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24 de enero de 2012

NEOShield, el escudo espacial que puede salvar a la Tierra


Diseño artístico de la misión Don Quijote de la Agencia Espacial Europea.

NEOShield es un nuevo proyecto internacional que evaluará la amenaza de objetos cercanos a la Tierra y las mejores soluciones para hacer frente a un gran asteroide o un cometa que tenga una trayectoria de colisión con nuestro planeta.

El proyecto es liderado por el Instituto de Investigación Planetaria (DLR) de la Agencia Espacial Alemana y reunirá los últimos avances científicos, así como la participación de expertos europeos, rusos, estadounidenses y de socios industriales como Astrium.

La compañía será la encargada de pensar el tipo de arquitectura e ingeniera que debe tener este megaescudo para desviar posibles amenazas.

La primera pregunta que surge es: ¿Qué deberíamos hacer con un asteroide amenazante? ¿Golpearlo, desviar su trayectoria?

"Vamos a recopilar toda la información científica con el objetivo de mitigar un posible impacto", explica el director del proyecto, el profesor Alan Harris del DLR.

Es probable que el NEOShield, después de tres años y medio de estudio, sea lanzado al espacio para demostrar y probar su tecnología.

Una amenaza real

La amenaza de un objeto espacial puede parecer lejana, pero los registros geológicos y de observación nos dicen que es real.

En promedio, un objeto del tamaño de un coche entrará en la atmósfera de la Tierra por lo menos una vez al año, produciendo una espectacular bola de fuego en el cielo.

Y cada 2.000 años un objeto del tamaño de un campo de fútbol impactará la Tierra, causando importantes daños locales.

Y luego, cada pocos millones de años, una roca con una circunferencia que se mide en kilómetros, chocará con el planeta produciendo efectos globales.

"Las últimas estimaciones indican que probablemente ya hemos detectado un poco más del 90% de los monstruos que deambulan en el espacio, y ninguno parece que nos vaya a golpear", señala el experto.

Sin embargo, hay una segunda categoría de objetos que merecen una investigación adicional.

Los datos del telescopio Wise de la NASA, sugieren que la mayoría de unos 19.500 objetos de 100 a 1.000 metros de diámetro todavía no han sido identificados ni rastreados.

Estrategias para mitigar un impacto

Cada vez hay más y mejores telescopios que facilitan la detección. Mientras tanto, lo más prudente sería elaborar una estrategia para lo inevitable.

Las opciones más fuertes para mitigar un impacto parecen ser:

Una de las opciones para evitar un impacto es lanzar una nave para que desvíe la trayectoria del asteroide.

Un impactador cinético: Esta misión podría ser como la misión Deep Impact de la NASA de 2005, o la misión Don Quijote que Europa diseñó, pero que nunca se puso en marcha.

La misión consiste en lanzar una vehículo espacial contra la roca o cometa. Este pequeño empujón, según cuándo y cómo se haga, puede cambiar la velocidad de la roca muy ligeramente y su trayectoria.

"La cantidad de restos o material expulsado, producido por el impacto podría disminuir la velocidad del objeto", señala el profesor Harris.

"Por supuesto, esto dependerá de qué tipo de asteroide es. ¿Qué características tiene su superficie? Si es porosa o densa. Esto se podría probar con una misión de demostración", agrega.

Una grúa espacial para remolcar el asteroide

La segunda opción es el llamado Tractor de Gravedad.

La idea consiste en posicionar una nave cerca del objeto para luego usar unos propulsores de iones, de esta manera ambos se mantendrían separados.

"Debido a la atracción gravitatoria entre la nave y el objeto, es posible sacar el asteroide o cometa fuera de su trayectoria. Es usar la gravedad como un cable de remolque", explica Harris.

El tractor gravitoria funcionaría como una grúa espacial que remolcaría al asteroide.

"No es fácil, por supuesto, para tener esos propulsores todavía tenemos que seguir trabajando por lo menos una década más. Además ¿tenemos la certeza de que la nave puede cuidarse por sí misma de forma autónoma durante todo ese tiempo? Esos son los problemas técnicos que tenemos que resolver", subraya.

En ambos escenarios, los efectos son pequeños, pero si se dedican años e incluso décadas los resultados podrían ser lo suficientemente eficaces.

