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21 de mayo de 2012

Taylor Wilson: el niño que crea bombas nucleares

Mientras muchos de sus amigos pensaban en juegos de video, a Taylor Wilson, el físico nuclear más prometedor del mundo, le quitaba el sueño crear un reactor atómico de fusión, y a los 14 años lo hizo. Tal logro solo había sido alcanzado por 31 personas antes que él, todos connotados científicos. Su laboratorio es el garaje de su casa. Ahí, Wilson tiene una colección de materiales radiactivos, muchos de los cuales obtiene de desiertos donde el Gobierno de Estados Unidos hacía experimentos con bombas atómicas. 



Taylor tiene ahora 18 años y ya es un físico nuclear. Se graduó muy joven porque, como todos los genios, empezó a estudiar desde pequeño, apenas detectaron sus extraordinarias cualidades. La información que hay sobre él cuenta que a los 10 años colgó una tabla periódica de elementos en una de las paredes de su cuarto, y en una semana ya había memorizado todos los números, masas atómicas y puntos de fusión de cada elemento. Otro de sus logros fue ganar un premio en la Feria Internacional de Ingeniería y Ciencias, de Intel, por inventar un detector nuclear para escanear cargamentos que vienen del exterior. 


Tal creación le valió estar en conversaciones con el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense para volver su proyecto realidad. Taylor, cuyo padre Kenneth es embotellador de Coca-Cola y su madre Tiffany instructora de yoga, comenzó a involucrarse en este mundo cuando su abuela le regalo un libro, El boy scout radiactivo, escrito por Ken Silverstein. 

Cuando Taylor comenzó a armar su laboratorio con materiales radiactivos y su padre, asustado, consultó a un especialista, quien inmediatamente fue a revisar. 

La gran sorpresa fue que el joven genio había adoptado todas las medidas de seguridad necesarias para que no haya problemas. 

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Científicos se indignan ante el exceso de sustancias químicas en nuestros cuerpos y medioambiente

Científicos y representantes de instituciones internacionales relacionadas con la salud y el medioambiente se han reunido del 16 al 18 de mayo en la Universidad Politécnica de Madrid para dar voz de alarma sobre los perjuicios de nuevas tecnologías y sustancias, incluyendo transgénicos, pesticidas, nanotecnologías y ondas electromagnéticas entre otras.

 

Ecologistas en Acción, al igual que los científicos participantes, acusan a las autoridades de dar la espalda a la ciencia independiente, para privilegiar los estudios parciales de la industria sobre los riesgos de sus propios productos. Un verdadero escándalo sanitario contra el cual llaman a actuar, si no se quiere ver seguir aumentando el número de cánceres en el futuro.

Desde el fin de la 2ª Guerra Mundial, el volumen de substancias químicas producidas al año en Europa ha pasado de ser de 1 millón a 400 millones de toneladas. Hoy en día, estas están por todas partes, tanto en nuestro entorno, comida, como en nuestros productos de uso cotidiano como cosméticos, productos de limpieza, productos de aseo personal, plásticos de envase etc. Nicolás Olea, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, se alarma entre otros que el Bisphenol A, una sustancia estrogénica y un pertubador endocrino presente de forma habitual en los plásticos, sea presente en la totalidad de la población: “El 100% de las mujeres embarazadas del tercer trimestre en España y el 100% de los niños de 4 años mean todos los días Bisphenol A, además de otros 17 residuos”.

El medioambiente también sufre de las últimas innovaciones tecnológicas. Después de 15 años de soja transgénica, la zona del Río de la Plata en Argentina está tan afectada por los monocultivos que es conocida como la “República Unida de la Soja” por los industriales. Ana Herrero, de la Universidad Nacional de General Sarmiento, denuncia una grave contaminación por los pesticidas, que mata la biodiversidad, empobrece los suelos de sus macronutrientes para luego dispersarse y atravesar las fronteras. Así mismo, muestra su preocupación por el fenómeno que acompaña los monocultivos de transgénicos, que se traduce por prácticas de deforestación así que la exportación del modelo de soja a otras áreas.

Ante tales casos, el Congreso Internacional de Riesgos para la Salud Publica y el Medio Ambiente, organizado por Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental, la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) y la Fundación Vivo Sano/HDO, no se contentó de difundir estudios sino que llamó a actuar al nivel legislativo: “Este congreso era necesario porque siempre falta debate, falta un lugar donde poner por escrito un plan de acción concreto de cómo mejorar a nivel legislativo todas las políticas públicas que hoy en día se supone que nos dan un nivel de seguridad, y esto desde luego es muy mejorable, porque no hay criterios que unifiquen la seguridad ciudadana. Aquí en España se hacen transgénicos y en otros países no. La seguridad no es igual en todas partes ni se exigen los mismos niveles”, afirmó Irina de la Flor, responsable de la Organización para la Defensa de la Salud (HDO) y miembro del comité de organización del Congreso.

Para Irina de la Flor, resulta inadmisible la falta de control legal sobre estas sustancias tóxicas y la falta de análisis científicos sobre sus efectos a largo plazo, puesto que muchas veces las consecuencias sólo aparecen con el paso de los años. Un situación ventajosa para la industria, que ahorra grandes sumas de dinero en evaluaciones científicas al entregar estudios superficiales: “Estamos siendo los conejillos de Indias de unas tecnologías que se introducen y para las cuales no hay una seguridad ni un control de riesgos, tal y como se hace en medicamentos o en otros productos”.

En efecto, de los 135.000 compuestos químicos que la UE tiene inventariados, sólo hay “estudios toxicológicos en menos de 20% y estudios completos en no más de 20 sustancias”, subrayó el científico Nicolás Olea. Quien además recordó que los factores ambientales son los responsables del 90% de los cánceres, de las alergias, de los problemas de la reproductividad humana, etc. “Lo peor es que la clase médica tampoco es consciente de estos riesgos. Para los profesionales de la salud éste es un asunto totalmente desconocido, tan lejano como está la agricultura ecológica de los médicos de cabecera”, añadió.

Frente a estos escándalos sanitarios, Ecologistas en Acción exige que las autoridades de regulaciones como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaría (EFSA) den prioridad a estudios independientes sobre los estudios parciales de la industria y que coloquen el principio de precaución al centro del protocolo de evaluación. La definición de innovación ya no debe restringirse al dominio ecotecnológico, sino que extenderse a creatividad social, promoviendo una reflexión ética y democrática sobre los objetivos de los avances tecnológicos y sobre sus verdaderos beneficiados.

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El esqueleto de un tiranosaurio supera el millón de dólares en una polémica subasta

El fósil fue encontrado en Asia Central hace dos años. | Heritage Auctions

El fósil fue encontrado en Asia Central hace dos años. | Heritage Auctions
  • El Gobierno de Mongolia presentó una reclamación para detener la subasta
  • Sostiene que la pieza, encontrada hace 12 años, podría pertenecer a su país
  • La subasta se llevó a cabo pese a la orden de un juez de Texas de paralizarla
  • 'Heritage Auctions' dice que puede demostrar que obtuvo el fósil legalmente
El fósil de un ejemplar de Tiranosaurio bataar, el pariente asiático del temible Tiranosaurio rex de Norteamérica, se ha vendido por algo más de un millón de dólares pese a que un juez de Texas ordenó la paralización de la venta tras una reclamación de Mongolia, informo hoy la casa de subastas 'Heritage Auctions'.

La firma señaló en un comunicado que el esqueleto de ese ejemplar de dinosaurio se vendió en Nueva York por un monto de 1.052.500 dólares, durante una subasta por internet que se cerró en la noche del domingo.

"Ha sido una venta que ocurre una vez cada generación y los coleccionistas han respondido muy bien ante la rareza y salvaje belleza de este dinosaurio", señaló el director de historia natural de esa casa de subastas, David Herskowitz.

Reclamación del Gobierno de Mongolia

Esta venta ha sido la primera de carácter público que se realiza de un ejemplar casi completo y montado de un fósil de tiranosaurio, y no ha estado exenta de polémica, ya que el Gobierno de Mongolia emitió un comunicado el pasado viernes señalando que la pieza podría pertenecer a su país.

"Respetamos las opiniones e intentamos proteger los derechos legales de las partes involucradas", señaló a ese respecto el presidente de 'Heritage Auctions', Greg Rohan, que subrayó que la casa dispone de "garantías legales" de que el espécimen se obtuvo de manera legal.

Rohan agregó que "por lo que sabemos, el Gobierno de Mongolia no ha presentado prueba alguna de que la pieza procede de su territorio", al tiempo que subrayó que la decisión final al respecto correspondería a la justicia estadounidense.

Un representante legal de ese gobierno asiático presentó el sábado pasado una reclamación ante un juez de Texas para intentar bloquear la venta de ese fósil prehistórico, pero la firma de subastas por internet señaló que la acción no tiene validez ante el sistema judicial del estado de Nueva York.
Según las autoridades mongoles el fósil de ese dinosaurio fue encontrado en el desierto de Gobi, una región situada entre el norte de China y el sur de Mongolia, por lo que podría pertenecer a su país.

Se encontró hace 12 años

El fósil del tiranosaurio vendido procede de Asia Central y data del periodo Cretácico, hace unos 80 millones de años, dijo la firma, que añadió que permaneció almacenado en Inglaterra hasta el año pasado, en que se trasladó a Estados Unidos.

Ese esqueleto, de 2,44 metros de alto y 7,32 metros de largo, unas dimensiones mucho menores que las del feroz T-rex norteamericano, se encontró hace doce años en Asia central, lugar en el que habitaban estos saurios durante el periodo Cretácico.

En la subasta se ofrecieron también otros fósiles como el cráneo de un anquilosaurio del Cretácico o un diente de otro Tiranosaurio bataar, de 27 centímetros, así como una monumental mandíbula de tiburón Megalodon, con 138 dientes, entre otras piezas por las que se ha recaudado un total de 2,63 millones de dólares.

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El Mundo Ciencia

Hallan tortuga gigante que vivió en Colombia hace 60 millones de años

Edwin Cadena compara su altura al tamaño de la caparazón de la tortuga gigante

El paleontólogo colombiano Edwin Cadena compara su altura al tamaño de la caparazón gigante hallada en el norte del país. Fotos: gentileza Edwin Cadena

Los restos de una tortuga gigante que vivió hace 60 millones de años fueron hallados en lo que es hoy territorio colombiano.

El fósil, descubierto por paleontólogos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Estados Unidos, recibió el nombre de Carbonemys cofrinii, que significa tortuga de carbón, en referencia a la mina de carbón en la que fue hallado en el norte de Colombia, en el llamado Cerrejón. 

Ilustración de la tortuga gigante encontrada en Colombia Ilustración de Liz Bradford

Carbonemys cofrinii tenía una potente mordida. Ilustración de Liz Bradford.
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El cráneo tiene 24 cms de largo y la caparazón 172, una medida similar a la altura del estudiante de doctorado de la universidad estadounidense que descubrió los restos, Edwin Cadena, autor principal del estudio publicado en la revista Journal of Systematic Palaeontology.

"Cerrejón está en el norte de Colombia, casi en el centro de una península que sale en el Mar Caribe. Es la mina a cielo abierto de carbón más grande en el mundo y hay unos huecos gigantes donde se extrae el carbón. Gracias a esos huecos podemos ver los fósiles", dijo el paleontólogo colombiano desde Carolina del Norte a BBC Mundo. Los restos de la tortuga gigante fueron hallados en el mismo sitio donde se encontró Titanoboa cerrejonensis, la serpiente más grande descubierta hasta ahora.

¿Cómo era territorio que habitó la tortuga gigante?

El lugar donde vivía Carbonemys "era muy similar a un bosque tropical actual como los bosques cercanos a los deltas del Orinoco y Amazonas, pero era mucho más diverso. Y una de las grandes diferencias es que era mucho más caliente, entre cuatro y seis grados más caliente que un bosque tropical actual", explicó Cadena".

"Lo interesante del Cerrejón es que se trata de la primera vez en el registro fósil en que podemos entender como era todo el ecosistema, no sólo los animales sino también las plantas porque tenemos fósiles de plantas, hojas, frutos, incluso polen y esporas".

Gigantismo

El desarrollo de especies de gran tamaño o gigantismo fue por diversos factores.

Edwin Cadena

Los restos fueron encontrados en el Cerrejón, en la mayor mina de carbón a cielo abierto del mundo.
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"Es muy difícil pensar que sólo hubo una razón por la cual estos animales desarrollaron un gigantismo. En primer lugar, Cerrejón es una de las primeras localidades que conocemos justo después de la extinción de los dinosaurios. E incluso Cerrejón no está muy lejos de donde ocurrió el impacto en México que causó la extinción."

La desaparición de los dinosaurios significó que las tortugas ya no tenían esos grandes predadores, porque "seguramente los ancestros de estas tortugas vivieron al mismo tiempo que los dinosaurios y tuvieron que competir por espacio y por comida o tratar de evadir ataques".

El segundo factor es que las tortugas, serpientes y cocodrilos en Cerrejón competían entre sí por espacio y alimento. Si el predador crecía la presa también tuvo que crecer para poder sobrevivir y ambas continuaron aumentando su tamaño en una secuencia de eventos, explicó Cadena a BBC Mundo.

"Todo esto ayudado por un ingrediente grande que es la temperatura, que en los reptiles es fundamental porque dependen de la temperatura exterior para funcionar bien. En mi opinión el gigantismo es el resultado de una combinación de esos tres grandes factores".

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BBC Ciencia


Detectan una enzima que deteriora el sistema inmune de los astronautas


El astronauta André Kuipers congela las muestras de sangre. | ESA

El astronauta André Kuipers congela las muestras de sangre. | ESA

  • El sistema inmune de los astronautas se debilita en el espacio
  • Descubren que la enzima 5-LOX se vuelve más activa en gravedad cero
  • El hallazgo ayudará a proteger la salud de los humanos en largas misiones
  • En el futuro, podría ayudar a retrasar el envejecimiento

El cuerpo humano no está diseñado para vivir en un ambiente de ingravidez, así que el organismo de los astronautas que viajan al espacio sufre algunos cambios fisiológicos durante el periodo de adaptación. Su sistema inmune, por ejemplo, responde peor en el espacio que en la Tierra. Aunque aún no se sabe con seguridad por qué ocurre, un experimento realizado en la Estación Espacial Internacional (ISS) ha aportado nuevas pistas para entender este proceso y desarrollar mecanismos para proteger su salud. Un aspecto crucial a la hora de considerar de forma seria el lanzamiento de misiones tripuladas de larga duración.

Un equipo de científicos italianos ha confirmado que la enzima 5-LOX (5-Lipooxigenasa), responsable, entre otras funciones, de regular la esperanza de vida de las células humanas, se altera en un ambiente de ingravidez. El análisis de varias muestras de sangre reveló que esta enzima se vuelve más activa en el espacio.

Mauro Maccarrone, investigador de la Universidad de Teramo y autor de este experimento, explica que 5-LOX podría ser la responsable del debilitamiento del sistema inmunológico.

¿Se podría lograr un mejor funcionamiento del sistema inmune de los astronautas modificando esta enzima?: "En teoría, sí, porque reduciendo la actividad de 5-Lipooxigenasa se debería reducir el estrés oxidativo. En concreto, en las membranas celulares (un fenómeno conocido como 'peroxidación lipídica'), señala Maccarrone a ELMUNDO.es a través de un correo electrónico.

