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15 de mayo de 2012

OMS: "Naciones Unidas subestima la crisis del agua potable"


La Organización Mundial de la Salud, OMS, asegura que Naciones Unidas infravaloró el alcance de la crisis global de agua potable.

En marzo, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, dijo que sólo 800 millones de personas carecían de acceso a agua potable.

Pero la OMS le dijo a la BBC que esto no significa que el agua que procede de pozos o cañerías sea segura, gran parte de ella puede estar contaminada.

Uno de los expertos de la organización señaló que es imposible medir cuánta gente carece de acceso al agua segura, pero podrían ser tantas como 4.000 millones de personas, más de la mitad de la población mundial.

Fuente:

BBC Ciencia

¿Qué bichos habitan en tu intestino?

Cientos de muestras de heces humanas revelan cómo los microbios intestinales cambian con la edad y varían entre las personas de diferentes países.

Los humanos de diferentes culturas y localizaciones geográficas difieren en la diversidad de bacterias de sus intestinos, aunque las funciones metabólicas de las comunidades microbianas sirvan para lo mismo, según un informe de 9 de mayo en la revista Nature. Los hallazgos provienen de un proyecto de secuenciación a gran escala llevado a cabo sobre 531 muestras de excrementos humanos de África, Sudamérica y los Estados Unidos.

"Se trata de un trabajo descomunal, con diversos hallazgos importantes", dijo el científico nutricional David Mills, de la Universidad de California, en Davis. "Un impresionante y complejo trabajo", coincidió el biólogo molecular Jeremy Nicholson, del
Imperial College de Londres, aunque ellos no participaron en el estudio.

La escala y complejidad del objetivo llevó al equipo de investigación a responder a una polifacética pregunta: "¿Cuál es el grado en el que estas comunidades microbianas varían dentro de una persona, ya sea en función del desarrollo postnatal, del estado fisiológico, de la tradición cultural y de dónde vive una persona", planteaba el genetista Jeffrey Gordon, de la Universidad de Washington, en St. Louis, que dirigió el estudio.


Para ello, los investigadores recolectaron muestras de heces de los pobladores de zonas rurales de Malawi, amerindios de la Amazonia de Venezuela y estadounidenses residentes en ciudades. A continuación, realizaron una secuenciación de alto rendimiento con el ADN tomado de las muestras, para determinar las especies y cepas de microbios presentes, y qué genes microbianos eran más abundantes.


El equipo encontró un patrón común a cómo se desarrollaba el
microbioma en los bebés de los tres países. "Les llevó entre 6 y 9 meses obtener los primeros 6 ó 700 bichos y luego otro par de años conseguir todo el conjunto", explica Nicholson. "Gordon encontró que existe el mismo tiempo de desarrollo entre los países; pero, que los microbiomas resultantes son claramente distintos entre una población del tercer mundo y una población más desarrollada".

Una de las diferencias más notables fue el grado de diversidad microbiana, tanto los amerindios como los habitantes de Malawi tienen una diversidad mucho mayor que los norteamericanos. "Sin embargo, irónicamente, los estadounidenses tienen una mayor diversidad en términos de alimentos consumidos", señaló Mills, de lo que cabría esperar en una correlación con la diversidad microbiana. Gordon sugiere esta falta de la diversidad en los occidentales podría deberse a "nuestro estilo de vida, nuestro grado de higiene y al uso de antibióticos", aunque está claro que se necesitan más investigaciones para comprobar estas posibilidades.


A pesar de estas diferencias entre el microbioma intestinal de las tres culturas, también había similitudes sorprendentes, apuntó Gordon. Por ejemplo, "en común a las tres poblaciones, vemos que el cambio por la edad depende de la biosíntesis vitamínica". En los bebés, las bacterias intestinales tienden a realizar más copias de genes implicados en la biosíntesis del
folato, mientras que los intestinos de las personas mayores albergan microbios que transportan más genes para el metabolismo del folato. Por otra parte, los genes implicados en la síntesis de la vitamina B-12 se vuelven más frecuentes en el microbioma intestinal con la edad.

"Lo realmente fascinante acerca de estos resultados", señaló Mills, "es que refleja lo que el huésped necesita."


La documentación y el detalle de microbiomas humanos a través de las edades y culturas es un recurso importante para estudios venideros. La pregunta obvia que surge es, ¿cuál es diferencia entre estos bichos que, en su caso, afecte a la salud de las personas? De acuerdo con una presentación de Liene Bervoets, en el décimonoveno Congreso Europeo sobre Obesidad en Lyon, Francia, en esta semana, los niños obesos tienen en sus intestinos unas proporciones muy diferentes de las bacterias
Bacteroides fragilis y Bacteroides vulgatus que los niños de peso normal. "El que estos cambios en la microbiota intestinal son una causa o una consecuencia de la obesidad aún no se ha establecido, pero está claro que la microbiota ayuda en la absorción de energía de nuestros alimentos", afirmó Bervoets.

