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20 de abril de 2012

Un lago efímero 'africano' en la luna Titán de Saturno


El Ontario Lacus, a la izquierda, y el de Etosha a la derecha. | ESA
El Ontario Lacus, a la izquierda, y el de Etosha a la derecha. | ESA
La luna Titán de Saturno lleva casi 400 años bajo observación desde la Tierra, desde que Christian Huygens la descubrió a mediados del siglo XVII. Ahora, un satélite de la NASA, la sonda Cassini-Huygens, ha enviado a la Tierra imágenes de un lago que se parece como una gota de agua a otro que se encuentra en Namibia,al sur de África; concretamente en el Parque Nacional de Etosha.

Este Ontario Lacus, como el africano, es efímero: se llena estacionalmente, pero si bien el terrestre lo hace de agua, el del satélite lo hace de hidrocarburos. Los expertos de la NASA señalan que es el lago más grande del hemisferio meridional de esta luna y se localiza en una depresión muy baja, como el de Etosha, en una llanura rodeada de pequeñas montañas.

Un nuevo estudio de los datos enviados por la sonda ha revelado que tanto el relieve como las condiciones climáticas en la región también son similares a las de regiones semiáridas como el norte del país africano.

Hasta ahora se pensaba que el Ontario Lacus siempre estaba lleno de metano, etano y propano. Pero, según el trabajo publicado en 'Icaro Journal', no es así.

Thomas Cornet, de la Universidad de Nantes (Francia), ha combinado datos de las imágenes con los de espectroscopios y de un radar para concluir que hay canales grabados en el fondo del lago, en su zona sur. Estos canales eran visibles entre diciembre de 2007 y enero de 2010. "Pensamos que el piso del lago está más expuesto en esta zona por temporadas", apunta Cornet.

Cassini también ha demostrado que hay sedimentos en torno al Ontario Lacus que indican que el nivel líquido ha sido más alto en el pasado, como ocurre con los lagos efímeros en la Tierra.

Marcas de sedimentos

El gemelo en este planeta, el de Etosha, es un lago salado cuyo fondo se cubre de una fina capa de agua durante la estación de las lluvias debido a la subida del acuífero. Luego, cuando la evaporación hace desaparecer ese agua, quedan unos sedimentos que se pueden observar como marcas a diferentes niveles, que indican hasta donde llegó el agua. Cornet y sus colegas aseguran que así ocurre también en el Ontario Lacus, pero con los hidrocarburos, cuyos niveles suben y bajan antes de desaparecer.

Titán es el único mundo que se conoce que tiene líquidos estables en su superficie. Si en la Tierra el ciclo es de agua, allí se produce con hidrocarburos, cuyos componentes básicos son el hidrógeno, el carbón y el nitrógeno, que van y vienen a su atmósfera.

En esta luna de Saturno, una investigación reciente señalaba que puede haber moléculas prebióticas: el agua líquida que aparece en el satélite cuando impacta un meteorito contra su superficie helada o su criovulcanismo puede permanecer en este estado durante cientos o miles de años, tiempo más que suficiente para dar lugar a moléculas orgánicas complejas.

Fuente:

El Mundo Ciencia

17 de abril de 2012

Conga: Peritos proponen mejoras a proyecto megaminero



El consultor español, Rafael Fernández Rubio, señaló que la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Conga, se realizó con la finalidad de ofrecer una herramienta en beneficio de la comunidad cajamarquina, remarcando sin embargo que ahora dependerá de la firma Yanacocha, quien preside el programa, ejecutar las observaciones. No se permitieron preguntas de la prensa durante entrega del informe. (Generacción)

Perú, que es el segundo mayor productor mundial de cobre, plata y zinc y el sexto de oro, tiene a la minería como uno de los motores de su economía, dado que sus exportaciones representan el 60 por ciento de los envíos totales.

Esta tarde el grupo de peritos españoles encargados de estudiar la viabilidad del proyecto minero de Conga entregaron sus conclusiones al gobierno de Perú, en el informe proponen "mejoras sutanciales" al proyecto de Conga. Hasta ahora (10:30 pm del 17 de abril de 2012) no existe un pronuinciamiento oficial al respecto. Pero en anuncio del Tribunal Constitucional de declarar que las regiones no tienen jurisprudencia sobre sus terrenos y recursos naturales deja en manos del poder Ejecutivo la decisión final. Además el primer ministro Pulgar Vidal anunció que el peritaje no determinará la viabilidad del proyecto de Conga, en otras palabras afirmó que lo político primará sobre lo técnico. Es más Pulghar Vidal, adelantando ya su juicio, afirmó que la distribución del agua en Cajamarca mejorará gracias a Conga. Estas declaraciones fueron recibidas por la bolsa que cerró al alza.

¿Conga va o no va? Todo indica a que el actual gobierno llevará adelante el proyecto minero, a pesar de las protestas que se reinician ante la coyuntura. En "Conocer Ciencia" continuaremos en la defensa de nuestros recursos naturales, sobre todo del agua, de las grandes corporaciones mineras depredadoras.

Así informa Terra:

Los peritos que evaluaron el impacto ambiental del proyecto Minas Conga en Perú propusieron el martes mejoras sustanciales al emprendimiento, detenido por el rechazo de pobladores por temores a que contamine sus fuentes de agua, pero no revelaron los detalles de sus sugerencias.

El proyecto, que requiere un desembolso de 4.800 millones de dólares y de ser desarrollado sería la mayor inversión minera en la historia de Perú, es controlado de la estadounidense Newmont y la peruana Buenaventura.

