC )

Hurricane Katrina (crédito: Jeff Schmaltz, MODIS Rapid Response Team, NASA / GSFC)

10. Pronóstico de trayectorias del huracán Katrina: Todos recordamos la devastación provocada en 2005 por el Katrina. Grandes áreas de Mississippi y Louisiana (EE.UU.), especialmente Nueva Orleans, se convirtieron en un infierno en la Tierra. Pese al desastre, los meteorólogos y científicos del Servicio Nacional de Meteorología y del Centro de Nacional de Huracanes de EE.UU. (NOAA), predecir la trayectoria de Katrina fue la historia de éxito de los meteorólogos de la NOAA, "por la precisión y la puntualidad de Servicio Nacional de Meteorología y las previsiones del Centro Nacional de Huracanes de prevenir nuevas pérdidas de vida",escribió una Cámara de Representantes de EE.UU. del Comité Selecto en 2006. Los expertos en huracanes de Gobierno lograron predecir con precisión la trayectoria de Katrina cinco días antes de tocar tierra, dando lo que debería haber sido suficiente tiempo a los gobiernos y las personas a prepararse. La ciencia acertó, pero la política, con Bush a la cabeza fallaron.

9. Terapia génica: La idea de insertar un gen en una persona para curar una enfermedad ha existido durante años, pero fue casi descartada en 1999 cuando el joven Jesse Gelsinger, de 18 años de edad, falleció como resultado de su participación voluntaria en un experimento de terapia genética, convirtiéndose así en la primera víctima humana conocida de esta tecnología. Sin embargo, en 2008, los científicos utilizaron la terapia génica para mejorar la vista de pacientes con un tipo de ceguera llamado amaurosis congénita de Leber. Otros investigadores han tenido éxito usando este método para tratar la adrenoleucodistrofia y un tipo de inmunodeficiencia combinada severa.

8. Resolución de la Conjetura de Poincaré: Henri Poincaré llegó con su famoso problema, que es acerca de la topología de una esfera tridimensional a principios del siglo 20. El problema estuvo pendiente de resolver hasta que Grigori Perelman (ojo, no confundir con Yacob Perelman) publicó una serie de documentos en 2002 y 2003. Años después de la revisión la prueba de Perelman fue confirmado en 2006. Ese año, fue galardonado con la Medalla Fields, el máximo honor en matemáticas, pero el excentricó matemático rechazó la presea. Y eso que la revista Science lo consideró el hallazgo más importante del año.

7. "Diseño inteligente" derribado en un tribunal de Pensilvania: La evolución es la explicación que ofrece la ciencia sobre como se desarrollaron los diversos tipos de formas de vida a partir de un comienzo simple. Una escuela en Dover, Pennsylvania intentó que sus maestros explicaran, en las clases de biología, que el diseño inteligente era mejor que la evolución. Tammy Kitzmiller junto otros diez padres de alumnos se opusieron a que sus hijos recibieran esta explicación. Presentaron su queja ante el gobierno, y se realizó un juicio. El caso llegó al Tribunal de Justicia en 2006, y en diciembre, el juez falló a favor de los padres, por escrito, donde se afirma que el diseño inteligente no es ciencia y la advertencia transmitió "un fuerte mensaje de apoyo religioso" que viola la Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU.


6. La evidencia de agua en Marte: Los datos de satélite para el agua en Marte fueron siempre fascinantes, pues en el relieve marciano parece haber lechos de ríos secos y barrancos. Los exploradores de la NASA Spirit y Opportunity encontró más indicios, como la hematita y sílice, los minerales que se forman en la presencia de agua. La prueba real, la "prueba", sin embargo, vino de la sonda Phoenix, que en junio de 2008 encontró unos trozos de hielo que quedaron sepultados bajo la capa superficial del suelo marciano. Hace poco, científicos de la NASA también han confirmado la existencia de agua helada en la Luna.