Lo que hemos aprendido acerca de los asteroides, sin embargo, es que no son todos iguales. Diferentes tipos de rocas son propensos a necesitar diferentes tipos de enfoques y estrategias.

La incierta posibilidad de una explosión

Uno de los métodos a menudo discutido, pero sobre el cual hay una gran incertidumbre es desviar la amenaza con una explosión nuclear cerca del asteroide o en su propia superficie.

Los miembros del consorcio ruso NEOShield son proclives a esta opción.

Sin embargo, en la actualidad hay mucho escepticismo sobre este enfoque.

Lanzar un artefacto al lugar correcto sería muy difícil. Además, dependiendo de la composición del objeto, los resultados serían impredecibles.

Todavía se necesitan datos más confiables y el TsNIIMash, el brazo de ingeniería de la agencia espacial rusa (Roscosmos), está trabajando en ello.

"Lo que queremos hacer es tener una visión integral para tratar de reunir todo lo que sabemos sin importar el lugar, reunir la experiencia de cada agencia y país para enfrentar un posible impacto", comenta Ralph Cordey, de la filial de Astrium en el Reino Unido.

Harris agrega: "Al final de todo este proceso queremos ser capaces de decir a los organismos espaciales: si están interesados en un programa para mitigar el impacto de un asteroide, esto es lo que pensamos. Seis países participan en nuestro consorcio. Los políticos tendrán todas las opciones en la mesa. Lo que tienen que hacer es decidir si ejecutar o no la misión".

Fuente:

BBC Ciencia

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Rusia quiere volver a la Luna

Una imagen de la Luna captada por la sonda 'Galileo'. | NASA

Una imagen de la Luna captada por la sonda 'Galileo'. | NASA

Rusia pretende enviar cosmonautas a la Luna tras llevar a cabo varias misiones no tripuladas, e incluso podría establecer una base permanente en el satélite natural de la Tierra. Así lo ha anunciado el director general del consorcio aeroespacial Lávochkin, Víctor Jártov.

"Existe en el mundo un renacimiento del interés hacia la Luna. También Rusia tiene proyectos en este sentido. Se han elegido los lugares para el aterrizaje de las dos primeras misiones, los polos norte y sur" del satélite, dijo Jártov, citado por la agencia Interfax.

Las dos primeras misiones no pilotadas -'Luna Resurs' y 'Luna Glob'- son la repetición de los pasos que ya se dieron en el pasado, en tiempos de la Unión Soviética, pero las experiencias adquiridas entonces se han perdido y deben ser recuperadas, explicó el también constructor general del consorcio.

El proyecto 'Luna-Resurs' se realizará conjuntamente con la India, que aportará a la misión el cohete portador y el vehículo lunar que será depositado en la superficie de la Luna por un módulo de descenso fabricado por Rusia.

'Luna-Glob', de autoría exclusivamente rusa, prevé el lanzamiento y aterrizaje de un aparato que una vez sobre el terreno, recogerá muestras de polvo lunar, al igual que la tercera misión, 'Luna-Grunt', que a diferencia de su predecesora "recogerá muestras de tierra lunar de manera selectiva", según el científico ruso.

Concluidas todas las misiones no pilotadas, la industria aeroespacial rusa iniciará los preparativos para enviar una nave tripulada al satélite.

"Para ello hay que preparar primero la infraestructura. El tiempo de las visitas ha pasado", dijo Jártov en alusión a la misión norteamericana de 1969, que agregó que "hay que volar y cumplir allí funciones concretas".

En este sentido, Jártov incluso planteó la posibilidad de establecer una base permanente en la Luna, y anunció que Rusia ha iniciado converaciones con la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) para explorar esta posibilidad.

Fuente:

El Mundo Ciencia

Crean un jabón magnético que podría revolucionar la limpieza

Jabón magnético.

Una gota que contiene el jabón (dcha) es atraída por un imán.

Un grupo de científicos anunció que ha descubierto un jabón con propiedades magnéticas que podría servir para fabricar productos de limpieza más ecológicos.

Los investigadores, de la Universidad de Bristol, explicaron que el jabón tradicional disuelve la suciedad, grasa y los químicos, pero no los elimina del medio ambiente.

Aseguran que al aplicar un campo magnético al jabón los restos son acumulados y pueden ser eliminados por completo.

