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6 de octubre de 2009

Experimentos: Telescopio casero (dos propuestas)






Martes, 06 de octubre de 2009

Experimentos:

Telescopio casero

Me escriben muchas personas preguntando sobre la construcción de un telescopio casero. En primer lugar quiero dar las gracias a los lectores del blog (tenemos un promedio de mil visitas diarias, lo que a mi parecer me satisface, pues hace tres años teníamos 1000 visitas ¡al mes!), asimismo gracias por escribir a nuestro correo.

En resumen los correos manifiestan tres aspectos en concreto: a) que tener un telescopio fue un sueño cuando eran niños y que ahora desean hacer realidad su fantasía, b) además muchos afirman sentir interes en revivir los descubrimientos de Galileo, c) y por añadidura en el verano, que se avecina, tendremos más noches despejadas: una gran oportunidad para observar el cielo nocturno.


Pues Conocer Ciencia le alcanza dos propuestas más para construir telescopios, una propuesta es para expertos y otra aficionados (es decir, no require poseer conociemitnos previos de óptica)...

1. Telescopio casero

Un telescopio de bajo costo y con materiales de fácil obtención. Con un tubo de PVC de 200 mm de longitud y dos lentes convergentes de 18 mm de distancia focal y dos lupas. El problema, como siempre, es obtener las lentes, si usted conoce perosnas que trabajen en ópticas la tarea será más sencillas, asimismo si udted vive en la capital (Lima) lo tendrá más fácil que si vive en provincias. Este es el video:



2. El telescopio más sencillo del mundo

Ahora usted tal vez se estará diciendo ¡vaya, que difícil!, ¡yo nunca fui bueno con las manos!, ¡y si no encuentro las lentes!... y esas cosas por el estilo. Bien pensando en ustedes, seres urbanos del siglo XXI: con poco tiempo y dinero, pero con deseos de experimentar (tal vez ustede,s y sus hijos) les presento el modelo que en Conocer Ciencia llamamos el tescopio más sencillo del mundo.

Tal vez se dirán que esto no es un telescopio, pero describe de manera sencilla y con pocos materiales (lente de relojero, lupa, botella de plástico, tijera y cinta adhesiva) el principio de cómo funciona un telescopio. Veamos:


Videos tu.tv

Mayores detalles en este blog.

¿Qué les parece?

Conocer Ciencia: Ciencia sencilla, ciencia divertida, ciencia fascinanate...


Leonardo Sánchez Coello
conocerciencia@yahoo.es

Nobel de Física por trasmisión de luz en fibras óticas de comunicación

Martes, 06 de octubre de 2009

Nobel de Física a los dominadores de la luz que llevaron a la comunicación por fibra óptica y la fotografía digital.

Charles Kao, William Boyle y George Smith pusieron en el Reino Unido y Estados Unidos las bases de múltiples aplicaciones prácticas en optoelectrónica.

¿Qué es la optoelectrónica?

La optoelectrónica es el nexo de unión entre los sistemas ópticos y los sistemas electrónicos. Los componentes optoelectrónicos son aquellos cuyo funcionamiento está relacionado directamente con la luz.

Usos

 Los tubos de rayos catódicos con los que funcionan los osciloscopios analógicos y los televisores, las pantallas de cristal líquido, los modernos sistemas de comunicaciones mediante fibra óptica. Los dispositivos optoelectronicos se denominan opto aisladores o dispositivos de acoplamiento óptico.


Dominaron la luz. Los científicos Charles K. Kao, Willard S. Boyle y George E. Smith, galardonados con el Premio Nobel de Física por sus investigaciones en optoelectrónica.- EFE

Tres veteranos científicos que lograron hace varias décadas dominar la luz y dieron lugar a aplicaciones prácticas en la electrónica y las comunicaciones, como los sensores de imagen de las cámaras digitales y la transmisión por fibra óptica a larga distancia, han obtenido el premio Nobel de Física. Charles Kao, nacido en China en 1933 y que trabajaba en los laboratorios de Standard, en el Reino Unido, puso las bases para una transmisión eficiente de una enorme cantidad de información a través de la luz por las fibras ópticas, sin la cual no existiría la comunicación casi instantánea como la de Internet. Se lleva la mitad del premio, dotado con 980.000 euros.

