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8 de diciembre de 2009

El chip del futuro leerá el pensamiento


Martes, 08 de diciembre de 2009

El chip del futuro leerá el pensamiento



Investigadores de Intel Labs han presentado un chip futurista que cuenta aproximadamente con entre 10 y 20 veces los motores de procesamiento que se encuentran ahora dentro de los procesadores de marca Intel Core más populares. Se trata de un procesador experimental de 48 núcleos cuyo objetivo a largo plazo es incorporar unas prestaciones "increíblemente mejoradas" a los ordenadores futuros, como interfaces para la comunicación entre el ser humano y los dispositivos electrónicos. Este prototipo contendrá 48 núcleos de procesamiento de Intel totalmente programables, la mayor cantidad jamás incorporada en un único chip de silicio.

Algunos investigadores vaticinan que los ordenadores incluso podrán leer las ondas del cerebro, por lo que tan sólo deberemos pensar en un comando como, por ejemplo, dictar palabras para realizar esa tarea sin tan siquiera hablar.

Intel Labs ha llamado a este chip en prueba single-chip cloud computer, porque recuerda la organización de los centros de datos que se utilizan para crear una "nube" (cloud) de recursos informáticos a través de Internet, un concepto usado para ofrecer servicios como, por ejemplo, las transacciones bancarias online, las redes sociales y las tiendas on-line a millones de usuarios.

Fuente:

Muy Interesante

7 de diciembre de 2009

Copenhague: Un ejército civil toma la ciudad


Lunes, 07 de diciembre de 2009

Copenhague:

Un ejército civil toma la ciudad


Unos 30.000 miembros de ONG y sindicatos ocuparán las calles de la capital danesa e irrumpirán en las negociaciones. Cuatro activistas españoles cuentan qué esperan de la cita.





Miembros de la ONG Oxfam se manifestaron, disfrazados de líderes políticos, en la pasada cumbre de Barcelona. - OXFAM

Oxfam


"Daremos voz a los países más pobres"
Ángela Corbalán irá a Copenhague a exigir financiación para las naciones menos desarrolladas.

Trabajó durante cuatro años en la CCTV, la cadena de televisión estatal china, cubriendo la información sobre los mercados financieros. Pero ha cambiado totalmente de vida. Corbalán (Barcelona, 1980) es ahora la responsable de comunicación de la oficina europea de Oxfam, un grupo de ONG que trabaja para erradicar la pobreza en el planeta. Irá a Copenhague para “dar voz a los países menos desarrollados”.

La periodista española no estará sola. El pacifista surafricano Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz, la ex presidenta irlandesa Mary Robinson (Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 1997 y 2002), y el dúo musical malí Amadou y Mariam participarán en las actividades de Oxfam durante la cumbre. Su tarea es colosal. Corbalán, como el resto de su organización, reclama a los países ricos la creación de un Fondo Global para el Clima que cuente con 110.000 millones de euros en 2020. Pero, matiza indignada, “que no lo saquen del 0,7% del PIB que debe destinarse a ayuda al desarrollo”.

El premio Nobel Desmond Tutu apoyará a la ONG en sus demandas

La activista utilizará la página de mensajes instantáneos en Internet Twitter para informar al minuto de los entresijos de la cumbre. Y otro compañero, un joven bloguero, escribirá a diario sobre los movimientos de la delegación española en www.adoptanegotiator.com. Sin embargo, la gran pelea estará en la calle. El sábado 12 de diciembre, las principales organizaciones ecologistas, sindicales y de ayuda al desarrollo han convocado una cadena de manifestaciones sincronizadas por todo el planeta para exigir a los líderes políticos “acción urgente contra el cambio climático”. Esperan movilizar a cientos de miles de personas.

