Latest Posts:

22 de mayo de 2007

Estudiantes construyen en el MIT puente colgante al estilo inca.
Mide 21 metros y conecta dos edificios del campus universitario. Arqueóloga Ruth Shady comenta la noticia.




La imponente estructura de los puentes colgantes hechos con fibras vegetales que confeccionaron nuestros antepasados fue recreada en Estados Unidos por un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), famoso en el mundo por ser cuna de científicos e inventores.

Estudiantes de primer año y de clases superiores del curso Materiales en la Experiencia Humana se embarcaron en el diseño y construcción del Chaka Stata. El puente debe su nombre a las palabras 'Chaka' (puente en quechua) y 'Stata' por el nombre de uno de los edificios del MIT.

Esta obra de ingeniería vial, hecha a mano con fibras vegetales al estilo inca, fue colgada el 12 de mayo sobre un foso seco ubicado detrás el edificio Ray and Maria Stata Center. Permanecerá abierto al público hasta el 9 de junio, fecha que en el MIT se celebra el Día de la Tecnología, informó a El Comercio Heather Lechtman, profesora y arqueóloga de tecnologías antiguas.

SU CONSTRUCCIÓN



En el boletín del MIT se destaca el trabajo práctico y de investigación de los profesores Lechtman y Linn Hoobs, quienes asesoraron a sus alumnos en la construcción del puente según los aprendizajes obtenidos sobre tecnologías antiguas aplicadas a la ingeniería.

Precisaron que el trabajo no fue creado con fibra vegetal peruana ni roca de nuestras montañas, sino con fibra de sisal mexicano (planta de la cual se obtiene fibra flexible y resistente) traída de la península de Yucatán y bloques de concreto entregados por la compañía AJ Welch Corporation.

Lechtman habló recientemente con el "New York Times" sobre la importancia de este tipo de estudios. "Cómo fueron hechos los objetos, de qué fueron hechos y cómo fueron usados, nos permite ver cómo la gente tomó decisiones en varias etapas, cuyas opciones involucraron la ingeniería y su cultura", expresó.

Agregó que en esa época, además de pensar en la funcionalidad de su construcción, también se tuvo en cuenta criterios ideológicos y estéticos, pues la manera de trabajar los materiales habla mucho de las culturas. "Este interés por rescatar los procesos de fabricación que utilizaban las culturas ancestrales se ha visto traducido, en los años recientes, en estudios que los arqueólogos y científicos del MIT han hecho a la cerámica peruana temprana, el cristal egipcio, el concreto romano y otras antigüedades.

La publicación del MIT destacó el hecho de que pese a que los antiguos peruanos no conocieron la rueda, el arco y carecían de un sistema de escritura, ellos sabían cómo manejar la fibra y convertirla luego en soga, algunas más anchas que la cintura de un hombre.

Una tecnología de cinco milenios
RUTH SHADY
Arqueóloga
En el período prehispánico hubo un manejo del territorio con tecnología apropiada para las características y condiciones del territorio andino, y se utilizaron diversas estrategias.

Los puentes, por ejemplo, se han hecho con distintos materiales y distintos diseños según la realidad geográfica. Hay puentes de fibra como los de Apurímac, los cuales han sido hechos por las poblaciones de hace cinco milenios, porque desde esa época se empezó a manejar el territorio para la interrelación entre las poblaciones de la costa, la sierra y selva.

Los puentes se iban remodelando y restaurando cada año, los pobladores les daban su manutención y esto permanece en su tradición cultural hasta el día de hoy.

Ellos van cambiando las fibras para que el puente siga resistente y se mantenga en buenas condiciones. Esta actividad forma parte de su organización social.

Actualmente estos puentes se encuentran en diferentes lugares, son muy conocidos los de Apurímac y en el valle de Cañete, Cusco y en otros lugares del Perú.

Fuente:

Diario El Comercio


MIT News
google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0