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7 de octubre de 2011

Google Earth supera la marca de las mil millones de descargas



Sin lugar a dudas la noticia del fallecimiento de Steve Jobs ha marcado la pauta noticiosa de los medios a nivel mundial, pero no por eso dejaremos de informar sobre otros acontecimientos que, naturalmente, pasaron a segundo plano.

El día de ayer en Google celebraron haber alcanzado la descarga número mil millones de su herramienta Google Earth (presentado oficialmente en el año 2005), por lo que han creado un sitio en donde han reunido una serie de historias de personas que hacen uso de Google Earth de las formas más variadas.Enlace

En www.OneWorldManyStories.com se pueden encontrar historias como la del arquitecto Bamaby Gunning, quien luego del terremoto del 6 de abril de 2009 en L’Aquia (Italia), se le ocurrió la idea de reconstruir la ciudad de forma virtual en 3D utilizando Google Earth.

La idea de Gunning es que sean los propios ciudadanos quienes vayan realizando sus aportes, ayudando de esta manera a los arquitectos y encargados de la reconstrucción a restaurar la ciudad.

Fuente:

FayerWayer

Mi orgasmo en el escáner

mujer desnuda

Me deslizan dentro del escáner con un clic y un zumbido. Me han sujetado firmemente la cabeza y me han cubierto con una manta para que pueda tocarme los genitales –en particular, el clítoris– con cierto grado de intimidad. No estoy aquí para hacerme una prueba médica, ni para rodar una película para adultos. Lo que haré será autoestimularme hasta alcanzar el orgasmo mientras un escáner fMRI sigue la pista de mi flujo sanguíneo en el cerebro.

Mis actividades están ayudando a Barry Komisaruk, de la Universidad Rutgers en Newark, Nueva Jersey, y a sus colegas de departamento a desmenuzar los mecanismos que subyacen a la excitación sexual. Con estos experimentos, no solo han descubierto que hay más de una ruta hacia el orgasmo, sino que también podrían revelar un nuevo tipo de consciencia cuya comprensión podría conducir a tratamientos alternativos contra el dolor.

A pesar de que el orgasmo es un fenómeno humano casi universal, todavía no sabemos demasiado sobre él. “La cantidad de especulaciones frente a datos reales, tanto en la función como en el valor del orgasmo, es notable”, dice Julia Heiman, directora del Instituto Kinsey de Investigación sobre Sexo, Género y Reproducción en Bloomington, Indiana. Se estima que una de cada cuatro mujeres de Estados Unidos ha tenido dificultades para alcanzar el orgasmo el pasado año, mientras que entre el 5 y el 10% de las mujeres son anorgásmicas. Pero sin datos precisos que expliquen qué pasa durante esta experiencia, hay pocas opciones de tratamiento disponibles para quienes podrían necesitar ayuda.

Komisaruk está interesado en la cronología del orgasmo, y en particular cuándo un área del cerebro llamada córtex prefrontal (CPR) se activa. El equipo de Komisaruk halló que el CPR, que está implicado en determinados aspectos de la consciencia como la autoevaluación y el placer, tenía una gran actividad durante el clímax femenino, algo que no se había apreciado anteriormente. En el orgasmo masculino, sin embargo, diferentes investigadores descubrieron que el cerebro se centraba más en los estímulos sensoriales de los genitales, pero también en los visuales. La explicación está en que parte de la excitación del hombre tiene su origen en el tálamo, la zona en la que se establece la conexión entre el nervio óptico y la corteza cerebral.

Ya que la fantasía y las imágenes autorreferenciales se cuentan con mucha frecuencia como parte de la experiencia sexual, Barry Komisaruk y sus colegas se preguntaron si el CPR podría desempeñar un papel decisivo por sí solo a la hora de crear una respuesta psicológica para la imaginación.

Por eso estoy aquí. Komisaruk me pide que me dé golpecitos en el pulgar con el índice durante tres minutos; después, que solo imagine que le doy golpecitos al pulgar con el índice durante tres minutos más, mientras el fMRI sigue la pista del flujo sanguíneo en mi cerebro. Inmediatamente después, hago el mismo ciclo con ejercicios de Kegel: breves contracciones de los músculos del suelo pélvico, y después toques en el clítoris. Lo siguiente que me pide es que me autoestimule hasta alcanzar el orgasmo, y que suba la mano libre para indicar cuándo llego al clímax. A pesar de lo peculiar de la situación, lo hago sin problemas.

Se me activan más de treinta áreas en el cerebro desde que empiezo a moverme hasta que acabo, incluidas las implicadas en el tacto, la memoria, la recompensa e incluso el dolor. Como esperaba Komisaruk, los toques del clítoris y los ejercicios de Kegel imaginarios activan las mismas áreas cerebrales que cuando son reales, si bien con algo menos de flujo sanguíneo. Sin embargo, el CPR muestra más actividad cuando los toques y los apretones son imaginarios que cuando son reales.

Él sugiere que esta actividad mayor podría reflejar la imaginación, o la fantasía, o quizá algún sistema cognitivo que ayuda a manejar el control del llamado “proceso descendente” –la regulación directa que hace el cerebro de las funciones fisiológicas— de nuestro propio placer. Sin embargo, cuando Janniko Georgiadis, de la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, y sus colegas llevaron a cabo experimentos similares, hallaron que la misma región cerebral se “apagaba” durante el orgasmo. Para ser más precisos, observaron una desactivación significativa de un área del CPR llamada córtex orbitofrontal izquierdo (COI).

Alteración de la conciencia
Georgiadis arguye que el COI podría ser la base del control sexual, y que quizá solo “dejándose llevar”, por así decir, se puede alcanzar el orgasmo. Sugiere que esta desactivación podría ser el ejemplo más claro de un “estado alterado de la consciencia”, algo inédito hasta ahora durante ningún otro tipo de actividad.

En el caso de los hombres, las tomografías del cerebro pusieron de manifiesto una actividad mayor en la zona de recompensa. Los científicos creen que se debe a la importancia del coito como actor fundamental dentro de la superviviencia de la especie y a la necesidad de que esa actividad, dentro del marco de la perpetuación de la raza humana, sea premiada. Pero no es solo instinto reproductor lo que mueve a los hombres. La parte anterior del cerebelo también se activa con el orgasmo, de modo que no actúa únicamente sobre los movimientos del cuerpo masculino, sino que a su vez cumple funciones de procesamiento emocional. O sea, los hombres no solo fornican por fornicar, sino que también tienen su corazoncito. A cambio, la actividad del centro de vigilancia del cerebro masculino, al igual que la de la mujer, decrece en los momentos de placer más intenso.

“En cualquier caso, no creo que el orgasmo apague la conciencia, sino que la cambia”, matiza Giorgiadis. “Cuando le preguntas a la gente cómo perciben sus orgasmos, te describen una sensación de pérdida de control.” Georgiadis sugiere que quizá el orgasmo contrarreste los sistemas que habitualmente dominan la atención y el comportamiento. “No estoy seguro de si este estado alterado es necesario para alcanzar mayor placer o si solo se trata de un efecto secundario”, confiesa. Es posible que la incapacidad para dejarse llevar y alcanzar esta alteración sea lo que produce en algunos individuos la anorgasmia.

Podría haber una explicación sencilla para las discrepancias entre el trabajo de Georgiadis y Komisaruk: es posible que representen dos vías diferentes hacia el orgasmo, activado por métodos diferentes de inducción. Mientras los participantes de los estudios de Komisaruk se masturbaban hasta alcanzar el orgasmo, los de Georgiadis eran estimulados por sus parejas. “Hay razones para pensar que existen diferencias entre quienes abordan la estimulación sexual por sí mismos y quienes la reciben de una pareja”, según Georgiadis. “Quizá tener un partenaire hace más sencillo abandonarse y conseguir el orgasmo. Asimismo, tener un compañero podría hacer que el control del proceso descendente del placer sea menos necesario para el clímax”.

“Este tipo de investigación es increíblemente útil”, dice Heiman. “El orgasmo está unido al sistema de recompensa del cerebro, y probablemente también a otros sistemas importantes. Podemos aprender mucho sobre el cerebro, sobre las sensaciones, sobre cómo funciona el placer y probablemente mucho más de esta respuesta física en particular.”

