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16 de octubre de 2009

El Ártico será navegable en el 2020

Viernes, 16 de octubre de 2009

El Ártico será navegable en el 2020

Consecuencias del calentamiento global...

"Es como si el hombre estuviera quitando la tapa de la parte norte del planeta"


El submarino nuclear británico HSM Tireless. | Kevin Elliott.

El submarino nuclear británico HSM Tireless. | Kevin Elliott.

El hielo del océano Ártico puede derretirse en el verano de 2020, lo que permitiría su navegación, según ha afirmado un experto de la Universidad de Cambridge, que considera que éste puede ser el impacto más visible del cambio climático. "Es como si el hombre estuviera quitando la tapa de la parte norte del planeta", dijo a los medios británicos el profesor de física Peter Wadhams.

Esta es una de las conclusiones del estudio que hizo Wadhams, del Polar Ocean Physics Group de Cambridge, tras analizar las medidas de la capa de hielo recogidas por el submarino nuclear británico 'HMS Tireless' en 2007 y las tomadas este año por una expedición encabezada por el aventurero polar Pen Hadow.

Según Wadhams, los cargueros no tendrán que depender de embarcaciones que rompan el hielo para cruzar del océano Pacífico al Atlántico a través del llamado paso del Noroeste. Esta ruta estará libre de hielo durante varios meses al año, lo que permitirá reducir los más de 4.800 kilómetros de recorrido que tienen que hacer los barcos que van del Lejano Oriente a Europa a través del Canal de Suez, agrega el estudio.

"El Polo Norte quedará expuesto en diez años. Uno podrá navegar en un carguero japonés de automóviles a través del Polo Norte y hacia el Atlántico. El hielo se retirará a una zona al norte de Groenlandia y la isla de Ellesmere para el 2020", dijo Wadhams. Según el experto, "el cambio en el hielo ártico en el verano será el mayor impacto que el calentamiento global tendrá en la apariencia física del planeta".

El explorador Pen Hadow y sus dos compañeros de equipo -Ann Daniels y Martin Hartley- pasaron 73 días entre el 1 de marzo y el 7 de mayo de este año caminando 450 kilómetros en el Ártico mientras tomaban medidas. Hicieron 1.500 agujeros y hallaron que el grosor promedio de los témpanos de hielo era de apenas 1,8 metros. Según dijo Hadow al diario 'The Times', las técnicas de las futuras expediciones al Ártico durante los veranos tendrán que ser modificadas para adaptarse a frecuentes áreas abiertas de agua.

Fuente:

El Mundo Ciencia

15 de octubre de 2009

Perú: Temen la desaparición de cuatro bancos genéticos

Jueves, 15 de octubre de 2009

Temen la desaparición de cuatro bancos genéticos

¿Qué es el germoplasma?

El germoplasma es el conjunto de genes que se transmite en la reproducción a la descendencia por medio de gametos o células reproductoras.

El concepto de germoplasma se utiliza comunmente para designar el genoma de las especies vegetales silvestres y no genéticamente modificadas de interés para la agricultura.

Con el fin de conservar este material genético en cualquiera de sus fórmulas reproductivas (semillas, esquejes, tubérculos, etc) se han establecido en el mundo los llamados "bancos de germoplasma": su misión consiste en ubicar, recolectar, conservar y caracterizar el plasma germinal de las plantas que, por sus atributos son consideradas de interés prioritario para beneficio de la humanidad, además de aportar conocimiento científico orientado a la optimización de la conservación y uso de los recursos fitogenéticos.

Además si se ubica la sede del Ministerio de Agricultura en el INIA, se talarían valiosos árboles frutales...


El Sindicato Unitario de Trabajadores del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) expresó su preocupación por la vigencia de la resolución que permitiría la construcción de la nueva sede del Ministerio de Agricultura en el predio que ocupa ese centro de investigación, ubicado en La Molina. De concretarse, significaría la destrucción de no menos de 200 árboles que son parte de cuatro bancos de investigación genética.

En comunicación con este Diario, fuentes del INIA aseguraron que se evaluó en su momento esa opción, pero que luego fue descartada por el impedimento municipal de talar árboles. Igualmente, el ministro del sector, Adolfo de Córdova, mencionó que se estudia fijar la nueva sede del ministerio en el actual local donde desempeña sus actividades: el centro de esparcimiento de los trabajadores del sector.

Cabe precisar que el Ministerio de Agricultura se quedó sin local propio luego del terremoto de agosto del 2007. Antes compartía oficinas con la cartera de Trabajo en la avenida Salaverry, en Jesús María.

