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19 de enero de 2012

Los saurópodos, gigantes con muy buen equilibrio



Un equipo internacional de investigadores, liderados por científisoco del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha realizado la reconstrucción en tres dimensiones del cráneo de un saurópodo, el 'Spinophorosaurus nigeriensis' ('lagarto portador de espinas'), que ha permitido revelar que aquellos gigantes del Jurásico tenían un gran sentido del equilibrio.

La investigación, publicada en la revista 'PLoS ONE', concluye que ese género de dinosaurios poseían un oído interno muy desarrollado, lo que implica que tenían una gran coordinación sus ojos y su cabeza.

Los fósiles utilizados en este trabajo fueron localizados en Níger, en el deerieto del Sáhara, en una campaña de excavaciones del año 2006, al sur de Agades, y pertenecen al Jurásico medio, hace unos 165 millones de años. Fue el primer dinosaurio de este tipo encontrado en esta zona del mundo.

Poca agilidad física

"A pesar de tratarse de un animal cuya agilidad física se había reducido dramáticamente con respecto a la de sus ancestros, el 'Spinophorosaurus' disponía de un aparato para el equilibrio que estaba muy bien desarrollado", apunta Fabien Knoll, investigador en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), que ha dirigido este trabajo.

Lo que han averiguado gracias a la reconstrucción en 3D es que esta parte del oído interno del saurópodo tiene tres canales semicirculares, que son los encargados de detectar la aceleración angular de la cabeza. Son unos canales que son de forma alargada en animales de gran agilidad, como los lémures mangosta, y cortos en los que son lentos, como el aí ('Bradypus tridactylus').

En el caso del 'Spinophosaurus', era un hervíboro cuadrúpedo de cuello largo. Podía alcanzar hasta los 15 metros de longitud y su cola tenía protuberancias ósesas, como si fueran espinas, de donde le viene su nombre.

El origen de esta especie se remonta a los sauropodomorfos más antiguos, caracterizados por su tamaño relativamente pequeño, su delgadez y su bipedismo, y que presentaban un vestíbulo bien desarrollado.

El hallazgo de esta especie tuvo lugar durante las actividades de prospección del proyecto PALDES (Paleontología para el Desarrollo en Níger) en una zona al sur de Agadez (centro de Níger), en la Comunidad rural de Aderbissinat, llevadas a cabo por paleontólogos del Museo Paleontológico de Elche y del Museo de Historia Natural de Braunschweig. Poco después, el grupo de trabajo alemán rescataba los restos de un segundo ejemplar.

Fuente:

El Mundo Ciencia

Programa de la BBC inspira el hallazgo de un planeta!!!



















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Un aficionado a la observación del cielo y las estrellas descubrió un nuevo planeta cuatro veces más grande que la Tierra.

Inspirado en un programa de la BBC "Stargazing Live", Chris Holmes revisó datos en internet y detectó la existencia de un cuerpo celeste que orbita a una lejana estrella, SPH10066540, cada 90 días terrestres.

Aunque se cree que es demasiado caliente para albergar vida, ha provocado mucho entusiasmo en la comunidad científica británica, que destaca lo positivo de la popularización de la astronomía.

El programa también llevó a que en un pequeño pueblo inglés, Dulverton, en Devon, apagaran todas las luces para poder admirar más el espectáculo nocturno del firmamento.

"Stargazing Live" ha conseguido que miles se interesen en el Universo más allá de la Tierra, y con el descubrimiento del planeta de Holmes ya empiezan a verse los frutos.

Conozca al británico que encontró un nuevo mundo en este video de BBC Mundo.

Fuente:

BBC Ciencia

Posponen decisión sobre el segundo que puede cambiar el mundo

Francia vs Inglaterra

El trabajo de Nevil Maskelyne, un astrónomo del siglo XVIII, ayudó a establecer a Greenwich como el guardián del tiempo del mundo.

Francia lanzó una poderosa embestida para tomar la batuta en una conferenica internacional en 1884, pero perdió.

En rechazo a la decisión, marchó de acuerdo al "Tiempo meridiano de París" hasta 1911.

Si se abandona la medición de los días de acuerdo a la posición del Sol respecto a la Tierra, Francia conseguiría por fin lo que tanto anheló.

Reloj atómico.

Los relojes atómicos son mucho más precisos a la hora de medir intervalos de tiempo.

Los expertos en medición del tiempo se reunieron este jueves en Suiza para debatir si seguimos agregando ocasionalmente un segundo al final de cada año como se hizo durante los últimos 40 años (en 24 oportunidades).

Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo en un tema que genera discordia entre los países y, por ende, pospusieron la decisión por tres años más.

El segundo adicional, llamado intercalar, se le añade a los relojes nucleares para que mantengan el mismo paso que la rotación de Tierra. Eso es lo que intentó decidirse en la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

Puede parecer poco importante un simple segundo para semejante discusión. Sin embargo, a lo largo de las décadas, el desajuste entre los relojes basado en la rotación planetaria y los atómicos sería de varios minutos. Y en 500 años sería de una hora, según la periodista de Ciencia de la BBC Rebecca Morelle.

Para entender bien las implicaciones de la medición del tiempo y el porqué de tanto debate es preciso tener claro algunas cuestiones referidas a la ciencia que mide algo tan abstracto y a la vez real como el tiempo.

¿Dónde se determina qué hora es?

Si los segundos intercalares desparecen, con un nuevo sistema, a medida que la rotación de la Tierra se desacelere, los días "reales" serán más largos que los "oficiales"... más o menos un minuto cada 50 años.

Si respondió, como la mayoría de los que les pregunté, en Greenwich, acertó... en parte.

Resulta que los mismos ingleses que, en el siglo XVIII, se pusieron en la tarea de establecer el estándar que le serviría de referencia al mundo durante más de 120 años, en 1955 se inventaron el primer reloj atómico preciso, y empezaron los problemas.

"Desde los años '20 se sabía, y antes se sospechaba, que el movimiento de la Tierra no es tan constante como se pensaba", le dijo a al BBC Rory McEvoy, curador de horología del Observatorio Real británico.

Reloj atómico

Los relojes atómicos son mucho más precisos a la hora de medir intervalos de tiempo.

GMT (Greenwich Mean Time o Tiempo Medio de Greenwich) se basa en el paso del sol sobre el meridiano cero en Greenwich Park, en el sureste de Londres.

Pero al parecer, la Tierra no es un cronómetro fiable debido a un ligero bamboleo al girar sobre su eje, de manera que es mejor confiar en las vibraciones de los átomos, que pueden contar segundos con una precisión increíble.

O por lo menos eso es lo que proponen con vehemencia algunos países de la comunidad internacional. Sin embargo, otros se oponen a la idea con un ardor semejante.

¿Qué?

¿Por qué quieren cambiar el tiempo?, le preguntamos a Vadim Nozdrin, asesor de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UTI), un organismo especializado de la ONU.

"Buena pregunta", respondió, "pero no sencilla... ¿tiene tiempo para que se la responda?".

Y, pues sí. Si pretenden cambiar una de las pocas cosas que uno cree que entiende...

Volvamos al principio. Sí, Greenwich es todavía el lugar en el que se marca una de las tres escalas de tiempo: el Horario Universal, que se emplea en todo el mundo como línea internacional de cambio de fecha. El día empieza en ese meridiano.

Quienes trabajan con el tiempo, como Nozdrin, no lo llaman GMT sino UT1.

Pero hay otra escala de tiempo. El TAI, o Tiempo Atómico Internacional, es un estándar atómico de alta precisión, que no está ligado a un fenómeno astronómico.

"En este caso, el cálculo de un intervalo de tiempo es determinado por un fenómeno físico. Hay unos 400 relojes atómicos localizados en unos 50 países que recolectan, procesan e intercambia información que mandan al Bureau Internacional de Pesos y Medidas (BIPM)", le explica Nozdrin a BBC Mundo.

Ese organismo, con sede en París, es el responsable de mantener el tiempo atómico.

Como la rotación de la Tierra no es exacta pero los cambios en los átomos sí, hay una diferencia entre el UT1 y el TAI.

Así que "en 1972 se trató de unificar las distintas escalas para ser más precisos. Se creo el UCT, Tiempo universal coordinado. Si la diferencia entre UT1 y TAI es de más de un segundo, el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra puede regularlo, quitando o poniendo un segundo".

Esos segundos se llaman 'segundos intercalares'.

Y eso es lo que se quiere simplificar: no más UT1, ni TAI, ni UCT, ni segundos intercalares.

Sólo una escala de tiempo, la atómica.

No es tan simple

Tierra

Desvincular el tiempo de la rotación de la Tierra trae problemas a largo plazo.

Pero simplificar no es tan sencillo.

Aún no se sabe con exactitud de qué lado del ring están los casi 200 miembros de la UTI, pero ya se tiene una idea de la posición de algunos pesos pesados.

