27 de julio de 2014

Medicina alternativa (o "El arte de vender mierda")

Este artículo de Javier Armentia es el prólogo del nuevo libro ‘El arte de vender mierda. El fecomagnetismo, la homeopatía y otras estafas’, de Fernando Cervera, una obra que inventa una nueva ‘medicina alternativa’, el “fecomagnetismo”

Sé que usted, querido lector, no es de los que se creen la primera idea rocambolesca que le cuentan. Que aplica un elemental criterio de precaución y que, ante una afirmación sorprendente, siempre se pregunta si tal historia es real o si esconde, como tantas veces ha detectado, un timo, una pérdida de tiempo, un interés…

Sin embargo, conocerá a gente de su entorno que no consigue desarrollar ese pensamiento crítico. Por ejemplo, esa persona que le llega y le comenta que acaba de comenzar una dieta estupenda que le ha hecho ya bajar diez kilos, con solo dejar de comer los lunes alimentos que comiencen por A; los martes, por E; los miércoles, por I o U; los jueves, por O; y los fines de semana, nada que tenga color rojo. Y le insiste que esta maravilla (“yo también soy escéptico, pero, ya ves…, funciona”, le dirá condescendiente) tiene, además, una base empírica y que, aunque ya se practicaba en algún lugar lejano, ha sido avalada ahora por las técnicas de resonancia magnética que unos científicos de la NASA han comprobado fuera de toda duda… Cuando usted le pregunte en qué idioma funciona lo de las letras, porque no es lo mismo el nombre en chino que en inglés, le mirará aún con mayor condescendencia y le dejará por imposible: “Tienes que abrir más tu mente, esa actitud negativa acabará con tu salud”, añadirá antes de ir a contar a otro la buena nueva.

O puede que usted sea alguien a quien acusar de estar vendido al capital, a los gobiernos o al Gran Contubernio, porque cada vez que le mencionan uno de esos misterios insondables que nos ocultan, y que cada fin de semana pueblan los espacios de radio y TV dedicados a la venta y colocación de exclusivas mundiales llenas de misterio y sospecha, contesta con sorna que resulta curioso que todas las teorías de la conspiración acaben convirtiéndose en negocio para los mismos.

Si añadimos la incapacidad de sus conciudadanos para reconocer cuándo les están vendiendo una moto, o cómo caen en las diferentes trampas de ese buenrollismo que pide pensar en positivo y comprar en la tienda adecuada el remedio alternativo que lo posibilite, hemos de reconocer que estamos perdidos. Hoy en día lo verdaderamente misterioso es cómo puede uno no caer en ese mercadeo que unas veces se tiñe de natural, otras de mistérico, en algunos casos de antigua tradición oriental y en otros de mensaje transmitido desde otros planos de la realidad. Resulta exótico, y hasta le crea a uno un aura de intolerante, reivindicar el elemental criterio de pedir pruebas de las afirmaciones, incluso pruebas sencillas, no ya extraordinarias.
 
Por esta razón conviene seguir la historia que nos ofrece Fernando Cervera en este libro, y recorrer con él el proceso por el cual uno puede acabar vendiendo mierda a una clientela convencida de que eso es precisamente lo que necesita para sobrevivir en un mundo tan hostil.

Tras leer el libro que tengo el honor de prologar, agradezco muchísimo al autor que haya decidido desvelar el engaño, mostrar las cartas marcadas y analizar por qué resulta tan sencillo timarnos, pues si hubiera decidido quedarse viviendo de este engaño, ahora los escépticos nos veríamos en la difícil tesitura de intentar desmontar esta enorme comedia ante un público que, simplemente, habría decidido que el fecomagnetismo era, precisamente, lo que necesitaba para estar feliz.

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Las diez innovaciones que cambiarán al mundo en el 2025

¿Te imaginas cómo será la tecnología en 10 años? Conoce cuales serían los nuevos avances según la investigación de expertos





La tecnología ha evolucionado a pasos de gigantes en la última década. Pensar que es lo que tiene preparado el futuro causa curiosidad y emoción. La división científica de la consultora Thomson, aprovechó el conocimiento de cientos de investigadores de todo el mundo para identificar cuáles serán las diez innovaciones que habrán aterrizado en el 2025.