5. Los ensayos clínicos muestran que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) tiene problemas: Durante seis décadas, los médicos le recomendaron un cóctel de hormonas a las mujeres mayores para aliviar los síntomas de la menopausia, como accesos de calor y aumento de peso. La evidencia anecdótica y los estudios de comparación sugiere que la TRH protege a las mujeres contra las enfermedades cardíacas y la osteoporosis. Sin embargo toda esta teoría se caería en el año 2002, debido a la publicación de los resultados de dos grandes investigaciones (controlados con placebo y ensayos clínicos por el Women's Health Initiative) que demostraron que las mujeres que toman TRH tenían un mayor riesgo de cáncer de mama, enfermedades del corazón y derrames cerebrales. ¿Por qué fue un gran momento en la ciencia? Porque la ciencia-en forma de ensayos clínicos-ha trabajado para exponer las fallas de la TRH y la protección de millones de mujeres.

4. Investigación sobre el cambio Climático gana el Premio Nobel de la Paz: El Comité Nobel otorgó el Premio de la Paz 2007 al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (y Al Gore)"Por sus esfuerzos para construir y difundir un mayor conocimiento sobre el hombre el cambio climático, y para sentar las bases de las medidas que son necesarias para contrarrestar ese cambio". El premio fue cuestionado por algunos sectores, pero ayudó a prestar atención a la delicada salud del planeta.

3. Un mapas de los restos del Big Bang: Con el Wilkinson Microwave Anisotropy Probe (WMAP), lanzado en 2001, los científicos crearon el mapa de la luz más antigua en el universo, los restos más antiguos del supuesto Big Bang, mapa que determinó la edad del universo ( 13,73 mil millones años de edad), y aporta pruebas de que la materia oscura constituye el 23,3 por ciento del universo y la energía oscura 72,1 por ciento.

2. El descubrimiento de "Ardi", nuestro antepasado: Los fósiles de Ardipithecus ramidus fueron realmente descubierto en Etiopía en 1994, pero que no entran de lleno en la luz del mundo de la ciencia hasta principios de este año. Ardi es más viejo que Lucy (un Australopithecus), pero sin duda un homínido, con algunas características que son bastante similares a los chimpancés, pero otros que con otras que son aún más a los seres humanos. Este descubrimiento añade nuevas claves para el conocimiento de la evolución humana en los últimos seis millones de años.

1. La secuenciación del genoma humano: la secuenciación del genoma ha convertido, casi en común, las secuencias de genomas de nuevas especies que se añaden día a día a la lista (el genoma del maíz fue publicado hace dos semanas; y el genoma del cerdo hace tres semanas atrás). Pero sin duda el más importante, la secuenciación del genoma humano se completó en 2003, que dio a los científicos una importante herramienta para la investigación sobre la biología humana y las enfermedades.

Traducción:

Leonardo Sánchez Coello

conocerciencia@yahoo.es

Virus fotosintéticos


Viernes, 04 de diciembre de 2009

"Virus fotosintéticos"

Una parte del oxígeno que se produce en el mundo podría proceder de virus que infectan a las algas verdeazuladas (cianobacterias).

No deja de ser sorprendente pensar que cuando respiramos, una parte del oxígeno haya sido producido por virus. 

La algas verdeazuladas son las únicas células procariotas (sin núcleo verdadero) que realizan la llamada fotosíntesis oxigénica; el nombre proviene de que en la reacción se desprende oxígeno. 

(Cianobacterias fotosintéticas que forman parte de liquen tropica. Foto cortesía de Robert K. Lucking, vía Science)

Se llaman bacteriófagos, o simplemente fagos, a los virus que infectan a las bacterias. Los fagos de las cianobacterias a veces se llaman cianófagos.

En este mismo blog hemos hablado de Craig Venter. En el año 2004 empezó un viaje para recoger muestras del océano y acabó casi dos años después. 

