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10 de abril de 2012

¿Debe ocultarse la ubicación de las especies recién descubiertas?


La salamandra Laotriton laoensis de Laos.

El descubrimiento de una nueva especie puede suponer para un científico el momento más importante de su carrera, pero algunos creen que también expone a animales raros y vulnerables al peligro de ser comerciados como mascotas salvajes, con resultados catastróficos.

Es un dilema científico que ha llevado a algunos ambientalistas a cuestionar si no sería mejor ocultarle al mundo el descubrimiento.

En 1999, el herpetólogo Bryan Stuart estaba trabajando en el norte de Laos cuando encontró por casualidad una llamativa salamandra que nunca había visto antes.

La criatura tenía una apariencia prehistórica con una piel verrugosa y puntos amarillos y brillantes por toda su espalda.

La detectó en una botella de alcohol que un colega de Laos había traído de una boda en un lugar remoto del país. El veneno de la piel de la salamandra había sido usado para fabricar una bebida con propiedades medicinales especiales para brindar por los recién casados.

El descubrimiento

Stuart comenzó a buscar más salamandras de ese tipo y, tres años más tarde, publicó un artículo en la revista Journal of Herpetology, anunciando el descubrimiento de una nueva especie, la Laotriton laoensis.

"Cuando ves a uno de estos animales en la naturaleza y lo pones sobre tu mano por primera vez y reconoces que es absolutamente único, es como descubrir un tesoro", dice.

Pero su alegría terminó en un horror cuando se dio cuenta de que su descubrimiento había llamado la atención de comerciantes de anfibios de todo el mundo. Fotografías de ejemplares de la especie comenzaron a aparecer en foros sobre mascotas anfibias en lugares tan distantes como Alemania y Japón.

Stuart se dio cuenta pronto de que los comerciantes de animales salvajes habían usado su artículo como una hoja de ruta para capturar y vender grandes cantidades de esas salamandras.

clic Lea: Comprar un tigre mascota en EE.UU., al alcance de un clic

"La mentalidad de estos comerciantes es conseguir el máximo número de ejemplares en el menor tiempo posible, para ganar cuanto más mejor", dice.

"Lo que es peor es que los lugareños colaboran con las redes de comercio, ayudándoles a recolectar a los animales".

Del hallazgo a la extinción

La salamandra de Laos vive en la superficie de las rocas y es fácil encontrarla. Los locales solían recibir menos de un dólar por cada una de ellas y luego los comerciantes las vendían por hasta US$200.

Debido a que ese tipo de salamandra solo ha sido encontrada en tres pequeñas zonas del norte de Laos, su número se redujo vertiginosamente.

En 2008, seis años después de la publicación del artículo de Stuart, una bióloga de la Universidad Nacional de Laos, Somphouthone Phimmachak, reveló que la especie estaba al borde de la extinción.

La salamandra Laotriton laoensis de Laos.

Los coleccionistas de mascotas salvajes llegaron a pagar US$200 por un ejemplar de la salamandra Laotriton laoensis.

Tras su descubrimiento, la salamandra de Laos recibió estatus oficial de especie amenazada, lo que supuso la ilegalización del comercio de especímenes cazados en la naturaleza.

No era la primera vez que un descubrimiento científico había puesto en peligro a una especie singular.

"Una tortuga de la pequeña isla indonesia de Roti fue cazada hasta tal punto que hoy está casi extinguida", dijo Stuart. Un tipo de lagartija del sureste de China desapareció por completo de su habitat natural después de que su precio en el mercado llegase hasta US$2.000 por cada una.

Jason Lee Brown, un herpetólogo que ha estudiado los venenos de las ranas en Perú desde 2003 enumera hasta tres incidentes separados en los que sus descubrimientos han puesto a una especie en peligro.

En 2006 publicó en internet la fotografía de una nueva especie de rana venenosa, la Ranitomeya benedicta. Casi inmediatamente apareció en ferias comerciales de Europa y Norteamérica.

Dos años después volvió a pasar cuando publicó la descripción de una segunda nueva especie y de nuevo cuando informó sobre el redescubrimiento de una tercera especie que se pensaba estaba extinta.