El secretario general del Sutsa INIA, José Guerrero, mencionó que el anterior ministro de Agricultura Carlos Leyton, mediante el Oficio 224-2009-AG-DM, del 2 de junio del 2009, solicitó a la jefatura del INIA la afectación en uso de 60.800 metros cuadrados del local de INIA, lo cual habría sido aceptado recientemente bajo una resolución jefatural.

CUATRO BANCOS

Según el dirigente, en el área que serviría para la sede del Ministerio de Agricultura se encuentran los bancos de germoplasma de palta, lúcuma, chirimoya y mango. “Desaparecer los cuatro bancos de germoplasma de frutales es destruir un material de alto valor genético para la fruticultura y agricultura del país y de Sudamérica”, puntualizó. Por ejemplo, dijo que en el banco de palta se albergan las primeras plantas de palta hass y fuerte del país.


También señaló que en el gobierno de Alberto Fujimori se eliminaron diversos bancos de germoplasma en las regiones. Con estos antecedentes se teme que eso vuelva a ocurrir.

Nueva autoridad

En reemplazo de Juan Risi, fue designado nuevo jefe del INIA César Paredes Piana, quien tendrá a su cargo la polémica liberación de los cultivos transgénicos.

Fuentes:

El Comercio (Perú)

Perú: Galardonan a destacados conservacionistas

Jueves, 15 de octubre de 2009

Perú: Galardonan a destacados conservacionistas

Se entregaron los premios para la conservación Carlos Ponce del Prado



Ministro del Ambiente, Antonio Brack premió esforzada labor de guardaparque Mejía Chachón

La fundación Blue Moon y el Ministerio del Ambiente entregaron ayer el Premio para la Conservación Carlos Ponce del Prado, con el que resaltaron la labor de tres peruanos.

La bióloga Karina Pinasco Vela ganó en la categoría Artífice de la Conservación por velar por las áreas protegidas del territorio peruano.

En el 2006, como directora ejecutiva de la Asociación Amazónicos por la Amazonía (AMPA), Pinasco, oriunda de San Martín, consiguió, por parte del Estado Peruano, la administración de 143.928 hectáreas del Alto Huayabamba para su conservación.

En la categoría de Guardaparque Destacado el premio fue para Ruperto Mejía Chachón por su dedicada y sobresaliente labor en la gestión y cuidado de las áreas protegidas del Perú. Mejía Chacón asumió la jefatura de puestos de vigilancia de la reserva del Manu luego de haberse desempeñado como guardaparque de dicho lugar.

En tanto, Pablo Javier Venegas Ibáñez fue galardonado en la categoría de Joven Profesional Destacado por la publicación de más de una decena de artículos y notas científicas en una serie de revistas de reconocimiento mundial.

Además de la retribución económica, los tres premiados recibieron paquetes turísticos que fueron otorgados por las empresas Inkaterra y Rainforest Expeditions.

Fuente:

Diario El Comercio

RPP Noticias

Blog Action Day 2009: El Calentamiento Global y la Lucha Cultural

Jueves, 15 de octubre de 2009 Blog Action Day 2009:

El Calentamiento Global y la Lucha Cultural 


La lucha entre el sistema establecido opresor y los pueblo oprimidos del mundo continúa. Nadie, en su sano juicio, podría negar que en las sociedades actuales existen luchas por el poder económico y político. Por más que durante los ochentas y noventas se hay promulgado por todas las esquinas de la aldea global que Marx había muerto, parece que el anciano aguafiestas resucita; lo han matado tantas veces... ¡y tantas veces vuelve a nacer!

Uno de los conceptos básicos del marxismo es que en las sociedades capitalistas existen las clases sociales, y las clases sociales antagónicas sae encuentran en permanenete conflicto, en permanente lucha: la lucha de clases. Las lucha entre las clases oprimidas se da en diversos niveles, hay lucha política, económica, cultural y militar. La lucha militar se aplica en grado extremo, cuando las contradicciones son ya insalvables la única salida posible es la guerra. Enténdiendo la guerra como la paz del futuro, es decir una guerra de liberación de los pueblos; muy diferente a lsa guerras de dominación que ejecuta permanente el establishment.