Corbalán estuvo en diciembre del año pasado en la cumbre del clima de Poznan (Polonia), una de las últimas estaciones antes de Copenhague en las negociaciones para frenar el cambio climático. En aquella ocasión, el cónclave fracasó por la financiación. Los países ricos no se pusieron de acuerdo en cómo compensar a los pobres por los efectos del calentamiento. Para la activista, no puede volver a ocurrir. “Si no ponen suficiente dinero sobre la mesa, será un colapso total”, zanja.

WWF

"Hay que parar la tala tropical"

“Hay otros grupos de presión que están intentando que la cumbre no salga adelante"

Mar Asunción, nacida en Madrid en 1960, lucha desde su propia casa contra el cambio climático. Se ha comprado un lavavajillas clase A que emplea el agua caliente de su panel solar. Pero en Copenhague no verá la luz del Sol. Como responsable del programa de Cambio Climático de WWF, Asunción se dedicará “a hacer lobby político”: buscar apoyos entre los delegados de los diferentes países para que apoyen sus reivindicaciones.

En la capital danesa tendrá competencia. “Hay otros grupos de presión que están intentando que la cumbre no salga adelante, sobre todo las petroleras y las eléctricas”, se lamenta. Una de sus principales demandas será “reducir un 70% la deforestación de los bosques tropicales en 2020”.

La plataforma de WWF en este enlace...

CCOO

"Exigimos una transición laboral justa"

“Vamos a Copenhague a demandar que el acuerdo sea global"

El secretario confederal de Medio Ambiente de Comisiones Obreras, Llorenç Serrano, asistirá a decenas de actos sindicales en la llamada contracumbre de Copenhague. Y de uno a otro se desplazará en bicicleta, gracias al servicio gratuito de préstamo de estos vehículos que existe en la capital danesa. Serrano (Barcelona, 1964) acudirá a la cumbre para “exigir una transición justa para los trabajadores” que garantice que no se destruyan empleos sin ofrecer alternativas. “Si sólo la UE reduce sus emisiones, los sectores más contaminantes, como el siderúrgico, las papeleras y las cementeras, estarían en riesgo”, señala. “Vamos a Copenhague a demandar que el acuerdo sea global y vinculante para todos”, proclama.

Greenpeace

"Vamos a movilizar a la sociedad"

La responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace, Aida Vila, llegará a la cumbre escoltada por la armada ecologista: los buques Rainbow Warrior y Arctic Sunrise, que atracarán en el puerto de Copenhague. Vila, barcelonesa de 32 años, dice que su ONG va a Dinamarca a “movilizar” a la sociedad. “Necesitamos que los políticos sientan que la ciudadanía está informada y les exige actuar”, explica.

“No me voy a colgar de ningún edificio, pero habrá actividades sorpresa”
Cada día, la Red de Acción por el Clima, en la que está Greenpeace, concederá un premio al país más negativo en la jornada de negociaciones. A Vila también le tocará hacer lobby político. “No me voy a colgar de ningún edificio, pero habrá actividades sorpresas.

La plataforma de Greenpeace AQUÍ.

Fuente:

Publico.es

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De Seattle a Copenhague

Copenhague: Ciencia + Política = Caos

Lunes, 07 de diciembre de 2009

Copenhague:

Ciencia + Política = ¿Caos?

La ciencia y la política hablan diferentes lenguajes en Copenhague...


Cuando la ciencia choca con la política, genera monstruos. Y el proceso iniciado en Kioto y que continúa esta semana en Dinamarca es un proceso político sobre una evidencia científica, lo que de modo natural da lugar a todo tipo de aberraciones.

Porque los científicos y los políticos habitan mundos muy alejados, con diferentes estándares de prueba y muy distintos lenguajes, protocolos y objetivos.

La ciencia trabaja con la incertidumbre y la duda permanente, porque ésa es su esencia; su objetivo es saber más.

La política necesita verdades absolutas y fácilmente encapsulables en eslóganes para actuar, y pretende conjurar riesgos.

Los científicos son puntillosos, adoran los matices, no tienen en cuenta las consecuencias de sus descubrimientos y consideran obligación profesional cambiar de opinión. Los políticos generalizan, adaptan sus declaraciones al contexto, manejan dinero público y pastorean intereses.