En 2010, Brown volvió al área de Perú donde había descubierto inicialmente la Ranitomeya benedicta y descubrió que la población local había estado cortando la corteza de los árboles en los que sabían que vivían las ranas.

Ranas en peligro de extinción encontradas muertas en Perú. Tenían Europa como destino.

"Casi dejo lo que estaba haciendo", dice.

Dos de estas ranas fueron declaradas en peligro el año pasado.

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Problema de estatus

El estatus de especie amenazada es concedido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, de acuerdo con la Convención de Comercio de Especies en Peligro, que fue firmada en 1973 y ha sido ratificada por 175 países.

Pero según algunos conservacionistas, el estatus de especie en peligro crea nuevos problemas. Chris Shepherd, de Traffic, una organización que vigila el tráfico de animales salvajes, cree que la etiqueta de animal en peligro puede acabar elevando el valor del animal en el mercado negro.

Visita a menudo los mercados de animales salvajes de Jatinegara en Yakarta, Indonesia, y de Chatuchak en Bangkok, Tailandia, donde ha visto a comerciantes anunciando -aunque disimuladamente- que los animales que venden están en peligro y son ilegales.

Lea el artículo completo en:

BBC Ciencia

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Teoría de los Juegos: Con más de 1.000 jugadores, las subastas cambian

En las subastas a la baja, un grupo de jugadores puja por un artículo. El ganador es aquel que hace la puja de menor valor, siempre que sea única. El comportamiento de los participantes en este tipo de subastas en Internet ha sido estudiado por unos investigadores, con interesantes conclusiones sobre la racionalidad de sus decisiones y cómo cambia el comportamiento según el número de jugadores.

Simone Pigolotti, de la Universitat Politècnica de Cataluña, es uno de estos investigadores, pertenecientes a instituciones de varios países, que han publicado el resultado de su estudio, basado en la teoría de juegos, en la revista Physical Review Letters.

Según la investigación, en subastas en las que participan menos de 1.000 jugadores se produce un equilibrio entre ellos, el llamado equilibrio de Nash (por el premio Nobel de Economía John Nash). Es decir, todos juegan de la misma manera y, por tanto, todos tienen las mismas probabilidades de ganar. Este equilibrio se produce de una forma azarosa.

Sin embargo, han encontrado Pigolotti y sus compañeros, cuando en la subasta participan más de 1.000 jugadores, éstos nunca llegan a un equilibrio y la probabilidad de ganar ya no depende del azar, sino de que los jugadores adopten una estrategia diferente a la utilizada por la mayoría. Así pues, emergen dos regímenes diferentes según el número de jugadores y en uno de ellos no está claro que los jugadores puedan adaptarse a lo que hacen los demás. Además, el valor o la utilidad del objeto subastado influye en el comportamiento. Así, los jugadores no pujan de la misma manera si se oferta a subasta un teléfono inteligente o un coche deportivo, por ejemplo, informa la universidad.

Para Pigolotti, los resultados de esta investigación son muy importantes sobre todo para analizar el comportamiento de las personas en temas económicos y averiguar cómo actúan los inversores, en qué medida su comportamiento es racional o se basa en elementos más azarosos. El estudio se ha basado en los datos de más de 700 subastas publicados por las propias empresas que las realizan.

Fuente:

El País Ciencia

¿Por qué gritamos ¡ay! cuando nos golpeamos?

Grito

El sonido seminvoluntario que hacemos cuando nos damos un golpe, nos pinchamos, o nos quemamos un dedo, por ejemplo, es constante en todas las lenguas y todas las culturas.

En español solemos decir ¡ay!, los alemanes dicen ¡Ach!, los noruegos ¡Aul! y los chinos ¡Aiya!

Pero en todos los casos, es un sonido producido con la boca abierta y una respiración corta.

Ésta es la manera más rápida y más simple de hacer un sonido fuerte y, probablemente, evolucionó hasta transformarse en una alarma para avisarle a la tribu sobre la existencia de un peligro.

