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15 de abril de 2011

México: Transformar la basura en combustible ya no es un sueño


Transformar la basura en combustible era, hasta hace unos años, sólo una idea posible en el mundo del cine. En la cinta Volver al Futuro III, un científico excéntrico lograba mover su automóvil con unos cuantos desechos. Ahora, en México, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) llevan la ficción a la realidad, al desarrollar un proceso que permite aprovechar las cáscaras de fruta, los desperdicios de comida y otros residuos para obtener biocombustibles.

Carlos Escamilla Alvarado, investigador del Departamento de Biotecnología del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, desarrolló un proceso de biorrefinería en donde los desechos orgánicos se transforman en hidrógeno, metano y otros productos que se pueden utilizar en diversas industrias.

Este proyecto, que comenzó como una tesis de maestría, ya empezó a cosechar sus primeros logros. La organización estadounidense Battelle, dedicada a reconocer investigaciones que buscan solucionar problemas urgentes en el mundo, otorgó el premio Student Paper al proceso desarrollado por Carlos Escamilla Alvarado, bajo la asesoría del doctor Héctor Poggi.

Y es que el proceso de biorrefinería desarrollado por Escamilla Alvarado, permite obtener hidrógeno, considerado por muchos especialistas como el combustible del futuro, porque su combustión no produce gases de efecto invernadero, consideradas las causantes del cambio climático.

Si se lleva a la práctica el proceso desarrollado por el equipo del Cinvestav sería posible aprovechar gran parte de las 102 mil toneladas de basura que se producen al día en México, pues 60% de ellas son desechos orgánicos.

Aliados microscópicos

¿Cómo es posible que a partir de un desecho, como el corazón de una manzana, se pueda encender una lámpara, tener combustible para un auto de hidrógeno o contar con gas para freír una salchicha? La respuesta está en los diminutos seres que habitan el planeta desde mucho antes que el ser humano, los microorganismos.

Todo comienza con la separación de la basura, explican Escamilla y Poggi. Los investigadores aseguran que todas las basuras orgánicas —incluso los desechos de rastros— pueden ser utilizadas en la biorrefinería que proponen.

Si bien en Estados Unidos y otros países europeos ya se utiliza la basura para generar electricidad y combustibles —como el metano—, lo novedoso del proceso desarrollado por los investigadores del Cinvestav es que “en este caso se aplican tres etapas para obtener tres productos diferentes”, señala Carlos Escamilla Alvarado.

“La basura orgánica es sometida a fermentación anaerobia, con ayuda de comunidades microbianas”, explica Escamilla Alvarado, “estos microorganismos se alimentan de los residuos y los van descomponiendo”.

En la biorrefinería propuesta por los mexicanos se utilizan, entre otros, bacterias del género clostridium, para producir hidrógeno; microorganismos conocidos como arqueas, para la producción de metano, y lactobacillus para obtener otros productos.

“Los microorganismos con los que estamos trabajando producen enzimas como las celulosas, que se pueden utilizar en el proceso de producción de papel, para blanquearlo, para el deslavado de la mezclilla o en otras industrias; así como xilanasas, que tienen aplicación en la industria panificadora, para hacer un producto más esponjoso”, dice Carlos Escamilla Alvarado.

En este proceso nada se desperdicia, señalan los investigadores. Después de obtener hidrógeno, metano y bioproductos, los residuos que sobran pueden ser utilizados como composta o fertilizante, asegura el doctor Poggi.

Los investigadores del Cinvestav estiman que una tonelada de basura puede generar entre 25 y 50 kilovatio/horas de hidrógeno; de 600 a 700 kilovatio/horas de metano; de 10 a 50 kilos de preparado enzimático de uso industrial y 400 kilos de composta.

Segunda generación de biocombustibles

Desde que en la década de los 70, los científicos comenzaron a lanzar las alertas sobre los riesgos del cambio climático, equipos de investigación en todo el mundo comenzaron a buscar alternativas para evitar que la humanidad siga generando gases de efecto invernadero, al utilizar como combustible petróleo y sus derivados.

Entre esas alternativas se pensó en desarrollar nuevos sustitutos de la gasolina y el diesel.

Así, la primera generación de lo que hoy se conoce como biocombustibles surgió a partir de utilizar diversos granos, productos agrícolas (caña de azúcar) o la palma africana para generar etanol. Sin embargo, estos biocombustibles han sido muy criticados por utilizar alimentos para producir etanol.

