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7 de noviembre de 2010

10 trucos increíblemente fáciles para convertir tu cerebro en una poderosa máquina de pensar

Especial: Cerebro Humano

Fiebre Azul, un asiduo colaborador de las famosas listas de 20 Minutos, nos regala un delicioso enlace: tips para incrementar la productividad del cerebro. Imperdible
.


Existen dos principios de productividad básicos para mantener la agudeza y salud mental a medida que se envejece:
a) la variedad y
b) la curiosidad.

Cuando todo lo que haces se convierte en una “naturaleza arraigada”, es hora de acometer un cambio. Si puedes hacer el crucigrama hasta con los ojos cerrados, es hora de que cambies a un nuevo reto para poder sacarle el mejor rendimiento a tu cerebro.

La curiosidad sobre el mundo que te rodea, el cómo funciona y el cómo entenderlo, mantendrá a tu cerebro funcionando a más velocidad y de forma más eficiente. Usa las ideas expuestas bajo estas líneas para emprender tu búsqueda del buen estado mental.

1. Usa tu otra mano

Pasa el día haciendo cosas con tu mano no dominante. Si eres zurdo abre las puertas con la mano derecha. Si eres diestro intenta usar las llaves con la mano izquierda. Esta sencilla tarea hará que tu cerebro establezca algunas conexiones nuevas y tenga que repensar la forma de realizar las tareas diarias. Ponte el reloj en la mano contraria para que recuerdes el reto del cambio de mano en las tareas.

2. Juegos mentales

Los juegos son una forma maravillosa de excitar y retar al cerebro. Los sudokus, crucigramas y juegos electrónicos tipo “brain training” son formas estupendas de mejorar la agilidad cerebral y la capacidad de memorizar. Estos juegos se basan en la lógica y en las capacidades verbales, matemáticas, etc. Además son divertidos. Se obtiene más beneficio practicando estos juegos un poquito cada día (15 minutos, más o menos) que haciéndolo durante horas.

3. Alimentar al cerebro

Tu cerebro necesita que comas grasas saludables. Céntrate en las grasas de pescado como las del salmón salvaje, frutos secos como las nueces, y aceites como el de linaza u oliva. Ingiere más esta clase de alimentos y reduce las grasas saturadas. Elimina por completo los ácidos transgrasos de tu dieta.

4. Ir por sitios diferentes

En coche, o a pie, busca nuevas rutas para llegar a donde quiera que vayas. Este pequeño cambio en la rutina ayuda al cerebro a practicar con la memoria espacial y las direcciones. Intenta cambiar de acera y altera el orden en que visitas tus tiendas preferidas para así cambiar la rutina.

5. Adquiere una nueva habilidad

Aprender una nueva habilidad pone a trabajar a múltiples áreas cerebrales. Tu memoria entrará en juego, aprenderás nuevos movimientos y asociarás las cosas de un modo diferente. Lee a Shakespeare, aprende a cocinar o a construir un avión con palillos, todo sirve para retar al cerebro y darte cosas nuevas en las que pensar.

6. Romper rutinas

Nos encantan las rutinas. Tenemos hobbies y pasatiempos que podemos hacer durante horas. Pero cuanto más nos habituamos a una tarea más se convierte en una naturaleza arraigada y menos trabaja nuestro cerebro al hacerla. Para ayudar de verdad a que tu cerebro se mantenga joven, rétalo. Cambia la ruta hacia el supermercado, usa tu mano contraria para abrir las puertas y cómete primero el postre. Todo esto forzará a tu cerebro a despertarse de sus hábitos y a prestar atención de nuevo.

7. Apréndete los números de teléfono

Nuestros modernos móviles memorizan todos los números que nos llaman. Nadie ha vuelto a esforzarse en recordar los números de teléfono, pero es una estupenda actividad para ejercitar la memoria. Apréndete un nuevo número de teléfono cada día.

8. Leer libros distintos

Toma un libro que verse sobre un asunto que te sea completamente novedoso. Lee una novela que transcurra en el antiguo Egipto. Aprende algo de economía. Existen multitud de libros populares excelentes que tocan temas de no-ficción y que además de entretener cumplen el cometido de enseñar un montón de cosas sobre un tema concreto. Conviértete cada semana en un experto en algo nuevo. Diversifica un poco tus lecturas, abandona los temas que te son familiares. Si normalmente lees libros de historia, pásate a una novela contemporánea. Lee a autores extranjeros, a los clásicos y elige otros al azar. Tu cerebro no solo se verá beneficiado por tener que trabajar imaginando otros períodos históricos, otras culturas y otras gentes, sino que además obtendrás historias interesantes que contarle a los demás, lo cual te hará pensar y establecer conexiones entre la vida moderna y las palabras.

