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21 de septiembre de 2009

¿Anticonceptivos contra el Cambio Climático?

Lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Anticonceptivos contra el Cambio Climático?

En Conocer Ciencia no creemos que la salida al cambio climático pase por frenar la resión demográfica. Esto nos recuerda un graffithi que vimos en una pared de Lima (capital de Perú): "Combata el hambre: Cómase un pobre", en otras palabras "Combata la pobreza suprimiendo los pobres".


A medida que la brecha asciende entre ricos proxenetas del sistema y pobres carentes de satisfacción de sus más mínimas necesidades, las políticas dirigidas desde los centros de poder -como Washington- hacia los países marginales o subdesarrollados, se centran en la reducción de los beneficios hacia las poblaciones de estos últimos.

En este tejido de falencias sociales y económicas agudizadas por las acciones o inacciones de las clases poderosas, el sistema -que produce con su avance mayores desigualdades- plantea una solución al tema: la planificación familiar.

En los días que corren, 923 millones de personas padecen hambre y las cifras continúan su curso sin que exista un freno que logre disminuir el sufrimiento y la desidia por la atraviesan estos seres.

En este aspecto, la solución sostenida desde las grandes potencias hegemónicas no recae en el replanteamiento de las estructuras sociales y económicas internacionales que generan desocupación y miseria, sino que -por el contrario- se basa en el simplismo de reducir la cantidad de nacimientos para evitar la procreación de “nuevos pobres”.

Ahora, haciendo un "calentado" o un "refrito" con la historia, intentan convencernos a nosotros (siempre nosotros: los pobladores d elos países pobres) de que el Calentamiento Global no verá su solución cuando los países desarrollados (con China y EE.UUU. a la cabeza) reduzcan sus emisiones sino ¡cuando nosotros tengamos menos hijos!

Leer para creer:


Según la revista médica The Lancet, la generalización de programas de contracepción en los países con menos recursos y la mejora de los ya existentes en los países desarrollados es la mejor opción para frenar la presión demográfica sobre el medio ambiente y colaborar en la lucha contra el cambio climático.

Según afirma un editorial de la publicación, cerca de 200 millones de mujeres en todo el mundo desean hacer uso de anticonceptivos, pero no disponen de los medios para hacerse con ellos, ya sea por barreras económicas, ideológicas o religiosas. Pero más allá de las creencias individuales, advierten, "la contracepción ha entrado ahora en otro territorio, el de combatir la crisis medioambiental".

El artículo revela que un estudio que será publicado próximamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) evidencia que 37 de 40 de los países menos desarrollados relacionan directamente el aumento demográfico y el cambio climático, pero que sólo seis de ellos reconocen la planificación familiar como una estrategia clave para luchar contra este fenómeno meteorológico. Y sugiere que la conferencia sobre el calentamiento global que tendrá lugar a finales de año en Copenhague es un marco perfecto para reconocer la importancia de mejorar la salud reproductiva y construir una nueva táctica contra el cambio climático basada en los seres humanos.

Fuentes:

Muy Interesante

BBC en español

La alimentación como medio de dominación


Martes, 22 de septiembre de 2009

La alimentación como medio de dominación

Es muy probable que a todos nosotros nos enseñaron a rezar el Pdre Nuestro y a implorar "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy". Es decir nos enseñaron a pensar que los alimentos que necesitamos para subsistir dependen d ela voluntad divina; esta concepción no tiene asidero científico.

El proceso que permite a un alimento llegar hasta la mesa de quien lo come es arduo y complicado. El mismo depende de una serie de procesos, pero también de muchos intereses. La alimentación de la Humanidad se debe enfocar desde un análisis filosófico-político, sociológico, e incluso moral.

Miguel Ángel Pérez Pirela nos regala este sabroso, y nutritivo, artículo:


Plantea Bourdieu “Eso que me gusta y eso que encuentro bueno es, de hecho, eso a lo que estoy acostumbrado a comer; eso que consume mi clase social de origen”. La gastronomía es entonces reenviada a un proceso de distinción, a partir del cual las élites afirman su diferencia con relación a las otras clases”.

Es innegable que uno de los signos de diferenciación entre las clases está determinado no solamente por eso que se come, sino también por cómo y dónde se come. Es erróneo por ello pensar que se pueden realizar elecciones culinarias y dietéticas sólo a partir de una supuesta autonomía contemporánea. Eso que comemos depende de fuertes determinaciones sociales, no sólo a nivel cultural, sino también a nivel económico y social: “En los años de 1940, en Estados Unidos, Lewin mostró que la consumición de un producto, y de forma más general las elecciones alimentarias, no dependen de decisiones individuales, sino del resultado de una serie de interacciones sociales. Para que un alimento sea consumido por un individuo, es necesario que el mismo llegue a él”.

