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16 de abril de 2012

El sistema solar tiene un hermano gemelo

sistema-solar2El sistema solar tiene un gemelo a 130 años luz. Se trata de una serie de planetas, en concreto nueve, que orbitan alrededor de la estrella HD 10180, según publica el último número de la revista Astronomy and Astrophysics. Hasta ahora se pensaba que el astro solo contaba con siete planetas.

Lo más interesante es que los dos nuevos planetas identificados son super-Tierras calientes que dan una vuelta alrededor del astro cada 10 y 68 días respectivamente. Aunque se encuentran demasiado próximos a la estrella para mantener agua líquida en su superficie, se trata de cuerpos rocosos sólidos parecidos a nuestro planeta, con masas entre 2 y 5 veces la terrestre.

De momento se trata del sistema planetario más completo que se ha descubierto, y un lugar al que seguir apuntando los telescopios, según sugieren Miko Tuomi y sus colegas de la Universidad de Hertfordshire en las conclusiones del estudio, basado en datos obtenidos con el espectrógrafo HARPS.

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Muy Interesante

Lo que necesitan saber tus hijos de tecnología

Por Scott Steinberg, especial para CNN*

¿A qué edad un niño es demasiado joven para tener un teléfono celular?

En un momento en que el niño preescolar promedio es más capaz de jugar videojuegos que de andar en bicicleta o atarse los zapatos, y cuando tres cuartas partes de los alumnos de escuela secundaria o preparatoria poseen un teléfono, esta pregunta es una cuestión cada vez más difícil de responder para los padres digitales de hoy.

Y es posible que ni siquiera sea la más significativa.

Desde problemas crecientes como el ciberacoso, el sexting, el cyberbaiting (un tipo de acoso de los alumnos hacia los profesores) hasta el auge sobre la seguridad en internet, el crimen cibernético, y el exceso de intercambio de información personal en línea, la familia de hoy claramente enfrenta un conjunto único de retos digitales del siglo 21.

Para las familias, tal vez la mejor pregunta es: ¿Qué estamos haciendo para preparar a los niños para una era de conectividad las 24 horas del día? Considerando que el 70% de los padres cree que las escuelas deben hacer más por educar a los niños sobre la seguridad en línea y cuatro quintas partes de los profesores concuerdan en que se necesitan más programas extraescolares de este tipo, la respuesta puede ser “no lo suficiente”.

“Para los padres que tratan de criar hijos, proporcionarles tecnología para que tengan éxito y protegerlos, existe la sensación de que no hay nadie que les diga qué medidas tomar”, dijo Marian Merritt, defensora de la seguridad en internet de Symantec. “Espero que las escuelas estén distribuyendo información y educando a (las familias); pero en última instancia, los padres tienen un papel muy importante que desempeñar (en el proceso)”.

Los niños de hoy están siendo entrenados para usar todos los gadgets imaginables, pero no para considerar el extraordinario impacto —bueno y malo— de esos dispositivos en nuestras vidas. Debido a la velocidad a la que la tecnología se mueve y a cuán lentos han sido los padres para reaccionar, muchos de ellos deben tratar de ponerse al día.

“La mayor amenaza en internet hoy en día son los padres que no están involucrados en la forma cómo sus hijos usan la tecnología”, explicó Judi Warren, presidenta de Web Wise Kids. “Se necesita un esfuerzo unificado para mantener seguros a los niños en internet (que) tiene que comenzar con los padres, ya que tiene que empezar desde muy jóvenes”.

Pero dejar la responsabilidad de enseñar civilidad digital exclusivamente a las familias sería un error, dijo Warren. “También tiene que ser parte de una educación permanente”, agregó, señalando que los niños de apenas dos años de edad ahora utilizan comúnmente los teléfonos inteligentes y otros dispositivos tecnológicos.

Navegando las redes sociales

Capaz de iluminar a las naciones y dar poder a los individuos, la web puede ser una fuerza energizante para el bien. Sin embargo, este poder conlleva una responsabilidad.

Considera el meteórico ascenso de las redes sociales y cómo dan forma a las experiencias de nuestros hijos. Hace sólo seis años, antes de que Facebook abriera sus puertas al público en general en septiembre de 2006, el término amigo por lo general describía a vecinos y compañeros de escuela.

Hoy en día, fácilmente pude referirse a cientos de compañeros, parejas potenciales o incluso extraños al azar. Nuestros niños interactúan en línea con estas personas, algunos de las cuales nunca conoceremos.

De los adolescentes activos en estos sitios, 88% han sido testigos de actos de maldad o crueldad.

Por supuesto, las redes sociales también pueden ser una forma perfectamente segura y divertida para que los adolescentes compartan ideas y formen relaciones sanas. Todo depende de cómo se utilicen

Pero cuando se trata de plataformas de tecnología y códigos éticos en evolución, los padres no siempre saben qué es lo mejor. Los adultos luchan por mantenerse al día con las cambiantes reglas de etiqueta en línea y del intercambio de información. Y de acuerdo con un estudio reciente de la revista en línea First Monday, algunos padres mienten para ayudar a los niños menores de edad a unirse a Facebook y otras redes, exponiéndolos, sin darse cuenta, a la intimidación en línea.

Programas de capacitación

Por desgracia, no existe un programa reconocido de formación a nivel nacional para enseñar a los niños cómo navegar por la web. Un curso formalizado y estructurado de seguridad en línea y un programa de certificación de ciudadanía digital podrían ser la respuesta.

En este escenario, a partir del nivel de preescolar, los expertos ofrecerían instrucciones prácticas en la escuela en el uso de tabletas, computadoras con pantalla táctil y los navegadores web. Hojas de trabajo para llevar a casa, tutoriales en línea y actividades interactivas (entregadas vía aplicaciones, guías descargables o sitios web) podrían proporcionar enseñanza adicional y puntos de discusión para las familias.

Para los padres que quieren mantenerse al día con las herramientas y las prácticas web, las universidades o empleadores podrían ofrecer cursos de formación continua.

Los foros en línea podrían conectar a los padres y a los niños con profesionales de la tecnología y la atención de la salud. Y los expertos podrían construir una base de datos de respuestas a problemas comunes de seguridad tecnológica para los padres.