Komisaruk está de acuerdo. Espera llegar a utilizar un día retroalimentación neuronal para permitir que personas con anorgasmia vean su propia actividad cerebral en tiempo real durante la estimulación genital. Su esperanza es que esta retroalimentación pueda ayudar a manipular su actividad cerebral, de modo que se alcance un patrón de actividad orgásmica. También cree que estudios más profundos del orgasmo –y del papel que desempeña el CPR— revelen hallazgos imprescindibles sobre cómo podemos usar solo el pensamiento para controlar otras sensaciones físicas, como el dolor. Hay mucho misterio en esta experiencia humana tan intensa que solo está esperando a que alguien lo desentrañe.

Hormonas indultadas
Con frecuencia se asocia la testosterona con la virilidad, y aunque efectivamente incide en el apetito sexual, no es ni mucho menos la responsable de la compulsión sexual. Casos como el de Dominique Strauss-Kahn tienen más que ver con alteraciones psicológicas a lo largo de la vida –represiones, frustraciones, etc.– que con los niveles de testosterona, explica Manuel Lucas, presidente de la Sociedad Española de Intervención en Sexología.

Fuente:

QUO

Csso Real: La Luna de Frankenstein era real

Astrónomos consiguen resolver una antigua incógnita que limpia la reputación de Mary Shelley, acusada de mentir sobre la inspiración de su historia de terror.



Caso resuelto: la Luna de Frankenstein era real

Mary Shelley


Una noche oscura y tormentosa de junio de 1816, la escritora Mary Shelley y un grupo de amigos pasaban la velada contando historias de fantasmas en Villa Diodati, su residencia a orillas del lago de Ginebra, en Suiza. El poeta Lord Byron, uno de los presentes, desafió a los demás a intentar escribir un cuento de terror. De este reto nació Frankenstein, uno de los grandes monstruos de la literatura, fruto de la imaginación de Shelley. En el prólogo del libro, la autora asegura que la inspiración que dio forma a la criatura llegó repentinamente tras una pesadilla, en un duermevela en el que pudo ver la luz de la Luna entrando en su habitación. La escritora fue duramente criticada por algunos de sus coetáneos, que la acusaban de inventarse una historia demasiado romántica y sobrenatural para vender mejor su libro. Hasta ahora, había resultado imposible saber si Shelley había llevado su imaginación demasiado lejos y había exagerado la forma en la que se le ocurrió la obra, pero un grupo de astrónomos, quién lo iba a decir, ha resuelto el misterio y ha conseguido limpiar la reputación de una gran autora. Shelley no mentía.

En su relato, Shelley dice que era incapaz de concebir una buena historia de terror para epatar a Byron hasta que tuvo una conversación nocturna sobre la naturaleza de la vida con su marido que continuó hasta después de medianoche. Cuando finalmente se fue a la cama, experimentó un extraño sueño en el que un hombre intentaba traer a la vida a un cadáver a través de los mecanismos de la ciencia. Shelley se despertó de su pesadilla y vio la luz de la Luna entrar por la ventana de su habitación. Al día siguiente, comenzó a trabajar en Frankenstein. El siniestro personaje había nacido.

Caso resuelto: la Luna de Frankenstein era real

Villa Diodati

Aunque la reunión de amigos y el desafío de la historia de fantasmas están bien documentados, los académicos e investigadores han cuestionado la veracidad de la versión de Shelley de los acontecimientos e incluso se la ha acusado de mentir. Algunos han sugerido que ella fabricó una versión romántica del prólogo de la edición de 1831 de Frankenstein únicamente para vender más libros. La fecha tradicionalmente aceptada de la reunión en la que se produjo el reto de escribir la historia es el 16 de junio, debido a unos apuntes en el diario del escritor John Polidori, pero en realidad «no hay ninguna medición explícita de la fecha de la sugerencia de la historia de fantasmas en ninguna carta, diario o documento», dice Donald Olson, de la Universidad del Estado de Texas-San Marcos (EE.UU.) y un de los responsables del estudio. «Nadie conoce la fecha».