Ese punto es esencial para el análisis filosófico-político, sociológico o incluso moral de la alimentación. El proceso que permite a un alimento llegar hasta la mesa de quien lo come es arduo y complicado. El mismo depende de una serie pasos, pero también de muchos intereses.

Según Poulain “Los análisis de los movimientos que atraviesan el espacio social alimentario (deslocalización y relocalización, de la alimentación, transformación de las prácticas, desarrollo de la obesidad, exacerbación de los sentimientos de crisis…) muestran cómo la necesidad biológica de comer y la expresión del hambre son socialmente modeladas” […] La alimentación… es siempre a la vez socialmente construida y biológicamente determinada. Los modelos alimentarios aparecen como el resultado de una larga serie de interacciones entre lo social y lo biológico, como la agregación compleja de conocimientos empíricos.

Desde la siembra, cosecha o producción de un alimento, pasando por su distribución y, más tarde su venta, servir un plato de arroz en una mesa cualquiera implica un sistema que no puede ser pasado por alto. Sistema a partir del cual pueden, por una parte satisfacerse las necesidades de un pueblo o sociedad o, por otra, hacerlo dependiente de normas de producción y distribución impuestas. De hecho, es innegable que fenómenos alimentarios acaso inexplicables, a nivel de desigualdad de la distribución de los alimentos y de la calidad de los mismos, son en ocasiones producto de dicho sistema.

A la luz de lo antedicho, cómo explicar, por ejemplo, el hambre en ciertas regiones del planeta. El hambre es, claro está, un hecho biológico, pero también un fenómeno social, político y sobre todo moral. Audrey Richards “considera que el hambre es el principal factor determinante en las relaciones humanas, primero que todo en el seno de la familia, y más tarde en los grupos sociales más amplios, el pueblo, un grupo de edad o estados políticos”.

Todo ello nos permite entonces comprender la importancia y el rol que posee la alimentación en las relaciones humanas. La misma estructura al individuo en ámbitos tan trascendentales que tocan, por ejemplo, la alimentación que la madre ofrenda al hijo que –de hecho educa y forma en él una identidad– hasta la utilización de la misma como un arma mortal de guerra en conflictos entre pueblos.

Hoy día nos encontramos delante de una postura capitalista y neoliberal que reduce el alimento a mera mercancía.
De hecho, notamos una actividad alimentaria que, cada vez más, es acaparada por la industria agroalimentaria y que coloca la sociedad en una posición de pasividad en relación a las modalidades que han de ponerse en práctica y vivirse en el mundo de la alimentación.

Como afirma Poulain, en su obra "Sociologies de l’alimentation", las cada vez más grandes cadenas de alimentación con sus enormes ciclos de distribución, aunados a una concentración y monopolización de las actividades que realizan, “separan los consumidores del origen natural de los productos, los cortan de su ambiente social tradicional”.

A partir de 1930 a nivel planetario cambios sociológicos sin precedentes modificaron los modos de vida y sobre todo trastocaron fundamentalmente los lazos que unían los consumidores a los alimentos: producción, transformación y comercialización alimentaria organizaron definitivamente, estructuraron y dieron ritmo a la sociedad rural; los paisajes mismos de los países se transformaron a lo largo de los ciclos de producción; el alimento se convirtió poco a poco en simple mercancía, y la gran distribución dio nacimiento al consumidor; al inicio de los años 1960, los supermercados hacen su aparición y toman, en una generación, una posición dominante.

Como consecuencia de la pérdida de contacto con la filial de producción, el alimento se transforma en un simple objeto de consumo sobre el cual reinan los ‘jefes de productos’ y los ‘especialistas en marketing’.

De todo ello surge un fenómeno tan sintomático como el de el hambre: “Comida en abundancia, pero de menos en menos identificada, conocida y sobre todo de más en más angustiante".

Se deja de un lado el hecho que comer es también un acto que une al hombre con la naturaleza, con lo real. La cocina y las costumbres de mesa de una sociedad son una manera original de organizar las relaciones entre la naturaleza y la cultura. Industrializada, la comida suscita interrogantes, que pueden rápidamente transformarse en angustias. ¿De dónde proviene ésta? ¿De cuáles transformaciones fue objeto? ¿Por quién fue manipulada?

Estamos hablando entonces de una separación cada vez más neta entre el hombre y su alimento que se ve reflejada en un desconocimiento de eso que se está comiendo. Dicho desconocimiento afecta de forma directa la percepción del consumidor en relación con eso que come, dando como resultado natural una desconfianza en los productos alimentarios.

Ello se radicaliza a la luz de los escándalos que a partir de los años setenta se han ido dando: en 1968, los movimientos ecologistas ya criticaban la “comida industrial”; en 1970 el ternero y el pollo con hormonas están en el tapete; en 1996 la crisis de la vaca loca y en 2006 los temores de la gripe aviar.

En fin, Como comenta Fischler en su libro El omnívoro, “Si no sabemos eso que comemos, no sabremos en qué nos transformaremos y no sabremos quiénes somos”.