“Nosotros no vemos la lógica ni la ética al crear combustibles utilizando alimentos; sobre todo, cuando la población está enfrentando carestía en alimentos básicos”, dice el doctor Héctor Poggi. “Por eso, apostamos a los desechos como materia prima para el esquema de biorrefinería”.

Al utilizar desechos orgánicos para generar combustibles, los investigadores del departamento de Biotecnología del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, que trabajan en esea área desde la década de los 80, dan un paso hacia la segunda generación de biocombustibles.

Los investigadores señalan que aún falta hacer estudios experimentales para afinar el proceso. Pero sobre todo para que su proyecto sea una realidad es necesario contar con inversionistas.

Por ello, invitan a los grandes productores de residuos orgánicos, como basureros municipales o empresas, a que se acerquen al equipo de científicos e inviertan en una tecnología que podría traerles grandes beneficios.

Por ahora, el Cinvestav trabaja este proyecto en conjunto con el Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal (ICyTDF), el cual financia los estudios a nivel laboratorio.

Para poder instalar una biorrefinería piloto, los investigadores afirman que se necesitan alrededor de tres millones de pesos. “El único limitante para llevar esto más adelante, al siguiente paso, es la inversión económica”, dice el doctor Héctor Poggi.

Fuente: El Universal, Cultura, p. E22.
Reportero: Thelma Gómez.
Publicada: 10 de abril 2011.

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Epcot News

La vida emergió del mar 500 millones de años antes de lo pensado


Los organismos eucariontes que se desarrollaron en el suelo terrestre pudieron emerger del mar antes de lo pensado, según un estudio del Colegio de Boston en Weston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Nature'.

Los investigadores, dirigidos por Paul Strother, describen en su trabajo microfósiles descubiertos en rocas de mil millones de años de antigüedad en el noroeste de Escocia, 500 millones de años antes de lo estimado. Estos microfósiles son estructuras multicelulares diversas con paredes orgánicas y que miden hasta un milímetro de longitud.

Los autores también proporcionan evidencias de que estos eucariotas simples vivieron en hábitats de agua dulce y que estuvieron expuestos al aire en hábitats fuera del agua.

La vida se originó en el mar hace más de 3.000 millones de años, sin embargo, los primeros signos de vida en tierra firme no se han definido con claridad. La identificación de eucariontes en las localizaciones no marinas descritas en el trabajo actual indica que la evolución de los eucariontes en el suelo pudo haber comenzado mucho antes de lo pensado.

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Europa Press

La canción que ayudó a los científicos a entender la vergüenza

Señoras y señores, con ustedes The Temptations y su éxito " My Girl" (1965)



Así actúa un cerebro dañado cuando cantamos mal 'My Girl'



La historia de la ciencia deja a menudo momentos de lirismo. Uno de los últimos casos se dio a conocer este jueves. Gracias a un clásico del rythm and blues, el éxito romántico My Girl del grupo de soul The Temptations, los científicos han descubierto una zona del cerebro fundamental en el sentimiento de la vergüenza y que ayudará a entender las emociones de pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer, el parkinson o la esclerosis múltiple.


Investigadores de la Universidad de California en San Francisco y en Berkeley (Estados Unidos) han conseguido identificar la parte del cerebro que es esencial para sentir vergüenza. El experimento, realizado entre pacientes de enfermedades neurodegenerativas, se ha hecho público en la reunión anual de la Academia Americana de Neurología que se celebra en Hawaii. El trabajo podría ayudar en el diagnóstico precoz de personas con ciertas enfermermedades neurodegenerativas.

Pacientes cantando

En el estudio participaron 79 personas, la mayoría con enfermedades neurodegenerativas, a las que los investigadores pidieron que cantaran la canción 'My girl' del grupo 'Temptations' mientras se les tomaban medidas de sus signos vitales y sus expresiones eran grabadas mediante vídeo-cámara.

Las canciones fueron grabadas y después los investigadores hicieron que los participantes las escucharan pero sin música. Los autores evaluaron lo avergonzados que se sentían los participantes basándose en las expresiones faciales y marcadores fisiológicos como la sudoración y la tasa cardiaca.

La vergüenza en el cerebro

Después, todas estas personas pasaron por imágenes de resonancia magnética, con las que se construyeron mapas muy exactos de su cerebro. Los investigadores utilizaron estos mapas para medir el volumen de las diferentes regiones del cerebro y consideraron si los tamaños de estas regiones podían predecir la vergüenza que sentían los participantes.

Descubrieron que las personas que tenían una neurodegeneración significativa en la corteza cingulada anterior pregenual eran menos propensos a sentir vergüenza. De hecho, a mayor deterioro del tejido de esta parte del cerebro, menor era la vergüenza que las personas sentían al escuchar su canción.

Un disparo en la habitación

El mismo grupo de personas fue también sometido a una prueba simple de reactividad emocional en la que se sentaban hasta que un sonido alto de un disparo retumbaba en la habitación.

"Saltaban y estaban asustados, así que no es que no tuvieran reacciones emocionales. Pero los pacientes con pérdidas en esta región cerebral parecían perder estas emociones sociales más complicadas. Las emociones como la vergüenza son particularmente vulnerables en las enfermedades neurodegenerativas que se dirigen a los lóbulos frontales", explica Virginia Sturm, responsable del estudio.

Aunque los cambios en el pensamiento y la memoria son fáciles de identificar por los miembros de la familia y los médicos, los cambios en la conducta emocional y social pueden ser más sutiles y pasar desapercibidos.

Según los investigadores, un mejor conocimiento de la base neural de las emociones sociales como la vergüenza podría también ayudar a familiares y cuidadores a comprender mejor los cambios de conducta más graves en sus seres queridos.

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Actualidad Orange

¿Existe la nueva partícula del Tevatrón?

Muchos medios se han hecho eco del posible e inesperado descubrimiento de una nueva partícula elemental en el segundo acelerador de partículas más grande del mundo, llamado Tevatrón, situado en el Laboratorio Nacional Fermi (Fermilab) en Batavia, cerca de Chicago, EE.UU. En Amazings.es nos ha deleitado con la noticia Arturo Quirantes en “A golpes de nucleón.” Algunos lectores quizás quieran un poco de información, algo más técnica, sobre esta noticia. Permitidme unos apuntes al respecto (quien quiera más detalles puede preguntarme en los comentarios). Os adelanto que en mi opinión la “nueva partícula” no existe y es sólo una fluctuación estadística en los datos.

¿Cómo funciona el Tevatrón?

En el Tevatrón se estudian las colisiones de protones contra antiprotones que recorren su túnel circular de 6’3 km de longitud y chocan entre sí con una energía total en el centro de masas de 1’96 TeV, que se lee teraelectrónvoltio o un billón de electrónvoltio; un electrónvoltio es la cantidad de energía que gana un electrón acelerado por una diferencia de potencial de un voltio y es una buena medida para la energía en reacciones químicas pero es muy pequeña para la energía en los grandes aceleradores de partículas. Por ejemplo, un protón tiene una masa de 0’938 GeV, que se lee gigaelectrónvoltio o mil millones de electrónvoltio, por lo que 1’96 TeV equivale a la masa de 2090 protones, una energía suficiente para producir un gran número de partículas elementales de baja masa en cada colisión.

En el Tevatrón hay dos grandes experimentos que estudian estas colisiones llamados CDF (Collider Detector at Fermilab) y DØ (DZero es el nombre del punto del túnel donde se encuentra este dectector). La noticia que ha llegado a los medios ha nacido en el experimento CDF, una mole de 5000 toneladas y 12 metros cúbicos que se encuentra en el punto BØ del túnel que empezó a estudiar colisiones protón-antiprotón en 1985 y cuyos detectores fueron actualizados por última vez en 2001 (Run II).

Los protones (y antiprotones) son partículas compuestas de quarks y gluones; por ello, en las colisiones protón-antiprotón lo que en realidad colisionan son sus constituyentes: quarks, antiquarks y gluones. La “nueva partícula” se ha descubierto al estudiar 4’3 /fb, que se lee inversos de femtobarn o milibillonésimas de barn, de colisiones protón-antiprotón en el experimento CDF. Los barn son unidades de área y miden el área eficaz que ofrece una partícula que colisiona con otra partícula. Para una colisión protón-antiprotón en el Tevatrón este área efectiva es de 80 mb, léase milibarn o milésima de barn. Podemos calcular el número total de colisiones protón-antiprotón que hay en 4’3 /fb como el producto 0’08 x 4’3 x 1015 = 344 billones de colisiones.

Hay que recordar que en el Tevatrón no colisionan un solo protón contra un solo antiprotón (sería casi imposible acertar porque su área eficaz de colisión es muy pequeña), sino un paquete (bunch) de muchos miles de millones de protones contra otros tantos antiprotones. Más aún, el túnel del Tevatrón es recorrido por unos 140 paquetes de protones. Como resultado, se producen del orden de 25 millones de colisiones protón-antiprotón por segundo. Sólo algunas de estas colisiones son almacenadas en disco duro gracias a un sistema de disparo (trigger) que almacena en disco sólo las colisiones que parecen más prometedoras.

La señal de la “nueva partícula”

La señal de la “nueva partícula” no se ha observado en todas las colisiones almacenadas , sino solamente en las llamadas eventos WW/WZ que se indican en la figura de arriba de forma esquemática. En las colisiones estudiadas un quark del protón y un antiquark del antiprotón producen dos bosones vectoriales W y Z, o un par de W (los bosones vectoriales W y Z son las partículas mediadoras de la interacción débil y son parecidas a un “fotón con masa”). Más aún, se han considerado sólo las colisiones en las que un bosón vectorial, W o Z, se desintegra en un par quark-antiquark de alta energía que produce sendos chorros (jets) de partículas de menor masa, y el otro W se desintegra en un leptón (electrón o muón) y un neutrino. El neutrino no se observa en el experimento directamente, sino que se observa como una pérdida de energía en la colisión.

Este tipo de colisiones son difíciles de estudiar porque medir la energía total de un chorro de partículas presenta cierta incertidumbre, pues hay que sumar la energía de todas las partículas de baja masa del chorro y cada una de ellas tiene una incertidumbre estadística y todas estas incertidumbres se suman entre sí. Por ello se estima que el error en el cálculo de la energía de un chorro es del orden del 1%. La medida de la energía de dos chorros y la de la pérdida de energía que indica la presencia del neutrino conduce a un error estadístico del orden del 3%. Este tipo de errores sistemáticos y estadísticos complican la interpretación de los resultados de las colisiones.

¿Cuántos eventos WW/WZ se han observado? En física de partículas, debido a la incertidumbre en la medida de los parámetros de la colisión, no se puede dar un número exacto de eventos, sólo una estimación. En los 4’3 /fb de colisiones estudiados se estima que se han observado 1582 ± 295 eventos (candidatos a) WW/WZ . Fíjate que la incertidumbre en este número es del orden del 18%. Estas colisiones ya fueron estudiadas en detalle en 2010 e indican que se produce un evento WW/WZ cada 18’1 ± 4 pb, léase picobarns o billonésimas de barn, de colisiones; la predicción según el modelo estándar es de 15’9 ± 1 pb. Por tanto, estas colisiones son compatibles con la hipótesis de que no haya ninguna nueva partícula “oculta” en estos datos y así se indicó en el artículo de agosto de 2010 que presentó este análisis.

Esta es la figura clave del artículo de agosto de 2010. En el eje horizontal aparece la masa equivalente a la energía del bosón W que se desintegra en los dos chorros (obtenida sumando la energía de ambos chorros por separado y denotada Mjj). En la parte (a) aparece el número de colisiones observadas que presentan una señal parecida a la de un evento tipo WW/WZ agrupadas (binning) en intervalos de 10 GeV en la masa (por ejemplo, la columna para Mjj=100 cuenta el número de eventos observados con 95 < Mjj < 105). Los 1582 ± 295 eventos tipo WW/WZ son muy pocos y hay que compararlos con la predicción teórica del modelo estándar (parte sombreada en verde). En la parte (a) de la figura, todos los eventos de fondo (background), eventos cuyo resultado final en los detectores se parece a un evento WW/WZ pero que se cree que no lo son, se muestran en la parte rallada de la figura. Su número depende de las estimaciones teóricas del modelo estándar. En la parte (b) de la figura se ha restado la contribución de la parte rallada y se presenta la parte verde como una línea continua y los eventos candidatos a WW/WZ observados como triángulos pequeños. Los datos observados tienen una cruz que indica la incertidumbre experimental estimada en teoría. Mira esta figura un rato; ¿te parece que haya algo especial alrededor de Mjj=150?