Sin embargo, eso sólo sería el comienzo. Un siguiente paso lógico sería la creación de una red de delegaciones locales capaces de prestar apoyo a las familias que enfrentan problemas como el acoso cibernético y la adicción a internet.

La gran pregunta no es si estas guías serán introducidas. Los expertos dicen que simplemente es cuestión de tiempo.

Los padres son la clave

Stephen Balkam, director ejecutivo del Family Online Safety Institute, alienta la creación de una ‘cultura de responsabilidad’ holística al educar a los niños sobre seguridad en internet. En este escenario, los múltiples sectores de la sociedad contribuirían para mantener a los niños a salvo.

Este programa se inicia en la parte superior, con el gobierno creando leyes y proporcionando un marco seguro para las familias. También incluye a miembros de agencias de seguridad y orden que harían su parte para controlar y capturar a los depredadores en línea, dijo Balkam.

Pero aunque los educadores pueden mantenerse al tanto de las tendencias web y ayudar a guiar a los niños en el camino de la seguridad, no pueden hacerlo solos. En última instancia, depende de los padres y no de los hijos mantener conversaciones, establecer las normas de la casa y tomar decisiones sabias en la web.

Con la tecnología arraigada en nuestras vidas, ya no podemos darnos el lujo de simplemente ignorar esto. El potencial de internet para mejorar la vida de nuestros hijos no tiene límites. Pero dejar a los niños y a sus padres sin preparación para navegar estas dificultades simplemente no tiene sentido.

*Nota del editor: Scott Steinberg es autor de la serie de libros The Modern Parent’s Guide (La guía moderna para padres) y es conductor del programa de video Family Tech: Technology for Parents and Kids (Tecnología en familia: tecnología para padres e hijos). También es consultor industrial y orador principal de negocios, aparece con frecuencia como experto en tecnología en las cadenas ABC, CBS, NBC, Fox y CNN.

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Red & Com

Vargas Llosa: "Sería una tragedia que la cultura acabe en puro entretenimiento"

Mario Vargas Llosa en su casa de París en 2003. / DANIEL MORDZINSKI

A Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) le asaltaba desde hacía algún tiempo la incómoda sensación de que le estaban tomando el pelo. Lo empezó a sentir al visitar ciertas exposiciones y bienales, asistir a algunos espectáculos, ver determinadas películas y programas de televisión e incluso le ocurría cuando se arrellanaba en el sillón para leer ciertos libros y periódicos. En esos momentos, como él mismo cuenta, le sobrevenía la sensación, poco definida al principio, de que se estaban burlando de él, de que estaba “indefenso ante una sutil conspiración” para hacerle sentir un inculto o un estúpido, para hacerle creer que un fraude era arte; un embuste, cultura.

De esa sensación surgió una convicción y de esta un ensayo, La civilización del espectáculo (Alfaguara). En sus páginas el premio Nobel de Literatura disecciona la conversión de la cultura en un caos donde “como no hay manera de saber qué cosa es cultura, todo lo es y ya nada lo es”. Esa disolución de jerarquías y referentes es consecuencia, para Vargas Llosa, del triunfo de la frivolidad, del reinado universal del entretenimiento. Pero los efectos de este clima de banalización extrema no se limitan a la cultura. Para el escritor, y quizá sea este su juicio más severo, el empuje de la civilización del espectáculo ha anestesiado a los intelectuales, desarmado al periodismo y, sobre todo, devaluado la política, un espacio donde gana terreno el cinismo y se extiende la tolerancia hacia la corrupción, algo que el autor de Conversación en La Catedral ilustra con una anécdota de su tierra natal:

“En las últimas elecciones peruanas, el escritor Jorge Eduardo Benavides se asombró de que un taxista de Lima le dijera que iba a votar por Keiko Fujimori, la hija del dictador que cumple una pena de 25 años prisión por robos y asesinatos.

“¿A usted no le importa que el presidente Fujimori fuera un ladrón?”, le preguntó al taxista.

“No” —repuso este— “porque Fujimori solo robó lo justo”.

Lo justo. La indiferencia moral. La civilización del espectáculo.

“La frivolidad es teneruna tabla de valores completamente confundida,

es el sacrificio de la visión del largo plazo

por el corto plazo, por

lo inmediato. Justamente

eso es el espectáculo”

El ensayo, un diamante para la polémica, lo explica Vargas Llosa con voz cálida y precisa, que inunda la línea telefónica desde el otro lado de Atlántico, viernes por la mañana en Lima.

P. Mantiene usted que la cultura se ha banalizado, que triunfa la frivolidad en su peor sentido, que el erotismo pierde en favor de la pornografía, que la posmodernidad es, en parte, un experimento fallido y pedante, que el periodismo amarillea, que la política se degrada, que en la civilización del espectáculo el cómico es el rey… ¿Hay escapatoria?

R. Sí, hay escapatoria. La historia no está escrita, no es fatídica, cambia. Justamente nos ha tocado vivir una época en que hemos visto las transformaciones históricas más extraordinarias e inesperadas. Si alguien me hubiera dicho cuando yo era joven que iba a ver la desaparición de la Unión Soviética, la transformación de China en un país capitalista; si alguien me hubiera dicho que América Latina iba a estar en pleno proceso de crecimiento, mientras Europa vivía su peor crisis financiera en un siglo, no me lo hubiera creído y, sin embargo, todas esas cosas han pasado. Desde luego que se puede esperar una renovación de la vida cultural, de las artes, de las humanidades, y que abandone ese sesgo cada vez más frívolo, superficial, que yo creo que es una de sus características principales hoy en día; no la única, porque hay excepciones a la regla, afortunadamente. Pero esa banalización tiene consecuencias no solamente en el campo de la cultura, sino en todos los otros. Por eso en el libro me refiero a la política, incluso a la vida sexual, a la relación humana. Todo eso se puede ver muy afectado si la cultura vive en la banalización, la frivolización permanente.