Lo que estamos viendo en Copenhague es un espectáculo político en el que los dirigentes de los países más importantes del mundo intentan invocar un serio riesgo para el planeta entero que está basado en observaciones y predicciones científicas. Una receta para el caos.

Consecuencias para la Humanidad

En el fondo, la cuestión es simple: si el clima planetario se calienta por culpa de las emisiones de CO2 producidas por la Humanidad, las consecuencias serán graves, sobre todo para la Humanidad.

El aumento de temperaturas tendrá todo tipo de repercusiones, desde los cambios en las zonas de cultivos al aumento del nivel del mar, desde modificaciones en la distribución de agua dulce hasta variaciones de los patrones de tormentas y huracanes, que supondrán graves problemas para muchos países y cambiarán el equilibrio de poder actual.

La única forma de mitigar estos catastróficos problemas futuros es limitar nuestras emisiones de CO2 a la atmósfera, para lo cual hay que modificar la base energética de la economía en la que se basa nuestra civilización: el carbón y el petróleo.

Lo cual habrá que hacer de todas formas, dado que sabemos que ambos recursos no son infinitos.

La cuestión es que semejante cambio de la planta energética mundial tiene costes, y también tiene ganadores y perdedores.

El negacionismo del calentamiento global

Entre los claros perdedores están las empresas y países que hoy más ganan con la generación de energía que emite CO2 a la atmósfera. Lo cual explica que exista un numeroso contingente de científicos/políticos bien organizado y financiado que pone en duda todos y cada uno de los elementos de ciencia en los que se basa el proceso, desde la existencia misma del calentamiento hasta su grado, su futuro, su origen en las actividades humanas o la posibilidad de mitigarlo en la práctica.

Una de sus herramientas de acción política es precisamente acusar a quien defiende la realidad del calentamiento global antropogénico de formar parte de una conspiración con fines políticos.

Además, se producen nuevos desequilibrios entre países que complican las ya complejas relaciones entre las naciones más y menos desarrolladas. Los países más ricos expulsan y han expulsado más gases de efecto invernadero, por lo que son más responsables de la situación, además de más capaces de enfrentar sus consecuencias.

Sus tecnologías son, además, vitales para el cambio de planta energética, y por tanto está en una posición privilegiada.

Los países en vías de desarrollo e ven desproporcionadamente afectados por las consecuencias de la subida de temperaturas, y en muchos casos exigen poder aumentar sus hoy escasas emisiones de CO2, debidas sobre todo a la ausencia de industria y a su reducido nivel de vida.

Añádanse las posturas ecologistas, algunas de las cuales propugnan un cambio radical de modelo económico y la forma de vida que elimine el carbón y el petróleo de la ecuación.

Todo esto hace que la política del cambio climático sea un complejo guirigay de enfrentamientos políticos múltiples en la que se utilizan todo tipo de armas dialécticas, desde el negacionismo más extremo a los sutiles matices que camuflan intereses políticos o económicos de empresas o países concretos. En lo único que coinciden todos es en arrojar sombras de duda sobre los datos de la ciencia.

Todo el mundo desprecia los datos que no le interesan, y acusa a sus adversarios de incapacidad para demostrar la Verdad del Cambio Climático Antropogénico.

Noy hay verdades absolutas

Lo cierto es que la ciencia climática, como cualquier otra ciencia, no puede (no debe) proporcionar verdades absolutas, porque no es así como funciona el método científico.

Lo único que hay son datos complejos, reconstrucciones difíciles de comprender, modelos abstrusos y fuertes discusiones alejadas de lo políticamente correcto (un ejemplo es el famoso y polémico Climategate).

No hay certezas, porque la ciencia no trabaja con ellas. Los políticos van a tener que tomar sus decisiones con los imperfectos y cambiantes datos de que disponemos hoy, evaluando su grado d certidumbre (variable) y los peores riesgos que indican (catastróficos).