Algunos físicos teóricos vieron algo alrededor de Mjj=150, donde hay tres triángulos por encima de la línea continua. Esos tres triángulos parecen una simple fluctuación estadística si los comparamos con los triángulos alrededor de Mjj=50. Sin embargo, la inquietud de los físicos teóricos ha obligado a los físicos experimentales a realizar un nuevo análisis de los mismos datos de colisiones, que es lo que se ha publicado ahora en abril de 2011 y ha generado cierto revuelo mediático. Antes de nada me gustaría que volvieras a mirar la parte (a) de la figura de arriba, la zona indicada con un rallado en azul (QCD) y en gris (Top). Estas zonas ralladas corresponden a predicciones teóricas del modelo estándar que podrían sufrir alguna corrección en los próximos meses. Dicha corrección podría hacer que desapareciera la fluctuación alrededor de Mjj=150 o que creciera.

Alineación al centro

Los físicos experimentales de CDF han publicado un nuevo análisis de los mismos datos de colisiones que se resume en esta nueva figura, publicada en abril de 2011. Ahora los eventos WW/WZ se han contado (agrupado) de forma diferente, en intervalos de Mjj de solo 5 GeV, por eso parece que hay más datos experimentales aunque en realidad son los mismos. Fíjate que la escala vertical ahora es más pequeña. En esta nueva figura la línea roja es la predicción teórica según el modelo estándar para los eventos WW/WZ y la parte rallada es la incertidumbre teórica. En esta figura, la fluctuación alrededor de Mjj=150 se ve muy bien (quizás demasiado bien). Se trata de una fluctuación a 3’2 sigma, es decir, con una probabilidad del 99’75% de ser verdadera. Para mostrar mejor esta fluctuación se ha aproximado por una campana de Gauss (la línea azul). Podría parecer que un 99’75% de probabilidades de que esta fluctuación sea una “nueva partícula” y no un mero artefacto es una probabilidad muy alta, pero no es así. En física de partículas un descubrimiento requiere 5 sigma, es decir, una probabilidad de 99’99995%. La historia de la física de partículas está repleta de fluctuaciones a 3 sigma que se han quedado en eso tras un análisis posterior con más colisiones o con estimaciones teóricas más precisas.

La fluctuación observada en la figura de arriba con 4’3 /fb de datos de colisiones será estudiada este verano con casi el doble de colisiones (CDF ya ha recogido más de 7 /fb de colisiones). Además, dado el revuelo mediático que ha provocado, el otro experimento del Tevatrón, DZero, también publicará este verano su búsqueda de esta fluctuación. Y por supuesto, el LHC del CERN tampoco permanecerá callado al respecto. En mi opinión, a finales del verano de 2011 se publicará una confirmación o una refutación de esta fluctuación. No quiero ser abogado del diablo, pero yo creo que la fluctuación desaparecerá por más que me gustaría lo contrario.

¿Qué puede ser la “nueva partícula” si se confirma la fluctuación? Aunque se han oído rumores de que podría ser un tipo de bosón de Higgs, dichos rumores tienen muy poco fundamento. Lo que indican los datos es que se trataría de una “nueva partícula” que prefiere interaccionar con hadrones en lugar de con leptones, es decir, una partícula cromofílica o hadrofílica (también se podría decir leptofóbica). Esta “nueva partícula” más allá del modelo estándar sería la señal de la existencia de una nueva fuerza o interacción fundamental que habría que añadir a la interacción electrodébil y a la fuerte. Hay varias propuestas teóricas posibles (un bosón Z’ especial o un tecnopión), pero todavía es pronto para que redoblen las campanas. Muchos físicos teóricos están estudiando todas las alternativas posibles y en los próximos meses se publicarán muchas otras propuestas.

En resumen, ver algo en una fluctuación estadística es fácil (como el que mira una nube y ve un conejo), pero habrá que ser pacientes y esperar hasta este verano para confirmar si el Tevatrón ha observado una nueva partícula o todo esto es una falsa alarma. Y no seáis mal pensados, no se ha publicado este resultado porque el Tevatrón vaya a ser cerrado en septiembre de 2011; este tipo de resultados se publican muy a menudo y son el motor de las propuestas teóricas arriesgadas de los físicos, son los resultados que hacen que la física de partículas elementales sea fascinante.