Si el peligro es un animal, el sonido tiene el mismo efecto que mostrar los dientes en forma amenazante.

Fuente:

BBC Ciencia

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¿Gran descubrimiento?: A mayor igualdad social, más felicidad

"Las sociedades con un mayor nivel de bienestar son aquellas en las que hay un mayor nivel de igualdad social. La felicidad no es un asunto solamente individual, sino que depende de un entorno más justo, en el que se respeten los derechos humanos, se cuide el medio ambiente y exista el apoyo social". Así lo demuestran las investigaciones que ha presentado catedrático Carmelo Vázquez (Universidad Complutense) en el II Cogreso Internacional de la Felicidad que ha organizado Coca-Cola en España.

Vázquez fue el último de los ponentes en una jornada que ha contado, además de con él, con otros tres conocidos divulgadores e investigadores españoles: Eduardo Punset, Luis Rojas Marcos y Juan Luis Arsuaga, reunidos todos ellos para hablar de ese fenómeno intangible que es la felicidad.

Ante un auditorio en el que no quedaba una plaza vacía, Punset, que es uno de los organizadores, ha asegurado que, pese a la crisis, "cualquier tiempo pasado fue peor porque hemos salido del imperio del dogma y, además, la vida aumenta 2,5 años cada década, algo grandioso".

El psiquiatra Luis Rojas Marcos, que trabaja en Nueva York, donde ha dirigido las instituciones de salud pública de esta ciudad, ha centrado su ponencia en los factores que facilitan lo que él llama "satisfacción con la vida". Así, ha destacado la importancia de comunicarse "porque el hablar las emociones pierden intensidad". Tras preguntar a la audiciencia si se sentía feliz y ante un abrumador 90% afirmativo, el psiquiatra ha apuntado que "es un sentimiento que está en los genes porque lo ha favorecido la selección natural".

Como muchos de los presentes esperaban, Rojas Marcos ha mencionado algunos factores "protectores" de esa felicidad, como son las relaciones afectivas, la resilencia (que es la capacidad de ser flexible y resistente a situaciones adversas) o la sensación de que se tiene el control de la propia vida.

Por su parte, el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, codirector del proyecto de Atapuerca, ha hecho un repaso de la evolución humana para explicar cómo hace un millón de años la especie "dejó de ser presa para convertirse en la mayor depredadora". Fue entonces, ha asegurado, cuando comenzó la competencia con los otros grupos humanos y la solidaridad dentro del propio.

Vivir en armonía

Sin embargo, el investigador ha asegurado que las recetas para ser feliz las encuentra, precisamente, en "tratar de no dejar el mundo peor de lo que lo encontramos" y en "vivir en armonía con otras especies y mi felicidad se va con el expolio y la avaricia sin sentido".

La conferencia de Arsuaga ha tenido mucho en común con las investigaciones del catedrático de la Universidad Complutense. Vázquez ha recordado cómo en el pasado, y aún muchos lo creen así, los índices de bienestar humano se midieron por el Producto Interior Bruto o por el índice de desarrollo de Naciones Unidas (basado en la esperanza de vida, la escolarización, etc.). Ahora se analizan otros baremos, como el desarrollo de los derechos humanos o la participación ciudadana.

Otros estudios revelan, asimismo, que la felicidad defiende de las infecciones (los felices enferman menos). También se ha demostrado, con los datos de un estudio de Estados Unidos, que entre los 18 y los 50 años el nivel de satisfacción personal baja, pero vuelve a subir a partir de esa edad.

Fuente:

El Mundo Ciencia

Un telescopio en Chile lucha contra los embates del clima

tormenta de arena

La infraestructura sufrió tras ser golpeada por tormentas de arena y lluvias.

Tormentas eléctricas, fuertes lluvias, nieve, inundaciones y deslaves. No es precisamente lo que uno esperaría encontrar en el lugar más seco de la Tierra, en el desierto de Atacama, en Chile.

Pero durante los últimos dos meses, esas fueron las condiciones laborales del equipo de científicos en uno de los proyectos astronómicos más grandes del mundo, el Atacama Large Millimeter/sub-millimeter Array (ALMA).