"Son medidas muy heterogéneas, hay algunas de detalle, que se podrían mejorar con poco trabajo en un plazo corto de tiempo, hay otras medidas que son más importantes que tienen que desarrollarse a lo largo del tiempo previo estudios que deberían ser detallados", dijo el experto español Luis López.

"Como las medidas son de muy distinto tipo, las hay que se pueden implementar con bastante sencillez, y otras, sin embargo, que requerirán un estudio de viabilidad técnica y económica", agregó en una conferencia de prensa.

El proyecto de oro y cobre, ubicado en la norteña región de Cajamarca, fue suspendido a fines de noviembre en medio de violentas protestas que dejaron varios heridos y generaron la primera crisis del Gobierno con el cambio de varios ministros del presidente Ollanta Humala.

Más tarde, el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal y el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, dijeron que técnicos de sus despachos estudiarán cuidadosamente las recomendaciones relacionadas a la afectación de dos lagunas por relaves de la mina, sin ofrecer más detalles del tema.

"En relación al depósito de desmonte El Perol, efectivamente como está planteado el proyecto original, afecta a dos lagunas, esa es una recomendación que tenemos que ver con cuidado y sobre la cual tenemos que tomar una decisión", dijo Pulgar-Vidal.

Asimismo, el funcionario dijo que los peritos sugirieron elevar la capacidad de uno de los reservorios artificiales de agua que construirá la empresa en la zona de operaciones, a fin de que llegue a más pobladores el recurso líquido.

Propuesta técnica

Los pobladores de Cajamarca rechazan Minas Conga -que produciría entre 580.000 y 680.000 onzas de oro anuales en sus primeros cinco años- por temor a que su desarrollo afecte las fuentes de agua de la zona, que vive principalmente de la agricultura y ganadería.

Newmont afirma que su estudio ambiental, aprobado en el 2010 por el anterior Gobierno, cumple con los más altos estándares pues planea almacenar agua de las lagunas de la zona en tres reservorios para tener agua potable todo el año.

Para superar la crisis, el Gobierno contrató a los peritos para evaluar las aguas del subsuelo y superficiales en la zona, y revisar la calidad de los programas de mitigación ambiental presentados por las empresas en su estudio ambiental.

"Hacemos propuestas desde un punto de vista técnico de modificaciones que entendemos se pueden analizar. Indudablemente, quien tendrá que hacerlo es el Gobierno", dijo Rafael Fernández, otro de los peritos internacionales que evaluaron el plan.

"Imagino que también tendrá que verse si la empresa minera está dispuesta o no a aceptar y sí creemos que lo que hacemos con ello, son mejoras sustanciales", agregó el experto.

A comienzos de mes, el presidente ejecutivo de Buenaventura, Roque Benavides, dijo a Reuters que cumplirán con las exigencias solicitadas para avanzar con el proyecto.

Firme rechazo

Pero parte de la población de Cajamarca, liderados por su presidente regional, Gregorio Santos, mantiene un firme rechazo con protestas intermitentes en contra del proyecto minero y adelantaron que no tomarán en cuenta las recomendaciones presentadas por los expertos internacionales.

La extracción de la riqueza natural de Perú suele despertar el rechazo de las comunidades, precisamente en medio de temores por su impacto en el entorno y reclamos de mayores beneficios sociales.

Humala asumió el poder en julio con la promesa de aplacar los crecientes conflictos sociales, que amenazan con frenar inversiones mineras y energéticas que suman unos 50.000 millones de dólares, y distribuir los beneficios del auge económico local con el tercio de peruanos que aún es pobre.

El primer ministro peruano, Oscar Valdés, aclaró que las autoridades aún no toman una decisión y que procederán a revisar el documento de unas 260 páginas.

"Todo va a ser procesado en los diferentes ministerios (...) y luego se presentarán las recomendaciones para la decisión que pudiera tomar el Gobierno", dijo el primer ministro, quien agregó que el documento será presentado en la zona de Cajamarca.

Fuente: Terra Perú

16 de abril de 2012

Una máquina que crea arte

Leonel Moura construye robots capaces de dibujar y pintar con autonomía

Las obras de formato medio se cotizan en el mercado a unos 10.000 euros


El artista Leonel Moura, ayer, en Bilbao con uno de sus robots en las manos. / LUIS ALBERTO GARCÍA

Un aparato del tamaño de una licuadora, con los cables y las conexiones a la vista, se mueve con rapidez por la superficie del papel generando con trazo firme palabras que acaban formando mensajes que se van entretejiendo. Es un robot capaz de crear obras de arte que se cotizan en el mercado a un precio medio de 10.000 euros. “Más caras si son de formato grande”, precisa su creador, el artista Leonel Moura, uno de los participantes en Technarte 2012, una reunión de especialistas en el uso de las nuevas tecnologías en el arte que ayer se clausuró en Bilbao.

Moura (Lisboa, 1948) era un artista conceptual que se movía en los terrenos convencionales hasta que hace unos 13 años comenzó a interesarse por la tecnología, los ordenadores y la ciencia. “Empecé a tener más amigos científicos que pintores”, dice. El contacto con aparatos electrónicos cada vez más complejos en un mundo virtual le condujo casi sin querer a la robótica. “La diferencia es que las computadoras siempre hacen lo mismo, mientras que los robots funcionan en el mundo real y tienen más autonomía”, añade. ¿De dónde surge la personalidad de un robot, la autonomía que le convierte en creador de obras de arte? “El robot tiene sensores para ver el mundo de una manera distinta de la humana”, responde Moura.

Cada uno de sus robots tiene, como si fueran los ojos de una mosca, un sistema de sensores que le pone en contacto con el entorno y le permite distinguir los colores y las formas. “El robot hace todo solo y toma la difícil decisión de dar por acabado el trabajo”, explica. “Lo que hace el robot no está preprogramado”. Una vez finalizado el cuadro, como cualquier artista orgulloso de la autoría, firma la obra.

Una pieza funciona en el Museo de Historia Natural de Nueva York

Autonomía y creatividad, sí; capacidad para sentir inspiración artística, no. De eso Moura está seguro: “son máquinas que se limitan a reaccionar a la información que llega de los sensores”. Los errores son los que llevan a los robots a elaborar obras más interesantes, defiende su creador. “Cuando se equivocan crean cosas inesperadas”, señala. Lejos del modelo de robot humanoide, sus creaciones se acercan más a las formas animales. “Se parecen en su comportamiento a los insectos o a las tortugas”, indica su creador. Algunos funcionan con energía solar y solo necesitan un sistema informático de capacidad similar al de cualquier ordenador portátil.

Las obras creadas por los robots de Moura se cotizan en el mercado del arte. En una exposición reciente en una galería de Estambul el robot que crea obrar con textos escritos fue el que más éxito consiguió. El Museo de Historia Natural de Nueva York cuenta con otro de sus robots, de nombre RAP (Robotic Action Painter) en la sala dedicada a la Humanidad. Protegido por una urna de cristal funciona las 24 horas del día realizando obras llenas de color, en las que Moura encuentra cierta relación con el estilo de los expresionistas abstractos. Cada cierto tiempo el museo recopila los cuadros y se los envía. “El contrato dejó claro que las obras que realiza el robot son mías. Soy su galerista”, bromea. Nunca sabe qué puede contener el correo que llega de Nueva York. “Me sorprenden constantemente”, reconoce. “Las obras nunca se repiten”. ¿Quién es el artista, él o los robots? “Los dos lo somos”, concluye.

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El País Ciencia


El sistema solar tiene un hermano gemelo

sistema-solar2El sistema solar tiene un gemelo a 130 años luz. Se trata de una serie de planetas, en concreto nueve, que orbitan alrededor de la estrella HD 10180, según publica el último número de la revista Astronomy and Astrophysics. Hasta ahora se pensaba que el astro solo contaba con siete planetas.

Lo más interesante es que los dos nuevos planetas identificados son super-Tierras calientes que dan una vuelta alrededor del astro cada 10 y 68 días respectivamente. Aunque se encuentran demasiado próximos a la estrella para mantener agua líquida en su superficie, se trata de cuerpos rocosos sólidos parecidos a nuestro planeta, con masas entre 2 y 5 veces la terrestre.

De momento se trata del sistema planetario más completo que se ha descubierto, y un lugar al que seguir apuntando los telescopios, según sugieren Miko Tuomi y sus colegas de la Universidad de Hertfordshire en las conclusiones del estudio, basado en datos obtenidos con el espectrógrafo HARPS.

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Muy Interesante

Lo que necesitan saber tus hijos de tecnología

Por Scott Steinberg, especial para CNN*

¿A qué edad un niño es demasiado joven para tener un teléfono celular?

En un momento en que el niño preescolar promedio es más capaz de jugar videojuegos que de andar en bicicleta o atarse los zapatos, y cuando tres cuartas partes de los alumnos de escuela secundaria o preparatoria poseen un teléfono, esta pregunta es una cuestión cada vez más difícil de responder para los padres digitales de hoy.

Y es posible que ni siquiera sea la más significativa.

Desde problemas crecientes como el ciberacoso, el sexting, el cyberbaiting (un tipo de acoso de los alumnos hacia los profesores) hasta el auge sobre la seguridad en internet, el crimen cibernético, y el exceso de intercambio de información personal en línea, la familia de hoy claramente enfrenta un conjunto único de retos digitales del siglo 21.

Para las familias, tal vez la mejor pregunta es: ¿Qué estamos haciendo para preparar a los niños para una era de conectividad las 24 horas del día? Considerando que el 70% de los padres cree que las escuelas deben hacer más por educar a los niños sobre la seguridad en línea y cuatro quintas partes de los profesores concuerdan en que se necesitan más programas extraescolares de este tipo, la respuesta puede ser “no lo suficiente”.

“Para los padres que tratan de criar hijos, proporcionarles tecnología para que tengan éxito y protegerlos, existe la sensación de que no hay nadie que les diga qué medidas tomar”, dijo Marian Merritt, defensora de la seguridad en internet de Symantec. “Espero que las escuelas estén distribuyendo información y educando a (las familias); pero en última instancia, los padres tienen un papel muy importante que desempeñar (en el proceso)”.

Los niños de hoy están siendo entrenados para usar todos los gadgets imaginables, pero no para considerar el extraordinario impacto —bueno y malo— de esos dispositivos en nuestras vidas. Debido a la velocidad a la que la tecnología se mueve y a cuán lentos han sido los padres para reaccionar, muchos de ellos deben tratar de ponerse al día.

“La mayor amenaza en internet hoy en día son los padres que no están involucrados en la forma cómo sus hijos usan la tecnología”, explicó Judi Warren, presidenta de Web Wise Kids. “Se necesita un esfuerzo unificado para mantener seguros a los niños en internet (que) tiene que comenzar con los padres, ya que tiene que empezar desde muy jóvenes”.

Pero dejar la responsabilidad de enseñar civilidad digital exclusivamente a las familias sería un error, dijo Warren. “También tiene que ser parte de una educación permanente”, agregó, señalando que los niños de apenas dos años de edad ahora utilizan comúnmente los teléfonos inteligentes y otros dispositivos tecnológicos.

Navegando las redes sociales

Capaz de iluminar a las naciones y dar poder a los individuos, la web puede ser una fuerza energizante para el bien. Sin embargo, este poder conlleva una responsabilidad.

Considera el meteórico ascenso de las redes sociales y cómo dan forma a las experiencias de nuestros hijos. Hace sólo seis años, antes de que Facebook abriera sus puertas al público en general en septiembre de 2006, el término amigo por lo general describía a vecinos y compañeros de escuela.

Hoy en día, fácilmente pude referirse a cientos de compañeros, parejas potenciales o incluso extraños al azar. Nuestros niños interactúan en línea con estas personas, algunos de las cuales nunca conoceremos.

De los adolescentes activos en estos sitios, 88% han sido testigos de actos de maldad o crueldad.

Por supuesto, las redes sociales también pueden ser una forma perfectamente segura y divertida para que los adolescentes compartan ideas y formen relaciones sanas. Todo depende de cómo se utilicen

Pero cuando se trata de plataformas de tecnología y códigos éticos en evolución, los padres no siempre saben qué es lo mejor. Los adultos luchan por mantenerse al día con las cambiantes reglas de etiqueta en línea y del intercambio de información. Y de acuerdo con un estudio reciente de la revista en línea First Monday, algunos padres mienten para ayudar a los niños menores de edad a unirse a Facebook y otras redes, exponiéndolos, sin darse cuenta, a la intimidación en línea.

Programas de capacitación

Por desgracia, no existe un programa reconocido de formación a nivel nacional para enseñar a los niños cómo navegar por la web. Un curso formalizado y estructurado de seguridad en línea y un programa de certificación de ciudadanía digital podrían ser la respuesta.

En este escenario, a partir del nivel de preescolar, los expertos ofrecerían instrucciones prácticas en la escuela en el uso de tabletas, computadoras con pantalla táctil y los navegadores web. Hojas de trabajo para llevar a casa, tutoriales en línea y actividades interactivas (entregadas vía aplicaciones, guías descargables o sitios web) podrían proporcionar enseñanza adicional y puntos de discusión para las familias.

Para los padres que quieren mantenerse al día con las herramientas y las prácticas web, las universidades o empleadores podrían ofrecer cursos de formación continua.

Los foros en línea podrían conectar a los padres y a los niños con profesionales de la tecnología y la atención de la salud. Y los expertos podrían construir una base de datos de respuestas a problemas comunes de seguridad tecnológica para los padres.

Sin embargo, eso sólo sería el comienzo. Un siguiente paso lógico sería la creación de una red de delegaciones locales capaces de prestar apoyo a las familias que enfrentan problemas como el acoso cibernético y la adicción a internet.

La gran pregunta no es si estas guías serán introducidas. Los expertos dicen que simplemente es cuestión de tiempo.

Los padres son la clave

Stephen Balkam, director ejecutivo del Family Online Safety Institute, alienta la creación de una ‘cultura de responsabilidad’ holística al educar a los niños sobre seguridad en internet. En este escenario, los múltiples sectores de la sociedad contribuirían para mantener a los niños a salvo.

Este programa se inicia en la parte superior, con el gobierno creando leyes y proporcionando un marco seguro para las familias. También incluye a miembros de agencias de seguridad y orden que harían su parte para controlar y capturar a los depredadores en línea, dijo Balkam.

Pero aunque los educadores pueden mantenerse al tanto de las tendencias web y ayudar a guiar a los niños en el camino de la seguridad, no pueden hacerlo solos. En última instancia, depende de los padres y no de los hijos mantener conversaciones, establecer las normas de la casa y tomar decisiones sabias en la web.

Con la tecnología arraigada en nuestras vidas, ya no podemos darnos el lujo de simplemente ignorar esto. El potencial de internet para mejorar la vida de nuestros hijos no tiene límites. Pero dejar a los niños y a sus padres sin preparación para navegar estas dificultades simplemente no tiene sentido.

*Nota del editor: Scott Steinberg es autor de la serie de libros The Modern Parent’s Guide (La guía moderna para padres) y es conductor del programa de video Family Tech: Technology for Parents and Kids (Tecnología en familia: tecnología para padres e hijos). También es consultor industrial y orador principal de negocios, aparece con frecuencia como experto en tecnología en las cadenas ABC, CBS, NBC, Fox y CNN.

Fuente:

Red & Com

Vargas Llosa: "Sería una tragedia que la cultura acabe en puro entretenimiento"

Mario Vargas Llosa en su casa de París en 2003. / DANIEL MORDZINSKI

A Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) le asaltaba desde hacía algún tiempo la incómoda sensación de que le estaban tomando el pelo. Lo empezó a sentir al visitar ciertas exposiciones y bienales, asistir a algunos espectáculos, ver determinadas películas y programas de televisión e incluso le ocurría cuando se arrellanaba en el sillón para leer ciertos libros y periódicos. En esos momentos, como él mismo cuenta, le sobrevenía la sensación, poco definida al principio, de que se estaban burlando de él, de que estaba “indefenso ante una sutil conspiración” para hacerle sentir un inculto o un estúpido, para hacerle creer que un fraude era arte; un embuste, cultura.