William Boyle (nacido en Canadá en 1924) y George Smith (nacido en 1930 en Estados Unidos) crearon en los Laboratorios Bell de Estados Unidos el circuito semiconductor de imagen CCD (Charged Coupled Device), el sensor que es la base de la fotografía digital y ha introducido los píxeles (unidades de información) en el lenguaje habitual. Por ejemplo, el telescopio espacial Hubble toma sus espectaculares imágenes a través de una avanzadísima cámara CCD. Estos científicos comparten la otra mitad del premio.

"Son inventos que han cambiado completamente nuestras vidas y también han proporcionado herramientas para la investigación científica", dijeron los representantes de la Academia de Ciencias sueca durante el anuncio del galardón, a las 11.45 en Estocolmo.

La tecnología CCD se basa en el efecto fotoeléctrico que predijo Albert Einstein, y que le valió el premio Nobel en 1921. Este efecto hace que la luz se transforme en señales eléctricas. El hecho de que permita captar imágenes sin recurrir a la película y en forma digital ha hecho explotar las posibilidades de la fotografía y el video, incluidas las científicas, y facilita la transmisión de las imágenes por las redes mundiales de comunicaciones, basadas en gran parte en la fibra óptica, de la que ya hay instalados 1.000 millones de kilómetros.

Fuentes:

El País (España)

Prensa Latina

BBC Ciencia

Ardi no es el ancestro humano más conocido

Martes, 06 de octubre de 2009

Ardi no es el ancestro humano más conocido

Autocrítica: Con una mente abierta, propia de la de un hombre de ciencias, en Conocer Ciencias practicamos la crítica y la autocrítica. Son conocidas nuestras posturas ante las multinacionales y los gobiernos por su responsabilidad en el calentamiento global, los transgénicos, la minería, etc. Pero si cometemos un error lo admitimos de inmediato.

Hace unos días nos dejamos llevar por el entusiasmo de una noticia publicada en diversos medios que anunciaban que Ardi era la
madre de la Humanidad, la noticia la pueeden chequear aquí. Y. Pero en realidad existen fósiles más antiguos como podemos leer en este artículo. Hacemos la corrección entonces y estaremos más antentos en publicaciones posteriores.


Ardi no es el ancestro humano más antiguo conocido. Da igual que lo hayan leído en la Prensa, escuchado por la radio o visto en la televisión. Quien diga eso o no se ha leído ni siquiera la nota de prensa del hallazgo -aquí la tienen en español- o no la ha entendido, además de ignorar los avances en el estudio de nuestros orígenes de casi dos décadas.Ardipithecus ramidus, especie de la que ayer se presentó en la revista Science el fósil más completo conocido -el esqueleto de una hembra-, vivió en África hace 4,4 millones, bastante después de la separación de los linajes del hombre y el chimpancé, que la genética sitúa entre hace 6 y 7 millones de años. Además de su valor científico, Ardi puede ser un fósil que con el tiempo alcance tanta o más importancia simbólica que la pequeña Lucy, cuyos huesos, por cierto, tuve oportunidad de ver hace dos semanas en Nueva York.

Los restos de Lucy, una Australopithecus afarensis, fueron descubiertos en Etiopía por Donald Johanson en 1974. Demostraba que ya hace 3,2 mllones de años había en África primates que caminaban erguidos, es decir, homínidos. Diecinueve años después, el equipo del paleoantropólogo Tim White encontró, también en Etiopía, huesos de un homínido muy primitivo, al que bautizó comoArdipithecus ramidus y que vivió hace 4,4 millones de años. Ardi forma parte de esta especie. Era una hembra, que pesaba alrededor de 50 kilogramos y medía unos 120 centímetros de altura. Del estudio de sus restos -la mayor parte del cráneo, manos, pies, extremidades y pelvis-, White y sus colaboradores deducen que ya no podemos considerar al último ancestro común de chimpancés y homínidos -que vivió millones de años antes- más parecido a los primeros que a los primeros de los segundos.

