25 de marzo de 2015

Como hacer un proyector con una caja de zapatos

Tu mismo puedes hacer un proyector casero usando una caja de zapatos, algunos accesorios que probablemente tengas en tu casa y tu smartphone. Un proyecto con el que podrás convertir tu teléfono en una televisión portátil. Un proyecto sencillo de realizar con una calidad de imagen bastante aceptable. Te mostraremos cómo convertir tu teléfono en un proyector por sólo 1 euro.
Paso 1. Materiales.
Como hacer un proyector materiales
  • Una caja de zapatos.
  • Un clip.
  • Una lupa.
  • Un cúter.
  • Cinta aislante negra.
  • Pintura o papel negro.
Paso 2. Pintura.
Si el interior de la caja no es de color oscuro, sería buena idea pintarlo de oscuro para mejorar el resultado.
Paso 3. Quita la tapa superior de la caja de zapatos y prepara para colocar la lupa.
Como hacer un proyector paso 1
Traza el contorno de la lupa y córtala con el cúter.
Como hacer un proyector paso 2
Paso 4. Coloca la lupa.
Como hacer un proyector paso 3
Paso 5. Coloca el teléfono en la posición adecuada.
Como hacer un proyector clip
Con este minitutorial podrás hacer un soporte para el smartphone con un clip.
Como hacer un proyector clip


Fuente:

Eco Inventos

23 de marzo de 2015

La escalofriante historia del frío artificial

Refrigeradores, aires acondicionados, sistemas de enfriamiento de cuanto aparato eléctronico exista... Aunque a veces no somos conscientes de su existencia, en el siglo XXI es difícil imaginar la vida sin el frío artificial.
Pero todo empezó hace 200 años con unos cubos gigantes de hielo. Esta es la escalofriante -por sorprendente- historia de los hombres que cambiaron el planeta para siempre, bajándole la temperatura.

1. El terco mercader que quería venderle hielo al Caribe

A comienzos del verano de 1834, un barco de tres mástiles llamado Madagascar entró al puerto de Río de Janeiro, con la carga más inimaginable: un lago congelado de Nueva Inglaterra.

Frederic Tudor
Tudor era bastante cabeza dura.

El Madagascar y su tripulación trabajaban para un empresario innovador y testarudo de Boston: Frederic Tudor.
Como dignos representantes de la clase acomodada bostoniana, la familia Tudor había disfrutado del agua congelada del estanque de su casa de campo, Rockwood, no sólo por su belleza estética, sino también por su capacidad para mantener las cosas frías.
Los Tudor almacenaban bloques de agua congelada -enormes cubos de 90 kilos de peso- en habitaciones especialmente acondicionadas, donde se mantenían hasta que llegaba el verano y comenzaba un nuevo ritual: cortar rebanadas de los bloques para enfríar bebidas, hacer helado o refrescar el agua del baño durante alguna ola de calor.
Cuando tenía 17 años, el padre de Frederic lo mandó de viaje por el Caribe.
Sufrir la inescapable humedad del trópico vestido con todos los trapos que correspondían a un caballero del siglo XIX le dio una idea radical: si pudiera transportar de alguna manera el hielo del norte helado a las Indias Occidentales, encontraría un enorme mercado.
En noviembre de 1805, Frederic Tudor envió a su hermano William a Martinica con su fría carga.
"No es broma", reportó el periódico Boston Gazette:
Un barco con 80 toneladas de hielo ha dejado el puerto con destino a Martinica. Esperamos que no se trate de una especulación resbalosa"
El escarnio del Gazette terminó estando fundamentado, aunque no por las razones que uno pudiera esperar.
A pesar de retrasos relacionados con el clima, el hielo sobrevivió al viaje notablemente bien.
El problema resultó ser uno que nunca se le cruzó por la cabeza a Tudor.
Los residentes de Martinica no estaban interesados en su exótico cargamento congelado. No tenían idea de qué hacer con él.
Aún peor, William no pudo encontrar un lugar adecuado para almacenar el hielo. Sin comprador y sin almacén, el viaje fue un rotundo fracaso.
Pero los Tudor no se rindieron. Después de todo, el negocio tenía sus ventajas.


Los barcos tendían a dejar Boston vacíos, para ser llenados en el Caribe.
Eso significaba que podían negociar precios más convenientes para transportar su hielo en unos barcos que, de otro modo, no llevarían nada a bordo.
Por otro lado, el hielo era básicamente gratis.
Sólo tenía que pagarle a los trabajadores para que lo sacaran de los lagos congelados.
La economía de Nueva Inglaterra generaba otro producto de costo cero: aserrín, el prinicipal desperdicio de las compañías madereras.
Después de experimentar por años, Tudor descubrió que era un excelente aislante para su hielo.
Esta fue su combinación genial: tomó tres cosas que no costaban nada -hielo, aserrín y barcos vacíos- y los convirtió en un negocio floreciente.
En cuanto al problema del almacenamiento, Tudor jugó con múltiples diseños, hasta que se decantó por una estructura de doble carcaza que usaba el aire entre dos paredes de piedra para mantener el aire frío adentro.

Sacando hielo en Indiana, cerca de 1880
El negocio del hielo resultó ser muy lucrativo.