De esa sensación surgió una convicción y de esta un ensayo, La civilización del espectáculo (Alfaguara). En sus páginas el premio Nobel de Literatura disecciona la conversión de la cultura en un caos donde “como no hay manera de saber qué cosa es cultura, todo lo es y ya nada lo es”. Esa disolución de jerarquías y referentes es consecuencia, para Vargas Llosa, del triunfo de la frivolidad, del reinado universal del entretenimiento. Pero los efectos de este clima de banalización extrema no se limitan a la cultura. Para el escritor, y quizá sea este su juicio más severo, el empuje de la civilización del espectáculo ha anestesiado a los intelectuales, desarmado al periodismo y, sobre todo, devaluado la política, un espacio donde gana terreno el cinismo y se extiende la tolerancia hacia la corrupción, algo que el autor de Conversación en La Catedral ilustra con una anécdota de su tierra natal:

“En las últimas elecciones peruanas, el escritor Jorge Eduardo Benavides se asombró de que un taxista de Lima le dijera que iba a votar por Keiko Fujimori, la hija del dictador que cumple una pena de 25 años prisión por robos y asesinatos.

“¿A usted no le importa que el presidente Fujimori fuera un ladrón?”, le preguntó al taxista.

“No” —repuso este— “porque Fujimori solo robó lo justo”.

Lo justo. La indiferencia moral. La civilización del espectáculo.

“La frivolidad es teneruna tabla de valores completamente confundida,

es el sacrificio de la visión del largo plazo

por el corto plazo, por

lo inmediato. Justamente

eso es el espectáculo”

El ensayo, un diamante para la polémica, lo explica Vargas Llosa con voz cálida y precisa, que inunda la línea telefónica desde el otro lado de Atlántico, viernes por la mañana en Lima.

P. Mantiene usted que la cultura se ha banalizado, que triunfa la frivolidad en su peor sentido, que el erotismo pierde en favor de la pornografía, que la posmodernidad es, en parte, un experimento fallido y pedante, que el periodismo amarillea, que la política se degrada, que en la civilización del espectáculo el cómico es el rey… ¿Hay escapatoria?

R. Sí, hay escapatoria. La historia no está escrita, no es fatídica, cambia. Justamente nos ha tocado vivir una época en que hemos visto las transformaciones históricas más extraordinarias e inesperadas. Si alguien me hubiera dicho cuando yo era joven que iba a ver la desaparición de la Unión Soviética, la transformación de China en un país capitalista; si alguien me hubiera dicho que América Latina iba a estar en pleno proceso de crecimiento, mientras Europa vivía su peor crisis financiera en un siglo, no me lo hubiera creído y, sin embargo, todas esas cosas han pasado. Desde luego que se puede esperar una renovación de la vida cultural, de las artes, de las humanidades, y que abandone ese sesgo cada vez más frívolo, superficial, que yo creo que es una de sus características principales hoy en día; no la única, porque hay excepciones a la regla, afortunadamente. Pero esa banalización tiene consecuencias no solamente en el campo de la cultura, sino en todos los otros. Por eso en el libro me refiero a la política, incluso a la vida sexual, a la relación humana. Todo eso se puede ver muy afectado si la cultura vive en la banalización, la frivolización permanente.

“No todos pueden ser cultos de la misma manera, no todos quieren ser cultos de la misma manera y no todos tendrían que ser cultos de la misma manera,ni muchísimo menos”

P. Y eso le produce un cierto enfado, sensación de tomadura de pelo. ¿Desde cuándo?

R. Es un proceso, no llega de una vez, pero sí recuerdo, por ejemplo, el shock que supuso para mí hace algunos años visitar la Bienal de Venecia, que era una vitrina del prestigio y la modernidad, de la novedad, del experimento, y de pronto, después de un recorrido de un par de horas, llegar a la conclusión de que allí había mucho más fraude, embuste, que seriedad, que profundidad. Fue para mí una experiencia bastante importante, que me llevó a reflexionar sobre este tema. Al final del libro, en un texto que es bastante personal, cuento cómo enriqueció mi vida leer buenos libros, conocer la gran tradición pictórica, el mundo de la música, cómo eso dio un sentido, un orden, una organización al mundo que lo hizo para mí muchísimo más interesante, más rico, más estimulante. Yo creo que sería una tragedia que justamente en una época en que hay un progreso tecnológico, científico, material extraordinario, al mismo tiempo, la cultura vaya a convertirse en un puro entretenimiento, en algo superficial, dejando un vacío que nada puede llenar, porque nada puede reemplazar a la cultura en dar un sentido más profundo, trascendente, espiritual a la vida.

Los periódicos más serios tratan de resistir al sensacionalismo, pero si la supervivencia está en juego tienen que hacer concesiones

P. Hay un momento, cuando habla usted de la añoranza, en el que dice: “Lo peor es que probablemente este fenómeno [la banalización de la cultura] no tenga arreglo y lo que yo añoro sea polvo y cenizas sin reconstitución posible”.

