Fuentes:
Radio Praga
Wikipedia: Sudoku
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MADRID.- Las mujeres padecen hasta cuatro veces más problemas en los pies que los hombres. La razón: los tacones. Y cuanto más alto y más estrecho es el zapato, peor. Problemas en el tendón de Aquiles, juanetes, callos, dedos en martillo o nervios comprimidos es el precio que algunas pagan por ir a la moda.
Uno de los dichos populares repetidos hasta la saciedad por madres y abuelas es que "para presumir hay que sufrir". Y así las mujeres, durante siglos, han sacrificado su bienestar llevando incómodos corsés, faldas con armazones metálicos y tacones de vértigo.
Espalda, rodillas y pies enferman por culpa de los 'stilettos'. El tacón desplaza el peso del cuerpo hacia delante, aumenta la presión sobre los dedos y traslada los puntos naturales de apoyo. Además, obliga a corregir la postura corporal para compensar este 'desequilibrio' por lo que desde el tobillo hasta las cervicales, todas las articulaciones se resienten.
En Estados Unidos, el 90% de las 800.000 intervenciones anuales que se realizan para corregir las patologías del pie se practican en mujeres. Estas son algunas de esas lesiones.
La misma presión que genera el neuroma es responsable de esta lesión caracterizada por la desviación hacia dentro del dedo gordo, que puede llegar a montarse sobre el segundo, con la consiguiente alteración de la articulación y la prominencia de la cabeza del primer metatarsiano que forma, en el lateral del pie, el conocido juanete. Los zapatos estrechos y de tacón alto predisponen a su aparición que conlleva dolor, irritación, inflamación y, en ocasiones, procesos infecciosos. Dado el componente genético, si existen antecedentes familiares de juanetes lo mejor es no utilizar un calzado inadecuado.
Los sesamoideos son dos huesos pequeños y redondos localizados bajo el metatarsiano del dedo gordo. Están incluidos en el aparato articular y cumplen una importante función en el movimiento de despegue del pie del suelo. La tensión excesiva puede originar su inflamación e incluso su fractura.
No sólo el gordo padece el rigor de los tacones, los dedos menores sufren igualmente. La deformidad más común en ellos es la llamada dedos en martillo, un encorvamiento hacia arriba de sus huesos secundario a una mecánica inadecuada del pie. Además del dolor, es frecuente la aparición de callos en la protuberancia formada.
Un tacón de ocho centímetros provoca siete veces más esfuerzo en la punta del pie que uno de dos centímetros. Este exceso de presión comprime los nervios plantares, provoca inflamación, fibrosis y disminución del riego sanguíneo lo que se traduce en hormigueo, dolor, ardor que empeoran al caminar. El neuroma de Morton puede aparecer en todos los dedos del pie pero es mucho más frecuente el tercero y el cuarto. Además de la altura, cuanto más estrecho es un zapato en la punta, más probable es que aparezca esta lesión.
Esguinces y microtraumas repetitivos son las amenazas a las que se exponen los tobillos por culpa de los tacones. El riesgo queda perfectamente ilustrado con la imagen de alguien que camina con zapatos altos por primera vez. La inestabilidad que demuestra afecta especialmente a esta compleja articulación.
El uso continuo del tacón altera la tensión del tendón de Aquiles, el tejido de inserción de los gemelos (los músculos de la pantorrilla). La postura a la que obligan los zapatos altos acorta la longitud de este tendón hasta tal punto que puede llegar el momento en el que caminar sobre plano resulte doloroso. Alternar un calzado y otro puede provocar tendinitis (inflamación) que resulta dolorosa y puede desembocar en un desgarro o rotura.
Numerosos estudios han relacionado el uso de tacones altos con la aparición de este trastorno que es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres. La osteoartritis (o artrosis) se debe, según los expertos, al aumento de la presión en las superficies articulares de la rodilla. El desgaste de los cartílagos y el hueso circundante es un proceso largo y silente. Cuando el paciente experimenta los primeros síntomas, ya es demasiado tarde porque no hay forma de recuperar los tejidos dañados.