9. Elegir un nuevo pasatiempo

Encuentra algo que te cautive, que puedas hacer fácilmente en casa y que no cueste demasiado dinero. Haz fotografías con una cámara digital, aprende a dibujar o a tocar un instrumento, practica nuevos estilos de cocina o escribe. Todas estas son buenas elecciones.

10. Hacer listas

Las listas son maravillosas. Hacer listas nos ayuda a asociar unos datos con otros. Haz una lista de los lugares a los que has viajado. Haz una lista de todas las comidas sabrosas que has probado. Haz una lista con los mejores regalos que has recibido. Haz una lista mental diaria para ejercitar a la memoria y para conseguir nuevas conexiones cerebrales. Pero no dependas demasiado de ellas, haz una lista con todo lo que necesitas comprar pero luego trata de no usarla en el supermercado. Usa la lista una vez que hayas metido todos los productos en la cesta simplemente para comprobar tu memoria. Haz lo mismo con tu agenda de quehaceres diarios.

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El amor, ¿cuestión de cerebro o corazón?

Especial: Cerebro Humano

Un reciente meta-análisis revela que enamorarse no sólo puede provocar una sensación de euforia parecida a la vinculada al consumo de cocaína, sino que también afecta a las áreas intelectuales del cerebro


Un reciente meta-análisis realizado por la investigadora Stephanie Ortigue, de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, revela que enamorarse no sólo puede provocar una sensación de euforia parecida a la vinculada al consumo de cocaína, sino que también afecta a las áreas intelectuales del cerebro. Además ha calculado que el fenómeno popularmente conocido como 'flechazo' tarda aproximadamente un quinto de segundo en surtir efecto.

Los resultados del trabajo de Ortigue, publicados bajo el título “La Neuroimagen del Amor” en la revista Journal of Sexual Medicine, revelan que, cuando una persona se enamora, hasta 12 áreas del cerebro trabajan conjuntamente para liberar las sustancias químicas que inducen euforia, como la dopamina, la oxitocina, la vasopresina o la adrenalina. Y que “diferentes tipos de amor implican a distintas áreas cerebrales”. Por ejemplo, el amor apasionado pone en acción a las zonas relacionadas con la recompensa y algunas funciones cognitivas superiores, como las que participan en la creación de metáforas y en la representación de la imagen corporal.

Entonces, ¿el amor es corazón o cerebro? “Yo diría que el cerebro, pero el corazón también está implicado", responde Origue, que cita como ejemplo que cuando se generan cascadas de neurotransmisores en ciertas zonas del cerebro el corazón se acelera y aparecen las “mariposas” en el estómago. Según la investigadora entender cómo y por qué nos enamoramos ayudará también a reparar un “corazón roto” por el desamor.

Fuente:

NotiFe

6 de noviembre de 2010

Cerebro del niño evoluciona como Internet

Especial: Cerebro Humano

El proceso de maduración del cerebro humano es similar al desarrollo de Internet: el cerebro pasa de un estadio de centros aislados, con malas conexiones con otros centros, a convertirse en una red completamente integrada. Esto es lo que revela un estudio reciente realizado por investigadores de la EPFL de Suiza, en el que se elaboraron los mapas de las conexiones neuronales de personas de entre dos y 18 años. Para el desarrollo de esta cartografía se creó un programa informático especial que ayudará a comprender mejor la esquizofrenia y la epilepsia, entre otras aplicaciones.
El cerebro de un niño muy pequeño funciona como Internet en sus inicios, y el de un adolescente como una compleja y moderna red de fibra óptica.

Esto es lo que ha revelado un estudio sobre la sustancia blanca del cerebro, realizado por científicos de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) y de la Universidad de de Lausanne (UNIL), en Suiza, en colaboración con investigadores de la Escuela Médica de Harvard y de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos.

Técnica aplicada

Los científicos afirman que el cerebro humano se encuentra en constante evolución. A lo largo de toda nuestra vida, las redes de fibras neuronales que conectan entre sí las diversas áreas del cerebro no dejan de aumentar en número y eficacia.

Según publica la EPFL en un comunicado, gracias a una tecnología puntera, los investigadores pudieron observar estas redes de fibras neuronales y su desarrollo, mediante la comparación de cerebros de personas de distintas edades.

La finalidad de la investigación era comprender mejor el proceso de maduración del cerebro humano, desde la más tierna infancia hasta el final de la adolescencia.