Representa un evidente contraste en relación con el sol y el cielo claro que encontré cuando visité el lugar pocos días antes de que comenzara el caos.

ALMA es un radiotelescopio gigante que se está construyendo actualmente en el llano de Chajnantor, el punto más alto de los Andes chilenos, ubicado a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.

Clima extremo

En el llano de Chajnantor puede caer nieve incluso en los meses de verano.

La principal razón para escoger el Atacama, y en particular el llano de Chajnantor, fue la altitud, la sequedad extrema en el aire y los cielos muy despejados. Acá, las nubes sólo aparecen en promedio 30 días al año.

Y si bien no es inusual que llueva un poco en el área en los meses de febrero y marzo, nadie esperaba estos embates recientes del clima.

No ha habido esta cantidad de agua en el desierto por décadas y los aguaceros retrasaron dos o tres semanas la fecha límite para completar el proyecto, según Richard Hills, uno de los astrónomos que trabaja en el lugar.

"Es imposible realizar observaciones en esas condiciones", dice.

"El agua en el aire simplemente absorbe las señales astronómicas que estamos tratando de observar. Simplemente no pueden atravesar la atmósfera".

tormenta eléctrica

Tormentas eléctricas.

Pero por fortuna, dice, las antenas no han resultado averiadas.

A diferencia de la destrucción en un pueblo cercano, donde unas 20 casas resultaron afectadas tras un chaparrón particularmente fuerte a principios de marzo, las antenas soportaron la lluvia, el granizo y la nieve.

Cada una pesa entre 85 y 115 toneladas.

Las antenas tienen la última tecnología y uno de sus instrumentos es un receptor altamente sensible, localizado en el centro de cada antena de 12 metros de diámetro.

"Estos receptores son realmente de punta. Hemos podido reproducir en segundos las observaciones que normalmente tardan horas con otros instrumentos", dice el astrónomo Paulo Cortés.

Fueron diseñadas para permanecer activas en condiciones muy difíciles, con velocidades del viento de hasta 100 kilómetros por hora y temperaturas tan bajas como -25 grados centígrados.

clic Vea: desde Chile, el mayor radiotelescopio mira al Universo

Precisión

Las antenas superaron la prueba del clima para tranquilidad de los científicos, pues arreglarlas puede resultar difícil.

Cuando hay problemas menores, estos se pueden resolver en el llano. Pero cuando es algo mayor, la antena debe ser llevada al campamento base en un vehículo hecho a la medida y que tiene 28 ruedas.

Y si algo necesita ser reemplazado, las cosas se complican aún más.

"Tal como ocurre cuando se ensambla, si uno se olvida de una tuerca, toca ir a la ciudad de Calama, a 100 kilómetros de acá, para conseguirla", explica Silvio Rossi, un ingeniero en la parte europea del proyecto, dirigida por el Observatorio Europeo del Sur (ESO).

transporte para antenas

Para transportar las antenas se necesita un vehículo hecho específicamente para ese propósito.

"Si se trata de los sistemas electrónicos, es todavía peor. Ningún otro lugar en el mundo tiene sistemas electrónicos a esta altitud y es muy difícil encontrar piezas que puedan funcionar acá", añade.

"Todas las piezas son fabricadas en Europa. Por ejemplo, la parte más alta de la antena viene de Europa en dos mitades que luego tienen que ser pegadas", señala.

"Se puede hacer sólo una vez. Si fallamos al pegarla, tenemos que tirar toda la pieza", explica.

"El proceso de desmontar la antena para que sea reparada y cuidada, y luego volver a montarla, puede ser demorado, y la precisión es clave", puntualiza.

El vehículo gigante tarda cinco horas para transportar la antena 35 kilómetros.

"Las antenas son máquinas muy sofisticadas y cualquier golpe pequeño puede terminar siendo un problema enorme", dice Brian Hoff, un supervisor en la parte alta del terreno.

clic Vea también: una nueva ventana al universo en el desierto de Atacama

Los científicos de ALMA dicen que las recientes condiciones climáticas son muy inusuales.

