El tamaño de las partículas es ínfimo y de plásticos muy comunes, como polietileno y acrílico. Se detectaron trazas de micropartículas de plástico en 6 de cada 10 muestras de semen de
hombres sanos ...
Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales
y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la
civilización.Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve lí...
Aquí van las razones
geográficas y socioeconómicas por las que el río más largo y caudaloso
del mundo nunca tendrá una estructura que sirva para cruzar de orilla a
orilla.Cuando vemos en algún doc...
El 43,7% de loretanos no tiene acceso al servicio de agua potable o
tratada. Es el mayor déficit en todo el país, según el INEI, y afecta
principalmente a la niñez de las zonas rurales de la región...
Perú se ubica en la
escala de desigualdad por encima de México. El informe señala que el 1%
de la población más rica del mundo concentra entre el 25% y 30% de los
ingresos totales de su país...
15 Oct 2022 undefined comments comments comments comments comments comments
Al principio de su historia, el planeta rojo habría
sido probablemente habitable para los metanógenos, microbios que viven
en hábitats extremos de la Tierra.El Marte noáquino habría sido un hábitat...
La astrofísica del Centro de Astrofísica Harvard &
Smithsonian en Cambridge, detalló que se trata de un fenómeno
completamente nuevo ya que “estamos observando la evolución estelar en
tiempo r...
El dispositivo podría suministrar energía
constante a una amplia variedad de aparatos electrónicos alimentándose
de la transpiración humana.Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst...
Los árboles parecen tener la clave para indicar la existencia de
yacimientos de minerales preciosos. Siguiendo la presencia de estas
partículas en las hojas, los científicos han conseguido mostrar cómo
estos metales son transportados desde el subsuelo a través las raíces,
dejando entrever cómo este hallazgo puede transformar la industria
minera.
Árboles como los eucaliptos, de raíces extensas y profundas,
pueden transportar oro desde el subsuelo hasta sus hojas, indicando así
la localización de depósitos del mineral. Crédito: Oat Phawat
La minería, una industria con miles de años de historia y fundamental
para el desarrollo económico de muchas regiones del planeta, ha
descubierto un nuevo lenguaje para entender lo que ocurre en el subsuelo
sin tener que excavar. La clave está en el suelo. Pero también en la
vegetación o en la nieve, capaces de reaccionar a los minerales que hay
bajo tierra y revelar así la presencia de yacimiento de minerales
preciosos como el oro.
De hecho, las raíces de los árboles son la mejor conexión entre lo
que ocurre en el suelo y lo que vemos en la superficie. Así lo ha
demostrado un equipo de investigadores de la agencia científica
australiana CSIRO liderado por Mel Lintern,
que partiendo de este principio llevó a cabo un estudio basándose en
las hojas de eucalipto de diversas zonas de la región de Kalgoorlie
(Australia) y otras cultivadas en invernaderos. El eucalipto crece en paisajes muy diversos y sus raíces pueden llegar hasta los 40 metros de profundidad. En 2013, la revista Nature publicaba la confirmación del origen de las pequeñas partículas de oro que había en las hojas de estos árboles. Una parte minúscula de este metal precioso se disuelve en forma de iones en el agua que las raíces absorben de la tierra. Al
ser un mineral tóxico para las plantas, estas lo atrapan en pequeños
cristales de oxalato de calcio, similares a las piedras del riñón en
humanos y mamíferos, para evitar así que interfieran en su función
celular normal.
Funciona
con "viento iónico", un principio físico también conocido como empuje
electroaerodinámico e identificado hace décadas que describe un viento o
empuje que puede producirse cuando pasa una corriente entre un
electrodo delgado y otro grueso. Investigación publicada en "Nature".
Las baterías en el fuselaje (compartimiento marrón frente al plano)
suministran voltaje a los electrodos (líneas horizontales azules /
blancas) tendidas a lo largo del plano. Image: Christine Y. He - MIT
Un grupo de ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT),
en EEUU, ha logrado hacer volar el primer avión construido sin partes
móviles como hélices o turbinas, y que además no depende de combustibles
fósiles ni baterías, un hito publicado hoy en la revista Nature. El avión en cuestión utiliza un sistema de propulsión denominado "viento iónico" y puede abrir la puerta a "un futuro con aeronaves más silenciosas y limpias", según afirma la revista en un editorial.
Además, el logro del equipo del MIT generará "comparaciones
inevitables" con aquel primer vuelo con motor de los hermanos Wright de
hace casi 115 años, anticipa Nature. El avión de ala fija diseñado por Steven Barrett, profesor asociado
de aeronáutica y astronáutica en el MIT, y sus colegas tiene una envergadura de 5 metros y pesa 2,45 kilogramos. Los vuelos de prueba se realizaron en un gimnasio del Centro Atlético
duPont del MIT, el espacio interior más grande que pudieron encontrar, y
consiguieron que la aeronave atravesara con éxito los 60 metros de
distancia de una punta a otra. Repitieron el vuelo 10 veces con un rendimiento similar y el aparato voló a una altitud promedio de 0,47 metros. Inspirado en la saga de "Star Trek", que veía con
avidez cuando era niño, Barrett cuenta en el artículo publicado en
Nature que hace nueve años empezó a pensar en diseñar un sistema de
propulsión para aviones que no tuviera partes móviles como hélices,
turbinas o ventiladores.