“No todos pueden ser cultos de la misma manera, no todos quieren ser cultos de la misma manera y no todos tendrían que ser cultos de la misma manera,ni muchísimo menos”

P. Y eso le produce un cierto enfado, sensación de tomadura de pelo. ¿Desde cuándo?

R. Es un proceso, no llega de una vez, pero sí recuerdo, por ejemplo, el shock que supuso para mí hace algunos años visitar la Bienal de Venecia, que era una vitrina del prestigio y la modernidad, de la novedad, del experimento, y de pronto, después de un recorrido de un par de horas, llegar a la conclusión de que allí había mucho más fraude, embuste, que seriedad, que profundidad. Fue para mí una experiencia bastante importante, que me llevó a reflexionar sobre este tema. Al final del libro, en un texto que es bastante personal, cuento cómo enriqueció mi vida leer buenos libros, conocer la gran tradición pictórica, el mundo de la música, cómo eso dio un sentido, un orden, una organización al mundo que lo hizo para mí muchísimo más interesante, más rico, más estimulante. Yo creo que sería una tragedia que justamente en una época en que hay un progreso tecnológico, científico, material extraordinario, al mismo tiempo, la cultura vaya a convertirse en un puro entretenimiento, en algo superficial, dejando un vacío que nada puede llenar, porque nada puede reemplazar a la cultura en dar un sentido más profundo, trascendente, espiritual a la vida.

Los periódicos más serios tratan de resistir al sensacionalismo, pero si la supervivencia está en juego tienen que hacer concesiones

P. Hay un momento, cuando habla usted de la añoranza, en el que dice: “Lo peor es que probablemente este fenómeno [la banalización de la cultura] no tenga arreglo y lo que yo añoro sea polvo y cenizas sin reconstitución posible”.

R. Espero equivocarme.

P. Ese pesimismo resulta llamativo en alguien de su éxito.

R. …nostalgia de viejo. A ratos siento, sí, cierta angustia porque… Mire, yo viví en Inglaterra y me acuerdo el deslumbramiento que me produjo ver la televisión; la que había conocido antes era muy pobre, muy mediocre, y de pronto descubrí que sí había posibilidades de utilizar la televisión en un sentido creativo y no solo porque los mejores escritores y dramaturgos escribían para la televisión… Había un programa que veía con pasión, se llamaba Panorama, periodismo de investigación. Me acuerdo, por ejemplo, de una entrega de dos horas sobre los disidentes en la Unión Soviética filmado en Moscú clandestinamente. Y de pronto, al cabo de los años, vi que la televisión de Inglaterra había caído también en la frivolidad total. Los mejores países, los que uno supondría que están más defendidos contra eso, han ido también sucumbiendo a esa especie de mandato generacional hacia el facilismo, la superficialidad, la frivolidad. Hay excepciones, desde luego...

P. …su propia obra es una excepción. ¿No es un ejemplo de que la capacidad de autocrítica sobrevive? ¿Qué no todo es autocomplacencia y frivolidad?

“Estallidos como el 15 M son interesantes si no caen en el conformismo de la inconformidad”

R. Sí, pero es siempre preocupante que el mayor vigor, la mayor riqueza, esté ahora en el pasado más que en el presente; que no sea algo de actualidad, sino que hay que volver la vista atrás… Y hay otro aspecto. Junto a la frivolización, hay un oscurantismo embustero que identifica la profundidad con la oscuridad y que ha llevado, por ejemplo, a la crítica a unos extremos de especialización que la pone totalmente al margen del ciudadano común y corriente, del hombre medianamente culto al que antes la crítica servía para orientarse en la oferta tan enorme.

P. Pero lo que plantea es volver a los patrones culturales. ¿Es eso posible? ¿Existe legitimidad para hacerlo? ¿No hay un cierto aristocratismo en todo ello?

R. Aristocratismo es una palabra que provoca mucho rechazo, pero por otra parte el rechazo de la élite en bloque es una gran ingenuidad. No todos pueden ser cultos de la misma manera, no todos quieren ser cultos de la misma manera y no todos tendrían que ser cultos de la misma manera, ni muchísimo menos. Hay niveles de especialización que son perfectamente explicables, a condición de que la especialización no termine por dar la espalda al resto de la sociedad, porque entonces la cultura deja ya de impregnar al conjunto de la sociedad, desaparecen esos consensos, esos denominadores comunes que te permiten discriminar entre lo que es auténtico y lo que es postizo, entre lo que es bueno y lo que es malo, entre lo que es bello y lo que es feo. Parece mentira que se haya llegado a un mundo donde ya no se pueden hacer este tipo de discriminaciones. Porque eso sí, si desaparecen esas categorías es el reino del embuste, de la picardía… La publicidad reemplaza al talento, lo fabrica, lo inventa.

P. Usted extiende su crítica a la cocina o la moda que están pasando a formar parte de la alta cultura.

R. Justamente esa es una de las manifestaciones de esa banalización y de esa frivolidad. No tengo nada contra la moda, me parece magnífico que haya una preocupación por la moda, pero desde luego no creo que la moda pueda reemplazar a la filosofía, a la literatura, a la música culta como un referente cultural. Y eso es lo que está pasando. Hoy en día hablar de cocina y hablar de la moda, es mucho más importante que hablar de filosofía o hablar de música. Eso es una deformación peligrosa y una manifestación de frivolidad terrible. ¿Qué cosa es la frivolidad? La frivolidad es tener una tabla de valores completamente confundida, es el sacrificio de la visión del largo plazo por el corto plazo, por lo inmediato. Justamente eso es el espectáculo.

P. Pero no encierra esa perspectiva una excesiva idealización del pasado, como esa edad dorada platónica que tanto criticaba Popper, y que tiene como consecuencia fosilizar la sociedad, cerrarla al cambio...

R. No, yo no estoy por la fosilización. No soy un conservador en ese sentido, desde luego que no, y sé que en el pasado, al mismo tiempo que Cervantes y que Shakespeare, existía la esclavitud, el racismo más espantoso, el dogmatismo religioso, la Inquisición, las hogueras para el disidente… Yo sé muy bien que el pasado venía con todo eso, pero al mismo tiempo no se puede negar que en ese pasado había cosas muy admirables, que han marcado profundamente el presente, que enriquecieron la vida de las gentes, la sensibilidad, la imaginación. Y esa era una función que tenía la alta cultura, y hoy día no se puede ni siquiera hablar de alta cultura porque eso es incorrecto, políticamente incorrecto.

“Hablar de moda y cocina se ha vuelto más importante que hablar de filosofía o música”

P. Hay una defensa muy interesante del erotismo en el libro, como obra de arte frente al “sexo descarnado”.

R. El erotismo fue en el mundo de la experiencia la conversión de un instinto en algo creativo, en una verdadera obra de arte y eso fue posible gracias a la cultura. Yo no creo que el erotismo nazca simplemente de una experiencia pragmática del sexo, ni muchísimo menos. Creo que es la cultura, que son las artes, el refinamiento de la sensibilidad que produce la alta cultura, la que crea el erotismo. El erotismo es una manifestación de civilizaciones, se da en sociedades que han alcanzado un cierto nivel de civilización. Y al mismo tiempo significa el respeto de las formas, la importancia de las formas en la relación sexual. Y ahí yo cito mucho a Georges Bataille, él defendió siempre el erotismo justamente como una manifestación de civilización, y fue muy reticente a la permisividad total porque creía que la permisividad total iba a matar las formas y al final se iba a llegar, otra vez, a una especie de sexo primitivo, salvaje. Y algo de eso ha pasado en nuestro tiempo.

P. Es decir, le falta erotismo a nuestra cultura.

R. Por eso el sexo significa tan poco para las nuevas generaciones. Significa un entretenimiento que es casi una gimnasia. Es como segar una fuente riquísima no solo de placer sino de enriquecimiento de la sensibilidad.

P. ¿Qué pensaría el Vargas Llosa de 25 años del libro que ha escrito el Vargas Llosa de ahora?

R. No me lo puedo imaginar. A nosotros nos ha tocado vivir una diferencia generacional sin precedentes en la historia. Precisamente por la extraordinaria revolución tecnológica, audiovisual, el mundo es tan absolutamente diferente que es muy, muy difícil ponerse hoy en día en la piel de un joven. Hay muchas cosas en el pasado que hay que suprimir, que hay que reformar sin ninguna duda. Pero hay una que yo creo que no, que hay que conservarla renovándola, actualizándola, que es la cultura. Una civilización que ha producido Goya, Rembrandt, Mahler, Goethe no es despreciable, no puede ser despreciable. Eso fijó unos ciertos patrones que deben ser, si se quiere, criticados pero mantenidos, continuados. Y esa continuación es la que yo creo que se pierde si la cultura pasa a ser una actividad secundaria y relegada al puro campo del entretenimiento.

P. Habla del pesimismo, del catastrofismo, incluso como un peligro mayor que la corrupción y cita una juventud apática, recluida en la hostilidad sistemática, aburrida. Fenómenos como el del 15-M, el de Occupy Wall Street, ¿no le generan cierta esperanza?

R. Sí, cierta esperanza sí. Siempre y cuando no se orienten en el sentido equivocado. Porque hay un cierto conformismo en la inconformidad. En eso Foucault escribió cosas muy interesantes. Pero sí, creo que hay estallidos entre los jóvenes que son bastante interesantes. No soy pesimista, sino más bien optimista, las cosas pueden cambiar para mejor. Pero hay algunos aspectos en los que es muy importante una crítica muy radical de un fenómeno representa una decadencia.

P. Una decadencia en la que incluye la corrupción política. Para ilustrarla cita usted una anécdota vivida por el escritor Jorge Eduardo Benavides, en Lima, cuando un taxista le dijo que votaba a Fujimori porque “solo robó lo justo”.

R. A mí me pareció maravillosa la historia. Hay una mentalidad ahí detrás ¿no? Un político puede robar; es más, no puede no robar, pero lo importante es que robe no más de lo debido.

P. Y ese tipo de conductas se están extendiendo…

R. …es por el desplome de los valores, no solamente estéticos, sino otros que antes, por lo menos de la boca para fuera, todos respetábamos. El político ya no debe ser honrado, debe ser eficaz. El ser honrado parece una imposibilidad connatural al oficio. Bueno, si se llega a un pesimismo de esa naturaleza entonces estamos perdidos. Y creo que no es verdad y yo lo digo, eso no es verdad. Pero hay una mentalidad que identifica la política con la picardía, con la deshonestidad. Es peligrosísimo sobre todo para el futuro de la cultura democrática. Si vamos a pensar eso entonces la cultura democrática no tiene sentido y a la corta o la larga va a desplomarse también.

P. Pero hay países donde hay mayor protección frente a la corrupción.

R. Por supuesto. La gran diferencia está en el mundo de la democracia y en el mundo del autoritarismo. En democracia hay corrupción, desde luego, lo estamos viendo todos los días. Pero precisamente lo vemos, sale a flote, existe una justicia más o menos independiente que puede todavía sancionar a los culpables. España es un ejemplo. Se puede decir que hay mucha corrupción pero estamos viendo casos de políticos importantísimos que son sentados en el banquillo de los acusados y que son condenados por pícaros, por ladrones, por traficantes. Bueno, esa es la gran diferencia. Eso no se ve en Cuba o China, donde de repente te enteras de que le cortan la cabeza a un señor porque dicen que delinquió y tenía cargos políticos. Hay diferencias. Y dentro de las democracias también. Las más avanzadas son menos corruptas que las más primitivas, las que son mucho más ineficientes. Recuerdo que en los años en que viví en Inglaterra, el escándalo más grande de corrupción fue el de un ministro de Margaret Thatcher, que no solamente perdió su ministerio sino que fue preso y perdió prácticamente todo su patrimonio por haber pasado un fin de semana en el Hotel Ritz de París, pagado por un jeque árabe. O sea, una corrupción de unos cuantos cientos o unos cuantos miles de libras esterlinas. Como comprenderá, eso en la época de Fujimori en el Perú era lo que robaba normalmente un pequeño alcalde. Ya no le digo los millones de millones de millones que consiguieron Fujimori y Montesinos. La sanción social fue muy escasa, puesto que en las últimas elecciones estuvo a punto de subir otra vez al poder con el voto popular. Esas diferencias sí son muy importantes. Y creo que es fundamental ser muy exigente y riguroso en ese campo, y no pensar que por ser político se tiene derecho a robar hasta cierto límite.