En los últimos diecisiete años, los hallazgos de restos de homínidos más antiguos que Lucy han llegado varias a las primeras páginas de los periódicos. El más célebre es Toumaï, que vivió en lo que hoy es Chad hace entre 6 y 7 millones de años, fue bautizado científicamente como Sahelanthropus tchadensis y presentado al mundo en 2002; un año antes, Brigitte Senut dio a conocer los restos deOrrorin tugenensis, también conocido como El hombre del milenio y de unos 6 millones de años de antigüedad; y no podemos olvidar el hallazgo del también anterior Ardipithecus kadabba. Este saber no es esotérico, en el sentido de oculto. Está a alcance de cualquiera en los libros de divulgación científica sobre nuestros orígenes y, para contextualizar las extraordinarias conclusiones del estudio de Ardi, lo recordaba ayer Ann Gibbons en las páginas de Science, en un artículo que incluye un gráfico que, por lo que se ve, tampoco casi ningún periodista ha visto:



Titulado 
Fósiles de la familila humana, el gráfico deja claro que Ardi no es el más antiguo y que le preceden SahelanthropusOrrorin y A. kadabba. Además, al pie se lee: "Rellenando un hueco.Ardipithecus es un enlace entre los primeros homínidos y los posteriores, como se ve en esta línea temporal que muestra los fósiles y taxones homínidos más importantes".

Y, sin embargo, los medios han titulado: "El antepasado más antiguo del hombre no era como los monos actuales""El mundo da la bienvenida a Ardi, nuestro antepasado más antiguo""Ardi, el antepasado de la familia humana más antiguo que se conoce""Presentada 'Ardi', el ancestro humano más antiguo conocido""'Ardi' releva a 'Lucy' como el ancestro común de humanos y grandes simios","Antes de 'Lucy' fue 'Ardi', el ancestro común del hombre y el chimpancé"...



Fuente:

El Correo Digital

5 de octubre de 2009

Nobel de Medicina a los padres de la telomerasa, la enzima de la juventud celular

Martes, 06 de octubre de 2009

Nobel de Medicina a los padres de la telomerasa, la enzima de la juventud celular

El galardón recae sobre una australiana, una estadounidense y un británico
Sus trabajos han permitido relacionar el envejecimieno con patologías como el cáncer




El Premio Nobel de Medicina 2009, que concede el Instituto Karolinska de Estocolmo, ha recaído este año en los descubridores de los telómeros y la enzima telomerasa. El jurado ha valorado los trabajos de 
Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak, en este campo cuyas implicaciones afectan tanto al proceso del envejecimiento como del cáncer.

Los telómeros son una estructura que protege el extremo de los cromosomas humanos y los protege del proceso de envejecimiento, es decir, se encargan de dar estabilidad a los cromosomas.

A medida que las células se van dividiendo, los telómeros (del griego 'telos', final; y 'meros', parte) se van acortando, algo que, por ejemplo, las células cancerosas contrarrestan produciendo una enzima denominada telomerasa, que les permite seguir sobreviviendo.

"Los descubrimientos de Blackburn, Greider y Szostak han añadido una nueva dimensión para la comprensión de la célula, han arrojado luz sobre los mecanismos de enfermedades y han estimulado el desarrollo de potenciales nuevas terapias", ha destacado sobre ellos el Instituto Karolinska.

Se da la circunstancia de que los científicos que descubrieron su existencia allá por los años 30, Hermann Joseph Muller y Barbara McClintock, también recibieron el premio Nobel, aunque por motivos diferentes de éste.

Aunque no fue hasta varias décadas después cuando Greider, entonces estudiante de doctorado, y su tutora, Blackburn, descubrieron la enzima telomerasa. A partir de ese hallazgo, Szostak identificó células de levadura con mutaciones que provocaban una reducción gradual de los telómeros, mientras Blackburn hizo mutaciones en el ARN (ácido ribonucleico) de la telomerasa y observó efectos similares en la tetrahymena (un tipo de protozoo), informa EFE. "La enzima telomerasa es un mecanismo básico para la vida", explica María Blasco, directora de Oncología Molecular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y especialista en este mismo campo. "No hay vida sin telomerasa, porque se encarga de mantener a la célula joven. Pero al mismo tiempo, esto que no es malo por sí mismo, también le permite mantener joven a una célula mutada, como lo son las tumorales".

Algunos investigadores comparan los telómeros con los extremos de los cordones de zapatos, el plástico que evita que se deshilachen, hasta que, con el uso, lentamente se van gastando y acortando.

Perfil de los premiados


Greider (a la derecha) y Blackburn. (Foto: AP)

Los tres premiados, cuyos nombres llevan años sonando en las quinielas para el Nobel, tienen pasaporte estadounidense, aunque son nacidos en Tasmania, California y Londres, respectivamente.