Existen ya medicamentos capaces de lograrlo: "El modo más directo, usado desde hace tiempo en terapia clínica, es el uso de inhibidores específicos, es decir, moléculas capaces de bloquear la actividad de la enzima", explica.

Retrasar el envejecimiento

Según señala la Agencia Espacial Europea (ESA), el hallazgo podría permitir desarrollar terapias que ayudaran a retrasar el proceso de envejecimiento y por tanto, mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Maccarrone, no obstante, se muestra cauto y subraya que es necesario seguir investigando para demostrar este paralelismo: "Se sabe que la microgravedad provoca en el hombre una serie de efectos que se parecen a un 'envejecimiento acelerado'. Por lo tanto, el descubrimiento de que la microgravedad aumenta la actividad de la 5-Lipooxigenasa implica que, bloqueando esta enzima, se podría ralentizar el envejecimiento. No obstante, no hay que tomar esta afirmación al pie de la letra, ya que todavía hay que hacer muchos experimentos", añade.

Muestras de sangre

Para llevar a cabo este experimento, cuyos detalles se han publicado en FASEB Journal, se enviaron dos muestras de sangre de dos personas sanas a la Estación Espacial Internacional. Una de ellas estuvo expuesta al ambiente de ingravidez mientras que la segunda fue colocada en una máquina centrífuga que de forma artificial simula la gravedad terrestre. Los dos tubos fueron congelados y enviados de vuelta a la Tierra. Su análisis fue comparado con el de otras muestras de sangre que no habían viajado al espacio.

Las muestras de sangra de donantes sanos se mandaron a la Estación Espacial Internacional. | ESA
Las muestras de sangre de donantes sanos se mandaron a la Estación Espacial Internacional. | ESA

Maccarrone recuerda que, antes de organizar este estudio, varios experimentos llevados a cabo en la Tierra habían mostrado que la enzima 5-LOX era crítica para controlar la vida y la muerte programada de muchas células (un proceso llamado apoptosis), incluso la de los linfoncitos humanos. En el año 2000 se llevó a cabo un experimento con una enzima pura durante un vuelo parabólico de la Agencia Espacial Europea (ESA) con el objetivo de demostrar cómo la actividad lipooxigenásica aumenta en un ambiente de ingravidez.

Además de la 5-LOX, los investigadores estudian otros factores que pueden alterar el sistema inmunológico cuando no hay gravedad: "En un segundo experimento que hemos mandado al espacio, y que acaba de regresar a la Tierra (ROALD-2), queremos comprobar si un grupo de lípidos bioactivos, llamados 'endocannabinoides' pueden contribuir a la inmunodepresión que se ha observado en microgravedad. 

Además, puede haber otros factores (por ejemplo, algunas citocinas, como LIF, y hormonas como la leptina), que podrían jugar un papel relevante en el sistema inmunitario. Para profundizar más en ello hará falta hacer más experimentos".

Los efectos de la radiación

Proteger el sistema inmune de los astronautas es sólo uno de los aspectos que preocupan a los médicos de cara a una misión de larga duración, como lo será un viaje a Marte o a un asteroide. Los científicos trabajan para desarrollar sistemas que permitan proteger al cuerpo humano de la intensa radiación que recibiría durante un viaje de estas características, así como la pérdida ósea y muscular que sufren los astronautas durante sus estancias en el espacio. El profesor Maccarrone advierte que, además de todos estos problemas de salud, "podría haber otros que todavía desconocemos".

Pese a ello, se muestra optimista y considera que "si la investigación es financiada de forma adecuada, tanto en la Tierra como en el espacio", será posible encontrar soluciones para proteger la salud de los astronautas y organizar un viaje a Marte en 20 o 25 años.

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El Mundo Ciencia

"Pensar como un gusano", la clave para resolver un crimen


Hall en acción

Insecto

Muchos insectos se dispersan después de haber comido. Afuera puede ser cuestión de unos metros. Dentro pueden llegar más lejos.

Buscamos a los insectos más viejos en el cuerpo, eso nos da un indicio de cuánto tiempo pasó desde que el cuerpo está allí.

Si el cadáver está al aire libre y es verano, sabemos que los insectos lo encontrarán en las próximas 24 horas, por eso la edad de los insectos en el cuerpo es importante.

También hay que pensar en otros elementos. ¿Cuán consistente es la presencia de esos insectos en la escena? ¿Pudo el cuerpo haber sido traído de otro lado?

Muchas veces hay una relación entre la parte del cuerpo que se están comiendo los insectos y la causa de la muerte (por un tiro, por ejemplo)

Martin Hall

Hall se convirtió en detective casi sin darse cuenta

Martin Hall tuvo que acostumbrarse a ver -y oler- cosas espantosas como parte de su trabajo.

Lo que ahora hace a diario tiene muy poco que ver con lo que de niño creyó que haría cuando fuese grande.
Fascinado desde pequeño con los insectos, Hall coleccionaba escarabajos y moscas que atrapaba en su Zanzibar natal, en el este de África.

De joven se dedicó a estudiar el tema en profundidad, y, en 1989, comenzó a trabajar como entomólogo forense en el Museo de Historia Natural de Londres.

Parte de su labor consistía en analizar las enfermedades que sufrían los animales y vincularlas con los insectos.

Hasta ese momento, su trabajo no tenía la más mínima relación con ninguna clase de cadáver humano. Pero todo cambió en marzo de 1992, cuando la policía halló el esqueleto de una mujer en los bosques de Dorset, en el suroeste de Inglaterra.

Nuevos horizontes

La policía sabía que la entomología forense podía ofrecer la respuesta que ellos no podían hallar siguiendo los métodos tradicionales. Y así fue como las autoridades convocaron por primera vez a Hall.

"Para mí se abrió un mundo completamente nuevo", dice este hombre de 57 años.

"De repente me vi involucrado en una situación que jamás me habría imaginado".

A través del análisis de la edad y del tipo de insectos y larvas en la escena, Hall descubrió desde cuándo el cuerpo se encontraba allí.

Esta información le dio a la policía un foco en la investigación y un marco temporal en el que el cadáver pudo haber sido depositado en el bosque.

Desde entonces, Hall ha participado en numerosas pesquisas. Él forma parte de un selecto grupo de expertos en insectos en los que confía la policía.

En la actualidad, este trabajo le toma cerca de la mitad de la semana. En promedio, tiene entre 10 y 20 casos por año.

"La primera vez que ves un cadáver es inquietante, pero ahora me siento bastante cómodo", dice.

"Por lo general, los cadáveres hallados dentro de un departamento presentan más dificultades que los que se encuentran al aire libre".

"Cuando un cuerpo está en un campo puedes -hasta cierto punto- controlar tus emociones y observar la escena desde la distancia".

"Mientras que en una casa", agrega, "hay más artefactos y señales de vida, más claves que hacen evidente que se trata de una persona que estuvo viva hasta hace poco tiempo".

Mirada alerta

Martin Hall

Desde pequeño, Hall sintió fascinación por los insectos.

En la escena del crimen Hall puede pasar desde horas hasta días.

"Tienes sólo una oportunidad para reunir evidencia y es vital no perderse nada", explica el entomólogo forense.

"Tienes que pensar como un gusano. ¿A donde iría si fuese un gusano? ¿Qué haría?
Trabajar dentro del sistema legal es algo que no guarda demasiada relación con la ciencia, pero para Hall, quien ahora es director del Departamento de Entomología del Museo de Historia Natural, es una actividad "extremadamente gratificante".

"Mucha gente se pasa el tiempo haciendo investigaciones que no llegan a ningún resultado. Para mí, es fantástico llegar a conclusiones cada pocos meses, cuandos se resuelve un caso criminal".

Fuente:

BBC Ciencia


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