Los científicos enumeran entre sus posibles aplicaciones la limpieza del mar por un derrame de petróleo o la purificación del agua residual.

Hasta ahora, los detergentes usados en los derrames de crudo pueden causar un daño mayor que la polución que tratan de limpiar.

El anuncio del invento apareció clic publicado en la revista alemana Angewandte Chemie.

"Perplejidad"

Limpieza de crudo.

Los detergentes usados en los derrames de crudo pueden causar un daño mayor que la polución que tratan de limpiar.

Fue creado disolviendo hierro en un jabón líquido rico en cloro y bromo, similar al usado en los líquidos de enjuague bucal o en el suavizante.

Esto produjo un centro metálico dentro de las partículas de jabón que respondía a la presencia cercana de un campo magnético.

"Si hace diez años le hubieras dicho a un químico que iba a serEnlace creado un jabón que respondiera a los imanes, te había mirado con perplejidad", dijo el coautor del estudio Julian Eastoe, de la Universidad de Bristol.

"La investigación de la Universidad de Bristol en este ámbito trata de conferir propiedades extraordinarias a lo ordinario por medio del diseño químico".

Fuente:

BBC Ciencia

23 de enero de 2012

Reciclaje creativo: el templo del millón de botellas



Los que os tomáis el reciclaje muy en serio quizá deberíais peregrinar al templo budista de Wat Pa Maha Chedi Kaew . Este templo se halla a unos 600 kilómetros al noroeste de Bangkok, en la provincia de Sisaket. Los lugareños llaman al templo budista con la abreviatura Wat Kuan Lad, que significa Templo del millón de botellas. Y es lo que parece, un templo construido con botellas vacías.

La idea se remonta a 1984. Los creativos budistas constructores del templo, tras mucha meditación, se dieron cuenta de que levantarlo con botellas les reportaría toda suerte de beneficios. A saber: que la construcción sería barata, pues sólo haría falta reciclar botellas a tutiplén; que los edificios serían, gracias a la transparencia caleidoscópica de las botellas, muy luminosos y vistosos, como si todas las paredes estuvieran construidas con las cristaleras emplomadas de una catedral; y que obtendrían un gran plus económico a raíz del turismo que generaría un templo tan original. Así que se pusieron manos a la obra.

En poco tiempo, los monjes recolectaron botellas que eran donaciones llegadas de todos los rincones del país. Hasta que sumaron un millón y medio de envases. Muchas de estas botellas fueron de cerveza, aunque para el budismo es pecado tomar alcohol: las Heineken son verdes, las Chang son marrones. Todo un ejemplo de reciclaje en mitad de la selva tailandesa. Cuantas más botellas consigamos, más edificios montaremos, aseguró el abad Kataboonyo.

Absolutamente todas las estancias del templo fueron levantadas entonces con botellas unidas entre sí con cemento, incluidas una torre de agua y hasta baños para los turistas. Gracias a la transparencia de las botellas, la limpieza es muy sencilla. Por aprovechar, también aprovecharon los tapones de las botellas, que fueron empleados para crear murales y mosaicos. Un templo que literalmente ha sido construido con basura reciclada que bien podría estar en un vertedero. Un templo ecológico, low-cost y de diseño llamativo, sobre todo cuando brilla el sol.

La idea puede parecer nueva, pero se tiene constancia de la construcción de muros de botellas en diferentes países del mundo desde al menos 1907, y cada vez podemos encontrar más ejemplos, como la cúpula de botellas recicladas del techo del Centro de Tecnología Alternativa (CAT) en Machynlleth, País de Gales, que recuerda al cuerpo de un puercoespín.

Fuente:

Xakata Ciencia

Masa de agua dulce en el Ártico podría cambiar el clima en Europa

Una gran masa de agua dulce en el Océano Ártico está creciendo y podría llevar a un descenso en la temperatura de Europa, advirtieron científicos británicos.

Hielo en el Ártico

Durante el verano se ha visto una caída en la extensión y grosor del hielo en el Ártico.

Investigadores del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido y el Centro de Observaciones y Modelos Polares, CPOM, de University College en Londres, utilizaron imágenes satelitales para medir la altura de la superficie marina entre 1995 y 2010. Los científicos concluyeron que en una zona del Ártico la superficie se ha elevado 15 cms desde 2002, causando la aparición de un domo o cúpula de agua.

