25 de julio de 2010

Cómo enseñar a los niños el funcionamiento del sistema nervioso


Conocer Ciencia en la Televisión

Hace unos días atrás desarrollamos tres programas de televisión dedicados al Cuerpo Humano, en concreto al Sistema Nervioso. El estudio del sistema nervioso se incluye en las currículas de educación primaria solo en los últimos grados (quinto y sexto grados), lo cual me parce un desatino, vivimos en la época de las neurociencias, por lo tanto conocer el funcionamiento del sistema nervioso, y del cerebro, es de vital importancia. Y estos conocimientos se pueden enseñar desde muy corta edad.

La manera más sencilla de in troducir estos temas en los primeros grados (de primer a tercer grado de primaria) es a través del estudio de los sentidos. Este tema se explica y desarrolla bastante, pero se tratan a los sentidos como elementos separados, sin correlación entre ellos y, mucho menos, sin correlacionarlos con el cerebro, y precisamente ahí está el detalle...

Estrategias

Realizar diversas actividades donde los niños empleen sus sentidos (tacto, gusto, olfato, visión y oído). Lo ideal es salir al exterior y disfrutar del mundo que nos rodea con todos nuestros sentidos, ello implica dar al n iño la libertad de ver, oler, tocar todo lo que le apetezca, dentro de límites razonables claro está. En escuelas y centros de estimulación se desarrollan estas actividades, muchas veces, sin salir al exterior y de manera estructurada, para ello se debe de contar con un arsenal de elementos para estimular los sentidos; para el tacto se debe disponer de diversos objetos que presentes diversas texturas; para el sentido del oído se tendrán grabaciones de sonidos diversos (sonidos de animales salvajes, de animales domésticos, de medios de comunicación, pregones de vendedores ambulantes, ritmos musicales diversos, sonidos de instrumentos, etc.), y así sucesivamente.

Luego se debe dejar que los niños expresen lo que sintieron al escuchar, tocar, gustar u oler los diversos elementos. Si es posible dejemos que realicen clasificaciones de colores, sabores o sonidos; pero no deberíamos forzarlos a ello. Lo importante para su desarrollo emocional es que expresen lo que han sentido.

Y luego se realizará un esquema simple en la pizarra, o por medio de una lámina, donde se explicitará que toda la información del mundo exterior ingresa a nuestro cuerpo por los ojos, los oídos, la piel, por la nariz y por la boca; y que toda esta información viaja por unas carreteras (o unos caminos) hasta llegar la cerebro; es el cerebro el órgano que recibe, y ordena, toda la información que recibimos al leer un cuento, al escuchar una canción de moda o al beber nuestro jugo de frutas favorito.

Les dejo con la primera parte del programa:


Más estrategias

Por experiencia profesional sé que los niños, al menos a partir de los siete años, comprenden muy bien las nociones de sentidos, sistema nervioso y cerebro. Para ello propongo el siguiente esquema:

Todo lo que nos rodea, el mundo exterior, es información: los colores, los sonidos, las personas, animales y plantas, paisajes naturales y urbanos... ¿Cómo ingresa la información dentro de nuestro cuerpo?

Se responde esta pregunta con otra pregunta ¿cómo se ingresa información a una computadora? Respuestas posibles: Se ingresan la información mediante un teclado (letras y números); o conecto la camára de fotos, o video, a la PC (imágenes fijas y en movimiento), o ingreso un CD de música o un USB con las mil mejores rolas de los 80s o las forografías de las vacaciones de mis primos, etc.

Bien, la información del mundo que nos rodea ingresa dentro de nosotros gracias a los órganos de los sentidos.

Así tenemos que:

a) Los órganos de los sentidos capturan la información.

b) La información viaja por una red de caminos: el sistema nervioso

c) Y, finalmente, todos los caminos nos llevan al cerebro. El cerebro es el jefe, él se encarga de recibir y ordenar la información del exterior y, ¡faltaba más!, también decide que hacer con esa información.

¡Y todo esto en fracciones de segundo!

Les dejo con la segunda parte del programa:


Hombre vs. Computadora

Por tanto es el cerebro el encargado del buen funcionamiento del sistema nervioso (y de los sentidos). No hay forma de materia más organizada, en todo el Universo, que el cerebro; el cerebro es la maravilla de la evolución.

El cerebro puede aprender. Si probaste los Doritos (un alimento chatarra) y no te gustaron (recuerda que la información ingresó a tu boca y se activó el sentido del gusto); bien si no te gustó el sabor de los Doritos, entonces tu cerebro almacenará esta información. Y para una próxima vez, cuando alguién te pregunte "¿Quiéres que te compre una bolsa de Doriots?, tú responderás con celeridad: "No. Gracias". ¿Por qué haces esto? Porque tu cerebro aprendió, y sabe que los Doritos son desagradables. Y tu cerebro sabe muy bien que es mejor optar por una manzana o una mandarina ¿no es cierto? ¿Nos podrías dar otro ejemplo, de tu proìa experiencia?

Esta es una gran diferencia que tenemos, hasta ahora, con las máquinas. Nosotros podemos aprender. Claro que algunos robots pueden realizar una aprendizaje sencillo (llamado adiestramiento), pero ninguna computadora puede crear una Gioconda, una Novena Sinfonía o un Don Quijote de la Mancha. Nosotros si podemos.

¿Puedes memorizar un número de teléfono? Claro que sí. ¿Y puedes memorizar tres números de teléfono: tu número, el de tu madre y el de tu padre? Lo más probable es que un niño de siete años en adelante responda afirmativamente. Bien ¿puedes memorizar mil números de teléfonos de cualquir guía telefónica? Claro que no, es más, ningún humano podría hacerlo; pero una computadora sí, por que tienen una gran capacidad de memoria.

En este momento debemos reflexionar sobre el aprendizaje y la memoria. Y ver similitudes y diferencias entre los hombres y las computadoras. Es natural que los niños (e inclusive los adultos) alucinen con una sociedad doimnada por máquinas y robost (o sea, al más puro estilo Terminator o Matrix). Pero debemos de considerar que son los hombres los que crean las máquinas, por tanto una máquina, cualquier máquina, por más sofisticada que sea siempre estará bajo el control de su creador...

¿O me equivoco?

(Al hacer esta pregunat se debe escuchar, como música de fondo, un cha - cha- cha- chaaaaaaan!)

Les entrego ahora la tercera y última parte del especial sobre el Sistema Nervioso:


Y antes de despedirme los dejo con una pregunta ¿es el hombre el que programa las máquinas o son las máquinas las que programan al hombre?

Nos vemos

Leonardo Sánchez Coello

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Excelente!
Muy buen material. Claro, didáctico, con base pedagógica, fácil de comprender por los niños debido a los ejemplos tan cercanos a sus propias experiencias.
¡Felicitaciones! y ¡Mil gracias!

Leonardo Sanchez Coello dijo...

Muchas gracias por tus comentarios. Y muchas gracias por visitar nuestro blog.