Plantea Bourdieu “Eso que me gusta y eso que encuentro bueno es, de hecho, eso a lo que estoy acostumbrado a comer; eso que consume mi clase social de origen”. La gastronomía es entonces reenviada a un proceso de distinción, a partir del cual las élites afirman su diferencia con relación a las otras clases”.

Es innegable que uno de los signos de diferenciación entre las clases está determinado no solamente por eso que se come, sino también por cómo y dónde se come. Es erróneo por ello pensar que se pueden realizar elecciones culinarias y dietéticas sólo a partir de una supuesta autonomía contemporánea. Eso que comemos depende de fuertes determinaciones sociales, no sólo a nivel cultural, sino también a nivel económico y social: “En los años de 1940, en Estados Unidos, Lewin mostró que la consumición de un producto, y de forma más general las elecciones alimentarias, no dependen de decisiones individuales, sino del resultado de una serie de interacciones sociales. Para que un alimento sea consumido por un individuo, es necesario que el mismo llegue a él”.

Ese punto es esencial para el análisis filosófico-político, sociológico o incluso moral de la alimentación. El proceso que permite a un alimento llegar hasta la mesa de quien lo come es arduo y complicado. El mismo depende de una serie pasos, pero también de muchos intereses.

Según Poulain “Los análisis de los movimientos que atraviesan el espacio social alimentario (deslocalización y relocalización, de la alimentación, transformación de las prácticas, desarrollo de la obesidad, exacerbación de los sentimientos de crisis…) muestran cómo la necesidad biológica de comer y la expresión del hambre son socialmente modeladas” […] La alimentación… es siempre a la vez socialmente construida y biológicamente determinada. Los modelos alimentarios aparecen como el resultado de una larga serie de interacciones entre lo social y lo biológico, como la agregación compleja de conocimientos empíricos.

Desde la siembra, cosecha o producción de un alimento, pasando por su distribución y, más tarde su venta, servir un plato de arroz en una mesa cualquiera implica un sistema que no puede ser pasado por alto. Sistema a partir del cual pueden, por una parte satisfacerse las necesidades de un pueblo o sociedad o, por otra, hacerlo dependiente de normas de producción y distribución impuestas. De hecho, es innegable que fenómenos alimentarios acaso inexplicables, a nivel de desigualdad de la distribución de los alimentos y de la calidad de los mismos, son en ocasiones producto de dicho sistema.

A la luz de lo antedicho, cómo explicar, por ejemplo, el hambre en ciertas regiones del planeta. El hambre es, claro está, un hecho biológico, pero también un fenómeno social, político y sobre todo moral. Audrey Richards “considera que el hambre es el principal factor determinante en las relaciones humanas, primero que todo en el seno de la familia, y más tarde en los grupos sociales más amplios, el pueblo, un grupo de edad o estados políticos”.

Todo ello nos permite entonces comprender la importancia y el rol que posee la alimentación en las relaciones humanas. La misma estructura al individuo en ámbitos tan trascendentales que tocan, por ejemplo, la alimentación que la madre ofrenda al hijo que –de hecho educa y forma en él una identidad– hasta la utilización de la misma como un arma mortal de guerra en conflictos entre pueblos.

Hoy día nos encontramos delante de una postura capitalista y neoliberal que reduce el alimento a mera mercancía.
De hecho, notamos una actividad alimentaria que, cada vez más, es acaparada por la industria agroalimentaria y que coloca la sociedad en una posición de pasividad en relación a las modalidades que han de ponerse en práctica y vivirse en el mundo de la alimentación.

Como afirma Poulain, en su obra "Sociologies de l’alimentation", las cada vez más grandes cadenas de alimentación con sus enormes ciclos de distribución, aunados a una concentración y monopolización de las actividades que realizan, “separan los consumidores del origen natural de los productos, los cortan de su ambiente social tradicional”.

A partir de 1930 a nivel planetario cambios sociológicos sin precedentes modificaron los modos de vida y sobre todo trastocaron fundamentalmente los lazos que unían los consumidores a los alimentos: producción, transformación y comercialización alimentaria organizaron definitivamente, estructuraron y dieron ritmo a la sociedad rural; los paisajes mismos de los países se transformaron a lo largo de los ciclos de producción; el alimento se convirtió poco a poco en simple mercancía, y la gran distribución dio nacimiento al consumidor; al inicio de los años 1960, los supermercados hacen su aparición y toman, en una generación, una posición dominante.

Como consecuencia de la pérdida de contacto con la filial de producción, el alimento se transforma en un simple objeto de consumo sobre el cual reinan los ‘jefes de productos’ y los ‘especialistas en marketing’.

De todo ello surge un fenómeno tan sintomático como el de el hambre: “Comida en abundancia, pero de menos en menos identificada, conocida y sobre todo de más en más angustiante".

