Latest Posts:

16 de septiembre de 2014

Imaginando el futuro como Asimov: El mundo en 2064

  • El escritor de ciencia ficción publicó hace medio siglo un ensayo sobre cómo creía que sería la vida en la Tierra en 2014

  • Casi la mitad de sus predicciones se han hecho realidad

  • Seis expertos en distintos campos emulan a Asimov e imaginan cómo viviremos dentro de 50 años






«Lo que está por venir es maravilloso». Tras visitar la Feria Mundial de Nueva York de 1964, el bioquímico y autor de ciencia ficción Isaac Asimov (Petrovichi, 1920-Nueva York, 1992) se mostraba entusiasmado ante los avances de la Humanidad que mostraba la exposición estadounidense, que ese año se celebraba bajo el lema «paz a través del entendimiento». 


Como él mismo relató, disfrutó «enormemente» recorriendo los stands en los que se repasaban los progresos tecnológicos que habían ido sucediéndose hacia 1900, 1920, 1940 y 1960. «Sólo eché en falta que no hubiera escenas del futuro. ¿Cómo será la vida, por ejemplo, en 2014, dentro de 50 años? No lo sé, pero puedo imaginármelo». Así comenzaba Asimov un artículo en el que plasmó su visión sobre cómo sería el mundo medio siglo después y reflexionó sobre las consecuencias de los cambios que se producirían. Ese ensayo, publicado el 16 de agosto de 1964 en el periódico The New York Times, se ha convertido en un texto de referencia sobre el futuro. 

Ya desde niño, Asimov era un soñador que imaginaba un mundo lleno de tecnología y robots, que posteriormente protagonizaron parte del medio millar de libros que publicó durante su prolífica carrera como escritor y divulgador científico. 

Cuando tenía tres años, sus padres, judíos de origen ruso, se trasladaron a EEUU. El autor de Yo Robot, Fundación o Bóvedas de acero devoraba desde pequeño las revistas de ciencia ficción que su familia vendía en las tiendas de chucherías que regentaba en el barrio de Brooklyn. A los 19 años comenzó a publicar sus propios relatos de ciencia ficción, que alternó con sus estudios de bioquímica en la Universidad de Columbia. Después, intentó estudiar Medicina, pero su solicitud fue rechazada, de modo que continuó especializándose en química e interesándose por la divulgación científica.

Bien, y entre las predicciones para el 2064 encontramos la cura para el cáncer,  creación de órganos artificiales "a la medida", energías limpias por doquier, la masificación de los autos que no requieren ser tripulados, viajes tripulados a marte y la navegación por internet mediante implantes, y no nos olvidemos de las computadoras que desarrollan emociones.

El artículo completo en:

El Mundo Ciencia

google.com, pub-7451761037085740, DIRECT, f08c47fec0942fa0