En una esquina están 13 países, incluidos Estados Unidos, Francia, Italia y Alemania. Desean abandonar el segundo intercalar.

En la otra, el Reino Unido, China y Canadá. Quieren mantenerlo.

Los primeros abogan por abandonar la escala antigua, arguyendo que los relojes atómicos son parte integral de la tecnología moderna. A bordo de cada satélite GPS, transmiten señales a los sistemas de navegación en automóviles, barcos y aviones para juzgar a su ubicación precisa.

Además, alegan que la precisión es esencial para el comercio en el mundo moderno. Las redes informáticas se comunican a través de zonas horarias y, con relojes atómicos como referencia, se pueden evitar errores, garantizar la seguridad y proporcionar una transferencia de datos fiable.

El problema es que esos aparatos no son técnicamente capaces de agregar o quitar segundos, así que no pueden ser ajustados.

Por eso, dicen, todo debe depender de ellos.

¿De los astros a los átomos?

No obstante, los que defienden mantener la medición del día arraigada a la Tierra, aseguran que sus opositores exageran los problemas que representa tener en cuenta el entorno astronómico.

Añaden que al ignorar la rotación del planeta en nombre de los aparatos que hoy en día lo hacen funcionar, el día de la Tierra se desfasaría, sin opción de ajuste, del día atómico. Pero por muy poco.

Aunque se trata de segundos, estos se van acumulando, ese es uno de los puntos que incomodan a quienes se oponen a condenar a Greenwich a las páginas de la historia.

El ministro de Ciencia británico, David Willetts, aeguró: "La posición del Reino Unido es que debemos mantenernos en el sistema actual utilizado en todo el mundo". "Sin el segundo intercalar eventualmente perderemos la relación entre el tiempo y la experiencia diaria que tiene la gente del día y la noche", añadió.

Por su parte Felicitas Arias, directora del departamento de Tiempo del Bureau Internacional de Pesos y Medidas explicó que el sistema actual "está afectando las telecomunicaciones" También mencionó los obstáculos para internet para los servicios financieros".

La polémica parece irreconciliable. Y en teoría, la decisión tiene que ser unánime.

"Es por eso que durante los últimos diez años hemos estado llevando a cabo grupos de estudio", señala Nozdrin. "El resultado es que no hay acuerdo", dice, y ríe derrotado.

Fuente:

BBC Ciencia

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18 de enero de 2012

Un asombroso anillo de Einstein

LRG 3-757: una galaxia roja con un 'anillo de Einstein'. | NASA/ESA/Hubble

LRG 3-757: una galaxia roja con un 'anillo de Einstein'. | NASA/ESA/Hubble


Esta 'Herradura Cósmica' es uno de los casos más perfectos y espectaculares del fenómeno conocido como 'anillos de Einstein'. La galaxia rojiza en el centro de la imagen (LRG 3-757) actúa como una lente gravitacional que amplifica y distorsiona la imagen de otra galaxia azul, muchísimo más lejana, que se encuentra exactamente detrás de la primera. El buen alineamiento entre las dos galaxias hace que la luz de la más lejana forme un anillo casi completo en torno a la más cercana.

Un telescopio verdaderamente astronómico

Lente gravitacional. | NASA,ESA, J. Richard (Caltech)

Lente gravitacional. | NASA,ESA, J. Richard (Caltech)

Cuando dos galaxias se encuentran en nuestra misma línea de mirada podemos asistir a uno de los fenómenos más espectaculares de la naturaleza: lo que se denomina una 'lente gravitacional'.

Este fenómeno se ilustra en la figura adjunta, en la que la esfera azul representa a la Tierra y la esfera anaranjada a una galaxia cercana que se encuentra bien alineada con la galaxia espiral más lejana. La teoría de la relatividad general de Einstein predice que la galaxia cercana distorsiona las líneas del espacio-tiempo, lo que se representa con la malla amarilla de su entorno. Los rayos de luz emitidos por la galaxia lejana se curvan siguiendo esta malla que los redirige hacia la Tierra.

Los observadores en la Tierra veremos una imagen muy deformada de la galaxia más distante: normalmente unos arcos luminosos en torno a la imagen de la galaxia cercana.

Es un fenómeno similar al que se produce cuando observamos una luz a través del fondo de un vaso con líquido y vemos la imagen deformada de la fuente de luz. La galaxia más próxima actúa como una lente colosal que redirige los rayos de la luz emitida detrás para crear una imagen distorsionada. Se trata de una especie de gigantesco telescopio proporcionado por la propia naturaleza.