Se deja de un lado el hecho que comer es también un acto que une al hombre con la naturaleza, con lo real. La cocina y las costumbres de mesa de una sociedad son una manera original de organizar las relaciones entre la naturaleza y la cultura. Industrializada, la comida suscita interrogantes, que pueden rápidamente transformarse en angustias. ¿De dónde proviene ésta? ¿De cuáles transformaciones fue objeto? ¿Por quién fue manipulada?

Estamos hablando entonces de una separación cada vez más neta entre el hombre y su alimento que se ve reflejada en un desconocimiento de eso que se está comiendo. Dicho desconocimiento afecta de forma directa la percepción del consumidor en relación con eso que come, dando como resultado natural una desconfianza en los productos alimentarios.

Ello se radicaliza a la luz de los escándalos que a partir de los años setenta se han ido dando: en 1968, los movimientos ecologistas ya criticaban la “comida industrial”; en 1970 el ternero y el pollo con hormonas están en el tapete; en 1996 la crisis de la vaca loca y en 2006 los temores de la gripe aviar.

En fin, Como comenta Fischler en su libro El omnívoro, “Si no sabemos eso que comemos, no sabremos en qué nos transformaremos y no sabremos quiénes somos”.

Fuente:

Rebelion.org

Caramelos de Medusa


Lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Qué es una medusa?


Las medusas (también llamadas aguamalas o aguavivas) son organismos marinos pertenecientes al filo Cnidaria; son pelágicos, de cuerpo gelatinoso, con forma de campana de la que cuelga un manubrio tubular, con la boca en su extremo inferior, a veces prolongado por largos tentáculos cargados con células urticantes llamados cnidoblastos. Se caracterizan por su movilidad, y variabilidad mesoglea. Aparecieron hace unos 500 millones de años.

Para desplazarse por el agua se impulsa por contracciones rítmicas de todo su cuerpo; toma agua, que ingresa en su cavidad gastrovascular y la expulsa, usándola como "propulsor".


Caramelos de Medusa

(Publicado originalmente en la página web de la revista española Muy Interesante). Estudiantes del Obama Fisheries High School han desarrollado un nuevo tipo de caramelo con un ingrediente secreto: polvo de medusa gigante.

Los estudiantes nipones llevaron ayer una muestra de su golosina a las dependencias de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) con la esperanza de que se incluya en el menú de los astronautas en el espacio.

Quienes lo han probado aseguran que el snack tiene un sabor a la vez dulce y salado. La receta: azúcar, almidón y polvo de la medusa gigante de Nomura (Nemopilema nomurai). Este polvo se obtiene cociendo al animal hasta convertirlo en una pasta, que luego se seca y se muele.

Fuente:

Muy Interesante

20 de septiembre de 2009

El Huarango y los bosques secos del sur peruano

Lunes, 21 de septiembre de 2009

El Huarango: El árbol madre de Ica (Perú)

La BBC le dedicó un especial al Huarango...

¿Qué es el Hurango (Prosopis Pallida)?

Prosopis pallida (sin. Prosopis limensis Benth.) es un árbol del género Prosopis. Sus nombres comunes son: algarrobo pálido, kiawe, huarango, bayahonda, algarroba.

Es un árbol espinoso leguminosa, muy invasor. Alcanza 10 m de altura. De madera dura, se usa para hacer muebles, y parquets. La corteza sirve para curtir cueros. La resina de su tronco se usa para teñir.

Tiene alta capacidad de infestación con renovales, muy espinoso, con flores verde amarillentas, y largas legumbres llenas de pequeñas semillas marrones. Es muy exitosa en propagarse invasivamente debido a su habilidad de reproducirse de dos maneras: produce grandes cantidades de semillas muy livianas de fácil dispersión, y se clona produciendo muchas plantas renovales (reproducción vegetativa) compitiendo con sombra con las plantas cercanas. Sobrevive muy bien a la extrema sequedad por su extremadamente largas raíces.

Lamentablemente, en el Perú el uso de la madera de algarrobo para producir carbón vegetal, muy usado en la elaboración del pollo a la brasa, está causando una grave deforestación que lleva a la desertificación del bosque seco tropical.

La nota llega vía BBC Mundo:


Niños en Ica aprenden sobre el huarango

Niños en Ica aprenden sobre el árbol que hace posible la vida en el desierto.

"Aunque no hable ni camine, es como un amigo que se preocupa por nuestra vida, un hermano que tenemos que cuidar".

Martín Noa tiene 13 años y vive en la ciudad de Ica, en el sur de Perú. El amigo del que habla es un ser extraordinario, capaz de sobrevivir y hacer posible la vida en uno de los desiertos más secos del planeta.

El arbol de huarango es nativo del Valle de Ica, la vasta franja de tierra entre los Andes y el Pacífico, donde la lluvia es prácticamente nula. Pero lo que según crónicas de los conquistadores fue alguna vez "un bosque impenetrable", es hoy apenas una serie de fragmentos dispersos y mínimos.