Hoy me centraré en la lucha cultural. Mientras cada día se presentan más y más evidencias que avalan de manera aplastante que el calentamiento global es un peligro para la Humanidad y la Vida en el planeta; por otro lado el establishment de los países desarrollados busca intelectuales para justificar sus políticas económicas. Recordemos que en un sistema de libre mercado todo tiene un precio: por ello el Imperialismo buca intelectuales que justifiquen sus despojos, y por ahí pululan diversos intelectuales dispuestos a alquilar su pluma para defender el desigual sistema establecido. Les presentó un artículo publicado en Rebelión, este artículo sintetiza el papel que cumplen diversos intelectuales en la lucha contra la ciencia. Por que, mucho ojo, luchar contra el calentamiento global va más allá de reciclar y sembrar árboles, eso está muy bien, pero necesitamos una visión ciéntífica del mundo para enfocar los problemas de manera objetiva y multilateral. Sólo así llegaremos a identificar las verdaderas causas del calentamiento global, y reconociendo las cuasa podremos solucionar el problema. En conclusión luchar contra el calentamiento global es, a corto plazo, sembrar árboles y recicjlar en casa; pero también es, a largo plazo, una lucha organizada y valiente contra las verdaderas causas, es por lo tanto una lucha por la ciencia, por la justicia y por la vida. Y es, además, una lucha hermosa. Este es el artículo, he quitado algunos párrafos, la versión original la encontrará en Rebelion.org:

Reescribiendo la Ciencia: La lucha cultural e ideológica contra la Ciencia

Los Malvados (y malditos) Verdes

Richard John Kenner es un profesor que dirige el Centro para el Análisis de Riesgos del prestigiado Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). No sólo duda que el cambio climático exista; está convencido de que se trata de una coartada ambientalista que oculta aviesos intereses.

Además de su vocación científica, Kenner es también un agente secreto que busca hacer abortar un complot organizado por una organización ecoterrorista, coincidente con un congreso sobre cambio climático.

Richard John Kenner no existe en la realidad. No hay en MIT ningún Centro para el Análisis de Riesgos. La organización ecoterrorista es una quimera. El científico, su centro de investigación y el complot son parte de una novela tecnothriller titulada Estado de miedo. Fue escrita en 2004 por Michael Crichton, un médico y guionista nacido en Chicago, Estados Unidos, autor de bestsellers como Parque Jurásico, y de series de televisión como ER.

Crichton es un combatiente en la cruzada contra la teoría del calentamiento global y el ecologismo político. Considera que “la gran paradoja de la era de la información es que ha concedido nueva respetabilidad a la opinión desinformada”, y piensa que tanto el ambientalismo realmente existente como el efecto invernadero expresan problemas que no son reales.

Según el escritor, “la evidencia sobre el calentamiento global por el supuesto ‘efecto invernadero' es, si la hay, muchísimo más débil de lo que sus proponentes están dispuestos a admitir”. Para él, el Protocolo de Kyoto se basa en modelos de simulación matemáticos que elaboran predicciones incumplidas.

Crichton sostiene que el ecologismo es una de las religiones más poderosas del mundo occidental, una creencia para ateos urbanos. Su fe es una reedición de las tradicionales convicciones judeocristianas profundamente conservadoras; un asunto de dogma. Aunque no se toma la molestia de sustentarlo, afirma que el ecologismo ha matado entre 10 y 30 millones de personas desde los años setenta.

En Estado de miedo el cambio climático no es un desafío para la humanidad. El verdadero peligro, según la trama de la novela, son los científicos que lo estudian y los activistas que se movilizan para tratar de frenarlo.

Estado de miedo forma parte de la ofensiva que los neoconservadores estadunidenses, las grandes trasnacionales petroleras y de la industria del automóvil, las empresas de carbón, Australia –que es la principal exportadora de carbón– y la administración de George W. Bush, han emprendido para criminalizar el ecologismo y cuestionar el cambio climático.

Tan evidente resulta esta situación que, de acuerdo con el diario londinense The Times : “A George Bush le gustaría este libro.” Por supuesto, el periódico tendría que haber agregado que eso sucedería en caso de que el mandatario leyera. The New York Times afirma que la novela se lee como una respuesta “chillona” y “absurda” de la derecha al filme El día después de mañana, que trata del calentamiento global. James Inhofe, senador republicano por Oklahoma, integrante del comité de Asuntos Medioambientales del Congreso, considera la novela de Crichton “materia de lectura imprescindible para este comité”. El senador asegura que la tesis de que las emisiones de carbono son responsables del calentamiento terrestre es “el bluff más grande perpetrado nunca contra del pueblo estadunidense”. El novelista ha sido frecuentemente invitado a charlar sobre el calentamiento global en institutos conservadores de gran influencia, como el American Enterprise Institute, y ha participado en diversos debates sobre este asunto en canales de televisión identificados con la derecha.

