Latest Posts:

21 de febrero de 2010

Documental "La Gran Helada" de National Geographic


Domingo, 21 de febrero de 2010

Del calentamiento Global a "La Gran Helada"

El reciente documental de la National Geographic advierte, a la luz de los argumentos de los expertos consultados, que el calentamiento global no trae aparejado largos veranos y agradables inviernos.


GLACIARES: viejos compañeros de ruta de la humanidad, bellos cuando están "en minoría"

Se señala que sólo en cinco décadas –a raíz del mismo calentamiento global- podría perderse el hielo veraniego del Ártico. De hecho, el hielo del Ártico no sólo se está encogiendo sino que también se está diluyendo, apunta un experto. Y a mayor abundamiento indica que en los años 60 el espesor promedio era superior a los 3 metros y hoy no llega a 1,8 metros.

A este respecto, expertos ingleses que llevan 50 años estudiando las aguas del Atlántico han descubierto que hasta el 2004 la circulación de las corrientes marítimas era constante y de pronto todo cambió y que ese proceso se redujo. Creen que a raíz del derretimiento de los hielos árticos dentro de los próximos 20 años las temperaturas de Gran Bretaña y Europa continental se asemejarán a las de Canadá. Podrían bajar hasta 5 grados y medio y en invierno descender hasta los 17 grados y medio.

Este es el video "La Gran Helada" (National Geographic)



Caos social a escala mundial y a todo nivel

Si tienen razón la situación supondría una catástrofe. Hambre y caos ad portas. El cuerpo humano no sobrevive a los 34 grados y medio bajo cero si un sujeto no viste traje especial.

A propósito de los eventuales impactos en el seno de la humanidad, el mismo citado artículo de la revista “Discovery en español” de octubre de 2002, recordaba que en las épocas del pasado profundo de la humanidad, cuando fue tiempo de glaciación, “tribus enteras simplemente empacaron y se trasladaron al sur, pero esa opción no funciona en un mundo moderno tenso y de fronteras cerradas”. La complicación sería mayor para poblaciones que residen en islas, “al no poder emigrar”.

Como botón de muestra y citando un estudio del profesor de antropología Brian Fagan –denominado The Litle Ice Age- la misma publicación describe que “los campesinos europeos durante las heladas de 1300 a 1850 (sufrieron) hambrunas, hipotermia, motines y el encumbramiento de líderes despóticos”.

“A fines del siglo XVII –escribe Fagan- la agricultura había caído tanto que los aldeanos de los Alpes se alimentaban con pan de cáscaras de nuez molida mezcladas con cebada y avena”. Filandia –dice, por ejemplo- perdió quizás un tercio de su población debido al hambre y las enfermedades”.

En este mismo contexto, el artículo citado incluye parte de un informe elaborado el 2002 titulado “Acerca de los cambios climáticos: sorpresas inevitables”, elaborado por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, el cual estimaba el costo en pérdidas, “sólo en la agricultura, entre 100 y 250 miles de millones de dólares; prediciendo además, que los daños al sistema ecológico podrían ser vastos e incalculables. Una muestra sombría: la desaparición de bosques, el aumento de los costos habitacionales, la escasez de agua potable, menores rendimientos de las cosechas y la aceleración de la extinción de las especies”.

Como se puede apreciar, no es nada de simple este fenómeno.
google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0