Las muestras todavía se están analizando. Y recientemente, investigadores del Instituto de Tecnología Technion-Israel ha descubierto algo cuando menos sorprendente. Se trata de que los cianófagos son mucho más eficientes produciendo oxígeno que las cianobacterias. 

Oded Béjà y su equipo han encontrado en los virus siete genes que hacen que las células que infectan sean más eficientes produciendo oxígeno que las no infectadas. Según dice
NewScientist, Eric Wommack de la Universidad de Delaware en Newark cree que esos virus podrían jugar un cierto papel en la producción global del oxígeno del mundo. Sus estimaciones dicen que el 50% del oxígeno lo producen las cianobacterias, de las cuales el 10% están infectadas por cianófagos, «Por lo tanto es posible que el 5% de la producción mundial de oxígeno sea debida a las células infectadas de cianófagos».

Fuentes:


Big Bang 2.0

2 de diciembre de 2009

Arranca la mayor hidroeléctrica del mundo alimentada por las olas del mar


Jueves, 03 de diciembre de 2009

Arranca la mayor hidroeléctrica del mundo alimentada por las olas del mar

Ubicada en las Islas Orcadas, Escocia, proporcionará energía a 9.000 hogares .

Especialistas de Queen's University Belfast y de la empresa Aquamarine Power Ltd. han puesto en marcha la central hidroeléctrica más grande del mundo alimentada en base a la energía de las olas del mar, con un sencillo mecanismo que incrementa la eficacia energética. La producción obtenida servirá para alimentar energéticamente toda una región, mientras que se prevé un gran potencial hacia el futuro.



Ingenieros e investigadores de Queen's University Belfast, en Irlanda del Norte, han puesto en marcha la central hidroeléctrica más grande del mundo alimentada por las olas del mar, que está ubicada en el European Marine Energy Centre (EMEC) en las Islas Orcadas, Escocia. Con esta iniciativa se ha dado un gran paso en el desarrollo de la energía producida en base al movimiento de los océanos.

Aquamarine Power Ltd. es la empresa que ha tomado el riesgo comercial de este nuevo desarrollo, que promete transformarse en un cambio radical en cuanto a la eficacia energética obtenida en este tipo de plantas. El dispositivo ha sido lanzado recientemente en forma oficial por el primer ministro de Escocia, Alex Salmond. Mientras tanto, la investigación se difundió a través de una nota de prensa de Queen's University Belfast.

Vale destacar que esta hidroeléctrica es única en el mundo por su potencia y el sistema utilizado. Como puede observarse en el video que acompaña esta nota, todo comienza cuando un aparato eléctrico produce energía en base al movimiento de las olas del mar, para posteriormente conducir esa producción por un conducto subterráneo a una turbina hidráulica eléctrica ubicada en la costa.

La producción obtenida en la nueva planta hidroeléctrica será volcada a la red nacional de energía y distribuida entre los hogares ubicados en las Islas Orcadas y sectores cercanos. El nuevo desarrollo permitirá suministrar suficiente energía para 9.000 familias residentes en casas de tres habitaciones.

Más energía sostenible

El proyecto se denomina Oyster, y fue desarrollado en la
School of Planning, Architecture and Civil Engineering de Queen's University Belfast. El profesor Trevor Whittaker fue el investigador principal a cargo, contando con la colaboración del Dr. Matt Folley. La financiación se obtuvo en base al fondo de Engineering and Physical Sciences Research de Queen's.

Asimismo, Aquamarine Power Ltd. fue creada por un empresario escocés específicamente para desarrollar esta tecnología. Hoy en día existe un acuerdo conjunto entre Queen's University Belfast y Aquamarine para el desarrollo de todas las pruebas hidrodinámicas por parte del centro académico.

Oyster se plantea como un hito importante en términos de producción de energía sostenible, en el marco de las actividades de una universidad que ha desarrollado tres prototipos relacionados con la energía producida a partir de las olas del mar en los últimos 20 años, posicionándose como uno de los centros líderes a nivel mundial en la materia.

La industria de la energía de las olas del mar y las infraestructuras relacionadas podrían proporcionar hasta 12.500 puestos de trabajo y contribuir en 2.500 millones de libras esterlinas a la economía del Reino Unido en 2020. Este tipo de energía, como la producida por Oyster, tiene el potencial para satisfacer hasta el 20 por ciento de la demanda energética del Reino Unido.

Gran potencial de la energía de las olas del mar

Específicamente en el área de actuación de la nueva planta hidroeléctrica, Escocia estima contar con un potencial de estas energías renovables que se traduce en una capacidad cercana a los 60GW. Las aguas escocesas cuentan con alrededor de un diez por ciento del potencial en
energía de las olas de Europa, así como también un veinticinco por ciento de la producción posible en base a la energía de las mareas.

El European Marine Energy Centre (EMEC) proporciona instalaciones de ensayo de avanzada a empresas como Aquamarine Power Ltd. y otras, que buscan desarrollar la tecnología necesaria para explotar este enorme potencial energético escondido en el mar y su eterno movimiento.

El éxito del proyecto Oyster ha permitido que el Reino Unido financie la segunda etapa de este emprendimiento. Oyster 2, a cargo de Aquamarine Power Ltd., contará con casi un millón de libras esterlinas provenientes de fondos para investigación y desarrollo, previéndose la instalación de otra planta dentro de dos años.

La producción que se obtiene en estas plantas hidroeléctricas alimentadas en base a la energía de las olas del mar contribuye a detener el cambio climático, ya que no insume el incremento de las emisiones de dióxido de carbono ni ningún otro tipo de contaminación. Al mismo tiempo, se emplea un recurso natural renovable.

Fuente:

Tendencias 21

El lenguaje jugó una mala pasada a Darwin


Jueves, 03 de diciembre de 2009

El lenguaje le jugó una mala pasada a Darwin

El mal uso de las metáforas para explicar el darwinismo fomentó el enfrentamiento entre religión y ciencia.

El término “evolución”, utilizado para describir los cambios en las propiedades de los seres vivos, es un ejemplo de metáfora desafortunada. “Evolución” viene de desarrollarse, de modificarse temporalmente en un sentido predeterminado como hace el embrión o el germen de cualquier organismo para acabar en adulto. Tanto es así que el término “desarrollo” y “evolución” en castellano son sinónimos. Los términos más sencillos “cambio” o “modificación” hubieran tenido menos connotaciones ajenas a su idea. Y menos problemas para las relaciones entre las ciencias y las religiones. Darwin también se acogió a varias metáforas peligrosas para la comprensión de su idea sobre el mecanismo evolutivo sin aparentemente darse demasiada cuenta de ello. Los teólogos de su tiempo no entendieron dichas metáforas que fueron consideradas como “peligrosas”.

Charles Darwin.

Posiblemente, una adecuada comprensión de lo que Darwin quería decir y no lo que unas metáforas desafortunadas parecían indicar, hubiera servido para evitar los conflictos que en el siglo XIX enconaron las relaciones entre ciencia y religión. El lenguaje metafórico le jugó una mala pasada a Darwin, de la misma forma que le ocurrió posteriormente al biólogo Richard Dawkins con sus “genes egoístas”: los pudiera haber descrito igualmente como “genes eficaces en transmitirse”, aunque esto hubiera “vendido” mucho menos.

La psicología cognitiva ha descrito la importancia de las metáforas en el pensamiento humano, tal como ha estudiado
Pinker. Un artículo del Dr. Juan Moreno Klemming en la revista digital e-VOLUCIÓN.pdf ahonda en estas metáforas peligrosas. Muchas veces pensamos con metáforas que nos ayudan a entender conceptos que serían mucho más difíciles de comprender sin ellas. Al utilizarlas evitamos sin embargo incorporar todo el bagaje de ideas incluidas en la metáfora, seleccionando una de ellas para explicar algún proceso o situación.

Metáforas como “curso de la historia”, “disolución de lazos históricos”, “raíz del mal” o “lucha de ideas” indican que la historia humana tiene una dirección, que los miembros de naciones o sociedades han tenido estrechas relaciones comerciales o culturales durante cierta etapa, que el mal tiene un sustrato profundo o que las ideas son contradictorias, no literalmente que la historia fluya por un cauce, que las sociedades estén físicamente atadas las unas a las otras, que el mal tenga raíces como una planta o que las ideas combatan entre sí como púgiles en un cuadrilátero.

En ciencia, metáforas como “corriente eléctrica”, “enlaces químicos” o “cadenas tróficas” han permitido a generaciones de estudiantes entender más fácilmente procesos en que literalmente nada corre, ni hay nada atado, ni hay eslabones físicamente unidos.

Connotaciones éticas de las metáforas

El problema es que muchas veces juzgamos los conceptos por las connotaciones éticas de ciertas metáforas que utilizamos para explicarlos. “Ascender socialmente” no es lo mismo que “trepar socialmente” aunque en ambos casos se sube en un imaginario espacio social en que el poder y el dinero se encuentran arriba. Al mencionar “trepar”, imaginamos a alguien utilizando ramas (o sea a otras personas) para subir a la cúspide, algo no necesariamente implicado en “ascender” que puede ocurrir en un ascensor sin pisar a nadie. Según la metáfora utilizada, el ascenso social puede ser considerado algo encomiable o despreciable.

Algunas connotaciones pueden ser sin embargo irrelevantes, o incluso ajenas al concepto a explicar. La dirección en un espacio físico del movimiento (arriba, abajo, lateralmente) no es crucial para el “ascenso social” sin una convención previa sobre que arriba es mejor que abajo en términos sociales, basada probablemente en que ascender significa luchar contra la fuerza de la gravedad y es por tanto algo costoso (los poderosos suelen construir sus residencias en lugares más elevados, reforzando así la metáfora).

Pero también las descripciones no metafóricas incorporan frecuentemente marcos de referencia con significados morales determinados. No significa lo mismo “abortar” que “interrumpir el embarazo”, “invadir” que “liberar”, “redistribuir ingresos” que “expropiar beneficios”, “nepotismo” que “ayuda a familiares”, etc., aunque se pueda describir un proceso concreto de cualquiera de ambas maneras (Lakoff y Johnson 1980). Un ejemplo de las connotaciones de ciertos términos descriptivos en ciencia es la diferencia entre “reduccionismo” y “holismo”. Mientras lo de “reducir” un problema a sus mínimas partes para explicarlo indefectiblemente se asocia con mezquindad y cortedad de miras, la aproximación basada en contemplar todos los aspectos a la vez en su totalidad holística sugiere generosidad y grandeza. Sin embargo es el enfoque “mezquino” el que ha hecho avanzar a la ciencia.

¿Es la palabra “evolución” una simple metáfora desafortunada?

El término “evolución” para describir los cambios en las propiedades de los seres vivos es un ejemplo de metáfora desafortunada. “Evolución” viene de desarrollarse, de modificarse temporalmente en un sentido predeterminado como hace el embrión o el germen de cualquier organismo para acabar en adulto.

Tanto es así que el término “desarrollo” y “evolución” en castellano son sinónimos, por lo que el término inglés “developmental psychology” es conocido en nuestro idioma como “psicología evolutiva” (es por lo que “evolutionary psychology” deber ser traducido como “psicología evolucionista”). Para los biólogos predarwinianos partidarios de la ortogénesis o de la escala natural, el término evolución venía a significar que el proceso de cambio de formas de vida tenía objetivos o fines prefijados igual que la forma adulta es el destino del desarrollo embrionario y juvenil.