P. En las dictaduras hay evidentemente más corrupción. Pero también se da un fenómeno inverso. Ahí es donde la lucha de los intelectuales cobra mayor sentido. Es el caso de China con un premio Nobel de la Paz encarcelado.

R. Absolutamente. Cuando la libertad desaparece es cuando la libertad de pronto resulta importante. Y cuando la lucha por la libertad se convierte en una prioridad, el intelectual, el escritor, el poeta, el novelista, el pintor, de pronto empiezan a tener una importancia central en esa lucha. Ese es un fenómeno que lo estamos viendo en China, es interesantísimo, el caso de Ai Weiwei. Es una figura que representa hoy en día el espíritu de resistencia, la voluntad de apertura, de modernización, de democratización.

P. Al tratar de la degradación de los valores, incluye también el sensacionalismo en la prensa. ¿Cree usted en la autorregulación como una vía para atajar estas prácticas?

R. Creo que es la única. Que la propia prensa asuma una responsabilidad. Eso no se resuelve con sistemas de censura, ni muchísimo menos. Pero además yo creo que el sensacionalismo es la expresión de una cultura. La prensa forma parte de la vida cultural de un país. Y si la cultura empuja a la prensa a la chismografía, y hace de la chismografía un elemento central, al final el mercado se lo va a imponer a los periódicos, por más responsables y serios que quieran ser. Y eso lo estamos viendo en todas partes. Los periódicos más serios tratan de resistir, pero en un momento dado, si la supervivencia está en juego, tienen que hacer concesiones. El origen no está en los periódicos, el origen está en la cultura reinante, que impone la frivolidad y el amarillismo.

Hay una mentalidad

que identifica la política con la deshonestidad,

eso es peligrosísimo

para el futuro

de la cultura democrática

P. Usted ha sufrido el sensacionalismo.

R. Lo he padecido. Toda persona que es conocida hoy en día es irremediablemente víctima de la chismografía. Pasas a ser un objeto que ya no puede controlar su propia imagen. La imagen se puede distorsionar hasta unos extremos indescriptibles. Mucho más si haces política en un mundo subdesarrollado. Allí ya todo puede ocurrir.

P. Y hay un efecto multiplicador con las nuevas tecnologías.

R. Frente a las cuales te puedes defender muy mal. A mí me pasó una experiencia hace un tiempo en Argentina. Una señora me felicitó por un texto que me dijo le había conmovido mucho de homenaje a la mujer. Y yo le dije que muchas gracias, pero que no había escrito ningún homenaje a la mujer. Pensé que era una cosa que se había inventado ella o que se había confundido. Un tiempo después me mandan mi elogio a la mujer, que había aparecido en Internet. Un texto de una cursilería que da vergüenza ajena, firmado por mí y lanzado al espacio con motivo de no sé qué. ¿Cómo te defiendes contra eso? Es absolutamente terrible. De pronto pierdes tu identidad, porque hoy en día hay esos mecanismos que permiten falsificaciones de esa índole. A mí me parece bastante aterrador. Tampoco puedes dedicar tu vida a rectificar. Al final dejas de escribir, dejas de leer, para tratar de rectificar todas las falsedades, invenciones que te atribuyen. Eso es uno de los aspectos justamente de la irresponsabilidad que ha traído la gran revolución audiovisual.

P. Pero también hay que reconocer que el universo de Internet y las redes sociales permiten la exposición universal de un artista o de un pensador al instante.

R. Y burlar todos los sistemas de censura; eso es un progreso. Pero al mismo tiempo también es otra forma de confusión que tiene efectos muy negativos en la cultura, en la información. El exceso de información en última instancia también significa la desaparición de la discriminación, de las jerarquías, de las prioridades. Todo alcanza un mismo nivel de importancia por el simple hecho de estar en la pantalla.

P. Aunque no ataca a las religiones, sino al contrario, se percibe en el libro un canto al ateísmo ilustrado. Hay un momento incluso que identifica cultura profunda con aquella fuerza capaz de reemplazar el vacío dejado por la religión.

R. La idea liberal, tradicional, de que con el avance del conocimiento, la religión se iba a ir desvaneciendo fue una ingenuidad. El grueso de la gente, países cultos o países incultos, necesita una trascendencia, algo que le asegure que no perecerá definitivamente, y que habrá otra vida de la índole que sea, y eso es lo que sostiene la religión. Solo una minoría de personas, y eso ha sido igual en el pasado y en el presente, llega a llenar ese vacío con la cultura, que les da suficiente seguridad, suficiente resistencia para aceptar la idea de la extinción. Pero es una ingenuidad combatir a la religión. Tiene una función que cumplir, y es dar ese mínimo de seguridad que permite vivir a la gente con la esperanza de otra vida, de una defensa contra la extinción que aterra a todas las generaciones, no importa que nivel de cultura tenga esa sociedad. Eso lo debemos aceptar los creyentes o no creyentes, siempre y cuando la religión no pase a identificarse con el Estado, porque entonces desaparece la libertad. La religión por definición es dogmática, establece verdades absolutas, y no quiere coexistir con verdades contradictorias. Pero mientras la religión ocupe el espacio que le es propio, creo que es indispensable para que una sociedad sea verdaderamente democrática, libre, en la que se pueda coexistir en la diversidad.

***

La diversidad, la libertad, la tolerancia. El escritor vive y revive en esas palabras. A lo largo de la entrevista, la amargura que, a veces, asoma en su discurso ante lo que considera la devastación de la cultura, siempre se atempera con ellas. De algún modo, son su anclaje ateo y su religión frente al espectáculo.

