La furia por capturar pokémones con un teléfono móvil tiene desde hace años una alternativa en la observación de aves que, a partir de ahora la aplicación eBird tiene para dispositivos electrónicos que registra esta actividad ornitológica.
Esta aplicación eBird, mundial y gratuita, la promueve la universidad estadounidense de Cornell y permite al aficionado en el avistamiento de aves y al ornitólogo profesional registrar a través de su teléfono móvil, tableta u ordenador las aves que identifica, así como una amplia información sobre el lugar y las condiciones de su observación, visual o por el canto del pájaro, que pasa a una gran base de datos mundial.
Esta aplicación puede se usada por cualquier aficionado, ya que no requiere conocimientos específicos, como conocer el nombre científico de la especie o su catalogación taxonómica, y la recomienda frente a la moda de capturar iconos digitales con Pokémon Go: “Ver aves siempre será mejor que capturar pokémones”, dijo.
“Los pajareros también hacen listas de sus observaciones, se emocionan cuando consiguen una especie que no habían visto antes y también desarrollan una labor de coleccionismo”, ha destacado Yerai Seminario, uno de los quince ornitólogos españoles que colaboran con esta plataforma ornitológica mundial.
Participante en proyectos de conservación y mejora de la biodiversidad en media docena de países americanos y otros tantos de África, Seminario ha añadido que eBird “sustituye” al tradicional cuaderno de campo del ornitólogo y permite acumular en tiempo real “y de muy variadas formas” una amplia información ornitológica que, además, se comparte en tiempo real a través de una gran base de datos mundial.
En el caso de Estados Unidos, los miles de observadores que han utilizado esta aplicación han ayudado a actualizar el atlas ornitológico de Norteamérica, que abarca EEUU, Canadá y México, con datos más precisos sobre muchas especies y sobre sus hábitos y migraciones.
Esta aplicación, en su opinión, “ayuda a crear ciencia ciudadana” y sus miles de usuarios colaboran con científicos y conservadores “porque les facilitan automáticamente miles de datos que ayudan a hacer ciencia y a tomar decisiones de conservación ya que todas las observaciones pasan a un gran banco de datos mundial de acceso libre”, ha recordado.
Tomado de:
El Espectador