Darwin apenas utilizó dicho término sino que habló de “descendencia con modificación”, pero muchos biólogos posteriores emplearon el término ya acuñado para describir un proceso que según la teoría de Darwin carecía de objetivo alguno. Los términos más sencillos “cambio” o “modificación” hubieran tenido menos connotaciones ajenas a su idea. Darwin también se acogió a varias metáforas peligrosas para la comprensión de su idea sobre el mecanismo evolutivo sin aparentemente darse demasiada cuenta de ello.

Darwin había estudiado en detalle cómo los criadores de ganado o los jardineros seleccionaban variedades de animales y plantas según sus propiedades. Por eso utilizó el término “selección natural” para describir el proceso por el que cambios ambientales favorecían unas u otras variedades de organismos dentro de una población natural.

Ineludiblemente condicionaba con ello al lector de su obra a pensar en algún agente consciente e intencionado que igual que el ganadero o agricultor seleccionaba de entre los individuos de una población aquellos que transmitirían sus propiedades a las siguientes generaciones. Sin embargo el concepto por él descrito no incorporaba intención ni designo alguno al proceso, lo que le distinguía claramente de la selección artificial de organismos practicada por los humanos desde los inicios de la agricultura, algo que le señaló su amigo Wallace.

Las peligrosas metáforas “selección” y “lucha por la existencia”

El término “selección” posee también connotaciones de discriminación de unos individuos con respecto a otros que sugiere algo contrario a nuestro igualitarismo congénito. Algo o alguien parecen estar discriminando sin dar oportunidades a todos por igual para triunfar en la vida. Si hubiera descrito el proceso como una lotería en que a algunos individuos les toca el primer premio de tener las propensiones genéticas adecuadas en el momento y lugar adecuado, nadie hubiera reaccionado como si la selección fuera injusta, pues el que participa en un juego como la lotería acepta sus reglas. Otra posibilidad hubiera sido comparar al proceso de reproducción diferencial con un concurso de méritos con un tribunal ecuánime, el ambiente físico, ecológico y social.

No lo arregló precisamente cuando se le ocurrió definir metafóricamente al proceso que discriminaba como la “lucha por la existencia”. Las connotaciones de agresión, combate o enfrentamiento representadas por el término “lucha” fueron consideradas negativamente por gran parte de los comentaristas desde la publicación de su libro por sus implicaciones éticas.

Mientras Marx se permitía utilizar el término “lucha de clases” para definir la evolución histórica y dicha lucha era considerada algo moralmente encomiable para imponer el igualitarismo social, la “lucha por la existencia” de Darwin fue considerada desde el principio por el propio Marx y gran parte de la izquierda como algo que sugería clasismo, aceptación de la injusticia y defensa de las clases dominantes. En dicha interpretación mezclaban la falacia naturalista y una interpretación moral del término “lucha” y “competencia” que ya he comentado en anteriores artículos. Darwin no daba ningún contenido ético al término “lucha” ni imaginaba que por definir algún proceso natural ello significaba que le daba el sello de aprobación moral.

El lenguaje jugó una mala pasada a Darwin

Las peligrosas metáforas “supervivencia de los más aptos” y “adaptación”

De acuerdo con Moreno Klemming, a Darwin se le ocurrió en las últimas ediciones del “Orígen de las Especies por la Selección Natural” describir el proceso como “supervivencia de los más aptos. En esto siguió los consejos de
Herbert Spencer, un lamarckista impenitente”. Este error implicó la posterior, permanente e intelectualmente inane acusación de que la teoría era una tautología.

Spencer había dado a su definición una concepción de “aptos por su propio esfuerzo”, no por una lotería genética, que era lo que Darwin sugería en su teoría. Así que por utilizar un concepto lamarckista, fue posteriormente criticado por comentaristas que interpretaban erróneamente como tautológico por sus connotaciones lamarckistas (aptitudes adquiridas en vida) una metáfora utilizada por Darwin para describir un proceso basado en aptitudes heredadas.

El término “adaptación” también contiene acepciones no deseadas para una teoría basada en variación aleatoria congénita. Para la mayoría de la gente, adaptarse significa lo que hacemos todos ante circunstancias cambiantes, modificar nuestros hábitos para capear el temporal (vaya, otra metáfora).