La técnica empleada, no invasiva, fue una técnica denominada tractografía de IRM, explican los científicos en la revista PNAS. Esta técnica aplica la IRM (tecnología de registro de imágenes por resonancia magnética) y analiza, con un programa informático, las imágenes registradas.

Con la tactrografía se observa, en concreto, la simetría de la difusión del agua en el cerebro: los haces de tractos de fibras hacen que el agua se difunda asimétricamente en el cerebro. Esta asimetría, denominada anisotropía, permite calcular el número de fibras en cualquier región cerebral, dado que existe una relación directa entre la cantidad de fibras y el número de anisotropía (asimetría del agua).

Novedoso programa informático

Los científicos desarrollaron el programa informático aplicado en la tractografía de IRM del presente estudio. Este software permitió realizar la cartografía de la conectividad neuronal del cerebro de los individuos estudiados.

Según explica al respecto del programa informático creado Jean-Philippe Thiran, profesor de la EPFL y director del Laboratorio de tratamiento de señales de dicha escuela: “nuestro software combina una serie de procesos: empieza con la IRM individual y culmina con la creación de un mapa personalizado de las redes de fibra que se encuentran en el cerebro”.

Para el desarrollo y utilización del sistema completo ha sido necesario todo un equipo de matemáticos, físicos, y médicos. Los resultados obtenidos demuestran que la tecnología empleada podría hacer progresar las investigaciones sobre algunos trastornos neuronales, como la epilepsia o la esquizofrenia.

Reconstrucción tractográfica de las conexiones neurales a través de imagen por resonancia magnética. Fuente: Wikimedia Commons.


Lea el artículo completo en:

Tendencias 21

Los niveles de ácido láctico podrían indicar el inicio del envejecimiento cerebral

Especial: Cerebro Humano


Según un estudio del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia) que se publica en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Los investigadores podrían controlar el progreso del envejecimiento midiendo los niveles de ácido láctico en el cerebro. Los investigadores han sospechado durante largo tiempo que el envejecimiento se produce a partir de un daño gradual al ADN mitocondrial, el material genético necesario para producir energía a partir de los alimentos.

Estudios previos han vinculado las mutaciones en el ADN mitocondrial humano con los trastornos del sistema nervioso central asociados a la edad como el Alzheimer y el Parkinson.

Los científicos, dirigidos por Lars Olson, investigaron esta teoría al examinar los procesos metabólicos del cerebro de ratones de edad avanzada normales y con envejecimiento prematuro.

Los investigadores descubrieron que la alteración del ADN mitocondrial desencadena un cambio metabólico en el cerebro de los ratones que podría alterar la expresión de ciertos genes que controlan la formación del ácido láctico.

Según los autores, este cambio produce un aumento en los niveles de ácido láctico en el cerebro que podría detectarse utilizando técnicas de imagen no invasivas. Los descubrimientos también sugieren que los niveles de ácido láctico se elevan antes que otros indicadores del envejecimiento y que, a falta de posteriores investigaciones, se podría utilizar para detectar las enfermedades asociadas a la edad del sistema nervioso central.

Fuente:

Europa Press

Un mecanismo cerebral hace que el estado de ánimo sea sensible a la luz


Especial: Cerebro Humano
  • Luces de ciertos colores condicionan el procesamiento de estímulos.
  • Lo han comprobado investigadores de varios países mediante una técnica de registro de imágenes de la actividad neuronal.
  • La organización funcional del cerebro se ve afectada, por ejemplo, por la luz azul, según publica 'Tendencias 21'.


Todo el mundo sabe que un día soleado mejora el estado de ánimo. Sin embargo, los mecanismos neuronales subyacentes a este efecto han sido un misterio durante mucho tiempo.

Recientemente, investigadores del Centro de Investigación Cyclotron de Bélgica y de otros centros de investigación de la Universidad de Ginebra y de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, han investigado el efecto inmediato de la luz y sus tonalidades en el cerebro humano, según publica Tendencias 21.

Utilizando una técnica de registro de imágenes de la actividad neuronal denominada fMRI (exploración de resonancia magnética funcional), los investigadores pudieron comprobar cómo las luces de ciertos colores condicionan la manera en que el cerebro procesa los estímulos emocionales.

Un grupo de voluntarios escucharon "voces coléricas" y "voces neutras" mientras eran expuestos a una luz azul o a una luz verde. De esta forma, se constató que la luz azul aumentaba la interacción entre una parte del cerebro relacionada, entre otras funciones, con la voz, el hipotálamo (región del cerebro esencial para la regulación de los ritmos biológicos por la luz) y la amígdala (área cerebral clave en la regulación emocional).