Anillos de Einstein

Varios anillos observados por el Hubble. | NASA,ESA, A. Bolton & SLACS team

Varios anillos observados por el Hubble. | NASA,ESA, A. Bolton & SLACS team

Si las dos galaxias se encuentran perfectamente alineadas, la imagen de la galaxia lejana formada por la lente es un anillo de luz centrado en la galaxia próxima. El fenómeno fue predicho por Albert Einstein hace ahora unos 75 años, por eso las figuras circulares que se forman reciben el nombre de 'anillos de Einstein'. El propio Einstein consideraba que se trataba de un fenómeno muy sutil y dudaba que pudiese llegar un día en que se observarse, por lo que lo consideró una curiosidad más que una herramienta de trabajo.

Sin embargo, gracias al progreso de la observación astronómica, que no pudo ser anticipada por Einstein, se conocen hoy centenares de lentes gravitacionales. Muchas de tales lentes tienen la forma bien circular, aunque casi siempre incompleta, de los anillos de Einstein.

Cuando hay varios objetos en la misma línea de mirada se producen arcos múltiples, más o menos centrados sobre la lente dependiendo del alineamiento relativo. Muchos de estos anillos de Einstein se detectan bien mediante observaciones en radioastronomía.

Arcos de Einstein en el cúmulo A2218 | NASA,ESA, A. Fruchter & A. Kelly

Arcos de Einstein en el cúmulo A2218 | NASA,ESA, A. Fruchter & A. Kelly

Un anillo casi perfecto

La imagen que encabeza este artículo muestra el sistema denominado LRG 3-757. Se trata de una galaxia roja y muy luminosa (LRG son las siglas de Luminous Red Galaxy) detectada primeramente en el Survey Digital de Sloan (SDSS) por un equipo internacional de astrónomos liderado por Vasily Belokurov de la Universidad de Cambridge (Reino Unido). La imagen que presentamos aquí fue obtenida recientemente con la cámara de gran campo del telescopio espacial Hubble.

La galaxia próxima está a unos 4,6 miles de millones de años-luz, mientras que la distante se encuentra a 10,9 miles de millones de años-luz. Esta observación permite por tanto estudiar cómo eran las galaxias cuando el Universo tenía apenas 3.000 millones de años de edad (su edad actual es de 13,7 miles de millones de años). La nueva imagen revela el anillo asombrosamente perfecto: uno de los más completos y regulares de los observados hasta la fecha. Tiene un diámetro en el cielo de unos 10 segundos de arco, unas cinco veces más grande que los mayores de los otros anillos conocidos. Su simetría se debe al buen alineamiento entre las dos galaxias y la Tierra. El estudio de este anillo permite estimar la masa (tanto estándar como oscura) de la galaxia lente y la composición de la galaxia lejana mediante la espectroscopía del arco.

También interesante

  • La primera lente gravitacional se observó en 1979 cuando los astrónomos Kyongae Chang and Sjur Refsdal midieron variaciones en el brillo de un cuásar lejano producidas por el efecto de las estrellas individuales de una galaxia cercana.>

  • El fenómeno de lente gravitacional no sólo se da con galaxias. Cuando la lente es un planeta o una estrella, el fenómeno se llama 'microlente' y permite la observación de objetos muy poco luminosos, como exoplanetas, en nuestra propia galaxia. Las microlentes son transitorias, pueden durar entre segundos y años, la duración típica del alineamiento entre este tipo de objetos.

  • El primer planeta extrasolar detectado por la técnica de microlentes, OGLE 2003-BLG 235 fue descubierto en el año 2003 por I.A. Bond y colaboradores. Esta técnica se ha aplicado hoy para la detección de una docena de exoplanetas, entre los que se cuentan algunos de los menos masivos conocidos (por ejemplo Gliese 581e con unas dos masas terrestres).

El ingeniero que trabaja a 30 grados bajo cero

Transporte de 70 toneladas de equipo Foto gentileza Andy Tait

Las primeras 70 toneladas de equipo soportarán en el invierno temperaturas de 50 grados bajo cero y serán sepultadas por la nieve, por lo que serán localizadas luego por GPS. Foto: gentileza Andy Tait

Imagínese intentar ensamblar componentes de maquinaria sofisticada…con guantes y a temperaturas de decenas de grados bajo cero.

Andy Tait

Andy Tait dirige el proyecto para perforar hasta el lago Ellsworth. "La ingeniería de punta en la Antártida es fascinante".