El Pastelazo al danés

El Foro Económico Mundial de Davos lo nombró en 2001 Global Leader for Tomorrow. La revista Business Week lo escogió como una de las Cincuenta estrellas de Europa. La revista Time lo eligió en 2004 una de las cien personas más influyentes de 2004. Ese mismo año el Foro Económico Mundial lo designó Young Global Leader. Foreign Policy lo sitúa como el 14º intelectual más destacado del mundo. El Comité Danés sobre Deshonestidad Científica lo encontró culpable de deshonestidad subjetiva, aunque años después invalidó la decisión original.

Se llama Bjorn Lomborg, nació en Dinamarca, es profesor de la Escuela de Negocios de Copenhague y es mundialmente conocido por su libro El ecologista escéptico. En 2001, en Oxford, su colega Mark Lynas le lanzó a la cara un pastel de crema.

La tesis principal que Lamborg maneja en su ensayo es que nuestro planeta parece estar bastante bien y se encuentra lejos de encontrase en peligro. Apoyó su dicho en una multitud de estadísticas y una amplia bibliografía.

El libro fue recibido con júbilo por The Economist, The Wall Street Journal y The Washington Post. En cambio, las prestigiadas revistas Nature y Scientific American le dedicaron devastadoras y documentadas críticas.

Elegido en 2002 como director del Instituto de Evaluación Medioambiental, organizó el llamado Consenso de Copenhague. Sus objetivos consistieron en priorizar los recursos de la humanidad para enfrentar los más importantes problemas. La lucha contra el cambio climático fue relegada a uno de los últimos lugares.

Lamborg es escéptico sobre la magnitud del calentamiento global. “Necesitamos –asegura– una visión más realista del impacto del cambio climático. Se está hablando de que es inminente y dramático, pero no es así. Por ejemplo, Al Gore afirma que el nivel del mar subirá seis metros, mientras que el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) afirma que subirá treinta centímetros, veinte veces menos. Tenemos que mirar el problema con perspectiva. Si echamos un vistazo a los últimos 150 años, el nivel del mar también ha subido treinta centímetros. Algo similar ocurre con el aumento de temperatura, que tampoco es tan catastrófico como apuntan algunos. En definitiva, el cambio climático es un desafío a nuestra civilización, pero no una catástrofe de proporciones gigantescas.”

“Es –afirma– un gran problema, pero hoy podemos hacer poco para cambiarlo y a un costo altísimo. Kyoto supondría reducir las emisiones de CO2 en un treinta por ciento para el 2020 en el mundo desarrollado. Pero aunque todos cumplieran, eso sólo retrasaría seis años las emisiones previstas para 2100. Y mientras, sacrificaremos casi el dos por ciento del PBI anual para cumplir. [ ... ] Con el presupuesto de sólo un año, el Tercer Mundo podría tener agua potable. Además, dado lo costosa que es hoy la reducción de CO2, sería mejor dedicar parte de nuestros esfuerzos a investigar fuentes energéticas menos contaminantes. De nuevo, hay que mostrar a la gente las prioridades verdaderas.”

El Periodismo

Para amplios sectores de la nueva derecha, el fantasma del ecologismo es una especie de bestia negra. El nuevo imperativo categórico formulado por Hans Jonas de “actuar de forma que los efectos de la acción sean compatibles con la pervivencia de una vida auténticamente humana en la tierra”, es inadmisible para el capital, que sólo piensa en vivir al día, sea cual sea el eventual costo para la naturaleza y la humanidad.

Esta animadversión contra el lenguaje de la biosfera y a favor del lenguaje monetario del mercado, fue recientemente recordada por Vaclav Klaus. El presidente de la República Checa escribió en el Financial Times un artículo titulado “La libertad, y no el clima, es lo que está bajo amenaza.” Allí dice: “Como alguien que ha vivido bajo el comunismo la mayor parte de su vida, me siento obligado a decir que actualmente veo una mayor amenaza a la libertad, a la democracia, a la economía de mercado y a la prosperidad, procedente del ecologismo, no del comunismo. Esta ideología pretende reemplazar la libertad y la evolución natural de la humanidad por una especie de planificación global centralizada.”