Al fin y al cabo para eso pagamos a los políticos: para que tomen decisiones son datos ciertos al 100%.

Porque cuando tenemos verdades absolutas, es fácil tomar decisiones. Copenhague es significativo más porque demuestra que el proceso de Kioto sigue vivo que por los resultados (seguramente magros) que se puedan obtener.

Fuente;

RTVE (España)

Copenhague: Guía Ràpida


Lunes, 07 de diciembre de 2009

Copenhague:

Guía rápida


Las desavenencias entre países ricos y pobres marcarán los debates en Copenhague, con la UE, EE. UUy China entre los actores principales. He aquí algunas claves del debate.

¿El acuerdo que se obtenga en Copenhague sería vinculante?

No se prevé aprobar un tratado internacional, que sería el instrumento jurídico que haría vinculantes y obligatorios los compromisos (por tratarse de derecho internacional). Se espera alcanzar un pacto político, que a lo largo del año próximo pueda convertirse en tratado. EE. UU., China e India se han resistido a asumir compromisos vinculantes. Pero la UE cree, pese a todo, que si se da un acuerdo total en Copenhague y es adoptado en el marco de la Convención de Cambio Climático "eso ya vincula a las partes", dice Teresa Ribera, secretaria de Estado de Cambio Climático.

¿Cómo se materializan luego los acuerdos en el plan nacional?

Un tratado internacional requiere la ratificación posterior de los gobiernos, responsables de llevar a cabo las políticas sobre reducción de gases invernadero. Los planes contra el cambio climático de los gobiernos incluyen estrategias para impulsar el ahorro y la eficiencia de la energía (en vehículos, industrias, hogares) o el fomento de las energías renovables alternativas a los combustibles fósiles. La combustión de carbón, el petróleo (y sus derivados) y gas, por este orden, son las fuentes que generan más gases invernadero.

¿Son sancionables los incumplimientos del acuerdo?

El protocolo de Kioto sólo exige reducir los gases invernadero a 37 países ricos (un 5,2% de media para el periodo de cumplimiento 2008-2012 con respecto a 1990). Si un país (o la UE) no cumple lo asumido, al acabar ese primer periodo de cumplimiento tendrá la obligación de cubrir ese déficit o exceso de emisiones y un 30% adicional en el periodo de cumplimiento; y se le suprime la posibilidad de comprar derechos de emisión.

¿Qué gases están regulados?

Kioto limita las emisiones de seis gases de efecto invernadero: el dióxido de carbono (CO ), óxido 2 nitroso (N O), metano (CH ) 2 4 y otros tres gases de menor incidencia hexafluoruro de azufre (SF ), los hidrofluorocarbonos 6 (HFC) y los perfluorocarbonos (PFC).

¿Qué nuevas metas plantean los países ricos para el 2020?

La UE ha asumido recortes del 20% en el 2020 respecto a 1990, y el presidente Obama llevará una oferta para recortarlas un 17% pero respecto al año 2005 (con lo que, en la práctica la reducción sería de sólo un 3% sobre la referencia de 1990).

¿Por qué China ha prometido un tipo de meta diferente a la de los demás?

China alega que no puede fijar objetivos de reducción en términos absolutos porque las emisiones per cápita son más bajas que las de los países industrializados. Y dice que tendrá que incrementarlas para impulsar su economía y alcanzar los mismos estándares de bienestar que las naciones ricas. Por eso, habla de reducir - para el 2020 con respecto al 2005-entre un 40% y un 45% la intensidad energética, es decir, las emisiones de CO por 2 unidad de producto interior bruto. El 70% de sus gases procede de la producción de electricidad en plantas térmicas de carbón.

¿Es realmente ambicioso el plan de China?

No. China ha elegido el año 2005 como punto de referencia para medir su intensidad energética; pero ya ha reducido la intensidad energética en los últimos cuatro años. Recortar estos gases entre un 40% y un 45% es mantener este recorte en el mismo nivel que hasta ahora. PricewaterCoopers prevé que esa meta hará que las emisiones de China aumentarán de 4,8 a 6,9 toneladas per cápita para el 2020.