Restaurar los bosques secos del sur de Perú es un trabajo arduo y titánico, al que se ha avocado una iniciativa impulsada por Kew Gardens, el Jardín Botánico de Londres. El proyecto lanzará en los próximos meses dos libros, sobre biodiversidad y restauración, basados en experiencias propias de Ica.

La iniciativa ofrece no sólo un modelo para combatir el cambio climático en otros continentes. También utiliza formas pioneras de incorporar el talento de la juventud local, alimentar en los niños el amor por la naturaleza y transformar vidas, como la de Martín.

"Me enamoré del huarango"

La historia del proyecto denominado "Restauración de hábitats y uso sostenible en los bosques secos del sur de Perú", es una historia de pasiones y descubrimientos personales.

Oliver Whaley, ecólogo de Kew Gardens, el Jardín Botánico de Londres

Oliver Whaley: "El 99% del bosque original se ha perdido".

Fue hace más de una década que Oliver Whaley, ecólogo del Jardín Botánico de Londres y experto en restauración, llegó a Perú.

Amante de los ríos desde la niñez, Whaley quería cumplir su sueño de ir a la tierra donde nace el Amazonas.

En la selva contrajo una enfermedad tropical y como parte de su convalescencia pasó un tiempo en la zona de bosques secos, durmiendo durante meses debajo de un huarango.

"Me curé de la enfermedad, pero me enamoré del árbol de huarango", dijo Whaley a BBC Mundo. "Me di cuenta de que el bosque seco realmente necesitaba ayuda; en imágenes de satélite se veía claramente que el 99% del bosque original se había perdido. Lo que quedaba eran pequeñas reliquias de las que obtener semillas para replantar".

El increíble huarango

En el ecosistema iqueño, uno de los más frágiles del planeta, el huarango sobrevive por sus características únicas.

Alfonso Orellana, botánico intergrante del proyecto en Perú

Alfonso Orellana: "Ica es megadiverso e impredecible, como el resto de Perú".

"Hace algo increíble, tiene las raíces más profundas en el mundo, pueden medir hasta 70 metros”, explica Whaley. Esto le permite acceder a fuentes profundas de agua subterránea y "al traer agua a la superficie hace posible la vida de otras plantas también".

Las hojas funcionan además como atrapanieblas. Según explica Alfonso Orellana, joven botánico integrante del equipo peruano del proyecto, “tienen pilosidades, son pelitos que no se ven a simple vista. Esta superficie sirve como un captador de niebla que se condensa y se convierte en agua, goteando al suelo”.

El fruto del árbol, denominado huaranga, es altamente nutritivo. Whaley apunta que "las culturas precolombinas sobrevivían durante períodos de sequía comiendo solamente este fruto”.

Técnicas para regar

Integrantes del proyecto plantando huarangos

Se experimenta con diferentes técnicas para regar, incluyendo enterrar una botella de plástico.

"Al costado de la planta hacemos un hoyo e introducimos una botella de dos litros a la que le hicimos agujeritos y dejamos la boquita en la superficie. Cuando necesitamos regar abrimos la botella y echamos agua, que se va soltando poco a poco y llega directamente a las raíces, con lo que hay menos pérdida por evaporación", explica Alfonso Orellana.

El objetivo pasó a ser de restauración, una tarea infinitamente compleja."Nunca se puede plantar una especie única de árbol, es necesario plantar todos los hermanos y hermanas con los que está relacionado, como la acacia, la guayaba, el molle, entre otros".

"El pájaro que mantiene al huarango libre de plagas, por ejemplo, vive en otros arbustos y sin estos arbustos el árbol será defoliado una y otra vez".

Para Alfonso Orellana el árbol es "como una casa con gran cantidad de animales, como el fringilo o huaranguerito, un ave endémica que sólo vive en el bosque de huarango, o el zorro, fundamental para este bosque porque dispersa las semillas a través de sus heces".

El mayor desafío

Plantar las semillas de huarango es sólo una parte, según Whaley.

"La otra parte es sembrar las semillas en los niños, de modo que para ellos plantar un árbol sea algo normal que se tranforme de ahora en más en parte de su vida. Las dos partes deben ir juntas".

Martín Noa integra una brigada ecológica y aprendió a plantar árboles

Martín dice que "es muy bonita la experiencia de plantar un árbol y los chicos que no lo hagan se pierden de mucho".

Trabajando junto a la Asociación Para la Niñez y su Ambiente, ANIA, el proyecto llega de distintas formas a niños y adolescentes, que integran "brigadas ecológicas", plantan árboles en los terrenos de las escuelas y deciden por sí mismos qué sembrar en espacios marcados como "tierras de niños".

Martín integra una de la brigadas y asegura que su familia "se llevó un gran asombro".