Sin embargo, a pesar de la cruzada antiecológica, de obras como Estado de miedo, El ecologista escéptico, e l cambio climático ya no es una mera hipótesis o una opinión, sino un hecho científicamente comprobado. Las evidencias son sólidas: sólo durante los últimos treinta años la temperatura promedio de la superficie terrestre aumentó 0.6 grados centígrados; se modificaron el inicio, la duración y el final de las estaciones; aumentó en diez centímetros el nivel del mar debido al aumento de la temperatura de los océanos y al derretimiento y retracción de los glaciares. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, y la Organización Meteorológica Mundial, ha proyectado escenarios futuros bajo distintas variables. A pesar de que los modelos elaborados tienen un alto grado de incertidumbre en el detalle, no hay duda de que en un futuro cercano la temperatura se elevará. De no tomarse medidas correctivas, la temperatura podría incrementarse entre dos y tres grados centígrados hacia el año 2050, y el nivel del mar aumentar a más de un metro, cifras aparentemente pequeñas pero de efectos devastadoras para el frágil equilibrio de nuestro ecosistema.

La preocupación por este asunto no proviene del convencimiento de que la humanidad no tiene derecho a intervenir sobre los fenómenos naturales de la forma como lo está haciendo en la actualidad. Proviene, más bien, de la conveniencia de asumir los costos económicos que implica la reducción de las emisiones de gases efecto invernadero, ya que, de no hacerlo, el precio a pagar va a ser mucho mayor.

La prensa ha desempeñado un controvertido papel en este asunto. Quienes se oponen a la teoría del calentamiento global sostienen que los periodistas han actuado con ligereza, amarillismo e irresponsabilidad a la hora de informar sobre el tema. Sin embargo, múltiples evidencias muestran que los grandes grupos mediáticos han seguido, hasta hace muy poco tiempo, el guión dictado desde el poder.

Las presiones de la industria de los combustibles fósiles a los medios de comunicación para que otorguen el mismo peso a un puñado de escépticos del calentamiento global que a los hallazgos de la IPCC no ha desaparecido. Y los medios y los periodistas han aceptado dejarse coaccionar. Decía el recientemente fallecido Norman Mailer: “Sobre los periodistas pesa un gran sentimiento de culpa. Saben que contribuyen a mantener la ligera demencia de Estados Unidos.” Y no le faltaba razón, al menos en este asunto. Durante años, la prensa de Estados Unidos abordó el tema del calentamiento global básicamente desde la perspectiva política y diplomática, ignorando los efectos del calentamiento en la agricultura, el agua, la vida vegetal y animal y la salud pública.

La prensa estadounidense ha repetido sistemáticamente la versión de que los científicos que alertan sobre el peligro del cambio global son deshonestos. “Resulta increíble –escribe Al Gore– que el público ha estado oyendo estas opiniones desacreditadas de los escépticos tanto o más de lo que han oído las ideas consensuadas por la comunidad científica global. Este hecho vergonzoso constituye una notoria mancha en la historia de los medios de prensa estadounidenses modernos y, tardíamente, muchos líderes del periodismo están dando algunos pasos para corregirlo.”

A pesar de ello, los “escépticos” del cambio global han expresado opiniones muy críticas sobre los periodistas. El recule de la cobertura informativa sobre el tema por parte de algunos medios de comunicación ha sido fuertemente cuestionado. En el mejor de los casos, se afirma que los hombres y mujeres de la prensa son responsables de practicar un periodismo descuidado y parcial.

En Estado de miedo, los reporteros son meros copiadores de boletines de prensa de los grupos ambientalistas, incapaces de contrastar la información que obtienen con otras fuentes. Es así como Peter Evans, el personaje de la novela que trabaja como abogado de una importante firma que tiene por clientes principales a organizaciones ecologistas y a un magnate que las financia, pregunta sobre un periodista que en el libro cubre temas sobre el medio ambiente: “¿Este tipo está leyendo solamente un boletín de prensa?” Y el profesor Kenner les responde: “Así es como los hacen hoy en día. Ni siquiera se molestan en cambiar una frase aquí o allá. Sólo leen la copia. Y, por supuesto, lo que dice no es verdad.” La novela narra, en el terreno de la ficción, lo que los escépticos afirman en la realidad.

Durante un programa que el canal 4 de la televisión británica proyectó titulado El gran engaño del calentamiento global, Níger Calder, ex director de New Scientist, aseguró: “Lo que me asombra, tras toda la vida dedicada al periodismo, es ver cómo los más elementales principios del periodismo parecieran haber sido olvidados en este asunto [...] tenemos toda una nueva generación de periodistas dedicados al tema medioambiental. Si la historia del calentamiento global se va a la papelera, lo mismo pasará con sus trabajos. Es así de crudo. De manera que la información tiene que hacerse más y más histérica [...] Tienen la necesidad de ser más y más estridentes.”