¿Las promesas de China, EE. UU o India mejoran las expectativas de de la cumbre?

Sí, por cuanto hasta poco antes de la conferencia no había estas ofertas sobre la mesa. China yEE. UU. suman el 42% del total de emisiones mundiales.

¿Cuáles son los puntos más espinosos para el acuerdo?

No está claro que EE. UU. o China se avengan a firmar un texto de acuerdo que comporte compromisos vinculantes con vista al futuro tratado. Podrían invocar el carácter voluntario de su plan si les resulta muy costoso llevarlo a cabo. La otra gran cuestión que se dirimirá es cuánto dinero van a poner las naciones industrializadas para ayudar a las naciones pobres a adaptarse al cambio climático y hasta qué punto están dispuestas a facilitar la transferencia tecnológico para ayudarles a conseguir la transición hacia una economía baja en carbono. Además, la UE pide más esfuerzos a EE. UU. mientras los países emergentes rechazan el objetivo de reducción del 50% para el 2050, que sí han asumido ya la UE y el G-8.

Fuente:

La Vanguardia (España)

Copenhague: Medidas y Costos

Lunes, 07 de diciembre de 2009

Copenhague:

Medidas y Costos


No deja de ser una casualidad que Obama vaya a Oslo a recibir el Nobel de la Paz el próximo jueves, mientras cerca, en Copenhague (donde también estará el presidente de EE UU), se celebra a partir de hoy y durante 12 días una de las más decisivas reuniones sobre el futuro del planeta en relación a un cambio climático (CC) que le amenaza con fenómenos como la variación de las temperaturas, el aumento del nivel del mar, fenómenos meteorológicos más extremos, disminución de la superficie de los glaciares, pérdida de la biodiversidad, aumento de la probabilidad de enfermedades infecciosas o movimientos masivos de las migraciones. Obama sustituye en ese galardón -con el intervalo del ex primer ministro finlandés, Martti Ahtisari- al ex vicepresidente de EE UU, Al Gore, por su divulgación sobre las consecuencias del CC, y al Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés), un grupo creado por la ONU hace más de dos décadas, con dos millares de científicos de todas las tendencias que evalúan el riesgo de CC originado por las actividades humanas. El IPCC relaciona las decisiones públicas con la comunidad científica.

¿Qué sabemos del CC?: que hay una subida de la temperatura media mundial y de la altura media del mar; que baja constantemente la cubierta de nieve del hemisferio norte; que hay alteraciones climáticas que conllevan serios impactos en el ambiente planetario y en el sistema socioeconómico; que las fuentes de los gases de efecto invernadero son la quema de combustibles, los procesos industriales, la agricultura, la deforestación, el turismo o la vivienda, es decir, la acción del hombre; y que los efectos de esas emisiones sobre el sistema climático son independientes del país en que se encuentra la fuente, por lo que requieren soluciones multilaterales y globales.

La cumbre de Copenhague no es sólo una reunión para resolver un problema ambiental, sino en la que se van a repartir los poderes en el nuevo orden económico internacional, con una presencia estratégica de los países emergentes, sobre todo China, India, Brasil o Rusia. De ella puede salir un acuerdo global políticamente vinculante en todos los ámbitos de la negociación (sobre todo en la reducción de gases de efecto invernadero y en la financiación necesaria para la misma), que dará lugar a un calendario en el que los elementos del pacto serán transformados en un instrumento jurídicamente vinculante.