Una Luna brillante

Las cartas y diarios que han sobrevivido dicen que Byron y Polidori llegaron a Villa Diodati el 10 de junio, por lo que es posible que el poeta lanzara su desafío entre el día 10 y el 16. La referencia de Shelley a la luz de la Luna es clave para los científicos. Para determinar qué noches de junio de 1816 pudo brillar la Luna a través de la ventana de Shelley después de la medianoche, los investigadores viajaron el pasado año a Villa Diodati, todavía en pie junto al lago.

El equipo de investigación hizo extensas mediciones topográficas del terreno y el edificio, y peinó los registros del clima de junio de 1816. Los astrónomos creen que una luna brillante y redonda que iluminó la ladera hasta meterse por la ventana de la escritora justo antes de las 2 de la mañana del 16 de junio. «Mary SEnlacehelley escribió sobre la Luna brillando a través de la ventana y durante 15 años me he preguntado si podríamos volver a recrear esa noche», dice Olson. «Lo hemos hecho y no tenemos ninguna razón para dudar de su relato», ha confirmado. Un auténtico trabajo de «forenses astronómicos». Caso resuelto y el honor de Mary Shelley, repuesto.

Fuente:

ABC Ciencia

6 de octubre de 2011

Documental: ¿Cómo será el mundo dentro de 50 años?

Presentado por el físico Michio Kaku (California, 1947), Profesor de Física Teórica en el City College de la Universidad de Nueva York y autor de libros como Física de lo imposible, Hiperespacio, El Universo de Einstein o Universos paralelos (os dejo entrevista con él), este documental de Discovery Channel, se traslada al futuro tomando como base las investigaciones y estudios de diferentes personalidades multidisciplinares plasmando cómo vivirá la humanidad en los próximos años.

Aquí va el vídeo para que lo puedas ver cuando tengas tiempo. Muy interesante, sin dudas.

Primera Parte:




Segunda Parte:




Vea el documental completo en:

El blog de Francisco Alcaide

Experimentos con tu cuerpo: memoria sensorial

Memoria sensorial

Se trata de un tipo de memoria que te permite conocer permanentemente tu situación con respecto a los objetos circundantes, para que puedas avanzar sin ir tropezando con ellos.

Depende de la visión y se desvanece en apenas unos segundos, que son suficientes para que cumpla su función.

Es fácil comprobarlo: localiza un objeto no muy grande en una pared. Sitúate frente a él y señalalo con el dedo.

A continuación baja la mano, cierra los ojos y deja pasar unos cuantos segundos.

Ya puedes intentar señalar otra vez, siempre con los ojos cerrados, la posición en la que ‘recuerdas’ que estaba el objeto. Verás que ya no te acuerdas.

Fuente:

QUO

¿Es posible el sexo en el espacio?



A esta pregunta responde el más que curioso documental: El Universo: El sexo en el Espacio. Y es que desde las primeras misiones se ha especulado mucho con el sexo espacial. Pero no fue hasta 1982 en el vuelo del Soyuz T7 en la que coincidieron hombres y mujeres.

Mas tarde en los noventa se especuló que durante una misión en la estación espacial MIR, en la que Yelena Kondakova y Valery Ryumin coincidieron pudo haber sexo espacial, el rumor nunca fue aclarado y ahora ellos son una de las 15 parejas casadas entre astronautas.


El sexo en el espacio siempre ha provocado más de una broma, incluso en el libro "La última misión"del escritor y astrónomo científico Pierre Kohler, se afirmaba que la NASA había llevado a cabo estudios sobre posiciones sexuales en el espacio exterior. Citaba un supuesto documento secreto (NASA No. 12 571-3570), que describía diferentes posiciones sexuales, seis de las cuales requerían de una correa elástica para mantener a la pareja unida en un ámbito de gravedad cero.

"Estudios científicos" que la agencia norteamericana por supuesto negó. Lo que si se han realizado han sido investigaciones sobre la reproducción con ranas sudafricanas y peces japoneses. Lo mas parecido al sexo espacial es el sexo en pleno vuelo, que si se realiza a una altura minina de 1 milla, (unos 5280 pies o 1600 m) por encima de la superficie terrestre te da acceso al exclusivo Club de las Alturas.

Vía 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7

Tomado de:

Meridianos
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