"Cuando iba a plantar huarangos, mi abuelo me decía 'no plantes eso, porque no nos ayuda en nada'. Pero yo le dije, 'abuelo, estás muy mal, ese árbol nos ayuda y nos da alimento'. Ahora para cercar su chacra ha utilizado huarangos y espinos, y yo lo ayudé a plantar a mi abuelo".

Cada abril desde 2006 viene celebrándose también el "Festival del Huarango", una oportunidad para comunicar el mensaje de la biodiversidad del Valle de Ica y probar productos elaborados a partir del huarango.

Pollo a la leña

Desforestación en el Valle del Ica

Los carboneros cortan huarangos y los queman para obtener carbón.

Una de las mayores amenazas para el huarango es lo que Orellana define como una "problemática trágica, la destrucción de hábitats por el mismo poblador iqueño".

Los llamados carboneros cortan árboles para quemar madera y obtener carbón, que venden a un numero creciente de restaurantes locales en los que una de las especialidades del menú es el "pollo a la lena".

"No se dan cuenta que al talar el árbol están talando prácticamente un eslabón principal de todo el ecosistema".

Una solución sería tal vez promover el consumo en restaurantes que utilizan gas en lugar de carbón. Para Antonio Brack Egg, ministro de Medio Ambiente de Perú, se trata ante todo de "una cuestión de pobreza". "Los pobres tumban un árbol de huarango y venden la leña por ganar un par de centavos, lo que hay que generar es que los pobres puedan tener otras formas de empleo", afirmó a BBC Mundo. Brack Egg cita como ejemplos un programa con tejidos a través del PNUD para mujeres jóvenes en Nazca o la inclusión de poblaciones en los circuitos turísticos.

Antonio Brack Egg, ministro del Medio Ambiente de Perú (Gentileza: Ministerio de Medio Ambiente de Perú)

Para el ministro del Medio Ambiente, la tala es también "una cuestión de pobreza".

Con la recesión global, empresas de agroexportación que plantan espárragos, uvas y naranjas están despidiendo trabajadores, agravando la situación.

El ministro señala que la tala de bosques es también un problema de control y de corrupción, porque "tenemos una policía forestal muy débil, con muy pocos efectivos y hay una enorme corrupción en todo el país respecto al algarrobo en el norte, al huarango en Ica, etc".

Además de difundir la necesidad de conservar el huarango, el ministro asegura que una opción sería trabajar con los nuevos empresarios agrícolas para que "planten huarangos en los linderos de las parcelas, porque hay una industria de agroexportación muy grande".

Futuro

El proyecto de Kew ha producido en sus viveros unos 20.000 árboles y creado una reserva en Tunga. Inicialmente financiado por la Iniciativa Darwin -un programa del gobierno británico que ayuda a países ricos en biodiversidad y escasos en recursos financieros, se han obtenido fondos también de Trees for Cities, una ong con sede en Londres.

Parte de la tapa del libro "Plantas y Vegetación de Ica, Perú. Un recurso para la restauración y conservación".

Dos libros sobre biodiversidad y restauración serán lanzados en los próximos meses.

Dos libros serán distribuidos gratuitamente a escuelas, agricultores, municipios y comunidades. El primero sobre biodiversidad se titula: " Plantas y Vegetación de Ica, Peru . Un recurso para la restauración y conservación". El segundo se titula " Sembrando un futuro. Restauración y manejo sostenible de los bosques y la naturaleza de Ica, Perú". El objetivo es dar herramientas para replantar en armonía con la agricultura sustentable, poniendo énfasis en especies resistentes al cambio climático.

Pero Whaley sabe que el futuro del huarango depende en última instancia de la población local y de jóvenes como Alfonso Orellana, que asegura haber redescubierto la importancia del huarango.

"Antes de entrar al proyecto tenía la idea vaga de que era un árbol insigne para Ica, resistente a un clima extremo (...) Ahora le he dado la importancia de árbol madre; en un huarango veo una forma de vida que entrega más vida".

Dos libros del proyecto, que serán publicados en los próximos meses y distribuidos gratuitamente, permitirán que un público más amplio tenga las herramientas para ayudar a restaurar el ecosistema local.

El primero es una guía de las plantas y vegetación de Ica, con sus usos y conexiones culturales. El segundo, sobre restauración y manejo sostenible, incluye técnicas para germinar, regar y plantar.

"Un mensaje de esperanza"

Los beneficios del proyecto a largo plazo son claros para Brack Egg. "Como ministro del Medio Ambiente veo en forma sumamente positiva que un grupo de jóvenes se preocupen por reforestar árboles que tienen una función muy grande para conservar la fauna local y contener el avance del desierto".

La experiencia en Ica podría ayudar a otras regiones a combatir el impacto del cambio climático. "Si logramos replantar árboles aquí y aprendemos a hacerlo con la menor cantidad de agua posible, entonces podríamos ofrecer un modelo para el resto del mundo", señala Whaley. "America Latina podría lanzar un mensaje de esperanza para África".