Gordon y su equipo planean ahora investigar la forma en que las variaciones en microbiomas de nuestro intestino pueden afectar a la absorción de energía. "A largo plazo esperamos comprender la interrelación entre el microbioma, el valor nutricional de los alimentos que se consumen, y el estado nutricional de los individuos", declaró.


- Referencia: TheScientist.com, 9 mayo 2012, por Ruth Williams
- Referencia bibliográfica: T Yatsunenko et al. “Human gut microbiome viewed across age and geography,” Nature, doi:10.1038, 2012.
- Imagen: Representación del cuerpo humano y las bacterias que predominan. Wikipedia, autor: Darryl Leja, NHGRI (2009). 

Fuente:

Estudio sobre las abejas podría conducir a una visión artificial como la humana

 

Eso es lo que sugiere un equipo de investigadores de la Universidad RMIT en Australia. Su estudio ha demostrado que el cerebro de una abeja es suficientemente sofisticado como para aprender reglas y problemas visuales complejos. Un hallazgo que sugiere que las máquinas del futuro podrían ver casi tan bien como los humanos.

El equipo encabezado por el Dr. Dyer explica que las abejas también usan una serie de reglas para resolver problemas complejos relacionados con la vista, soluciones que tienen implicaciones importantes para nuestra comprensión de cómo las capacidades cognitivas para la visualización de imágenes complejas se desarrollan en el cerebro.

Según Adrian Dyer, el aprendizaje de la regla era una tarea cognitiva fundamental que permitía a los seres humanos operar en entornos complejos:
Por ejemplo, si un conductor quiere girar a la derecha en una intersección, entonces tiene que observar simultáneamente el color del semáforo, el flujo de coches que se acercan y los peatones para tomar una decisión.
Con la experiencia nuestro cerebro puede llevar a cabo estos complejos procesos de decisión, pero esto es un tipo de tarea cognitiva más allá de la visión actual de una máquina o robot. Queríamos entender si la decisión simultánea de tales decisiones requiere de un cerebro grande de primate o si una abeja también podría demostrar la regla del aprendizaje.
Para ello, los investigadores entrenaron abejas individuales para que volaran en un laberinto en forma de “Y”, presentando en su interior diferentes elementos de relaciones específicas como arriba/abajo/ o izquierda/derecha.

Tras un extenso entrenamiento, las abejas fueron capaces de aprender que los elementos tenían que estar en una relación específica (como arriba/abajo) a la vez que existían elementos que difieren entre sí.

Unos resultados que según afirma Dyer, muestran que no es necesario la posesión de un cerebro complejo para dominar el aprendizaje múltiple simultáneo.

Sumado a la sencillez y accesibilidad del cerebro de la abeja, nos ofrece la posibilidad de descifrar la base neural de tareas de alto nivel cognitivo.
 Fuente:

14 de mayo de 2012

Brainput, sistema del MIT que “alivia” de trabajo a nuestro cerebro




Hay días, por no decir todos, en los que vivimos entre un sinfín de tareas, deberes y encargos que debemos realizar, normalmente, con el tiempo jugando a nuestra contra. En muchos casos, la simultaneidad de tareas a realizar y el poco tiempo disponible puede llevar a algunas personas a sufrir severos trastornos de estrés y agotamiento físico y mental que, a medio y largo plazo, repercuten en nuestra calidad de vida. En el MIT, un equipo de investigadores en colaboración con la Universidad de Indiana y la Universidad Tufts están trabajando en un sistema que a primera vista puede rozar la singularidad puesto que su cometido es detectar un “exceso de carga” en nuestro cerebro para transferir parte de las tareas a realizar a un computador.

Dicho así quizás pueda sonar a que un computador va a hacer parte de nuestro trabajo mientras nosotros hacemos la otra parte y, la verdad, no estaría nada mal que alguien desarrollase un sistema así pero, realmente, Brainput (que es como se llama este sistema) está orientado a detectar si nuestro cerebro está intentando procesar varias cosas a la vez y ayudarnos aunque de manera algo más acotada.

