Latest Posts:

16 de diciembre de 2009

Nairobi: Una vida dominada por toneladas de basura


Miércoles, 16 de diciembre de 2009

Nairobi: Una vida dominada por toneladas de basura





Un hombre intenta 'bañarse' en el río, lleno de basura. | J. Socías

Un hombre intenta 'bañarse' en el río, lleno de basura.

Una vida rodeada de basura. Montañas repletas de plásticos, jeringuillas, envases y otros desechos –hasta 2.000 toneladas– acaban a diario en el vertedero municipal de Nairobi, uno de los más grandes de África y que lleva 30 años poniendo en peligro la vida de casi un millón de personas.

Humos tóxicos, incendios y los carroñeros marabúes dominan el paisaje en Dandora, el vertedero de Nairobi donde reina el caos más absoluto y donde ninguna autoridad ni institución trabaja para una gestión de residuos medioambiental sostenible y saludable. En Dandora no hay leyes ni normas. Sólo las que marcan a diario las decenas de personas que escalan sus montañas de basura en busca de tesoros. Tesoros que con suerte canjearán por dinero. Dinero que les permitirá echarse algo a la boca.

Todo lo que desechan los casi cinco millones de habitantes de la desordenada Nairobi termina en Dandora, un vertedero de 12 hectáreas situado a la vera de Korogocho, uno de los tantos poblados chabolistas que rodean la capital de Kenia y donde los niños aspiran desde que nacen el humo que degenerará en cáncer o cualquier otra enfermedad respiratoria. Toda la basura que generan los nairobienses acaba en el mismo montón. Residuos químicos, hospitalarios, industriales, agrícolas y basura doméstica. Todo se tira y abandona a su suerte sin orden ni concierto, pero con una clara consecuencia: los daños que provoca vivir con toneladas de basura en la puerta de al lado son irreversibles.

"Parad los vertidos sobre nosotros"

Un hombre busca entre los 'tesoros' del vertedero. | J. Socías

Un hombre busca entre los 'tesoros' del vertedero.

Así es la vida para al menos 900.000 personas en Kenia. Las que viven en este poblado chabolista de la periferia de Nairobi y para las que la campaña local "Stop Dumping Death On Us" ("Parad los vertidos de basura sobre nosotros") reclamó este jueves el derecho a la vida, "el más importante de todos los derechos humanos", según declaró John Webootsa, coordinador de la campaña, lanzada el 10 de diciembre, el Día Internacional de los Derechos Humanos. Y es que para este vecino del barrio que ha decidido montarse en armas y decir basta, la presencia del vertedero a pocos metros de su casa "es la mayor violación de los derechos humanos que actualmente se comete en Kenia".

Lo de los daños irreversibles no son palabras solo de la campaña lanzada por John Webootsa, el cura del barrio. También lo dijo muy claro la Agencia de Medio Ambiente de la ONU (UNEP), con sede precisamente en Nairobi, en 2007. Según un informe de ese año financiado por la institución, los humos y la contaminación directa del suelo causan enfermedades respiratorias a niños y adultos como bronquitis crónica y asma; problemas gastrointestinales; anemia y diferentes tipos de cáncer.

Al menos el 50% de los menores de entre dos y 18 años que viven en el poblado tiene niveles de plomo por encima de un nivel saludable. Para ser más exactos, un niño holandés no tiene más de 10 microgramos por decilitro de plomo en la sangre. Un menor que vive en Korogocho registra hasta 32 microgramos por decilitro, según la investigación.

Lea el artículo completo en:

El Mundo Ciencia
google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0