1. Mapa genético al nacer: se comenzarán a realizar de forma habitual los mapas genéticos al nacer para prevenir el riesgo de enfermedades. Los avances en el conocimiento del ADN de cada persona, junto con el detallado análisis del big data, permitirán identificar la hoja de ruta de la salud de cada persona al nacer. La cual será revisada anualmente por los médicos.

2. La muerte del plástico: tras décadas siendo el rey de nuestras vidas, el plástico habrá muerto para siempre. Los nanomateriales ya habrán tomado el control en los sistemas de fabricación y embalaje, con sustitutos del plástico que se adaptarán mejor a las necesidades de cada fabricante, siendo completamente biodegradables.

3. Alimentación para todos: las tecnologías de iluminación y de monitorización mejorarán el crecimiento de los cultivos durante todo el año, ayudando a combatir los problemas de la agricultura tradicional. Se podrán desarrollar cultivos genéticamente modificados en invernaderos durante todo el año, evitando los aspectos negativos y los problemas asociados en la actualidad a los transgénicos. Los alimentos que compramos en los supermercados estarán más disponibles y tendrán un precio más asequible.

4. Tratamientos contra el cáncer y remedios médicos sin efectos secundarios: se desarrollarán drogas más específicas que pueden unirse a las proteínas, junto a anticuerpos diseñados para causar acciones muy concretas, que se combinan con un conocimiento avanzado de las mutaciones genéticas. Todo conducirá a mejores tratamientos contra determinadas enfermedades como el cáncer. Los fármacos utilizados en la actualidad para tratar el cáncer pueden tener efectos secundarios nocivos en los pacientes, pero en el 2025 los medicamentos serán más precisos y exactos, con efectos secundarios reducidos.

5. Transporte eléctrico: baterías más duraderas permitirán desarrollar todo tipo de sistemas de transporte eficientes y útiles para gran parte de la población. Las nuevas tecnologías permitirán el desarrollo de la aviación eléctrica, que cambiará el escenario del transporte de pasajeros en todo el mundo.

6. Primeros pasos de la teletransportación: las tecnologías desarrolladas en la investigación de física de partículas en grandes laboratorios como el Gran Colisionador de Hadrones,que capturó al higgs, avanzan de tal manera que la teletransportación cuántica se convierte en objeto común de investigación.

7. El fin de la demencia: un mayor conocimiento del genoma y del cerebro humano permitirá llegar más lejos en el entendimiento de los mecanismos que afectan a la cognición. A partir de ahí, el control de las mutaciones genéticas conduce a una mejora de la detección y prevención de la aparición de enfermedades neurodegenerativas como la demencia y el alzhéimer.

8. Adiós a la diabetes: la ingeniería del genoma humano es una realidad, allanando el camino para la modificación de los genes causantes de determinadas enfermedades y ayudando a prevenir ciertas enfermedades metabólicas.

9. El sol alimenta nuestras vidas: los métodos para la obtención, almacenamiento y aprovechamiento de la energía solar son tan avanzados y eficientes que se convierten en la principal fuente de energía en nuestro planeta.

10. Ultraconectados: el mundo digital como lo conocemos hoy se verá primitivo en el 2025. Gracias a la mejora de los semiconductores, los nanotubos de carbono, el grafeno y la tecnología 5G, las comunicaciones inalámbricas dominarán todo en todas partes. Todo estará conectado digitalmente. 

Fuente:

Materia

 

La Teoría de Cuerdas: Una breve descripción

Cuerdas 

La supuesta estructura básica de toda la materia según la Teoría de Cuerdas es una especie de filamentos de sutil energía que, gracias a su aptitud para adoptar un número ilimitado de formas, explicaría la maravillosa variedad de todo lo que hay en el Universo, por muy grande o pequeño que sea. Una hipótesis por ahora indemostrable, pero sugerente y “elegante”

La mecánica cuántica y la relatividad general adoptan unos enfoques diferentes para ver cómo funciona el Universo. Muchos físicos creen que debe haber alguna forma o algún método de unificar estas dos teorías. Una aspirante a tal teoría universal es la Teoría de las Supercuerdas o la teoría de cuerdas, para abreviar. Vamos a dar un breve resumen de esta nueva y compleja hipótesis.