Cuando George W. Bush se convirtió en un cristiano renacido, le tomó un enorme cariño a una pintura de W. H. Koerner llamada Un deber que cumplir. Tanto así que su autobiografía lleva el mismo nombre. El cuadro adorna su oficina. La obra de arte representa un vaquero de nombre Charles Wesley montando a caballo, decidido a cruzar una empinada y escabrosa vereda. Según el presidente, el mensaje del jinete es que “servimos a Alguien más grande que nosotros mismos”. Es decir, para el mandatario, la misión de Wesley en el mundo fue difundir la palabra del cristianismo metodista en el oeste de Estados Unidos a finales del siglo XIX.

La vida de Charles Wesley fue, sin embargo, bastante diferente a como la ve el presidente de Estados Unidos. Según el investigador Jacob Weisberg, el vaquero del cuadro no es más que un ladrón de caballos que, después de haber sido hecho prisionero, logra escapar en Nebraska. El cuadro representa su huída.

La versión de la administración de Bush y la de los escépticos sobre el cambio climático guarda una enorme similitud con la visión que sobre el cuadro de W. H. Koerner tiene el mandatario estadounidense. Donde ellos quieren ver una labor misionera realmente se esconden los intereses de forajidos.

Fuente:

Rebelion


Leonardo Sánchez Coello

conocerciencia@yahoo.es

Diarrea: Más letal que el SIDA y la Malaria

Jueves, 15 de octubre de 2009

Diarrea: Más letal que el SIDA y la Malaria

¿Qué es la diarrea?

La diarrea es una alteración de las heces en cuanto a volumen, fluídez o frecuencia en relación anormal a la fisiológica, lo cual conlleva una baja absorción de líquidos y nutrientes, pudiendo estar acompañada de dolor, fiebre, náuseas, vómito, debilidad o pérdida del apetito.

La diarrea afecta a todas las razas, sexos, edades y regiones geográficas del mundo (pero especialmente a los paises del Tercer Mundo), afectando a más de 500 millones de niños. Además de la gran perdida de agua que supone las evacuaciones diarréicas, los pacientes, por lo general niños, pierden cantidades peligrosas de sales importantes, electrolitos y otros nutrientes.

¿Cómo se puede controlar la diarrea en el Tercer Mundo?

7 puntos para el control integral de la diarrea

Paquete de prevención:

  • Vacunación de rotavirus y sarampión
  • Promoción de amamantamiento exclusivo y suplementos de vitamina A
  • Promoción de lavado de manos con jabón
  • Mejora de la calidad y cantidad del agua
  • Promoción de la sanidad comunitaria

Paquete de tratamiento:

  • Reemplazo de fluidos para prevenir la deshidratación
  • Adminstración de suplementos de zinc

(OMS/Unicef)

La noticia llega vía BBC de Londres:

Cada año mueren 1,5 millones de niños menores de cinco años en el mundo a causa de diarrea, una enfermedad que mata a más niños que el SIDA, la malaria y el sarampión combinadas.

Niños

Más niños mueren a causa de diarrea que de SIDA, malaria y sarampión juntas.

Y estas muertes, como señala un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, pueden prevenirse.

Ambas organizaciones acaban de lanzar un programa para reducir la enorme carga de salud de esta enfermedad infantil.

El llamado "Plan de siete puntos par el control integral de la diarrea" incluye cinco medidas preventivas -vacunación, promoción del amamantamiento y suplementos de vitamina A, promoción del lavado de manos, mejora de la calidad del agua y promoción de la sanidad comunitaria- y dos medidas terapéuticas -suplementos de zinc y fluidos para la prevención de la deshidratación.

Aunque todas estas son medidas básicas y conocidas para la prevención y tratamiento de la enfermedad, actualmente sólo 39% de los niños que padecen diarrea en países en desarrollo recibe estos tratamientos, dicen los autores.

Y aunque la información que se tiene sobre la situación es limitada -agregan- desde 2000 ha habido poco progreso en la reducción de la carga de la enfermedad.

Más acceso

Varios estudios en el pasado llevados a cabo en países en desarrollo han demostrado que los suplementos de zinc en niños desnutridos con diarrea aguda pueden reducir la gravedad y duración de la enfermedad.

Y sin embargo, dice el informe, "estos suplementos no están disponibles en la mayoría de los países en desarrollo, y la implementación de las sales de rehidratación oral (SRO) de baja osmolaridad ha sido muy lenta".

