24 de abril de 2015

Canales de regadío de mas de 1500 años ayuda a combatir la sequía en Perú

Estamos tan acostumbrados a lo novedoso e innovador que no miramos al pasado y la inteligencia natural donde se esconden muchas de las soluciones a los problemas de la actualidad.
Lima atraviesa una problemática sequía que amenaza con endurecer aún más las restricciones al consumo de agua. Los técnicos de la capital de Perú han encontrado una solución inesperada para mantener el suministro de agua: recuperar las amunas, una técnica de irrigación anterior incluso a los Incas.
El problema de Lima es el mismo que el de muchas otras ciudades ubicadas en zonas muy secas. En este caso, y a pesar de una elevada humedad ambiental, la ciudad tiene un microclima con muy pocas precipitaciones al año. La época seca suele durar en torno a siete meses. Tras un año especialmente poco generoso en lluvias, los habitantes de la capital peruana enfrentan restricciones para alargar al máximo las reservas existentes.

Una de las soluciones que se barajaba era construir una nueva planta desalinizadora para extraer agua potable del mar, pero se trata de un proyecto caro y cuya construcción llevaría demasiado tiempo. En su lugar, técnicos de la compañía de aguaSedapal han decidido invertir en conservar los antiguos Amunas construidos por la cultura Wari, que desarrolló todo un imperio anterior a los Incas entre el 550 y el 900 después de Cristo.
Hoy puede paecernos simple, pero los Amunas eran una tecnología muy avanzda para la época. Se trata de canales que forman parte de un complejo sistema de irrigación que recorría lugares específicos de la cordillera de los Andes recogiendo agua de lluvia. En lugar de almacenar este agua en depósitos, los Wari hicieron confluir estos canales hacia las zonas donde están los acuíferos subterráneos que dan origen a los ríos de esta parte del mundo. El agua se vertía en esas zonas y se filtraba en el suelo, alimentando el acuífero de manera natural e incrementando la reserva del río durante la estación seca. Este vídeo explica un poco más esta antigua ciencia.
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¿Qué es la Terapia Dialéctico Conductual?


Sabemos que nos estaban extrañando, así que seguimos con la serie de terapias de tercera ola. Hemos cubierto hasta ahora una introducción general sobre qué demonios son las terapias de tercera ola y luego hemos ido dedicando sucesivos artículos describiendo las características de cada uno de esos modelos: hablamos de terapias basadas en mindfulnessterapia metacognitivaentrevista motivacionalpsicoterapia funcional analíticaactivación conductual y terapia conductual integrativa de parejas. Hoy, después de un largo hiato, es el turno de Terapia Dialéctico Conductual (“DBT” para los amigos, por las siglas en inglés), uno de los modelos que más me gustan, debo confesar.

Un extraño híbrido

Para empezar, imaginen que son terapeutas frente a esta situación:
El télefono del consultorio suena a las seis de la tarde un viernes; has tenido una larga y estresante semana y estás anticipando un fin de semana relajado. Quien llama es una de tus pacientes. Te dice que tiene una crisis suicida y está parada en ese momento en un puente con intenciones de tirarse. Había planeado dejarte un mensaje en el teléfono disculpándose por su acción. Tiene una emocionalidad apagada e indica que varios eventos que sucedieron en las últimas 48 horas han incrementado su riesgo, ya crónicamente alto. Ha sido frecuentemente hospitalizada en situaciones similares en el pasado, pero esto rara vez ha ayudado. Se siente desesperanzada y reacia a hablar.
¿Cómo responder frente a un caso así? “¿Permanecés en el teléfono y tratás de calmarla ofreciéndole apoyo u otras intervenciones? ¿Intentás resolver el problema que llevaron a la crisis? ¿Intentás averiguar dónde está para enviar servicios de emergencia en su ayuda? Y si es así, ¿te quedás con ella en el teléfono hasta que lleguen? ¿Vas a requerir una hospitalización? ¿Qué vas a hacer, y principalmente, qué principios vas a utilizar para decidir qué hacer?”
—Swales y Heard, Dialectical behaviour therapy, distinctive features. 2009.
A todo terapeuta, experimentado o no, le corre un escalofrío por la espalda ante situaciones de este estilo. Y es justamente para responder a este tipo de casos que surgió DBT.

En aguas turbulentas

DBT se propuso inicialmente como un abordaje dirigido exclusivamente a pacientes multiproblemáticos, con conductas suicidas, problemas interpersonales serios y autolesiones, lo que dentro del sistema de diagnóstico DSM se denomina “Trastorno Límite de la Personalidad” (TLP).
El TLP es un trastorno de la personalidad que se caracteriza por “un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, en la autoimagen y en la afectividad y una notable impulsividad que comienzan al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos” (DSM-IV, 1994).
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23 de abril de 2015

¿Cómo entrenar a tu cerebro para abandonar los malos hábitos?

Solo la práctica y la recurrencia lograrán modificar nuestras neuronas. Te mostramos el camino para lograrlo.