Una de las premiadas, Elisabeth Blackburn (nacida en 1948 en Tasmania, Australia) es profesora de Bioquímica de la Universidad de California, en San Francisco (EEUU). Fue elegida por la revista 'Time' dentro de sus listados anuales de las 100 personas más influyentes del mundo. En 2006 ganó el Premio Albert Lasker de Investigación Médica Básica junto a otro de los ahora premiados (Szostak) y ya en 2007 sonó como una de las candidatas a llevarse el Nobel.

Carol W. Greider (California, 1961), de la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins (Baltimore, EEUU), ha trabajado estrechamente con Elizabeth H. Blackburn, una de sus maestras. Se licenció en la Universidad de California (Berkeley), donde comenzó sus trabajos de investigación en 1984. El día de Navidad de ese mismo año, Greider identificó una nueva enzima, la telomerasa, que era responsable del mantenimiento cromosómico.

Por su parte, el único de los varones en la terna de premiados, el británico Jack Szostak (nacido en Londres en 1952), es considerado uno de los líderes en el campo de los estudios genéticos desde su laboratorio en el Instituto Howard Hughes de EEUU.

Quinielas


El año pasado los laureados fueron tres científicos seleccionados por su contribución en el descubrimiento de dos virus: el del VIH y el del papiloma humano.

El Karolinska tuvo en cuenta hace ahora un año los trabajos de los franceses Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi por el descubrimiento "del virus de la inmunodeficiencia humana" (VIH), así como al alemán Harald zur Hausen, cuya elección fue algo más polémica por tratarse del descubridor del papilomavirus, cuyas vacunas han generado amplios beneficios a varias compañías farmacéuticas.

Antes que ellos, en la ilustre lista del Nobel de Medicina figuran Mario Capecchi, Oliver Smithies y Sir Martin Evans, por sus trabajos con ratones de laboratorio; Andrew Fire y Craig Mello, descubridores del ARN de interferencia; o Barry Marshall y Robin Warren, los 'padres' de la principal bacteria intestinal, el Helicobacter.



Fuentes:

El Mundo - Salud

BBC - Ciencia

Muy Interesante

4 de octubre de 2009

¡Cuidado con la Tierra, se tambalea!


Lunes, 05 de octubre de 2009

¡Cuidado con la Tierra, se tambalea!

Los científicos proponen nueve "límites planetarios" para preservar los sistemas que mantienen la estabilidad del planeta desde hace 10.000 años - Tres han sido ya transgredidos, y otros cuatro están cerca.

¿Qué es el Holoceno?

El Holoceno (del griego holos, todo, y kainos, reciente: la era totalmente reciente) es la última y actual época geológica del período Cuaternario. Comprende los últimos 11.784 años,1 2 desde el fin de la última
glaciación. Es un período interglaciar en el que la temperatura se hizo más suave y la capa de hielo se derritio , lo que que provocó un ascenso en el nivel del mar. Esto hizo que Indonesia, Japón y Taiwán se separaran de Asia; Gran Bretaña, de Europa y Nueva Guinea y Tasmania, de Australia. Además, produjo la formación del Estrecho de Bering.


La única especie humana que ha vivido en está época ha sido el Homo sapiens, que durante estos últimos milenios desarrolló la agricultura y la civilización, ocasionando importantes cambios en el medio ambiente. Debido a la acción humana se ha extinguido un gran número de especies animales y vegetales y otras muchas están en peligro de extinción.

La noticia llega vía El País (España):


El mundo que conocemos sólo tiene 10.000 años. Por esa fecha acabó la prehistoria y empezó el holoceno, el raro periodo de buen tiempo en que vivimos. Esa estabilidad podría durar otros 7.000 años, según predice la geología, pero la actividad humana ha alcanzado un nivel capaz de "dañar los sistemas que mantienen la Tierra en el estado de holoceno".

Johan Rockström, de la Universidad de Estocolmo, y otros 28 científicos de universidades e institutos europeos, norteamericanos y australianos proponen ahora un sistema nuevo y polémico. Han estimado nueve "límites planetarios" que la humanidad debe respetar para no inestabilizar los sistemas terrestres esenciales, con cambios climáticos bruscos y tal vez catastróficos.