Según los investigadores, esta constatación demuestra que la organización funcional del cerebro se ve afectada por la luz azul. Comprender bien el efecto de la luz sobre el estado de ánimo permitirá desarrollar terapias con luz, pero también ayudarnos a utilizar apropiadamente la luz en la vida cotidiana, en entornos como el hogar o el lugar de trabajo.

Fuente:

20 Minutos

Hallan cómo evitar el daño de un derrame cerebral


Especial: Cerebro Humano

Científicos descubren un mecanismo que podría ayudar a la gente a recuperarse mejor tras de un derrame cerebral




Científicos en Estados Unidos descubrieron un mecanismo que podría ayudar a la gente que sufrió un derrame cerebral a recuperarse mejor.

Los investigadores de la Universidad de California, en Los Ángeles, (UCLA) encontraron porqué es tan difícil que el cerebro recupere sus funciones después de un derrame.

La clave, afirman en la revista Nature, es una molécula que evita que las células cerebrales trabajen apropiadamente.

Y si se bloquea esta molécula se podrían revertir los daños causados por un derrame, agregan.

El derrame cerebral es una de las principales causas de discapacidad en adultos. Actualmente el único tratamiento para los pacientes que sufren este trastorno es la rehabilitación física pero no existen medicamentos que ayudan a la recuperación neurológica.

El nuevo estudio, dicen los expertos, podría conducir al desarrollo de uno de estos fármacos.

Muerte celular

Un derrame cerebral ocurre cuando una zona del cerebro queda privada de oxigeno debido al bloqueo o rompimiento de un vaso sanguíneo.

Cuando esto ocurre las células de la zona afectada comienzan a morir. Y aunque nada puede revertir esta muerte celular, se sabe que las células que rodean a la zona dañada juegan un papel crucial en la capacidad del cerebro para recuperarse y compensar por el daño causado.

Este proceso de "reinstalación", en el que las células cerebrales vecinas crean nuevas conexiones para reemplazar a las células perdidas durante el derrame, puede determinar, en parte, el grado de discapacidad que algunos de los pacientes sufrirán a largo plazo.

Ahora los investigadores de la UCLA descubrieron que existe un proceso dentro de las células cerebrales vecinas que parece estar obstaculizando ese proceso de reinstalación.

Según los científicos, la acumulación de una molécula, llamada GABA, parece apagar la actividad de esas células vecinas cuando precisamente deberían estar trabajando lo más duro posible para formar nuevas conexiones.

En el estudio los investigadores provocaron derrames en ratones y cuando les suministraron un fármaco que bloqueó a esa molécula mostraron una mejor capacidad de recuperación de movimiento.

Cuando modificaron genéticamente a los ratones para hacerlos menos receptivos a la GABA encontraron resultados similares, lo cual confirmó su teoría.

Los científicos creen que la investigación ofrece la posibilidad de crear un nuevo tipo de fármaco que mejore la recuperación en los pacientes que sufrieron un derrame.

Aunque subrayan que todavía falta confirmar estos resultados con ensayos clínicos en humanos, el estudio con ratones ofreció además otra ventaja importante.

Actualmente las estrategias para limitar el daño de un derrame incluyen los fármacos trombolíticos que se inyectan en el paciente lo más pronto posible tras un derrame para disolver coágulos, reestablecer la circulación y limitar el área cerebral afectada.

Pero esto requiere enfrentar una carrera contra reloj para tratar al paciente urgentemente cuando sufre el derrame.

Los investigadores de la UCLA descubrieron que el bloqueo de la GABA produjo los mejores resultados cuando el proceso fue llevado a cabo tres días después del derrame.

De hecho, dicen, cuando se trató a los animales inmediatamente después del derrame empeoró los daños causados por éste.

"Un elemento importante en tratamiento del derrame es el momento en que se suministran los fármacos" expresa el profesor Tom Carmichael, quien dirigió el estudio.

"Descubrimos que si bloqueamos la inhibición tónica (la acumulación de GABA) demasiado pronto se puede producir la muerte celular, pero si se retrasa el tratamiento por tres días tras el derrame, esto promuevo la recuperación funcional sin alterar el tamaño de la zona afectada", explica.

Los investigadores planean ahora confirmar estos resultados con más pruebas y posteriormente diseñar un ensayo clínico para seres humanos en los cuales se podrían probar varios fármacos "prometedores" que ya existen actualmente.

Fuente:

El Nacional
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