R. Espero equivocarme.

P. Ese pesimismo resulta llamativo en alguien de su éxito.

R. …nostalgia de viejo. A ratos siento, sí, cierta angustia porque… Mire, yo viví en Inglaterra y me acuerdo el deslumbramiento que me produjo ver la televisión; la que había conocido antes era muy pobre, muy mediocre, y de pronto descubrí que sí había posibilidades de utilizar la televisión en un sentido creativo y no solo porque los mejores escritores y dramaturgos escribían para la televisión… Había un programa que veía con pasión, se llamaba Panorama, periodismo de investigación. Me acuerdo, por ejemplo, de una entrega de dos horas sobre los disidentes en la Unión Soviética filmado en Moscú clandestinamente. Y de pronto, al cabo de los años, vi que la televisión de Inglaterra había caído también en la frivolidad total. Los mejores países, los que uno supondría que están más defendidos contra eso, han ido también sucumbiendo a esa especie de mandato generacional hacia el facilismo, la superficialidad, la frivolidad. Hay excepciones, desde luego...

P. …su propia obra es una excepción. ¿No es un ejemplo de que la capacidad de autocrítica sobrevive? ¿Qué no todo es autocomplacencia y frivolidad?

“Estallidos como el 15 M son interesantes si no caen en el conformismo de la inconformidad”

R. Sí, pero es siempre preocupante que el mayor vigor, la mayor riqueza, esté ahora en el pasado más que en el presente; que no sea algo de actualidad, sino que hay que volver la vista atrás… Y hay otro aspecto. Junto a la frivolización, hay un oscurantismo embustero que identifica la profundidad con la oscuridad y que ha llevado, por ejemplo, a la crítica a unos extremos de especialización que la pone totalmente al margen del ciudadano común y corriente, del hombre medianamente culto al que antes la crítica servía para orientarse en la oferta tan enorme.

P. Pero lo que plantea es volver a los patrones culturales. ¿Es eso posible? ¿Existe legitimidad para hacerlo? ¿No hay un cierto aristocratismo en todo ello?

R. Aristocratismo es una palabra que provoca mucho rechazo, pero por otra parte el rechazo de la élite en bloque es una gran ingenuidad. No todos pueden ser cultos de la misma manera, no todos quieren ser cultos de la misma manera y no todos tendrían que ser cultos de la misma manera, ni muchísimo menos. Hay niveles de especialización que son perfectamente explicables, a condición de que la especialización no termine por dar la espalda al resto de la sociedad, porque entonces la cultura deja ya de impregnar al conjunto de la sociedad, desaparecen esos consensos, esos denominadores comunes que te permiten discriminar entre lo que es auténtico y lo que es postizo, entre lo que es bueno y lo que es malo, entre lo que es bello y lo que es feo. Parece mentira que se haya llegado a un mundo donde ya no se pueden hacer este tipo de discriminaciones. Porque eso sí, si desaparecen esas categorías es el reino del embuste, de la picardía… La publicidad reemplaza al talento, lo fabrica, lo inventa.

P. Usted extiende su crítica a la cocina o la moda que están pasando a formar parte de la alta cultura.

R. Justamente esa es una de las manifestaciones de esa banalización y de esa frivolidad. No tengo nada contra la moda, me parece magnífico que haya una preocupación por la moda, pero desde luego no creo que la moda pueda reemplazar a la filosofía, a la literatura, a la música culta como un referente cultural. Y eso es lo que está pasando. Hoy en día hablar de cocina y hablar de la moda, es mucho más importante que hablar de filosofía o hablar de música. Eso es una deformación peligrosa y una manifestación de frivolidad terrible. ¿Qué cosa es la frivolidad? La frivolidad es tener una tabla de valores completamente confundida, es el sacrificio de la visión del largo plazo por el corto plazo, por lo inmediato. Justamente eso es el espectáculo.

P. Pero no encierra esa perspectiva una excesiva idealización del pasado, como esa edad dorada platónica que tanto criticaba Popper, y que tiene como consecuencia fosilizar la sociedad, cerrarla al cambio...

R. No, yo no estoy por la fosilización. No soy un conservador en ese sentido, desde luego que no, y sé que en el pasado, al mismo tiempo que Cervantes y que Shakespeare, existía la esclavitud, el racismo más espantoso, el dogmatismo religioso, la Inquisición, las hogueras para el disidente… Yo sé muy bien que el pasado venía con todo eso, pero al mismo tiempo no se puede negar que en ese pasado había cosas muy admirables, que han marcado profundamente el presente, que enriquecieron la vida de las gentes, la sensibilidad, la imaginación. Y esa era una función que tenía la alta cultura, y hoy día no se puede ni siquiera hablar de alta cultura porque eso es incorrecto, políticamente incorrecto.

“Hablar de moda y cocina se ha vuelto más importante que hablar de filosofía o música”

P. Hay una defensa muy interesante del erotismo en el libro, como obra de arte frente al “sexo descarnado”.

R. El erotismo fue en el mundo de la experiencia la conversión de un instinto en algo creativo, en una verdadera obra de arte y eso fue posible gracias a la cultura. Yo no creo que el erotismo nazca simplemente de una experiencia pragmática del sexo, ni muchísimo menos. Creo que es la cultura, que son las artes, el refinamiento de la sensibilidad que produce la alta cultura, la que crea el erotismo. El erotismo es una manifestación de civilizaciones, se da en sociedades que han alcanzado un cierto nivel de civilización. Y al mismo tiempo significa el respeto de las formas, la importancia de las formas en la relación sexual. Y ahí yo cito mucho a Georges Bataille, él defendió siempre el erotismo justamente como una manifestación de civilización, y fue muy reticente a la permisividad total porque creía que la permisividad total iba a matar las formas y al final se iba a llegar, otra vez, a una especie de sexo primitivo, salvaje. Y algo de eso ha pasado en nuestro tiempo.