Ésa es la tarea que cumplieron los ingenieros británicos que acaban de completar la primera parte de una misión sin precedentes en la Antártida, dirigida a obtener muestras del Lago Ellsworth, que se encuentra bajo más de tres kilómetros de hielo. Los científicos esperan descubrir formas de vida desconocidas y hallar pistas sobre el impacto del cambio climático en el futuro.

La perforación tendrá lugar en el próximo verano austral, pero una partida de avanzada regresó este mes del continente helado, luego de transportar 70 toneladas de equipo.

"Se requiere tanto equipo que no podríamos transportarlo en un solo verano austral, por lo que ya dejamos allí una primera parte", dijo a BBC Mundo el ingeniero Andy Tait, del Instituto Antártico Británico, quien dirige el proyecto de perforación.

"Esas 70 toneladas estarán allí durante el invierno y soportarán temperaturas de 50 grados bajo cero, por lo que los componentes electrónicos, más sensibles al frío, serán trasladados más adelante".

Destreza con guantes

El equipo, en contenedores de acero, fue transportado desde el Reino Unido hasta Punta Arenas en Chile y desde allí trasladado en un avión ruso de carga de la compañía ALE, Antarctic and Logistic Expeditions, hasta una pista en el glaciar Unión. Los contenedores recorrieron luego 250 kms en trineos impulsados por un vehículo.

Ingenieros en la Antártida Foto gentileza Andy Tait

Los ingenieros trabajan durante el verano austral, cuando las temperaturas nocturnas alcanzan 30 grados bajo cero.

Tait y sus colegas permanecieron en esta primera etapa diez días en la Antártida. "Las temperaturas eran de 20 grados bajo cero durante el día y 30 grados bajo cero durante la noche. El viento suele ser además muy fuerte, de entre 30 y 50 kms por hora".

Para completar tareas de ingeniería y ensamblaje de equipo se necesita destreza manual, algo que no puede lograrse con guantes gruesos.

"Las manos sin protección se pegarían al metal, así que usamos guantes finos y constantemente estamos parando. Hacemos una tarea y nos detenemos para calentar las manos y así sucesivamente. Es un balance continuo entre la necesidad de mantener las manos calientes y la pérdida de destreza", explicó Tait.

"También es esencial usar ropa especial con muchas capas, porque al trabajar entramos en calor y debemos quitarnos ropa, pero al parar nos enfriamos muy rápido y debemos colocarnos otra vez las capas sin demora".

Taladrar con agua caliente

Para perforar el lago los ingenieros utilizarán una válvula que dispara agua a más de 90 grados centígrados. El agua deberá ser obtenida derritiendo y filtrando hielo para llenar tres tanques de 30.000 litros cada uno.

Válvula que dispara agua caliente para perforar el hielo

Una válvula que dispara agua a 90 grados permitirá perforar el hielo hasta el lago a más de 3 kms de profundidad. Foto: gentileza Andy Tait

"Pasamos el agua por filtros especiales para retirar bacterias o elementos sólidos y luego la calentamos y la bombeamos a una manguera de una pieza que tiene 3,4 kilómetros de largo. En el extremo de la manguera está la válvula o boca que dispara agua caliente para crear un agujero en el hielo", señaló Tait.

Una vez abierto el orificio, otro mecanismo hará descender por esa vía una sonda con recipientes para recoger muestras a diferentes niveles de profundidad.

La sonda, que aún está siendo fabricada en un laboratorio en el Reino Unido, es hecha de titanio de alta graduación, un material liviano en comparación con el acero inoxidable, y deberá soportar una presión de 300 atmósferas cuando llegue hasta el lago.

Cada componente de la sonda debe ser esterilizado, ya que es esencial evitar la contaminación de las muestras o el ingreso de organismos foráneos al lago.

La manguera es de poliuretano, un material común en las mangueras de los barcos, pero está recubierta en su interior con nylon 11, un material usado en hospitales, para que pueda soportar agua a 90 grados centígrados, explicó Tait.

El misterio del lago

La sonda y el resto del equipo serán transportados en noviembre y Tait y sus colegas permanecerán tres meses en la Antártida para completar la misión de perforar hacia el lago y obtener las muestras.

Componentes de la sonda de titanio

Los componentes dela sonda de titanio deben ser esterlizidados para no contaminar el lago. Foto: gentileza Andy Tait

Ellsworth es uno de los más de 160 lagos que se sabe existen en la Antártida. Permanece líquido por el calor de fuentes geotérmicas bajo sus sedimentos y la presión ejercida por la columna de hielo.