Quince años después de haber tenido la idea de venderle hielo a Sudamérica, comenzó a producir ganancias. Hacia 1820 ya lo había llevado a casi todos los rincones de ese continente, mientras que en ciudades como Nueva York, dos de cada tres casas recibían hielo a domicilio diariamente.
Al momento de su muerte, en 1864, había amasado una fortuna equivalente a más de US$200 millones de hoy.
El agua congelada en esta forma había pasado de ser una curiosidad a una necesidad en menos de un siglo.

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Perú entre los países que más agua tienen en el mundo


Según la GWP (Global Water Partnership), casi un tercio de los recursos hídricos renovables están en Sudamérica y Perú figura entre los más ricos.

¿Si vivieras en un lugar árido, que sería lo más caro o lo más apreciado? Respuesta: El agua.Por supuesto, este es uno los elementos más importantes para la humanidad, ya que sirve para cubrir casi todas nuestras necesidades básicas. Sin embargo, para el 2050, más de mil millones de habitantes vivirán en ciudades sin suficiente agua, según el Banco Mundial.
¿POR QUÉ NOS QUEDAMOS SIN AGUA?
El principal problema no es que el agua esté desapareciendo, sino que a medida que se incrementa la población, también crece la necesidad de abastecimiento y la cantidad de agua que hay en el mundo no aumenta.
Es aquí donde algunos países de Latinoamérica juegan un rol importante. Según la GWP (Global Water Partnership), casi un tercio de los recursos hídricos renovables están en Sudamérica y Perú figura entre los más ricos.
En el listado de los países que tienen una gran cantidad de agua, tres países latinoamericanos están entre los 10 primeros: Brasil (primer sitio), Colombia (tercero) y Perú (octavo).
Sin embargo, esta abundancia de agua no llega a todos. Por ejemplo, en ciudades como Lima, Sao Paulo o la ciudad de México, la demanda de este recurso es muy elevada, pero la gran parte del agua potable es desperdiciada por el uso ineficiente y a las malas instalaciones, agravando así la futura crisis.
ALTO PRECIO DEL AGUA
Según información del Programa Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), más de 1.100 millones de personas en el mundo, distribuidas en 31 países, carecen de acceso a agua potable.
Por ejemplo, Perú tiene una gran zona cubierta por desierto y son los más alejados quienes obtienen el agua a través de camiones cisterna, pozos artesanales, ríos, acequias o manantiales y el costo es abismal. 
Según el informe realizado por el portal web, El País, Perú ya supera el 90% de cobertura en agua y saneamiento.
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS) también señala que un metro cúbico de agua para un usuario conectado a la red pública cuesta aproximadamente 30 céntimos de dólar, mientras que comprar agua al camión cisterna puede llegar a costar más de cuatro dólares por metro cúbico, es decir, más de 12 veces su precio.
CUIDAR UN RECURSO NO RENOVABLE
La clave para enfrentar esta crisis está en aprender a reutilizar el agua, en especial para el sector agrícola.
En Perú, la capital económica del 2015, un cartel produce agua a partir de la humedad del aire limeño, que alcanza el 98%. Lo bueno es que un proyecto se está enfocando en mejorar las antiguas tuberías de la ciudad y así evitar fugas de agua y su consecuente pérdida.
Además, el 71% de los glaciares del mundo se encuentran en el país y un proyecto busca aprovechar el agua de Los Andes, unos 7.240 kilómetros de picos cubiertos de nieve que juegan un papel vital en el abastecimiento de agua de la región, pero que al mismo tiempo se ven amenazados debido al derretimiento producido por el calentamiento global.
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19 de marzo de 2015

Tus excrementos te pueden ayudar a ganar dinero


Ir al baño con regularidad podría generarle mucho dinero. La organización sin fines de lucro OpenBiome, está pagando 40 dólares a cada voluntario que done sus heces fecales. 
El objetivo principal es realizar la investigación de la cura contra la superbacteria C -Clostridium Difficile, causante de enfermedades tales como la colitis o complicaciones más complejas como la inflamación severa del intestino, según informa BBC Mundo. 

Estas infecciones reaparecen en ocasiones luego de un tratamiento con antibióticos, pero pueden curarse en el 90% de los casos con un transplante fecal, que ofrece una forma de repoblar los intestinos de una persona enferma con la flora intestinal de una persona saludable.

"Enviamos nuestras primeras muestras a hospitales en 2013 y ahora suministramos materias fecales a más de 200 hospitales y cínicas en 39 estados de Estados Unidos", señaló Carolyn Edelstein, vocera de OpenBiome, en declaraciones a BBC Mundo.

Según informa el citado medio, la compañía paga 40 dólares por muestra. También ofrece un bono de 10 dólares si la persona dona por cinco días seguidos. De esta forma se puede obtener hasta US$250 a la semana. 

Sin embargo, sólo se aceptan contribuciones de individuos sanos, de hábitos impecables, que pasen una larga serie de pruebas estrictas. Sólo un 4% de los miles de candidatos han sido aceptados en los últimos dos años.

Los requisitos para ser voluntario son tener entre 18 y 50 años, un índice de masa corporal por debajo de 30 y poder hacer donaciones frecuentes, durante 60 días, en sus instalaciones. Previamente, los interesados habrán tenido que responder un cuestionario de  más de 100 preguntas para descartar problemas de metabolismo o enfermedades autoinmunes, luego serán sometidos  a 27 pruebas de sangre y materias fecales. 

Fuente:

RPP Noticias