—“Hemos escrito otro libro, ¿eh?”, bromea antes de despedirse

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El País

La larga y acalorada lucha para combatir el cambio climático



El Pentágono lo conoce. Las principales empresas de seguros del mundo lo conocen. Los gobiernos pueden ser derrocados a causa de él. Es el cambio climático, y es real. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, en marzo se registraron temperaturas récord en Estados Unidos, lo que lo convierte en el marzo más caluroso desde que comenzó a llevarse registro en 1895. Las temperaturas promedio estuvieron 4,8 grados Celsius por encima del promedio y se batieron más de 15.000 récords de temperaturas máximas a nivel nacional. La sequía, los incendios forestales, los tornados y otros eventos climáticos extremos ya están afectando al país.

Al otro lado del mundo, en las islas Maldivas, el aumento del nivel del mar continúa amenazando a ese archipiélago del Océano Índico. Se trata de la nación más baja del mundo, a un promedio de tan solo 1,3 metros sobre el nivel del mar. La grave situación de las Maldivas fue noticia a nivel mundial cuando su joven presidente, el primer presidente electo democráticamente en el país, Mohamed Nasheed, se convirtió en una de las principales voces del mundo que se alzó en contra del cambio climático, en particular en la etapa previa a la conferencia sobre cambio climático de la ONU realizada en Copenhague en 2009. Nasheed realizó una reunión ministerial bajo el agua, en la que su gabinete vestía equipos de buceo, para ilustrar el potencial desastre.

Nasheed declaró: “El cambio climático es un problema real y está sucediendo ahora. No es un problema del futuro. Cualquier desequilibrio en la naturaleza tendrá impactos enormes en las Islas Maldivas y no solo en estas islas, en otras regiones costeras del mundo también. Creo que alrededor de una tercera parte de la población mundial vive en zonas costeras y se verá gravemente afectada si no hacemos algo para combatir el cambio climático en los próximos años. Se debe alcanzar un acuerdo internacional para reducir las emisiones de carbono”.

En febrero de este año, Mohamed Nasheed fue derrocado de la presidencia a punta de pistola. El gobierno de Obama, a través de la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo acerca del golpe de Estado: “Se actuó dentro del marco constitucional”. Cuando hablé con el presidente Nasheed el mes pasado, me dijo: “Fue muy sorprendente y muy preocupante que el gobierno de Estados Unidos reconociera de inmediato el restablecimiento de la antigua dictadura. Tenemos que reinstaurar la democracia en nuestro país. Es una democracia muy joven. Recién logramos tener elecciones multipartidarias en 2008 y tan solo duró tres años. Luego hubo un golpe de Estado muy bien planeado. Nos sorprendió que Estados Unidos reconociera tan rápido al nuevo régimen”. Hay un paralelismo entre las posiciones nacionales sobre cambio climático y el apoyo o la oposición al golpe en Maldivas.

Nasheed es el personaje principal de un nuevo documental denominado “The Island President” (El presidente de la isla), que hace un recorrido a través de su notable trayectoria. Durante la dictadura de Maumoon Abdul Gayoom fue un destacado militante estudiantil que fue arrestado y torturado, como muchos otros. En 2008, cuando finalmente se celebraron elecciones en el país, Nassheed derrotó a Gayoom y resultó electo presidente. Sin embargo, me dijo: “Es fácil derrotar a un dictador, pero no es tan fácil librarse de una dictadura. Las redes, las dificultades, las instituciones y todo lo que fue establecido por la dictadura sigue en pie, incluso después de las elecciones”. El 7 de febrero de 2012 por la mañana, Nasheed renunció luego de que generales rebeldes del ejército lo amenazaran de muerte a él y a sus seguidores.

Si bien aún no se ha hallado ningún vínculo directo entre el activismo contra el cambio climático de Nasheed y el golpe, quedó claro que, durante la cumbre de Copenhague en 2009, fue una piedra en el zapato para el gobierno de Obama. Nasheed y otros representantes de la APEI , la Alianza de Pequeños Estados Insulares, asumieron la postura de defender la futura existencia de sus países y de construir alianzas con grupos de base como 350.org, que se oponen a las políticas sobre el clima dominadas por las empresas.

Mientras tanto, en Estados Unidos en marzo se registró el primer desastre climático del año, que provocó más de mil millones de dólares en daños. Los tornados que azotaron cuatro de los estados centrales del país dejaron un saldo de 41 muertos. El Dr. Jeff Masters, del sitio web de información meteorológica Weather Underground, escribió en su blog que las temperaturas récord registradas en marzo “no solo fueron minimizadas sino que fueron modificadas”. El 23 de marzo, el gobernador conservador de Texas, Rick Perry, renovó el estado de emergencia declarado allí el año pasado como consecuencia de las fuertes sequías.

1.000 de los 4.710 sistemas de gestión comunitaria del agua de Texas están sufriendo restricciones. La localidad texana de Spicewood, con una población de 1.100 habitantes, se quedó sin agua y ahora dependen del suministro de agua en camiones cisterna. Mientras los habitantes enfrentan fuertes restricciones en el uso del agua, para el gobernador Perry restringir el uso del agua a las empresas que emiten los gases de efecto invernadero, que provocan el cambio climático, sería impensable.

Mitt Romney está por convertirse en el candidato republicano a la presidencia y cuenta con el apoyo de ex rivales como Perry. Los republicanos ya han comenzado a atacar al Presidente Obama con respecto a las políticas sobre cambio climático. El Consejo Estadounidense de Intercambio Legislativo (ALEC , por sus siglas en inglés), ha promovido leyes en las cámaras de diputados estatales que se oponen a cualquier legislación sobre clima y ha incitado a los miembros del Congreso a que bloqueen todo tipo de acción federal, en particular, a que obstaculicen el trabajo de la Agencia de Protección Ambiental. Como detalló el Center for Media and Democracy (Centro de Estudios sobre Medios de Comunicación y Democracia) en su informe denominado “ALEC Exposed”, ALEC cuenta con el financiamiento de las principales empresas contaminadoras del país, como ExxonMobil, BP America, Chevron, Peabody Energy y Koch Industries. Los hermanos Koch también han financiado a grupos del Tea Party como el grupo Freedom Works, para dar la impresión de que hacen activismo social.

Este período electoral probablemente esté marcado por más eventos climáticos extremos, con la consecuente pérdida de más vidas y miles de millones de dólares en daños.