Tres de los límites ya han sido transgredidos: los del calentamiento global, la extinción de especies y el ciclo del nitrógeno. Otros cuatro están cerca de caer: uso del agua dulce, conversión de bosques en cultivos, acidificación de los océanos y ciclo del fósforo. Los otros dos son la contaminación química y la carga de aerosoles en la atmósfera.

Rockström y sus 28 colegas han presentado su propuesta en Nature. La versión completa de su trabajo está disponible en
http://www.stockholmresilience.org/planetary-boundaries. El último número de la revista Nature Reports Climate Change recoge las críticas de siete expertos -incluido el premio Nobel Mario Molina-, y hay un debate abierto sobre la propuesta en http://tinyurl.com/boundariesblog.

La idea que más se maneja para el nuevo acuerdo del clima que se negociará en Copenhague, el próximo diciembre, es la "barrera de los dos grados": que la temperatura no suba más de dos grados por encima del nivel preindustrial. Pero los científicos no creen que ese objetivo sea suficiente, ni adecuado.

La barrera de los dos grados se basa en los modelos climáticos convencionales, que predicen un aumento de tres grados cada vez que se dobla el nivel de CO2 en la atmósfera. "Pero estos modelos no incluyen los procesos de feedback que calentarán aún más el clima", dicen los expertos. Un ejemplo de feedback: el calentamiento funde los hielos, y la pérdida de superficie de hielo causa un mayor calentamiento.

Cuando estos feedbacks se incluyen, la duplicación del CO2 atmosférico no sube la temperatura tres grados, sino seis grados, una cifra que "amenazaría los sistemas vitales del holoceno y cuestionaría gravemente la viabilidad de las sociedades humanas actuales", según los autores.


Su propuesta es otro tipo de barrera más exigente. Se compone de dos límites. Primero, que la contribución humana al CO2 atmosférico no pase de 350 partes por millón (ppm). Y segundo, que el forzante radiativo (el cambio de energía en la capa más alta de la atmósfera) no supere los niveles preindustriales en más de un vatio por metro cuadrado.

Los expertos afirman que "violar esos límites incrementa el riesgo de cambio climático irreversible, con pérdida de las principales capas de hielo, subida acelerada del nivel del mar y cambios abruptos en los sistemas forestales y agrícolas". Una pésima noticia, porque ambos límites se han violado ya: el nivel de CO2 está en 387 ppm, y el forzante radiativo en 1,5 vatios por metro cuadrado.

De hecho, "ya empezamos a ver evidencias de que algunos subsistemas terrestres han empezado a salirse de su estado holocénico estable", dicen los expertos. La rápida pérdida de los hielos árticos en verano, por ejemplo. También la masa menguante de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental. Y el aumento acelerado del nivel del mar en los últimos 10 años.

El 80% de la atmósfera es nitrógeno -un componente básico de nuestras células-, pero en una forma gaseosa que ni las plantas ni los animales podemos asimilar. Son las bacterias quienes lo convierten en nitratos y otras formas utilizables por las plantas. Los animales lo obtienen comiéndose a las plantas. Otras bacterias lo devuelven después a la atmósfera, cerrando el ciclo del nitrógeno.

Pero la fabricación de nitratos como fertilizantes para la agricultura, y los propios cultivos de legumbres -que sí pueden asimilar el nitrógeno de la atmósfera gracias a una bacteria simbiótica- han superado ya a todas las bacterias del planeta: fijan 140 millones de toneladas de nitrógeno de la atmósfera al año.

Como es más de lo que las segundas bacterias pueden devolver a la atmósfera, gran parte de ese nitrógeno acaba contaminando los ríos y las zonas costeras. Muchos sistemas lacustres se han vuelto turbios por esta razón, como se vuelve el mar Báltico entero de forma intermitente.

También puede volver a la atmósfera, pero no en su forma original (N2), sino como óxido nitroso (N2O), uno de los principales gases de efecto invernadero junto al CO2.

Los científicos han situado el límite planetario del uso del nitrógeno en un 25% de su valor actual, o 35 millones de toneladas. Con argumentos similares, fijan un límite de 11 millones de toneladas para el fósforo que la actividad humana vierte a los océanos cada año, no muy lejos de los 9 millones actuales. El flujo natural de fósforo a los océanos ronda el millón de toneladas.