En la negociación hay dos aspectos que superan a los demás: el concierto multilateral puro y duro, y la negociación particular entre EE UU y China, lo que indica el papel central que va adquiriendo este último país en el concierto internacional. Uno no va a avanzar sin el otro de una manera u otra. De hecho, tras la reciente visita de Obama a China, EE UU anunció sus objetivos para la cumbre de Copenhague (una reducción de los gases del 17% en 2020 respecto a los emitidos en el año 2005), y un día después China hizo lo propio. En cuanto a la negociación multilateral, parte de reducir las emisiones globales en un 50% en el año 2050 respecto a las de 1990, para que disminuyan las probabilidades de que la temperatura media global no aumente más de dos grados. Europa se ha comprometido a disminuir sus emisiones en un 20% en el año 2020 respecto a 1990 de manera independiente, objetivo que podría aumentar al 30% en caso de que se alcanzase un acuerdo suficientemente ambicioso en Copenhague. Los países en desarrollo son renuentes a que se establezcan cifras globales de reducción porque entienden que ellos no han generado el problema al emitir muchos menos gases que los industrializados, y sin embargo son los que más están sintiendo ya los efectos del CC. En cuanto a la financiación, hay un baile de cifras: la Comisión Europea, por ejemplo, estima que las necesidades globales para la reducción de emisiones y las necesidades de adaptación serán de 100.000 millones de euros al año.

Los dirigentes del mundo tienen la oportunidad de corregir una tendencia maligna del cambio de clima en el planeta. Ya no se trata de polemizar sobre si hay o no CC y las causas de este cambio, suficientemente contrastadas, sino las medidas que hay que tomar y los costes (y su reparto) que se están dispuestos a asumir.

Fuente:

El País (España)

Las diez especies más amenazadas


Lunes, 07 de diciembre de 2009

Las diez especies más amenazadas

Los tigres, los osos polares, la morsa del Pacífico, el atún rojo, el pingüino de Magallanes, la tortuga laúd, el gorila de montaña, la mariposa monarca, el rinoceronte de java y el panda gigante son las especies más amenazadas del planeta, según revela el informe 'Las diez especies más amenazadas en 2010' de WWF.


"Tenemos una oportunidad única para evitar que algunos de los animales más espléndidos del mundo se extingan. Exhortamos a todos aquellos que quieran vivir en un mundo donde existan los tigres, osos polares y pandas, que tomen como resolución de año nuevo el salvar a estos increíbles animales antes de que sea demasiado tarde", dijo la directora de Conservación de Especies de WWF, Sybille Klenzendorf.

Así por ejemplo, estudios recientes indican que puede haber tan sólo 3.200 tigres (Panthera tigris) en su hábitat natural. Estos animales tigres ocupan menos del 7% del territorio original, el cual ha disminuido un 40% durante los últimos 10 años. La acelerada deforestación y la caza desmedida pueden conllevar a su extinción, como ya sucedió con el tigre de Java y de Bali.

El mar de Chuckchi y el mar de Bering en el Ártico son el hogar de la morsa del Pacifico (Odobenus rosmarus divergens), una de las principales víctimas del cambio climático. En septiembre de este año se encontraron cerca de 200 morsas muertas en la costa del mar Chuckchi, Alaska. Estos animales dependen de las capas de hielo flotante para descansar, dar a luz, amamantar y proteger a sus crías de los depredadores.

Por su parte, el rinoceronte de Java (Rhinoceros sondaicus), en estado crítico de extinción en la Lista Roja del IUCN (2009), es considerado el mamífero más grande en peligro de extinción a nivel mundial, con una población total de 60 animales.

Delicada es también la situación de los millones de delicadas mariposas monarcas (Danaus plexippus) que cada año emigran de Canadá y el Norte de los Estados Unidos para pasar el invierno en los bosques de México. La conservación y protección efectiva del bosque de oyamel y pino de altitud en México es esencial para la supervivencia de los lugares de hibernación de estos insectos, en peligro de extinción.

En España, además de compartir el problema mundial del atún rojo (Thunnus thynnus), podemos destacar la presencia del felino más amenazado del Planeta, el lince ibérico. Este animal cuenta con tan sólo doscientos ejemplares en todo el mundo, localizados entre Sierra Morena y Doñana.

Fuente:

Muy Interesante
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