En 2004, la OMS y la Unicef difundieron una declaración conjunta en la que recomendaban una nueva preparación de SRO de baja osmolaridad y suplementos de zinc como tratamiento para la diarrea.

Sin embargo, dice el informe, "más de cinco años después, la diarrea sigue siendo la segunda causa de muerte de niños menores de cinco años, y en los países en desarrollo son muy pocos los niños que se benefician de estas intervenciones que salvan vidas".

El informe agrega que en casi todos los países no es posible encontrar localmente suplementos de zinc para la población infantil y esto sigue siendo un gran obstáculo para el tratamiento de la enfermedad.

En cuanto a las medidas de prevención los autores afirman que se ha logrado cierto progreso en algunas áreas, en particular la administración de suplementos de vitamina A, inmunización de sarampión, acceso a agua potable, y amamantamiento exclusivo.

"Pero en otras áreas falta mucho trabajo por hacer" agregan.

Una de éstas es la vacuna de rotavirus, que todavía no está disponible en la mayoría de los países en desarrollo.

Vacunas e higiene

Vacuna

En la mayoría de los países en desarrollo no está disponible la vacuna de rotavirus.

Según los autores "recientemente se recomendó que la vacunación contra el rotavirus, que es causa del 40% de las admisiones a hospitales por diarrea en niños menores de 5 años, fuera incluida en todos los programas nacionales de inmunización".

"Es necesario que la aceleración de su introducción en África y Asia, donde es mayor la carga de rotavirus, se convierta en una prioridad internacional".

Además, agregan los autores, la mejora de la calidad del agua potable y la sanidad siguen siendo asuntos clave.

Cerca de 2.500 millones de personas carecen de instalaciones sanitarias en el mundo, una de cada cuatro personas en países en desarrollo practican la defecación al aire libre y casi 1.000 millones de personas carecen de fuentes de agua potable.

"Hoy, 129 millones de niños menores de cinco años son de peso más bajo que el normal. Y a pesar de que se ha hecho progreso reciente, sólo 37% de infantes en países en desarrollo son amamantados de forma exclusiva en los primeros 6 meses de nacidos", dice el informe.

"Sabemos lo que funciona para disminuir la mortalidad infantil por diarrea y las acciones que pueden lograr una reducción duradera en la carga de esta enfermedad" concluyen los autores.

"Necesitamos que la prevención y tratamiento de la diarrea sea algo que importe a todos, desde familias y comunidades hasta líderes de gobierno y comunidad internacional".

Fuente:

BBC Ciencia & Tecnología

Lea también:

OMS recomienda vacuna contra la diarrea

Pero gobiernos dicen que es muy costosa, prefiriendo gastar el dinero de los contribuyentes en otars prioridades más urgentes como el pago de las deudas externas, por ejemplo.

100 años del Mal de Chagas

Jueves, 15 de octubre de 2009

100 años del Mal de Chagas

¿Qué es el Mal de Chagas?

Mal de Chagas o tripanosomiasis americana, es una enfermedad parasitaria tropical generalmente crónica causada por un protozoario flagelado, el Trypanosoma cruzi. El Trypanosoma cruzi es miembro del mismo género que el agente infeccioso causante de la enfermedad del sueño africano, y el mismo orden que el agente que causa la Leishmaniasis, pero sus manifestaciones clínicas, distribución geográfica, el ciclo de vida y su vector son considerablemente diferentes.

El reservorio natural lo constituyen los armadillos, marsupiales (Didelphis sp o zarigüeyas), roedores, murciélagos y primates silvestres, además de ciertos animales domésticos como perros, gatos, incluso ratas (Rattus rattus) y los cobayos; y es transmitida al hombre comúnmente por los triatominos hematófagos como el Triatoma infestans (estos insectos llevan varios nombres de acuerdo al país, entre ellos, benchuca, vinchuca, kissing bug, chipo, chupança, barbeiro, chincha y chinches), el cual transmite el parásito cuando defeca sobre la picadura que él mismo ha realizado para alimentarse, por transfusión de sangre contaminada, por la ingesta de alimentos contaminados por el parásito o verticalmente de la madre infectada al feto.

La nota llega vía BBC de Londres.

El Mal de Chagas es una “enfermedad invisible”. Lleva 100 años en la región latinoamericana y la padecen unos 15 millones de personas en el mundo, pero son pocos los que lo saben.

Los expertos tienen argumentos para explicarlo: los síntomas no se hacen notar y el Chagas es -según la definen- una “enfermedad de la pobreza”, para la que poco han evolucionado los diagnósticos y tratamientos.