El fósforo no proviene de la atmósfera como el nitrógeno, sino de la minería, pero también se usa para fabricar fertilizantes, entre otras muchas cosas (como pasta de dientes). El registro geológico indica que un exceso de fósforo en los océanos se asocia a episodios de falta de oxígeno en el agua -"sucesos anóxicos"- de tal escala que algunos científicos los consideran responsables de extinciones masivas en el pasado.

La extinción de especies es parte del juego de la vida, pero el registro fósil muestra que su ritmo natural es menor de una extinción por millón de especies al año (las estimaciones varían entre entre 0,1 y 1). La tasa actual de extinción causada por el hombre es entre 100 y 1.000 veces mayor.

La frecuencia basal, desde luego, ya se había disparado en las ocasionales extinciones masivas que jalonan la historia del planeta. Pero ahora "las especies se están extinguiendo a un ritmo inédito desde la última extinción global en masa", dicen los científicos. Se refieren al evento K/T, la extinción masiva que puso fin al periodo cretácico hace 65 millones de años, y con él a los dinosaurios y a la mitad de los géneros biológicos. El impacto humano aún no iguala al de un buen meteorito, pero hace méritos.

La principal causa son los cambios en el uso de la tierra, sobre todo su conversión en tierras de cultivo o zonas urbanas. También los incendios forestales, y la introducción de especies extrañas en un entorno natural. Las cabras, por ejemplo, han hecho más daño al entorno en las islas Galápagos que los propios humanos que las llevaron allí.

El cuadro empeorará con el cambio climático. Los científicos estiman que el 30% de las especies de mamíferos, pájaros y anfibios estarán amenazadas de extinción este siglo.

La extinción de especies no es un problema sólo para los museos de ciencias naturales. Los ecosistemas pueden tolerar notables pérdidas de biodiversidad -muchas especies son redundantes en el sistema-, pero la pérdida de redundancia los hace muy vulnerables a cualquier cambio del entorno. Es la diversidad quien garantiza una respuesta a los imprevistos.

"La Tierra no puede sostener el actual ritmo de extinción sin una importante erosión de la resiliencia de los ecosistemas", dicen los autores. El término resiliencia se ha tomado prestado de la ingeniería -donde mide la energía que puede absorber un material deformándose de manera elástica- para designar la capacidad de un ecosistema para encajar las agresiones.

Rockström y sus colegas proponen como límite planetario que los cultivos no cubran más del 15% de la superficie de tierra firme -ahora cubren el 12%-, pero hay científicos críticos con ese límite, y con los demás.

Fuente:

El País - Sociedad

¿Están obsoletos los Premios Nobel?


Lunes, 05 de octubre de 2009

¿Están obsoletos los Premios Nobel?

Pero antes, sabe usted: ¿Qué son los Premios Nobel?

El Premio Nobel se otorga cada año a personas que hayan hecho investigaciones sobresalientes, inventado técnicas o equipamiento revolucionario o hayan hecho contribuciones notables a la sociedad. Los premios se instituyeron como última voluntad de
Alfred Nobel, inventor de la dinamita e industrial sueco. Nobel firmó su testamento en el Club Sueco-Noruego de París el 27 de noviembre de 1895.

Se sentía culpable por su responsabilidad como empresario enriquecido a través de una industria productora de dinamita cuyo principal mercado era la minería, pero también la guerra.[cita requerida] Esa puede haber sido la motivación principal de su afamado testamento, quizás unida a la costumbre de la época de realizar acciones para hacer trascender su nombre al morir.

Según informa la BBC de Londres, en la opinión de diversos especialistas, las categorías de los premios Nobel, creados en la óptica científica de finales del siglo XIX, habrían quedado obsoletos. Lea:


 Premios Nobel necesitan una actualización general, según dice un grupo de eminentes científicos que han dirigido una carta abierta a la Fundación Nobel.

Los galardones, que cada año entrega la Academia Sueca de las Ciencias, han servido durante más de cien años para reconocer logros excepcionales en la ciencia y otros campos.

Pero según el panel de científicos, cuya carta aparece publicada en la revista New Scientist, el ámbito de los Nobel es demasiado limitado y no refleja el alcance de la ciencia moderna.