Mientras el Presidente Nasheed se esfuerza para volver a presentarse como candidato a la presidencia que le fue arrebatada, el Presidente Obama intenta aferrarse a la suya. Entretanto, el clima pende de un hilo.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2012 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 350 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Tomado de:

Rebelión

Calentamiento Global: Datos, supuestos y explicaciones

A modo de introducción

. Consecuencias del cambio climático abrupto o lento: elevación del nivel de los océanos, incremento de las temperaturas, veloz modificación de las ecologías, el clima se tornará mucho más inestable, los eventos climáticos extremos como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías se harán más frecuentes e intensos, se generarán huracanes de gran envergadura. Etc.

. ¿Es posible calcular el número de víctimas que pueden producirse? No con exactitud. Probablemente: cientos de millones y un número mayor de habitantes del planeta se vería reducido a una condición “animal” (por lo que podría presenciar y lo que haría o tendría que hacer para sobrevivir).

. Posibles reacciones políticas complementarias en numerosos países: uso de la fuerza militar para obligar a los pobres y a los trabajadores menos organizados a pagar directamente, en sus vidas y salud, el altísimo coste de la catástrofe.

. ¿Se tratará de un Argamedón que liquide la especie humana? No, la vida humana se recuperará probablemente al cabo de un tiempo que no puede determinarse y seguirá su curso -muchas otras especies no podrán conseguirlo en cambio-, pero la situación dejará tras de sí millones y millones de cadáveres y la desolación inconmensurable de la barbarie generada.


Datos, inferencias y explicaciones.

. Causas del calentamiento global: fundamentalmente por dos gases del efecto invernadero, el dióxido de carbono (CO2), que no abunda en el atmósfera, y el metano (el más importante es el primero).

. En toda la historia conocida del planeta cuando más CO2 ha habido en al aire más alta ha sido la temperatura.

. Papel del CO2: permite el paso del a radiación solar pero impide que una parte de la radiación terrestre regrese al espacio: esa radiación queda atrapada en forma de calor y hace que nuestro planeta se caliente.

. Moléculas del CO2 en la atmósfera (en estos momentos incluso de calentamiento global): 380 por cada 1.000.000.

. Durante miles y miles de año la Tierra ha oscilado entre edades de hielo y períodos cálidos. CO2 en las edades de hielo: 180 partes de CO2 por millón; en los segundos, los períodos cálidos: 280 partes por millón.

. Emisiones recientes de CO2: cuando hace 200 años y en algunos países, irrumpió en la Tierra (en un período cálido) la revolución industrial, se empezaron a quemar carbón (Carbono, C, básicamente); petróleo (C e H [hidrógeno]) y gas natural (también C e H básicamente). La combustión de carbón, petróleo y gas natural genera carbono que combinado con el oxígeno del aire forma el CO2 (son las llamadas “emisiones” de dióxido de carbono)

. Vías de absorción naturales (vías de escape, una marina y otra terrestre, los llamados “sumideros de carbono”) de estas emisiones de CO2: árboles y plantas (toman el CO2 del aire y forman carbohidratos, el material básicos del que están compuestos) y los océanos (el CO2 pasa con facilidad del aire al agua: pequeños animales que viven en el mar usan el CO2 para construir sus conchas).

. Moléculas de CO2 (gas estable que no se descompone fácilmente) que se añaden a la atmósfera anualmente por la acción humana: 3,5 partes por millón. Los dos sumideros absorben, conjuntamente, 1,4 partes por millón. Luego, son 2,1 partes por millón las que agregamos a la atmósfera cada año que permanecen en ella entre 100 y 200 años.

. Incremento de CO2 en la atmósfera desde que la especie humana empezó a quemar gas natural, carbón y petróleo en grandes cantidades: de 280 a 385 partes por millón (incremento del 37,5%) [el mismo nivel de incremento experimentado por la Tierra en el paso de las edades de hielo a los períodos cálidos].

. Metano (1 átomo de C y 4 de H): segundo gas del efecto invernadero: hay en la atmósfera 200 veces más CO2 que metano (que es un gas inestable que se descompone al entrar en contacto con el ozono).

. Duración del metano en la atmósfera: 12 años (CO2: entre 100 y 200 años).

. Problema del metano: el efecto de calentamiento de este gas es mucho mayor que el del CO2 (una molécula de metano, a lo largo de su existencia, tiene más de 20 veces el efecto de calentamiento de CO2) [Durante los primeros años en que las moléculas están en la atmósfera el efecto del metano es 100 veces superior al del CO2].

. Combinando ambos factores, teniendo en cuenta la mayor duración del CO2, su efecto es mucho mayor: el CO2 es responsable del 70% del calentamiento producido por la actividad humana, frente al 13% del metano (además, la reducción de metano produciría un cambio inmediato muy importante).

. Cantidad de metano en el aire: se ha duplicado desde 1800 (aunque en la actualidad, las emisiones de metano han experimentado una pequeña reducción).

. Fuentes de emisión de metano: fugas de gas natural (compuesto básicamente de metano) procedentes de minas de carbón, yacimientos de petróleo y gas, y centrales eléctricas, y, por otra parte, la descomposición de la materia orgánica.

. Otros gases de efecto invernadero: el más importante, el óxido nitroso (del uso de fertilizantes, procesos industriales, escape de los automóviles).

. Momento en el que la comunidad científica ya sabían que el cambio climático abrupto era un fenómeno común y global, y habían logrado componer un cuadro razonablemente certero del cambio abrupto en el pasado: a finales de la década de 1990.

. Situación en la actualidad: hay 100 partes de CO2 por millón más en la atmósfera que en los períodos cálidos previos.

. ¿Quiere esto decir que se producirá automáticamente otro cambio abrupto? No: no sabemos con exactitud cuándo pasaremos a otro período estable con temperaturas mayores. La Tierra alcanzará, en un determinado momento, tras la subida de la temperatura, un nuevo equilibrio mucho más cálido: la vida humana seguirá siendo posible pero será mucho más difícil y bastante distinta de la actual.

. Incremento de la temperatura desde 1800: 0,7 grados C (el cambio climático abrupto empieza a ser probable a partir de un incremento de 2 grados C).