El volumen de agua fresca aumentó en ese período al menos un 10% del total de agua dulce en el Océano Ártico.

El aumento en el agua dulce, que proviene de ríos en Rusia, podría deberse a que fuertes vientos estarían intensificando una corriente oceánica conocida como el giro de Beaufort, causando un "bulto" en la superficie oceánica.

Si esa agua fresca entrara en el Océano Atlántico, podría llevar a un enfriamiento del clima en el continente europeo.

Temperaturas en Europa

El giro o vórtice de Beaufort sigue siendo un enigma para la ciencia. Consiste en una corriente que hace girar lentamente en sentido horario una masa de hielo y agua al norte de Alaska.

Los modelos climáticos indican que el viento que sopla en la superficie marina habría creado un domo o cúpula en el medio del giro de Beaufort. Si los vientos cambian de dirección, lo que ya sucedió desde mediados de la década del 80 hasta mediados de los 90, la masa de agua dulce podría verterse en el resto del Océano Ártico e incluso en el norte del Océano Atlántico.

Esto podría perturbar corrientes que tienen un gran impacto en el clima en Europa. Estas corrientes impulsan agua más caliente desde los trópicos, manteniendo temperaturas más elevadas en comparación con regiones en latitudes similares.

"Nuestro estudio sugiere que un cambio de dirección en el viento podría resultar en el vertido de esta agua dulce en el resto del Ártico y aún más allá", señaló Katherine Giles, de University College (UCL, por sus iniciales en inglés).

Pérdida de hielo

Cryosat 2

CryoSat-2, el satélite de la Agencia Espacial Europea, está dedicado al estudio de las regiones polares.

El surgimiento de la hinchazón o domo en el giro de Beaufort es un fenómeno más notable en la última parte del período estudiado. Esta acentuación podría indicar un cambio en la relación entre el viento y el océano a raíz del declive en la cobertura de hielo, según los investigadores.

En otras palabras, el viento podría estar imprimiendo ímpetu o momentum al agua en formas que no eran posibles cuando el hielo era más grueso y extenso.

"El hielo está más libre ahora. Y por ello el viento puede mover el agua en torno al hielo", dijo Giles.

Una posible consecuencia de la reducción en el hielo sería una mayor capacidad de los vientos para mezclar las diferentes capas del Océano Ártico.

Los científicos saben que hay masas de agua más caliente en el fondo del océano y que actualmente esas masas están separadas del hielo por una franja de agua más fría y menos densa.

Pero si el agua a mayor temperatura se eleva debido a los cambios en las corrientes, esto podría a su vez acelerar la pérdida de hielo en el verano.

Los investigadores estudian ahora la probabilidad de ese fenómeno, utilizando imágenes de Cryosat-2, el primer satélite de la Agencia Espacial Europea, ESA, dedicado al estudio de las regiones polares.

"Ahora tenemos los medios para medir no sólo el grosor del hielo sino para monitorear cómo está cambiando el océano debajo del hielo", dijo Seymour Laxon, coautor del estudio.

"Con CryoSat-2, podemos hacer esto en todo el Océano Ártico".

El estudio fue publicado en la revista Nature Geoscience.

Fuente:Enlace

BBC Ciencia

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Increible: De cómo fuimos a la Luna con un sextante

El 20 de julio de 1968, pocos minutos antes de posarse sobre la Luna, el ordenador del módulo Eagle comenzó a pitar y a indicar enloquecidamente una "alarma 1202". El fallo, que puso en vilo a los astronautas y al control de Houston, se produjo por una acumulación imprevista de datos del radar que provocó una saturación del sistema. Afortunadamente, el software había sido diseñado para priorizar determinadas maniobras y el alunizaje se pudo completar con éxito.Enlace

La carera espacial hacia la Luna fue una hazaña que costó miles de millones de dólares y el trabajo de centenares de operarios de tierra durante meses. Pero se completó con una tecnología que hoy nos parece primitiva. Mucho antes de la revolución del microchip, los astronautas salieron al espacio exterior provistos de una regla de cálculo y un sextante incorporado en la nave para calcular su posición por métodos tradicionales.

Fuente:

La Información Ciencia

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