Específicamente, los expertos sugieren que la Fundación introduzca premios para el medio ambiente y la salud pública y que se reforme el actual premio de medicina.

"Los premios fueron establecidos a principios del siglo XX y cumplían de forma correcta las demandas de ese siglo", le dijo a la BBC el profesor David King, ex consejero científico del gobierno británico y uno de los firmantes.

"Pero lo que hemos visto desde entonces son avances en ciencia, medicina, tecnología e ingeniería que han transformado de manera extraordinaria nuestros estándares de vida y bienestar".

"La población ha crecido y ahora somos 6.700 millones de personas en el planeta y básicamente los desafíos del siglo XXI son todos nuevos, comparados con los desafíos del siglo XX", afirma el científico.

Nuevos desafíos

Actualmente la Fundación Nobel entrega premios de química, física, medicina o fisiología, literatura, paz y economía.

Así lo establece el testamento de Alfred Nobel, el empresario sueco que amasó una fortuna con su inversión de la dinamita y que murió en 1896.

Pero tal como señala el profesor King, hoy en día se necesitan premios nuevos que reconozcan avances en campos donde se enfrentan los mayores desafíos contemporáneos.

"El desafío más importante que enfrentamos hoy en día puede resumirse de forma simple", dice David King.

"Estamos agotando los servicios de ecosistemas vitales para nuestra vida mucho más rápido de lo que los estamos reponiendo".

"Por eso que debería ponerse más atención científica a este reto y al logro de soluciones, ya sean asociadas al medio ambiente, al cambio climático, al uso del agua o a la producción de alimentos".

"Es decir, avances que nos ayuden a vivir de manera sostenible en nuestro planeta limitado", afirma.

El panel de expertos, que incluye también al profesor Steven Pinker de la Universidad de Harvard y a Tim Hunt, quien ganó el Nobel de Medicina en 2001, sugiere crear un premio que incluya áreas como la mitigación del cambio climático y la conservación de las especies.

Aunque el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore ganó conjuntamente el premio Nobel por su trabajo en la concienciación de la amenaza del calentamiento global, se le entregó el premio de la paz.

Es por eso, dice el profesor King, que las categorías deben cambiar.

"El premio de la paz lo "abarca todo". Tiene que haber un premio específico asociado con las contribuciones hacia la sostenibilidad".

¿Necesarios?

Debería crearse un nuevo premio que reconozca los avances que se han logrado en la salud pública, como el combate del VIH-SIDA, dicen los científicos.

Los logros más importantes del siglo pasado en la reducción o erradicación de enfermedades, como la erradicación de la viruela en 1979, no formaron parte del alcance del premio de medicina.
os científicos agregan que el alcance de los premios actuales debería ampliarse porque hay muchos campos de la ciencia moderna, como el de biología evolutiva o neurociencias, que tampoco caen en ninguna de las actuales categorías.

"Charles Darwin murió 19 años antes de que el premio fuera establecido -dice la carta- pero aún si hubiera estado vivo es poco probable que lo hubieran premiado, porque su trabajo no calificaba como química, ni física o medicina".

Muchos se preguntan para qué es necesario crear más premios cuando de cualquier forma se están llevando a cabo estos avances en la ciencia, pero el profesor King cree que sí es importante este reconocimiento.

"El Nobel es absolutamente único es términos de visibilidad global. No existe otro premio en la esfera intelectual que posea el prestigio del premio Nobel", dice.

En efecto, los expertos reconocen que desde que fue entregado por primera vez en 1901, el Nobel sigue siendo considerado el reconocimiento más prestigioso para los académicos.

Es poco probable, sin embargo, que la petición de los científicos sea aceptada por la Fundación Nobel.

La carta va dirigida a Michael Sohlman, director ejecutivo de la Fundación, y tal como declaró a la BBC, "nuestro punto de vista sobre la inmovilidad de los premios es diferente del de estos científicos".

"Dicen en su carta que Alfred Nobel no pudo haber previsto el VIH o el cambio climático, pero en estas dos áreas ya se han entregado ya premios recientemente".

El señor Sohlman agrega que "los premios sí cubren lo que está ocurriendo en el mundo".

"Cualquiera puede desear que existan más categorías, pero las categorías fueron establecidas en un testamento. Y el contenido que abarcan se está desarrollando y moviendo", señala.

Fuente:

BBC Ciencia & Tecnología
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