P. Es decir, le falta erotismo a nuestra cultura.

R. Por eso el sexo significa tan poco para las nuevas generaciones. Significa un entretenimiento que es casi una gimnasia. Es como segar una fuente riquísima no solo de placer sino de enriquecimiento de la sensibilidad.

P. ¿Qué pensaría el Vargas Llosa de 25 años del libro que ha escrito el Vargas Llosa de ahora?

R. No me lo puedo imaginar. A nosotros nos ha tocado vivir una diferencia generacional sin precedentes en la historia. Precisamente por la extraordinaria revolución tecnológica, audiovisual, el mundo es tan absolutamente diferente que es muy, muy difícil ponerse hoy en día en la piel de un joven. Hay muchas cosas en el pasado que hay que suprimir, que hay que reformar sin ninguna duda. Pero hay una que yo creo que no, que hay que conservarla renovándola, actualizándola, que es la cultura. Una civilización que ha producido Goya, Rembrandt, Mahler, Goethe no es despreciable, no puede ser despreciable. Eso fijó unos ciertos patrones que deben ser, si se quiere, criticados pero mantenidos, continuados. Y esa continuación es la que yo creo que se pierde si la cultura pasa a ser una actividad secundaria y relegada al puro campo del entretenimiento.

P. Habla del pesimismo, del catastrofismo, incluso como un peligro mayor que la corrupción y cita una juventud apática, recluida en la hostilidad sistemática, aburrida. Fenómenos como el del 15-M, el de Occupy Wall Street, ¿no le generan cierta esperanza?

R. Sí, cierta esperanza sí. Siempre y cuando no se orienten en el sentido equivocado. Porque hay un cierto conformismo en la inconformidad. En eso Foucault escribió cosas muy interesantes. Pero sí, creo que hay estallidos entre los jóvenes que son bastante interesantes. No soy pesimista, sino más bien optimista, las cosas pueden cambiar para mejor. Pero hay algunos aspectos en los que es muy importante una crítica muy radical de un fenómeno representa una decadencia.

P. Una decadencia en la que incluye la corrupción política. Para ilustrarla cita usted una anécdota vivida por el escritor Jorge Eduardo Benavides, en Lima, cuando un taxista le dijo que votaba a Fujimori porque “solo robó lo justo”.

R. A mí me pareció maravillosa la historia. Hay una mentalidad ahí detrás ¿no? Un político puede robar; es más, no puede no robar, pero lo importante es que robe no más de lo debido.

P. Y ese tipo de conductas se están extendiendo…

R. …es por el desplome de los valores, no solamente estéticos, sino otros que antes, por lo menos de la boca para fuera, todos respetábamos. El político ya no debe ser honrado, debe ser eficaz. El ser honrado parece una imposibilidad connatural al oficio. Bueno, si se llega a un pesimismo de esa naturaleza entonces estamos perdidos. Y creo que no es verdad y yo lo digo, eso no es verdad. Pero hay una mentalidad que identifica la política con la picardía, con la deshonestidad. Es peligrosísimo sobre todo para el futuro de la cultura democrática. Si vamos a pensar eso entonces la cultura democrática no tiene sentido y a la corta o la larga va a desplomarse también.

P. Pero hay países donde hay mayor protección frente a la corrupción.

R. Por supuesto. La gran diferencia está en el mundo de la democracia y en el mundo del autoritarismo. En democracia hay corrupción, desde luego, lo estamos viendo todos los días. Pero precisamente lo vemos, sale a flote, existe una justicia más o menos independiente que puede todavía sancionar a los culpables. España es un ejemplo. Se puede decir que hay mucha corrupción pero estamos viendo casos de políticos importantísimos que son sentados en el banquillo de los acusados y que son condenados por pícaros, por ladrones, por traficantes. Bueno, esa es la gran diferencia. Eso no se ve en Cuba o China, donde de repente te enteras de que le cortan la cabeza a un señor porque dicen que delinquió y tenía cargos políticos. Hay diferencias. Y dentro de las democracias también. Las más avanzadas son menos corruptas que las más primitivas, las que son mucho más ineficientes. Recuerdo que en los años en que viví en Inglaterra, el escándalo más grande de corrupción fue el de un ministro de Margaret Thatcher, que no solamente perdió su ministerio sino que fue preso y perdió prácticamente todo su patrimonio por haber pasado un fin de semana en el Hotel Ritz de París, pagado por un jeque árabe. O sea, una corrupción de unos cuantos cientos o unos cuantos miles de libras esterlinas. Como comprenderá, eso en la época de Fujimori en el Perú era lo que robaba normalmente un pequeño alcalde. Ya no le digo los millones de millones de millones que consiguieron Fujimori y Montesinos. La sanción social fue muy escasa, puesto que en las últimas elecciones estuvo a punto de subir otra vez al poder con el voto popular. Esas diferencias sí son muy importantes. Y creo que es fundamental ser muy exigente y riguroso en ese campo, y no pensar que por ser político se tiene derecho a robar hasta cierto límite.

P. En las dictaduras hay evidentemente más corrupción. Pero también se da un fenómeno inverso. Ahí es donde la lucha de los intelectuales cobra mayor sentido. Es el caso de China con un premio Nobel de la Paz encarcelado.