Pero la teoría de Darwin no pretende explicar la adaptación a su medio de los organismos como producto de un esfuerzo individual que se transmite, como las fortunas de los nuevos ricos, a sus descendientes, sino como consecuencia de cambios en la composición de las poblaciones en el transcurso de muchas generaciones. La adaptación es adquirida por poblaciones de organismos, y los individuos no juegan ningún papel en su adquisición excepto por su mayor o menor éxito reproductor.

Cuando se intenta explicar a alguna persona no muy versada en evolución el significado de la selección natural, se suelen quedar sólo con lo de adaptación tomada en su acepción normal de cambio de conductas individuales.

Cuando te quieres dar cuenta están explicando la teoría de Lamarck en lugar de la de Darwin. En realidad habría que describir el producto de la selección natural como adecuación paulatina de las poblaciones a los requerimientos ambientales por medio de la reproducción diferencial y de la herencia. Lo que está claro es que o se explica bien el término “adaptación” o los errores de interpretación están servidos.

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Tendencias 21

¿Por qué no deberíamos volver a la Luna?

Jueves, 03 de diciembre de 2009

¿Por qué no deberíamos volver a la Luna?

La NASA impactó recientemente una sonda en la Luna y aclamó el proyecto como un éxito al encontrar ‘abundante’ agua. Pero un retorno a la Luna no tiene sentido ni científica ni tecnológicamente, dice el astrónomo Alastair Gunn.

Imagina una dramática visión del futuro: enormes plantas de procesado en el polo sur de la Luna excavando para obtener prístino regolito lunar, bombeando agua fresca a colonias que se acurrucan en el paisaje lunar. Ésta es una visión a menudo vendida por los profesionales aeroespaciales.

Para expandirnos y colonizar el Sistema Solar, defienden, tendremos que aprender nuevas técnicas de extracción mineral y de agua, primero en nuestro vecino celeste más cercano, la Luna, y luego en Marte.

Los científicos lunares acaban de reavivar esta visión con la confirmación de que los suelos muertos de la Luna contienen cantidades significativas de agua. El 9 de octubre, la NASA dejó caer un cohete centauro de 2 toneladas en el Cráter Cabeus de 100 km de diámetro, una depresión en sombra permanente cerca del polo sur de la Luna. El impacto provocó que se formara una columna de polvo de 1,6 kilómetros .

Minutos antes de su propio impacto, el espectrómetro de infrarrojo cercano de la sonda LCROSS vio signos reveladores de vapor de agua en la nube de material lunar. Científicos de la NASA estiman que pueden haber detectado 100 kg de agua, a partir de un cráter de impacto de no más de 20 a 30 metros de diámetro.

En el corazón de los planes de la NASA para la exploración del Sistema Solar está la presencia humana sostenible, que debe lograrse, ambiciosamente, en 2020. Los resultados de LCROSS se anunciaron en noviembre. A primera vista, implican que la Luna tiene un suministro de agua fácilmente disponible. Si pudiese desarrollarse la tecnología de extracción, podría aliviar los 20 000 dólares por kg que cuesta transportar el agua de la Tierra a la Luna.

Desafortunadamente, los resultados de LCROSS en realidad no implican que el agua lunar sea una fuente conveniente. Los datos mostraron que había aproximadamente 100 kg de agua en los estimados 10 millones de kg eyectados por el impacto del cohete. Esto es, en realidad, más seco que el desierto más árido de la Tierra. Según la mayor parte de estándares, la Luna está totalmente muerta.

Pero aún es peor. Muchos importantes investigadores dicen que simplemente no es económico extraer el agua de la Luna. Al menos durante las primeras décadas de una base lunar permanente, el coste de producción de agua será mucho mayor que importarla desde la Tierra.

Incluso así, otros científicos sugieren que lo importante es la realización de estas tecnologías, no el marco de tiempo (o el coste) de su desarrollo. Necesitaremos hacer esto en Marte, dicen, por lo que vamos a hacerlo antes en la Luna.

Pero esto nos presenta otro obstáculo. Marte es muy diferente a la Luna. Solo hace unos meses, el Orbitador de Reconocimiento de Marte de la NASA (MRO) encontró enormes cantidades de ahielo de agua pura justo bajo la superficie de varios cráteres de latitudes medias. Parece que el agua está disponible mucho más fácilmente en Marte que en la Luna.

Extraer estas enormes reservas será muchísimo más eficiente y económico que estrujar hasta el trozo más diminuto de humedad del regolito lunar. Tal tecnología no puede desarrollarse en la Luna. Por lo que, finalmente, la confirmación del agua lunar no justifica la creencia de que los humanos debemos volver allí.

Por supuesto, hay ciertamente mucho que aprender aún de la Luna sobre la evolución del Sistema Solar y de la propia Tierra. Hay, efectivamente, mucha más ciencia esperando hacerse. Pero no encontrarás al científico lunar medio defendiendo una exploración humana de la Luna. La mayor parte, si no toda, la ciencia puede hacerse con misiones robóticas baratas. Los resultados de LCROSS son prueba de ello.

Entonces, ¿por qué está fija la NASA en este ambicioso objetivo? Si lees entre líneas, los funcionarios de la NASA no lo defienden sólo en base científica. Poner gente en el espacio, o en la Luna, tiene un valor emotivo y espiritual que, según dicen, justifica el coste. Pero para muchos, yo incluído, no es una motivación lo bastante fuerte. Un retorno a la Luna no tiene sentido, ni científica ni tecnológicamente.

No estoy solo al expresar esta opinión. Incluso el legendario astronauta que pisó la Luna, Buzz Aldrin, ha cuestionado la visión de su antigua empresa, señalando que nunca lanzaremos una misión a la Luna dado que no hay razón para volver allí. Aldrin, y muchos otros, insisten en que la Agencia debería fijarse en Marte.

La NASA también fue criticada el año pasado por un comité de revisión del Programa de Desarrollo de Tecnología de Exploración de la Agencia. El comité dio voz a las preocupaciones de que el foco actual de la NASA se centre en establecer una presencia humana en la Luna, mientras que el objetivo a mayor plazo de Marte, sea completamente ignorado.

Además, el comité concluyó que bajo los actuales modelos financieros, la NASA no puede abordar su ambicioso programa de desarrollo lunar. La Agencia necesita otros 3000 millones de dólares cada año para desarrollar su sistema de lanzamiento Ares/Orion hacia un sistema viable de exploración lunar. En el clima financiero actual es tan probable como encontrar un lago de agua dulce en la Luna. Por consiguiente, un retorno a la Luna para 2020 empieza a parecer un sueño imposible.

Por supuesto, costará a la NASA mucho más que los adicionales 3000 millones de dólares adicionales desarrollar una misión tripulada a Marte. Pero, si un retorno a la Luna no tiene un propósito real, ¿no sería mejor gastar el dinero en un estudio preliminar de los requisitos para la exploración humana de Marte?

Desde los días de Apolo, Marte ha estado mirándonos fijamente cara a cara. Es el siguiente paso obvio. No sólo tiene unas reservas de agua enormemente más convenientes, sino una atmósfera rica en carbono y nitrógeno y suelos ricos en minerales. Marte tiene los recursos adecuados para el establecimiento de colonias permanentes. La Luna es un entorno baldío y hostil en comparación.

Y potencialmente, Marte puede decirnos mucho más sobre la formación y evolución del Sistema Solar y sobre la predominancia o no de vida en el Universo. El planeta rojo es donde se encuentra el verdadero reto, científico, tecnológico y político. Y si es simplemente gloria lo que quieres, tendrás tanta, si no más, yendo a Marte en lugar de a la Luna.

Fuente:

Ciencia Kanija

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