Siempre te lo propones, pero nunca lo consigues. No te preocupes porque es algo que nos ha pasado a todos. Lo intentas, vuelves a intentarlo, te prometes que esta vez no decaerás en tu cruzada por abandonar esa costumbre que te encanta aunque tanto te perjudica. ¿Pero por qué no lo logras? La solución está en tu cerebro. Sea cual sea el mál hábito que quieras corregir, te aseguramos que si sigues unas pautas y logras escuchar a tu cuerpo y entrenar a tu cerebro no habrá nada que te frene en tu camino hacia una nueva vida.
Silvia Escribano, psicóloga, coach y autora de «Neurocoaching», nos da las pautas para aprender a escucharnos, a salir de la temida «zona de confort» y a abandonar, de una vez por todas, esos malos hábitos que tanto nos atormentan:
— Escúchate a ti mismo. Desconecta el piloto automático en el que sueles vivir y no dejes que se conecte solo. En opinión de la experta, habitualmente «vamos por la vida sin vivir el presente, sin darnos cuenta de lo que nos rodea. Vivimos desde los hábitos del comportamiento y con pocos momentos para ser conscientes». Además, Escribano apunta que «ese piloto automático es una rutina de defensa, pues todo lo que sea nuevo descoloca al cerebro. Debemos salir de nuestra zona de confort».
— Decide que quieres cambiar de vida y ponte manos a la obra. ¿Qué es lo que nos lleva a iniciar un mal hábito? En opinión de la experta, «las personas funcionamos porque obtenemos un beneficio de forma consciente o inconsciente. Seguimos haciendo ciertas cosas porque para nuestro inconsciente es beneficioso, aunque no seamos capaces de verlo. Debemos pensar, hacer balance de qué hábitos nos compensan y cuáles no» y, por supuesto, tener muy en cuenta todo lo que ganas si logras dejarlo.
— Tu estado emocional cuenta. «Tus emociones implican una tendencia a sentirte de una manera y actuar de una forma determinada. El cambio de hábito, por tanto, se inicia en tu interior», dice Escribano. Pero, ¿cómo saber si realmente estamos preparados para iniciar ese nuevo camino? «Todo depende de la motivación y el grado de compromiso. Pregúntate qué te motiva o qué quieres incorporar a tu nueva vida».
— Presta atención a tu cuerpo y a tus sentidos. Nuestro sistema nervioso, dice la experta, nos envía constantemente mensajes que debemos escuchar y analizar con calma. «Hay veces que esas señales se materializan en tensiones musculares, hábitos de sueño, irritabilidad, frustración... La única manera de escuchar al cuerpo es estableciendo paradas programadas en las que te preguntes '¿cómo estoy?' '¿cómo ha ido el día?' ¿qué emociones tengo?'»
— Cuestiónate: ¿Qué quieres? Presta atencion de forma abierta a lo que diga tu interior y define con claridad tus objetivos sabiendo qué no quieres tener más dentro de tu vida. «Cuando quiero hacer algo y lo hago es porque he tomado la decisión de hacerlo. Cuando hay algo que no hago es porque no he sido capaz de tomar la decisión». Para lanzarnos a dar ese paso y salir de nuestra zona de confort, dice la experta, «deberemos buscar espacio en nuestro interior, escucharnos de verdad».
— Presta atención de forma abierta a todo lo que ocurra con aceptacion. No te aferres a determinadas rutinas. Sustituye hábitos ineficaces por buenos hábitos.
— Sé constante en la incorporación del nuevo hábito. El cuerpo aprende en la recurrencia.
— Voluntad y determinación son dos buenos compañeros de viaje.
— Haz que el cambio de hábito sea divertido. Celebra cada paso que des en la consecución de tu objetivo y date un premio.
— Tus neuronas comenzarán a modificarse: «Las conexiones entre neuronas se modifican cuando aprendes algo, cuando dedicas determinadas neuronas y conexiones específicamente para ello. No basta con aprender, es necesario aplicar lo que aprendes y experimentar las emociones de esa experiencia, solo así tus neuronas se darán por enteradas».
— No te pongas plazos: No hay un tiempo estipulado para saber que has conseguido cambiar de hábitos. Dependerá de lo que quieras dejar, de tu motivación e incluso de tu genética. «No todos los aprendizajes son iguales. Hay algunos aprendizajes más complicados que dependen de talentos o habilidades naturales, esfuerzo dedicado, grado de complejidad, grado de conocimiento…», asegura la experta.
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Ilusiones que muestran cómo puede manipularse el cerebro

Michael Abrash, jefe científico de Oculus, que forma parte de la compañía, aseguró que la realidad virtual puede confundirse con el mundo real.



Tomando como ejemplo a Matrix, la ya clásica película de los hermanos Wachowski, Abrash asegura que es posible imaginar un futuro cercano en el que la realidad virtual sea tan verosímil como la realidad misma. A realizar esa visión, dedica sus investigaciones y su trabajo al frente de Oculus.

"Las novelas de ciencia ficción me dieron el marco conceptual para pensar en la realidad virtual, pero fue Matrix la que me hizo creer en ella. A pesar de que muestra una tecnología que no va a existir por muchos años, si es que llegara a existir, Matrix me dio un profundo sentido de lo que podría llegar a ser algún día", explicó Michael Abrash durante la conferencia anual de Facebook, realizada en San Francisco, California.

Para ejemplificar hasta qué punto la percepción humana puede ser engañada, presentó una serie de ilusiones ópticas muy elementales, pero efectivas.


Aunque parezca increíble, el damero de la derecha tiene líneas tan rectas y paralelas como el de la izquierda. La única diferencia es que tiene puntos negros y blancos, que crean la sensación de que las líneas están torcidas.


Otro efecto muy potente. La combinación de colores en uno y otro "cubo rubik" hace que los rectángulos señalados con flechas parezcan de un tono mucho más oscuro a la izquierda que a la derecha. Sin embargo, como lo evidencia la imagen de abajo, son exactamente del mismo color.


Estas dos mesas son otro buen ejemplo. Nadie diría que tienen la misma forma, ya que la de la izquierda parece más larga y angosta y la de la derecha, más corta y ancha. Pero las medidas son las mismas. Una nueva ilusión.


Ésta probablemente sea la menos lograda de todas. Jugando con la elección que le propone Morpheus a Neo en Matrix, muestra dos imágenes de sendas manos ofreciendo una píldora. Ambas son grises, pero algunas personas ven una roja y otra azul. De todos modos, muchos ven las dos del color que son.

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