Precisamente, en 2009 se cumple el centenario del descubrimiento del mal, y organizaciones no gubernamentales en conjunto con autoridades sanitarias emprendieron campañas para crear conciencia.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) acaba de firmar una resolución que es leída por algunos como un intento por achicar la brecha entre los pacientes y la cura: aprobada hace apenas unos días, establece el compromiso de los Estados miembro de adoptar estrategias más fuertes para hacer frente al Chagas.

“Mientras que un hombre descubrió mucho en muy poco tiempo, cien años después tenemos muy poco que celebrar. Nada se ha hecho porque es una enfermedad de la marginalidad”, reclama ante BBC Mundo el médico Tom Ellman, quien trabaja en la campaña “Chagas: es hora de romper el silencio” de Médicos Sin Fronteras (MSF).

Hito médico

Vinchuca

La vinchuca o chinche picuda transmite el parásito que produce la enfermedad de Chagas.

El hombre en cuestión fue el médico brasileño Carlos Ribeiro das Chagas, quien descubrió la enfermedad infecciosa que lleva su nombre cuando en realidad investigaba una epidemia de malaria en pleno Amazonas.

Su trabajo científico se ha convertido en un hito de la medicina: fue un triple hallazgo realizado por una sola persona en tiempo récord. La enfermedad humana, el agente patógeno que la produce y el insecto que lo traslada o “vector”.

Así, Chagas estableció que el mal es causado por un parásito, el trypanosoma cruzi, mediante un “vector” que lo transporta: la chinche picuda o vinchuca, que habita entre la paja y el adobe de las casa rurales y sale a morder de noche para alimentarse de sangre.

Pero el ciclo es aún más complejo: si una vinchuca “sana” muerde a un ser humano portador del parásito, el insecto se contagia y retroalimenta el ciclo de difusión.

Asintomática

Casas precarias

Las zonas rurales con casas de paja y adobe son el habitat de la vinchuca que transmite el Chagas.

El “silencio” del Chagas se basa, en parte, en que la mayoría de los pacientes no manifiestan síntoma alguno al momento de la infección. Pero las estadísticas indican que un tercio de ellos tendrá, años después, afecciones cardíacas graves que pueden producir la muerte.

“La mayoría de la gente que vemos tiene la enfermedad desde hace 20 o 30 años y no lo sabían hasta que les hacemos el diagnóstico. Y no podemos anticipar quiénes de ellos desarrollarán la enfermedad, así que hay que tratarlos a todos”, señala el médico Ellman.

Se estima que el Chagas causa 14.000 muertes al año, y entre 10 y 15 millones de personas en el mundo están infectadas por el parásito. Aunque estos datos, precisamente por el carácter asintomático del mal en su primera etapa, son difíciles de cotejar.

En América Latina, la situación es crítica: según los especialistas, un 25% de la población regional corre el riesgo de contagiarse. Bolivia, Paraguay y Argentina son los países de mayor incidencia, y este último, al igual que Brasil y México, tiene registrados más de un millón de casos, según cifras de la OPS.

Diagnóstico urgente

Diagnosis del mal

Los expertos coiciden en que cuanto más temprano es el diagnóstico, mejor resultado da el tratamiento.

Para ganarle la batalla a la enfermedad, todos coinciden en señalar que haría falta incrementar de manera dramática los recursos destinados a investigación y desarrollo. Muchos reclaman que, como todas las enfermedades de la pobreza, interesan poco a los grandes laboratorios, concentrados en producir fármacos para “mercados que consumen”.

Según datos del Fondo Global para la Innovación en el Tratamiento de Enfermedades Olvidadas, de The George Institute, en 2007 se gastaron sólo US$10 millones en el estudio del Chagas, lo que representa apenas 0,4% de la ya magra suma que se dedica las dolencias “olvidadas”.

Como resultado, los tratamientos han avanzado poco y nada. Los dos medicamentos con que se combate el mal –benznidazol y nifurtimox- fueron desarrollados hace más de tres décadas y generan un sinnúmero de efectos secundarios.

“Los gobiernos prefieren invertir más en prevención, como el rociamiento con insecticidas o la mejora de viviendas precarias, pero deberían apostar por el diagnóstico y el tratamiento”, indica Ellman.

Sin embargo, hay quienes desaconsejan tratar el mal en pacientes adultos, argumentando que los efectos colaterales se incrementan y los resultados son menores cuantos más años hayan pasado desde el contagio.

Fuente:

BBC Mundo

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