El proyecto ya ha lanzado un mensaje de esperanza a jóvenes como Martín, que espera algún dia ir a la universidad y ser un "cuidador del medio ambiente".

Para Whaley, los niños son la gran esperanza. "Nunca puede dejarse un proyecto a menos que los niños estén plantando árboles, que lo disfruten y entiendan por qué lo hacen".

Las semillas no bastan para salvar al huarango. Es en la pasión de Martín, Alfonso y otros jóvenes vinculados al proyecto que el árbol madre de Ica tiene uno de sus mejores aliados.

Fuente:

BBC en español

19 de septiembre de 2009

Confirmado: Habrá Fenómeno del Niño el 2010


Sábado, 19 de septiembre de 2009

Senamhi confirma que habrá fenómeno de El Niño en el 2010

¿Qué es el Fenómeno del Niño?

En climatología se denomina El Niño a un síndrome climático, erráticamente cíclico, que consiste en un cambio en los patrones de movimientos de las masas de aire provocando, en consecuencia, un retardo en la cinética de las corrientes marinas "normales", desencadenando el calentamiento de las aguas sudamericanas; provoca estragos a escala mundial, afectando a América del Sur, Indonesia y Australia.

El nombre de "El Niño" se debe a pescadores del puerto de Paita que observaron que las aguas del sistema de Corrientes Peruana ó Corriente de Humboldt, que corre de sur a norte frente a las costas de Perú y Chile, se calentaban en la época de las fiestas navideñas y los cardúmenes o banco de peces huían hacia el sur, debido a una corriente caliente procedente del Golfo de Guayaquil (Ecuador). A este fenómeno le dieron el nombre de Corriente del Niño, por el Niño Jesús.

El nombre científico del fenómeno es Oscilación del Sur El Niño (El Niño-Southern Oscillation, ENSO, por sus siglas en inglés). Es un fenómeno con más de once milenios de historia climática.

Los niños más desastroso han sido los del 82-83 y 97-98.

El departamento de Piura es la región más afectada en el mundo por este fenómeno.

Acceda a múltiples recursos en la web del Fenómeno del Niño.

El siguiente video es una producción del diario El Comercio (Perú):




El próximo mes se conocerá su intensidad, pero se estima que sería entre leve y moderada. Primeras variaciones de la temperatura del mar se producirán entre octubre y noviembre. Ministerio de Salud prepara planes de contingencia para contrarrestar los efectos

Lo único que el presidente ejecutivo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Wilar Gamarra Molina, pudo decir ayer con absoluta certeza es que el próximo año no ocurrirá un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad, no al menos, del tipo catastrófico como los que se presentaron en las nefastas temporadas 1982-1983 o 1997-1998. Ahora falta definir si se tratará de un período lluvioso leve o moderado.

Para descubrir cómo será el próximo fenómeno de El Niño debemos esperar hasta el próximo mes. Según Gamarra, todavía se debe observar, entre otros factores, cómo se comporta en las próximas semanas el Anticiclón del Pacífico Sur, una zona de alta presión ubicada en el océano que genera vientos que gobiernan el clima en la costa peruana.

Sucede que para la segunda semana de octubre se espera el arribo de una onda Kelvin (una corriente de agua caliente) que viene desde Asia hasta nuestra costa. Esto podría producir un incremento en la temperatura del mar, si los vientos del anticiclón no la enfrían, para ponerlo en términos prácticos. La llegada de las ondas Kelvin ya nos indican que va a ocurrir un fenómeno. Esta última situación, además, se confirmaría con el posterior arribo de una segunda onda Kelvin, prevista para noviembre.



Cuestión de escenarios

Aunque Gamarra no se animó a aseverar que habrá un El Niño moderado, dijo que todo parece indicar que así será, si se basan en las condiciones que se presentan en este momento. Y de darse —estimó— la magnitud que tendría se parecería mucho a la que se observó entre 1986 y 1987.

Eso sí, el funcionario fue enfático al indicar que podría ser similar, mas no igual. Es decir, no ocurriría lo mismo que en 1987. El año es una referencia para que nos demos cuenta de que ese podría ser el escenario general.

¿Y qué pasó en 1987? Pues la situación estuvo bastante controlada. En la costa de Piura, por ejemplo, la temperatura mínima aumentó un promedio de dos grados, al igual que en la costa de Lambayeque y La Libertad. En algunos lugares de Tumbes y Cajamarca incluso hubo más frío de lo normal. Ciertamente la agricultura y la pesca sufrieron daños, pero en especies que son muy sensibles incluso a los cambios ligeros de temperatura.

En cuanto a las lluvias, definitivamente aumentaron, pero solo en focos muy puntuales de Piura, Tumbes y Loreto. No se presentaron con tanta fuerza en el resto del país.