. Mejor estimación de la que disponemos: un nivel de CO2 entre 400 y 450 partes por millón (estamos en 385 partes) produciría un aumento de la temperatura de 2 grados (habremos llegado a la zona de peligro respecto a un cambio abrupto a partir de un incremento entre 15 y 65 puntos de CO2 por millón).

. Conjetura: es probable aunque no seguro que se lograría evitar un cambio climático abrupto si estabilizáramos el contenido de CO2 en la atmósfera en los próximos siete años [15 partes] (puede –PUEDE- que no pasa nada si lo hacemos en un período de 31 años [65 partes]).

. Forma de estabilizar el contenido de CO2 en la atmósfera: reducir las emisiones anuales a 1,4 partes por millón (disminución en un 60% de la tasa anual de emisiones) [dado que los sumideros de carbono cada vez actúan peor deberíamos probablemente aumentar la reducción al 70%, diez puntos más].

. Dimensiones de la tarea política que representa evitar los horrores sociales y naturales que acompañarían CON TODA PROBABILIDAD a un cambio climático abrupto: reducción de las emisiones globales de CO2 entre 60 y el 70% en un período comprendido entre unos 10 y 30 años.

Fuente principal: Jonathan Neale, Cómo detener el calentamiento global y cambiar el mundo. El Viejo Topo, Barcelona, 2012.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente:

Rebelión

15 de abril de 2012

Un método para descubrir las trampas en ajedrez

En lo que a trampas se refiere, el ajedrez puede parecer prácticamente invulnerable. Al fin y al cabo, el tablero y sus piezas están a la vista de todos. Pero los últimos escándalos han dejado claro que las trampas —fomentadas por potentes programas informáticos que juegan mejor que los humanos, así como por tecnologías de comunicación complejas— empiezan a ser un problema en los campeonatos de ajedrez mundiales.

El año pasado, la Federación de Ajedrez francesa acusó a tres jugadores de confabularse entre ellos durante la Olimpiada de Ajedrez celebrada en Rusia en 2010 utilizando mensajes de texto codificados y un sistema de señales. La federación les ha prohibido jugar durante cinco años, aunque ellos han apelado la decisión.

Kenneth W. Regan, profesor adjunto de ciencias informáticas en la Universidad estatal de Nueva York en Buffalo, que también es un maestro internacional del ajedrez, ha investigado estas trampas durante cinco años.

Regan, de 52 años, se interesó por el problema a raíz del campeonato mundial de 2006 entre Vladimir Kramnik, de Rusia, y Veselin Topalov, de Bulgaria. La partida se interrumpió cuando el entrenador de Topalov acusó a Kramnik de haber consultado un ordenador en el baño. Los organizadores cerraron con llave los aseos, a raíz de lo cual Kramnik abandonó la partida y se negó a continuar a menos que los abrieran. Acabaron haciéndolo y al final ganó la partida.

Regan, científico y maestro internacional del ajedrez, ha investigado las trampas durante cinco años

El problema a la hora de construir una prueba matemática para descubrir a alguien haciendo trampas es que hay que tener en cuenta muchas variables y valores extremos.

Parte de la dificultad reside en que el tamaño de las muestras tiende a ser pequeño, tal vez 150 o 200 jugadas por participante para todo un torneo. Otra pega es la forma en que los programas informáticos de ajedrez evalúan las posiciones. Se dan en incrementos de una centésima del valor de un peón, la pieza menos valiosa.

La posible compensación de descubrir una trampa va más allá del ajedrez. Jonathan Schaeffer, catedrático de ciencias informáticas en la Universidad de Alberta y el inventor de Chinook, el ordenador que resolvía juegos de damas, señala que la investigación de Regan y la de otros que también estudian este campo, tiene un enorme valor en potencia. “Lo que están haciendo es intentar establecer un modelo de cómo toma la gente las decisiones”, explica.

Esto también podría tener un valor inmenso para los grandes minoristas de Internet que quieren adaptar sus ofertas al gusto del comprador, o para usos más importantes, como personalizar los tratamientos médicos.

Regan, hasta la fecha, ha analizado cerca de 200.000 partidas, incluidas todas las de los 50 torneos más importantes de la historia

Regan estaba bastante seguro de que cualquiera que utilice un programa para hacer trampas en el ajedrez lo programaría en modo simple, donde el programa selecciona rápidamente una posible jugada, y luego examina una secuencia de jugadas para evaluar si es acertada. Es eficaz, pero no riguroso.

Regan decidió que también necesitaba que sus programas funcionaran en modo multilínea, de modo que pudiera ver dónde y por qué los programas cambiaban sus evaluaciones. Eso lleva mucho más tiempo.

Quería crear un modelo de la frecuencia con que las jugadas de jugadores de diferentes niveles coinciden con las de los programas de ajedrez, y por eso empezó a crear una base de datos analizando partidas que se remontaban a principios del siglo XIX. En cada partida hacía que el ordenador evaluara cada posición en modo de línea sencilla hasta una profundidad de 13 capas (seis o siete movimientos por cada jugador). Hasta la fecha, ha analizado cerca de 200.000 partidas, incluidas todas las de los 50 torneos más importantes de la historia. También ha analizado entre 6.000 y 7.000 en modo multilínea para crear modelos de jugadores de diferentes niveles.

La forma de jugar ha evolucionado. Según su análisis, el 40° ajedrecista del mundo juega igual de bien que Karpov en los setenta, cuando era campeón mundial

Regan ha descubierto que la forma de jugar ha evolucionado. Según su análisis, el 40° ajedrecista del mundo juega igual de bien que jugaba Anatoly Karpov en los setenta, cuando era campeón mundial.

Para comprobar si alguien hace trampas, coteja el nivel relativo del jugador con el modelo de comparación. Regan señala que sus modelos están en una fase en la que solo se pueden usar como apoyo en casos en los que se alega que se han hecho trampas.

En el caso francés, llegó a la conclusión de que dos partidas de uno de los acusados, Sébastien Feller, eran valores extremos, lo cual quiere decir que tenían una correlación inusualmente elevada con un programa de ajedrez.

Fuente:

El País Ciencia

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