Fuente:

Amazings

Astrónomos refutan la teoría del "flujo oscuro" del Universo

Hace unos años aparecieron varias noticias (1, 2, 3) anunciando que científicos de la NASA habían encontrado lo que se bautizó como "el flujo oscuro" del Universo: una "misteriosa" fuerza que tiraría de todo el Universo en una dirección particular (no confundir con la también hipotética energía oscura ni la materia oscura).

Si eso fuese cierto, podría implicar que existe "otro" universo, fuera de nuestro universo observable, con una masa tan grande que tiraba de las galaxias en esa dirección particular. El otro va entre comillas porque no es "otro universo" en el sentido de "en otra dimensión", sino, simple y llanamente, sería parte de nuestro mismo universo pero a una distancia tan enorme que la luz no ha tenido tiempo aún de llegarnos por lo que no lo podemos ver.

Según los astrónomos, el universo tiene su sistema de referencia absoluto, la radiación cósmica de fondo, con respecto a la cual todas las galaxias se deberían mover aleatoriamente (hablando con propiedad, con una media de cero) si la actual teoría del Big Bang es correcta (como convincentemente parece que es).


Pues este hallazgo tan publicitado parece que ha quedado como una falsa alarma. En lugar de estudiar el desplazamiento de clusters como hizo el equipo de la NASA en 2008, ahora un equipo de la universidad de Buffalo ha estudiado 557 supernovas, distribuidas en todas las direcciones del Universo.

Supernova 1994D (SN1994D) en la galaxia NGC 4526. La supernova es el punto brillante abajo a la izquierda. Pueden llegar a brillar más que toda la galaxia completa durante un breve período de tiempo. (Crédito: NASA)


Para las supernovas cercanas a la Tierra han encontrado que todas parecen seguir una misma dirección. Pero esto es lógico ya que, haciendo una analogía, nosotros y ellas vamos en el mismo "pequeño barco cósmico" dentro del mar del universo.

En cambio, cada supernova lejana parece moverse en una dirección arbitraria. No existe ese tirón hacia un posible universo oculto.

Los investigadores se muestran cautos aunque insisten en que sus datos claramente contradicen al anterior estudio. Su paper aparecerá en la Journal of Cosmology and Astroparticle Physics.

Definen su descubrimiento como "aburrido", ya que en lugar de proponer una "misteriosa nueva fuerza del universo", sus datos encajan perfectamente con lo que hoy es el modelo estándar de la cosmología: el modelo Lambda-CDT.

Las observaciones para el estudio fueron recogidas del dataset "Union2", en el que están involucrados diversos telescopios y medidas hechas en distintas épocas, reduciendo la posibilidad de errores sistemáticos introducidos por los autores del artículo.

Fuente:

Ciencia Explicada

14 de abril de 2011

Vietnam crea una reserva para proteger al mamífero 'más raro del mundo'

Unos cazadores capturaron en agosto este ejemplar de antílope saola. | Efe

Unos cazadores capturaron en agosto este ejemplar de antílope saola. | Efe

Vietnam establecerá una amplia reserva natural para proteger al saola, un antílope considerado el mamífero más raro del mundo, anunciaron hoy las autoridades locales y la organización ecologista WWF.

El santuario se ubicará en la región montañosa de Annamite cerca de la frontera con Laos, donde habitan los apenas 500 ejemplares que quedan del enigmático animal, indicó el Departamento de Conservación de la provincia vietnamita de Quang Nam.

La especie, con dos cuernos y manchas blancas alargadas encima de los ojos, fue descubierta en 1992 y fotografiada por última vez en un bosque laosiano.

Un ejemplar fue capturado el año pasado por cazadores furtivos en Laos y murió a los pocos días.

En peligro de extinción

El saola figura en la "lista roja" de animales en grave peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Este animal no es capaz de sobrevivir mucho tiempo en cautiverio y los científicos saben muy poco acerca de sus costumbres.

Según WWF, en los últimos años las poblaciones de saola se han reducido drásticamente a causa de la pérdida de su hábitat por la tala maderera y la caza furtiva.

El subdirector de la reserva de Quang Nam, Dang Dinh Nguyen, espera que el proyecto ayude a preservar al antílope.

"No sólo queremos salvar de la extinción al saola, sino también proteger al resto de la rica biodiversidad de Annamite", donde recientemente han sido hallados tigres, bisontes y otras especies que se creían desaparecidas en la región, dijo.

Fuente:

El Mundo Ciencia

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