El panorama en Lima y sus alrededores fue normal. Gamarra señala que en 1987 se vivió un verano habitual y los efectos del fenómeno pasaron casi inadvertidos. Aunque se produjeron lluvias en las partes altas, que ocasionaron el crecimiento del cauce del río Rímac, solo se presentaron algunos desbordes.

El Niño en otros litorales

Wilar Gamarra, director ejecutivo del Senamhi, explicó que la situación del Perú, por ubicación y factores como el anticiclón, es distinta a la de otros países. Por ejemplo, en EE.UU. ya se habla de El Niño.

Primeras acciones

El ministerio de Salud informó ayer que elaborará planes de contingencia e identificará escenarios y situaciones de emergencia relacionados con daños causados por el fenómeno de El Niño.

Fuente:

Primera Plana del Diario El Comercio (19/09/2009)

Miles mueren en EE.UU. por falta de seguro

Sábado, 19 de septiembre de 2009

Miles mueren en EE.UU. por falta de seguro

Cerca de 10 millones de inmigrantes, que viven y trabajan en los EE.UU., no cuentan son seguro médico.

Año tra año aumenta el número de personas que no cuentan con un seguro de salud.

45 millones de estadounidenses esperan el seguro médico de Obama.

Cerca de 45.000 personas mueren cada año en Estados Unidos debido a la falta de un seguro de salud y de una buena atención médica, según un estudio de la Facultad de Medicina de Harvard publicado esta semana.

Cirujanos operando.

Los científicos aseguran que la falta de seguro médico aumenta el riesgo de muerte.

"No tener seguro está vinculado al riesgo de muerte y éste es un riesgo elevado", dijo el doctor Andrew Wilper, autor del estudio.

"Cada día estamos perdiendo más estadounidenses debido a la falta de acción", agregó el doctor David Himmelstein, coautor del estudio y profesor de medicina en Harvard.

Los investigadores señalaron que los adultos estadounidenses que carecen de seguro de salud tienen un 40% más de riesgos de morir que aquellos que tienen cobertura.

Los resultados del estudio fueron dados a conocer en momentos en que el presidente Barack Obama ha intensificado una campaña para reformar el sistema de salud de Estados Unidos, con el fin de lograr una expansión de la cobertura y una reducción de los costos de atención.

clic Lea: ¿Mejoró la salud de Obama?

El estudio de Harvard, auspiciado por un fondo de investigación federal, fue publicado en el sitio de internet de la revista American Journal of Public Health.

Los resultados de la investigación generaron interés y críticas.

Factores

Los científicos de Harvard habían hecho un estudio previo en 2002, en el que concluyeron que cerca de 18.000 personas por año mueren debido a la falta de cobertura médica.

El doctor Himmelstein explicó que parte del creciente riesgo ahora se debe al incremento del número de personas que no tienen seguro.

Según la Oficina del Censo, alrededor de 46,3 millones de personas en Estados Unidos carecían de cobertura en 2008, cifra que muestra un incremento por sobre los 45,7 millones en 2007.

Y el científico agregó que otro factor es que existen menos lugares para que los que no poseen seguro obtengan una buena atención. Hospitales públicos y clínicas han cerrado o se han reducido en ciudades como Nueva Orleans y Detroit, entre otras.

Falta de prevención

La doctora Margaret Lewin, miembro de la American College of Physicians (Colegio Estadounidense de Médicos internistas) destacó que la falta de prevención es otro de los factores que inciden.

"Hay mucha gente en este país que, al no tener seguro, no va a los médicos por prevención o rutina, y muchas mujeres no se hacen la mamografía anual. Así, detectamos la enfermedad cuando ya es demasiado tarde", le explicó Lewin a BBC Mundo.

"La falta de prevención conduce a una muerte prematura. Es sentido común", acotó Ernest Youngblood, director ejecutivo de Navigator, empresa que diseña softwares para el cuidado de la salud.

Además, Lewin indicó que se registra una tendencia creciente de este problema, ya que la crisis económica llevó a que muchas personas perdieran su trabajo y por ende su seguro de salud.

Críticas

Sin embargo, según el sitio de internet HealthDay News, no todos están de acuerdo con los resultados de esta investigación.

El Centro Nacional para Análisis de Política, que se opone a la reforma del sistema de salud, manifestó que el estudio tiene muchos fallas.

"Las conclusiones de esta investigación se basan en una metodología errada y el riesgo de muerte se exagera de manera considerable", dijo su presidente John Goodman.

"Las personas fueron entrevistadas una sola vez y el estudio trata de vincular su situación respecto al seguro en aquel momento a su mortalidad una década después", manifestó.

Y añadió que, en el período posterior a esas entrevistas, los autores del estudio no supieron si los consultados tenían seguro o no, qué tipo de atención médica recibieron y cuál fue la causa de su muerte.

Por su parte, Lucien Wulsin, director del Proyecto Asegurar a los no Asegurados, señaló que aunque el estudio no examina la causa de muerte parece corrobo

Fuente:

BBC Ciencia & Tecnología
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