R. Absolutamente. Cuando la libertad desaparece es cuando la libertad de pronto resulta importante. Y cuando la lucha por la libertad se convierte en una prioridad, el intelectual, el escritor, el poeta, el novelista, el pintor, de pronto empiezan a tener una importancia central en esa lucha. Ese es un fenómeno que lo estamos viendo en China, es interesantísimo, el caso de Ai Weiwei. Es una figura que representa hoy en día el espíritu de resistencia, la voluntad de apertura, de modernización, de democratización.

P. Al tratar de la degradación de los valores, incluye también el sensacionalismo en la prensa. ¿Cree usted en la autorregulación como una vía para atajar estas prácticas?

R. Creo que es la única. Que la propia prensa asuma una responsabilidad. Eso no se resuelve con sistemas de censura, ni muchísimo menos. Pero además yo creo que el sensacionalismo es la expresión de una cultura. La prensa forma parte de la vida cultural de un país. Y si la cultura empuja a la prensa a la chismografía, y hace de la chismografía un elemento central, al final el mercado se lo va a imponer a los periódicos, por más responsables y serios que quieran ser. Y eso lo estamos viendo en todas partes. Los periódicos más serios tratan de resistir, pero en un momento dado, si la supervivencia está en juego, tienen que hacer concesiones. El origen no está en los periódicos, el origen está en la cultura reinante, que impone la frivolidad y el amarillismo.

Hay una mentalidad

que identifica la política con la deshonestidad,

eso es peligrosísimo

para el futuro

de la cultura democrática

P. Usted ha sufrido el sensacionalismo.

R. Lo he padecido. Toda persona que es conocida hoy en día es irremediablemente víctima de la chismografía. Pasas a ser un objeto que ya no puede controlar su propia imagen. La imagen se puede distorsionar hasta unos extremos indescriptibles. Mucho más si haces política en un mundo subdesarrollado. Allí ya todo puede ocurrir.

P. Y hay un efecto multiplicador con las nuevas tecnologías.

R. Frente a las cuales te puedes defender muy mal. A mí me pasó una experiencia hace un tiempo en Argentina. Una señora me felicitó por un texto que me dijo le había conmovido mucho de homenaje a la mujer. Y yo le dije que muchas gracias, pero que no había escrito ningún homenaje a la mujer. Pensé que era una cosa que se había inventado ella o que se había confundido. Un tiempo después me mandan mi elogio a la mujer, que había aparecido en Internet. Un texto de una cursilería que da vergüenza ajena, firmado por mí y lanzado al espacio con motivo de no sé qué. ¿Cómo te defiendes contra eso? Es absolutamente terrible. De pronto pierdes tu identidad, porque hoy en día hay esos mecanismos que permiten falsificaciones de esa índole. A mí me parece bastante aterrador. Tampoco puedes dedicar tu vida a rectificar. Al final dejas de escribir, dejas de leer, para tratar de rectificar todas las falsedades, invenciones que te atribuyen. Eso es uno de los aspectos justamente de la irresponsabilidad que ha traído la gran revolución audiovisual.

P. Pero también hay que reconocer que el universo de Internet y las redes sociales permiten la exposición universal de un artista o de un pensador al instante.

R. Y burlar todos los sistemas de censura; eso es un progreso. Pero al mismo tiempo también es otra forma de confusión que tiene efectos muy negativos en la cultura, en la información. El exceso de información en última instancia también significa la desaparición de la discriminación, de las jerarquías, de las prioridades. Todo alcanza un mismo nivel de importancia por el simple hecho de estar en la pantalla.

P. Aunque no ataca a las religiones, sino al contrario, se percibe en el libro un canto al ateísmo ilustrado. Hay un momento incluso que identifica cultura profunda con aquella fuerza capaz de reemplazar el vacío dejado por la religión.

R. La idea liberal, tradicional, de que con el avance del conocimiento, la religión se iba a ir desvaneciendo fue una ingenuidad. El grueso de la gente, países cultos o países incultos, necesita una trascendencia, algo que le asegure que no perecerá definitivamente, y que habrá otra vida de la índole que sea, y eso es lo que sostiene la religión. Solo una minoría de personas, y eso ha sido igual en el pasado y en el presente, llega a llenar ese vacío con la cultura, que les da suficiente seguridad, suficiente resistencia para aceptar la idea de la extinción. Pero es una ingenuidad combatir a la religión. Tiene una función que cumplir, y es dar ese mínimo de seguridad que permite vivir a la gente con la esperanza de otra vida, de una defensa contra la extinción que aterra a todas las generaciones, no importa que nivel de cultura tenga esa sociedad. Eso lo debemos aceptar los creyentes o no creyentes, siempre y cuando la religión no pase a identificarse con el Estado, porque entonces desaparece la libertad. La religión por definición es dogmática, establece verdades absolutas, y no quiere coexistir con verdades contradictorias. Pero mientras la religión ocupe el espacio que le es propio, creo que es indispensable para que una sociedad sea verdaderamente democrática, libre, en la que se pueda coexistir en la diversidad.

***

La diversidad, la libertad, la tolerancia. El escritor vive y revive en esas palabras. A lo largo de la entrevista, la amargura que, a veces, asoma en su discurso ante lo que considera la devastación de la cultura, siempre se atempera con ellas. De algún modo, son su anclaje ateo y su religión frente al espectáculo.

—“Hemos escrito otro libro, ¿eh?”, bromea antes de despedirse

Fuente:

El País

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