¿Cómo pueden realizar el sondeo de la carga de trabajo de nuestro cerebro? Esta monitorización, cual monitorización de la CPU de un servidor, se realiza utilizando espectroscopia de infrarrojo cercano que, en cierta medida, ofrece unos resultados parecidos a los que puede ofrecer una resonancia magnética a la hora de estudiar la actividad cerebral. Con este sistema de medida, Brainput detecta que el cerebro de un sujeto está realizando varios procesos a la vez y se activaría con la idea de ayudarle y liberarlo.

¿Ayudar en la tarea? ¿Liberarlo de tener que hacerla? El equipo de desarrollo de Brainput, liderado por Erin Solovey, trabajó en un caso de uso bastante curioso con el que explicar el funcionamiento del sistema y este “extraño principio” de librar nuestro cerebro. Pusieron a un sujeto a manejar dos robots por control remoto para que, a la vez, tuviese que moverlos a lo largo de un laberinto y calcular los movimientos de ambos dispositivos al mismo tiempo. El sujeto, lógicamente, estaba conectado al sistema Brainput para que éste detectase que estaba “manejando dos tareas a la vez” y activase a los robots para que, con sus sensores, fuesen capaces bajar el esfuerzo del sujeto y contribuir a su propio guiado (bajando la carga computacional del cerebro de la persona que los controlaba).

Con este experimento el equipo de Brainput quiere mostrar que este tipo de sistemas podrían aplicarse en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, por ejemplo, a un coche que podría detectar que nos hemos distraído (con el móvil, con otro ocupante, etc) y asumir parte del control del coche (para evitar accidentes). Por otro lado, el equipo quiere explorar el uso de Brainput para adaptar ciertos sistemas a nuestro nivel de concentración, por ejemplo, aumentar el tamaño de la tipografía de una aplicación o de un texto si se detecta que estamos cansados o algo más lentos de reflejos o adaptar la disposición de botones de un interfaz gráfico para hacerlo algo más sencillo

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Descubren el calendario maya más antiguo

Pictogramas con los ciclos astronómicos. | National Geographic
Pictogramas con los ciclos astronómicos. | National Geographic
Un equipo de investigadores de la Universidad de Boston ha encontrado, en la selva del norte de Guatemala, el que aseguran que es el calendario maya más antiguo documentado hasta la fecha. Los arqueólogos, según publican en 'Science', lo han localizado en las paredes de un recinto oculto en la floresta de la antigua ciudad maya de Xultún.

La construcción fue localizada, por casualidad, por uno de sus alumnos en el año 2010 y han tardado dos años en descifrar qué eran los pictogramas que adornaban sus paredes. Su sorpresa fue mayúscula al descubrir que se trataba de los ciclos de la Luna, el Sol, Venus y Marte, y que adelantaban las fases por las que pasarían en los próximos 7.000 años.

Para el astrónomo Anthoy Aveni, uno de los coautores, este hallazgo echa por tierra la leyenda que apuntaban que este año 2012 llegaría el fin del mundo, según el calendario maya, dado que ahora se sabe que los mayas no ponían fecha límite a los ciclos cósmicos.

Pero, además de los registros de datos, en columnas de números, en el habitáculo se han encontrado las figuras pintadas de varios personajes que podrían tener relación con la familia real o la del escriba, o quizá con ambos. Se desconoce si se trataba de un templo, pero sí se sabe que formaba parte de una edificación grande y que es unos 500 años más antiguos que los códices mayas, escritos en papel, que se encontraron los colonizadores españoles.

Una de las figuras representa a un rey tocado con plumas, que seria el 'Hermano Menor Obsidiana' y otro es el 'Hermano Mayor'.

Los arqueólogos apuntan que para los mayas era muy importante buscar la armonía entre los cambios celestes y los rituales sagrados, e incluso en función de ellos dirigían sus campañas. "Por primera vez vemos lo que pueden ser registros auténticos de un escribano, cuyo trabajo consistía en ser el encargado oficial de documentar una comunidad maya", ha explicado Saturno.

Los arqueólogos reconocen que aún queda por explorar el 99,9% de Xultún, un complejo que fue descubierto hace un siglo, pero que ha sido poco investigado hasta ahora por lo que se cree que oculta muchos otros secretos que darán luz a la historia de los mayas.

Fuente:

El Mundo Ciencia

Espectacular: La Tierra a 121 megapíxeles, vista desde el espacio


Dale al HD 1080p y a pantalla completa, merece la pena.

En esta combinación de fotos fijas a modo de time-lapse, cada pixel representa un kilómetro cuadrado de nuestro planeta, más o menos. Hay más detalles sobre las fotos en Planet Earth. Fueron tomadas por satélite ruso geoestacionario Electro-L.

(Vía Xataka Foto.)

Tomado de:

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