Para algunas personas los residuos son solo eso, basura. Pero para otras tienen un especial valor, son materia prima. Así se vuelven productos y, como cualquier otro, generan una actividad económica. Según un estudio realizado el año pasado por la ONG IPES-Promoción del Desarrollo Sostenible, en Lima hay unas 16.000 personas involucradas en el reciclaje.
En el Perú, la Bolsa de Residuos se creó recién en el año 2000 gracias al trabajo de la ONG. "La Bolsa de Residuos es un centro de información que permite contactar a ofertantes de residuos con el demandante, y viceversa", señala el ingeniero Libio Villar, asesor ambiental del IPES. Se organizó una primero en Lima y luego en Chiclayo y Arequipa. En todo este tiempo, a través de la bolsa de Lima se ha comercializado unas 7.000 toneladas de residuos.
El objetivo es dinamizar la actividad recicladora que tanto bien le hace a nuestro ambiente. La bolsa de residuos sirve simplemente como medio de contacto, una vez que este se hizo, la modalidad de las transacciones depende únicamente de los negociantes. "Nosotros tenemos una canasta de precios de los diferentes residuos. Son rangos referenciales. Finalmente es una relación que se establece entre el comprador y el vendedor. Depende de la cantidad que tengas, de la ubicación, la periodicidad, el tipo y la calidad del residuo", explica Villar.
ÚTIL
4Puede ingresar y registrarse gratuitamente en la página web www.bolsaderesiduos.org.pe. Existe un registro para las ofertas y otro para las demandas.
4En ambos casos, para realizar la transacción la persona interesada tiene que hacer clic en la propuesta para que sus datos sean enviados automáticamente a la persona quien registró la oferta o demanda, de manera que sea ella quien haga el contacto.
Los científicos han descubierto el fósil de un mamífero del tamaño de una ardilla que se movía rápidamente entre los dinosaurios, con los huesos del oído medio, una pieza clave en la evolución de los mamíferos, extraordinariamente conservados.
Los investigadores dijeron el miércoles en la revista Nature que el peculiar animal, rescatado en una formación de rocas ricas en fósiles al norte de China, da a conocer un elemento crucial en la evolución de los mamíferos: la estructura del oído que permite una gran sensibilidad de audición.
Es como el cuerpo de una salamandra en un mamífero
El animal, llamado Yanoconodon por las montañas Yan de la provincia de Hebei, vivió hace 125 millones de años durante el periodo cretácico, el tercero y último de la era mesozoica, conocida a veces como la Edad de los Dinosaurios.
Su cuerpo era muy raro para ser un mamífero, con un torso alargado y extremidades cortas y rechonchas.
"En cierto modo, es como el cuerpo de una salamandra en un mamífero", dijo en una entrevista el responsable de los científicos Zhe-Xi Luo del Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh, Pensilvania.
Pequeño, liviano y nocturno
Los científicos piensan que Yanoconodon - que mide unos 15 centímetros de largo y pesa alrededor de 30 gramos - era un animal nocturno que comía insectos.
Vivió en un ambiente abundante de lagos de agua potable, plantas con flores y otros muchos animales.
Entre ellos había una variedad de dinosaurios a los que nada les hubiera gustado más que convertirlo en un aperitivo con pieles.
Luo dijo que el Yanoconodon es particularmente importante porque supone una etapa intermedia en la evolución de la estructura auditiva de los mamíferos.
Los mamíferos poseen una capacidad auditiva superior al resto de vertebrados, una característica fundamental para la vida del mamífero.
Se cree que muchos mamíferos primitivos adoptaron una existencia nocturna que les mantuvo alejados de las multitudes de dinosaurios y otras bestias que buscaban un alimento fácil.
Los científicos llevan tiempo buscando pistas sobre los orígenes de la estructura auditiva de los mamíferos; los primeros aparecieron hace unos 220 millones de años, no mucho después de los primeros dinosaurios, pero el proceso de adquisición de la anatomía de los modernos mamíferos llevó muchas decenas de millones de años más.
Fuentes: