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15 de febrero de 2012

¿Eres indeciso? El gato de Schrödinger te dará la respuesta

Schrodinger

Siempre habrá un momento del día en el cual tengamos que tomar alguna decisión. Si aún no sabes darle el “sí” o el “no” a ese pretendiente que se te declaró en pleno San Valentín, el gato de Schrödinger te podría ayudar ante esa situación comprometedora.

ThinkGeek presenta este juguete llamado “Schrödinger’s Cat Executive Decision Maker” que emula aquel famoso experimento imaginario y que te “ayudará” a tomar decisiones. Funciona de esta manera: El gato “escuchará” lo que le digas y al abrir la puerta de la caja sabrás la respuesta. Si aparece vivo, significa que fue un “sí”, en caso de que aparezca muerto… mejor olvídalo y trata de resucitar al animal.

La caja mide 14x10x10 centímetros, funciona con dos baterías AA y se puede conseguir por USD$29,99 en la tienda de ThinkGeek. Pero si no te decides por adquirir este juguete, puedes dejar que la vieja costumbre de la moneda sea la que decida. Es más barato.




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FayerWayer

Una bola de discoteca para intentar probar la Teoría de la Relatividad de Einstein

Una esfera de discoteca, no muy diferente a la que iluminaba los contoneos de Adriano Celentano en los 70, fue lanzada por la Agencia Espacial Europea (ESA) desde la Guayana francesa el pasado lunes para probar la Teoría de la Relatividad de Einstein. Se trata de LARES (Laser Relativity Satellite), un proyecto de bajo coste (apenas 8 millones de euros) diseñado por un equipo de la Universidad de Salento.

LARES es, en esencia, una bola de discoteca fabricada con una aleación de tunsgteno y cubierta con reflectores, de modo que, a medida que gire en torno a la Tierra, una red internacional de estaciones de láser puedan comprobar su posición con precisión milimétrica. Los físicos esperan que la alta sensibilidad del satélite sirva para confirmar la Teoría de la Relatividad de Einstein.

En realidad, el satélite italiano viene a completar la tarea que inició un satélite mucho más caro, lanzado en 2004 por la Nasa, según explica National Geographic. Se trata del Gravity Probe B, una misión liderada por la Universidad de Stanford que tardó en gestarse 40 años y que costó 800 millones de dólares. Aunque el proyecto consideró probadas las proyecciones de Einstein, un fallo técnico introdujo un margen de error del 20%, un porcentaje que el satélite italiano pretende reducir al 1%.

El satélite girará en torno a la Tierra en un determinado ángulo respecto a su ecuador. Según prevén los cálculos de Einstein el plano orbital de LARES irá rotando lentamente en torno al planeta, a medida que la sonda sea arrastrada por la distorsión espacio-temporal del planeta. Aunque el efecto acumulado durante un año no supondrá más que una millonésima de grado, el desplazamiento de la sonda puede suponer unos 4 metros, algo perfectamente mesurable.

El pequeño y denso satélite -de apenas 40 centímetros de diámetro y 380 kilos de peso- formó parte del vuelo inaugural del primer cohete Vega de la Agencia Espacial, un cohete pequeño pensado para lanzar varios satélites simultáneamente. Además de LARES, el primer Vega lanzó al espacio siete nanosatélites de otras tantas universidades europeas, incluyendo el Xatcobeo, un desarrollo de la Universidad de Vigo.

Visto en National Geographic, RTVE y Galatina.

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La Información Ciencia

El romántico olor de una biblioteca en realidad significa que está destruyéndose


A veces elevamos a la categoría de románticas una serie de situaciones que, tras ser analizadas con la lupa de la ciencia, acaban teniendo una naturaleza contradictoria o directamente abyecta. Uno de los mejores ejemplos es el olor de las bibliotecas que tanto parece inspirar a los literartos y a los amantes de las letras. En realidad, sentirse inspirado por ese olor es como sentirse inspirado por el olor a napalm cuando uno se define como discípulo de Gandhi.

Y es que ese olor no es más que un síntoma de la destrucción de la biblioteca: nos parece inspirador que se destruya justamente aquello que adoramos.

Lorena Gibson, una químico de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, es la responsable de un proyecto denominado Patrimonio de olores, en el que se identifican los problemas de salud de los libros en sus etapas iniciales gracias al matiz en el olor que desprenden. Incluso están trabajando en un espectrómetro de masas portátil, una especie de nariz artificial que localiza las moléculas que causan el olor a humedad.

“Oliendo” los gases emitidos por 72 documentos antiguos de los siglos XIX y XX con una nueva técnica llamada degradómica material, un equipo de científicos británicos y eslovenos ha conseguido identificar 15 moléculas volátiles que podrían ser buenos marcadores para cuantificar a ciencia cierta el riesgo de que se degraden la celulosa, la lignina, la fibra de madera y otros componentes de los libros.

El olor de los libros antiguos es el resultado de cientos de compuestos orgánicos volátiles (VOCs, por sus siglas en inglés) liberados desde el papel al aire. El principal responsable de que una biblioteca huela como huela es la desintegración de celulosa del papel de la que están confeccionados los libros. Desde mediados del siglo XIX, cuando los fabricantes de papel empezaron a usar pasta en lugar de algodón o lino, la mayoría del papel contiene un compuesto inestable que se llama lignina (el polímero orgánico más abundante en el mundo vegetal, que desprende olor a vainilla).

De algún modo, pues, ese olor que tanto nos gusta de los libros es olor a muerto, a muerte de libro, un síntoma que debería ponernos en guardia si queremos conservar el libro en cuestión.

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Xakata Ciencia

Hubble encuentra la reliquia de una galaxia desmembrada

Galaxia
Foto: NASA

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha encontrado un cúmulo de estrellas azules jóvenes que rodean el primer agujero negro de masa intermedia descubierto. La presencia del cúmulo de estrellas sugiere que el agujero negro fue, alguna vez, el núcleo de una galaxia enana ahora desintegrada. El descubrimiento del agujero negro, y el cúmulo de estrellas, tiene implicaciones importantes para entender la evolución de los agujeros negros supermasivos y las galaxias.

"Por primera vez, se dispone de información sobre el medio y el origen de este agujero negro de peso medio", ha afirmado el investigador del Centro Harvard-Smithsoniano para la Astrofísica, Mathieu Servillat.

Los astrónomos saben cómo colapsan las estrellas masivas formando agujeros negros de masa estelar (unas 10 veces más pesados que nuestro sol), pero desconocen cómo se forman los agujeros negros supermasivos (como el que se encuentra en el centro de la Vía Láctea) en los núcleos de las galaxias, una teoría es que los agujeros negros supermasivos se forman a partir de la fusión de agujeros negros de masa intermedia.

El autor principal de la investigación, Sean Farrell, del Instituto de Astronomía de Sydney, en Australia, ha descubierto este agujero negro inusual en el año 2009, mediante el telescopio espacial de rayos X, XMM-Newton, de la Agencia Espacial Europea. Conocido como HLX-1, el agujero negro pesa 20.000 masas solares, y se encuentra hacia el borde de la galaxia ESO 243-49, a 290 millones de años luz de la Tierra.

Farrell y su equipo observaron el HLX-1, simultáneamente, con el observatorio Swift de la NASA, y el Hubble. La intensidad y el color de la luz mostraron un cúmulo de estrellas jóvenes rodeando el agujero negro el Hubble no pudo captar las estrellas individualmente, por lo que el grupo sospecha que están demasiado lejos.

El equipo de Farrell detectó luz azul proveniente del gas caliente alrededor del agujero negro, y también detectó luz roja producida por gas mucho más frío, que proviene probablemente de las estrellas. Los modelos informáticos sugieren la presencia de un grupo joven y masivo de estrellas que rodean el agujero negro.

Tales cúmulos jóvenes de estrellas se ven comúnmente en galaxias cercanas, pero no en la situación donde se encuentra el HLX-1. La mejor explicación es que el HLX-1 era el agujero negro central de una galaxia enana que fue absorbida por el choque con una galaxia mayor -al mismo tiempo, nuevas estrellas jóvenes se formaron en el encuentro. Según Farrell y Servillat, el cúmulo de estrellas debe ser inferior a 200 millones de años, lo cual significa que la mayor parte de estas estrellas se formaron después de la colisión.

El futuro del agujero negro es incierto en este momento, depende de su trayectoria, que es actualmente desconocida. "Este agujero negro es el único agujero negro de masa intermedia encontrado hasta ahora. Su rareza sugiere que estos agujeros negros son accesibles por un corto período tiempo", concluye Servillat.

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Europa Press

UNESCO no quiere a nadie de WikiLeaks en su conferencia sobre WikiLeaks

(cc) Swiveler

(cc) Swiveler

WikiLeaks emitió hoy un comunicado denunciando que su participación en la conferencia sobre WikiLeaks en la UNESCO fue rechazada por el organismo. El evento, a realizarse el 16 y 17 de febrero en París, reunirá a “representantes líderes de los medios, periodistas profesionales y ciudadanos, y expertos en leyes para intercambiar visiones sobre estos temas y discutir las buenas prácticas en el periodismo profesional tradicional y ciudadano en la era digital”.

Hasta el momento hay 37 panelistas que participarán en la conferencia que se extenderá por estos dos días. Según WikiLeaks, “los organizadores estadounidenses han atorado la conferencia con oponentes a WikiLeaks y bloqueado a todos los voceros de WikiLeaks, afirmando que la decisión de censurar a los representantes era un ejercicio de la ‘libertad de expresión… nuestro derecho de dar voz a los voceros de nuestra elección’”.

“Usar la libertad de expresión para censurar a WikiLeaks de una conferencia sobre WikiLeaks es una absurdidad orwelliana más allá de lo que se pueda expresar. Este es un abuso intolerable de la Constitución de la UNESCO”, dijo Julian Assange en el comunicado.

Assange llamó a que se realice una investigación a este respecto para garantizar la libertad de expresión e información, llamando también a protestar.

WikiLeaks asegura que cuando se enteró de que se llevaría a cabo esta conferencia, expresó su preocupación porque nadie se había contactado con ellos para participar, solicitando que se les diera espacio en el evento.

Recibieron una respuesta de Ronald Koven, del “Comité de Libertad de Prensa Mundial” de la UNESCO, basado en Estados Unidos, quien envió la respuesta mencionada en el segundo párrafo. Koven intentó desligar a WikiLeaks del interés de la conferencia, señalando que “el foco principal de esta conferencia no es WikiLeaks como tal, sino sobre los efectos de sus acciones para el futuro del periodismo profesional“. La idea es no reconocer a WikiLeaks como entidad periodística, punto que podría ser debatible.

De cualquier forma, parece sospechoso que no haya nadie de WikiLeaks en una conferencia que se trata sobre WikiLeaks.

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FayerWayer

¿Qué se siente al morir? Cómo se sienten 10 formas diferentes de fallecer


La muerte es un tema tan misterioso como aterrador. Quizá porque nadie puede saber qué sucede al finalizar su existencia hasta llegado ese momento, al hombre siempre le ha fascinado conocer qué es lo último que experimentaremos antes de perder para siempre la conciencia.

Precisamente esto es lo que intentó averiguar Anna Gosline de la revista New Scientist, tras conversar con expertos y revisar testimonios tanto de testigos como de supervivientes a 10 tipos distintos de muertes, que van desde el paro cardíaco hasta la decapitación.

1. Ahogamiento

El ahogamiento puede no ser una de las muertes más dolorosas para una persona, pero sí una de las más angustiantes, debido a la abrumadora sensación de pánico que significa no poder respirar.

Tal como describe el fisiólogo y experto en supervivencia marina de la Universidad de Portsmouth en Reino Unido, Mike Tipton, la mayoría de los decesos por ahogamiento en el mar son eventos en extremo repentinos, donde dos tercios de las víctimas se reconocen como buenos nadadores.

A partir de entonces comienza una desesperada lucha por mantener la cabeza fuera del agua, donde los intentos por tomar una bocanada de aire impiden gritar por ayuda. Muchas veces, los cuerpos son hallados erguidos, con las manos levemente empuñadas, como si hubieran tratado de asirse a una escalera invisible.

Cuando la persona finalmente se sumerge, trata de mantener el aire lo máximo posible, por lo regular entre 30 a 90 segundos. Tras ello respira agua, tose y respira aún más agua, a medida que esta inunda los pulmones e impide la oxigenación de la sangre.

“Hay una sensación de desgarramiento o de quemadura a medida que el líquido invade la vía respiratoria. Luego sobreviene un estado de calma y tranquilidad”, explica Tipton en base a testimonios de supervivientes.

La tranquilidad es producto de la falta de oxígeno en el cerebro. Finalmente, el corazón se detiene y se produce la muerte cerebral.

2. Paro cardíaco

Los infartos pueden parecer una forma más natural de morir en comparación con ejecuciones o accidentes, sin embargo también puede ser una de las más dolorosas.

Aunque algunos pueden ser fulminantes, en la mayoría de los casos se producen síntomas con hasta 6 horas de anticipación, los que suelen ser menospreciados por las víctimas -sobre todo las mujeres- quienes lo atribuyen a una indigestión, al cansancio o a un calambre.

Estos incluyen dolor en el pecho, que puede venir como presión o apretamiento, en lo que los enfermos comúnmente describen como “sentir un elefante sentado encima”. El dolor puede ser tan agudo que se extiende por la mandíbula, la garganta, la espalda y los brazos.

Buscar ayuda médica es esencial: más del 85% de los pacientes que llegan a un recinto asistencial a tiempo sobreviven. Los que no, sentirán detenerse su corazón, perderán la conciencia en menos de 10 segundos y, minutos después, morirán.

3. Hemorragias

Morir desangrado -dependiendo de la forma en que esto devenga- puede no ser tan horrible como suena.

Según el doctor John Kortbeek de la Universidad de Calgary en Alberta, Canadá, si una persona se corta la arteria aorta en un accidente, morirá en pocos segundos. Sin embargo, si se trata de una arteria o vena más pequeña, el proceso puede tardar horas, donde la persona experimentará las distintas etapas de un shock hemorrágico.

Considerando que un adulto posee 5 litros de sangre, una pérdida de 750 mililitros sólo provocará síntomas leves. Si aumenta a 1.5 litros, la persona se sentirá débil, sedienta y ansiosa, comenzando a respirar rápidamente. Pasados los 2 litros, la sensación pasa al mareo, la confusión y finalmente, la inconsciencia.

“Los sobrevivientes a un shock hemorrágico describen diferentes sensaciones que van desde el miedo a la relativa calma. En gran parte esto depende de cuán graves sean sus heridas. Una sola herida que penetre la arteria femoral en la pierna será menos dolorosa que múltiples fracturas provocadas por un accidente de tránsito”, explica Kortbeek.

4. Fuego

Ya sea en las tortuosas hogueras de la Inquisición o en un incendio, las quemaduras son una de las formas más dolorosas de morir.

De inmediato, el calor y el humo queman las cejas y el pelo, siguiendo luego con la garganta y las vías respiratorias. Cuando llega a la piel, el fuego produce una respuesta intensa en todo el sistema nervioso, que se ve agravado aún más por la inflamación del tejido.

A medida que la piel se daña, se pierde algo de sensibilidad pero sigue siendo una experiencia excruciante.

“Las quemaduras de tercer grado no duelen tanto como las de segundo grado porque los nervios superficiales fueron destruídos, sin embargo la diferencia es casi semántica: una quemadura extensa es horriblemente dolorosa en cualquier instancia”, explica el doctor David Herndon de la Universidad de Texas.

Pero irónicamente, en un incendio el mayor riesgo no son las llamas, sino los gases tóxicos. De hecho un estudio realizado en Noruega en 1996 encontró que, de 286 víctimas fallecidas en incendios, un 75% murió por intoxicación con monóxido de carbono.

Dependiendo de la concentración, este puede llevar del dolor de cabeza al mareo y de ahí a la inconsciencia en minutos. Es más: según la Asociación de Protección contra el Fuego de EEUU, un 40% de las víctimas fatales de incendios pierden el sentido antes de que puedan despertar del sueño.

5. Decapitación

Aún cuando parezca macabro, la decapitación es una de las formas más rápidas e indoloras de morir. Desde luego, sólo si es hecho de la manera correcta.

Pero aún utilizando artilugios tan especializados como una guillotina, siempre restarán algunos segundos de conciencia luego de cortar la columna vertebral. Un estudio realizado en ratones en 1991 descubrió que le tomaba 2.7 segundos al cerebro terminar de consumir su provisión de oxígeno, lo que llevado a la proporción de los seres humanos, puede traducirse en 7 segundos de conciencia.

Durante las numerosas ejecuciones de la revolución francesa, existieron reportes que hablaban de movimientos de cejas y ojos hasta 30 segundos después de la decapitación, sin embargo es probable que se tratase sólo de reflejos post-mortem.

6. Electrocución

Si hablamos de accidentes caseros, la muerte sobreviene en realidad por la detención del corazón que produce la descarga. Un estudio realizado en la ciudad canadiense de Montreal detectó que un 92% de las víctimas de electrocución en sus hogares morían por arritmia cardíaca, que provoca inconsciencia en menos de 10 segundos.

Un circuito de alto voltaje sin embargo provoca la inconsciencia instantánea. Bien lo sabían los prisioneros ejecutados en la silla eléctrica, quienes sufrían la detención inmediata de su corazón y cerebro, en lo que se consideró un avance por sobre las muertes por ahorcamiento.

Sin embargo los investigadores no se han puesto de acuerdo si el método era tan piadoso como se decía. En muchos casos, los prisioneros tuvieron que ser sometidos a varias descargas para acabar con sus vidas, e incluso algunos acabaron envueltos en llamas debido al calentamiento que producía la electricidad a través de sus cuerpos.

7. Caídas desde alturas

Usada por suicidas y homicidas -y también por accidente- caer desde grandes alturas es una de las formas más efectivas y rápidas de morir. Un estudio realizado en Hamburgo, Alemania, lo avala: 75% de las víctimas fallecen en los primeros segundos o minutos tras la caída.

Con velocidades que pueden alcanzar un máximo de 200 kilómetros por hora para alturas de 145 metros o más, la causa de la muerte dependerá del tipo de terreno donde se aterrice y de la forma en que la persona caiga.

Previsiblemente, las caídas más devastadoras suelen ser aquellas donde se aterriza de cabeza, comunes en las precipitaciones cortas (bajo 10 metros) o muy altas (sobre 25 metros). El análisis de 100 saltos suicidas desde el puente de San Francisco -a una altura de 75 metros y una velocidad de 120 km/h- reveló que la mayoría de las muertes se debieron a traumas como colapso pulmonar, explosión del corazón o daños múltiples provocados por costillas rotas.

Quienes han sobrevivido a una caída desde alturas cuentan que mientras caen sienten que el tiempo se hace más lento. Una reacción instintiva es tratar de aterrizar con los pies, lo que suele provocar fracturas en las piernas, en la parte inferior de la columna y en la pelvis, pese a lo cual hay mayores posibilidades de salvarse gracias a la protección de los órganos internos.

8. Ahorcamiento

Usada por suicidas y por verdugos, la muerte por ahorcamiento suele sobrevenir luego que la presión alrededor del cuello corta la provisión de sangre al cerebro, provocando inconsciencia en menos de 10 segundos.

Pese a ello, la horca dista mucho de ser una forma pacífica de irse de este mundo. En el mejor de los casos, el peso del cuerpo provocará que la soga quiebre el cuello entre la segunda y tercera vértebras. En el peor, un nudo mal hecho sofocará lenta y dolorosamente a las víctimas hasta por 15 minutos.

9. Inyección letal

Diseñada en 1977 como una alternativa humanitaria a la silla eléctrica, la inyección letal es un método de ejecución aplicado en EEUU que consiste en 3 fármacos administrados en forma sucesiva: pentotal como anestésico, seguido por una dosis de pancuronio como un paralizante del sistema respiratorio y finalmente, cloruro de potasio, que detiene el corazón de forma casi instantánea.

Técnicamente, el procedimiento debería proveer una muerte rápida y pacífica, sin embargo varios reportes de testigos han afirmado que en muchos casos, los condenados convulsionan o intentan levantarse cuando se les administran las últimas drogas.

Según el doctor Leonidas Koniaris de la Escuela de Medicana de la Universidad de Miami Miller, esto se debe a que por reglamento se utiliza la misma dosis de pentotal como anestésico, la que podría ser insuficiente en el caso de los prisioneros más robustos.

Koniaris afirma que las personas en esta ingrata situación tendrán una sensación de asfixia tras la parálisis de sus pulmones, así como un dolor similar a una quemadura derivado del cloruro de potasio. Esta razón está llevando a que la ejecución por inyección letal sea revisada por la Corte Suprema de EEUU.

10. Descompresión explosiva

Siendo un destino al que pocos estamos expuestos -salvo que seamos buzos, pilotos o astronautas- la muerte por descompresión conlleva un final digno de la ciencia ficción.

Esta ocurre cuando la presión del aire que nos rodea desciende repentinamente, provocando que los pulmones se expandan y rasgando los delicados tejidos que permiten el intercambio de gases.

Si la víctima no alcanzó a exhalar o intenta mantener el aliento antes de la descompresión, los daños sólo serán mayores. El oxígeno comienza a escapar de la sangre y de los pulmones, mientras el cuerpo empieza a hincharse debido a la evaporación del agua en los tejidos internos.

Finalmente, burbujas de vapor de agua inundarán el torrente sanguíneo impidiéndole a la sangre circular. Tras apenas un minuto, el sistema circulatorio se detendrá.

Supervivientes de accidente de descompresión que incluyen a pilotos y a un técnico de la NASA cuyo traje se despresurizó dentro de una cámara al vacío, indican que primero se siente un dolor en el pecho, como si hubieran sido golpeados. Luego perciben que el aire escapa de sus pulmones y que son incapaces de volver a inhalar. Por último, pierden la consciencia tras cerca de 15 segundos.

Pero pese a la gravedad del incidente, experimentos con animales en los años 60 demostraron que si la víctima vuelve a ser presurizada en menos de 90 segundos, tiene grandes posibilidades de sobrevivir sin daños permanentes.

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