"Si uno golpea la base de la antena, podría dañarla o desviarla. Y cualquier daño pequeño de la refracción en el orden de los micrones -es decir, algo más delgado que un cabello humano- puede tener consecuencias catastróficas (para las observaciones)", agrega.

Los astrónomos de ALMA están esperando que el cielo aclare para que puedan continuar examinando el espacio.

Funcionamiento diferente

La construcción de ALMA comenzó en 2003 y actualmente está casi al 50%. Una vez esté completamente en funcionamiento, ALMA tendrá 66 radiotelescopios que explorarán el cielo en una apuesta que intentará descubrir secretos de la formación del universo.

Si bien no está del todo terminado, ya ha entregado algunos resultados interesantes.

La investigadora chilena Cinthya Herrera publicó la primera investigación que surge de ALMA. Se trata de un estudio sobre un supercúmulo de estrellas que se formaron de la unión de un par de galaxias espiral llamadas Antenas.

Como es un radiotelescopio, ALMA funciona de manera diferente a un telescopio óptico, que recoge las longitudes de onda que son imperceptibles para el ojo humano.

monte lascar

Uno de los volcanes que rodea el proyecto es el Láscar.

"La luz está compuesta de luz óptica, que es lo que vemos, pero también de luz infrarroja, ultravioleta, rayos X, rayos gama, microondas y ondas de radio. Todo esto se llama el espectro electromagnético", explica el astrónomo Paulo Cortés.

"ALMA está interesada en la parte milimétrica y submilimétrica de ese espectro. Esa es la región del gas frío desde el cual se forman las estrellas", detalla.

Al detectar la radiación emitida por ese gas frío, podemos entender cómo se ensamblan grandes estructuras. En otras palabras, cómo se forman galaxias, estrellas y planetas".

Y esto podría dar pistas sobre el nacimiento de nuestro universo, hace más de 13.000 millones de años.

ALMA es un proyecto conjunto entre Europa, Norteamérica y el este de Asia.

Fuente:

BBC Ciencia

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6 de abril de 2012

Una alternativa (científica) a la Semana Santa

Pues sí, todos estamos contentos y felices porque se inicia la Semana Santa. La mayoría podremos olvidarnos de nuestros respectivos trabajos durante unos días para enfrentarnos a las peregrinaciones a la playa o al hotel-vacaciones más concurrido posible. A estas alturas, casi nadie se plantea qué es la Semana Santa: ¡son vacaciones, con eso es suficiente!

Pero ¿no es contradictorio celebrar una festividad como ésta en una país aconfesional y cada día más laico? El que sólo lee El Corán, ¿por qué tiene que dejar de trabajar?

Desde Genciencia queremos impulsar una alternativa. Abajo los santos y arriba los intelectuales.

Varios filósofos positivistas ingleses redactaron en 1892 el llamado The New Calendar of Great Men (Nuevo calendario de los grandes hombres), basándose en las ideas de Auguste Comte (1789-1857), se le considera creador del positivismo y de la disciplina de la sociología (aunque hay varios sociólogos que sólo le atribuyen haberle puesto el nombre).

Este libro no era sino un diario santoral, en el que se reemplazaban los nombres de los santos por el de aquellos científicos o artistas que hubieran contribuido al avance de la civilización. De esta manera, Gutemberg, Newton, Leonardo, Mozart o Shakespeare pasaron a ser los patrones protectores de algunos días concretos del año.

¿No sería todo más bonito si nos fuéramos de vacaciones durante la Semana Científica o la Semana del Átomo Dividido? La mayoría no sabemos ni de santos ni nos interesa, pero el problema es que la sociedad sabe tanto de los científicos como de los santos. Así que preveo que la iniciativa no prosperará (al menos entre la masa).

Tal vez sólo podamos aspirar a convertir en patrones protectores a personajes de la farándula, como Belén Esteban o Pocholo haciendo el aeroplano.

Vía | Kodorniz

Fuente:

Xakata Ciencia

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