Se estima que el lago puede haber permanecido aislado durante un período de hasta un millón de años. "Si los científicos encuentran vida, uno de los interrogantes será si esos organismos han mutado durante ese período".

La ausencia de organismos sería un resultado igualmente importante, según Tait, ya que "sería el primer lugar del planeta donde hay agua pero no hay vida".

También se obtendrán muestras de sedimento que ayudarán a reconstruir la historia de la Antártida.

"Ingeniería fascinante"

Tait ha trabajado durante 15 años para hacer este proyecto una realidad.

"La escala es tan grande que solo diseñar el equipo nos llevó cuatro años. Y todos este tiempo se resume ahora en una ventana de apenas tres meses durante el próximo verano austral, de los cuales tendremos cuatro días para perforar".

El trabajo de los ingenieros en misiones científicas en la Antártida es apasionante, según el experto británico.

"Es un lugar increíble y difícil, pero siempre fascinante, donde es posible hacer ingeniería de punta. Los científicos vienen constantemente hasta nosotros con pedidos de equipos que permitan poner a prueba sus teorías, desde perforadores hasta telescopios".

Y allí reside precisamente la belleza de la ingeniería para Tait, a pesar de las dificultades financieras que enfrentan muchos proyectos.

"Tengo la oportunidad de comenzar con una hoja en blanco y diseñar un proyecto y transformarlo en algo concreto y real y ver los resultados. El diseño es la parte más emocionante para mí, cuando trabajamos con científicos para lograr algo que jamás ha sido hecho hasta ahora", dijo Tait a BBC Mundo.

"Lo que se requiere de un ingeniero es una gran imaginación. Nuestra propia imaginación es la única limitación".

Gráfico mostrando la misión para perforar el hielo hasta el lago Ellsworthagera

1. Con agua a 97 grados centígrados se cavará una vía de tres kilómetros de profundidadEnlace hasta el Lago Ellsworth. Los científicos tienen 24 horas para recoger las muestras antes de que el orificio comience a cerrarse.

2. Se harán descender recipientes para obtener muestras del agua.

3. Otro aparato recogerá posteriormente muestras del sedimento en el lecho del lago.

Fuente:

BBC Ciencia

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El aumento del CO2 en el mar trastorna el sistema nervioso de los peces

Peces utilizados en el estudio | Simon Foale/ARC

Peces utilizados en el estudio | Simon Foale/ARC

  • Los océanos absorben cada año unas 2.300 millones de toneladas de CO2

El aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los mares trastorna el sistema nervioso de los peces y reduce sus posibilidades de supervivencia, advierte un estudio científico difundido hoy en Australia.

"La concentración de dióxido de carbono que se calcula habrá en los océanos a finales de siglo afectará la habilidad de los peces para oír, oler, moverse y escapar de los depredadores", afirmó el jefe del equipo investigador, Phillip Munday, del 'Centre of Excellence for Coral Reef Studies ARC' y la Universidad James Cook de Australia, según un comunicado de prensa.

Los océanos absorben cada año unas 2.300 millones de toneladas de CO2 producidas por el hombre, cantidad que producen un cambio en el mar como la acidificación del agua.

El equipo de científicos analizó durante varios años zonas marinas con grandes concentraciones de dióxido de carbono y el efecto que este tenía en bebés de peces de arrecife, como el pez payaso y la doncella amarilla, y los depredadores.

Daña sus sentidos

Lo primero que descubrieron es que los pececillos perdían sentido del olfato, "lo que significa que les resultaba más difícil hallar atolones donde vivir o reconocer los olores que avisan de la presencia de un depredador", explicó Munday.

Después se dieron cuenta que el siguiente sentido afectado fue el del oído y luego la habilidad para darse la vuelta, un movimiento importante para permanecer unidos y evitar ser víctima de los depredadores.

"Todo esto nos llevó a sospechar de que no se trataba solamente del daño a determinados sentidos, sino que la concentración de dióxido de carbono estaba afectando a todo el sistema nervioso central", apuntó el científico.

"Hemos establecido que no es simplemente la acidificación de los océanos lo que causa perturbaciones, como en el caso de los mariscos y plancton con esqueletos calcáreos, sino que es el CO2 disuelto lo que daña el sistema nervioso de los peces", afirmó Munday.

El efecto del dióxido de carbono en los depredadores es mucho más suave, según el estudio publicado recientemente en la revista 'Nature' sobre Cambio Climático.

Fuente:

El Mundo Ciencia

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