Cuerdas, y no partículas
 
Los niños de pequeños aprenden sobre la existencia de protones, neutrones y electrones, las partículas subatómicas básicas que crean toda la materia tal y como la conocemos. Los científicos han estudiado cómo estas partículas se mueven e interactúan unas con otras, pero en el proceso se ha planteado una nueva serie de conflictos.

Ejemplos de cuerdas cerradas

Ejemplos de cuerdas cerradas

De acuerdo con la teoría de cuerdas, estas partículas subatómicas no existen. En cambio, pequeños trozos de cuerda vibrante, que son demasiado pequeñas para ser observadas por los instrumentos de hoy en día, sustituyen a estas partículas. Cada cuerda puede estar cerrada en un bucle, o puede estar abierta. Cada partícula sería en realidad una cuerda vibrante, y la vibración que tenga determinará su tamaño y su masa.

¿Cómo pueden las cuerdas sustituir a las partículas puntuales?

En un nivel subatómico, existe una relación entre la frecuencia (f) a la que vibra algo y su energía (E).

E = h*f     donde h es la constante de Planck.

Al mismo tiempo, la famosa ecuación de Einstein E=m*c2 nos dice que hay una relación entre la energía y la masa.

Por lo tanto, existe una relación entre la frecuencia de vibración de un objeto y su masa. Tal relación es fundamental para la teoría de cuerdas.

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THOMAS: convenciéndote de que yo confío en ti


Una de mis películas favoritas de todos los tiempos es Glengarry Glen Ross. En ella se evidencian gran parte de las miserias del ser humano, pero sobre todo las que propicia las dinámicas vendedor-cliente. En la película, los vendedores quieren persuadir a los potenciales clientes para adquirir terrenos que, en realidad, tienen poca o ninguna posibilidad de ser rentables en un futuro. 

Pero eso no importa. Lo que importa es usar todas las estrategias posibles para convencer al cliente. La verborrea, los trampas saduceas, los guiños emocionales, la empatía, fingir amistad. Cualquier cosa vale si el cliente compra. Porque, en el fondo, todo se reduce a una estafa imperfectamente urdida.

Según el neuroeconomista Paul Zak, lo más importante para llevar a cabo una estafa no es convencer al incauto para que confíe en ti, sino más bien convencerle a él de que tú confías en él. El sistema neuroquímico implicado en esta estrategia implica a la oxitocina, que actúa en la sensación de adhesión emocional. La oxitocina es una hormona existente en el lóbulo posterior de la hipófisis, que también estimula la contracción uterina.

Cuando nos mostramos confiados, se produce el THOMAS (The Human Oxytocin Mediated Attachment System). Cuando el THOMAS se activa, nos volvemos más confiados y vulnerables ante las trampas de una persona sin escrúpulos. 

Según Paul Zak, el 2 % de las personas con las que interactuamos en situaciones de confianza son individuos inseguros, suelen mostrarse engañosos, incapaces de mantener relaciones sólidas, y disfrutan aprovechándose de los demás. Resultan particularmente peligrosos porque han aprendido a simular la fiabilidad, como lo hacen los sociópatas. Así que el THOMAS tiene su reverso negativo, pero también su envés positivo, tal y como explica David DiSalvo en Qué hace feliz a tu cerebro:

El córtex prefrontal, en donde se asienta nuestra capacidad de deliberación, y por tanto de las facultades más vigilantes, se repliega dejando que THOMAS flirtee con el desastre. La otra cara de esta moneda es que si THOMAS no funcionara, jamás podríamos empatizar con nadie o mantener relaciones con otras personas.
El artículo original en:

Xakata Ciencia